{"id":44082,"date":"2023-12-10T23:00:00","date_gmt":"2023-12-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-10T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-10T23:00:00","slug":"un-tropezon-con-final-feliz-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-tropezon-con-final-feliz-7\/","title":{"rendered":"Un tropez\u00f3n con final feliz (7)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44082\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era temprano cuando el m&oacute;vil de Eduardo son&oacute;, lo cogi&oacute; y mir&oacute; a ver qui&eacute;n era.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as Ricardo, dime.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as Eduardo, no queremos molestar, pero Claudia y yo nos pregunt&aacute;bamos si os gustar&iacute;a almorzar con nosotros antes de iros, es lo menos que podemos hacer por todo lo de anoche.<\/p>\n<p>-Espera. Eduardo mir&oacute; a Cristina como se vest&iacute;a, dejaba pasar el tiempo mientras pensaba y finalmente dijo que s&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Perfecto! Te mando ubicaci&oacute;n, venir cuando quer&aacute;is, nosotros estaremos aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-De acuerdo, una media hora m&aacute;s o menos. Colgaron y Eduardo le dijo a Cristina que hab&iacute;a cambio de planes, a ella le pareci&oacute; estupendo, no ten&iacute;a prisa por volver, de hecho no quer&iacute;a volver porque sab&iacute;a que Eduardo tambi&eacute;n se marchar&iacute;a, que saldr&iacute;a de su vida al menos temporalmente.<\/p>\n<p>Eduardo pag&oacute; la cuenta de la estancia en recepci&oacute;n, bajaron al parking y subieron al coche, puso el GPS y se encaminaron a su nuevo destino. Parec&iacute;a una zona residencial, no hab&iacute;a edificios, todo eran casas de alto nivel adquisitivo, llegaron a su destino, Eduardo sin bajar del coche llam&oacute; al timbre del port&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;S&iacute;?<\/p>\n<p>-Somos nosotros.<\/p>\n<p>-&iexcl;Perfecto os abro! La puerta comenz&oacute; a dejar espacio para que el coche pasara, la casa estaba un poco m&aacute;s adelante, el coche avanz&oacute; despacio hasta una zona de aparcamiento, Ricardo y Claudia salieron a recibirlos.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as. Se saludaron con besos y abrazos.<\/p>\n<p>-Pasad est&aacute;is en vuestra casa. Dijo Ricardo, los dos iban con suaves batas de seda.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quer&eacute;is para almorzar? Dijo Claudia con una amplia sonrisa, &iquest;zumo, tostadas y caf&eacute;?<\/p>\n<p>-Por m&iacute; est&aacute; bien con eso. Dijo Cristina.<\/p>\n<p>-Para m&iacute; tambi&eacute;n. A&ntilde;adi&oacute; Eduardo. Claudia hac&iacute;a de anfitriona prepar&aacute;ndolo todo mientras Ricardo les ense&ntilde;aba la casa, al cabo de unos minutos se oy&oacute; la voz de Claudia que los llamaba, el desayuno estaba listo.<\/p>\n<p>-&iquest;Ten&eacute;is hora para marcharos? Pregunt&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>-No, pens&aacute;bamos irnos a lo largo de la ma&ntilde;ana, sin prisas, nos quedan unos d&iacute;as de vacaciones.<\/p>\n<p>-&iexcl;Estupendo! Igual que a nosotros. Apunt&oacute; Claudia. Almorzaron charlando de todo un poco hasta que terminando el almuerzo, Ricardo habl&oacute; de la noche anterior, primero de lo bien que lo hab&iacute;an pasado. Claudia asent&iacute;a al igual que Cristina que tambi&eacute;n lo pas&oacute; estupendamente, experimentando cosas nuevas.<\/p>\n<p>-Ver&aacute;s Eduardo, cuando llegamos a casa, Claudia y yo estuvimos hablando de lo bien que manejaste la situaci&oacute;n, de que nos trasmitiste a los dos la confianza necesaria para confiar en ti, al final llegamos a la conclusi&oacute;n de que nos gustar&iacute;a a los dos que t&uacute; fueras el macho alfa de nuestra relaci&oacute;n. Eduardo guard&oacute; silencio como evaluando la situaci&oacute;n, Cristina por su parte estaba encantada con la propuesta y esperaba ansiosa la decisi&oacute;n de su amo.<\/p>\n<p>-Tengo que reconocer que agradezco el ofrecimiento, pero primero quiero saber si tengo el control total sobre vosotros, me gustan otras cosas que ayer no hicimos, si algo no os gustara no habr&iacute;a problema en no hacerla, solo tendr&iacute;ais que utilizar la palabra clave y esa ser&iacute;a rojo para parar.<\/p>\n<p>-Tienes el control, solo te pido una cosa, soy un reputado abogado en la ciudad y necesito la m&aacute;xima discreci&oacute;n. Puntualiz&oacute; Ricardo que aunque cornudo consentido, era el que llevaba la iniciativa de la pareja en la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-La tendr&aacute;s, has hecho bien en dec&iacute;rmelo. No s&eacute; las veces que coincidiremos, pero acepto. Los otros tres sonrieron al o&iacute;rlo.<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n hemos pensado que os pod&eacute;is quedar hoy y los d&iacute;as que quer&aacute;is en nuestra casa. A&ntilde;adi&oacute; Claudia feliz por el pacto que hab&iacute;an hecho, durante un tiempo no tendr&iacute;a que buscar otros hombres para satisfacer a su marido. Cristina puso su mano sobre la de Claudia que tambi&eacute;n se sent&iacute;a feliz por ampliar su c&iacute;rculo de amistades.<\/p>\n<p>-De momento nos quedaremos hoy e iremos viendo sobre la marcha, ahora Ricardo, ve al coche y trae nuestras maletas, toma la llave. Claudia ll&eacute;vanos a nuestra habitaci&oacute;n. Cada uno hizo lo que Eduardo mandaba como si fueran dos aplicados sirvientes m&aacute;s. Eran las diez y media de la ma&ntilde;ana y la temperatura hab&iacute;a subido varios grados convirti&eacute;ndola en calurosa. Ricardo entraba con las maletas en la habitaci&oacute;n donde estaban los tres.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde las dejo?<\/p>\n<p>-D&eacute;jalas sobre la cama.<\/p>\n<p>-S&iacute; se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-No llevamos ba&ntilde;ador, &iquest;ten&eacute;is alguno para dejarnos? Me apetece un ba&ntilde;o en esa magn&iacute;fica piscina que he visto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Acomp&aacute;&ntilde;ame Cristina! Le dijo Claudia.<\/p>\n<p>-Yo te traigo uno de los m&iacute;os. Dijo Ricardo, Eduardo se qued&oacute; solo unos minutos acomod&aacute;ndose. Las mujeres buscaban un traje de ba&ntilde;o o un bikini que le gustara a Cristina, la complexi&oacute;n de las dos era muy similar, finalmente dieron con un bikini de color amarillo que a Cristina le gust&oacute;. Los cuatro se dirig&iacute;an a la piscina como un feliz grupo de amigos. Se ba&ntilde;aron y tomaron el sol, Ricardo trajo unas bebidas. Un rato despu&eacute;s Eduardo llam&oacute; a las dos mujeres que se le acercaron enseguida.<\/p>\n<p>-&iquest;Ten&eacute;is jardinero o mujer de servicio?<\/p>\n<p>-S&iacute;. Respondi&oacute; Claudia, pero les hemos dado el d&iacute;a libre por si os quedabais.<\/p>\n<p>-Bien, pues quitaros la ropa y ba&ntilde;aros. Obedecieron encantadas.<\/p>\n<p>&ndash;Besaros. A&ntilde;adi&oacute;. Ellas nadaban, se deten&iacute;an y se besaban, despu&eacute;s de unos besos continuaban nadando. Al cabo de un rato, Eduardo les hizo una se&ntilde;al a las dos mujeres para que salieran del agua.<\/p>\n<p>-Ricardo, ponles crema a las dos, no puedes tocarles el co&ntilde;o, los pechos s&iacute;. Ricardo se mostr&oacute; encantado de entrar en el juego, sentado en una de las hamacas, extend&iacute;a la crema por los cuerpos de las dos mujeres, acarici&oacute; sus pechos, pero se deleit&oacute; con los de Cristina que se dejaba hacer. Cerca de la piscina hab&iacute;a un mueble donde un equipo de m&uacute;sica ambientaba la ma&ntilde;ana. Eduardo se lanz&oacute; al agua y nad&oacute; unos largos. La ma&ntilde;ana transcurr&iacute;a agradablemente. Eduardo sali&oacute; de la piscina y tras secarse un poco, le apret&oacute; los pezones a las dos que dieron un gritito pero no dijeron nada m&aacute;s, se prepar&oacute; un cigarro y se lo ofreci&oacute; a Claudia, se hizo otro para &eacute;l y siguieron tomando el sol. Un rato despu&eacute;s Eduardo dijo que se iba dentro de la casa, que no tardaran.<\/p>\n<p>Al cabo de unos cinco minutos los ten&iacute;a a los tres en el sal&oacute;n como tres perritos obedientes esperando &oacute;rdenes de su amo.<\/p>\n<p>-Claudia, &iquest;tienes un par de delantales de cocina?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Poneros uno cada una y apoyaros de cara en la isla de la cocina. Eduardo hab&iacute;a bajado el l&aacute;tigo y cuando las dos estaban en la posici&oacute;n que les hab&iacute;a mandado, se acerc&oacute; y las acarici&oacute; con el l&aacute;tigo, el vello de las dos se eriz&oacute; esperando el latigazo, pero Eduardo se recre&oacute;, no ten&iacute;a prisa, pasaba de una a la otra como un pintor que da los primeros trazos con un pincel en un lienzo en blanco, dej&oacute; el juguete encima de la isla y les pidi&oacute; que se dieran la vuelta y se arrodillaran con las manos a la espalda, Cristina fue la primera en recibir un guantazo, no dijo nada, Claudia la miraba y pens&oacute; que ella tambi&eacute;n recibir&iacute;a otro, Eduardo le dio otro a Cristina que segu&iacute;a en silencio.<\/p>\n<p>-&iquest;Era mi puta?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo.<\/p>\n<p>Eduardo le dio otro y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres mi esclava?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Eduardo acariciaba la cara de Claudia ante la atenta mirada de Ricardo. Eduardo le dio uno a Claudia y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres mi puta? Ella sorprendida y excitada respondi&oacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Le dio un par m&aacute;s y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres mi esclava? Ricardo segu&iacute;a en silencio observando la escena, estuvo a punto de decir rojo pero pens&oacute; que era su mujer la que lo deb&iacute;a decir.<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Se quit&oacute; el ba&ntilde;ador y les dijo que le chuparan la polla, entre las dos se la pusieron dura, le chupaban la polla y los huevos. Ricardo se sorprendi&oacute; gratamente por las respuestas y la aceptaci&oacute;n de su mujer a algo nuevo, se tocaba sentado en el taburete, su polla tambi&eacute;n se hab&iacute;a puesto dura, Eduardo les dijo que se detuvieran y volvieran a la isla, cogi&oacute; de nuevo el l&aacute;tigo y esta vez s&iacute; que las azot&oacute;, suave como para entrar en calor, las mujeres gem&iacute;an y se cog&iacute;an de la mano, Eduardo aument&oacute; la intensidad y tras unos pocos latigazos se detuvo.<\/p>\n<p>-Ricardo, lame sus culos y espaldas. Ricardo obedec&iacute;a, pasaba de un cuerpo a otro con su lengua. Eduardo subi&oacute; a las mujeres en la isla y las recost&oacute;, comenz&oacute; a comerse el co&ntilde;o de Claudia y luego pas&oacute; al de Cristina, las dos gem&iacute;an de placer al sentir la lengua de su amo. Eduardo iba de un co&ntilde;o al otro, le hab&iacute;a dicho a Ricardo que les acariciara los pezones desde el otro lado de la isla. Claudia fue la primera en decir que se corr&iacute;a entre gemidos.<\/p>\n<p>&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corro!! Cuando termin&oacute;, Eduardo pas&oacute; a Cristina y la llev&oacute; al orgasmo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Ricardo estaba muy excitado y dijo que &eacute;l tambi&eacute;n estaba a punto, Eduardo le dijo que se corriera sobre la isla, as&iacute; lo hizo de rodillas en un taburete hasta la &uacute;ltima gota, luego les dijo a Claudia y Cristina que lo limpiaran con la lengua, ella obedec&iacute;an, se introduc&iacute;an el esperma de Ricardo en la boca y se besaban pas&aacute;ndoselo de una a la otra hasta que no qued&oacute; nada. Eduardo cogi&oacute; a Claudia y se la meti&oacute; por el culo casi sin lubricar, ella dio un grito al sentirla dentro, le pidi&oacute; a Cristina que le tocara los huevos mientras se follaba a su compa&ntilde;era. Las nalgas de Claudia bailaban con los envites de Eduardo en su culo que la ten&iacute;a cogida por las caderas, Claudia miraba a su marido con una expresi&oacute;n de placer y le cogi&oacute; las manos, &eacute;l le devolv&iacute;a la mirada con el mismo placer, se estaban follando a su mujer y no estaba en el armario, la sensaci&oacute;n de espacio le result&oacute; agradable. Eduardo dijo que se corr&iacute;a y los &uacute;ltimos envites fueron m&aacute;s fuerte, Claudia gem&iacute;a y lo gozaba, su culo ya no era virgen, cuando Eduardo termin&oacute; de correrse, se apart&oacute; y le dijo a Cristina que le limpiara el culo a Claudia, esta le separ&oacute; las nalgas y pas&oacute; su lengua por el oscuro agujero del que emanaba la leche de su amo, se la trag&oacute; toda.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de asearse prepararon algo de comer entre los cuatro mientras beb&iacute;an un poco de vino blanco. Comieron y se relajaron un poco en el sal&oacute;n. Tomaron el caf&eacute; y Eduardo le pidi&oacute; a Ricardo que subiera a la habitaci&oacute;n y se metiera en el armario como sol&iacute;a hacer cuando su mujer tra&iacute;a a otros hombres, un rato despu&eacute;s sub&iacute;an los tres al dormitorio, Eduardo comenz&oacute; a besar a las chicas, tras unos besos desnud&oacute; a Claudia y la llev&oacute; a la cama, Cristina por su parte se acerc&oacute; al armario y delante del espejo adaptado en el que Ricardo lo ve&iacute;a todo desde el interior, pero que desde fuera era un espejo normal. Cristina se quitaba la ropa lentamente a tres pasos del armario, se percat&oacute; de que ten&iacute;a una cerradura. Ricardo ten&iacute;a una imagen completa de su cuerpo, ella se meti&oacute; dos dedos en el co&ntilde;o y tras tocarse un poco se los pas&oacute; por la boca, volvi&oacute; a hacer lo mismo, pero en esta ocasi&oacute;n los pas&oacute; por el espejo de arriba abajo, despu&eacute;s se dirigi&oacute; a la cama donde Eduardo y Claudia ya estaban haci&eacute;ndolo, se uni&oacute; a la pareja y Ricardo contemplaba la escena toc&aacute;ndose la polla, nunca hab&iacute;a visto a su mujer haciendo un tr&iacute;o y lo estaba disfrutando, adem&aacute;s como conoc&iacute;a a la pareja con la que lo estaba haciendo, se sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;modo. Eduardo hab&iacute;a puesto a las dos mujeres a cuatro patas y pasaba de un co&ntilde;o al otro a su antojo, luego las dos le com&iacute;an la polla, Eduardo se hab&iacute;a puesto de rodillas en una posici&oacute;n en la que pod&iacute;a ver el espejo desde otro que hab&iacute;a en la c&oacute;moda del otro lado de la cama, mientras que Ricardo ve&iacute;a los culos de las dos mujeres. Eduardo se follaba a Claudia mientras Cristina pon&iacute;a su co&ntilde;o en la boca de su compa&ntilde;era, Claudia termin&oacute; corri&eacute;ndose y cambi&oacute; la posici&oacute;n con Cristina que no tard&oacute; en correrse tambi&eacute;n, Eduardo las reg&oacute; con su semen y ellas se besaron lami&eacute;ndose al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Al finalizar, se quedaron tumbados en la cama, Eduardo le hizo una se&ntilde;a a Ricardo para que saliera.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te ha parecido Ricardo?<\/p>\n<p>-Espectacular, nunca lo hubiera imaginado que ver&iacute;a a mi mujer haciendo un tr&iacute;o en mi propia cama desde el armario.<\/p>\n<p>-&iquest;Te has corrido?<\/p>\n<p>-Desde luego, justo antes que vosotros, no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Me alegro, esta noche nos llevar&aacute;s a cenar a alg&uacute;n sitio.<\/p>\n<p>-Me parece perfecto. Las dos mujeres o&iacute;an la conversaci&oacute;n y Claudia hab&iacute;a cogido la mano de su marido mientras hablaba.<\/p>\n<p>-Ahora me ir&eacute; a por unas cosas, vosotros os pod&eacute;is relajar como quer&aacute;is, pero no pod&eacute;is tener m&aacute;s sexo hasta que yo lo diga. Los tres asintieron con la cabeza. Eduardo se visti&oacute; y se march&oacute; a por lo que necesitaba.<\/p>\n<p>La luz del sol empezaba a ser m&aacute;s suave cuando Eduardo tocaba el bot&oacute;n del port&oacute;n. Entro y aparc&oacute;, con la bolsa de lo que hab&iacute;a comprado subi&oacute; a la habitaci&oacute;n. Los dem&aacute;s estaban en el jacuzzi. Eduardo se acerc&oacute; y bes&oacute; a las mujeres.<\/p>\n<p>-En media hora m&aacute;s o menos os arregl&aacute;is, de ropa interior quiero que las dos vay&aacute;is de negro.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; digas mi se&ntilde;or. Dijo Cristina. Eduardo los dej&oacute; all&iacute;, se prepar&oacute; una copa y sali&oacute; al jard&iacute;n, unos veinticinco minutos m&aacute;s o menos volv&iacute;a a entrar, dej&oacute; la copa en la isla de la cocina y se dirigi&oacute; a su habitaci&oacute;n. Se visti&oacute; y una vez arreglado baj&oacute; al sal&oacute;n, sus tres compa&ntilde;eros ya estaban esper&aacute;ndolo, &eacute;l les dedic&oacute; una sonrisa mientras bajaba las escaleras y salieron, subieron al coche de Ricardo y se dirigieron al centro de la ciudad. Entraron en el restaurante que hab&iacute;a elegido Ricardo y les acompa&ntilde;aron a una mesa que ya ten&iacute;an reservada, sentados pidieron una botella de vino blanco fr&iacute;o, mientras hojeaban la carta. Eduardo dej&oacute; la suya en la mesa y le dijo a Ricardo que fuera &eacute;l el que pidiera por &eacute;l, las mujeres hicieron lo mismo. Ricardo alagado por ser &eacute;l el que ten&iacute;a la iniciativa llam&oacute; al camarero. Con la comanda hecha y una vez que el camarero se alej&oacute;. Eduardo les dijo a las mujeres que fueran al ba&ntilde;o y se quitaran las bragas y se las entregaran, Claudia y Cristina se levantaron y se marcharon dispuestas a obedecer. El restaurante no estaba muy concurrido dado que era temprano para la hora del pa&iacute;s. Cuando las mujeres volvieron del ba&ntilde;o, le entregaron su &iacute;ntima prenda a Eduardo.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; tienes amo, lo que has pedido. Lo dijeron a la vez como si lo hubieran ensayado. Ricardo fascinado contemplaba la escena, a &eacute;l nunca se le hubiera ocurrido ped&iacute;rselo a Claudia, el morbo se le despert&oacute;. Eduardo cogi&oacute; las prendas y las oli&oacute;, acto seguido se las guard&oacute; en el bolsillo del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Claudia ten&iacute;a sensaciones nuevas al ir sin bragas. Eduardo no dejaba de sorprenderla, entend&iacute;a perfectamente porque Cristina estaba enganchada a ese hombre. Cenaron tranquilamente con un poco de sobremesa, incluidas dos rondas de chupitos, hasta que Eduardo dijo que era hora de marcharse. Ricardo pidi&oacute; la cuenta y pag&oacute;, salieron del local y pasearon un rato, un poco m&aacute;s de dos botellas de vino hab&iacute;an ca&iacute;do durante la cena, durante el paseo pasaron por el bufet de Ricardo<\/p>\n<p>-Yo trabajo aqu&iacute;, si alguna vez necesit&aacute;is un abogado no dud&eacute;is en llamarme, sea la hora que sea. Gracias contestaron sus nuevos amigos. Eduardo llam&oacute; un taxi y volvieron a casa, caminaron desde el port&oacute;n hasta la casa. En el trayecto, Eduardo le dijo a Claudia que llamara al servici&oacute; y que les diera otro d&iacute;a libre. Ella cogi&oacute; el m&oacute;vil con una sonrisa al ver que se quedaban un d&iacute;a m&aacute;s. Mientras hablaba con el servicio, Eduardo le acariciaba los pechos, Claudia intentaba mantener la compostura hasta que Eduardo le apret&oacute; los pezones, casi se le cae el m&oacute;vil, aunque no pudo evitar soltar un gritito.<\/p>\n<p>-&iquest;Ocurre algo se&ntilde;ora?<\/p>\n<p>-No nada, estoy bien, le he dado a una silla con el pie. Dijo a su interlocutora y se despidi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Preparo unas copas? Pregunt&oacute; Ricardo, Eduardo asinti&oacute;. Cristina cogi&oacute; la copa que le ofrec&iacute;a Ricardo y bebi&oacute;. Pusieron m&uacute;sica y Eduardo bail&oacute; con Cristina y con Claudia. Las copas se vaciaron y Ricardo las volvi&oacute; a llenar, &eacute;l no bailaba, se divert&iacute;a vi&eacute;ndolos, Eduardo las besaba y hac&iacute;a que se besaran entre ellas, despu&eacute;s de tres canciones, Eduardo las dej&oacute; bailando, subi&oacute; a su habitaci&oacute;n y baj&oacute; con un malet&iacute;n, lo puso encima de la mesa del comedor y volvi&oacute; con las mujeres, bail&oacute; otro tema y cogi&oacute; su copa dej&aacute;ndolas a ellas en la improvisada pista de baile, se sent&oacute; al lado de Ricardo y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;No te animas?<\/p>\n<p>-No gracias, no me siento c&oacute;modo bailando.<\/p>\n<p>-Pues a tu mujer le encanta.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, y lo siento por ella pero le agradezco que sea comprensible.<\/p>\n<p>-&iquest;Y foll&aacute;rtela te la follas?<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro, lo hacemos, pero tambi&eacute;n me gusta ver como lo hace con otros hombres, es mi filia.<\/p>\n<p>-S&iacute;, eso lo entiendo, cada uno tenemos nuestros gustos, &iquest;y qui&eacute;n decide cuando lo hac&eacute;is con otro?<\/p>\n<p>-Normalmente yo, aunque alguna vez lo ha pedido ella.<\/p>\n<p>-Ahora vas a experimentar algo de lo que ella siente, quiero que hagas una cosa.<\/p>\n<p>-Dime.<\/p>\n<p>-Coges a Claudia y te la follas en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Ahora?<\/p>\n<p>-S&iacute;, ahora. Ricardo se levant&oacute; se acerc&oacute; a su mujer y la llev&oacute; al sof&aacute;, comenz&oacute; a besarla, sus manos acariciaban su cuerpo y Claudia le devolv&iacute;a las caricias y los besos. Eduardo le hizo una se&ntilde;a a Cristina para que se sentara con &eacute;l.<\/p>\n<p>Ricardo desnudaba a su mujer lentamente, le comi&oacute; los pechos. Se quit&oacute; la camisa y el pantal&oacute;n y se recostaron en el sof&aacute;, Claudia se hab&iacute;a quitado la falda, se abrazaban y se tocaban las partes &iacute;ntimas. Cristina se excitaba al verlos, era la primera vez que ve&iacute;a un polvo donde ella no participaba en directo. Su se&ntilde;or ten&iacute;a puesta su mano en su rodilla y la acariciaba. Ricardo y Claudia segu&iacute;an a lo suyo, Ricardo le hab&iacute;a metido la polla despu&eacute;s de que Claudia se la hubiera chupado un poco, excitados por lo que hac&iacute;an, fueron cambiando de posturas ajenos a las miradas de sus invitados. Cristina deseaba ser follada, pero Eduardo no hac&iacute;a nada, se limitaba a mirar y a acariciarla. Ricardo embest&iacute;a con m&aacute;s fuerza a Claudia que gem&iacute;a, ella se corri&oacute; sin decirlo pero sus gemidos y su cuerpo la delataron, poco despu&eacute;s era Ricardo quien eyaculaba en el interior de su co&ntilde;o. Se quedaron en el sof&aacute; recuperando la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres ir a lamerle el co&ntilde;o a Claudia, zorra?<\/p>\n<p>-&iexcl;Si amo!<\/p>\n<p>-Pues ves. Cristina se levant&oacute; y se acerc&oacute; a Claudia, primero la bes&oacute; en la boca y luego en los pechos, se recre&oacute; con sus pezones y fue bajando por su vientre hasta llegar a su co&ntilde;o, all&iacute; la leche de Ricardo sal&iacute;a lentamente, Cristina lo lami&oacute; todo hasta que se centr&oacute; en el cl&iacute;toris de su amiga.<\/p>\n<p>-Suficiente. Dijo Eduardo. Cristina se detuvo, ella hubiera seguido, estaba cachonda pero no iba a desobedecer a su se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-&iquest;Te ha gustado la experiencia Ricardo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, al principio me sent&iacute;a un poco extra&ntilde;o, pero poco a poco me centr&eacute; en ella y ya no me importaba que estuvierais mirando.<\/p>\n<p>-A partir de ahora, y hasta que nos volvamos a ver, cuando lo hag&aacute;is, os dir&eacute;is que os corr&eacute;is.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; digas. Dijo Ricardo.<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Contest&oacute; Claudia que en su interior agradec&iacute;a a Eduardo lo que acababan de hacer. Eduardo se levant&oacute; y se dirigi&oacute; al malet&iacute;n, cogi&oacute; dos peque&ntilde;os vibradores y una cuerda, volvi&oacute; con las mujeres y les dijo que se lo pusieran, una vez colocados en sus co&ntilde;os, Eduardo las at&oacute; juntas, cara a cara, piel con piel. Le pidi&oacute; el m&oacute;vil a Ricardo que se lo entreg&oacute; sin preguntar. Eduardo activ&oacute; el de Claudia y se sent&oacute; en el sof&aacute;, puso los tel&eacute;fonos en la mesa y les dio a inicio. Ellas sintieron como el peque&ntilde;o juguete que ten&iacute;an en su interior se pon&iacute;a en marcha, sus cuerpos eran uno y Eduardo subi&oacute; la potencia, ellas comenzaron a gemir, sin apenas poder moverse se besaron, sus manos estaban en la espalda de la otra, Eduardo volvi&oacute; a subir la potencia y los gemidos aumentaron de volumen, atadas de arriba abajo casi no pod&iacute;an moverse. Ricardo miraba la escena con goce. Eduardo puso los dos vibradores a m&aacute;xima potencia y ellas respondieron con gemidos m&aacute;s altos. Cristina que ya estaba muy excitada por lo de antes fue la primera en decirlo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro mi se&ntilde;or! &iexcl;&iexcl;Me corroo amo!!<\/p>\n<p>Claudia segundos despu&eacute;s dec&iacute;a las mismas palabras, despu&eacute;s de correrse las dos se besaron. Eduardo las dej&oacute; un poco m&aacute;s en esa posici&oacute;n, se sirvi&oacute; una copa y bebi&oacute;, se acerc&oacute; a las mujeres y acarici&oacute; sus cuerpos.<\/p>\n<p>-&iquest;Todo bien?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Contestaron las dos. Eduardo les dio un beso en la mejilla y volvi&oacute; con Ricardo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te ha gustado?<\/p>\n<p>-&iexcl;Ya lo creo! Ha sido muy agradable contemplarlo.<\/p>\n<p>-D&eacute;jalas un par de minutos m&aacute;s y luego las desatas.<\/p>\n<p>-De acuerdo.<\/p>\n<p>Una vez desatadas, Eduardo se sent&oacute; en el medio del sof&aacute; y llam&oacute; a sus esclavas.<\/p>\n<p>-Venid aqu&iacute; a chuparme la polla, zorras. Ellas se pusieron una a cada lado de &eacute;l y comenzaron la felaci&oacute;n, Eduardo hab&iacute;a cogido un l&aacute;tigo nuevo que hab&iacute;a comprado y mientras se la chupaban, lo pasaba por sus cuerpos, con alg&uacute;n suave azote de vez en cuando. Le dijo a Ricardo que acariciara sus culos y sus co&ntilde;os. Eduardo disfrutaba de la mamada desde su posici&oacute;n de macho alfa. Cuando not&oacute; que se corr&iacute;a se la meti&oacute; en la boca a Claudia y sin sacarla le descarg&oacute; toda su leche dici&eacute;ndole.<\/p>\n<p>-&iexcl;Traga! Claudia tragaba obediente hasta que Eduardo se separ&oacute; de ella. Ricardo y Cristina les acariciaban el cuerpo a los dos.<\/p>\n<p>-Vamos a ba&ntilde;arnos. Los cuatro salieron a la piscina y se metieron en el agua, estuvieron una media hora hasta que salieron, Eduardo dijo que se iba a dormir, los dem&aacute;s hicieron lo mismo, se besaron despidi&eacute;ndose y cada pareja subi&oacute; a su dormitorio.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente bien temprano, Ricardo y Claudia hab&iacute;an ido a la ciudad, pasaron por una panader&iacute;a y compraron boller&iacute;a reci&eacute;n hecha, una vez en la casa, prepararon caf&eacute; y el olor subi&oacute; hasta la habitaci&oacute;n donde Cristina y Eduardo abr&iacute;an los ojos. Se asearon y bajaron al comedor, el desayuno estaba preparado y sus anfitriones les estaban esperando. Se saludaron y se sentaron a la mesa.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal hab&eacute;is dormido? Pregunt&oacute; Claudia.<\/p>\n<p>-Yo he dormido de maravilla. Dijo Cristina.<\/p>\n<p>-Yo muy bien, &iquest;y vosotros? A&ntilde;adi&oacute; Eduardo.<\/p>\n<p>-La verdad es que he dormido de tir&oacute;n. Coment&oacute; Eduardo.<\/p>\n<p>-Igual que yo. Dijo Claudia. Tras el desayuno salieron a la piscina, el sol ya caldeaba el d&iacute;a, se ba&ntilde;aron y tomaron el sol, a media ma&ntilde;ana, Eduardo les dijo a los tres que subieran al dormitorio de Ricardo y Claudia y lo esperaran all&iacute;, &eacute;l por su parte se hab&iacute;a preparado un cigarro y se lo estaba fumando, observ&oacute; c&oacute;mo se alejaban obedientes y contentos ante la perspectiva de un nuevo acto de placer. Eduardo se termin&oacute; el cigarro con tranquilidad y subi&oacute; a la habitaci&oacute;n, los encontr&oacute; sentados en la cama hablando, cuando &eacute;l entr&oacute; guardaron silencio a la espera de nuevas &oacute;rdenes. Eduardo hab&iacute;a aparecido con algunos de los juguetes de su malet&iacute;n, los dej&oacute; encima del tocador de manera ordenada y se dirigi&oacute; al armario, lo abri&oacute; y contempl&oacute; el interior, lo primero que le llam&oacute; la atenci&oacute;n es que era m&aacute;s amplio de lo que aparentaba por fuera, una silla y una peque&ntilde;a mesita era lo &uacute;nico que hab&iacute;a, nada de ropa, barras ni cajones, ese armario se hab&iacute;a dise&ntilde;ado para observar o al menos se hab&iacute;a reconvertido, entr&oacute; y cerr&oacute; la puerta ante la atenta mirada de sus compa&ntilde;eros de juego, el espejo que era casi tan grande como la puerta, dejaba ver toda la habitaci&oacute;n, contempl&oacute; como unos agujeros dejaban entrar el sonido ambiente y el aire. Eduardo sali&oacute;, sac&oacute; la silla y la mesita y se acerc&oacute; al tr&iacute;o.<\/p>\n<p>-Claudia, coge unas esposas y se las pones a tu marido, luego haces lo mismo con Cristina. Claudia no sab&iacute;a c&oacute;mo terminar&iacute;a aquello, pero estaba encantada de comenzar el juego. Una vez esposados, Eduardo los llev&oacute; delante del armario, a Ricardo le susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-T&uacute; eres un cornudo consentido, y yo me voy a follar a tu mujer como quiera. Ricardo asent&iacute;a, Claudia se excitaba por lo que o&iacute;a y Cristina disfrutaba de ver a su amo en acci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes algo que decir al respecto? Le pregunt&oacute; Eduardo. Ricardo mov&iacute;a la cabeza negando y mirando a su mujer con un brillo en los ojos que ella le devolv&iacute;a. Todo aquel pre&aacute;mbulo era nuevo y los excitaba. Despu&eacute;s Eduardo se coloc&oacute; al lado de Cristina y le dijo.<\/p>\n<p>-Y t&uacute;, tu eres mi puta esclava y har&aacute;s lo que yo te pida. Cristina asent&iacute;a notando como su co&ntilde;o se humedec&iacute;a. Eduardo se dirigi&oacute; a Claudia y le dijo.<\/p>\n<p>-T&uacute; zorra, tr&aacute;eme el l&aacute;tigo. Claudia se acerc&oacute; al tocador, cogi&oacute; el l&aacute;tigo y se lo entreg&oacute; a Eduardo, este le dio la vuelta a Cristina y la acarici&oacute; con &eacute;l, luego la azot&oacute; un par de veces mientras ella gem&iacute;a. Se lo entreg&oacute; a Claudia y le pidi&oacute; que hiciera lo mismo con el cornudo de su marido. Cogi&oacute; el l&aacute;tigo y se lo pas&oacute; por la espalda suavemente, luego lo azot&oacute; un par de veces como le hab&iacute;an indicado. Ricardo aguant&oacute; bien, resopl&oacute; al sentir el l&aacute;tigo pero aguant&oacute;.<\/p>\n<p>-Ahora entrar&eacute;is los dos en el armario y mirar&eacute;is como me follo a esta zorra, vosotros solo pod&eacute;is masturbaros cada uno a s&iacute; mismo, nada de tocar al otro, &iquest;est&aacute; claro? Tanto Cristina como Ricardo asintieron y entraron en el armario, Eduardo los encerr&oacute; bajo llave y la dej&oacute; en la mesita, se acerc&oacute; a Claudia y le dijo que se pusiera a cuatro patas como la zorra que era, ella obedeci&oacute;.<\/p>\n<p>-Quiero que vayas de la cama al armario un par de veces, Claudia caminaba a cuatro patas al lado de su amo, Ricardo y Cristina se iban excitando, sus cuerpos se tocaban para mirar con todo detalle, pero sab&iacute;an los l&iacute;mites que les hab&iacute;an impuesto y los iban a cumplir. Eduardo con el l&aacute;tigo en la mano azotaba suavemente a Claudia.<\/p>\n<p>-Suficiente, ves a la cama y espera. Eduardo cogi&oacute; el consolador anal y vaselina, se lo coloc&oacute; con firmeza, luego le puso el peque&ntilde;o vibrador a distancia y se sent&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>&ndash;Ch&uacute;pamela. Le dijo. Claudia con todos sus agujeros tapados disfrutaba de la polla de Eduardo, cuando llevaba un rato, Eduardo levant&oacute; las piernas y le dijo que le chupara el culo, Claudia obedec&iacute;a en todo lo que le mandaban. En el interior del armario, la temperatura aumentaba, Ricardo esposado se tocaba la polla ya endurecida mientras Cristina hac&iacute;a lo mismo con su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Eduardo se separ&oacute; de Claudia y le sac&oacute; el consolador anal, le meti&oacute; la polla en su lugar y la foll&oacute; a cuatro patas, tras unos cuantos envites, le dio la vuelta, le levant&oacute; las piernas y sigui&oacute; d&aacute;ndole por el culo. Ricardo miraba encendido la escena, ning&uacute;n hombre de los que hab&iacute;an tra&iacute;do le hab&iacute;a dado por el culo a su mujer, solo se tuvo que negar en un par de ocasiones, pero Eduardo hac&iacute;a con ella lo que quer&iacute;a. El co&ntilde;o de Claudia con el vibrador a media potencia estaba emanando fluidos. Eduardo sali&oacute; de su culo y se la meti&oacute; en la boca hasta los huevos, Claudia dio una arcada pero sigui&oacute; chup&aacute;ndola. Cristina sent&iacute;a que su orgasmo estaba cerca, gem&iacute;a al lado de un hombre que no era su amo mientras se masturbaba, sus pieles se rozaban y o&iacute;rlo gemir la excitaba m&aacute;s, pod&iacute;a ver su polla dura mientras &eacute;l se masturbaba tambi&eacute;n, eran dos esclavos obedeciendo. Eduardo volvi&oacute; a ponerle el dildo en el culo y le sac&oacute; el del co&ntilde;o, se acost&oacute; y se la puso encima, Claudia cabalgaba sobre la polla de su amo ante la mirada oculta de su marido, pero ella ya no estaba pendiente de &eacute;l, estaba muy excitada y centrada en la follada que le estaban haciendo, no durar&iacute;a mucho m&aacute;s. Eduardo le estrujaba los pechos y le apretaba los pezones, sus gemidos iban en aumento cuando se corri&oacute;. Ricardo al ver a su mujer correrse hizo lo mismo, se dej&oacute; llevar y su leche lleg&oacute; al espejo ante la mirada de Cristina que se corr&iacute;a segundos m&aacute;s tarde. Eduardo cambi&oacute; de postura y se coloc&oacute; encima, se foll&oacute; a Claudia hasta que sinti&oacute; que su leche sal&iacute;a, se corri&oacute; en su co&ntilde;o hasta la &uacute;ltima gota, despu&eacute;s le dio unos guantazos a Claudia.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tienes que decir cuando te corres puta?<\/p>\n<p>-&iexcl;Perd&oacute;n amo! Perd&oacute;n.<\/p>\n<p>Eduardo y Claudia se quedaron un poco en la cama recuper&aacute;ndose, luego se acerc&oacute; al armario y abri&oacute; la puerta, sus esclavos satisfechos esperaban a ser liberados.<\/p>\n<p>-&iquest;Os ha gustado lo que hab&eacute;is visto? Los dos asintieron.<\/p>\n<p>-Ya pod&eacute;is salir. Claudia lib&eacute;ralos. Ella obedeci&oacute; y les quit&oacute; las esposas. Me voy a la piscina, Ricardo, prepara unas bebidas. Se ba&ntilde;aron y tomaron el sol, desnudos hasta la hora de comer, una hora despu&eacute;s m&aacute;s o menos, Eduardo puso a Ricardo de pie, detr&aacute;s suyo puso a Cristina y detr&aacute;s a Claudia y les dijo que se masturbaran, obedientes as&iacute; lo hicieron. Ricardo eyacul&oacute; sobre el c&eacute;sped, Cristina se corri&oacute; con la mano de Claudia que fue la &uacute;nica del tr&iacute;o que no se corri&oacute;, Eduardo le dijo a Cristina que ahora se lo hiciera a su compa&ntilde;era y a Ricardo le dijo que la besara en la boca y los pechos. Claudia estaba muy caliente entre los dos cuerpos y no tard&oacute; en llegar a su orgasmo. Continuaron un rato m&aacute;s al sol y d&aacute;ndose alg&uacute;n chapuz&oacute;n para refrescarse, el d&iacute;a estaba siendo caluroso.<\/p>\n<p>Se ducharon, se vistieron con ropa c&oacute;moda y prepararon algo para comer. Ricardo abri&oacute; una botella de vino blanco y sirvi&oacute; unas copas, cuando todo estuvo preparado lo llevaron al comedor, comieron y durante la comida Eduardo dijo.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana nos iremos.<\/p>\n<p>-&iquest;Tan pronto? Pregunt&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>-S&iacute;, tengo cosas pendientes que quiero hacer antes de que acabe el verano.<\/p>\n<p>-Os vamos a echar mucho de menos. Dijo Claudia. Cristina le cogi&oacute; la mano y apret&oacute;. Terminaron de comer y el caf&eacute; se lo tomaron en el sal&oacute;n, se sirvieron una copa y charlaron. En un momento de la conversaci&oacute;n, Eduardo como sol&iacute;a hacer, les sorprendi&oacute; con una petici&oacute;n.<\/p>\n<p>-Claudia y Cristina, quiero que os pong&aacute;is un conjunto de ropa interior rojo y sin nada m&aacute;s veng&aacute;is aqu&iacute;. Ellas se levantaron y cogidas de la mano se fueron al dormitorio. Cuando volvieron, Ricardo hab&iacute;a tra&iacute;do las esposas y los vibradores a distancia, ellas sonrieron ante la expectativa de un nuevo orgasmo.<\/p>\n<p>-Estamos listas amo. Dijo Cristina.<\/p>\n<p>Ricardo les entrelaz&oacute; las manos con las esposas y acto seguido les coloc&oacute; los vibradores, luego se sent&oacute; junto a Eduardo que puso los juguetes en marcha, primero a una potencia suave, para que fueran calent&aacute;ndose. Se encendi&oacute; un cigarro y las contemplaba mientras fumaba, Ricardo acomodado en el sof&aacute;, tambi&eacute;n disfrutaba del espect&aacute;culo, estaba convencido de que los echar&iacute;a de menos. Eduardo jugaba con las potencias, lo deten&iacute;a y lo pon&iacute;a en marcha. Las mujeres por su parte se iban excitando en las experimentadas manos de Eduardo. La excitaci&oacute;n iba en aumento. Eduardo le dijo a Ricardo que le avisara cuando fuera a correrse al ver como se masturbaba sin perder detalle. &Eacute;l asinti&oacute;. Poco despu&eacute;s se lo dijo y Eduardo le dio m&aacute;s potencia a los vibradores que hac&iacute;an su trabajo llevando a las mujeres a las puertas del cl&iacute;max.<\/p>\n<p>-C&oacute;rrete en sus caras. Le dijo a Ricardo. &Eacute;l se levant&oacute; y delante de ellas comenz&oacute; a correrse, ellas por su parte dec&iacute;an.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Con sus bocas abiertas buscaban el semen de Ricardo que lo esparc&iacute;a salpicando sobre sus rostros. Cuando Ricardo termin&oacute; de correrse, ellas se besaron lamiendo sus caras y chupando la leche de Ricardo que permanec&iacute;a de pie delante de ellas.<\/p>\n<p>-Lib&eacute;ralas de todo. Le dijo Eduardo a Ricardo. Eduardo se acerc&oacute; y les meti&oacute; los dedos en sus mojados co&ntilde;os, los sac&oacute; y los chup&oacute; varias veces. A continuaci&oacute;n las puso de rodillas y de espaldas a &eacute;l en el sof&aacute;, a Ricardo lo puso detr&aacute;s del sof&aacute; y le espos&oacute; las manos por detr&aacute;s, volvi&oacute; con las mujeres y sin quitarles las bragas, primero encul&oacute; a Cristina, tras unos envites hizo lo mismo con Claudia, fue pasando de una a la otra ante la mirada del cornudo de Ricardo. Eduardo les daba palmadas en las nalgas mientras se las follaba, ellas gem&iacute;an al sentir a su amo dentro de ellas.<\/p>\n<p>-Tocarle la polla a ese cornudo. Orden&oacute; mir&aacute;ndole a la cara, ellas obedecieron y se la tocaron. Eduardo era el primer hombre que le llamaba as&iacute;, su mujer lo hab&iacute;a hecho en alguna ocasi&oacute;n, &eacute;l reconoc&iacute;a que lo era y aceptaba de buen grado su rol en aquella relaci&oacute;n. Ricardo no tard&oacute; en empalmarse de nuevo ante los gemidos de ellas al ser enculadas. Eduardo segu&iacute;a foll&aacute;ndolas cuando les dijo que se la chuparan a Ricardo. Claudia le cogi&oacute; la polla y lo acerc&oacute; a sus bocas. Poco despu&eacute;s Claudia ten&iacute;a su primer orgasmo anal, pero avis&oacute; a su amo de que se corr&iacute;a. Ricardo al o&iacute;r a su mujer le roci&oacute; la cara con su leche. Eduardo le dijo a Cristina que la chupara mientras la enculaba. Su puta obedec&iacute;a pasando su lengua por la cara de su amiga cuando sinti&oacute; que era su turno de correrse.<\/p>\n<p>&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Eduardo la cogi&oacute; por el pelo y ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s mientras le daba los &uacute;ltimos envites con fuerza ante la llegada de su orgasmo. Luego los llev&oacute; a la amplia ducha que hab&iacute;a en el dormitorio principal, los cuatro juntos se ducharon enjabon&aacute;ndose los unos a los otros, despu&eacute;s el agua clara les quit&oacute; el jab&oacute;n de sus cuerpos, salieron y se secaron, relajados volvieron al sal&oacute;n y se prepararon una copa, durante un rato guardaron silencio, como si estuvieran escuchando la m&uacute;sica que sonaba. Un rato despu&eacute;s las mujeres se fueron a la piscina mientras Eduardo y Ricardo se pon&iacute;an una copa y hablaban. Cristina se desnud&oacute; y Claudia la imit&oacute;. Cuando se terminaron las copas se unieron a las mujeres, se ba&ntilde;aron con ellas. La tarde transcurri&oacute; de manera agradable hasta casi la hora de la cena. Eduardo fue el primero en marcharse, se dirigi&oacute; a la cocina y comenz&oacute; a preparar algunas cosas para cenar, Claudia se le un&iacute;a unos minutos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Te puedo ayudar en algo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, ves preparando unos canap&eacute;s de queso.<\/p>\n<p>-&iexcl;Perfecto! &iquest;Entonces os march&aacute;is ma&ntilde;ana definitivamente?<\/p>\n<p>-S&iacute;, &iquest;Por?<\/p>\n<p>-La verdad es que me gustar&iacute;a que os quedarais un poco m&aacute;s, estoy disfrutando mucho de vuestra compa&ntilde;&iacute;a, y mi marido tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n estoy a gusto, sois una pareja muy agradable. Dej&oacute; el cuchillo y se acerc&oacute; a ella, la bes&oacute; en la boca y le dio un azote en el culo, la apoy&oacute; contra la isla y le separ&oacute; las piernas, le introdujo dos dedos en su co&ntilde;o y jug&oacute; con &eacute;l, Claudia gem&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; lo que quieres es que te siga follando como la zorra que eres verdad?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; amo! F&oacute;llame.<\/p>\n<p>-En realidad te gusta ser una puta esclava.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; amo! Eduardo sac&oacute; los dedos de su co&ntilde;o y se los chup&oacute; mir&aacute;ndola a los ojos.<\/p>\n<p>&ndash;Lo s&eacute; zorra, pero ma&ntilde;ana me ir&eacute; de todas formas, pero eso no quiere decir que no mantengamos el contacto. Claudia se cogi&oacute; a su cuello y lo bes&oacute;. Ricardo y Cristina segu&iacute;an en la piscina, ajenos a lo que ocurr&iacute;a en el interior de la casa. Eduardo volvi&oacute; a los preparativos de la cena, cuando todo estuvo listo le dijo a Claudia que fuera a llamarlos. Cenaron y recogieron la mesa que era de madera y bastante grande, tomaron caf&eacute; y una copa en el porche de la casa. Cuando se terminaron el caf&eacute;, Eduardo se levant&oacute; y con Claudia de una mano y con su copa en la otra dijo que entraran, Ricardo y Cristina les siguieron, en el exterior el sol casi hab&iacute;a desaparecido, Eduardo encendi&oacute; unas velas y apag&oacute; la luz, se acerc&oacute; a Claudia y le quit&oacute; la bata que llevaba, hizo lo mismo con el sujetador y las bragas, la recost&oacute; sobre la mesa del comedor boca arriba y at&oacute; sus manos y pies a las patas de la mesa, le coloc&oacute; un antifaz ante la mirada de los dem&aacute;s, despu&eacute;s puso a Ricardo en la cabecera de la mesa y le dijo a Cristina que lo desnudara, con Ricardo desnudo, cogi&oacute; a Cristina y la puso al otro extremo de la mesa, la desnud&oacute; y la bes&oacute; en la boca. Claudia observaba lo que iba pasando mientras se sent&iacute;a como la v&iacute;ctima espiratoria de un ritual. Eduardo se acerc&oacute; a ella, la mir&oacute; y le sonri&oacute;, le puso un antifaz y le susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Voy a hacer que te corras como una puta esclava. Claudia sinti&oacute; un escalofr&iacute;o de placer recorrer su cuerpo, le gustaba estar en las manos de ese hombre y acatar sus deseos.<\/p>\n<p>Eduardo les dijo a Cristina y Ricardo que le acariciaran los brazos y las piernas solamente, no pod&iacute;an tocar nada m&aacute;s, ellos asintieron. Eduardo cogi&oacute; una pluma de su malet&iacute;n y acarici&oacute; los pechos de Claudia, luego fue bajando por el vientre hasta detenerse en su co&ntilde;o, lo hizo varias veces, la piel de Claudia se erizaba y mientras ella gem&iacute;a suavemente. Eduardo dej&oacute; la pluma y cogi&oacute; dos cubitos de hielo, los pasaba por todo el cuerpo, pero en un momento se centr&oacute; en los pezones de su esclava que se agitaba mientras estos se endurec&iacute;an por el fr&iacute;o. Ricardo segu&iacute;a acariciando los brazos de su mujer y Cristina hac&iacute;a lo mismo con las piernas, aunque deseaba estar en el lugar de Claudia. Eduardo dej&oacute; el hielo y cogi&oacute; un frasco con aceite de melocot&oacute;n, enseguida, el agradable aroma se esparci&oacute; por el comedor, Eduardo le puso por todo el cuerpo, y cuando lleg&oacute; a su co&ntilde;o le acarici&oacute; su cl&iacute;toris con suavidad, Claudia mov&iacute;a su cuerpo mientras sus gemidos aumentaban de intensidad. Eduardo dej&oacute; su co&ntilde;o y subi&oacute; hasta sus pezones, jug&oacute; con ellos y los apret&oacute; hasta que Claudia grit&oacute;. La polla de Ricardo se iba endureciendo. Eduardo cogi&oacute; el l&aacute;tigo y se lo pas&oacute; por el cuerpo a Claudia, le fue dando la vuelta a la mesa y cuando pas&oacute; por detr&aacute;s de Cristina se lo pas&oacute; a ella que arque&oacute; su cuerpo como una gata en celo. Eduardo sigui&oacute; d&aacute;ndole la vuelta a la mesa y con Ricardo hizo lo mismo, &eacute;l sinti&oacute; por un momento lo mismo que su mujer, Eduardo volvi&oacute; a Claudia, la acarici&oacute; un poco m&aacute;s antes de darle el primer latigazo, entre caricias del l&aacute;tigo y azotes jug&oacute; con ella un poco, luego dej&oacute; el l&aacute;tigo y cogi&oacute; un consolador, se lo introdujo en el co&ntilde;o que ya estaba muy mojado y le dijo a Cristina que se lo comiera, a Ricardo le dijo que le acariciara los pechos y la besara en la boca. Claudia se dej&oacute; llevar por el placer y poco a poco lleg&oacute; al orgasmo, que en esta ocasi&oacute;n fue m&aacute;s intenso de lo que ella esperaba.<\/p>\n<p>&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Eduardo les dijo a sus ayudantes que se separaran, le quit&oacute; el consolador y la desat&oacute;, a Claudia todav&iacute;a le temblaban las piernas cuando le quit&oacute; el antifaz, la bes&oacute; en la boca con suavidad.<\/p>\n<p>-Ahora es tu turno Cristina. Ella sonri&oacute; y se subi&oacute; a la mesa, la ataron entre todos, Eduardo le puso el antifaz y le dijo.<\/p>\n<p>-Disfr&uacute;talo zorra, te lo has ganado. Ella asinti&oacute;, Eduardo alter&oacute; el orden de las cosas que le hac&iacute;a para que ella no supiera lo que ven&iacute;a a continuaci&oacute;n, estaba muy cachonda cuando oy&oacute; que su amo le ped&iacute;a a Claudia que le comiera el co&ntilde;o y a Ricardo que la besara, al igual que su compa&ntilde;era no tard&oacute; en decir que se corr&iacute;a, despu&eacute;s la liberaron y Eduardo les dijo que limpiaran la mesa y prepararan unas copas, mientras &eacute;l se encend&iacute;a un cigarro y le daba unas caladas, Ricardo permanec&iacute;a al lado de la mesa como le hab&iacute;a indicado Eduardo. Todos bebieron un trago y Eduardo apag&oacute; el cigarro, le dijo a Ricardo que se tumbara en la mesa y a ellas que lo ataran, Eduardo le puso el antifaz y le dijo al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Eres un cornudo con suerte, dos hermosas mujeres te van a hacer gozar. Ricardo asinti&oacute;. En esta ocasi&oacute;n Eduardo dirigi&oacute; a las mujeres dici&eacute;ndoles que hacer, cuando parar. Ricardo sent&iacute;a el placer de lo que le hac&iacute;an y su polla lo delataba, incluso cuando las dos mujeres lo azotaron cada una con un l&aacute;tigo, sinti&oacute; placer. Cristina se hab&iacute;a subido a la mesa y ten&iacute;a su co&ntilde;o en la boca de Ricardo que lo lam&iacute;a, Claudia por su parte le chupaba los huevos como le hab&iacute;an dicho Eduardo que hiciera, despu&eacute;s le dijo a las dos que le chuparan la polla a la vez, Ricardo se dej&oacute; llevar y dijo que se corr&iacute;a al mismo tiempo que su leche salpicaba el rostros de las mujeres, ellas se lamieron la una a la otra. Eduardo puso a Cristina en un lateral de la mesa a la altura de la cabeza de Ricardo que segu&iacute;a atado y con el antifaz, luego hizo lo mismo con Claudia al otro lado.<\/p>\n<p>Eduardo dej&oacute; caer el aceite de melocot&oacute;n por la espalda de Cristina que lleg&oacute; hasta su culo, &eacute;l le pas&oacute; la lengua varias veces, luego le meti&oacute; la polla y la foll&oacute;. Ricardo la o&iacute;a gemir en su o&iacute;do, luego fue el turno de Claudia. Eduardo les puso el vibrador a distancia en sus co&ntilde;os y con el m&oacute;vil en la mesa le dio al inicio, al principio suave mientras &eacute;l iba de un culo al otro, subi&oacute; la potencia y los gemidos de las dos aumentaron de volumen en los o&iacute;dos de Ricardo. Eduardo pas&oacute; del culo de Cristina al de Claudia y puso los peque&ntilde;os vibradores al m&aacute;ximo, los envites en el culo de Claudia eran m&aacute;s fuertes, Cristina dijo que se corr&iacute;a y acto seguido Claudia dec&iacute;a lo mismo, Ricardo las oy&oacute; en un magn&iacute;fico y delicioso est&eacute;reo mientras Eduardo dejaba salir su leche en el culo de su esclava, todos se relajaron hasta que Eduardo les dijo que desataran a Ricardo y se quitaran el vibrador.<\/p>\n<p>&Eacute;l volvi&oacute; al sof&aacute; y se encendi&oacute; un cigarro, despu&eacute;s llegaron los tres que se sentaron a su lado, nadie hablaba mientras Eduardo segu&iacute;a fumando, los cuatro permanec&iacute;an desnudos sintiendo el cuerpo del de al lado. Eduardo apag&oacute; el cigarro y se levant&oacute;, prepar&oacute; unas copas y les dijo que vinieran a por ellas, tras el primer trago les pidi&oacute; que se vistieran, luego se hicieron algunas fotos para el recuerdo, Eduardo le pidi&oacute; a Claudia que bailara con &eacute;l y ella accedi&oacute; encantada, despu&eacute;s del primer tema, invit&oacute; a Cristina a unirse a ellos, la m&uacute;sica era lenta y sensual y los tres cuerpos se fusionaron en uno al ritmo de la m&uacute;sica, bailaron cuatro o cinco temas, Ricardo, como siempre los observaba, notaba la felicidad en la cara de su mujer y eso lo hac&iacute;a feliz a &eacute;l, estaba tranquilo con Eduardo, no era el cl&aacute;sico ligue de una noche que su mujer tra&iacute;a para darles placer a ambos, era un perfecto maestro de ceremonias que sab&iacute;a dar placer a los que estaban con &eacute;l. Eduardo mand&oacute; a Claudia a besar a su marido mientras &eacute;l bailaba con su esclava, Claudia obedeci&oacute; y Cristina se sinti&oacute; feliz de bailar con su amo. Claudia se puso delante de su marido y lo bes&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te ha mandado &eacute;l verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;, &iquest;ocurre algo?<\/p>\n<p>-&iexcl;Nada, todo perfecto! Es que justo estaba pensando en lo atento que es a los peque&ntilde;os detalles, no puedes sentirte inc&oacute;modo con &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta c&oacute;mo te trata mi querido cornudo?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;! No me siento mal porque &eacute;l mande.<\/p>\n<p>-El hecho de que Cristina est&eacute; con &eacute;l, &iquest;crees que puede hacer que te sientas as&iacute;?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quieres decir?<\/p>\n<p>-Que si un d&iacute;a apareciera el solo para follarme, &iquest;sentir&iacute;as lo mismo?<\/p>\n<p>-Probablemente s&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me alegra o&iacute;r eso!<\/p>\n<p>Eduardo y Cristina volvieron a por sus copas al lado de ellos.<\/p>\n<p>-Creo que voy a irme a la cama. Dijo Eduardo.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n. Dijo Ricardo, Claudia dijo que le acompa&ntilde;aba y Cristina se march&oacute; con Eduardo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, Eduardo se despert&oacute; y estaba solo en la cama, el olor a caf&eacute; entraba por la puerta de la habitaci&oacute;n invit&aacute;ndolo a bajar, se ase&oacute; y baj&oacute;, sus tres compa&ntilde;eros estaban tom&aacute;ndose el caf&eacute; en la isla de la cocina, todo estaba ordenado y recogido y el aroma del caf&eacute; era m&aacute;s intenso.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as. Contestaron los tres a la vez, Claudia le prepar&oacute; una taza y &eacute;l la acepto agradecido.<\/p>\n<p>-&iquest;No hay nada que pueda hacer para que os qued&eacute;is un poco m&aacute;s? Pregunt&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>-Te lo agradezco, pero no.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; l&aacute;stima! A&ntilde;adi&oacute; Claudia.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute; zorra, lo s&eacute;, pero aun nos queda un &uacute;ltimo polvo antes de irnos. Claudia se alegr&oacute; al o&iacute;rlo, igual que sus otros dos compa&ntilde;eros de juegos. Cristina se acerc&oacute; al o&iacute;do de Eduardo y le susurr&oacute; algo.<\/p>\n<p>-&iquest;A s&iacute;? Pregunt&oacute; Eduardo, que a&ntilde;adi&oacute;. Pues es bueno saberlo. Despu&eacute;s del caf&eacute;, Eduardo dijo que le gustar&iacute;a darse un &uacute;ltimo ba&ntilde;o en la piscina, le dijo a las chicas que se pusieran el bikini y se metieran en el agua, &eacute;l y Ricardo las observaban y se metieron unos minutos despu&eacute;s. Eduardo se acerc&oacute; a Claudia y le quit&oacute; la parte de arriba y le comi&oacute; los pechos y la boca, despu&eacute;s se acerc&oacute; a Cristina y le hizo lo mismo. Llam&oacute; a Claudia y les dijo que ahora se lo hicieran la una a la otra. Ricardo las miraba mientras Eduardo sal&iacute;a del agua y se tumbaba en una hamaca, se quit&oacute; el ba&ntilde;ador y las llam&oacute;, ellas salieron del agua y sin secarse se acercaron a su amo que les indic&oacute; su polla, Claudia y Cristina se arrodillaron y comenzaron a chup&aacute;rsela. Ricardo se sent&oacute; en el borde de la piscina observando la escena mientras Eduardo las cog&iacute;a por el pelo y las llevaba a su boca, los tres se besaron, tras unos besos, Eduardo las puso a cada una en una hamaca a cuatro patas y se la meti&oacute; por el co&ntilde;o, Claudia gem&iacute;a igual que Cristina cuando sinti&oacute; la polla de Eduardo en su co&ntilde;o, pero &eacute;l no quer&iacute;a correrse aun, se apart&oacute; y en esa posici&oacute;n las azot&oacute; con la mano. Ricardo se hab&iacute;a quitado el ba&ntilde;ador y se estaba tocando la polla. Las mujeres con las nalgas enrojecidas por los azotes, volvieron a sentir como Eduardo las volv&iacute;a a follar, repiti&oacute; la misma operaci&oacute;n, de una pasaba a otra y luego las azot&oacute;, las dos estaban muy excitadas, sus co&ntilde;os ard&iacute;an igual que la piel de sus nalgas. Eduardo coloc&oacute; una toalla en el c&eacute;sped y le dijo a Ricardo que se tumbara, baj&oacute; a las mujeres de la hamaca y las bes&oacute;, les apret&oacute; los pezones hasta casi el dolor, ellas gimieron al sentir la presi&oacute;n y Eduardo las solt&oacute;.<\/p>\n<p>-Bien putas, ahora se la vais a chupar al cornudo de mi amigo, y quiero ver un buen trabajo. Tanto una como la otra asintieron, se arrodillaron al lado de Ricardo y comenzaron a chup&aacute;rsela, Eduardo se la meti&oacute; por el culo a Cristina, la foll&oacute; un poco mientras ella ten&iacute;a la polla de su amigo en la boca, despu&eacute;s pas&oacute; al culo de Claudia que ya aceptaba su polla casi sin ninguna resistencia, aun as&iacute; no pudo evitar un grito cuando Eduardo se la meti&oacute; hasta los huevos. El la cogi&oacute; por el pelo y ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Alg&uacute;n problema zorra?<\/p>\n<p>-No amo, &iexcl;soy tu puta! Eduardo la solt&oacute; y ella volvi&oacute; a la polla de su marido que callado disfrutaba de las dos mujeres.<\/p>\n<p>Eduardo volvi&oacute; al culo de Cristina, la estaba follando cuando ella dijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!! Eduardo aguant&oacute; mientras ella se corr&iacute;a, volvi&oacute; a Claudia y la foll&oacute;, unos segundos despu&eacute;s era ella la que se corr&iacute;a, lo estaba diciendo cuando la leche de Ricardo les salpic&oacute; la cara a las dos, Eduardo la meti&oacute; hasta el fondo y cogido a sus caderas con fuerza se corri&oacute;, Claudia not&oacute; como la leche de su amo inundaba su culo, satisfecha y feliz por volverlo a sentir una vez m&aacute;s antes de su partida.<\/p>\n<p>Eduardo se apart&oacute; y le dijo a Ricardo que se levantara, este obedeci&oacute; y se puso a su lado. Cristina esperaba y Claudia pensaba que ya habr&iacute;an terminado cuando Eduardo les dijo que se pusieran de rodillas y con las manos a la espalda, despu&eacute;s le dijo a Ricardo que meara sobre Cristina, esta abri&oacute; la boca y esper&oacute;. Ricardo se sorprendi&oacute; gratamente ante la petici&oacute;n, nunca hab&iacute;a hecho una cosa as&iacute;, se cogi&oacute; la polla y comenz&oacute; a mearse sobre Cristina que sent&iacute;a el c&aacute;lido chorro sobre ella, Eduardo movi&oacute; a su compa&ntilde;ero para que meara a su mujer, esta cerr&oacute; los ojos y sinti&oacute; la orina caer por sus pechos, Eduardo empez&oacute; a mearlas, primero la boca de Claudia y luego la de Cristina, luego los pechos y sus co&ntilde;os, hasta que los dos terminaron. Le dijo a Ricardo que se volviera a tumbar en la toalla y puso a las dos mujeres sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>-Es vuestro turno zorritas, quiero ver como os me&aacute;is sobre &eacute;l. Cristina fue la primera en mearse sobre su amigo, Claudia le sigui&oacute;, se mearon en su polla sobretodo, Eduardo junt&oacute; sus cabezas para que se besaran mientras lo hac&iacute;an. Cuando terminaron, Eduardo se acerc&oacute; a Claudia y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Era esto lo qu&eacute; quer&iacute;as zorra? Ella contest&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; amo! Cristina le acarici&oacute; la cara agradecida por haber hecho realidad una de sus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahora al agua! Dijo Eduardo. Los cuatro saltaron a la piscina cogidos de la mano, nadaron y jugaron entre risas y besos, un rato despu&eacute;s sal&iacute;an, Eduardo y Cristina subieron a la habitaci&oacute;n, recogieron sus cosas, se ducharon y ya vestidos bajaron a desayunar. Ricardo y Claudia lo hab&iacute;an preparado todo.<\/p>\n<p>Con las maletas en el coche se despidieron entre besos y abrazos.<\/p>\n<p>-Cuando quer&aacute;is volver, solo ten&eacute;is que decirlo, esta es vuestra casa. Dijo Ricardo, Claudia le dio un fuerte abrazo a Eduardo y otro a su nueva amiga.<\/p>\n<p>-Gracias, ha sido una estancia muy agradable. Contest&oacute; Eduardo.<\/p>\n<p>El coche se dirig&iacute;a lentamente al port&oacute;n que se estaba abriendo ante la mirada de Claudia y Ricardo que hac&iacute;an se&ntilde;ales de despedida. El viaje a la ciudad de Cristina, Eduardo lo hizo de tir&oacute;n.<\/p>\n<p>Claudia y Ricardo, que hab&iacute;an subido a la habitaci&oacute;n de sus invitados, se encontraron varios objetos de los que hab&iacute;an usado para sus juegos sobre la cama, colocados como en un expositor, acompa&ntilde;ados de una nota firmada por &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Esto es para que los us&eacute;is en nuestra ausencia y para que los guard&eacute;is hasta nuestro pr&oacute;ximo encuentro&rdquo;<\/p>\n<p>Claudia y Ricardo se miraron y sonrieron. El coche se deten&iacute;a delante del edificio de Cristina.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a subir mi se&ntilde;or?<\/p>\n<p>-No pensaba hacerlo.<\/p>\n<p>-Me gustar&iacute;a que me follaras una vez m&aacute;s mi amo.<\/p>\n<p>-&iquest;Es eso lo que quieres zorra?<\/p>\n<p>-S&iacute; amo, quiero ser tu puta una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>-De acuerdo, sube mientras aparco. Eduardo toc&oacute; el timbre de la puerta y Cristina abri&oacute; con una amplia sonrisa, &eacute;l dej&oacute; una bolsa en el sill&oacute;n con los objetos que hab&iacute;a comprado.<\/p>\n<p>-Esto es para ti, espero que les des un buen uso en mi ausencia. Ahora qu&iacute;tate las bragas y arrod&iacute;llate. Ella mir&oacute; la bolsa y sonri&oacute;, sab&iacute;a que eran los juguetes que hab&iacute;a utilizado con ella despu&eacute;s obedeci&oacute; complacida a su se&ntilde;or. Le dio unos cuantos guantazos en la cara mientras le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres una puta zorra?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; amo!<\/p>\n<p>-&iquest;Eres una puta esclava?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute; amo!<\/p>\n<p>Despu&eacute;s la llev&oacute; a la mesa y la subi&oacute; en ella, le comi&oacute; el co&ntilde;o sin ninguna delicadeza hasta que ella se corri&oacute;, luego la apoy&oacute; de espaldas a &eacute;l y le puso las bragas en la boca como la primera vez, azot&oacute; su trasero varias veces con la mano mientras Cristina gem&iacute;a de placer, se quit&oacute; los pantalones y se baj&oacute; el slip, despu&eacute;s se la meti&oacute; en el co&ntilde;o y en el culo, iba alternando los agujeros de su esclava, ella, aunque se hab&iacute;a corrido, volvi&oacute; a excitarse al sentir su polla dentro de ella. Eduardo la cogi&oacute; por el pelo con una mano y con la otra cogi&oacute; su cadera, los envites iban en aumento, entraba y sal&iacute;a del cuerpo de su esclava a placer hasta que Eduardo le dijo que se corr&iacute;a. A ella le falt&oacute; un poco para llegar al segundo orgasmo, pero Eduardo la puso de pie y desde atr&aacute;s la masturb&oacute; con relativa delicadeza para que llegara al cl&iacute;max, ella pas&oacute; un brazo por detr&aacute;s de la cabeza de su amo, &eacute;l le estrujaba los pechos con la otra mano, jugaba con sus pezones endurecidos Cristina gem&iacute;a cada vez con m&aacute;s fuerza sintiendo como el placer se abr&iacute;a camino.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro amo! &iexcl;&iexcl;Me corroo!!<\/p>\n<p>-As&iacute; me gusta mi puta esclava, que te corras para m&iacute;. Cristina se dio la vuelta y lo bes&oacute; en la boca mientras se abrazaba a su cuerpo. Eduardo le meti&oacute; los dedos en su mojado co&ntilde;o y tras mojarlos en sus fluidos se los chup&oacute; mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Cuando se recuperaron, Eduardo se visti&oacute; y se prepar&oacute; un cigarro, le dijo a Cristina que preparara un caf&eacute;, ella encantada lo prepar&oacute; desnuda. Se lo tomaron mientras cruzaban algunas frases, luego se despidieron en la puerta.<\/p>\n<p>-&iquest;Me llamar&aacute;s amo?<\/p>\n<p>-Te llamar&eacute; zorra, te llamar&eacute;. Eduardo la bes&oacute; y le mordi&oacute; el labio inferior con intensidad, luego se dirigi&oacute; al ascensor, mientras, ella lo observaba pensando en lo que aquel hombre hab&iacute;a cambiado su vida para siempre despu&eacute;s de aquel tropez&oacute;n con final feliz.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era temprano cuando el m&oacute;vil de Eduardo son&oacute;, lo cogi&oacute; y mir&oacute; a ver qui&eacute;n era. -Buenos d&iacute;as Ricardo, dime. -Buenos d&iacute;as Eduardo, no queremos molestar, pero Claudia y yo nos pregunt&aacute;bamos si os gustar&iacute;a almorzar con nosotros antes de iros, es lo menos que podemos hacer por todo lo de anoche. -Espera. Eduardo mir&oacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26144,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44082","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26144"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44082"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44082\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}