{"id":44043,"date":"2023-12-05T23:00:00","date_gmt":"2023-12-05T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-05T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-05T23:00:00","slug":"una-charla-con-final-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-charla-con-final-feliz\/","title":{"rendered":"Una charla con final feliz"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44043\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; cagada!! Esto me pasa por anotarme a &uacute;ltimo momento&rdquo;, le dije a Jorge, cuando el viernes tarde llegamos al lugar y nos empezamos a acomodar.<\/p>\n<p>&Eacute;l hab&iacute;a organizado esa salida de tres d&iacute;as a una casa de campo en las afueras de Pergamino y yo me hab&iacute;a anotado tarde (en realidad cuando el cupo estaba completo) porque vi entre los que concurr&iacute;an a una mujer que ten&iacute;a ganas de conocer. Como Jorge me conoce, hizo la gauchada de dejarme entrar, avis&aacute;ndome que solo quedaba (para dormir) el galp&oacute;n. &Eacute;ste estaba retirado de la casa principal donde el resto de la gente dorm&iacute;a en los varios dormitorios que ten&iacute;a la mansi&oacute;n. Para empeorar la situaci&oacute;n, la mujer que me interesaba ni me dio bola y ya ven&iacute;a medio en pareja con otro. Un fiasco.<\/p>\n<p>Para empeorarlo, Jorge hab&iacute;a aceptado incluirme con la condici&oacute;n que d&eacute; una charla sobre sexo una de las noches. Hab&iacute;a estado en algunas de mis charlas y pens&oacute; que ser&iacute;a bueno para amenizar la salida. Me pidi&oacute; que diserte sobre &ldquo;fantas&iacute;as sexuales&rdquo;. Pero, ya estaba ah&iacute; y no iba a perder lo que hab&iacute;a pagado, de modo que me arregl&eacute; lo mejor que pude y me propuse pasarlo lo mejor posible.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado la pas&eacute; mateando y charlando a la ma&ntilde;ana, matizando con zambullidas en la pileta. Eso me permiti&oacute; apreciar a un par de mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, de cuarenta y tantos (todos los dem&aacute;s rond&aacute;bamos los 60 largos) con un f&iacute;sico muy interesante y que, al parecer, eran amigas ya que iban a todos lados juntas.<\/p>\n<p>A la tarde, Jorge me pidi&oacute; que d&eacute; la charla esa noche, ten&iacute;a que venir un conjunto para armar un baile y se hab&iacute;a retrasado. Quedamos en que anuncie que despu&eacute;s de cenar yo iba a hacer mi disertaci&oacute;n. Cuando me present&eacute; en el sal&oacute;n para iniciarla vi con sorpresa que estaba muy concurrida. Casi no quedaba nadie de los que hab&iacute;an venido que no estuviera ah&iacute;.<\/p>\n<p>Di la charla y las preguntas fueron muchas, con algunas intervenciones con opiniones o contando vivencias referidas a lo que hab&iacute;a expuesto. Pero sobre todo muchas preguntas. Y las dos cuarentonas parec&iacute;an muy interesadas en la cuesti&oacute;n. Lo real fue que el debate se torn&oacute; intenso y tuve que contestar a muchos interrogantes. Por esas razones, todo termin&oacute; tarde y nos fuimos r&aacute;pido a dormir, sumado a que est&aacute;bamos cansados por el d&iacute;a al aire libre.<\/p>\n<p>Estaba conciliando el sue&ntilde;o cuando sent&iacute; que golpeaban la puerta. Mentalmente lo pute&eacute; a Jorge (era el &uacute;nico que se me ocurr&iacute;a que pudiera venir a golpear y seguro para pedirme algo) y por esa raz&oacute;n cuando abr&iacute; mi pregunta fue bastante tajante.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; te pasa?&rdquo;, dije antes de saber qui&eacute;n era.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perdon&aacute;, te molestamos&rdquo;, escuch&eacute; que me contest&oacute; una voz femenina sin poder ver bien (por la obscuridad) quien era.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, no. Pens&eacute; que era otra persona. &iquest;Qu&eacute; sucede?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sabemos que es tarde pero, con mi amiga, nos quedaron muchas dudas, algunas que no son para hablar en p&uacute;blico. Quer&iacute;amos preguntarte si no es demasiada molestia que pudieras contestarnos en privado&rdquo;.<\/p>\n<p>A esa altura ya hab&iacute;a reconocido a las dos amigas cuarentonas que me hab&iacute;an interesado por la ma&ntilde;ana. Obvio que les dije que si, pasaron, nos acomodamos a como daba lugar (el sitio no era lo m&aacute;s confortable que se pueda decir). Les pregunt&eacute; si quer&iacute;an mate, pero me sugirieron otra variante.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mir&aacute;, si no te molesta, trajimos un Beefeater helado&rdquo;, me dijo la rubia (que despu&eacute;s se present&oacute; como Carmen).<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;C&oacute;mo voy a negarme a un Beefeater!!, contest&eacute;.<\/p>\n<p>Fui a buscar donde tomarlo y, entre un vaso que ten&iacute;a, la tapa del termo y una taza pudimos servir el gin para los tres. Casi sin dejar espacio a nada, la morocha (Silvia), empez&oacute; a preguntar.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede hacer un hombre para satisfacer bien a dos mujeres en un tr&iacute;o?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;Caramba!! No tuviste muy buenas experiencias en el sexo. Para empezar, un hombre puede satisfacer a una mujer sin necesidad de penetrarla. Si no &iquest;c&oacute;mo gozan las lesbianas?, le contest&eacute;.<\/p>\n<p>La charla se dio, distendida y abierta, ambas confesaron ser separadas de matrimonios donde el sexo no hab&iacute;a estado demasiado copado. Contaron que sus intentos posteriores tampoco fueron fant&aacute;sticos y que mis relatos sobre un sexo distinto las hab&iacute;a intrigado. Hablamos de todas las caricias, masajes, estimulaciones, juguetes, dominaci&oacute;n, juegos de rol y muchas otras cuestiones que eran, para ellas, un mundo desconocido y tentador.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Ten&eacute;s juguetes ac&aacute;?!, pregunt&oacute; Carmen, que era m&aacute;s desinhibida y lanzada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;&rdquo;., contest&eacute; y les fui mostrando los poco que siempre llevo conmigo (por si acaso). Un consolador doble (vaginal y anal), un rosario de bolitas para el ano y un vibrador peque&ntilde;o. Los miraban con ojos deseosos e incr&eacute;dulos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Los conoc&iacute;amos, obvio y escuchamos sobre esto. Pero nunca los tuvimos en las manos y menos a&uacute;n los probamos&rdquo;, dijo Silvia sonroj&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Seguimos charlando, cada vez m&aacute;s animados porque ellas se iban soltando de a poco y el gin ayudaba a aflojar la situaci&oacute;n y eliminar sus pruritos. Yo les relataba la manera en que usaba esos juguetes mientras notaba que se imaginaban qu&eacute; se sentir&iacute;a y la curiosidad y el deseo asomaban a sus caras.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si queremos hacer realidad una fantas&iacute;a &iquest;es pecado?&rdquo;, pregunt&oacute; Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Los pecados no existen. Son inventos de la Iglesia para que las mujeres no expresen libremente sus deseos y goces. Nada es pecado si se hace libremente y en forma consentida. El sexo no es pecado, es disfrutar de la vida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Silvi&rdquo;, le dijo Carmen. &ldquo;Siempre te digo que tenes que vivir y permitirte disfrutar lo que deseas. Soltate&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Quieren probar?, me anim&eacute; a decir al verlas tan entusiasmadas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Ahora?&rdquo;, preguntaron las dos al un&iacute;sono y retray&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Chicas, pueden quedarse con las ganas y seguir fantaseando o hacer realidad sus sue&ntilde;os&rdquo;, contest&eacute;. &ldquo;Pero, la pregunta real es &iquest;tienen ganas o no?&rdquo;.<\/p>\n<p>Se miraron con dudas, casi pregunt&aacute;ndose una a otra con las miradas y empezaron a hablar con monos&iacute;labos y muletillas sin decidirse a contestar, pero sin ninguna negativa. Yo me adelant&eacute;, la tom&eacute; a Carmen por la nuca y despacito, le acerqu&eacute; su boca a la m&iacute;a. Me dej&oacute; hacer y en ning&uacute;n momento se resisti&oacute; hasta que terminamos en un beso de lengua, duro y nervioso al principio y que se fue aflojando. Silvia miraba intrigada y sin moverse.<\/p>\n<p>La dej&eacute; a Carmen y fui a besarla a Silvia. Al principio tir&oacute; apenas la cabeza para atr&aacute;s, pero Carmen nos tom&oacute; de la nuca a ambos y acerc&oacute; nuestras bocas. El beso tambi&eacute;n empez&oacute; dubitativo, pero en segundos, la morocha me abraz&oacute; y se fundi&oacute; contra m&iacute;, mientras yo la tomaba a Carmen y la acercaba para ir cambiando entre una y otra en los besos.<\/p>\n<p>Me separ&eacute;, la tom&eacute; a Carmen y la ayud&eacute; a incorporarse mientras Silvia miraba. Abrac&eacute; a la rubia y empec&eacute; a acariciarla toda y despu&eacute;s a sacarle la remera. Ella ayud&oacute; levantando los brazos. Me acerqu&eacute; y le bes&eacute; un pecho, le baj&eacute; el corpi&ntilde;o y le d&iacute; un chup&oacute;n en uno de sus pezones. Su respuesta fue un gemido y apretar mi cabeza contra su teta.<\/p>\n<p>Le estir&eacute; la mano a Silvia y, cuando la tom&oacute;, la ayud&eacute; a levantarla, la puse junto a nosotros y empec&eacute; a repartir caricias entre las dos, mientras nos &iacute;bamos desvistiendo mutuamente. Mientras me entretuve lami&eacute;ndole los pezones a Silvia (hermosos pezones en unas tetitas chicas y c&oacute;nicas, pero firmes y hermosas), Carmen se agach&oacute; para bajarme el b&oacute;xer (que era lo &uacute;nico que me quedaba) y, cuando mi pene estuvo libre, comenz&oacute; a lamerlo y chuparlo.<\/p>\n<p>Silvia se manten&iacute;a pasiva y con los ojos cerrados (como si el hecho de no ver, la alejara del pecado que estaba cometiendo) pero me permit&iacute;a acariciarla toda e ir desvisti&eacute;ndola hasta dejarla en bombacha. Disfrutaba enormemente que me dedique a sus tetas y pezones y le acaricie la linda colita que tiene. Carmen no me necesit&oacute; para desnudarse toda y pasar a chupar mi pija con todo entusiasmo.<\/p>\n<p>Cuando met&iacute; mi mano en la entrepierna de Silvia, retir&oacute; su cadera como si la verg&uuml;enza la venciera, pero sin sacar los pezones de mi boca. Carmen se par&oacute;, se puso detr&aacute;s de Silvia y me abraz&oacute; pegando a la morocha contra m&iacute;, yo le apoye el miembro contra su pubis y empec&eacute; a menearme para que lo sienta. Me abraz&oacute;, siempre con los ojos cerrados y me dej&oacute; hacer. Carmen le baj&oacute; la bombacha y volvimos a abrazarnos. Le tom&eacute; la mano a Silvia y la llev&eacute; a mi miembro. Se resisti&oacute; apenas y empez&oacute; por tocarlo suave, pero despu&eacute;s lo abraz&oacute; con su mano y empez&oacute; a acariciarlo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bes&aacute;melo&rdquo;, le dije al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Despacito y sin abrir los ojos, se agach&oacute; y empez&oacute; a darle besos suaves para despu&eacute;s empezar a chuparlo delicadamente, pero meti&eacute;ndolo casi todo en su boca. Con Carmen la miramos y ella le pidi&oacute; que abra los ojos y nos mire. Lo hizo, con actitud cohibida y nos mir&oacute;, sin dejar de chupar mi pija. Carmen se agacho para ponerse al lado de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Me lo prest&aacute;s un ratito?, le dijo mientras tomaba mi pija y la chupaba y lam&iacute;a y la morocha la miraba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora vos&rdquo;, le dijo y, tom&aacute;ndola por la nuca le llev&oacute; la boca para que me chupe.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Vamos a la cama Silvi?<\/p>\n<p>Sin dejar de chupar, la morocha asinti&oacute; con la cabeza. Tom&eacute; las manos de cada una y las ayud&eacute; a levantarse y fuimos a acostarnos. Le llev&eacute; las manos de Silvia a la cabecera y le dije que no las moviera de ah&iacute; y cerrara los ojos. Empec&eacute; a acariciarla y besarla, desde la boca hasta los pies, delicadamente y tocando y lamiendo suavemente sus pezones, apenas tocando su pubis, afloj&aacute;ndola y calent&aacute;ndola. Carmen le acariciaba la cabeza y con la otra mano me acariciaba a m&iacute;.<\/p>\n<p>Fui a lamerle la conchita de Silvia suavemente, le tom&eacute; la mano a la rubia y la llev&eacute; para que abriera los labios y me dejar&aacute; el cl&iacute;toris de la morocha expuesto. Lo fui tocando apenas con mi lengua, lamiendo y chupando mientras empezaba a acariciar con los dedos la entrada de su vagina, que se moj&oacute; r&aacute;pidamente, permitiendo que le entren dos dedos y despu&eacute;s tres. A esta altura, Silvia gem&iacute;a, se retorc&iacute;a y respiraba entrecortadamente. Al rato, elev&oacute; su cadera para pegarla a mi, se tens&oacute; toda y dej&oacute; escapar un hondo gemido y un &iexcl;&iexcl;ahhhh!! profundo, en un orgasmo largo e intenso.<\/p>\n<p>Dej&eacute; a Silvita descansando y fui a abrazarme y acariciarme con Carmen. Me invit&oacute; a acostarme, bajo a lamerme un rato, se sent&oacute; sobre m&iacute; y delicadamente fue metiendo mi pija en su vagina. Despu&eacute;s comenz&oacute; a cabalgarme suave y combinando movimientos circulares, de vaiv&eacute;n (para rozar su cl&iacute;toris contra mi) y subiendo y bajando. Mientras, yo acariciaba sus grandes pechos y jugueteaba con sus rosados pezones.<\/p>\n<p>As&iacute; est&aacute;bamos disfrutando, cuando Silvia se despert&oacute; de su &eacute;xtasis, se puso de costado y empez&oacute; a acariciarme y besarme. Carmen le acarici&oacute; la cabeza y empez&oacute; a hacer m&aacute;s intensos sus movimientos, apret&oacute; mi mano contra su pecho, empez&oacute; a jadear y lleg&oacute; a un orgasmo quedando tensa un rato, con los ojos cerrados, abstra&iacute;da en su placer.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; a Carmen que se acueste junto a su amiga y empec&eacute; a pasearme sobre ellas, bes&aacute;ndolas, acarici&aacute;ndolas. Fui a buscar los juguetes y empec&eacute; a usarlos, afirmando el vibrador contra el cl&iacute;toris de la rubia mientras lam&iacute;a a Silvia y le iba introduciendo un consolador. Despu&eacute;s pas&eacute; de lado, apoy&eacute; el vibrador contra la conchita de Silvia y me puse a lamer a Carmen, mientras le introduc&iacute;a un rosario de bolitas untado en lubricante en su cola.<\/p>\n<p>Tom&eacute; la mano de Silvia y la llev&eacute; hasta la conchita de Carmen, le puse el vibrador en la mano para que lo tenga all&iacute; y empec&eacute; a jugar con mis dedos en la conchita de la rubia que el rato estaba gimiendo y disfrutando a full, hasta acabar con un largo gemido. Llev&oacute; su mano hasta apretar la mano de la morocha contra s&iacute; y con la otra la abraz&oacute;. Yo tom&eacute; de la nuca a ambas y acerqu&eacute; sus bocas. Se pararon antes de llegar como no estando seguras de seguir.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos chicas un piquito!, les ped&iacute;.<\/p>\n<p>Rozaron sus labios un rato y yo me sum&eacute; besando a ambas y volv&iacute; a unir sus bocas. Esta vez se besaron y yo mantuve la presi&oacute;n para tenerlas unidas en ese beso.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n de las dos va a animarse a meter la lengua?, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>Hubo un momento de tensi&oacute;n y quietud y al rato Carmen meti&oacute; la lengua y Silvia abri&oacute; la boca para recibirla. Me corr&iacute; y las incit&eacute; empuj&aacute;ndolas para que se abracen. Cuando lo hicieron, me coloqu&eacute; detr&aacute;s de Silvia y met&iacute; la mano para tomarle una teta mientras le besaba el cuello. Despu&eacute;s solt&eacute; esa hermosa teta, acarici&eacute; a Carmen para dejarlas en su abrazo y fui a pasarle mis dedos lubricados en el trasero de la morocha. Reaccion&oacute; tens&aacute;ndose cuando la toqu&eacute; all&iacute;, pero Carmen la abraz&oacute; y sigui&oacute; con sus chupones mientras yo le trabajaba ese culito hermoso con un consolador peque&ntilde;o.<\/p>\n<p>Cuando el dildo entraba y sal&iacute;a sin quejas de Silvia, me acomod&eacute; detr&aacute;s de ella y apoye en su culo la punta de mi pija. Se retorci&oacute; otra vez y otra vez la rubia la abraz&oacute; para que se quede quieta. Suave, delicadamente y muy despacito jugu&eacute; en ese agujerito hasta que la cabeza de mi pija entr&oacute; en ella. Gimi&oacute; y dio un gritito ahogado, pero nada m&aacute;s. Mientras se besaban entre ellas fui dejando que solo le terminara de entrar hasta el fondo. Cuando estuvo ah&iacute;, la apart&eacute; a Carmen con una mano, tom&eacute; los pechos de Silvia y empec&eacute; a moverme despacio.<\/p>\n<p>Al rato estaba cogi&eacute;ndole el culito mientras ella gem&iacute;a y pon&iacute;a su cabeza en los brazos de su amiga. La puse boca abajo y montada sobre ella empec&eacute; a salir y entrar con fuerza sin ninguna queja. M&aacute;s vale, se retorc&iacute;a y gem&iacute;a de placer hasta acabar en un grito que ahog&oacute; contra las s&aacute;banas. Me fui saliendo de a poco y le dije a Carmen.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hermosa, ahora le toca a tu colita, ponete boca abajo&rdquo;.<\/p>\n<p>La rubia no se hizo esperar, no solo se puso como le indiqu&eacute;, sino que puso bajo ella dos almohadas para que su cola quede levantada. Me sub&iacute; en esa bella hembra que me entregaba su culito tan tentadoramente, le saqu&eacute; el rosario de bolitas y, sin ning&uacute;n recaudo, le met&iacute; la pija hasta el fondo. Ella se acomod&oacute; para recibirme y disfrut&oacute; cuando empec&eacute; a cogerla.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mas fuerte, cogeme m&aacute;s fuerte&rdquo;, pidi&oacute;.<\/p>\n<p>La tom&eacute; por las mu&ntilde;ecas y empec&eacute; a cogerla violentamente, disfrutando ese apretado y caliente culito que estaba penetrando, hasta acabar junto a ella mientras Silvia me acariciaba y besaba. Me acost&eacute; jadeando y cada una a un lado m&iacute;o, apoyaron las cabezas en mi pecho abraz&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nos tenemos que ir. Le dijimos a todos que &iacute;bamos a caminar. Vos sab&eacute;s como son estos grupos, si se enteran, vamos a ser la comidilla de todos&rdquo;, me dijo Carmen.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ok chicas, pero por las noches, las espero&rdquo;, les dije.<\/p>\n<p>Cuando salieron del ba&ntilde;o, ba&ntilde;aditas y vestidas, le di un abrazo y un beso a cada una y las acompa&ntilde;&eacute; hasta la puerta. Sal&iacute; primero para estar seguro que nadie las pod&iacute;a ver y las dos se fueron a dormir. Al otro d&iacute;a actuaron como si nada hubiese pasado. Pero a la noche, tarde, sent&iacute; que golpeaban la puerta y ah&iacute; estaban las dos, con ganas de volver a disfrutar del sexo compartido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 &#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; cagada!! 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