{"id":43893,"date":"2023-11-25T23:00:00","date_gmt":"2023-11-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-25T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-25T23:00:00","slug":"un-tropezon-con-final-feliz-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-tropezon-con-final-feliz-5\/","title":{"rendered":"Un tropez\u00f3n con final feliz (5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43893\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando llevaban sobre una hora en la carretera, Eduardo par&oacute; en un &aacute;rea de servicio, se dirigieron a los ba&ntilde;os, &eacute;l entr&oacute; detr&aacute;s de ella en el de mujeres, la suerte les acompa&ntilde;&oacute; al no haber nadie, ella no sab&iacute;a que estaba pasando, entr&oacute; en un aseo y orin&oacute;, cuando sal&iacute;a Eduardo la empuj&oacute; hacia adentro y cerr&oacute; la puerta, el espacio era demasiado peque&ntilde;o para dos cuerpos de su tama&ntilde;o, pero eso no le import&oacute; a Eduardo, la bes&oacute; contra la pared y le dio la vuelta, le baj&oacute; las bragas hasta la rodilla y comenz&oacute; a tocar su co&ntilde;o, ella se dej&oacute; llevar por su se&ntilde;or, toda aquella situaci&oacute;n le daba morbo a Cristina, nunca habr&iacute;a hecho una locura de ese tipo con su difunto marido, pero Eduardo no dejaba de sorprenderla, no le preguntaba, solo decid&iacute;a y ella como una buena esclava sumisa obedec&iacute;a y se dejaba hacer.<\/p>\n<p>Estaba disfrutando de la mano de Eduardo cuando tocaron a la puerta, la respiraci&oacute;n de Cristina se detuvo igual que sus m&uacute;sculos, Eduardo le susurr&oacute; al o&iacute;do, tranquila solo di que est&aacute; ocupado, ella hizo lo que le hab&iacute;a dicho y con voz entrecortada por los nervios lo dijo, Eduardo continu&oacute; con la masturbaci&oacute;n y ella m&aacute;s excitada por la situaci&oacute;n que acababa de ocurrir no tard&oacute; en correrse, Eduardo se chup&oacute; los dedos y le dijo al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Me gusta el sabor de mi puta. Ella sinti&oacute; una corriente de placer recorrer su cuerpo al o&iacute;rlo. &ndash;Ahora salgamos con calma. Primero sali&oacute; ella y detr&aacute;s &eacute;l, pidieron un caf&eacute; y se sentaron en una mesa.<\/p>\n<p>-Te echar&eacute; mucho de menos mi se&ntilde;or cuando no est&eacute;s.<\/p>\n<p>-Olv&iacute;date de eso por ahora y disfruta los orgasmos que vendr&aacute;n en estos d&iacute;as zorrita.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo har&eacute;! Pagaron el caf&eacute; y continuaron el viaje, llegaron a Toledo y el GPS les condujo al hotel, se inscribieron en recepci&oacute;n y con la llave se dirigieron a la habitaci&oacute;n, Eduardo hab&iacute;a escogido el piso m&aacute;s alto. Una vez dentro, &eacute;l le dijo que se desnudara, ella dej&oacute; la maleta y obedeci&oacute;, &eacute;l tambi&eacute;n se quit&oacute; la ropa y cogi&eacute;ndola de la mano la llev&oacute; a la ducha, gradu&oacute; la temperatura del agua y entraron. &Eacute;l la enjabon&oacute; y le pas&oacute; el gel para que ella le hiciera lo mismo, se abrazaron, se tocaron y se besaron, en un asiento de m&aacute;rmol que sal&iacute;a de la pared &eacute;l se sent&oacute; y se puso a Cristina de cara sentada en su polla, follaron un poco hasta que &eacute;l la levant&oacute; y le dio la vuelta, el agua ca&iacute;a pero la ducha era lo suficientemente grande para que no se mojaran, &eacute;l le meti&oacute; la polla en la boca y ella la chup&oacute;, despu&eacute;s la apoy&oacute; en el banco y le dio unos azotes, Cristina disfrutaba de ser su esclava, tras los azotes se la meti&oacute; en el culo, el orgasmo de ambos se acercaba y Eduardo la levant&oacute; y debajo del agua continu&oacute; foll&aacute;ndola, el jab&oacute;n ca&iacute;a por sus cuerpos, Cristina, apoyada en la pared sent&iacute;a el agua y un orgasmo que se abr&iacute;a camino.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro mi se&ntilde;or! &iexcl;&iexcl;Me corroo amo!! Eduardo la ignor&oacute; como otras veces y cogi&eacute;ndola por el pelo continu&oacute; hasta que a &eacute;l tambi&eacute;n le lleg&oacute; su cl&iacute;max, continuaron debajo del agua un rato m&aacute;s. Despu&eacute;s, con un albornoz cada uno, abrieron las maletas.<\/p>\n<p>-Cuando lo tengas todo organizado, arr&eacute;glate y baja al restaurante, coge una mesa y esp&eacute;rame.<\/p>\n<p>-S&iacute; mi se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Cuando Eduardo entr&oacute; en el comedor, ella estaba sentada en una mesa, al verlo le dedic&oacute; una sonrisa, &eacute;l se acercaba lentamente, ella se movi&oacute; en la silla contenta como una perra que ve a su amo, &eacute;l se coloc&oacute; a su lado le levant&oacute; la barbilla y bes&oacute; sus labios, se sent&oacute; y le hizo una se&ntilde;al al camarero.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; desean tomar para beber? Mientras ven la carta<\/p>\n<p>-Tomaremos vino blanco pero que no sea seco, perdona &iquest;C&oacute;mo te llamas?<\/p>\n<p>-Mi nombre es Luis.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya! Que coincidencia. Eduardo pronunci&oacute; esas palabras mir&aacute;ndola a ella. Cristina se sonroj&oacute; al recordar su peculiar relaci&oacute;n con Luis.<\/p>\n<p>-&iquest;Perd&oacute;n se&ntilde;or?<\/p>\n<p>-No, nada, una simple casualidad con el &uacute;ltimo camarero que nos sirvi&oacute;.<\/p>\n<p>Comieron y bebieron hasta los postres, tranquilos, conversando.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes amo que no llevo bragas?<\/p>\n<p>-Me parece perfecto. Dijo con la calma que le caracterizaba, a continuaci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute;. &#8211; El caf&eacute; lo tomaremos en la cafeter&iacute;a del hotel.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; digas mi se&ntilde;or. Pidieron dos caf&eacute;s y dos copas, la cafeter&iacute;a no estaba muy concurrida y Eduardo le pidi&oacute; que se metiera dos dedos en el co&ntilde;o y se los pusiera en su boca. Ella mir&oacute; a derecha e izquierda e hizo lo que le hab&iacute;an ordenado con disimulo, el morbo a ser descubierta la excitaba, moj&oacute; bien sus dedos como pudo y se los puso en la boca a su se&ntilde;or que los lami&oacute;.<\/p>\n<p>-Hazlo otra vez. Ella volvi&oacute; a mirar a ambos lados y sent&aacute;ndose en la punta del sill&oacute;n se meti&oacute; los dedos, los moj&oacute; bien y se los puso de nuevo en la boca a Eduardo.<\/p>\n<p>-Nos vamos a la habitaci&oacute;n. Qu&eacute; bien sonaba eso en los o&iacute;dos de Cristina que imaginaba otro polvo de su amo. Le dieron el &uacute;ltimo sorbo al caf&eacute; y se levantaron, &eacute;l la cogi&oacute; de la mano con firmeza, casi tirando de ella, a Cristina le gust&oacute; esa sensaci&oacute;n, era su puta y pod&iacute;a hacer con ella lo que quisiera. Una vez dentro de la habitaci&oacute;n, Eduardo la puso apoyada en el respaldo del sof&aacute; y le baj&oacute; la falda, su culo desnudo qued&oacute; a disposici&oacute;n de &eacute;l, cogi&oacute; el l&aacute;tigo y se lo pas&oacute; por su blanco trasero varias veces, de repente un latigazo no muy fuerte hizo que Cristina gimiera, otro m&aacute;s fuerte y gimi&oacute; m&aacute;s alto, varios latigazos sonrojaron la piel de su culo. Ella aguantaba como una esclava que no pod&iacute;a hacer nada, solo gemir cada vez que el l&aacute;tigo tocaba su piel. Eduardo sac&oacute; el m&oacute;vil y le hizo varias fotos, ella no se percat&oacute; del detalle. La levant&oacute; y la coloc&oacute; de rodillas.<\/p>\n<p>-Abre la boca y saca la lengua.<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n le hizo m&aacute;s fotos, ahora ella s&iacute; que se dio cuenta de lo que estaba haciendo, le dio varios guantazos y volvi&oacute; a fotografiarla, se sac&oacute; la polla y la puso en la boca de su esclava y continu&oacute; haciendo fotos mientras ella se la chupaba. Se detuvo y la sent&oacute; en el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>-T&oacute;cate el co&ntilde;o. Ella obedec&iacute;a excitada por esa sesi&oacute;n de fotos que le estaba haciendo su amo. A medida que se excitaba, &eacute;l le hac&iacute;a fotos a su cara.<\/p>\n<p>-Detente. Le dijo en un momento y le ofreci&oacute; un consolador. Ella lo introdujo en su mojado co&ntilde;o y continu&oacute; toc&aacute;ndose, sus gemidos iban en aumento al igual que los movimientos de su cuerpo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo amo!!<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; de correrse, el se acerc&oacute; y sac&oacute; su polla de nuevo para que se la chupara, ella hab&iacute;a aprendido que le gustaba que le hiciera una garganta profunda, que se la metiera toda en la boca y que le chupara los huevos, se hab&iacute;a convertido en una buena alumna chupando polla, esta vez se la chup&oacute; hasta el final, pero &eacute;l se separo un poco para correrse en su cara, ella sinti&oacute; como los chorros de semen le ca&iacute;an en la cara y en el pelo, cuando termin&oacute; de correrse le hizo m&aacute;s fotos.<\/p>\n<p>-Rec&oacute;gelo con los dedos y m&eacute;tetelo en la boca. Ella obedec&iacute;a mientras era fotografiada. Cuando termin&oacute; de lamerse los dedos, Eduardo se sent&oacute; en el sof&aacute; y le dijo que se sentara a su lado, le ense&ntilde;&oacute; las fotos despacio, una a una para que las viera bien, ella apoyada en el hombro de su se&ntilde;or las miraba y no pod&iacute;a evitar sentir un cosquilleo en su interior. Era la primera vez que se ve&iacute;a a s&iacute; misma en una sesi&oacute;n porno pens&oacute;, le gust&oacute; ver sobretodo su expresi&oacute;n mientras se corr&iacute;a, se atrevi&oacute; a preguntar.<\/p>\n<p>-Amo, &iquest;Qu&eacute; vas a hacer con estas fotos?<\/p>\n<p>-Ahora te las pasar&eacute; a ti para que las tengas y luego las guardar&eacute; para masturbarme cuando est&eacute; en mi casa pensando en ti.<\/p>\n<p>Eso le gust&oacute; a ella, que lo imagin&oacute; haci&eacute;ndolo. Le dio un beso en la mejilla y continu&oacute; a su lado.<\/p>\n<p>Aunque hab&iacute;an tomado caf&eacute;, no pudieron evitar quedarse adormilados durante un rato. Cuando se espabilaron se vistieron y salieron a dar una vuelta por la ciudad, Toledo ten&iacute;a mucho que ofrecer, pero Eduardo ten&iacute;a claro d&oacute;nde ir, llegaron a una plaza amplia y la cruzaron para introducirse en una de las calles que desembocaban en ella, a unos cincuenta metros entraron en un sex shop, Eduardo le dijo que esperara en la calle, entr&oacute; y busc&oacute; lo que quer&iacute;a, no tard&oacute; en salir con una bolsita, la cogi&oacute; de la mano y continuaron con el paseo, una rato despu&eacute;s entraron en una cafeter&iacute;a y tras sentarse y pedir, Eduardo le ofreci&oacute; la bolsita del sex shop y le dijo.<\/p>\n<p>-Quiero que vayas al aseo y te pongas esto. Cristina intrigada por qu&eacute; ser&iacute;a eso, cogi&oacute; la bolsa y le sonri&oacute;.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; digas mi se&ntilde;or. Al cabo de un rato Cristina sal&iacute;a y se sentaba en su silla. Eduardo cogi&oacute; la bolsa y sac&oacute; el manual, instal&oacute; la aplicaci&oacute;n y desde su m&oacute;vil toco el control remoto, Cristina dio un saltito en su silla al notar como el juguete que le hab&iacute;a comprado se pon&iacute;a en marcha, una suave vibraci&oacute;n la estimulaba.<\/p>\n<p>-Este juguete se puede accionar desde donde yo est&eacute;, sea donde sea.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad? &iquest;Incluso desde tu ciudad?<\/p>\n<p>-Correcto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Madre m&iacute;a! No sab&iacute;a que exist&iacute;an estas cosas.<\/p>\n<p>-Pues ya ves, as&iacute; es. Cuando est&eacute; en mi casa y quiera que te corras, te llamar&eacute; y t&uacute; te lo pondr&aacute;s est&eacute;s donde est&eacute;s.<\/p>\n<p>Ella lo imaginaba y se excitaba al o&iacute;rlo y tambi&eacute;n porque el peque&ntilde;o artefacto estaba haciendo su trabajo, se acomod&oacute; en la silla mientras el placer inundaba por su cuerpo.<\/p>\n<p>-Eso quiere decir que lo tendr&aacute;s que llevar en el bolso para cuando yo te llame.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cuenta con ello mi amo!<\/p>\n<p>-Ahora dame un beso en la boca y vuelve al aseo, quiero hacer una prueba. Cristina obedeci&oacute;, lo bes&oacute; y se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o, entr&oacute; en un aseo y cerr&oacute; la puerta, notaba como la intensidad aumentaba y con ello el placer que le produc&iacute;a, apoy&oacute; ambas manos en la pared y separ&oacute; las piernas como si la estuvieran follando. Eduardo desde su mesa aument&oacute; la potencia al m&aacute;ximo imagin&aacute;ndosela. Cristina no tard&oacute; nada en llegar al orgasmo, inconscientemente dijo en voz baja, me corro amo, me corroo. Un par de minutos despu&eacute;s sal&iacute;a del ba&ntilde;o y se dirigi&oacute; a la mesa sonriendo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal funciona?<\/p>\n<p>-&iexcl;De maravilla!<\/p>\n<p>-Espero que te guste el recuerdo toledano que te llevas de esta ciudad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me encanta! Mucho mejor que cualquier suvenir t&iacute;pico. Salieron de la cafeter&iacute;a y Eduardo llam&oacute; a un taxi, le pidi&oacute; que diera una vuelta por la ciudad, Cristina segu&iacute;a con el vibrador en su co&ntilde;o, al cabo de unos minutos Eduardo sac&oacute; el m&oacute;vil y le dio al inicio de la aplicaci&oacute;n, Cristina volvi&oacute; a notar c&oacute;mo se pon&iacute;a en marcha su regalo mientras el taxista les iba diciendo por donde pasaban. Poco a poco el placer comenzaba a dominar el cuerpo de Cristina, Eduardo lo hab&iacute;a notado y delante de ella aument&oacute; la intensidad, el taxista not&oacute; como Cristina se acomodaba en su asiento e ignoraba todo lo del exterior, intentaba mantener la compostura pero empezaba a ser una batalla perdida, &eacute;l sigui&oacute; hablando y mirando de reojo a la mujer como se entregaba a un placer que &eacute;l no sab&iacute;a de d&oacute;nde ven&iacute;a.<\/p>\n<p>En un sem&aacute;foro en rojo, Cristina levant&oacute; la mirada y coincidi&oacute; con el taxista que se la aguanto, ella se mordi&oacute; el labio inferior y mir&oacute; a su amo. Eduardo como si no fuera con &eacute;l la cosa, le acarici&oacute; el pelo. El morbo se adue&ntilde;&oacute; del cuerpo de Cristina, volv&iacute;a a sentirse la puta de su amo que en esta ocasi&oacute;n la exhib&iacute;a ante un desconocido. Su cuerpo no pod&iacute;a m&aacute;s, de su co&ntilde;o flu&iacute;an jugos de placer, todo le daba igual, si Eduardo quer&iacute;a eso, ella se lo iba a dar, se lo hab&iacute;a dicho, ser&iacute;a m&aacute;s puta, m&aacute;s zorra, m&aacute;s esclava para &eacute;l. El taxista al inicio de la situaci&oacute;n quit&oacute; la m&uacute;sica y hablaba con voz m&aacute;s pausada, como si quisiera o&iacute;r a aquella mujer disfrutar de lo que le estuviera pasando. Cristina acerc&oacute; su cabeza a la de Eduardo y le dijo casi al o&iacute;do, pero no pudo evitar que el taxista la oyera.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro mi amo! Eduardo le dio m&aacute;s potencia y ella se retorci&oacute; en el asiento.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me corroo!! El taxista sin darse apenas cuenta se hab&iacute;a empalmado.<\/p>\n<p>La ruta continu&oacute; mientras Eduardo la besaba en la boca.<\/p>\n<p>-Pare aqu&iacute; mismo. Dijo.<\/p>\n<p>El taxi se detuvo y Eduardo le pag&oacute; la carrera, bajaron despidi&eacute;ndose y el taxista continu&oacute; detenido mientras ve&iacute;a como aquella mujer se alejaba cogida del brazo de su hombre. Nunca sabr&eacute; su nombre, pero tampoco la olvidar&eacute; pens&oacute; el taxista.<\/p>\n<p>-Parece que tu nuevo juguete funciona bien, &iquest;verdad zorra?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Se limit&oacute; a contestar Cristina segu&iacute;a recuper&aacute;ndose del excitante orgasmo que hab&iacute;a tenido. Pasearon sin saber d&oacute;nde estaban, esa parte de la ciudad no la conoc&iacute;an, caminaban sin prisas, degustando el momento y la compa&ntilde;&iacute;a del otro, al cabo de un rato Eduardo decidi&oacute; que volver&iacute;an al centro y que buscar&iacute;an un lugar para cenar. Encontraron un lugar bastante concurrido y entraron, una pareja se levantaba de la mesa y ellos aprovecharon para sentarse. Eduardo se acerc&oacute; a la barra para decirle al camarero que estaban all&iacute; y que les limpiara la mesa, mientras esperaba, una mujer se le acerc&oacute; y se puso a hablar con &eacute;l. Cristina los miraba y esa imagen le produjo cierta sensaci&oacute;n que le sorprendi&oacute;, ten&iacute;a celos, pens&oacute; que ser&iacute;a una tonter&iacute;a tener celos de una desconocida, pero tambi&eacute;n pens&oacute; que eso mismo era ella hace tan solo unos d&iacute;as para &eacute;l, para su amo, su se&ntilde;or, Eduardo era un hombre atractivo y aunque peinaba canas, segu&iacute;a teniendo esa atracci&oacute;n para las mujeres maduras de un hombre seguro de s&iacute; mismo, la mujer segu&iacute;a hablando con Eduardo que finalmente se despidi&oacute; y volvi&oacute; a la mesa, ella no dijo nada de todo lo que hab&iacute;a pensado.<\/p>\n<p>-He pedido una botella de vino y algunas tapas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me parece estupendo! &Eacute;l no dec&iacute;a nada de la mujer, no entend&iacute;a por qu&eacute; se hab&iacute;a puesto as&iacute;, aunque su relaci&oacute;n era puramente sexual, no pod&iacute;a evitar sentir algo m&aacute;s por aquel hombre que la hab&iacute;a cambiado.<\/p>\n<p>El camarero lleg&oacute; y les prepar&oacute; la mesa, trajo lo que hab&iacute;an pedido y los dej&oacute; para atender a otros clientes. Sin saber por qu&eacute;, a Cristina le sali&oacute; decir.<\/p>\n<p>-Amo, &iquest;quieres que tu esclava haga algo para ti?<\/p>\n<p>-No, ahora mismo no.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s seguro? Eduardo la mir&oacute; a los ojos.<\/p>\n<p>-&iquest;Ocurre algo? Y quiero la verdad. Cristina desvi&oacute; la mirada hacia la mesa, cogi&oacute; su copa y bebi&oacute; un trago.<\/p>\n<p>-Es una tonter&iacute;a amo.<\/p>\n<p>-No importa, cu&eacute;ntamela.<\/p>\n<p>-Pues antes te he visto hablando con una mujer en la barra y me he puesto celosa. &Eacute;l la mir&oacute; y sonri&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;En serio zorra? &iquest;Est&aacute;s celosa porque he hablado con una mujer? Y de qu&eacute; crees que hemos hablado para ponerte as&iacute;.<\/p>\n<p>-No lo s&eacute;, no he podido evitarlo amo.<\/p>\n<p>-Reconozco que me gusta un poco que est&eacute;s as&iacute;, pero lo nuestro es puramente sexual, cuando yo me vaya, cada uno seguir&aacute; con su vida, independientemente de que yo te llame alg&uacute;n d&iacute;a, &iquest;de acuerdo?<\/p>\n<p>-De acuerdo, lo s&eacute;, ya te dije que era una tonter&iacute;a.<\/p>\n<p>-Esa mujer se ha acercado a m&iacute; para decirme que le recordaba mucho a su hermano y qu&eacute; si era de all&iacute; porque no me hab&iacute;a visto nunca. Yo le he dicho que era un turista y que estaba pasando unos d&iacute;as con mi amante y que ten&iacute;a lo que necesitaba sexualmente hablando.<\/p>\n<p>-Gracia mi se&ntilde;or por cont&aacute;rmelo.<\/p>\n<p>-No pasa nada, pero esta noche ser&aacute;s azotada por tu comportamiento.<\/p>\n<p>-Lo que t&uacute; quieras amo. Dijo Cristina contenta por las palabras de Eduardo, ella le daba todo lo que &eacute;l necesitaba y lo hac&iacute;a encantada. Se terminaron la botella de vino y cogieron un taxi para volver al hotel.<\/p>\n<p>Eduardo pidi&oacute; otra botella de vino para la habitaci&oacute;n. Una vez abierta &eacute;l sirvi&oacute; dos copas, Cristina hab&iacute;a bebido m&aacute;s de lo que sol&iacute;a beber y su estado era de cierta embriaguez, pero aun as&iacute; cogi&oacute; la copa y bebi&oacute; un buen trago. Eduardo le pidi&oacute; que se desnudara y se apoyara de cara contra la pared, volvi&oacute; de la habitaci&oacute;n con el peque&ntilde;o l&aacute;tigo y las esposas, se las puso y le levant&oacute; los brazos, tambi&eacute;n le puso el antifaz en los ojos para que no pudiera ver, le separ&oacute; las piernas y dej&aacute;ndola as&iacute; se prepar&oacute; un cigarro, ella sinti&oacute; el olor mientras esperaba el castigo, sinti&oacute; el l&aacute;tigo al pas&aacute;rselo por la espalda, ella sinti&oacute; un escalofr&iacute;o de placer, sab&iacute;a que hab&iacute;a sido mala y que merec&iacute;a un castigo, pero antes del primer latigazo, sinti&oacute; como el peque&ntilde;o juguete que segu&iacute;a en su co&ntilde;o, se pon&iacute;a en marcha, acto seguido lo not&oacute;, el l&aacute;tigo azot&oacute; su blanco y redondeado culo, los azotes eran espaciados y la azotaba de la espalda al culo, el vibrador iba haciendo su trabajo y ella con lo que hab&iacute;a bebido estaba en una nube, uno tras otro el l&aacute;tigo la azotaba y su co&ntilde;o se lubricaba con los fluidos que emanaban de &eacute;l. Eduardo la estaba castigando como hab&iacute;a dicho por ser una puta celosa y ella lo disfrutaba, el orgasmo se abr&iacute;a camino entre sus piernas, ella gem&iacute;a a cada azote que sent&iacute;a en su cuerpo desnudo, el vello de su cuerpo se erizaba y ella se pegaba m&aacute;s a la pared.<\/p>\n<p>Eduardo aument&oacute; la fuerza con la que la azotaba consciente de que su esclava estaba cerca de llegar al cl&iacute;max, Cristina se retorc&iacute;a, su culo y espalda ya hab&iacute;an cogido el color rosado producido por el l&aacute;tigo, pero Eduardo continu&oacute; castigando a su puta esclava.<\/p>\n<p>Cristina llegaba al orgasmo cerrando los muslos, pegada y retorci&eacute;ndose contra la pared gimiendo en voz alta, el alcohol hab&iacute;a hecho que se le olvidara decir lo que su amo quer&iacute;a o&iacute;r. Cuando termin&oacute; de correrse, Eduardo la azot&oacute; un par de veces m&aacute;s con cierta dureza, se detuvo y le dio la vuelta, le quit&oacute; las esposas y se las puso por la espalda.<\/p>\n<p>-Ahora zorra te vas a arrodillar y te voy a dar unos guantazos por no decir lo que me ten&iacute;as que decir, ser&aacute;n diez y t&uacute; los ir&aacute;s contando en voz alta y me dar&aacute;s las gracias, &iquest;queda claro puta?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Cristina se arrodill&oacute; y esper&oacute; el primer guantazo, segu&iacute;a sin ver nada, solo pod&iacute;a sentir y o&iacute;r a su amo.<\/p>\n<p>Eduardo le dio el primero de los diez y ella le dijo.<\/p>\n<p>-Uno, gracias amo. Le dio el segundo y ella sigui&oacute; contando.<\/p>\n<p>-Dos, gracias se&ntilde;or. As&iacute; esta llegar a los diez, su mejilla estaba sonrosada tras los guantazos, sinti&oacute; como la levantaba con cierta rudeza y la conduc&iacute;a no sab&iacute;a a d&oacute;nde.<\/p>\n<p>-Arrod&iacute;llate. Ella obedeci&oacute;, sin saber d&oacute;nde estaba.<\/p>\n<p>-Abre la boca. De repente sinti&oacute; como la polla de Eduardo entraba en su boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Chupa! Ella comenz&oacute; a chupar y a tragarse la polla de su amo, sent&iacute;a como se iba endureciendo por momentos. Eduardo la cog&iacute;a por el pelo y la separaba de su polla o se la met&iacute;a hasta el fondo de aquella boca que no ten&iacute;a nada que ver a cuando la conoci&oacute;. Mientras se la follaba por la boca, Cristina sinti&oacute; como el peque&ntilde;o vibrador se pon&iacute;a en marcha a m&aacute;xima potencia<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro puta! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! El semen de Eduardo ca&iacute;a por los pechos de Cristina que lo disfrutaba feliz de tener a su amo otra vez para ella sola. De repente, casi a punto de tener un nuevo orgasmo, sinti&oacute; como la meaba e inconscientemente abri&oacute; la boca. Eduardo la meaba por todas partes, su orina sal&iacute;a a borbotones de la boca de Cristina que no pudo evitar beber algo de ella. Eduardo termin&oacute; y acto seguido Cristina lo dijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Cristina sucumbi&oacute; y se dej&oacute; caer en el suelo, esposada y con los ojos vendados se sinti&oacute; feliz, por un lado por correrse dos veces y por otro por haber hecho lo que su amo hab&iacute;a querido. Eduardo guardaba silencio mientras le daba unas caladas al cigarro que se acababa de hacer.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s en la ducha zorra, ahora te quitar&eacute; las esposas, el vibrador y te dar&aacute;s una ducha, solo cuando termines te podr&aacute;s quitar la venda. Cristina se sinti&oacute; liberada y a tientas cogi&oacute; el gel y abri&oacute; el grifo, la sensaci&oacute;n del agua cayendo por su cuerpo la reconfort&oacute;, el agua le devolvi&oacute; el control que el alcohol le hab&iacute;a quitado, estuvo bastante rato sintiendo el agua caer sobre su piel y pensando en lo que hab&iacute;a sucedido, hab&iacute;a perdido la cuenta de las veces que se hab&iacute;a corrido en los &uacute;ltimos d&iacute;as, y de las maneras en c&oacute;mo hab&iacute;an sido, no sabr&iacute;a elegir una, hab&iacute;a sido una esclava, una puta, una zorra y todas por separado o juntas le hab&iacute;an gustado, Eduardo ten&iacute;a un gran abanico de maneras de hacerla correrse, pens&oacute; en la mon&oacute;tona vida matrimonial que hab&iacute;a llevado en ese aspecto, tambi&eacute;n pens&oacute; en que si Eduardo se quedara para siempre, si su co&ntilde;o podr&iacute;a aguantar aquel ritmo de polvos, sonri&oacute; para s&iacute; misma. Cuando finalmente decidi&oacute; salir, se quit&oacute; la venda de sus ojos, cogi&oacute; el albornoz y descalza y con el pelo mojado sali&oacute; del dormitorio, Eduardo estaba en el balc&oacute;n con una copa de vino.<\/p>\n<p>-Ya estoy duchada mi se&ntilde;or y lista para cumplir sus deseos. Eduardo la mir&oacute; y la cogi&oacute; de la mano.<\/p>\n<p>-Me alegra o&iacute;r eso, s&iacute;rvete una copa y si&eacute;ntate a mi lado, hoy hace una buena noche. Cristina se sent&oacute; con su copa a su lado, Eduardo le ofreci&oacute; la suya para brindar.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; brindamos mi se&ntilde;or?<\/p>\n<p>&#8211; Por aquel afortunado tropez&oacute;n que hizo que lleg&aacute;ramos hasta aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me parece perfecto!<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana es nuestro &uacute;ltimo d&iacute;a en Toledo y he visto unos carteles de una fiesta de disfraces, el tema es libre, solo hay que llevar antifaz.<\/p>\n<p>-&iexcl;C&oacute;mo en Venecia!<\/p>\n<p>-S&iacute;, as&iacute; que ma&ntilde;ana ir&aacute;s a una tienda de disfraces y te comprar&aacute;s uno y otro para m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y de qu&eacute; quieres que me lo compre?<\/p>\n<p>-Quiero que vayas de Justine la doncella del marqu&eacute;s y que te hagas dos coletas.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; de qu&eacute; ir&aacute;s?<\/p>\n<p>-Yo ir&eacute; del marqu&eacute;s de Sade, coge mi tarjeta y c&aacute;rgalo en mi cuenta. Cristina pens&oacute; que eran unos disfraces muy adecuados para ellos y el tipo de relaci&oacute;n que hab&iacute;a entre ellos, de joven hab&iacute;a le&iacute;do la novela del marqu&eacute;s y recordaba que hab&iacute;a tenido ciertas fantas&iacute;as, incluso hab&iacute;a llegado a masturbarse, pero nunca puso en pr&aacute;ctica ninguna de las cosas que se mencionaban en la obra.<\/p>\n<p>Continuaron hablando de los detalles hasta que el vino se termin&oacute;, Eduardo se levant&oacute; y la bes&oacute; en la boca, le mordi&oacute; el labio y le dijo que se iba a dormir, que viniera cuando quisiera. Cristina decidi&oacute; quedarse un poco m&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando llevaban sobre una hora en la carretera, Eduardo par&oacute; en un &aacute;rea de servicio, se dirigieron a los ba&ntilde;os, &eacute;l entr&oacute; detr&aacute;s de ella en el de mujeres, la suerte les acompa&ntilde;&oacute; al no haber nadie, ella no sab&iacute;a que estaba pasando, entr&oacute; en un aseo y orin&oacute;, cuando sal&iacute;a Eduardo la empuj&oacute; hacia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26144,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43893","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26144"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43893\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}