{"id":44087,"date":"2024-07-20T02:09:00","date_gmt":"2024-07-20T02:09:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-07-20T02:09:00","modified_gmt":"2024-07-20T02:09:00","slug":"embarazada-y-cogida-por-mi-vecino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/embarazada-y-cogida-por-mi-vecino\/","title":{"rendered":"Embarazada y cogida por mi vecino"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44087\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">31<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Durante mis dos embarazos estuve muy caliente. En el primero, mi esposo me acompa&ntilde;&oacute; en la calentura, hasta unas dos semanas antes del parto, cuando yo empezaba a sentir mucha incomodidad y &eacute;l preocupaci&oacute;n. Hasta ese momento, tuvimos sexo casi todos los d&iacute;as, al despertarnos y al acostarnos. Ten&iacute;amos poco m&aacute;s de un a&ntilde;o de casados y and&aacute;bamos ambos a mil de deseo. Algunos d&iacute;as, tambi&eacute;n me masturbaba pues la calentura era casi insoportable y necesitaba descargarme. Usualmente con mis dedos, alguna vez con un pepinillo que proteg&iacute;a con preservativos que compraba.<\/p>\n<p>El segundo embarazo, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del primero fue muy distinto. Cuando me embarac&eacute; ya hab&iacute;a sido infiel eventualmente, nada serio, pero ya conoc&iacute;a del placer fuera de casa. Pero, desde el momento que decidimos tener un segundo hijo, dej&eacute; las travesuras eventuales y me dediqu&eacute; a gozar lo mejor que pod&iacute;a con mi esposo. Estuvo bien y qued&eacute; embarazada r&aacute;pidamente. Los cuatro primeros meses fueron como mi primer embarazo. Yo siempre demasiado caliente y mi esposo acompa&ntilde;&aacute;ndome en la satisfacci&oacute;n de mis deseos, igual necesitaba masturbarme casi cada d&iacute;a, pero me sent&iacute;a satisfecha y feliz esperando a mi segundo hijo.<\/p>\n<p>Con pretextos que me resultaron tontos, el cuarto mes de mi embarazo, mi esposo me dijo que mejor no tengamos relaciones. No detallar&eacute; las tonter&iacute;as que me dijo, pero me pusieron muy furiosa. Por una semana o algo m&aacute;s, me masturbaba ma&ntilde;ana y tarde. No trabajaba en esa &eacute;poca y tras dejar a mi hijo mayor en su jard&iacute;n escolar volv&iacute;a a casa y me masturbaba sobre la cama. Por la tarde, mientras mi hijo dorm&iacute;a, volv&iacute;a a masturbarme.<\/p>\n<p>No me era suficiente. Necesitaba m&aacute;s que mis dedos. Ni el pepinillo que usaba con m&aacute;s frecuencia me bastaba. Necesitaba un hombre que me complaciera e hiciera m&aacute;s llevadero mi embarazo. Lo peor eran las muchas horas que estaba sola en casa sin tener nada que hacer. La soledad y la falta de una actividad me ten&iacute;an pensando en sexo todo el tiempo.<\/p>\n<p>Supongo que fue la suerte o el destino. Un d&iacute;a en el ascensor, volviendo de comprar en el supermercado, me encontr&eacute; con un vecino del edificio. No lo hab&iacute;a visto antes. Amablemente se ofreci&oacute; a cargar mis bolsas y acept&eacute;. Me acompa&ntilde;&oacute; hasta el departamento, ingres&oacute; y dej&oacute; las bolsas en la cocina. Mientras cruzamos unas palabras en las que le agradec&iacute;a, me di cuenta que miraba al tendedero, que estaba al lado de la cocina, donde estaban secando unas tangas.<\/p>\n<p>Darme cuenta que las miraba me puso picara y le pregunt&eacute; si pod&iacute;amos intercambiar n&uacute;meros. Acept&oacute; y quedamos conectados por el WhatsApp. Comenzamos a charlar con una cierta frecuencia y en pocos d&iacute;as la charla se puso caliente, pero sin ninguna propuesta espec&iacute;fica. Solo comentarios generales sobre sexo y cosas superficiales, pero sin llegar a una cita o una insinuaci&oacute;n directa.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s, me lo volv&iacute; a encontrar volviendo del supermercado. Igual me ayud&oacute; con las bolsas e ingres&oacute; a casa. Como fue justo una semana despu&eacute;s, al d&iacute;a siguiente de mi d&iacute;a de lavado, igual encontr&oacute; mis tangas colgadas. Se la jug&oacute; y me dijo &ldquo;vecina mi destino es verle las tangas&rdquo;. Nos re&iacute;mos ambos y unos instantes despu&eacute;s nos est&aacute;bamos besando.<\/p>\n<p>En segundos, caliente con sus besos, sent&iacute; que mi tanga estaba ya desbordada por la forma en que mi vagina chorreaba de la calentura. &Eacute;l se dio cuenta de lo caliente que estaba. Me levant&oacute; mi vestido de embarazo y comenz&oacute; a acariciar mis nalgas. Las ten&iacute;a al aire pues ten&iacute;a puesta una de mis tangas m&aacute;s min&uacute;sculas.<\/p>\n<p>Las palabras sobraban y me puso de espaldas a &eacute;l. Mientras besaba mi cuello, sent&iacute; como iba desajustando la correa y desabrochando el pantal&oacute;n. Mis ansias eran muchas y pronto sent&iacute; su verga ya erecta explorando entre mis nalgas<\/p>\n<p>Separ&oacute; mis piernas un poco, y me inclin&oacute; hacia adelante, sobre la mesa de la cocina, sent&iacute; como su verga ingres&oacute; r&aacute;pidamente en mi concha ya demasiado h&uacute;meda y sin haberla visto supe que su verga era m&aacute;s larga y gruesa que la de mi marido. En dos minutos o poco m&aacute;s tuve el primer orgasmo, me sorprend&iacute; de la rapidez y &eacute;l se sorprendi&oacute; m&aacute;s, me dijo &ldquo;vecinita, como le hac&iacute;a falta&rdquo;<\/p>\n<p>Suspirando le dije que s&iacute;, que me faltaba y mucho. Sigui&oacute; disfrutando de mi concha y yo de su verga y cuando sent&iacute; que con sus dedos humedec&iacute;a mi culito me inclin&eacute; un poco m&aacute;s, para que supiera que s&iacute;, que aceptaba su ofrecimiento t&aacute;cito, sentir su verga entrando en mi culito me hizo llegar incluso antes de tenerla toda dentro. Ya iba casi un mes sin tener relaciones con mi esposo y estaba muerta de deseo.<\/p>\n<p>Su verga m&aacute;s larga y m&aacute;s gruesa me hacia sentir demasiado placer. Tuve un par de orgasmos m&aacute;s por mi culo. Jam&aacute;s me hab&iacute;a pasado algo as&iacute; con mi esposo ni con ning&uacute;n otro. En las contracciones del tercer orgasmo anal &eacute;l se vino dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Me dijo que ten&iacute;a que irse y la verdad yo quer&iacute;a que se fuera. Me ard&iacute;a mi culito y estaba exhausta. Me sent&eacute; y me di cuenta que su semen hab&iacute;a ca&iacute;do sobre la silla. Decid&iacute; dejar para despu&eacute;s la limpieza. Me fui al ba&ntilde;o, me limpi&eacute; y me acost&eacute; a dormir. Al despertar orden&eacute; las compras y limpi&eacute; la silla. En eso me lleg&oacute; un mensaje suyo &ldquo;vecinita que rico estuvo&rdquo;.<\/p>\n<p>Todo lo que quedaba de mi embarazo cogimos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>31 Durante mis dos embarazos estuve muy caliente. En el primero, mi esposo me acompa&ntilde;&oacute; en la calentura, hasta unas dos semanas antes del parto, cuando yo empezaba a sentir mucha incomodidad y &eacute;l preocupaci&oacute;n. Hasta ese momento, tuvimos sexo casi todos los d&iacute;as, al despertarnos y al acostarnos. 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