{"id":44036,"date":"2023-12-04T23:00:00","date_gmt":"2023-12-04T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-04T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-04T23:00:00","slug":"voyeur-y-fetichismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/voyeur-y-fetichismo\/","title":{"rendered":"Voyeur y fetichismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44036\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hubo una &eacute;poca en mi vida en la que no sab&iacute;a que me excitaba m&aacute;s. Si ver a una mujer desnuda, o solo verla en calzones. Creo que por mi fetiche por la ropa interior, seguramente me gustaba m&aacute;s lo segundo.<\/p>\n<p>Lamentablemente en mi &eacute;poca no era com&uacute;n la tecnolog&iacute;a que ayuda a ver e incluso grabar tantas cosas. As&iacute; que me tuve que conformar a intentar mirar haciendo uso del famoso espejo, y no puedo negar el gusto y emoci&oacute;n que sent&iacute;a cuando ten&iacute;a la suerte de admirar por una fracci&oacute;n de segundo un par de nalgas redondas, enfundadas en alguna delicada prenda que las embelleciera m&aacute;s. Claro que uno va por m&aacute;s, y fue ah&iacute; donde comenc&eacute; a tener la osad&iacute;a de querer espiar en situaciones m&aacute;s &iacute;ntimas como son cuando la chica va al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Claro que esto era mucho m&aacute;s arriesgado al poder ser descubierto por la chica en cuesti&oacute;n, o por alguien aleda&ntilde;o.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; recuerdo una ocasi&oacute;n en que al asomarme por la parte baja de un ba&ntilde;o de mujeres en una tienda, pude ver a una se&ntilde;ora baj&aacute;ndose sus pantimedias y calzones para sentarse. Ella no me vio, pero su hijo me vio directo a la cara. No pas&oacute; nada, pero fue algo no solo sorprendente sino hasta jocoso.<\/p>\n<p>Pocas veces tuve la osad&iacute;a, pero s&iacute; recuerdo otra ocasi&oacute;n en que mirando por la terraza de mi apartamento, vi acostada completamente desnuda a mi vecina, con su pelambre apuntando hacia mi, mientras su esposo caminaba a la ventana para cerrar las cortinas.<\/p>\n<p>En otra ocasi&oacute;n, en ese mismo departamento, y con esos mismos vecinos, me toc&oacute; encontrar la entrada a su departamento entre abierta. Como esos departamentos eran estudios, desde la puerta de entrada uno pod&iacute;a ver el departamento entero hasta su terraza, pasando por el comedor y la cama como si fuera un cuarto de hotel. Y en esas, se me ocurre empujar la puerta pensando que no hab&iacute;a nadie, y cual va siendo mi sorpresa que ah&iacute; estaban mi vecino y su esposa, teniendo sexo.<\/p>\n<p>Aprovechando la penumbra, me qued&eacute; quieto observando, y me encant&oacute; lo que vi. Pues estaba ella montada sobre el marido, ella delgada, como de 170, piel blanca, cabello largo a la cintura, y brincando furiosamente sobre la verga de mi vecino. El en momentos estiraba sus manos para magrear los pechos medianos de su esposa, o para tomarla de la cintura y empujarle su verga con m&aacute;s fuerza. Fueron unos minutos, porque imagino que notaron mi presencia, ya que ella de pronto se qued&oacute; muy quieta como sorprendida. Yo no me quise quedar a ver que pasaba y sal&iacute; de inmediato. Recuerdo que yo usaba barba en ese tiempo, y hasta me la quit&eacute; de los nervios de que me fueran a relacionar con el evento.<\/p>\n<p>Varias veces, en mi trabajo, compa&ntilde;eras me llevaban papeles, o me visitaban en la oficina para ver alg&uacute;n dato. Un buen d&iacute;a descubr&iacute; que un CD-Rom era el espejo perfecto para ver debajo de las faldas.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; como descubr&iacute; que la esposa de mi patr&oacute;n usaba tangas con colores fosforescentes, los cuales resaltaban mucho pues ella era delgada y muy morena de piel. Sin embargo esa misma delgadez permit&iacute;a que visto desde abajo, tuviera una panor&aacute;mica de su entrepierna incluida su vulva y su culo completo. Y es que ella invariablemente siempre usaba minifaldas voladas.<\/p>\n<p>La secretaria del contralor, era una mujer rubia de un cuerpo mediano, con unas piernas de campeonato, y un trasero redondo y esponjoso. Vistas desde abajo se ve&iacute;an sus piernas super torneadas y apetitosas. Usaba bikinis normales, pero muchos de sus calzones estaban llenos de hoyos, lo cual me daba risa.<\/p>\n<p>La de recursos humanos, era curiosa. Cuando ten&iacute;a novio, siempre usaba tanguitas de todos tipos. Cuando no ten&iacute;a novio, se pon&iacute;a pantimedias con faja.<\/p>\n<p>Y por &uacute;ltimo, no faltaba la chica acomedida que se sub&iacute;a la tanga por arriba de la cadera de su pantal&oacute;n, dando todo un espect&aacute;culo de su ropa interior del d&iacute;a.<\/p>\n<p>A prop&oacute;sito de esta tendencia durante un tiempo, de mostrar las famosas colas de ballena, recuerdo una compa&ntilde;era contadora, morena ella, con carita de Barbie, alta como de un metro ochenta, poco pecho, pero unas caderas y nalgas fenomenales, la chica era super t&iacute;mida. Pero le encantaba vestir sexy, y ir al gimnasio. En una peque&ntilde;a fiesta en mi casa, cuando estaba casado con mi segunda esposa, recuerdo estar sentado junto a ella en la barra de un peque&ntilde;o bar que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Al momento que ella se estir&oacute;, se le subi&oacute; la tanga por encima de la cadera de sus jeans super entallados. La vista fue maravillosa, pero no tanto como la sensaci&oacute;n que tuve cuando ella por instinto pas&oacute; su mano hacia atr&aacute;s en un intento infructuoso de no mostrar su tanga de encaje. En ese momento y mientras volv&iacute;a a sentarse bien, volte&oacute; y me vio mirando su tanga embelesado. Yo solo sonre&iacute;, y ella apenada solo emiti&oacute; un peque&ntilde;o quejido como de uy! Se me vio la tanga. No dijimos nada m&aacute;s, pero fue muy cachonda la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Situaci&oacute;n igual me pas&oacute; con Bertha, la cual en un cumplea&ntilde;os al querer tomar pastel servido en una mesa, se estir&oacute; mostrando la colita de ballena, de su tanga negra. A Bertha en una fiesta, me toco tener cerca de mi, recuerdo tra&iacute;a un mini vestido rojo, y en alg&uacute;n momento nos tomamos de la cintura, donde yo aprovech&eacute; a sentir su cadera y su tanga de hilo, pasando mis dedos una y otra vez, disfrutando de la sensaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Muchas amigas m&iacute;as y de mi esposa me mostraron sin querer sus sexys tangas, como Vero, que vest&iacute;a recatada, pero usaba solo tangas de hilo, y no se cuidaba cuando abr&iacute;a sus piernas. A ella me toc&oacute; revisar su bote de ropa sucia, y todas sus tangas ten&iacute;an el puente lleno de flujo. Olga, una hermosa rusa, me ten&iacute;a mucha confianza y me dio llaves de su casa. Ella usaba tanguitas de Victoria secrets, y le encantaba tener dildos en su ba&ntilde;o. Pero mi mejor premio fue una vez que descubr&iacute; un &aacute;lbum con fotos de ella en lencer&iacute;a y bikinis, pues hab&iacute;a sido modelo.<\/p>\n<p>Como podr&aacute;n leer, la vida de un voyeur, con fetiche por la ropa interior se puede resumir en peque&ntilde;os flshasos, que sin importar el n&uacute;mero siempre resultan muy emocionantes y satisfactorios. Muchas veces se lleva uno sorpresas, como descubrir que la santurrona y recatada usa tanguitas y ligueros, o que la m&aacute;s buenota y sensual solo usa chones de abuelita.<\/p>\n<p>En cualquier caso es emocionante tener prueba de la intimidad de una dama, y en ocasiones esto abre la puerta para saber como seducirla.<\/p>\n<p>En otro relato les contar&eacute; sobre el uso de tecnolog&iacute;a y el voyeur. Saludos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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