{"id":44083,"date":"2023-12-10T23:00:00","date_gmt":"2023-12-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-10T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-10T23:00:00","slug":"madura-y-divorciada-orgullosa-de-mi-misma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madura-y-divorciada-orgullosa-de-mi-misma\/","title":{"rendered":"Madura y divorciada, orgullosa de m\u00ed misma"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44083\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Trabajaba en una entidad financiera y con 55 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos me dijeron que pod&iacute;a irme a casa pr&aacute;cticamente ingresando lo mismo en mi cuenta. Corr&iacute;a 2015 y hac&iacute;a un par de a&ntilde;os que me hab&iacute;a divorciado y aunque sexualmente siempre he sido muy activa lo cierto era que para evitar habladur&iacute;as llevaba bastante tiempo (pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a probado polla desde mi divorcio) en el &quot;dique seco&quot;. Como digo soy bastante activa y me resultaba bastante gratificante satisfacerme a mi misma y sinceramente, tampoco echaba mucho en falta los polvos con mi ex aunque el muy cabr&oacute;n hab&iacute;a intentado en varias ocasiones tener sexo conmigo despu&eacute;s de divorciarnos. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o hab&iacute;a comenzado a navegar por webs porno y de contactos y&#8230; desde luego sin intenci&oacute;n alguna de relacionarme personalmente con desconocidos si hab&iacute;a llegado algo lejos. Tan lejos como aceptar conexiones a trav&eacute;s de chats y masturbarme mirando como a su vez un hombre se pajeaba oy&eacute;ndome gemir mientras miraba alguna foto subida de tono (y con el rostro tapado) que le hab&iacute;a enviado previamente.<\/p>\n<p>En noviembre de 2016 reci&eacute;n cumplidos 56 a&ntilde;os acept&eacute;, vestida, mostrarme para una pareja de Barcelona con los que llevaba chateando algunas semanas. Ana y Luis, un matrimonio un a&ntilde;o m&aacute;s joven que yo y que se mostraban abiertamente para mi; no ped&iacute;an que correspondiera de la misma forma, ya les hab&iacute;a visto intimar en tres ocasiones y me hab&iacute;a masturbado mir&aacute;ndoles tener sexo oral y follar. Luis era normal f&iacute;sicamente, una buena polla pero ni guapo ni feo, normal. Ana era muy alta, delgada pero con unas nalgas bien hechas y unos pechos grandes, ligeramente ca&iacute;dos por la edad y el tama&ntilde;o pero que me excitaba verlos bailar con los empujones de Luis, algo que llam&oacute; mi atenci&oacute;n desde el primer momento que la vi desnuda era su imponente mata de vello p&uacute;bico que a decir de Luis era lo que m&aacute;s excitaba a los hombres que la hab&iacute;an tenido.<\/p>\n<p>Estaba claro que en todo segu&iacute;a las instrucciones de &eacute;l y lo que me atra&iacute;a m&aacute;s de ella era su cara angulosa con labios carnosos y una mirada sensual que parec&iacute;a pedir sexo continuamente. Ten&iacute;a cara de viciosa, y sin hacer moh&iacute;nes o gestitos imitando a actrices porno resultaba para m&iacute; excitante mirarla, y si esto fuera poco contribu&iacute;a a alimentar mis fantas&iacute;as las continuas frases y expresiones de Luis diciendo que su objetivo era pervertirla, pervertir a su esposa hasta el punto de hacer de ella (eran sus propias palabras) una puta capaz no solo de satisfacer a todos los hombres sino de disfrutar con ello y sentirse plenamente feliz. Como he dicho les vi tener sexo y me excit&eacute; cada vez que conect&aacute;bamos escuchando las frases de Luis hacia su mujer y que en cuanto me mostr&eacute; receptiva tambi&eacute;n me dirig&iacute;a a mi. Las &uacute;ltimas semanas recib&iacute;a todos los d&iacute;as la invitaci&oacute;n para visitarlos y, puesto que dispon&iacute;a de tiempo, a permanecer con ellos hasta que fuera tambi&eacute;n pervertida y disfrutar de mi nueva vida.<\/p>\n<p>Viaj&eacute; en tren y fueron a esperarme a la estaci&oacute;n de Sants, tras pensarlo detenidamente acept&eacute; quedarme en su casa en lugar de reservar un hotel. Si ocurr&iacute;a algo raro siempre quedaba el recurso de decir adi&oacute;s; llegu&eacute; a la hora de comer del dos de enero de 2017 con intenci&oacute;n de regresar el domingo ocho, a ver que pasaba. Para nada me defraud&oacute; ninguno de los dos, nunca hab&iacute;a tenido nada con otra mujer pero nada m&aacute;s cruzar la mirada con Ana supe que ocurrir&iacute;a, sin saber la raz&oacute;n sent&iacute; que me humedec&iacute;a nada m&aacute;s mirarnos. Y Luis no se andaba con rodeos. Ya en el coche y tras preguntarme por el viaje me dijo que aunque no lo necesitaba se hab&iacute;a tomado una &quot;pastilla&quot; para darme la bienvenida y que estaba seguro que una vez les conociera no iba a arrepentirme de haber viajado. a Barcelona. El coche ya me dec&iacute;a que al menos gozaban de cierto nivel econ&oacute;mico pero al llegar a su casa en la calle Lepanto ya me cercior&eacute; de que su nivel social era alto.<\/p>\n<p>No hubo excesivos preliminares, probablemente en cualquier otra ocasi&oacute;n eso me hubiera parecido demasiado precipitado e incluso vulgar pero tambi&eacute;n yo estaba caliente. Cuando Ana se quit&oacute; el abrigo la vi solamente con un bustier de vinilo negro con unos ligueros que sujetaban unas medias negras&#8230;. su co&ntilde;o con una abundante mata de pelo&#8230; meti&oacute; su lengua en mi boca para besarme, era la primera vez que ten&iacute;a una relaci&oacute;n de ese tipo con una mujer y sent&iacute;a como me mojaba, como mi flujo se deslizaba desde el interior de mi co&ntilde;o. Luis se coloc&oacute; a mi espalda y sent&iacute; como sus manos se enredaban en mi ropa tratando de despojarme de ella y cuando ech&eacute; hacia atr&aacute;s una de mis manos para tocarle observ&eacute; que &eacute;l ya estaba totalmente desnudo&#8230; en unos segundos tambi&eacute;n yo desnuda estaba arrodillada frente a &eacute;l y meneando despacio su polla fui acerc&aacute;ndola a mis labios&#8230; &iexcl;si! era gruesa, muy gruesa, y estaba dura como un hierro.<\/p>\n<p>El calent&oacute;n que llev&aacute;bamos hizo que en los tan solo cinco u ocho minutos siguientes hici&eacute;ramos de todo para probarnos: Ana me hab&iacute;a echado sobre la cama y con su cara metida entre mis piernas lam&iacute;a y succionaba mi cl&iacute;toris y labios vaginales mientras Luis, arrodillado junto a mi cabeza pasaba su polla entre mis labios hasta que me la met&iacute; en la boca. La de Ana, con su lengua revoloteando alrededor de mi &quot;pepita&quot; me hizo correr en los dos primeros minutos y al darse cuenta de ello se tumb&oacute; sobre la cama separando sus piernas en una clara invitaci&oacute;n a que yo correspondiera con ella&#8230; mi primer co&ntilde;o, la primera vez que lam&iacute;a un co&ntilde;o, estaba h&uacute;meda y me excitaba el sabor y todo lo dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Sent&iacute; a Luis a mi espalda, pasaba su glande entre mis labios vaginales y casi sin darme cuenta le sent&iacute; entrar hasta el fondo. Con sus manos agarrando fuerte mis caderas inici&oacute; un polvo casi agresivo en el que su pelvis al chocar fuerte contra mis nalgas ofrec&iacute;a un sonido igual que si estuviera d&aacute;ndome cachetes&#8230; estuvo apenas dos minutos foll&aacute;ndome y sali&oacute; sin llegar a correrse; Ana volvi&oacute; a inclinarse sobre mi y succion&oacute; mi pepita hasta hacerme sentir un inmenso orgasmo&#8230; &iexcl;joder! lo que hab&iacute;a sentido antes evidentemente no hab&iacute;a sido un orgasmo, esto que sent&iacute;a ahora me estaba haciendo casi perder el sentido&#8230; Luis se tumb&oacute; boca arriba sobre la cama y me invit&oacute; a sentarme sobre &eacute;l; de nuevo meti&oacute; su polla hasta el fondo, le sent&iacute;a tan adentro que ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que me iba a taladrar&#8230; agarrando fuertemente mis nalgas dirig&iacute;a mis movimientos arriba y abajo limando las paredes de mi co&ntilde;o con su verga.<\/p>\n<p>Las manos de Ana acariciaban mis nalgas, se inclin&oacute; sobre ellas y sent&iacute; su lengua pasear entre las mismas antes de comenzar a jugar en la aureola de mi ano&#8230; &iexcl;joder! otra vez ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que iba a correrme salvajemente. Meti&oacute; ligeramente la punta de la lengua pero el movimiento de su marido al follarme a&ntilde;ad&iacute;a dificultad&#8230; Luis aferrado a mis nalgas como si sus manos fuesen garras empuj&oacute; hacia abajo de mi como si pretendiera meterse m&aacute;s todav&iacute;a, me dijo unas cuantas palabras y frase obscenas que me encendieron m&aacute;s a&uacute;n y a&ntilde;adi&oacute; que iba a vaciarse dentro de mi&#8230; Ana volvi&oacute; a pasar su lengua alrededor de mi ano y despacio pero con decisi&oacute;n comenz&oacute; a introducir en mi ano uno de sus dedos. Fue una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a, un poco inc&oacute;moda al principio pero la novedad y situaci&oacute;n me produc&iacute;a un morbo inesperado&hellip; al tiempo que sent&iacute; que lo ten&iacute;a totalmente dentro Luis empuj&oacute; otra vez de mis nalgas hacia &eacute;l y le sent&iacute; vaciarse en mi co&ntilde;o al tiempo que lanzaba un gemido m&aacute;s parecido a un gru&ntilde;ido. Al menos escupi&oacute; cuatro veces dentro de mi hasta vaciarse y entonces estall&eacute; en un orgasmo como pensaba que nunca hab&iacute;a tenido&#8230;<\/p>\n<p>A lo largo de la noche, entre risas Luis me advirti&oacute; que no me acostumbrara a lo bueno, se refer&iacute;a a que gracias a la pastilla que se hab&iacute;a tomado logr&oacute; empalmarse cuatro veces, se corri&oacute; tres, la cuarta vez estuvo jodi&eacute;ndonos a Ana y a mi m&aacute;s de una hora pero &eacute;l, aunque con su polla dura como un hierro, no logr&oacute; correrse una cuarta vez. Fue la primera noche con ellos y al despertarnos tuvimos Ana y yo sexo oral casi una hora mientras Luis preparaba nuestro desayuno y ocasionalmente nos grababa en v&iacute;deo. Hablamos en el desayuno, Luis me iba a &quot;joder&quot; todos los d&iacute;as, pero evidentemente todos los d&iacute;as no pod&iacute;an ser como la noche anterior. &Eacute;l se encargar&iacute;a de dirigirnos a su mujer y a mi hasta que, seg&uacute;n sus palabras, yo alcanzara el grado de &quot;vicio y depravaci&oacute;n&quot; que ya ten&iacute;a Ana y esperaba de mi. Volvieron a insistir si estaba preparada y de acuerdo con ello y al responder afirmativamente mi cabeza daba vueltas a muchas cosas: estaba decidida, caliente, deseando experimentar todo como hab&iacute;a experimentado con Ana sorprendi&eacute;ndome a mi misma por ello, pero no sab&iacute;a hasta donde estaban dispuestos a ir ellos y si en alg&uacute;n momento llegar&iacute;a a arrepentirme.<\/p>\n<p>Era el martes tres de enero, hac&iacute;a fr&iacute;o y Ana me prest&oacute; un abrigo de vis&oacute;n, debajo llevaba un body rojo y ella un bustier. Comenc&eacute; a mojar en el mismo instante en el que me dijeron que sal&iacute;amos as&iacute; a la calle y aunque hac&iacute;a fr&iacute;o la ma&ntilde;ana estaba despejada y en el coche nos dirigimos a los jardines de Horta, donde est&aacute; el laberinto. Eran poco m&aacute;s de la una del mediod&iacute;a, no hab&iacute;a mucha gente y Luis hab&iacute;a llevado una c&aacute;mara de fotos&#8230; era provocar, sin m&aacute;s. Luis nos hac&iacute;a fotos con los abrigos entreabiertos lo suficiente para que aquellas personas que decid&iacute;a Luis pudieran vernos o al menos intuir lo que llev&aacute;bamos bajo los abrigos. Yo me encontraba tan libre y c&oacute;moda como si eso fuera algo que hiciera todos los d&iacute;as&#8230; Ana y yo nos tocamos y besamos en la boca en presencia de varias personas que estaban por los jardines. Evidentemente no pudimos quitarnos los abrigos para comer en un restaurante de la zona, supuestamente ten&iacute;amos demasiado fr&iacute;o, aunque a lo largo de la comida uno de los camareros desde luego que fue consciente de lo &uacute;nico que llev&aacute;bamos bajo los abrigos.<\/p>\n<p>Luis ten&iacute;a todo previsto, a las seis de la tarde era noche cerrada y a pesar de ser v&iacute;speras de Reyes a excepci&oacute;n del centro y zona de tiendas no hab&iacute;a mucha gente por la calle; nos dirigimos nuevamente a la zona alta de la ciudad y entramos en una especia de bar, pub, discoteca&#8230; no sabr&iacute;a definirlo, ni siquiera decir la media de edad de la clientela. Hab&iacute;a j&oacute;venes solos y pandillas de ambos sexos que no superaban mucho los veinte a&ntilde;os, hombres de mediana edad imagino que buscando alguna jovencita y parejas y hombres solos que se ve&iacute;a superaban mucho la sesentona&#8230; y prostitutas, brujeando al borde la larga barra del pub hab&iacute;a no menos de media docena de mujeres que por su actitud y vestimenta no pod&iacute;a ocultar lo que buscaban y desde luego su profesi&oacute;n.<\/p>\n<p>Fuimos al fondo, al extremo de la barra en una esquina que doblaba ligeramente y hac&iacute;a un peque&ntilde;o rinc&oacute;n desde donde se pod&iacute;a controlar casi todo el local. Luis no tard&oacute; en hacerse notar, con nuestras copas sobre la barra y las manos de Luis en la cintura de ambas besaba ahora a una de nosotras y segundos despu&eacute;s a la otra&#8230; En no m&aacute;s de quince minutos &eacute;ramos un grupo de siete personas charlando y riendo ostensiblemente: nosotros tres y cuatro hombres, dos de ellos de unos cuarenta y los otros dos superando la sesentena&#8230; Luis no se cortaba. a la hora de hablar, Ana era su esposa y estaba all&iacute; para jugar y disfrutar, en mi caso, estaba comenzando mi adiestramiento, era mi primer d&iacute;a y tanto &eacute;l como su esposa estaban guiando mi camino&#8230;<\/p>\n<p>Uno de los hombres pas&oacute; su mano abierta entre las piernas de Ana manoseando su co&ntilde;o y ella se limit&oacute; a suspirar dej&aacute;ndole hacer. Ese gesto anim&oacute; a los dem&aacute;s, Luis me tom&oacute; de la mano y nos dirigimos al fondo del local seguidos de los dem&aacute;s, no se trataba de ning&uacute;n reservado o cosa por el estilo, era simplemente un lugar al fondo del local con bastante menos luz que el resto&#8230; Ana llevaba un bustier con ligueros y eso supon&iacute;a que su sexo estaba a la vista de todos, las manos de unos estaban en &eacute;l y otras acariciando o magreando sus pechos a la vista m&iacute;a y de Luis; &eacute;ste comenz&oacute; a acariciar mis pechos y pasar su mano sobre mi sexo apartando levemente el body&#8230; uno de los hombres que nos acompa&ntilde;aban decidi&oacute; que yo estaba m&aacute;s asequible que Ana acosada por los otros tres y Luis sin dejar de manosear mi sexo le dijo&quot; estamos adiestr&aacute;ndola&#8230; puedes usarla si quieres &quot;&#8230; el hombre comenz&oacute; a hacerme una paja maravillosa, la escasa las no permit&iacute;a ver con claridad lo que estaba ocurriendo en aquel rinc&oacute;n de disco-bar pero las siluetas de las personas que all&iacute; est&aacute;bamos si permit&iacute;an adivinar lo que all&iacute; ocurr&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo estaba sentada en un sof&aacute; con Luis a mi izquierda y un hombre a. mi derecha moviendo su mano sobre mi co&ntilde;o con tal intensidad que comenzaba a revolverme en el sof&aacute;. En unos minutos est&aacute;bamos rodeados de un grupo que imped&iacute;an al resto ver lo que estaba ocurriendo, yo hab&iacute;a cogido la polla del que me estaba masturbando y le masturbaba a &eacute;l&#8230; en cuanto uno de los presentes se sac&oacute; la polla y comenz&oacute; a masturbarse los otros no tardaron ni cinco segundos en imitarle&#8230; en apenas quince minutos siete u ocho personas hab&iacute;an finalizado su paja corri&eacute;ndose sobre mi; m&aacute;s que limpiar el semen de mi cuerpo y mi body lo estaba extendiendo, Luis se masturbaba casi violentamente y cogi&eacute;ndome de la cintura hizo que me sentara sobre &eacute;l&#8230; sent&iacute; sus huevos pegado a mi cuerpo y sus manos agarradas a mis nalgas me hac&iacute;an subir y bajar sobre &eacute;l con su polla metida hasta en fondo de mis entra&ntilde;as, mientras lam&iacute;a mi oreja me susurraba que estaba a punto de correrse, que era la mejor puta que hab&iacute;a adiestrado nuca y sent&iacute; como otro se corr&iacute;a sobre mi espalda, Luis afloj&oacute; un poco, not&eacute; su mano agarrando fuertemente su polla cuando sali&oacute; de mi y haciendo mover mis nalgas sent&iacute; como la enfilaba a mi ano&#8230; poco a poco le sent&iacute; entrar en &eacute;l, estaba tan excitado que en apenas cuatro movimientos de mis nalgas sent&iacute; como se vaciaba en mi ano al tiempo que al menos otros dos se corr&iacute;an sobre mi hombro y mi espalda&#8230; apenas descansamos tres minutos y salimos del bar buscando a Ana. estaba dentro del coche, en la parte trasera con dos j&oacute;venes, Luis se sent&oacute; al volante y yo pas&eacute; atr&aacute;s con ellos&#8230; uno de ellos me la meti&oacute; mientras el otro follaba a Ana y Luis conduc&iacute;a despacio bajando de la parte alta de la ciudad&#8230;<\/p>\n<p>Pas&eacute; seis noches en casa de Ana y Luis, seis noches y seis d&iacute;as, intensos, dedicaba al menos un par de horas al d&iacute;a a comer el co&ntilde;o de Ana; no solo la satisfac&iacute;a a ella, aprend&iacute; a disfrutar de ello de tal manera que en alguna ocasi&oacute;n al sentir como alcanzaba su cl&iacute;max llegaba tambi&eacute;n yo al m&iacute;o. Y el sentirme o saberme objeto, sobre todo objeto de placer era en esos d&iacute;as algo inigualable para m&iacute;.<\/p>\n<p>S&eacute; que para muchas personas es algo incomprensible pero lo he disfrutado tanto o m&aacute;s que el sexo en s&iacute;. El cinco de enero estuvimos los tres en una fiesta particular que se celebraba en una nave industrial reconvertida en sala de fiestas; nos movimos por algunos bares de ambiente latino, comimos a base de tapas, luego entramos en una casa rodeada de un peque&ntilde;o jard&iacute;n; dentro un grupo de latinos charlaban entre ellos bebiendo, aunque siempre me despisto con la edad de esta gente no parec&iacute;an muy mayores. Mayoritariamente eran bolivianos, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a alg&uacute;n ecuatoriano. Ellas vest&iacute;an tan provocativamente que en principio no llegu&eacute; a tener claro si ejerc&iacute;an la prostituci&oacute;n o simplemente era esa su manera de vestir habitual.<\/p>\n<p>A Ana y Luis los conoc&iacute;an sobradamente y en los primeros minutos me presentaron a tanta gente que olvid&eacute; sus nombres a medida que me los dec&iacute;an. &Eacute;ramos un grupo de unas quince o veinte personas, los hombres tremendamente j&oacute;venes y me cercior&eacute; de mi primera impresi&oacute;n cuando observ&eacute; en dos ocasiones a dos parejas que tras hablar brevemente entre ellos se retiraban a otro lugar de la casa. Alguien comenz&oacute; a bailar o mejor dicho a contonearse alrededor de Ana y quit&aacute;ndose el abrigo bail&oacute; con &eacute;l mientras Luis la observaba morbosamente.<\/p>\n<p>Nadie se sorprendi&oacute; de su semidesnudez y apenas tres minutos despu&eacute;s me encontraba vi&eacute;ndola bailar desde una esquina de la habitaci&oacute;n ataviada con mi body rojo y un joven detr&aacute;s m&iacute;o pasando uno de sus brazos por mi cintura apret&aacute;ndome contra &eacute;l y haci&eacute;ndome sentir como estaba de dura su verga pegada a mis nalgas&#8230; desliz&oacute; su mano entre mis piernas y sent&iacute; como apartaba ligeramente la tela de mi tanga y jugueteaba con sus dedos entre los labios de mi co&ntilde;o mientras pasaba la lengua por mi cuello. Me encontraba a gusto pero desconcertada. Todav&iacute;a no sabia si era un lugar donde se reun&iacute;an para tener sexo, una especie de club de intercambio de parejas o si no era mas que un sitio donde se ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n. Lo que si me sorprend&iacute;a era que la gran mayor&iacute;a de los hombres eran chicos muy j&oacute;venes.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a sacado la polla y la meti&oacute; entre mis piernas casi juntas&#8230;. se mov&iacute;a como si en realidad me estuviera follando y b&aacute;sicamente se estaba haciendo una paja frotando su polla entre mis piernas, sent&iacute; su aliento en mi cuello al tiempo que su caliente y pegajoso esperma se resbalaba entre mis muslos. Vi a Luis hablando con una de las mujeres y segundos despu&eacute;s me hizo una se&ntilde;al con la mano para que me acercara a ellos, salimos de la casa y a trav&eacute;s de un patio trasero entramos en otra casa parecida a &eacute;sta, pero se ve&iacute;a que estaba preparada para encuentros de sexo. Ana ven&iacute;a tras de nosotros acompa&ntilde;ada de un joven que con toda seguridad no ten&iacute;a veinte a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Entramos en una habitaci&oacute;n que ocupaba toda la planta baja de la casa y en la que hab&iacute;a dos amplias camas bastante alejadas una de la otra y en uno de los rincones de la habitaci&oacute;n colgado de unas cadenas un columpio con el asiento en piel o skay y dos reposapi&eacute;s del mismo material. Hab&iacute;a visto este tipo de columpio en un par de pel&iacute;culas porno a las que me hab&iacute;a aficionado en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y comenc&eacute; a entender que previo a alg&uacute;n tipo de compensaci&oacute;n era un lugar donde se facilitaban encuentros ya que en una de las camas hab&iacute;a una mujer probablemente mayor que yo con un par de j&oacute;venes tambi&eacute;n latinos.<\/p>\n<p>Ana se hab&iacute;a echado sobre la otra cama y sus muslos sujetaban o estrujaban la cara del joven que hab&iacute;a entrado con nosotros y la estaba haciendo una lamida de co&ntilde;o magn&iacute;fica a juzgar por los jadeos de ella; Luis me hizo sentarme en el columpio pregunt&aacute;ndome si quer&iacute;a correrme como nunca lo hab&iacute;a hecho. Evidentemente asent&iacute; y mientras me masturbaba metiendo sus dedos entre los labios de mi co&ntilde;o dec&iacute;a que lo de esa tarde formaba parte del proceso para pervertirme&#8230; Incorpor&aacute;ndome ligeramente me desvest&iacute; totalmente y me recost&eacute; en el columpio mientras Luis colocaba mis piernas en el lugar adecuado dej&aacute;ndome medio recostada, con mis manos agarrando las cadenas que sosten&iacute;a el columpio y totalmente abierta y ofrecida a &eacute;l&#8230; volvi&oacute; a acariciar mi co&ntilde;o, meti&oacute; alguno de sus dedos, se inclin&oacute; para lamerlo y volvi&oacute; a acariciarme mientras vi como entraba otro joven en la habitaci&oacute;n y se dirig&iacute;a a nosotros.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n se acercaron Ana y el joven que estaba con ella, el que acababa de entrar la bes&oacute; en la boca mientras el que hab&iacute;a estado con ella se coloc&oacute; frente a mi en el columpio y tras lamer mi raja jug&oacute; con su verga frotando con ella mis labios vaginales, entrando ligeramente y volviendo a salir caus&aacute;ndome unas sensaciones impagables. Ana se inclin&oacute; sobre mi y comenz&oacute; a lamer mis pechos, &iexcl;Dios! era inigualable, antes de cerrar los ojos para dejarme llevar observ&eacute; como el otro chico detr&aacute;s de ella comenzaba a met&eacute;rsela y sent&iacute; cuando entr&oacute; en ella por el suspiro que dej&oacute; escapar al tiempo que succionaba uno de mis pezones. Nada m&aacute;s cerrar los ojos sent&iacute; como el otro joven entraba en mi&#8230; iba a ser el primero de una intensa tarde, me estuvo jodiendo ocho o diez minutos antes de que Ana, arrastrando los pies y enganchada al otro, se acercase a nosotros y se inclinara a comer mi co&ntilde;o mientras la follaban a ella.<\/p>\n<p>La puerta se abri&oacute;, o&iacute; algunas palabras de mujer y de hombre, el joven que me hab&iacute;a follado en primer lugar se acerc&oacute; y puso algo pegajoso entre mis piernas&#8230; mermelada o yogurt, no supe que era y eso anim&oacute; a Ana a mostrarse m&aacute;s h&aacute;bil con su lengua en mi co&ntilde;o. Luego ocup&oacute; su lugar uno de los j&oacute;venes y se fueron intercambiando varios minutos incluido Luis comi&eacute;ndome el co&ntilde;o. Me corr&iacute; como una cerda en menos de diez minutos y fue entonces cuando Luis me coloc&oacute; un antifaz de los que utilizas en los viajes para dormir evitando la luz. No protest&eacute;, al menos un par de minutos me mantuve expectante sabiendo que algo iba a ocurrir pero sin saber qu&eacute;; y lo primero que sent&iacute; fue una h&uacute;meda lengua lamiendo mi co&ntilde;o, eran leng&uuml;etazos r&aacute;pidos y que lam&iacute;an casi a la vez mi co&ntilde;o y mi ano&#8230; era extra&ntilde;o, demasiado extra&ntilde;o pero estaba recibiendo unas sensaciones que no quer&iacute;a preguntar, simplemente comenc&eacute; a mojarme y me dej&eacute; llevar.<\/p>\n<p>Eran unos est&iacute;mulos casi imposibles de soportar, todo el mundo solt&oacute; una carcajada al ver la expresi&oacute;n de mi cara cuando me quit&eacute; el antifaz pero sin embargo Luis apunt&oacute; un &quot;ya lo sab&iacute;as o imaginabas, &iquest;eh viciosa?&quot;&#8230; No se hab&iacute;a apartado y de momento le dej&eacute; que continuara, era un b&oacute;xer que habiendo tomado confianza a ratos golpeaba suavemente con el hocico en mi pelvis&#8230; cada vez se mov&iacute;a m&aacute;s y Luis me dijo que si no quer&iacute;a llegar m&aacute;s lejos lo apartaba de mi. Efectivamente, el olor de mi sexo lo estaba excitando y comenzaba a mostrar el pene fuera de su funda y trataba de colocar sus patas sobre mi&#8230; Ana estaba en una de las camas en posici&oacute;n de c&uacute;bito supino y un joven la estaba montando mientras otra mujer al lado de ambos les miraba paje&aacute;ndose supuse que esperando su turno.<\/p>\n<p>Estaba tan atenta a Ana que ni me hab&iacute;a enterado que otro joven se colocaba de pie entre mis piernas y comenzaba a rozar mi vulva con su glande, fue maravilloso sentirle entrar e iniciar un mete-saca que con mis jugos produc&iacute;a unos ruiditos como de chapoteo. Luis le advirti&oacute; que aguantara, que tratara de no correrse para hacernos gozar pero el joven sigui&oacute; a su ritmo diciendo que &iacute;bamos a estar sobradamente servidas. No sabr&iacute;a calcular cuanto tiempo estuvo foll&aacute;ndome sin pausa, sali&oacute; de mi y comenz&oacute; a masturbarse hasta que eyacul&oacute; sobre mi vientre; como si no quisiera dejarme enfriar Luis comenz&oacute; a masturbarme pero entr&oacute; otro joven en la habitaci&oacute;n totalmente desnudo y empalmado; fue como el inicio o el toque de salida para todos porque en unos minutos hab&iacute;a en la habitaci&oacute;n al menos un decena de j&oacute;venes machos y dos mujeres de unos 40 a&ntilde;os que se colocaron sobre las camas dispuestas al sexo.<\/p>\n<p>Me penetr&oacute; el primero que hab&iacute;a entrado, me estuvo culeando varios minutos y sin llegar a correrse sali&oacute; de mi para dejar el puesto a otro&#8230; o&iacute;a jadear a Ana y decir palabras inconexas pidiendo que no parasen y dando gracias&#8230; el que hab&iacute;a salido de mi me pregunt&oacute; si me gustaba recibir en la boca, me limit&eacute; a sonre&iacute;r y se masturb&oacute; casi violentamente. En menos de dos minutos comenz&oacute; a eyacular sobre mi cara y le busqu&eacute; con mi boca para recibir su corrida en ella. Regresamos a casa a eso de las once; no estaba segura pero pensaba que me habr&iacute;an penetrado unas seis o siete veces. No estaba muy cansada e incluso pensaba que me hubiera gustado estar m&aacute;s tiempo pero los chicos, al menos con los que estuve yo, no aguantaban mucho tiempo dentro sin correrse.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de reyes ca&iacute;a en viernes y ten&iacute;an toda la semana de vacaciones, nos levantamos tarde, la boca de Ana hizo una limpieza de mi co&ntilde;o que por un momento pens&eacute; que ser&iacute;a innecesario ducharme. Est&aacute;bamos desayunando en la cocina y entre un caf&eacute; y otro surgi&oacute; la conversaci&oacute;n sobre la tarde anterior; Luis dijo no sorprenderse de mi reacci&oacute;n al ver a Ron, el b&oacute;xer que me hab&iacute;a hecho correr lamiendo mi raja. Dec&iacute;a estar seguro de que yo era m&aacute;s viciosa que Ana, su mujer, y &eacute;sta me pregunt&oacute; tras llevar algunos minutos de conversaci&oacute;n sobre el animal si me gustar&iacute;a probarlo&#8230;<\/p>\n<p>Yo estaba entendiendo perfectamente lo que quer&iacute;a decirme pero evidentemente no quer&iacute;a entenderlo o al menos darles muestras de que lo estaba haciendo pero lo cierto era que volv&iacute;a a mojarme. Finalmente fue Ana la m&aacute;s directa, me dijo que hab&iacute;a follado tres veces con Ron y que sin ser algo para repetir frecuentemente sin duda era una experiencia inigualable. No son los treinta o cuarenta minutos y a veces m&aacute;s de mete-saca constante y sin parar, dec&iacute;a, es que continuamente est&aacute; corri&eacute;ndose y esa sensaci&oacute;n no te la va a dar ning&uacute;n hombre&#8230; tampoco es el tama&ntilde;o de la polla, dec&iacute;a, ser&aacute; como la de Andr&eacute;s poco m&aacute;s o menos, es cuando saca su bola y te engancha&#8230; eso tampoco te lo da un t&iacute;o&#8230;<\/p>\n<p>Este tipo de conversaciones me pone muy perra, est&aacute;bamos los tres desnudos y por supuesto Luis empalmado, me levant&eacute; para servirme otro caf&eacute; y Luis, como si estuviera esperando ese momento se levant&oacute; a continuaci&oacute;n, pas&oacute; su brazo por mi cintura y sujetando su polla con la otra mano se meti&oacute; dentro de mi&#8230; &iexcl;joder! fue intenso, estuvo jodi&eacute;ndome un par de minutos como si no hubiera un ma&ntilde;ana, antes de llegar a correrse sali&oacute; de mi, tampoco yo llegu&eacute; al cl&iacute;max pero fueron dos minutos intensos. Ya me he acostumbrado (es m&aacute;s lo deseo) a estas situaciones en estos siete a&ntilde;os; me refiero a un polvo de dos\/tres minutos, dicho as&iacute; parece que una se queda mal pero no&#8230;<\/p>\n<p>Ocurre siempre cuando pasas un fin de semana completo en casa de alguien con otras seis o incluso diez o doce parejas m&aacute;s y algunos hombres solos, todo el mundo, ellos, procuran reservarse lo m&aacute;s posible para mantener el ritmo pero tratando de disfrutar al m&aacute;ximo. En reuniones de fin de semana, 36 o 48 horas de fiesta en casa de alguien estamos todo el mundo desnudos y disponibles para cualquiera la mayor parte del tiempo, raramente, sobre todo las mujeres, nos negamos a una relaci&oacute;n r&aacute;pida y ellos tampoco quieren quedarse sin fuelle a las pocas horas de llegar as&iacute; que cuando una de nosotras dice o piensa que has echado siete polvos o se la han follado siete nos referimos a las veces que nuestra pareja, acompa&ntilde;ante o compa&ntilde;ero de juegos se ha corrido con una de nosotras durante la penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>En realidad, aunque apenas hayan sido dos o tres minutos todos los asistentes te han penetrado m&aacute;s de una vez. Trataba de calcular mentalmente&#8230; &iquest;cu&aacute;ntas veces me la hab&iacute;an metido? Decid&iacute; pensar que cuantas veces se hab&iacute;an corrido dentro de mi con cond&oacute;n o sin &eacute;l en el caso de Luis&#8230; al principio me parec&iacute;an exagerado mis c&aacute;lculos y comenc&eacute; a tirar hacia abajo pero por mucho que quisiera pensaba que ser&iacute;an no menos de 45 0 50&#8230; si, much&iacute;simos. Pero si pensaba en las mamadas, las veces que se hab&iacute;an corrido masturb&aacute;ndose sobre mi cuerpo o que me la hab&iacute;an metido unos instantes sin llegar a correrse&#8230; pudieran ser m&aacute;s de cien&#8230;<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute; a mi casa el domingo me consideraba una mujer diferente y nueva, en algunos momentos durante el viaje pensaba si estaba actuando bien o si esto que hab&iacute;a hecho a lo largo de la semana era lo que realmente quer&iacute;a hacer y me satisfac&iacute;a. Con Ana y Luis hab&iacute;a conocido a muchas personas de mi misma escala social y cultural que estaban en ese ambiente y disfrutaban sin cuestionarse nada e incluso algunos de ellos sin importarles que pudieran enterarse de sus actividades en su entorno social. Repasaba mentalmente los amigos que ten&iacute;a en la ciudad donde viv&iacute;a y me preguntaba si realmente me importaba lo que ellos pudieran opinar de mi sobre todo cuando me hab&iacute;a estado planteando a&ntilde;os atr&aacute;s, incluso estando todav&iacute;a casada, que cuando llegara el momento de mi jubilaci&oacute;n posiblemente me fuera a vivir a alguna ciudad al sur. Bueno, en esto pensaba en las horas del viaje de regreso llegando al convencimiento de que en realidad nunca lo hab&iacute;a pasado tan bien ni hab&iacute;a disfrutado tanto como la semana pasada en Barcelona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Trabajaba en una entidad financiera y con 55 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos me dijeron que pod&iacute;a irme a casa pr&aacute;cticamente ingresando lo mismo en mi cuenta. Corr&iacute;a 2015 y hac&iacute;a un par de a&ntilde;os que me hab&iacute;a divorciado y aunque sexualmente siempre he sido muy activa lo cierto era que para evitar habladur&iacute;as llevaba bastante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27361,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44083","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27361"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44083\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}