{"id":44111,"date":"2023-12-13T23:00:00","date_gmt":"2023-12-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-13T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-13T23:00:00","slug":"en-las-bibliotecas-tambien-se-folla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-las-bibliotecas-tambien-se-folla\/","title":{"rendered":"En las bibliotecas tambi\u00e9n se folla"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44111\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">41<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Para m&iacute; una biblioteca es como un templo sagrado. Suelo ir tres d&iacute;as a la semana y me paso unas cuatro horas all&iacute; cada vez que voy.<\/p>\n<p>Leo y estudio mejor all&iacute; que en casa, al haber un agradable silencio. Tambi&eacute;n me encanta el olor a libros que se genera en esos lugares.<\/p>\n<p>Hace diez a&ntilde;os, cuando yo ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, me ocurri&oacute; una experiencia digna de contar.<\/p>\n<p>Yo suelo sentarme siempre en el mismo lugar, como animal de costumbres que soy. Parece que una chica ten&iacute;a la misma costumbre que yo, pues tambi&eacute;n siempre se sentaba enfrente de m&iacute;.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de las veces ven&iacute;a sola, a excepci&oacute;n de d&iacute;as contados en que lo hac&iacute;a acompa&ntilde;ada de una amiga.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y estaba estudiando en la universidad el primer curso de la carrera de Derecho.<\/p>\n<p>De tanto coincidir en la misma mesa ya nos salud&aacute;bamos, a&uacute;n sin conocernos siquiera. Con el tiempo descubr&iacute; que se llamaba Susana.<\/p>\n<p>Cuando ven&iacute;a acompa&ntilde;ada de su amiga sol&iacute;an hablar en susurros. Que dos chicas monas hablen en susurros es algo que me excita mucho. Tambi&eacute;n me pone a tono cuando mastican chicle con la boca abierta o cuando chupan una piruleta (dej&aacute;ndoles la lengua de color rojo o azul, dependiendo del sabor). Pues todo este espect&aacute;culo lo viv&iacute;a yo a unos cent&iacute;metros de distancia. Experimentaba un placer sin igual.<\/p>\n<p>Ten&iacute;an pinta de modositas. De haber estudiado en un colegio de monjas. Y ya se sabe que de estos centros salen la mayor&iacute;a de las chicas con un deseo sexual desbordado. Ser&aacute; por la educaci&oacute;n tan represiva que les inculcan.<\/p>\n<p>Susana tiene el pelo casta&ntilde;o y liso hasta los hombros. Las facciones de su cara le dan un aire ani&ntilde;ado, con un toque de chispa maliciosa. Tiene un cuerpazo diez. Viste muy a la moda. Es algo pija.<\/p>\n<p>Al tener, con el pasar del tiempo, m&aacute;s confianza llegamos al acuerdo de vigilar mutuamente nuestras pertenencias cada vez que uno de nosotros se iba a tomar caf&eacute;.<\/p>\n<p>El caso es que un d&iacute;a me anim&eacute; a proponerle que si, sobre las 11 de la ma&ntilde;ana, le apetec&iacute;a tomar algo en una cafeter&iacute;a, yo la invitaba. Susana acept&oacute;.<\/p>\n<p>Ya en la cafeter&iacute;a me coment&oacute; sus planes a corto y medio plazo y que quer&iacute;a especializarse en Derecho Penal. Ten&iacute;a las ideas muy claras y la cabeza perfectamente asentada.<\/p>\n<p>Fui notando que ella buscaba en m&iacute; algo m&aacute;s que una amistad con la que tomar un caf&eacute; y tener unas charlas. Lo de sentarse siempre enfrente de m&iacute; no era pura casualidad.<\/p>\n<p>Entonces me anim&eacute; a llevar la conversaci&oacute;n a terrenos m&aacute;s personales, &iacute;ntimos y er&oacute;ticos.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si ten&iacute;a novio, me dijo que s&iacute;, pero que no se cerraba a conocer gente m&aacute;s interesante, que le aportara m&aacute;s. Y me solt&oacute; jocosamente:<\/p>\n<p>&ndash;La verdad es que t&uacute; est&aacute;s muy bien para ser un cuarent&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;Muchas gracias Susana por el halago. T&uacute; s&iacute; que est&aacute;s para mojar pan. Eres muy hermosa &ndash;le contest&eacute;.<\/p>\n<p>Con el transcurrir de la amena conversaci&oacute;n me fui animando y me tom&eacute; la licencia de preguntarle por alguna de sus fantas&iacute;as sexuales.<\/p>\n<p>&ndash;Empieza t&uacute; primero &ndash;me contest&oacute; ella.<\/p>\n<p>&ndash;Pues la m&iacute;a ser&iacute;a hacerlo en un ascensor. De noche, cuando todos los vecinos est&aacute;n durmiendo, mi chica y yo montar&iacute;amos en el primer piso y durante todo el trayecto (hasta llegar al d&eacute;cimo-quinto piso), nos amar&iacute;amos con locura. El ascensor ir&iacute;a subiendo y bajando hasta que nosotros lleg&aacute;ramos al orgasmo o hasta que nos pillara alg&uacute;n vecino. Ser&iacute;a como una ruleta rusa &ndash;y me ech&eacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>&ndash;No est&aacute; mal &ndash;confirm&oacute;&ndash;. Pues la m&iacute;a ser&iacute;a hacerlo en una biblioteca. En el templo de la cultura y la sapiencia no estar&iacute;a mal, tampoco, practicar un poco de sexo, &iquest;no crees?<\/p>\n<p>A m&iacute; no se me ocurri&oacute; otra contestaci&oacute;n que decirle que esa fantas&iacute;a la podr&iacute;a llevar a la pr&aacute;ctica, con mi colaboraci&oacute;n, en ese mismo d&iacute;a si le apetec&iacute;a. Ella me hab&iacute;a lanzado el anzuelo y yo se lo recog&iacute; a gusto. Se puso un poco colorada, no esperaba que yo fuera tan directo y le cogiera al vuelo su insinuante propuesta.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Hoy? No s&eacute;&hellip; &ndash;contest&oacute; titubeando.<\/p>\n<p>Fui acerc&aacute;ndome poco a poco a su rostro y le doy un peque&ntilde;o y suave beso en los labios. Me arriesgu&eacute; a que me hiciera la cobra, pero no me la hizo, todo lo contrario. Abri&oacute; su boca y sac&oacute; su leng&uuml;ita juguetona d&aacute;ndome a entender que quer&iacute;a m&aacute;s. Y lo tuvo.<\/p>\n<p>Volvemos a la biblioteca y decidimos meternos en los ba&ntilde;os de chicas para poder echarnos un buen polvo, ya que nos hab&iacute;amos puesto muy cachondos en la cafeter&iacute;a. Despu&eacute;s, ya m&aacute;s tranquilos, seguir&iacute;amos estudiando.<\/p>\n<p>Primero entr&oacute; ella para comprobar que no hab&iacute;a moros en la costa y a una se&ntilde;al suya, entrar&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Nos fijamos en la hoja que hab&iacute;a en la puerta y nos informamos de que la limpiadora pasa cada hora a hacer su ronda. Miramos el reloj y nos damos cuenta de que solo tenemos 45 minutos de plazo para disfrutar de nuestra fantas&iacute;a sexual.<\/p>\n<p>Nos cerramos en uno de los diez ba&ntilde;os individuales que hay y comienzo a besarle cada cent&iacute;metro de su rostro. Ella me palpa la entrepierna y me dice:<\/p>\n<p>&ndash;Quiero toda esta butifarra dentro de m&iacute;. Me has encendido en la cafeter&iacute;a con tus besos h&uacute;medos y tu lengua picarona y ahora tienes que apagarme el fuego que me abrasa y no me deja estudiar. Me ponen mucho los maduritos. Sab&eacute;is c&oacute;mo satisfacer a una mujer, no como los ni&ntilde;atos de mi clase.<\/p>\n<p>&ndash;No te vas a arrepentir de perder una ma&ntilde;ana de estudios, Susana. Vas a experimentar sensaciones que nunca viviste ni vivir&aacute;s &ndash;le asever&eacute;.<\/p>\n<p>Entonces ella, sent&aacute;ndose sobre la tapa del v&aacute;ter se baj&oacute; los pantalones y me dijo que deseaba que le hiciera una buena comida de co&ntilde;o.<\/p>\n<p>A simple vista se le notaban las bragas humedecidas. Le palp&eacute; la tela y efectivamente estaban empapadas.<\/p>\n<p>Le baj&eacute; las bragas y me encuentro con el mayor y m&aacute;s grato de los tesoros con los que un hombre se puede topar: un chochito rosado totalmente depilado a l&aacute;ser y en el pubis un peque&ntilde;o conejito tatuado se&ntilde;alando con uno de sus dedos hacia abajo como diciendo &ldquo;Aqu&iacute; est&aacute; la cueva en donde encontrar&aacute;s el elixir de la eterna juventud&rdquo;.<\/p>\n<p>&iexcl;C&oacute;mo enga&ntilde;an estas chicas de familia bien!<\/p>\n<p>Me acerco, le separo los labios vaginales con mis dos dedos pulgares y meto mi nariz en toda su raja. Inspiro fuerte para disfrutar de aquella fragancia de hembra en celo. Le hago cosquillitas con la punta de mi nariz por cada cent&iacute;metro de su vulva. Hundo mi cara todo lo que puedo en aquella cueva de la felicidad. Saco mi rostro todo mojado, como si lo hubiera metido en una fuente. Acerco mi nariz a su cl&iacute;toris y jugueteo con &eacute;l. Le masturbo su bot&oacute;n de oro con mi nariz. Aquel botoncito es la llave al Para&iacute;so de los Orgasmos.<\/p>\n<p>Cambio mi nariz por mi lengua. Lamo toda su raja, de abajo a arriba. La almeja le brilla por lo chorretosa que est&aacute;. Yo lamo y lamo con la intenci&oacute;n de sec&aacute;rsela pero consigo el efecto contrario. Cuanto m&aacute;s lamo y chupo m&aacute;s se le humedece. Me bebo sus caldos como si fueran un Rioja.<\/p>\n<p>Ella me pide entre jadeos que me la folle, que quiere sentir mi verga bien adentro. Que ya basta de cosquillitas con la nariz y la lengua. Que quiere una buena barra de hierro bien caliente dentro de su co&ntilde;o. Quiere sentir que la parten en dos. Sus deseos son &oacute;rdenes para m&iacute;.<\/p>\n<p>Sin cambiarla de postura, me acerco a ella y me la empotro. Est&aacute; tan lubricada y excitada que ya no me paro a joderla a fuego lento, le doy duro.<\/p>\n<p>De vez en cuando entra una mujer en los ba&ntilde;os para mear. Mientras hay gente en el interior del servicio tenemos que guardar silencio, aunque la follada no se interrumpe.<\/p>\n<p>A m&iacute; me daba mucho morbo estar montando a una yegua de 18 a&ntilde;os en un compartimento y que en el de al lado estuviera una mujer con su solitaria lluvia dorada y su sonido de chorreo caracter&iacute;stico. Yo estaba tan cachondo en esos momentos que me hubiera tragado toda aquella orina a&uacute;n sin conocer si su propietaria estar&iacute;a de buen ver o no. Susana estaba disfrutando con la situaci&oacute;n. Por fin hab&iacute;a cumplido su gran sue&ntilde;o de follar en la biblioteca.<\/p>\n<p>Tres emboladas por segundo clav&aacute;ndosela bien adentro y con &iacute;mpetu durante diez minutos fueron suficientes para hacer que se corriera como una cerda.<\/p>\n<p>Me yergo y me pongo frente a ella, me sacudo la polla con fuerza. Me hago una fant&aacute;stica gayola mientras observo los gestos de viciosa insaciable que pone para provocarme el cl&iacute;max.<\/p>\n<p>De vez en cuando se me acerca y me chupetea la punta del nabo para lubric&aacute;rmelo un poco. Y vuelve a sus gestos lascivos. Saca la lengua, se relame, pone los ojos en blanco. Me dice guarradas del tipo &ldquo;Descarga tus huevos sobre la cara de esta golfa&rdquo;, Ll&eacute;name todo el pelo de pringue&rdquo;, &ldquo;Quiero oler, paladear, saborear y tragar toda la lechada que te sobra en los cojones&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo me la machaco a buen ritmo, cada vez con m&aacute;s furia. Disfruto de sus muecas y frases provocadoras. Me sigue diciendo cochinadas del estilo &ldquo;Yo ser&eacute; tu puta y t&uacute; mi papichulo&rdquo;, &ldquo;En los colegios de monjas nos ense&ntilde;an que una mujer debe ser una dama en la calle, una se&ntilde;ora en su casa y una puta en la cama&rdquo;.<\/p>\n<p>Esta &uacute;ltima frase activ&oacute; mi volc&aacute;n interno. Ya no pude m&aacute;s y comenc&eacute; a expulsar mi particular lava y a eyacular por todo su rostro.<\/p>\n<p>Dirig&iacute; unas descargas sobre su pelo y el resto se lo fui repartiendo por toda la cara y cuello. Llevaba una semana sin descargar porque estuve muy liado con el trabajo y la cantidad de lefa fue tan grande, que le dej&eacute; toda la cara embadurnada. Estaba irreconocible.<\/p>\n<p>&ndash;Joder, &iexcl;vaya plasta me has dejado por la cara y en la ropa! Voy a oler a semen toda la ma&ntilde;ana &ndash;coment&oacute;, excitada.<\/p>\n<p>Mientras se lavaba la cara y se arreglaba un poco me dio las gracias por ayudarle a poner en pr&aacute;ctica una de sus fantas&iacute;as. Pero ten&iacute;a m&aacute;s y quer&iacute;a darles vida conmigo.<\/p>\n<p>El tiempo que dur&oacute; nuestra relaci&oacute;n extramatrimonial, pues los dos ten&iacute;amos pareja, fuimos haciendo realidad algunas de sus fantas&iacute;as y tambi&eacute;n de las m&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>41 Para m&iacute; una biblioteca es como un templo sagrado. Suelo ir tres d&iacute;as a la semana y me paso unas cuatro horas all&iacute; cada vez que voy. 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