{"id":44002,"date":"2023-11-30T23:00:00","date_gmt":"2023-11-30T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-30T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-30T23:00:00","slug":"poema-inconcluso-padre-e-hija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/poema-inconcluso-padre-e-hija\/","title":{"rendered":"Poema inconcluso (padre e hija)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44002\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tu aroma marca los pasos recorridos por<\/p>\n<p>Tu ardoroso cuerpo.<\/p>\n<p>Haces que todo en derredor se esfume,<\/p>\n<p>Como preludio a nuestro encuentro.<\/p>\n<p>La ciudad se estremece ante la candidez<\/p>\n<p>De tus ardientes labios que esparcen una<\/p>\n<p>Verborr&aacute;gica nube cargada con palabras<\/p>\n<p>Amorosas&hellip;<\/p>\n<p>Pensando en vos dejo caer de mi l&aacute;piz presuroso, esas palabras que nunca termino de escribir.<\/p>\n<p>Es pensar en vos, o pensar que escribo sobre vos, llego a un punto donde siempre me detengo y aflora el recuerdo de nuestro primer encuentro amoroso.<\/p>\n<p>Te recuerdo enfundada en ese vestido que ce&ntilde;&iacute;a tu cuerpo escultural, como has crecido, ya toda una mujer.<\/p>\n<p>Tus senos duros y firmes dejaban entrever esas areolas rosadas, coronadas con sus respectivos pezones apetitosos, tu cintura delgada sosteniendo firmemente esa cola respingada que invitaba a ser explorada.<\/p>\n<p>A&uacute;n tengo en mi mente la foto de nuestro gran d&iacute;a, justo en el preciso momento en que tu ropa se deslizaba hacia el suelo, permiti&eacute;ndome ver como esa longil&iacute;nea figura, quedaba sola y t&iacute;mida con la ropa interior. El brasier con sus delicadas copas daba mas forma a tus hermosos y blancos pechos, manteni&eacute;ndolos hacia adelante, desafiantes. La braga, indiferente cubr&iacute;a esos pliegues carnosos de piel que rodean la entrada de tu vulva, estaba ansioso por explorarlos desde el cl&iacute;toris hasta el final de la abertura, para as&iacute; saborear el icor de tus jugos directamente desde esa copa de placer, impoluta, sin un solo bello a su alrededor.<\/p>\n<p>Finalmente me invitaste con tu mirada a desnudar los cent&iacute;metros de piel que a&uacute;n estaban cubiertos por esa nimia porci&oacute;n de tela verde agua que escogiste para este sublime momento.<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n late a mil revoluciones, casi creo sentir como fluye la sangre por todo mi cuerpo, agolp&aacute;ndose en una zona, esa zona que en un rato entrar&aacute; en actividad para, luego de brindarnos todo nuestro cari&ntilde;o y hacer erupci&oacute;n cual volc&aacute;n activo.<\/p>\n<p>Aun, tambi&eacute;n recuerdo las sensaciones cuando te acercaste y, silenciando mi boca con un beso profundo, comenzaste a sacar mi vestimenta, tan h&aacute;bilmente, que antes de darme cuenta est&aacute;bamos ambos sin vestigio de la tela que nos cubr&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi sexo se yergue cual coloso, imponente en toda su magnitud con gran ansia de franquear tu fortaleza encantadora, el tuyo brillaba por las mieles ic&oacute;reas de tu interior, las que flu&iacute;an como invitaci&oacute;n a tan virginal banquete. El olor a sexo flotaba por la habitaci&oacute;n, como tarjeta de invitaci&oacute;n para degustar tan exquisito manjar.<\/p>\n<p>Bajo ese vientre agitado espera deseosa tu abertura para beber del manantial que fluye de ella, llena de aromas emanados de sus pliegues; mi palabra no puede describir tantas sensaciones percibidas.<\/p>\n<p>Acabo de descubrir el poder de excitaci&oacute;n que tiene tu mirada cuando nuestros ojos se encuentran, mientras mis manos descubren el camino que nos lleva al placer, tus muslos muy lentamente se separan para dar comienzo al pre&aacute;mbulo de aquel acto que nos llevara al paroxismo.<\/p>\n<p>Mis manos, en complot con mi apresurada lengua, comenzaron a darte ese placer que pedias, recorriendo tus cuatro labios inflamados de pasi&oacute;n esa boca fresa deja escapar suspiros prolongados con alg&uacute;n gemido intermedio, elevo mi vista observando tus pechos subir y bajar en forma agitada cuando sin previo aviso al rozar tu cl&iacute;toris hirviente y endurecido, explotaste en un tremendo primer orgasmo.<\/p>\n<p>El deseo y la pasi&oacute;n me atrapo entre sus garras, colocando una protecci&oacute;n mi miembro enardecido de pasi&oacute;n. Muy lentamente se fue perdiendo en tu interior, los gemidos iban en aumento a medida que progresaba la exploraci&oacute;n sutil de ese, hasta ahora, por ti desconocido trozo de piel candente que tomaba posesi&oacute;n de un himen impoluto.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato y varios de tus orgasmos despu&eacute;s, logramos llegar al &eacute;xtasis en forma un&iacute;sona.<\/p>\n<p>Nuestros corazones agolpados cabalgan en ambos pechos, que se elevaban a gran velocidad, al igual que el abdomen; miraste la peque&ntilde;a mancha escarlata en la sabana y un hilo del mismo color que recorr&iacute;a el cond&oacute;n, con el l&iacute;quido blanquecino y viscoso dentro, regresaste tu mirada para cruzarla con la m&iacute;a dici&eacute;ndome&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Gracias papa.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute;, puedo decir mis versos est&aacute;n listos.<\/p>\n<p>Tu aroma marca los pasos recorridos por<\/p>\n<p>Tu ardoroso cuerpo.<\/p>\n<p>Haces que todo en derredor se esfume,<\/p>\n<p>Como preludio a nuestro encuentro.<\/p>\n<p>La ciudad se estremece ante la candidez<\/p>\n<p>De tus ardientes labios que esparcen una<\/p>\n<p>Verborr&aacute;gica nube cargada con palabras<\/p>\n<p>Amorosas.<\/p>\n<p>Para ti que sos una prolongaci&oacute;n de m&iacute;,<\/p>\n<p>Mi otra mitad, que hemos tocado el cielo con<\/p>\n<p>Nuestras manos.<\/p>\n<p>Desde hoy, el d&iacute;a que te he hecho mujer,<\/p>\n<p>Solamente quiero desfallecer entre tus brazos<\/p>\n<p>Renaciendo cada d&iacute;a, tambi&eacute;n entre ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Tu aroma marca los pasos recorridos por Tu ardoroso cuerpo. Haces que todo en derredor se esfume, Como preludio a nuestro encuentro. La ciudad se estremece ante la candidez De tus ardientes labios que esparcen una Verborr&aacute;gica nube cargada con palabras Amorosas&hellip; Pensando en vos dejo caer de mi l&aacute;piz presuroso, esas palabras que nunca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24091,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44002","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24091"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44002"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44002\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}