{"id":44181,"date":"2023-12-22T23:00:00","date_gmt":"2023-12-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-22T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-22T23:00:00","slug":"puerta-trasera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/puerta-trasera\/","title":{"rendered":"Puerta trasera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44181\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 42<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era un martes por la tarde en un caf&eacute; de moda, donde hab&iacute;a quedado de verme con algunas de mis antiguas compa&ntilde;eras de la universidad. Mis amigas y yo trat&aacute;bamos de mantener el h&aacute;bito de reunirnos al menos una vez cada quince d&iacute;as para no perder el contacto; aunque por supuesto con el tiempo esto era cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil. De manera que el grupo original de hasta diez amigas en este tipo de reuniones, se fue reduciendo a cinco o menos.<\/p>\n<p>En esa ocasi&oacute;n en particular &eacute;ramos s&oacute;lo tres: Silvia, Paty y yo. Aunque las tres est&aacute;bamos casadas todav&iacute;a no ten&iacute;amos hijos lo cual, como es de esperarse, es un factor determinante a la hora de hacer espacio en el calendario para este tipo de actividades sociales.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos conversando amenamente de cosas sin importancia (sobre todo de las amigas ausentes), con un delicioso c&oacute;ctel en mano para hacer m&aacute;s amena nuestra reuni&oacute;n. Sin perder la oportunidad de coquetear traviesamente con un guapo y joven mesero que se encontraba atendiendo nuestra mesa esa tarde. Compitiendo entre nosotras, tan s&oacute;lo para divertirnos, por quien de las tres le deber&iacute;a resultar m&aacute;s atractiva.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vieron c&oacute;mo me sonri&oacute;? &mdash;pregunt&oacute; Silvia en forma ret&oacute;rica con cierto aire de vanidad, haciendo referencia al joven mesero&mdash;, creo que le gust&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Alucinas, t&uacute; piensas que todos los hombres quieren tener algo contigo &mdash;coment&oacute; Paty en tono de broma, haciendo burla de nuestra presumida amiga&mdash;. Lo &uacute;nico que quiere es que esta vez s&iacute; le dejemos propina &mdash;agreg&oacute; con un poco de sarcasmo.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, no ser&iacute;a la primera vez que le pago a un hombre por una buena cogida &mdash;agreg&oacute; Silvia de forma desvergonzada, desatando las risas de las tres.<\/p>\n<p>De todo nuestro grupo de amigas, Silvia siempre fue la m&aacute;s desenfrenada en lo que respecta a las relaciones con el sexo opuesto. Sus aventuras dentro de la alcoba (y muchas otras fuera de ella), durante nuestra &eacute;poca de colegialas eran &eacute;picas en todo el instituto donde estudi&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Amante de las emociones fuertes, se hab&iacute;a acostumbrado a salir con dos o m&aacute;s chicos a la vez; volvi&eacute;ndose adicta a esa dosis de adrenalina que le provocaba el riesgo de que sus pretendientes se enteraran de sus &lsquo;aventuras&rsquo; paralelas.<\/p>\n<p>Para Silvia una noche de &lsquo;sexo casual&rsquo; con alg&uacute;n hombre no significaba m&aacute;s que eso, una sola noche. No exist&iacute;a motivo porque el que debiera haber consecuencias o repercusiones, m&aacute;s all&aacute; de placer f&iacute;sico que pudiera disfrutar con su amante en turno. Aunque por supuesto, si el nivel de placer experimentado hubiese sido realmente alto, siempre cabr&iacute;a la posibilidad de que le apeteciera repetir la experiencia.<\/p>\n<p>Como era de esperarse, su fama de mujer f&aacute;cil le ocasion&oacute; algunos conflictos con otras compa&ntilde;eras de la generaci&oacute;n; quienes ve&iacute;an en ella una amenaza para la estabilidad de sus propias relaciones de pareja.<\/p>\n<p>Sin embargo, a&uacute;n con este inconveniente debo confesar que en varias ocasiones llegu&eacute; a sentir envidia de mi amiga y sus aventuras; no s&oacute;lo debido a que me hubiese parecido atractivo alguno de sus amantes, sino tambi&eacute;n por su valor y firmeza ante las cr&iacute;ticas que pudieran hacer de su persona.<\/p>\n<p>&ldquo;Si te critican por coger, coge m&aacute;s duro&rdquo;, era la frase de batalla que Silvia sol&iacute;a pronunciar (m&aacute;s como promesa que como amenaza), cada que se enteraba de alg&uacute;n comentario mal intencionado de una de sus detractoras. Si ese era el precio que ella deb&iacute;a pagar por la libertad de disfrutar de su sexualidad, estaba m&aacute;s que dispuesta a hacerlo.<\/p>\n<p>Pero eso hab&iacute;a sido hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os, ahora con dos a&ntilde;os de casada, ella se consideraba a s&iacute; misma toda una dama respetable. Aunque eso no le imped&iacute;a coquetear con alg&uacute;n chico que le pareciera atractivo; sobre todo si Juan, su esposo, no estaba presente.<\/p>\n<p>Paty, por el contrario, era un poco m&aacute;s conservadora en cuanto a las relaciones de pareja. El t&iacute;pico caso de la chica que se casa con su primer novio al terminar sus estudios, perdi&eacute;ndose la oportunidad de conocer a otros hombres con quien poder compartir su juventud y sexualidad. Pero que, en una gran muestra de tolerancia, lejos de juzgar a sus amigas aceptaba sin prejuicios los puntos de vista diferentes al suyo.<\/p>\n<p>Para mujeres como Paty, desde mi particular punto de vista, es inevitable que tarde o temprano durante su vida de casadas lleguen a preguntarse si hicieron realmente lo correcto al casarse tan prematuramente. O si por el contrario se perdieron de alguna etapa importante en sus vidas en su af&aacute;n de alcanzar una fantas&iacute;a rom&aacute;ntica.<\/p>\n<p>Yo por mi parte, me ve&iacute;a a m&iacute; misma en un punto medio entre mis dos amigas. Asidua a las fiestas y bares, como muchas otras chicas durante mi etapa de soltera; pero que definitivamente no me meter&iacute;a en la cama con cualquier chico. Para m&iacute;, era sumamente importante haber conocido bien a mi pareja antes de tener intimidad. Quiz&aacute;s un poco idealista en cuestiones de amor y sexo, pero sin considerarme una mojigata anticuada.<\/p>\n<p>Claro est&aacute;, todo ese idealismo rom&aacute;ntico casi siempre desaparece tan pronto se seca la tinta en el acta de matrimonio. Raz&oacute;n por la que es perfectamente normal, que algunas personas o parejas cambien sus h&aacute;bitos y costumbres despu&eacute;s de casarse. Tal parec&iacute;a ser el caso de &eacute;stas tres chicas y sus respectivos maridos.<\/p>\n<p>&mdash;No tienes que decirlo, eso ya lo sabemos &mdash;dijo Paty en tono de burla, haciendo referencia al &uacute;ltimo comentario de Silvia, donde sugiri&oacute; haber pagado por sexo en el pasado&mdash;. Como en la despedida de soltera de tu prima en el club de desnudistas.<\/p>\n<p>&mdash;Como olvidarlo &mdash;coment&eacute; yo, con una sonrisa sarc&aacute;stica en mis labios&mdash;, donde se cogi&oacute; a uno de los bailarines en un privado. Lo malo fue que nosotros se lo pagamos &mdash;agregu&eacute; continuando con la broma trayendo a colaci&oacute;n el hecho de que, en aquella ocasi&oacute;n, Silvia nos hab&iacute;a pedido dinero prestado para poder pagar el er&oacute;tico &#39;baile&#39; del atl&eacute;tico danzante con qui&eacute;n ella hab&iacute;a tenido sexo.<\/p>\n<p>&mdash;Y hoy es fecha que no nos ha pagado a&uacute;n &mdash;agreg&oacute; Paty, haci&eacute;ndome segunda en la broma acerca de aquella indiscreci&oacute;n de nuestra &#39;loca&#39; amiga.<\/p>\n<p>&mdash;No recuerdo que hubiese sido as&iacute; &mdash;dijo Silvia dando un sorbo a su bebida, tratando in&uacute;tilmente de ignorar nuestras burlas.<\/p>\n<p>&mdash;Si se llega a ir con el mesero, m&iacute;nimo que esta vez ella pague la propina sola &mdash;sentenci&eacute; sin dejar de re&iacute;r.<\/p>\n<p>Como era de esperarse en este tipo de reuniones entre antiguas amigas de juerga con unas cuantas copas de m&aacute;s el tema principal es siempre el sexo; con qui&eacute;n lo hicimos y con quien nos hubiese gustado hacerlo, utilizando como excusa el recordar los viejos tiempos durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o en la universidad. Situaci&oacute;n ideal para desahogar nuestros deseos m&aacute;s &iacute;ntimos y posibles fantas&iacute;as frustradas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Recuerdan al chico guapo de la biblioteca? Aquel que andaba tras de Paty &mdash;pregunt&oacute; Silvia haciendo un f&uacute;til intento por desviar de su persona la conversaci&oacute;n actual&mdash;. &iquest;Por qu&eacute; no te lo cogiste amiga?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Como crees! &mdash;respondi&oacute; Paty con pudor&mdash;, en ese tiempo ya estaba de novia con Miguel.<\/p>\n<p>&mdash;Amiga desde que yo te conozco, ya sal&iacute;as con Miguel en plan de novios &mdash;coment&eacute; con exageraci&oacute;n, bromeando por el largo noviazgo de Paty.<\/p>\n<p>&mdash;Casi se cas&oacute; el mismo d&iacute;a que la bautizaron &mdash;dijo Silvia en tono de broma, haciendo tambi&eacute;n burla de Paty; quiz&aacute;s buscando un poco de revancha de la broma previa.<\/p>\n<p>&mdash;No exageren; nos hicimos novios un a&ntilde;o antes de graduarnos &mdash;intent&oacute; aclarar Paty, molesta por ser ella ahora el centro de las bromas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Claro que no! &mdash;refut&oacute; Silvia levantando la voz para contradecir a Paty&mdash;, &iquest;recuerdan cuando fuimos de paseo a las caba&ntilde;as del lago en el tercer a&ntilde;o de estudios? T&uacute; no fuiste porque Miguel no te dio permiso de ir sola &mdash;acus&oacute; sin bajar el tono de voz.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es verdad &mdash;concord&eacute; d&aacute;ndole la raz&oacute;n a Silvia.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo &mdash;asinti&oacute; Paty, d&aacute;ndose por vencida al tratar de negar lo prolongado de su noviazgo&mdash;, es que tuve mucha suerte con mi primer novio &mdash;agreg&oacute; con una sonrisa de satisfacci&oacute;n, haciendo referencia a lo supuestamente bien dotado, anat&oacute;micamente hablando, que estaba su esposo.<\/p>\n<p>Es perfectamente normal que entre amigas de confianza se presuman unas a otras las bendiciones que la vida les ha otorgado, por m&aacute;s superficiales que puedan estas parecer. Una buena figura, un cabello sedoso, una casa hermosa o un gran empleo salen casi siempre a relucir a la menor oportunidad. Y en el caso de Paty, el famoso miembro de su esposo; el cual s&oacute;lo ten&iacute;a el placer de conocer por &lsquo;boca&rsquo; de su propietaria, literalmente.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;No me entraba completo!&rdquo;, a&uacute;n escuch&oacute; resonar esas palabras en mis o&iacute;dos al recordar la ocasi&oacute;n que Paty nos narr&oacute; la odisea que vivi&oacute; el d&iacute;a que le practic&oacute; por primera vez sexo oral a su, en aquel entonces, novio Miguel; dando a entender que el miembro viril de su pareja era de un tama&ntilde;o tan considerable que simplemente no consigui&oacute; introduc&iacute;rselo completamente en la boca.<\/p>\n<p>&ldquo;Exageras&rdquo;, fue la respuesta que le dieron sus amigas, incluy&eacute;ndome. Obvio que le pedimos una fotograf&iacute;a como evidencia de lo que ella nos contaba, pero la muy santurrona se neg&oacute;; m&aacute;s por miedo a que alguna de nosotras intentara robarle a su novio que por modestia.<\/p>\n<p>&mdash;No importa que tan grande lo tenga &mdash;argument&oacute; Silvia, fastidiada por la supuesta buena suerte de Paty&mdash;, a veces es bueno probar algo nuevo, s&oacute;lo para combatir la monoton&iacute;a. Y sobre todo cuando se trata de sexo, &iquest;a poco sus esposos nunca les han pedido que los complazcan con practicar alguna fantas&iacute;a en la cama? &mdash;pregunt&oacute; p&iacute;caramente en voz baja.<\/p>\n<p>La pregunta de Silvia no pudo ser m&aacute;s oportuna, pues el siguiente fin de semana ser&iacute;a el cumplea&ntilde;os de mi esposo; y aun que originalmente yo le hab&iacute;a sugerido salir a cenar y beber unas copas para celebrar, &eacute;l me hab&iacute;a pedido que hici&eacute;ramos algo un poco diferente para salir de la rutina de nuestra vida de pareja.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quiere llevarte a un motel? &mdash;pregunt&oacute; Silvia sorprendida, despu&eacute;s de que les confi&eacute; los deseos de mi esposo&mdash;. &iquest;Qu&eacute; clase de motel? &mdash;pregunt&oacute; ahora, m&aacute;s por morbo que por curiosidad.<\/p>\n<p>&mdash;A alguno de los que est&aacute;n por la carretera antes de salir a la autopista; no lo s&eacute; con exactitud, los que frecuentan las parejas que no est&aacute;n casadas, los amantes &mdash;expliqu&eacute; a mis amigas la extra&ntilde;a solicitud de mi esposo para su cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>Silvia y Paty intercambiaron miradas, mientras una sutil sonrisa de complicidad se dibujaba en sus rostros antes de apresurarse a levantar sus copas para dar un sorbo m&aacute;s, echando a volar su imaginaci&oacute;n acerca de los posibles inconvenientes que atravesaba mi relaci&oacute;n de pareja.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; se r&iacute;en? &mdash;pregunt&eacute; intrigada por lo que ellas estar&iacute;an imaginando.<\/p>\n<p>&mdash;Amiga, &iquest;no es obvio? &mdash;dijo Silvia, con una sonrisa sarc&aacute;stica&mdash;, tu esposo ha ca&iacute;do en la monoton&iacute;a sexual y busca una forma de salir de ella. &iquest;Segura que no te pidi&oacute; algo m&aacute;s? &mdash;pregunt&oacute; como si ya conociera la respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, creo que puede haber algo m&aacute;s&hellip; &mdash;confes&eacute; t&iacute;midamente sinti&eacute;ndome acorralada por mis dos amigas.<\/p>\n<p>Y de hecho s&iacute; que lo hab&iacute;a, &iexcl;una muy grande! No hab&iacute;an pasado ni dos semanas desde la &uacute;ltima ocasi&oacute;n en que mi esposo me hab&iacute;a solicitado tener sexo anal. Por supuesto que no era la primera vez que me solicitaba que lo complaciera con tal acto, pero s&iacute; la ocasi&oacute;n en que m&aacute;s vehementemente lo hab&iacute;a hecho; pr&aacute;cticamente me lo hab&iacute;a suplicado llorando.<\/p>\n<p>Sin embargo, en mis complejos, para m&iacute; eso era tema tab&uacute;. Algo que no pod&iacute;a ser de ninguna manera placentero para m&iacute;, y por el contrario s&iacute; de muchos riesgos; pues en m&iacute; r&iacute;gida manera de pensar, simplemente &lsquo;aquello&rsquo; no era para eso.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; que de eso se trata &mdash;dijo Silvia sonriendo burlona despu&eacute;s de escuchar el complementario deseo de mi esposo&mdash;, te quiere meter la verga por detr&aacute;s. Pues ser&aacute; mejor que te vayas preparando para no sentarte en una semana querida &mdash;agreg&oacute; antes de soltar una sonora carcajada que contagi&oacute; a Paty.<\/p>\n<p>Yo re&iacute; nerviosa, fingiendo no sentirme aludida por la broma. Pero por m&aacute;s que me esforzara, era obvio que la posibilidad de ser penetrada analmente por mi esposo me incomodaba en gran manera. A&uacute;n antes de hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;Los hombres son tan predecibles &mdash;declar&oacute; Silvia sonriente, antes de dar un nuevo sorbo a su copa.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n mi experta amiga, el plan de mi esposo era llevarme a un sitio lejos de nuestro hogar, fuera de mi zona de confort, un territorio neutral por decirlo de alguna manera. Un lugar donde yo me sintiera c&oacute;moda de expresarme libremente y sin inhibiciones. Donde &eacute;l me pudiera seducir y embriagar f&aacute;cilmente. Y justo ah&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Darte bien duro por el culo! &mdash;exclam&oacute; Silvia bruscamente soltando otra fuerte carcajada, olvidando por un segundo el lugar donde nos encontr&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Imposible tener una conversaci&oacute;n seria con este par de amigas. Pero en algo ten&iacute;a raz&oacute;n, al no tratarse de nuestro hogar el lugar donde supon&iacute;a que mi marido quer&iacute;a satisfacer sus imp&uacute;dicos deseos, habr&iacute;a mayor posibilidad de que yo lo relacionara con un ocasional juego de rol, un evento de una &uacute;nica vez en lugar de algo que se fuera a ser habitual en nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Preoc&uacute;pate cuando no te lo pida querida &mdash;dijo Silvia levantando una ceja como gesto de gran sabidur&iacute;a mundana&mdash;, porque las amantes normalmente no les niegan nada a los hombres con el prop&oacute;sito de engancharlos &mdash;concluy&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Odio decirlo, pero tiene toda la raz&oacute;n &mdash;concord&oacute; Paty con lo comentado por Silvia&mdash;, es mejor que complazcas a tu marido de vez en cuando para que se le quite la curiosidad y no ande buscando en otro lado quien le haga el &lsquo;favor&rsquo;.<\/p>\n<p>Las palabras de mis amigas permearon en mi subconsciente. &iquest;A caso tendr&iacute;an algo de raz&oacute;n, y estar&iacute;a yo indirectamente propiciando una infidelidad de mi esposo al negarle sexo anal? Pues si mi esposo deseaba tan vehementemente cumplir su fantas&iacute;a sexual, era seguro que no la quitar&iacute;a de su mente hasta que la hubiese realizado, aunque fuera con otra mujer. Definitivamente eso ser&iacute;a algo que yo no pod&iacute;a permitir que sucediera.<\/p>\n<p>Con todo, lo bueno es que &eacute;l reci&eacute;n me hab&iacute;a pedido que lo complaciera por &lsquo;detr&aacute;s&rsquo;, lo cual me indicaba que nadie m&aacute;s le estaba haciendo el dichoso &#39;favor&#39;, al menos no a&uacute;n. Todav&iacute;a ten&iacute;a una oportunidad de complacerlo en ese aspecto y demostrarle de paso, que a&uacute;n ten&iacute;a algunas sorpresas que ense&ntilde;arle en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y duele mucho por atr&aacute;s? &mdash;pregunt&eacute; preocupada, considerando la idea de finalmente ceder a los deseos sexuales de mi esposo.<\/p>\n<p>&mdash;Querida, somos mujeres, el sexo siempre nos duele la primera vez &mdash;respondi&oacute; Silvia con sarcasmo&mdash;. Pero ya te ir&aacute;s acostumbrando amiga.<\/p>\n<p>Silvia pas&oacute; a explicar, en voz baja por supuesto pues reci&eacute;n record&oacute; que nos encontr&aacute;bamos en un lugar p&uacute;blico, la importancia de la lubricaci&oacute;n y un buen &aacute;ngulo de penetraci&oacute;n para semejante faena. Seg&uacute;n ella, si yo no ten&iacute;a una buena lubricaci&oacute;n el dolor se incrementar&iacute;a exponencialmente, pudiendo llegar incluso a ocasionarme un desgarre en la abertura del esf&iacute;nter.<\/p>\n<p>Todo esto me hizo sudar fr&iacute;o, pues no era algo a lo que yo estaba acostumbrada. Para m&iacute; el acto sexual deber&iacute;a ser un momento de expresi&oacute;n de amor puro entre dos personas que se aman profundamente, la definici&oacute;n rom&aacute;ntica del sexo. La idea de provocar o dejar que te provocar&aacute;n alguna clase de dolor f&iacute;sico intencionalmente, era para m&iacute; otro de tantos temas tab&uacute;, que relacionaba con la pr&aacute;ctica del sadomasoquismo. &iquest;Sab&iacute;a a ciencia cierta en que me estaba metiendo? O, mejor dicho, &iquest;sab&iacute;a lo que me iban a meter y por d&oacute;nde?<\/p>\n<p>&mdash;Pero tranquila amiga &mdash;continu&oacute; Silvia&mdash;, si lo hacen correctamente, comenzar&aacute;s a gozar desde la primera vez que lo practiques.<\/p>\n<p>Continuando con su tutorial Silvia me explic&oacute; que es necesario que mi esposo y yo tom&aacute;ramos las cosas con calma, trat&aacute;ramos de no acelerarnos, ni ponernos nerviosos. Por l&oacute;gica, una buena higiene antes de empezar ayuda a crear la atm&oacute;sfera y sentirte confortable y confiada.<\/p>\n<p>&mdash;Utiliza una lavativa o agua caliente, para tu aseo personal previo al encuentro; una crema con una dulce fragancia ayudar&aacute; a humectar y suavizar la piel&mdash;recomend&oacute; Silvia, incit&aacute;ndome a tomar notas mentales.<\/p>\n<p>Como en otras situaciones, el viaje resulta ser mejor que el destino, por lo que ella sugiri&oacute; que mi esposo me estimulara primeramente con un masaje alrededor de mi orificio de entrada. Haciendo c&iacute;rculos lentamente con sus dedos por todo mi anillo exterior; para despu&eacute;s introducirme primero un dedo y luego dos, y de esa manera conseguir progresivamente estimular la dilataci&oacute;n de mi ano.<\/p>\n<p>Mis ojos se abrieron grandes como un par de platos mientras ve&iacute;a como Silvia utilizaba sus manos para ilustrar su explicaci&oacute;n de la mejor manera. Cerrando el pulgar y el dedo &iacute;ndice de la mano izquierda para hacer un c&iacute;rculo, que se abr&iacute;a cada vez m&aacute;s, al simular ser acariciado por los dedos de su mano derecha. &iexcl;Por un segundo me sent&iacute; excitada!<\/p>\n<p>&mdash;Se siente como un peque&ntilde;o cosquilleo, que sube por toda tu espalda desde tu coxis hasta la nuca &mdash;coment&oacute; Silvia, antes de ser invadida por un ligero espasmo, excitada por su propia explicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&iexcl;Cielo santo!, me sent&iacute;a como la primera vez que iba tener sexo con un hombre con aquella extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de sentir &lsquo;mariposas en el est&oacute;mago&rsquo;; ante la expectativa de entregar tu virginidad a quien una piensa que amar&aacute; por siempre, ansiosa y nerviosa a la vez. Pero con un grado de curiosidad que despertaron en mi interior los m&aacute;s oscuros deseos carnales que hasta ese momento ignoraba que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, eso s&iacute; me lo ha hecho antes &mdash;repliqu&eacute;, haciendo referencia al masaje anal, riendo nerviosamente antes de dar un trago a mi c&oacute;ctel buscando recobrar la compostura&mdash;, s&oacute;lo que no le hall&eacute; el gusto.<\/p>\n<p>&mdash;Es porque t&uacute; sab&iacute;as perfectamente que no iba a suceder, pero ahora las cosas ser&aacute;n diferentes &mdash;dijo Silvia&mdash;; tu no tendr&aacute;s el control de nada y no hay nada m&aacute;s excitante que perder el control en la cama, y no estoy hablando del control del televisor &mdash;agreg&oacute; en tono de broma, desatando una vez m&aacute;s las risas de todas, necesarias para romper la tensi&oacute;n que se estaba generando en nuestra mesa.<\/p>\n<p>Yo re&iacute;a nerviosamente mientras Silvia continuaba explicando la posici&oacute;n que mi cuerpo deber&iacute;a adoptar durante la penetraci&oacute;n. Seg&uacute;n ella, lo mejor era arrodillarme sobre la cama y colocar una almohada entre mis piernas pegada a m&iacute; vientre; inclinando mi torso hacia el frente, hasta recargar mi rostro sobre las s&aacute;banas. Y de esta forma dejar mi trasero al aire con el mejor &aacute;ngulo de entrada posible.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Estar&aacute;s completamente indefensa! &mdash;brome&oacute; Silvia con sarcasmo&mdash;. Pero es la mejor posici&oacute;n para reducir el dolor de ser penetrada la primera vez.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es verdad &mdash;asinti&oacute; Paty, concordando una vez m&aacute;s con la extensa explicaci&oacute;n de Silvia, pero con un ligero tono ir&oacute;nico en su voz&mdash;, pero al final todo depende de que tan grande y gruesa tenga la verga tu pareja. No es lo mismo pasar una hebra de hilo por el ojo de una aguja, a querer pasar una soga &mdash;sentenci&oacute; riendo con actitud burlona.<\/p>\n<p>Esa &uacute;ltima aportaci&oacute;n de Paty a la conversaci&oacute;n fue tomada de mala manera por Silvia, quien vio en el comentario cierta dosis de presunci&oacute;n de nuestra amiga. Como si tratara de restregarnos en la cara el &#39;gigantesco&#39; miembro de su esposo; lo que, vi&eacute;ndolo en retrospectiva, no sonaba tan mal despu&eacute;s de todo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Otra vez con eso! &mdash;exclam&oacute; Silvia torciendo la boca al golpear la mesa&mdash;. Creo que ya es tiempo de que nos des alguna prueba &mdash;desafi&oacute; a Paty con un tono retador en su voz que s&oacute;lo pod&iacute;a significar una cosa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De qu&eacute; tipo de pruebas hablas? &mdash;pregunt&oacute; ingenuamente Paty frunciendo el ce&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Fotos! &mdash;exigi&oacute; Silvia molesta.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Est&aacute;s loca! &mdash;respondi&oacute; Paty rechazando con firmeza la solicitud de su inquisidora.<\/p>\n<p>Yo me encontraba todav&iacute;a at&oacute;nita por la explicaci&oacute;n de Silvia acerca del tema en cuesti&oacute;n, por lo que me result&oacute; imposible sopesar lo inapropiado de sus exigencias hacia Paty; y estando con algunas copas de m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, que estamos entre amigas &mdash;dije incitando a Paty, con actitud p&iacute;cara, para que le pidiera a su esposo una foto de su miembro&mdash;, prometemos no hacer ninguna burla de sus partes.<\/p>\n<p>&mdash;Yo no prometo nada &mdash;aclar&oacute; Silvia mezquinamente.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; &mdash;dud&oacute; Paty teniendo v&aacute;lidos motivos para no realizar lo que le est&aacute;bamos pidiendo&mdash;, tendr&iacute;a que llamar a Miguel y pedirle una foto de su pene, le parecer&aacute; algo raro.<\/p>\n<p>&mdash;Quiz&aacute;s le parezca un poco raro, pero a los hombres les gusta siempre alardear acerca de su pene &mdash;dije yo tratando de persuadir a Paty.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; nunca llevas fotos de tu esposo desnudo en tu tel&eacute;fono? &mdash;pregunt&oacute; Silvia con incredulidad&mdash;. Si te hace sentir m&aacute;s c&oacute;moda, les muestro primero una foto de Juan &mdash;agreg&oacute; desvergonzadamente.<\/p>\n<p>Silvia sac&oacute; su tel&eacute;fono y procedi&oacute; a activarlo, tratando de encontrar algunas fotograf&iacute;as de &iacute;ndole personal que compartir con nosotras. Despu&eacute;s de haberlas localizado nos las mostr&oacute; sin ning&uacute;n pudor, olvidando una vez m&aacute;s que nos encontr&aacute;bamos en un lugar p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n Silvia, las im&aacute;genes eran de una sesi&oacute;n de sexo de hac&iacute;a un par de semanas, en la que ella y Juan hab&iacute;an bebido de m&aacute;s en un bar de la localidad. Animados por el alcohol, ellos aprovecharon para encerrarse en el sanitario de caballeros, y con esa escasa privacidad ella practicarle un &#39;rapid&iacute;n&#39; oral a su esposo. Por lo que la imagen mostraba el miembro de Juan visto desde arriba, desde el punto de vista de Silvia.<\/p>\n<p>Aunque la historia de Silvia parec&iacute;a excitante, las im&aacute;genes distaban mucho de serlo. Era f&aacute;cil suponer que la inusual situaci&oacute;n en que las im&aacute;genes hab&iacute;an sido capturadas, hab&iacute;a repercutido en la nitidez y calidad de las mismas. Una escasa iluminaci&oacute;n y un mal &aacute;ngulo de la c&aacute;mara ocasionaban que el miembro de Juan no se pudiera apreciar correctamente. Con un poco de imaginaci&oacute;n, se pod&iacute;a distinguir que su tama&ntilde;o deber&iacute;a ser ligeramente superior al promedio, nada porque jactarse en lo absoluto.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Creo que mejor pedir&eacute; otra copa&rdquo; &mdash;dije con una sonrisa mordaz, despreciando la imagen que Silvia nos compart&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi aparentemente inocente comentario no hab&iacute;a sido al azar, sino todo lo contrario, ten&iacute;a toda la mala intenci&oacute;n de traer a colaci&oacute;n un ingenioso juego de palabras que mis amigas y yo sol&iacute;amos utilizar como una especie de c&oacute;digo cifrado; en cada ocasi&oacute;n que alg&uacute;n chico &#39;poco atractivo&#39; se nos acercaba para coquetear en alg&uacute;n bar o club nocturno.<\/p>\n<p>Tal frase era utilizada en dos contextos diferentes. El primero, en el que d&aacute;bamos a entender que rechazar&iacute;amos cort&eacute;smente a nuestro pretendiente con la esperanza de conseguir &#39;algo mejor&#39; antes de que terminara la noche; y el segundo, el cual era un poco m&aacute;s atrevido, implicando que deber&iacute;amos estar muy ebrias para considerar la posibilidad de fornicar con nuestro actual &#39;gal&aacute;n&#39;.<\/p>\n<p>Aun cuando intent&oacute; tapar su boca, Paty no pudo evitar dejar escapar una peque&ntilde;a carcajada al recordar las innumerables ocasiones, en que ella hab&iacute;a atestiguado como sus amigas libraban una situaci&oacute;n utilizando ese mensaje en c&oacute;digo. Siendo ella una santurrona consumada, yo no pod&iacute;a recordar alguna ocasi&oacute;n en que ella hubiese utilizado esa frase, a no ser que fuera para realizar una parodia de sus amigas.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; tengo otra foto &mdash;dijo Silvia al percibir la desilusi&oacute;n en nuestros rostros, mientras contempl&aacute;bamos las im&aacute;genes de su m&aacute;s reciente aventura&mdash;, aqu&iacute; se ve un poco mejor.<\/p>\n<p>La nueva imagen era un poco m&aacute;s antigua y hab&iacute;a sido tomada en su casa, posiblemente en su rec&aacute;mara. En ella se pod&iacute;a apreciar el miembro de Juan muy bien iluminado por lo que su tama&ntilde;o se pod&iacute;a apreciar mejor; pero igual distaba mucho de ser algo que presumir, por lo que Paty y yo intercambiamos miradas de decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Yo ya les mostr&eacute;, ahora es su turno &mdash;desafi&oacute; Silvia dirigi&eacute;ndose hacia m&iacute;, molesta por nuestra apat&iacute;a y actitud burlona.<\/p>\n<p>&iexcl;Mierda! &ldquo;Si hubiese sabido que Silvia me pedir&iacute;a lo mismo que a Paty, no hubiera hecho broma de los atributos de Juan&rdquo;, pens&eacute; en mi interior. Sin embargo, casualmente yo ten&iacute;a en mi tel&eacute;fono algunas fotograf&iacute;as del miembro de mi esposo, las cuales &eacute;l me hab&iacute;a enviado a modo de broma en una ocasi&oacute;n que &eacute;l hab&iacute;a salido de viaje de negocios hac&iacute;a un par de meses. Seg&uacute;n &eacute;l, para que no me sintiera sola durante su ausencia.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo &mdash;acced&iacute; a la presi&oacute;n de Silvia, tomando mi tel&eacute;fono de la mesa para mostrarles esas &iacute;ntimas im&aacute;genes.<\/p>\n<p>Silvia me arrebat&oacute; mi tel&eacute;fono, ansiosa por juzgar los dotes de mi pareja. Creo conveniente aclarar en este momento que, anat&oacute;micamente hablando, mi esposo tampoco ten&iacute;a mucho de que presumir; si hab&iacute;a accedido a la petici&oacute;n de mi amiga era &uacute;nica y exclusivamente en el esp&iacute;ritu de una &#39;sana&#39; convivencia.<\/p>\n<p>La imagen que les mostr&eacute; a mis amigas era un acercamiento en primer plano del miembro de mi esposo. Aparentemente &eacute;l la hab&iacute;a tomado desnudo de frente al espejo, por lo que estando completamente erecto en direcci&oacute;n de la gravedad se apreciaba ligeramente m&aacute;s largo que el de Juan.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que he visto mejores &mdash;dijo Silvia con desd&eacute;n en modo de broma, despu&eacute;s de haber analizado la imagen en mi tel&eacute;fono antes de ced&eacute;rselo a Paty.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No seas rid&iacute;cula!, si pr&aacute;cticamente pudiera ser el hermano gemelo de Juan &mdash;refut&eacute; molesta, tratando de alegar que nuestros esposos ten&iacute;an miembros muy similares.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Claro que no, el de Juan es m&aacute;s grande! &mdash;aleg&oacute; Silvia con vehemencia, captando la atenci&oacute;n de algunos comensales a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>&mdash;No discutan chicas, que somos amigas &mdash;dijo Paty intentando apaciguar la inveros&iacute;mil discusi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; mejor no opines, que todav&iacute;a no nos has mostrado ninguna foto de tu esposo &mdash;acus&oacute; Silvia molesta.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es verdad, t&uacute; todav&iacute;a no nos muestras ninguna foto &mdash;concord&eacute; haciendo un mismo frente contra nuestra recatada amiga.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que Silvia y yo instigamos a Paty, ella se sinti&oacute; obligada a ausentarse unos minutos para llamar a su esposo y conseguir una evidencia, en forma de una fotograf&iacute;a, del magn&iacute;fico miembro de su hombre. Evidencia irrefutable que nos dej&oacute; a ambas con la boca abierta&#8230; &iexcl;Y babeando!<\/p>\n<p>Ignoro la forma en la que Paty le solicit&oacute; la fotograf&iacute;a a su esposo, pero debi&oacute; haberlo hecho de una forma muy convincente, porque &eacute;l se hab&iacute;a esmerado mucho en la calidad de la misma. &iexcl;Su miembro se ve&iacute;a realmente impresionante!<\/p>\n<p>La imagen hab&iacute;a sido tomada de perfil, de tal forma que su enorme miembro, largo y ancho, estaba en &aacute;ngulo recto con sus piernas. Su glande en forma de un hongo de color rojo y morado, simulaba ser la cabeza de un pesado ariete, duro y r&iacute;gido dispuesto a derribar cualquier obst&aacute;culo que se interpusiera en el camino de su afortunado due&ntilde;o.<\/p>\n<p>Como Miguel estaba depilado en la zona de sus genitales; pod&iacute;a apreciarse perfectamente bajo el tallo de su miembro como sus dos enormes bolas colgaban majestuosas, una a lado de la otra como dos grandes naranjas. &iexcl;Ahora pod&iacute;a entender claramente porque Paty dec&iacute;a que hab&iacute;a tenido mucha suerte con su primer novio!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Amiga, que guardadito lo ten&iacute;as! &mdash;exclam&oacute; Silvia, abriendo los ojos como un par de enormes platos, al tiempo que se mord&iacute;a los labios tratando de contener sus lascivos instintos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cuidado! &mdash;advirti&oacute; Paty&mdash;. Te recuerdo que puedes ver, pero no tocar &mdash;agreg&oacute; con una actitud amenazante, muy rara en ella, dejando bien claro qui&eacute;n era la due&ntilde;a de semejante esp&eacute;cimen.<\/p>\n<p>Yo estaba estupefacta, completamente paralizada al grado que ni siquiera pod&iacute;a parpadear, maravillada por el enorme miembro del esposo de Paty. Por un lado, sent&iacute;a un poco de envidia, por tener ella la oportunidad de disfrutar las veces que quisiera de buen sexo con ese gran pedazo de carne; pero, por otro lado, me sent&iacute;a aliviada de no tener que ser penetrada por el ano con ese mismo miembro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Como hiciste para meterte eso por atr&aacute;s sin que te doliera? &mdash;pregunt&eacute; sorprendida despu&eacute;s de unos segundos de examinar minuciosamente la imagen que Paty nos compart&iacute;a; ansiosa por recibir un gran consejo, suponiendo que la calidad del consejo deber&iacute;a ser proporcional al tama&ntilde;o del asunto por el que indagaba.<\/p>\n<p>Paty desvi&oacute; la mirada al escuchar mi pregunta y se mordi&oacute; los labios un poco apenada, tratando de ocultarse detr&aacute;s de su c&oacute;ctel para evitar responder; cosa que no conseguir&iacute;a, pues era claro que una &#39;espinita&#39; clavada en su ser la obligaba a hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;La verdad es que&#8230; no lo he hecho &mdash;confes&oacute; con voz baja antes de beber un sorbo m&aacute;s de su copa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Como?! &mdash;exclam&oacute; Silvia sorprendida&mdash;, tienes &#39;eso&#39; en tu casa todas las noches y no le has sacado partido, me has decepcionado amiga &mdash;sentenci&oacute; Silvia riendo burlona, fingiendo desencanto por lo confesado por Paty.<\/p>\n<p>Con semblante serio, Paty pas&oacute; a relatarnos lo angustioso que hab&iacute;a sido la ocasi&oacute;n en que ella y su esposo hab&iacute;an intentado tener sexo anal por primera y &uacute;nica vez. Seg&uacute;n ella, su gen&eacute;tica la hab&iacute;a hecho propensa a las hemorroides; por lo que cuando Miguel penetr&oacute; su esf&iacute;nter en esa ocasi&oacute;n, le caus&oacute; peque&ntilde;as hemorragias que convirtieron la experiencia en un total calvario por el que incluso terminaron en el hospital.<\/p>\n<p>&mdash;Mi doctor pr&aacute;cticamente nos prohibi&oacute; volver a realizarlo como pareja &mdash;confes&oacute; Paty con los ojos vidriosos al relatarnos su triste experiencia.<\/p>\n<p>Aunque no hab&iacute;an sido sus palabras exactas, el mensaje del doctor hab&iacute;a sido bastante claro: si Paty y Miguel quer&iacute;an practicar el sexo anal, ser&iacute;a mejor que lo hicieran cada uno por su cuenta en lugar de como pareja.<\/p>\n<p>Entre l&iacute;neas, a Paty le sugiri&oacute; buscar un hombre con un miembro de tama&ntilde;o menor al promedio con quien el riesgo de producir una lesi&oacute;n interna en el colon ser&iacute;a m&iacute;nimo. Por otro lado, a su esposo le sugiri&oacute; buscar una mujer con un esf&iacute;nter lo suficientemente el&aacute;stico para ajustarse a su enorme miembro, preferentemente una mujer m&aacute;s joven. &iexcl;Definitivamente un diagn&oacute;stico m&eacute;dico muy extra&ntilde;o!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Por favor amiga, tienes que hacerlo sino por ti, hazlo por las que queremos hacerlo y no podemos! &mdash;urgi&oacute; Paty con un semblante rid&iacute;culamente serio, dando la debida importancia a un asunto que hasta ese momento yo consideraba banal.<\/p>\n<p>&mdash;Si te va bien, quiz&aacute;s enviemos a Miguel contigo para que se lo hagas &mdash;interrumpi&oacute; Silvia haciendo una pesada broma acerca de la desdicha de nuestra amiga.<\/p>\n<p>Por fortuna, Paty estaba tan concentrada en su propio infierno que ignor&oacute; la broma de mal gusto de Silvia. Es decir, ten&iacute;a que ser eso, o quiz&aacute;s era que ella no lo tom&oacute; como una broma, sino como un presagio de lo que estar&iacute;a dispuesta a hacer con tal de complacer a su esposo.<\/p>\n<p>&iexcl;Cielo santo, no pod&iacute;a creer la clase de presi&oacute;n que ca&iacute;a sobre mis hombros! Ser penetrada analmente ya no se trataba s&oacute;lo de m&iacute;, de mis miedos y complejos, ahora ten&iacute;a otro significado; uno m&aacute;s profundo (en todos los sentidos). Ahora se trataba de mostrar empat&iacute;a y solidaridad con mi mismo g&eacute;nero. De ser un modelo para seguir, &iexcl;una verdadera hero&iacute;na!<\/p>\n<p>De acuerdo, quiz&aacute;s exageraba un poco, pero una cosa era m&aacute;s que segura: mi esposo tendr&iacute;a que ser quien m&aacute;s feliz estuviera con mi nueva perspectiva respecto al tema. Sin embargo, pens&eacute; que ser&iacute;a mejor no ponerlo al tanto hasta el d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, de esa forma la sorpresa ser&iacute;a mucho mayor para &eacute;l.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y el aniversario de mi esposo lleg&oacute;; como lo hab&iacute;amos planeado salimos primero a cenar y beber unas copas para despu&eacute;s dirigirnos al motel. Como &eacute;l a&uacute;n ignoraba mi cambio de pensar respecto al sexo anal se hab&iacute;a asegurado de que yo ingiriera bastante alcohol; anticip&aacute;ndose a las posibles objeciones que pudiera yo tener. Traviesamente decid&iacute; seguirle el juego bebiendo sin control.<\/p>\n<p>Tan pronto entramos en la peque&ntilde;a y mal iluminada habitaci&oacute;n del motel, &eacute;l comenz&oacute; a besarme en los labios con lujuria, deseando comerme a besos. Mientras que con sus manos desabrochaba los botones de mi vestido, ansioso por desnudarme como si se tratase de la primera vez que hac&iacute;amos el amor.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Te quiero coger como nunca perra! &mdash;exclam&oacute; mi esposo entre dientes, bien adentrado en su papel de un macho dominante que se encuentra con una ramera en un motel de mala muerte.<\/p>\n<p>&mdash;C&oacute;geme como t&uacute; quieras &mdash;ced&iacute; sumisamente a sus deseos, en lo que sus labios recorr&iacute;an mi cuerpo desde mi cuello hasta mis ahora desnudos senos.<\/p>\n<p>Mi esposo sonri&oacute; complacido por mis palabras y procedi&oacute; a desnudarme completamente dejando que mi vestido se deslizara hasta mis pies; s&oacute;lo para despu&eacute;s con un fuerte empuj&oacute;n arrojarme a la cama en lo que &eacute;l se desnudaba. Al terminar, se arroj&oacute; sobre m&iacute; colocando su erecto miembro justo bajo mi vagina.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero darte por el culo &mdash;dijo mi esposo con voz muy baja directamente en mi o&iacute;do, como si estuviera predispuesto a que me negara. &iexcl;Pobre ingenuo!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, dame por el culo papi! &mdash;exclam&eacute; tom&aacute;ndolo por sorpresa.<\/p>\n<p>La respiraci&oacute;n de mi esposo se par&oacute; junto con su coraz&oacute;n, &iexcl;casi puedo jurar que la saliva que escurr&iacute;a de sus labios qued&oacute; congelada en el espacio y el tiempo, en el momento que escuch&oacute; mi respuesta! Pobre, eran tantas las ocasiones en que yo me hab&iacute;a negado a sus deseos, que por m&aacute;s que &eacute;l me hubiese embriagado esa noche, jam&aacute;s se hubiera imaginado que yo ceder&iacute;a al primer intento.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;geme por el culo bebe! &mdash;repet&iacute; mi exigencia para desterrar cualquier asomo de duda que mi esposo pudiera tener en la mente.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De verdad? &mdash;pregunt&oacute; &eacute;l con incredulidad una vez que hubo recuperado el aliento.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; es, c&oacute;geme por el culo como siempre lo has deseado, como si no existiera un ma&ntilde;ana &mdash;cit&eacute; de manera cursi en mi papel de prostituta complaciente.<\/p>\n<p>Los ojos de mi esposo se iluminaron como dos estrellas que titilan en la noche, al tiempo que una sonrisa se dibujaba en sus labios, extasiado por lo que estaba por suceder; por aquellos perversos placeres que hac&iacute;a tiempo estaba ansioso de disfrutar con mi cuerpo.<\/p>\n<p>Cambiando diametralmente su semblante, mi esposo se puso de pie junto a la cama y sujetando su erecto miembro comenz&oacute; a blandirlo hacia m&iacute;, soberbio y orgulloso. Como si al tratarse yo de su presa, intentara atraerme hacia una peligrosa trampa con una suculenta carnada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ven aqu&iacute; perra! &mdash;orden&oacute; mi esposo, recuperando su rol de hombre dominante.<\/p>\n<p>Sumisamente gir&eacute; mi cuerpo para, poni&eacute;ndome en cuatro patas, gatear seductoramente hasta &eacute;l y olfatear su viril miembro. Claro que pod&iacute;a haberlo engullido inmediatamente hasta que se perdiera en mi garganta; pero sab&iacute;a que mi esposo no quer&iacute;a perderse la oportunidad de abofetearme en el rostro con su miembro, mientras yo fing&iacute;a intentar atraparlo entre mis labios.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eres una perra muy mala! &mdash;exclam&oacute; mi esposo pasando su pene por mi rostro de lado a lado&mdash;&iquest;Y sabes lo que les pasa a las perras malas? &mdash;pregunt&oacute; en forma ret&oacute;rica.<\/p>\n<p>Yo enmudec&iacute;, pues sab&iacute;a que el hombre que estaba enfrente de m&iacute; no necesitaba que respondiera pregunta alguna, igual har&iacute;a conmigo lo que a &eacute;l se le antojara; como yo imaginaba deber&iacute;a de ser siempre para un verdadero hombre, aquellos que no s&oacute;lo saben lo que quieren, sino que tambi&eacute;n conocen los medios para conseguirlo. Al menos por esa noche, le estaba regalando a mi esposo la oportunidad de adoptar esa identidad. &iexcl;Que afortunado result&oacute; ser &eacute;l de tener una mujer tan generosa como yo!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Les caen a palos! &mdash;sentenci&oacute; mi esposo con una risa burlona al momento que golpeaba mi rostro con su pene.<\/p>\n<p>Una vez que mi esposo detuvo su pene frente a m&iacute;, con la punta de mi lengua comenc&eacute; a acariciar su glande, lenta y sugestivamente, desesperada por introducirlo en mi boca y de esa forma utilizar h&aacute;bilmente mi saliva para lubricarlo mientras mi esposo cerraba los ojos entreg&aacute;ndose completamente a mis caricias.<\/p>\n<p>Aunque, siguiendo el consejo de Silvia, yo hab&iacute;a tra&iacute;do en mi bolso un arom&aacute;tico aceite lubricante, en ese momento no ten&iacute;a el valor para romper la atm&oacute;sfera que yo misma me hab&iacute;a esforzado en crear; por lo que era mejor que me fuese preparando para lo que viniera.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; es perra, ch&uacute;pamelo as&iacute; &mdash;murmur&oacute; mi esposo entre roncos sonidos guturales echando su cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Como hab&iacute;a mencionado con anterioridad, ciertamente el miembro de mi esposo era algo que estaba muy lejos de poder presumir. Pero sus bramidos animales y org&aacute;smico jadeo me fueron contagiando de poco su frenes&iacute; carnal; a tal grado que pod&iacute;a predecir con gran exactitud, su reacci&oacute;n antes de que siquiera lo llegara a tocar.<\/p>\n<p>En determinado momento, mi esposo baj&oacute; la guardia y flexion&oacute; sus rodillas para apoyarse sobre la cama sin quitar su vista del techo. Justo ah&iacute;, vi mi oportunidad para engullir de una buena vez todo su miembro, el cual pas&oacute; sin ning&uacute;n problema por mi paladar hasta golpear mi garganta.<\/p>\n<p>Sin pensarlo dos veces, comenc&eacute; a producir toda la saliva que pudiera para asegurarme de impregnar cada cent&iacute;metro de esa dura estaca, que en pocos minutos ser&iacute;a utilizado para yo ser empalada. Inevitablemente una espesa espuma blanca de saliva y semen empez&oacute; a escurrir por las comisuras de mi boca.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s hambrienta &mdash;concluy&oacute; mi esposo, sonriendo sarc&aacute;sticamente, al notar la voracidad con que devoraba su miembro&mdash;, mira como lo has dejado &mdash;agreg&oacute; sacando su pene de mi boca para exhibirlo frente a m&iacute;, totalmente cubierto de una pegajosa sustancia blanquecina.<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute; en lo que olfateaba el miembro de mi marido una vez m&aacute;s, satisfecha por haber conseguido mi objetivo de lubricarlo completamente; &iexcl;sin que &eacute;l lo hubiese llegado a sospechar! Definitivamente, me estaba gustando demasiado este juego.<\/p>\n<p>&mdash;Lleg&oacute; tu hora &mdash;sentenci&oacute; mi esposo dando un paso hacia atr&aacute;s, en lo que me instaba a ponerme de pie sujet&aacute;ndome s&oacute;lo por la barbilla.<\/p>\n<p>Una vez frente a &eacute;l, mi esposo gir&oacute; mi cuerpo bruscamente y de un empuj&oacute;n me arroj&oacute; nuevamente sobre la cama; s&oacute;lo que &eacute;sta vez me dej&eacute; caer boca abajo apoyando mi rostro sobre las s&aacute;banas y levantando mi cadera para dejar mi trasero al aire.<\/p>\n<p>&mdash;Hasta parece que ya lo has hecho antes &mdash;dijo mi esposo en tono de broma, ignorando el tutorial que una semana antes hab&iacute;a recibido acerca del tema.<\/p>\n<p>Mi esposo se inclin&oacute; hacia m&iacute; para olfatear como un vulgar perro el aroma que se desprend&iacute;a de mi trasero; el cual, siguiendo los consejos de mis amigas, yo previamente hab&iacute;a aseado con una lavativa de un dulce aroma.<\/p>\n<p>&mdash;Hueles a rosas &mdash;suspir&oacute; mi esposo, abriendo sus fosas nasales para llenar con esa suave fragancia sus pulmones.<\/p>\n<p>Una vez que se hubo embriagado de mi aroma, &eacute;l coloc&oacute; su mano izquierda firmemente en mi cadera y, sin previo aviso, solt&oacute; una fuerte nalgada en mi gl&uacute;teo derecho con su mano libre.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Dime si ya te han cogido por el culo, pinche puta?<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;respond&iacute; t&iacute;midamente, ignorando el vulgar adjetivo utilizado por mi marido.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;M&aacute;s fuerte, que no te oigo puta! &mdash;exigi&oacute; repitiendo ese l&eacute;xico tan extra&ntilde;o en &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No, nunca! &mdash;exclam&eacute; casi gritando<\/p>\n<p>El momento de la verdad hab&iacute;a llegado. En pocos segundos mi esposo me penetrar&iacute;a por el ano con su miembro por primera vez en mi vida. &iquest;Como ser&iacute;a? &iquest;Me doler&iacute;a o lo disfrutar&iacute;a? Yo estaba tan nerviosa, que s&oacute;lo pod&iacute;a pensar en la almohada que me faltaba; la que mi amiga Silvia me hab&iacute;a aconsejado deber&iacute;a colocar entre mis piernas para ayudarme a mantener una correcta posici&oacute;n durante la pervertida faena.<\/p>\n<p>&ldquo;&Eacute;sta va por ti, Paty&rdquo;, pens&eacute; en mi interior; dedicando mi valiente acto a mi querida y sufrida amiga; como si se tratase de un matador de toros que ofrece su futuro triunfo sobre una indomable bestia a uno de sus leales fan&aacute;ticos.<\/p>\n<p>Repentinamente, tal como lo hab&iacute;a predicho mi amiga Silvia, un escalofr&iacute;o invadi&oacute; mi cuerpo recorriendo toda mi columna desde el coxis hasta la nuca. &iexcl;Era la fr&iacute;a y h&uacute;meda cabeza del pene de mi esposo haciendo c&iacute;rculos alrededor de mi esf&iacute;nter! &iexcl;Hab&iacute;a llegado al punto de no retorno!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &mdash;exclam&eacute; espont&aacute;neamente, m&aacute;s por los nervios que me invad&iacute;an, que porque me molestara realmente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Silencio puta de mierda! &mdash;exigi&oacute; mi marido soltando otra nalgada en mi gl&uacute;teo derecho, bien compenetrado en su papel de macho dominante.<\/p>\n<p>Instintivamente, cerr&eacute; fuerte mis ojos y me mord&iacute; los labios para evitar producir vocablo alguno que arruinara la magia de tan sublime acontecimiento entre nosotros dos.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; me gusta, perra&#8230; &mdash;elogi&oacute; mi esposo, genuinamente satisfecho por mi sumisi&oacute;n.<\/p>\n<p>De a poco, los c&iacute;rculos que eran dibujados alrededor de mi ano fueron cerr&aacute;ndose hacia el centro; como si mi esposo intentara taladrarme girando su miembro a manera de un tornillo. Fue in&uacute;til, yo estaba tan nerviosa por la penetraci&oacute;n anal, que inconscientemente me resultaba imposible relajarme para conseguir dilatar mi esf&iacute;nter; por lo que el pene de mi esposo terminaba dobl&aacute;ndose en medio de mis gl&uacute;teos dolorosamente; los graves gemidos que vociferaba as&iacute; me lo hac&iacute;an saber.<\/p>\n<p>Preocupada por no poder abrir mi peque&ntilde;o orificio y provocar involuntariamente un desastre en nuestra relaci&oacute;n de pareja comenc&eacute; a pensar en mi interior: &ldquo;&iquest;c&oacute;mo diantres habr&iacute;a hecho Paty para meterse la enorme verga de Miguel por el culo, la &uacute;nica vez que hab&iacute;a tenido sexo anal?&rdquo;.<\/p>\n<p>&iexcl;Simplemente no encontraba una explicaci&oacute;n!, si Paty hab&iacute;a conseguido introducirse por el ano, aunque fuera por unos pocos segundos, el enorme tronco de Miguel, por l&oacute;gica yo no deber&iacute;a tener ning&uacute;n problema para hacer lo mismo con el miembro de tama&ntilde;o &lsquo;promedio&rsquo; de mi esposo.<\/p>\n<p>Sin previo aviso, la respuesta que estaba buscando lleg&oacute; providencialmente de la forma m&aacute;s insospechada. &iexcl;Ahora yo estaba completamente excitada!, y no se deb&iacute;a al miembro de mi esposo escarbando en la entrada de mi ano; &iexcl;era debido al recuerdo del enorme y venoso miembro de Miguel!<\/p>\n<p>Sin que yo me hubiera dado cuenta, el v&iacute;vido recuerdo de la fotograf&iacute;a del pene del esposo de Paty, la que detenidamente yo hab&iacute;a examinado, regresaba una y otra vez a mi pensamiento. &iexcl;Y es que como olvidar aquel gran pedazo de carne rojinegro, grueso y largo que terminaba en una enorme cabeza de hongo! Como deseaba tenerlo frente a m&iacute; en ese preciso momento y mordisquear, golosa, las enormes alb&oacute;ndigas que Miguel ten&iacute;a por test&iacute;culos. &iexcl;Delicioso!<\/p>\n<p>Pose&iacute;da por esa indecente y prohibida fantas&iacute;a, inconscientemente introduje una de mis manos en mi vagina humedeci&eacute;ndose &eacute;sta de inmediato con mis propios fluidos; alcanzando a comprobar lo mojada que me encontraba, apenas un segundo antes que un nuevo cosquille&oacute; se plantara de forma furtiva en lo profundo de mi colon. &iexcl;Exacto!, se trataba del miembro de mi esposo que exitosamente hab&iacute;a conseguido introducirse poco a poco a trav&eacute;s de mi ano.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; me gusta perra, flojita y cooperando &mdash;susurr&oacute; mi esposo complacido por el involuntario reflejo de dilatar la entrada de mi esf&iacute;nter; ignorando que de hecho esto deber&iacute;a de ser agradecido a uno de sus mejores amigos.<\/p>\n<p>Con el miembro de mi esposo casi totalmente enterrado en mi trasero, comenc&eacute; a fantasear traviesamente con el esposo de mi amiga y su enorme miembro. Resultaba imposible evitar las odiosas comparaciones; pero, si un pene de tama&ntilde;o promedio como el de mi esposo, era capaz de provocarme ese delicioso cosquilleo en lo profundo de mis entra&ntilde;as, &iquest;qu&eacute; clase de sensaciones podr&iacute;a experimentar si en lugar de mi esposo fuera Miguel quien me estuviera empalando por el ano?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! &mdash;exclam&eacute; presa de un involuntario espasmo que recorri&oacute; todo mi ser, al sentir el primer empuj&oacute;n de mi esposo por detr&aacute;s una vez que hubo conseguido introducir todo su miembro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Silencio puta! &mdash;orden&oacute; mi esposo con autoridad, creyendo equivocadamente que los reflejos de mi cuerpo se deb&iacute;an exclusivamente a sus acciones. No hab&iacute;a ninguna necesidad de corregirlo.<\/p>\n<p>A un ritmo semi lento, mi esposo comenz&oacute; a embestir mi cuerpo proyectando su cadera contra mis gl&uacute;teos con firmeza. Mientras que, con mis dedos hundidos en lo profundo de mi vagina, alcanzaba a percibir como avanzaba y retroced&iacute;a el pene de mi esposo detr&aacute;s de la pared de mi &uacute;tero; tratando de calcular emp&iacute;ricamente, el grado en que esa presi&oacute;n interna podr&iacute;a ser incrementada por un intruso de mayor tama&ntilde;o como el de Miguel.<\/p>\n<p>Extasiada, ignoraba la fricci&oacute;n que aquellas inmundas s&aacute;banas de motel me provocaban al frotarse contra mi rostro; al tiempo que las mismas eran humedecidas por mi saliva, creando una pegajosa mezcla de flujos corporales que se impregnaba en mi mejilla. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a saber a cuantas personas se podr&iacute;a identificar si se analizara el ADN contenido en aquella repugnante mezcolanza?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh cielos! &mdash;exclam&oacute; mi esposo a medida que su miembro era oprimido por mi apretado colon.<\/p>\n<p>Aunque como he mencionado mi marido no ten&iacute;a mucho que presumir, anat&oacute;micamente hablando, desde esta nueva perspectiva daba la impresi&oacute;n de ser gigantesco, la sensaci&oacute;n era indescriptible, placentera y morbosa. &ldquo;&iquest;Como era posible que no lo hubi&eacute;ramos intentado antes?&rdquo;, me recrimin&eacute; a m&iacute; misma sin conseguir darme una explicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pose&iacute;da por el placer que me provocaba esa nueva sensaci&oacute;n, comenc&eacute; a acariciar mi cl&iacute;toris lenta y deliciosamente en la entrada de mi vagina; dibujando c&iacute;rculos con las puntas de mis dedos consiguiendo incrementar mi excitaci&oacute;n, a tal grado que los espasmos ya no s&oacute;lo se limitaban a mi colon, sino m&aacute;s bien se dejaban sentir por toda la zona de mi abdomen, provoc&aacute;ndome una descarga de endorfinas que nunca antes hab&iacute;a experimentado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh mierda, que rico culo tienes puta!<\/p>\n<p>Si yo estaba excitada con &eacute;sta nueva perspectiva del placer sexual que podr&iacute;a decir de mi esposo; que no dejaba de gemir y maldecir, preso de un estado de enajenaci&oacute;n que hac&iacute;a mucho tiempo no le ve&iacute;a durante nuestras secciones de sexo. &iexcl;Era como un ni&ntilde;o en una confiter&iacute;a!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda, ya no aguanto! &mdash;amenaz&oacute; mi esposo entre jadeos indic&aacute;ndome que estaba a punto de conseguir llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Tratando de alcanzar a mi esposo, increment&eacute; el ritmo con que mis dedos masajeaban mi vagina fren&eacute;ticamente, alternando entre mi punto G y la pared posterior de mi &uacute;tero, ansiosa no s&oacute;lo por conseguir el orgasmo, sino tambi&eacute;n por percibir con el tacto el momento exacto en que mi esposo eyaculara su semen dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya! &mdash;exclam&oacute; &eacute;l con un grito antes de venirse en mis entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Como si estuvi&eacute;ramos sincronizados, yo alcanc&eacute; mi cl&iacute;max casi al mismo tiempo en que el miembro de mi esposo dispar&oacute; un chorro de leche dentro de m&iacute;, a manera de un ca&ntilde;&oacute;n que retroced&iacute;a para cargar nuevamente dejando sentir un fuerte culatazo. &iexcl;Tres ca&ntilde;onazos logr&eacute; percibir perfectamente antes de entregarme al &eacute;xtasis!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh mierda! &mdash;exclam&oacute; mi esposo extrayendo su miembro de mi colon, antes de dejarse caer a mi lado.<\/p>\n<p>Yo me tend&iacute; a lado de &eacute;l, desdoblando mi espalda adormecida por la inusual posici&oacute;n mientras exhalaba extasiada. No recordaba la &uacute;ltima vez en que ambos hab&iacute;amos alcanzado el orgasmo con tanta facilidad, &iexcl;vaya, ni siquiera hab&iacute;amos quitado los cubre camas! Era obvio que el salir de la rutina para experimentar algo diferente hab&iacute;a sido de mucha ayuda para alcanzar el cl&iacute;max.<\/p>\n<p>Los dos nos arrastramos de espalda sobre la cama para meternos bajo las s&aacute;banas y fundirnos en un tierno abrazo, en lo que nos recuper&aacute;bamos despu&eacute;s de tan placentera actividad; pues ambos est&aacute;bamos conscientes de que esa noche estaba muy lejos de terminar. &iexcl;Gracias al cielo, as&iacute; ser&iacute;a!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Espera a que los muchachos se enteren! &mdash;exclam&oacute; mi esposo sin pena; riendo orgullosamente y tom&aacute;ndome por sorpresa.<\/p>\n<p>&iexcl;No lo pod&iacute;a creer! Acababa de permitirle desvirgar mi ano, y lo primero que se le ocurr&iacute;a era fanfarronear acerca del hecho con sus amigos. La actitud de mi esposo era totalmente reprobable, como si en lugar de un hombre maduro se tratase de un peque&ntilde;o ni&ntilde;o que, despu&eacute;s de recibir un obsequio de sus padres, su primer instinto es mostr&aacute;rselos a sus amigos; sea para presumirlo o compartirlo con ellos, no lo sab&iacute;a a ciencia cierta en ese momento. Que infantiles pueden ser los hombres.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Claro que no vas a decir nada! &mdash;reaccion&eacute; con enojo rega&ntilde;&aacute;ndolo por lo inapropiado de sus intenciones, olvid&aacute;ndome que ese d&iacute;a se trataba de su cumplea&ntilde;os&mdash;. &iexcl;Lo que pas&oacute; aqu&iacute;, de aqu&iacute; no sale! &mdash;orden&eacute; con autoridad.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Amor, pero es que los chicos se burlan de m&iacute; porque saben que todav&iacute;a no te hab&iacute;a cogido por atr&aacute;s! &mdash;suplic&oacute; mi esposo con ojos de perrito rega&ntilde;ado esperando conmoverme.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Si se burlan de ti, no son tus amigos! &mdash;sentenci&eacute; recriminando el comportamiento hostil de los esposos de mis amigas para con &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi latente instinto maternal, hizo que respondiera al &uacute;ltimo comentario de mi esposo sin detenerme a pensar en el contenido de el mismo. Como mujer y futura madre, en ese momento me preocupaba m&aacute;s el maltrato psicol&oacute;gico del que mi esposo pudiera ser objeto que su misma indiscreci&oacute;n.<\/p>\n<p>Unos cuantos segundos despu&eacute;s, una vez que me detuve a pensar en lo que acababa de escuchar decir a mi esposo, una duda lleg&oacute; a mi mente: &iexcl;&iquest;c&oacute;mo diantres sab&iacute;an los metiches de sus amigos lo que yo hac&iacute;a o dejaba de hacer en la cama?! Claro que conoc&iacute;a la respuesta, pero eso no evitar&iacute;a que indagara un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y ellos c&oacute;mo se enteraron de que nunca me hab&iacute;as cogido por el culo? &mdash;pregunt&eacute; molesta.<\/p>\n<p>Si mi esposo fuera m&aacute;s inteligente, deber&iacute;a haberse mantenido callado en ese mismo punto y limitarse a disculparse aprovechando que era su cumplea&ntilde;os, pero es bien sabido que los hombres no pueden pensar correctamente despu&eacute;s de tener sexo, o antes de tener sexo, y mucho menos mientras lo est&aacute;n teniendo; por lo que de nueva cuenta mi esposo cometi&oacute; el error de hablar de m&aacute;s, tratando in&uacute;tilmente de apaciguar una situaci&oacute;n que s&oacute;lo pod&iacute;a empeorar.<\/p>\n<p>&Eacute;l trag&oacute; saliva, tom&aacute;ndose su tiempo para calmar sus nervios, antes de comenzar a contarme como en una ocasi&oacute;n &eacute;l y los otros chicos, los esposos de mis amigas, despu&eacute;s de haber bebido unas copas de m&aacute;s, hab&iacute;an estado calificando los dotes f&iacute;sicos de sus parejas; para decidir qui&eacute;n de ellos ten&iacute;a la esposa m&aacute;s delgada, de m&aacute;s bello rostro, mejor busto, etc&eacute;tera. En general en todas las categor&iacute;as hab&iacute;a habido decisiones divididas; pero en la importante categor&iacute;a de mejor trasero la decisi&oacute;n hab&iacute;a sido un&aacute;nime, resultando yo como la poseedora del mejor y m&aacute;s antojable culo.<\/p>\n<p>Los chicos felicitaron con envidia a mi esposo por tener la oportunidad de disfrutar de mi valorado atributo todas las noches; &iexcl;pero el muy idiota, cometi&oacute; el error de confesarles que yo nunca le hab&iacute;a permitido nada por ah&iacute;! Despu&eacute;s de eso, en cada ocasi&oacute;n que pod&iacute;an, los esposos de mis amigas hac&iacute;an mofa de &eacute;l con bromas de muy mal gusto: &ldquo;que si &eacute;l no pod&iacute;a ellos lo hac&iacute;an con gusto por &eacute;l&rdquo;, &ldquo;que si no me daba por detr&aacute;s era un desperdicio de culo&rdquo;, o &ldquo;que seguramente alguien ya me estaba dando por ah&iacute;&rdquo; y cosas por el estilo.<\/p>\n<p>Obviamente, despu&eacute;s de escuchar la explicaci&oacute;n de mi esposo mi primera reacci&oacute;n fue la de sentirme indignada. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; clase de enfermos se dedica a calificar los atributos f&iacute;sicos de sus c&oacute;nyuges?&rdquo;, pens&eacute; en mi interior iracunda. Pero una vez m&aacute;s, despu&eacute;s de pensarlo unos segundos, record&eacute; que unos d&iacute;as atr&aacute;s mis amigas y yo hab&iacute;amos hecho exactamente el mismo reprobable acto, &iexcl;hasta con fotograf&iacute;as!<\/p>\n<p>En mi mente resonaba las bromas que en forma burlona hice al referirme a los miembros de sus esposos, en la &uacute;ltima ocasi&oacute;n que me hab&iacute;a reunido con mis amigas. &iquest;C&oacute;mo era posible que ahora me sintiera ofendida por algo que yo tambi&eacute;n hab&iacute;a realizado? &iexcl;Que hip&oacute;crita result&eacute; ser! Me sent&iacute;a muy avergonzada de m&iacute; misma; por suerte, mi esposo hasta ese momento ignoraba este hecho.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo cari&ntilde;o, puedes contarles a tus amigos si as&iacute; lo deseas &mdash;conced&iacute; tratando de limpiar mi consciencia.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio amor? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo sorprendido de nueva cuenta, saliendo de debajo de las s&aacute;banas para ir a buscar su tel&eacute;fono y tomarme la palabra, antes de que yo pudiera cambiar de opini&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin esperar a que yo respondiera, &eacute;l baj&oacute; de la cama para tomar su tel&eacute;fono, el cual junto con su ropa segu&iacute;a en el piso de la habitaci&oacute;n. De pie desnudo a lado de la cama, con su fl&aacute;cido miembro escurriendo una sustancia blanquecina y pegajosa procedi&oacute; a teclear un corto mensaje; tiempo que yo aprovech&eacute; para tomar mi propio tel&eacute;fono, y despu&eacute;s de haber revisado que no hab&iacute;a nada que requiriera mi atenci&oacute;n, colocarlo en la mesita de noche a mi lado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; escribes amor? &mdash;pregunt&eacute; con una m&aacute;s que justificada curiosidad morbosa; despu&eacute;s de todo, sab&iacute;a que el mensaje se trataba de m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Misi&oacute;n cumplida&rdquo;, fue el vago, pero conciso mensaje de texto que mi esposo envi&oacute; a sus amigos, colocando de inmediato su tel&eacute;fono en la mesita a lado suyo, sin esperar por una confirmaci&oacute;n de recibido. Resultaba obvio que &eacute;l hab&iacute;a compartido el plan del motel con sus amigos mucho antes que con su esposa.<\/p>\n<p>Aunque como mujer por un lado ten&iacute;a todo el derecho de sentirme ofendida, por la manera en que mi esposo y sus amigos hab&iacute;an estado calificando a sus parejas como si se tratase de una competencia de ganado; por otro lado, al haber resultado yo favorecida por su veredicto me hac&iacute;a sentir sumamente halagada y deseada; aumentando mi autoestima y vanidad en gran manera.<\/p>\n<p>Y &eacute;ste hecho no era para menos pues ahora sab&iacute;a que para todos los amigos de mi esposo, dentro de los que tambi&eacute;n se encontraba Miguel, yo les resultaba suficientemente atractiva como para considerar enga&ntilde;ar a sus esposas teniendo una aventura conmigo. Y dado que el enorme miembro del esposo de Paty tambi&eacute;n me hab&iacute;a dejado bastante impresionada, esa era una informaci&oacute;n de gran valor para m&iacute;.<\/p>\n<p>Si recordaba bien mis lecciones de &aacute;lgebra: si un pene de tama&ntilde;o promedio me hab&iacute;a hecho gozar como loca esa misma noche; por regla de tres simple un pene de mayor tama&ntilde;o me har&iacute;a gozar como nunca en la vida. &iquest;Y d&oacute;nde yo podr&iacute;a encontrar un pene con esas caracter&iacute;sticas? &iexcl;Exacto, en uno de los receptores del mensaje que reci&eacute;n hab&iacute;a convenido enviar!<\/p>\n<p>Tan pronto mi esposo entr&oacute; nuevamente en la cama me abrac&eacute; a &eacute;l con fuerza y comenc&eacute; a besarlo con lujuria; ignorando la h&uacute;meda y pegajosa sensaci&oacute;n que sent&iacute;a en mis piernas al momento que su agotado miembro se frotaba contra la blanca piel de mi abdomen.<\/p>\n<p>En otras circunstancias, yo hubiese forzado a mi marido a que primero fuera a asear su cuerpo antes de regresar conmigo a la cama. Pero debido a que la habitaci&oacute;n en la que nos encontr&aacute;bamos no se trataba de nuestro hogar, la higiene y asepsia paso a segundo plano. &iexcl;Qu&eacute; gran idea hab&iacute;a tenido mi esposo al llevarme a ese sucio motel de carretera!<\/p>\n<p>Conociendo bien a mi pareja, sab&iacute;a que tendr&iacute;a que esperar al menos unos quince minutos antes de que &eacute;l volviera conseguir una erecci&oacute;n. Raz&oacute;n por la que comenc&eacute; a buscar con mis manos su pegajoso miembro para ayudarlo a acelerar el proceso y de esa manera reducir el &#39;tiempo muerto&#39; en la cama. Pero justo cuando comenc&eacute; a instimular su pegajoso pene con mi mano, un sint&eacute;tico sonido rompi&oacute; el silencio a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>&mdash;Es mi tel&eacute;fono &mdash;dijo mi esposo, deteniendo abruptamente sus caricias y amagando con soltar a su esposa, para ir a atender el impertinente dispositivo de comunicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s, mi reacci&oacute;n estaba muy lejos de ser la habitual para con mi esposo. En nuestro hogar, el s&oacute;lo hecho de que &eacute;l hiciera una pausa mientras hac&iacute;amos el amor al escuchar su tel&eacute;fono sonar, hubiesen provocado que yo autom&aacute;ticamente disparara una serie de recriminaciones hacia &eacute;l; molesta por su falta de concentraci&oacute;n en la intimidad.<\/p>\n<p>Pero en esta ocasi&oacute;n era muy diferente, mi esposo ten&iacute;a tanta curiosidad como yo, por saber lo que sus amigos hab&iacute;an respondido al enterarse que por fin me hab&iacute;a penetrado por el ano. Y claro est&aacute;, como despu&eacute;s de todo se trataba de su cumplea&ntilde;os, ten&iacute;a la excusa perfecta para permitirle revisar su tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No vas a atender amor? &mdash;pregunt&eacute; con una sonrisa p&iacute;cara&mdash;. Quiz&aacute;s sea un mensaje de felicitaci&oacute;n por tu cumplea&ntilde;os &mdash;agregu&eacute; inteligentemente, tratando de disimular que yo estaba tan ansiosa como &eacute;l, por saber c&oacute;mo hab&iacute;an respondido sus amigos.<\/p>\n<p>&mdash;Estoy muy seguro de que es un mensaje de felicitaci&oacute;n, s&oacute;lo que no por mi cumplea&ntilde;os &mdash;dijo &eacute;l, sonriendo sarc&aacute;sticamente sin caer en mi trampa.<\/p>\n<p>&iexcl;Mierda, que verg&uuml;enza!, mi esposo hab&iacute;a adivinado mis reales intenciones, por saber que hab&iacute;an opinado sus amigos de que por fin hubi&eacute;semos practicado sexo anal. Me sent&iacute;a profundamente avergonzada y expuesta, no hab&iacute;a nada que pudiera hacer, excepto&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Grosero! &mdash;exclam&eacute; riendo antes de golpearlo con mi almohada, con la actitud traviesa y juguetona de una chica de 16 a&ntilde;os, que no puede aceptar que ha sido atrapada infraganti en su propio juego.<\/p>\n<p>Lo siguiente que recuerdo es que se desat&oacute; una torpe batalla por ver qui&eacute;n de los dos tomaba el tel&eacute;fono de mi esposo. Yo me lanc&eacute; tratando de pasar sobre &eacute;l, aprovechando que le hab&iacute;a cubierto el rostro con mi almohada, en lo que &eacute;l sujetaba mis brazos para evitar que alcanzara mi objetivo; mientras el tel&eacute;fono segu&iacute;a vibrando sobre la mesita de noche incit&aacute;ndonos a forcejear un poco m&aacute;s. Un par de revolcones despu&eacute;s, mi esposo result&oacute; triunfador tomando su tel&eacute;fono en lo que yo me sujetaba a su espalda, intentando alcanzar a leer las respuestas que sus amigos hab&iacute;an enviado.<\/p>\n<p>&ldquo;Eres mi h&eacute;roe&rdquo; o &ldquo;ya eres un verdadero macho&rdquo;, fueron el tipo de frases con las que respondieron la mayor&iacute;a de los miembros de ese exclusivo grupo social al que pertenec&iacute;a mi esposo; alabando su supuesta hombr&iacute;a de l&iacute;der alfa de la manada.<\/p>\n<p>Tales mensajes fueron recibidos por mi esposo con una amplia sonrisa de orgullo y soberbia; pues por esa ocasi&oacute;n sent&iacute;a la genuina admiraci&oacute;n y real envidia de todo el grupo. &iexcl;Solo el cielo sabe el grado de vanidad que mi esposo llego a experimentar!<\/p>\n<p>Pero no todo fueron mensajes de elogios. Algunos chicos un poco m&aacute;s osados, hicieron algo m&aacute;s que s&oacute;lo alabarlo, solicitando a mi esposo que compartiera el objeto de su dicha con ellos. &ldquo;Yo tambi&eacute;n quiero&rdquo; y &ldquo;ahora me toca a m&iacute;&rdquo;, fue como un par de sus amigos insinuaban sutilmente que mi esposo les permitiera fornicar conmigo. Como una broma del destino, en ninguno de los dos casos se trataba de alguien por el que yo me sintiera atra&iacute;da sino todo lo contrario, se trataba de dos hombres mayores los cuales me causaban repulsi&oacute;n por su actitud mis&oacute;gina.<\/p>\n<p>&ldquo;Par de viejos pervertidos&rdquo;, estuve a punto de exclamar al leer ese par de mensajes. Sin embargo, me contuve, pues deseaba saber qu&eacute; opinaba de nuestra experiencia el esposo de Paty, Miguel, quien hasta ese momento brillaba por su ausencia en el grupo de amigos de mi esposo. As&iacute; que por el momento decid&iacute; no s&oacute;lo tolerar este tipo de insinuaciones, sino tambi&eacute;n incitarlos.<\/p>\n<p>&mdash;Diles que lo voy a pensar, amor &mdash;insinu&eacute; traviesamente a mi esposo que respondiera a sus amigos, abriendo la posibilidad de que yo estaba dispuesta a consentir fornicar con algunos de ellos.<\/p>\n<p>Mi pr&oacute;ximo movimiento ya estaba planeado; si yo era capaz de conseguir mantener el inter&eacute;s de los amigos de mi esposo en m&iacute; vida sexual, muy probablemente Miguel tambi&eacute;n revelar&iacute;a su pensar tarde o temprano; m&aacute;s a&uacute;n, considerando que yo ten&iacute;a la ventaja de conocer de primera mano, las ganas que &eacute;l ten&iacute;a de practicar el sexo anal, informaci&oacute;n que pensaba utilizar a mi favor inescrupulosamente.<\/p>\n<p>Por otro lado, por supuesto que estaba consiente que se avecinaba una lluvia de mensajes de lo m&aacute;s grosero y vulgar de todos los miembros del grupo, pero la oportunidad de saber qu&eacute; opinaba Miguel respecto a la posibilidad de fornicar conmigo hac&iacute;a que esto valiera la pena. Era un riesgo muy bien calculado de mi parte. Claro, primero hab&iacute;a que convencer a mi esposo de que me siguiera el juego.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hablas en serio? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo incr&eacute;dulo, abriendo sus dos ojos negros tan grandes como pudo.<\/p>\n<p>&mdash;Como crees amor &mdash;respond&iacute; d&aacute;ndole a entender que s&oacute;lo se trataba de una broma que quer&iacute;a que le jug&aacute;ramos a sus amigos&mdash;, s&oacute;lo quiero ver que se pongan como locos.<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo creo que se pondr&aacute;n como locos, si todos creen que tienes un culo riqu&iacute;simo &mdash;dijo mi esposo entre risas, accediendo a realizar la &#39;supuesta&#39; broma que yo le acababa de proponer.<\/p>\n<p>Con su &uacute;ltimo comentario, mi esposo confirm&oacute; lo que yo ya supon&iacute;a: el hecho de que, para todos los hombres de su grupo de amigos, yo era qui&eacute;n ten&iacute;a el mejor y m&aacute;s antojable trasero. Ya s&oacute;lo faltaba saber la opini&oacute;n de Miguel directamente de &eacute;l, sin intermediarios.<\/p>\n<p>&ldquo;Mi esposa dice que lo va a pensar&rdquo;, escribi&oacute; mi esposo en su tel&eacute;fono, compartiendo el mensaje con todos los miembros de su grupo de amigos. Ingenuamente, mi esposo hab&iacute;a sido el primero en caer en mi trampa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Se van a poner como locos! &mdash;exclam&oacute; &eacute;l entre risas, colocando su tel&eacute;fono devuelta en la mesita de noche; anticipando la avalancha de respuestas que estaba por llegar.<\/p>\n<p>Mi esposo y yo nos abrazamos riendo divertidos intentando ocultarnos con las s&aacute;banas; como un par de chiquillos que en completa complicidad se ocultan de sus padres despu&eacute;s de realizar una de sus travesuras. No pas&oacute; un minuto antes de que un familiar sonido electr&oacute;nico comenzara a sonar repetidamente, la alerta de mensaje recibido del tel&eacute;fono de mi esposo.<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jalo que siga sonando &mdash;orden&eacute; a mi esposo riendo con falsa modestia, pues las ansias por saber si Miguel hab&iacute;a respondido a mi indirecta me com&iacute;an por dentro. M&aacute;s espec&iacute;ficamente por mi ano.<\/p>\n<p>&mdash;Quieren saber en qu&eacute; cuarto estamos &mdash;razon&oacute; mi esposo antes de soltar una carcajada, reconociendo lo que yo ya sospechaba; qu&eacute; sus amigos conoc&iacute;an el plan del motel antes que yo.<\/p>\n<p>&mdash;Pues que toquen en todas las puertas hasta que nos encuentren &mdash;dije yo riendo, pose&iacute;da por el morbo de mi propia broma.<\/p>\n<p>Toda esa excitaci&oacute;n que nos invad&iacute;a hab&iacute;a tra&iacute;do otros beneficios; entre mis piernas algo comenzaba a crecer sin control. Se trataba del miembro de mi esposo, ese pene de tama&ntilde;o promedio, el cual no pod&iacute;a haber escogido momento mejor para recuperarse.<\/p>\n<p>Torpemente mi esposo intent&oacute; colocarse sobre m&iacute;, para intentar penetrar en mi vagina; besando locamente mi cuello con una clase de libido que no le recordaba. Mientras yo me mord&iacute;a los labios tratando de adivinar lo que no s&oacute;lo Miguel, sino m&aacute;s bien todos los miembros del grupo, estar&iacute;an respondiendo cada vez que el tel&eacute;fono vibraba justo a mi lado.<\/p>\n<p>&iexcl;Mierda! Como me hubiese gustado tomar ese animoso tel&eacute;fono e introducirlo profundo en mi vagina, y de esa forma sentir que era fornicada por todos esos pervertidos. Sin embargo, en ese preciso momento ten&iacute;a a mi esposo dentro de m&iacute;, penetr&aacute;ndome con mayor intensidad cada que una nueva alerta de mensaje era recibida.<\/p>\n<p>Un dilema me aflig&iacute;a. Por un lado, quer&iacute;a seguir gozando con mi esposo, a&uacute;n con su pene promedio, pero completamente real en mi interior. Y por otro lado deseaba que mi esposo terminara para revisar su tel&eacute;fono y comprobar si Miguel, y su enorme miembro, ten&iacute;a tantas ganas de fornicar conmigo como yo con &eacute;l; eso era hasta ese momento s&oacute;lo una fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Sin poder controlarme, una serie de espasmos invadieron mi cuerpo oblig&aacute;ndome a arquear la espalda a&uacute;n con el peso de mi esposo encima. &Eacute;l lo tom&oacute; como una se&ntilde;al de que yo estaba a punto de llegar a mi cl&iacute;max, por lo que procedi&oacute; a aumentar el ritmo de sus embestidas empap&aacute;ndose de sudor en el proceso. Unos segundos despu&eacute;s, el morbo de la situaci&oacute;n traicion&oacute; a mi esposo y alcanz&oacute; el orgasmo sin que yo lo hubiese podido alcanzar.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! &mdash;grit&oacute; mi esposo soltando un potente chorro de semen en mi interior.<\/p>\n<p>Completamente exhausto se dej&oacute; caer sobre m&iacute;, a&uacute;n con su pene en mi interior; removiendo de un tir&oacute;n la h&uacute;meda s&aacute;bana que cubr&iacute;a nuestros entrelazados y sudorosos cuerpos desnudos; en lo que se esforzaba afanosamente por comerme a besos prendi&eacute;ndose a mi cuello.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eso fue grandioso! &mdash;exclam&oacute; mi esposo orgulloso entre jadeos, completamente extasiado.<\/p>\n<p>&mdash;Me cogiste como nunca amor &mdash;ment&iacute;, intentando no destruir la ilusi&oacute;n de mi esposo de que me hab&iacute;a provocado otro orgasmo.<\/p>\n<p>Sin haber podido desahogar mi libido de mujer, decid&iacute; concentrarme en como leer los mensajes en el tel&eacute;fono. Comenc&eacute; a morder los labios de mi esposo al tiempo que acariciaba su espalda, intentando que deslizara su cuerpo lentamente a mi derecha y de esa manera, quitarlo del camino hacia su tel&eacute;fono, el cual no paraba de vibrar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres ver que han respondido? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo apoy&aacute;ndose en su brazo izquierdo; sonriendo burl&oacute;n al haber descubierto mis intenciones una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>No s&eacute; exactamente qu&eacute; fue lo que pas&oacute;, pero ya no me sent&iacute;a avergonzada por haber quedado expuesta ante mi esposo; ya no exist&iacute;a ninguna duda o temor porque &eacute;l se diera cuenta del grado de excitaci&oacute;n, que la sola idea de saber lo que sus amigos opinaban de mi cuerpo me provocaba.<\/p>\n<p>Quiero creer que era tanto el morbo que ambos est&aacute;bamos experimentando en ese momento, que simplemente hicimos a un lado cualquier otra emoci&oacute;n humana normal. &iexcl;S&uacute;per er&oacute;tico!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;! &mdash;respond&iacute; cerrando los ojos y frotando mi nariz contra la suya, sonriendo complacida porque mi esposo comprendiera y aceptara mis morbosos deseos.<\/p>\n<p>&mdash;El tel&eacute;fono est&aacute; de tu lado amor, alc&aacute;nzalo.<\/p>\n<p>&iexcl;&Eacute;l no ten&iacute;a que dec&iacute;rmelo dos veces! Inmediatamente estir&eacute; mi brazo izquierdo y alcanc&eacute; el tel&eacute;fono de mi esposo pr&aacute;cticamente sin ver; tray&eacute;ndolo r&aacute;pidamente hacia m&iacute; y coloc&aacute;ndolo entre mis senos, careciendo sorpresivamente del valor para averiguar si Miguel hab&iacute;a respondido.<\/p>\n<p>Por unos segundos se sinti&oacute; tan grandioso tener ese peque&ntilde;o y fr&iacute;o aparato electr&oacute;nico en mi pecho vibrando sin parar. &iexcl;Erotismo puro! Como me hubiese gustado concretar mi fantas&iacute;a e introducirlo en mi vagina y no volverlo a extraer hasta que se agotara la bater&iacute;a; pero pens&aacute;ndolo bien, quiz&aacute;s eso hubiese arruinado la garant&iacute;a.<\/p>\n<p>Era un poco absurdo. Momentos antes me mor&iacute;a por leer la opini&oacute;n de los amigos de mi esposo, y segundos despu&eacute;s carec&iacute;a del valor para leerlos. Una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de morbo y adrenalina se hab&iacute;a apoderado de todos mis sentidos.<\/p>\n<p>&mdash;Yo lo hago amor &mdash;dijo mi esposo gentilmente, intuyendo el dilema en que me encontraba.<\/p>\n<p>Para mi fortuna mi esposo tom&oacute; su tel&eacute;fono de en medio de mis senos alcanzando a rozar accidentalmente con su antebrazo uno de mis, en ese momento, duros pezones; provoc&aacute;ndome un involuntario espasmo que se apoder&oacute; con malicia de mi cuerpo.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Santo cielo!&rdquo;, pens&eacute; a medida que le&iacute;a los mensajes que mi esposo hac&iacute;a avanzar en su tel&eacute;fono cronol&oacute;gicamente, muy lentamente, para asegurarse de que no me perdiera ni uno s&oacute;lo de los atrevidos comentarios de sus amigos. &iexcl;No pod&iacute;a creer la clase de vulgaridades que hab&iacute;an sido capaces de escribir conmigo como protagonista de sus fantas&iacute;as! Me encantaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya sab&iacute;amos que era bien puta&rdquo;, o, &ldquo;desde aqu&iacute; se ve que le encanta la verga&rdquo;, fueron el tipo de contenido que ellos inclu&iacute;an en sus mensajes. Algunos m&aacute;s subidos de tono que otros, pero casi siempre dentro del mismo contexto; donde sin utilizar eufemismos, absolutamente todos expresaban sus deseos de fornicar conmigo.<\/p>\n<p>Mi esposo y yo nos abraz&aacute;bamos mutuamente en total complicidad; riendo euf&oacute;ricos a medida que cada nuevo mensaje que le&iacute;amos superaba al anterior con aquella ingeniosa poes&iacute;a prosaica.<\/p>\n<p>&mdash;Se ve que tienen muchas ganas de coger contigo amor &mdash;dijo mi esposo, riendo altanero; orgulloso por ser la envidia de su grupo de amigos.<\/p>\n<p>&ldquo;Pobre ingenuo&rdquo;, pens&eacute; en mi interior, sintiendo algo de l&aacute;stima por &eacute;l. Si tan s&oacute;lo supiera que yo sent&iacute;a las mismas ganas de ser penetrada por uno de ellos, Miguel para ser exactos; qui&eacute;n para mi mala suerte segu&iacute;a sin mostrar se&ntilde;ales de vida en el grupo. Me sent&iacute;a completamente desilusionada.<\/p>\n<p>&ldquo;Quiz&aacute;s se encuentre dormido a lado de su esposa&rdquo;, fue lo primero que llegu&eacute; a pensar al buscar con la vista infructuosamente en el tel&eacute;fono de mi esposo un mensaje proveniente de &eacute;l. &ldquo;Despu&eacute;s de todo ya casi era media noche&rdquo;, razon&eacute; tratando de encontrar una explicaci&oacute;n l&oacute;gica para su ausencia.<\/p>\n<p>&mdash;Pues diles que por lo pronto se tendr&aacute;n que masturbar &mdash;orden&eacute; a mi esposo que les respondiera a sus amigos; dando a entender que no me apetec&iacute;a fornicar con ninguno de ellos, lo cual era en parte verdad.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh!, eso es cruel &mdash;lament&oacute; mi esposo mordi&eacute;ndose los labios con un semblante ligeramente serio.<\/p>\n<p>El seco comentario de mi esposo me dej&oacute; estupefacta. Como si mostrando empat&iacute;a para con sus amigos, se sintiera desilusionado por mi fr&iacute;a reacci&oacute;n hacia las necesidades biol&oacute;gicas de ellos. Ser&iacute;a acaso que muy en su interior, &eacute;l tambi&eacute;n atesoraba la fantas&iacute;a de verme tener sexo con otro hombre; y quiz&aacute;s, su reci&eacute;n consumada petici&oacute;n de que practic&aacute;ramos el sexo anal era el inicio de un nuevo despertar sexual en nuestra vida de pareja. Eso era algo que me urg&iacute;a tener que averiguar.<\/p>\n<p>&mdash;&lsquo;Por lo pronto&rsquo; &mdash;agregu&eacute; sugestivamente; consiguiendo que el rostro de mi esposo cambiara su semblante casi de inmediato, ilumin&aacute;ndose con una insospechada sonrisa de aprobaci&oacute;n que despej&oacute; todas mis dudas.<\/p>\n<p>En efecto, parec&iacute;a que a mi esposo tambi&eacute;n le excitaba la idea de verme tener sexo con otro hombre; eso era algo que ten&iacute;a que aprovechar a mi favor.<\/p>\n<p>Tan pronto hube concretado de leer la expresi&oacute;n en su rostro, en un instante pasaron por mi mente una infinidad de hombres con los que imagin&eacute; podr&iacute;a satisfacer su fantas&iacute;a; siendo para fines pr&aacute;cticos el primero en la lista Miguel. S&oacute;lo el cielo sabe que otras fantas&iacute;as sexuales ten&iacute;a mi esposo en mente; en ese momento s&oacute;lo pod&iacute;a rezar por qu&eacute;, preferentemente, todas me incluyeran a m&iacute;. &iexcl;Estaba excitada!<\/p>\n<p>&ldquo;Mi esposa dice que &lsquo;por ahora&rsquo; se tendr&aacute;n que masturbar&rdquo;, escribi&oacute; mi esposo en su tel&eacute;fono enfatizando el &#39;por ahora&#39; en el mensaje; tom&aacute;ndose un segundo para pedir mi aprobaci&oacute;n antes de enviarlo a sus amigos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Se van a encabronar! &mdash;dijo mi esposo riendo burl&oacute;n, despu&eacute;s de enviar el corto mensaje.<\/p>\n<p>&iexcl;Y estaba en lo cierto! Las reacciones de los miembros del grupo no se dejaron esperar, obvio eran puras quejas y reproches que hac&iacute;an ver su inconformidad con mi desprecio por sus necesidades, o necedades, actuales. No vi necesidad de seguir leyendo esa clase de mensajes. Pero justo cuando iba a solicitar a mi esposo que hiciera el tel&eacute;fono a un lado para volver a entregarnos a la pasi&oacute;n; un nuevo mensaje capt&oacute; mi atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;No sean cabrones, la justicia b&aacute;sica exige una foto para que ahora yo pueda juzgar a tu esposa de modo imparcial&rdquo;, fue el contenido del &uacute;ltimo mensaje que apareci&oacute; en el tel&eacute;fono; con el que uno de sus amigos exig&iacute;a, aparentemente molesto, que les comparti&eacute;ramos una imagen de lo que esa noche nos encontr&aacute;bamos realizando en ese motel de mala muerte.<\/p>\n<p>Siendo el remitente de tan en&eacute;rgica demanda alguien al que yo conoc&iacute;a bien, quiz&aacute;s demasiado bien gracias a la &uacute;ltima reuni&oacute;n con mis amigas. Se trataba de Juan, el esposo de Silvia, quien aparentemente estaba al tanto de lo que mis amigas y yo hab&iacute;amos estado conversando una semana atr&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Amor, &iquest;porque Juan est&aacute; pidiendo que les compartamos una foto? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo intrigado, por la actitud demandante de su amigo.<\/p>\n<p>Atrapada en mi propio juego, no tuve m&aacute;s opci&oacute;n que contarle a mi esposo, las bromas que hab&iacute;a hecho cuando Silvia nos mostr&oacute; las im&aacute;genes del miembro de su marido. Mortificada porque mi propio esposo no entendiera mi sentido del humor; pues en ese momento ignoraba que opinar&iacute;a &eacute;l al enterarse que su esposa estuviera intercambiando fotos de los penes de otros hombres. Para mi buena fortuna, &eacute;l lo tom&oacute; de buena manera.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pues claro que est&aacute; enfadado! &mdash;exclam&oacute; mi esposo riendo abiertamente&mdash;. Le diste donde m&aacute;s le duele, en su ego, cuando despreciaste su verga &mdash;agreg&oacute; sin dejar de re&iacute;r.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Yo no tengo la culpa de que haya nacido con tan mala suerte! &mdash;excus&eacute; mis acciones en la herencia gen&eacute;tica, declar&aacute;ndome inocente del hecho de que el miembro de Juan fuera de un tama&ntilde;o promedio.<\/p>\n<p>Obviamente, no iba decirle a mi esposo que yo hab&iacute;a argumentado que &eacute;l y Juan ten&iacute;a miembros muy similares. Eso por lo pronto ser&iacute;a mejor que lo mantuviera en secreto; implorando al cielo que no llegara a enterarse por el quejoso. Raz&oacute;n por la que decid&iacute; que lo mejor, era otorgar al demandante lo que exig&iacute;a lo m&aacute;s pronto posible.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te parece si le enviamos la foto para que me perdone amor? &mdash;pregunt&eacute; traviesamente a mi esposo con voz dulce, pegando mis labios a los suyos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s segura cari&ntilde;o? &mdash;pregunt&oacute; ahora &eacute;l sonriendo maliciosamente, tan s&oacute;lo para confirmar mi decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Le expliqu&eacute; a mi esposo que yo no ten&iacute;a ning&uacute;n inconveniente con realizar lo que Juan nos solicitaba, siempre y cuando en la imagen que les comparti&eacute;ramos no apareciera mi rostro, siendo de &eacute;sta forma casi imposible que se le llegara a dar un mal uso. Y como el tema de esa noche, el que al parecer todos nuestros amigos conoc&iacute;an y comentaban, era el que mi esposo y yo practic&aacute;ramos el sexo anal; pues no hab&iacute;a ning&uacute;n problema con compartirles una imagen adhoc al tema.<\/p>\n<p>Una vez que las especificaciones de la imagen que capturar&iacute;amos fueron establecidas, inmediatamente retom&eacute; la posici&oacute;n con la que mi esposo me hab&iacute;a penetrado analmente minutos antes. Incit&aacute;ndolo a que se colocara de rodillas detr&aacute;s de m&iacute; para, utilizando su tel&eacute;fono, capturar la dichosa fotograf&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Sonr&iacute;e &mdash;brome&oacute; mi esposo haci&eacute;ndose el gracioso, mientras apuntaba la c&aacute;mara directamente a mi ano.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya toma la maldita foto! &mdash;orden&eacute; molesta, sin que su broma me pareciera graciosa.<\/p>\n<p>Dado que mi esposo nunca hab&iacute;a sido un experto en fotograf&iacute;a; se vio en la necesidad de tener que hacer varios ajustes a la iluminaci&oacute;n autom&aacute;tica y otros par&aacute;metros de la c&aacute;mara para conseguir una imagen con buena iluminaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Listo amor! &mdash;exclam&oacute; mi esposo victorioso, despu&eacute;s de varios intentos, una vez que consigui&oacute; capturar la imagen perfecta.<\/p>\n<p>La imagen era de mi ano, un anillo oscuro rodeado por un c&iacute;rculo rosado sobre un fondo de piel blanca. Nunca en mi vida hab&iacute;a visto mi ano con esa nitidez y resoluci&oacute;n, para ser un simple aficionado a la fotograf&iacute;a, mi esposo realmente se hab&iacute;a lucido. Una obra de arte digna de estar en museo (hay museos para todo).<\/p>\n<p>Pero la mejor parte era que como la imagen hab&iacute;a sido tomada a pocos cent&iacute;metros de distancia del objetivo a capturar; no hab&iacute;a ning&uacute;n punto de referencia que revelara la identidad de la hermosa y sensual modelo por lo que no ten&iacute;a absolutamente nada de qu&eacute; preocuparme.<\/p>\n<p>&mdash;Env&iacute;ala &mdash;consent&iacute; dando mi aprobaci&oacute;n sin pensarlo mucho, preocupada porque a estas alturas Juan ya estuviera hablando de m&aacute;s.<\/p>\n<p>Tan pronto mi esposo envi&oacute; la imagen se dej&oacute; caer a mi lado sobre la cama, abraz&aacute;ndome fuerte y bes&aacute;ndome completamente excitado, despu&eacute;s de haber realizado nuestra &lsquo;inocente&rsquo; travesura. Su miembro, el cual se hab&iacute;a recuperado m&aacute;s r&aacute;pido de lo normal, comenz&oacute; a abrirse paso en medio de mis piernas intentando introducirse nuevamente en mi vagina.<\/p>\n<p>Sin embargo, como era de esperarse, antes de que mi esposo y yo pudi&eacute;ramos entregarnos al frenes&iacute; carnal que deber&iacute;a corresponder a esa noche de aniversario; un sin fin de nuevos mensajes ya nos esperaba en su impertinente tel&eacute;fono clamando por ser atendidos.<\/p>\n<p>&ldquo;Que delicia&rdquo;, o, &ldquo;que rico culo&rdquo; fueron el tipo de mensajes que, en &eacute;sta ocasi&oacute;n, empezamos a leer en el tel&eacute;fono de mi esposo sin que nos causara sorpresa.<\/p>\n<p>Pero un mensaje en particular llam&oacute; una vez m&aacute;s mi atenci&oacute;n: &ldquo;ahora una foto donde te la coges por el culo&rdquo;, dec&iacute;a el mensaje de uno de los vulgares e inmaduros amigos de mi esposo; exigiendo que la siguiente imagen mostrara una penetraci&oacute;n anal cruda.<\/p>\n<p>A estas alturas ya no pod&iacute;amos echarnos para atr&aacute;s. El momento de intimidad que tan meticulosamente mi esposo hab&iacute;a planeado por varios meses tener conmigo, se hab&iacute;a transformado en una especie de actividad social en tiempo real del siglo 21. La cual gustosos compart&iacute;amos con nuestros amigos sin ninguna clase de pudor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; opinas amor? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo sonriendo traviesamente. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a decirle que no?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;De acuerdo, pero que tu verga salga bien grande! &mdash;respond&iacute; exigiendo que mi esposo pusiera su &#39;mejor cara&#39;; pues si esa imagen se la enviar&iacute;amos a nuestros amigos a manera de tarjeta de navidad, tendr&iacute;amos que esmerarnos un poco m&aacute;s para salir lo m&aacute;s presentable posible. Detallista y vanidosa hasta el fin.<\/p>\n<p>Aunque, por un lado, realmente me preocupaba que alguien que llegara ver la imagen, pudiera hacer mofa del miembro de mi esposo; por otro lado, estaba el hecho de que si, vali&eacute;ndonos de alg&uacute;n truco fotogr&aacute;fico, yo pod&iacute;a mostrar a Miguel una imagen de mi ano siendo penetrado por un miembro &#39;relativamente grande&#39;, el mensaje de que yo estaba dispuesta a incluir el sexo anal en mi vida sexual estar&iacute;a suficientemente claro. &iexcl;Miguel tendr&iacute;a que ser un verdadero idiota para no entender la indirecta!<\/p>\n<p>&mdash;Como t&uacute; digas amor &mdash;respondi&oacute; mi esposo sumisamente; arrodill&aacute;ndose sobre la cama, en lo que comenzaba a frotar su miembro en&eacute;rgicamente intentando incrementar su erecci&oacute;n como nunca en la vida.<\/p>\n<p>Yo me arrodill&eacute; frente a mi esposo, y utilizando mi lengua logr&eacute; acariciar la punta de su pene, para ayudarlo a estimularlo y de paso aprovechar para lubricarlo con mi saliva una vez m&aacute;s. &Eacute;l complacido estir&oacute; su mano libre hasta alcanzar mis senos y sin dejar de masturbarse comenz&oacute; a jugar con ellos. Unos minutos despu&eacute;s, nuestra tarea estaba hecha. Su pene luc&iacute;a grande como pocas veces, &iexcl;impresionante!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya no aguanto amor, ahora o nunca! &mdash;exclam&oacute; mi esposo, angustiado por no poder contenerse m&aacute;s tiempo.<\/p>\n<p>Al recibir su se&ntilde;al, inmediatamente gir&eacute; mi cuerpo e inclin&eacute; mi torso al frente como la primera vez que me hab&iacute;a penetrado y, sujetando mis gl&uacute;teos con cada una de mis manos, intent&eacute; separarlos tanto como me fue posible.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; va &mdash;anunci&oacute; mi esposo su embestida.<\/p>\n<p>De repente, mi cuerpo fue atacado con una fuerte y profunda estocada que se abri&oacute; camino con suma facilidad en lo profundo de mis entra&ntilde;as. Gracias al cielo, la lubricaci&oacute;n hab&iacute;a funcionado perfectamente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &mdash;exclam&eacute; dolorosamente al momento que la cadera de mi esposo choc&oacute; en mi trasero.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; rico! &mdash;dijo &eacute;l suspirando, excitado al sentir la pared intestinal de mi colon apretando su miembro.<\/p>\n<p>&mdash;Toma la foto r&aacute;pido &mdash;orden&eacute; a mi esposo, previniendo que pudiera eyacular antes de tiempo.<\/p>\n<p>Con sumo cuidado, mi esposo se ech&oacute; para atr&aacute;s, extrayendo su miembro unos cent&iacute;metros de mi ano, buscando conseguir el mejor &aacute;ngulo para la imagen; y en esa posici&oacute;n comenz&oacute; a sacar fotograf&iacute;as, tantas como pudo contener su eyaculaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No puedo m&aacute;s! &mdash;exclam&oacute; mi esposo antes de alcanzar su cl&iacute;max en mi interior.<\/p>\n<p>En una fracci&oacute;n de segundo sent&iacute; una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n en mi abdomen, como si alg&uacute;n intruso me estuviera haci&eacute;ndome cosquillas por dentro. Era el semen de mi esposo que saliendo disparado como un potente chorro de fluido corporal chocaba con la pared de mi intestino, desatando un involuntario reflejo en mi interior. &iexcl;Sublime!<\/p>\n<p>Nuevamente nos dejamos caer sobre la cama, uno a lado del otro, jadeando de placer. Mientras que, con la mirada borrosa, intent&aacute;bamos seleccionar en el tel&eacute;fono de mi esposo una nueva fotograf&iacute;a que compartir con sus amigos.<\/p>\n<p>&mdash;Enviemos &eacute;sta &mdash;decid&iacute; sin pensarlo mucho, un poco fastidiada.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo &mdash;asinti&oacute; mi esposo con la respiraci&oacute;n entrecortada, envi&aacute;ndola inmediatamente.<\/p>\n<p>En lo que mi esposo colocaba nuevamente el tel&eacute;fono en la mesa de su lado, yo me entregu&eacute; completamente a fantasear en el impacto que &eacute;sta nueva imagen causar&iacute;a en el esposo de Paty. &iquest;Entender&iacute;a la indirecta?<\/p>\n<p>Me resultaba imposible dejar de pensar en &eacute;l y su enorme miembro. &ldquo;&iexcl;Cielos, como deseaba que Miguel ocupara el lugar de mi esposo en la cama y as&iacute; conseguir probar la hip&oacute;tesis de que &#39;el tama&ntilde;o si importa&#39;!&rdquo;, pens&eacute; en mi interior antes de recordar un conocido refr&aacute;n: &ldquo;ten cuidado con lo que deseas, porque puede&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin que lo estuviese yo esperando, el tel&eacute;fono volvi&oacute; a romper el silencio de la habitaci&oacute;n; s&oacute;lo que en esta ocasi&oacute;n no se trataba del tel&eacute;fono de mi esposo, exigiendo ser atendido. No, esta vez se trataba de mi propio tel&eacute;fono vibrando repetidamente sobre el taburete a lado m&iacute;o; con dos mensajes urgentes de mis amigas Silvia y Paty; las cuales al parecer ya se hab&iacute;an enterado de lo que yo estaba realizando esa noche con mi esposo en el motel.<\/p>\n<p>&ldquo;Te dije que te iba gustar&rdquo;, fue el mensaje que me envi&oacute; Silvia, jact&aacute;ndose de su gran sabidur&iacute;a acerca del sexo anal. El otro mensaje, el de Paty, parec&iacute;a m&aacute;s urgente. &ldquo;&iquest;Puedes hablar?&rdquo;, era el mensaje que acababa de enviar mi amiga solicit&aacute;ndome que me comunicara con ella. Un escalofr&iacute;o corri&oacute; por mi cuerpo una vez m&aacute;s sin una raz&oacute;n l&oacute;gica pues sab&iacute;a que Paty no pod&iacute;a haber le&iacute;do mi mente toda esa noche; de igual manera esperando lo peor proced&iacute; a llamarla para salir de dudas.<\/p>\n<p>&mdash;Hola &mdash;salud&eacute; a mi amiga.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s amiga? &mdash;salud&oacute; tontamente Paty riendo nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; puede ser tan urgente? Sabes que estoy con mi esposo en el motel &mdash;pregunt&eacute; curiosa con un tono de molestia.<\/p>\n<p>&mdash;Justo por eso te llamo &mdash;enfatiz&oacute; ella.<\/p>\n<p>Conversando con Paty, pude darme cuenta de que, al parecer los amigos de mi esposo, no eran los &uacute;nicos que estaban al tanto de mi vida sexual esa noche en especial. Tanto Juan como Miguel, hab&iacute;an cometido la indiscreci&oacute;n de compartir las privadas conversaciones y las &iacute;ntimas im&aacute;genes con sus respectivas esposas (lo cual era de esperarse).<\/p>\n<p>Lo cual realmente no me sorprendi&oacute;, pues yo deseaba permear en la psiquis de Miguel la posibilidad de practicar el sexo anal conmigo. El que los amigos de mi esposo se comportaran como &#39;unas aut&eacute;nticas viejas chismosas&#39; era un da&ntilde;o colateral solamente.<\/p>\n<p>Pero en el caso de Miguel, me intrigaba que &eacute;l nunca hubiera comentado nada en el grupo de amigos de mi esposo, y sin embargo si se lo hubiera comentado a su esposa; lo cual no me parec&iacute;a normal, por lo que decid&iacute; indagar un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Si es para avisarme de lo que est&aacute;n hablando nuestros esposos no me sorprende, ya s&eacute; que los hombres son unos chismosos; no ten&iacute;as que hablarme para eso &mdash;dije dando a entender a Paty que no me mortificaba que mi trasero estuviera en boca de todos&#8230; literalmente.<\/p>\n<p>&mdash;No, &iquest;c&oacute;mo crees?, no te hablo para eso &mdash;aclar&oacute; Paty.<\/p>\n<p>Lo siguiente que dijo mi amiga me dej&oacute; con la boca abierta, &iexcl;no daba cr&eacute;dito a lo que mis o&iacute;dos escuchaban! Al parecer todo este asunto del sexo anal que se hab&iacute;a estado compartiendo en el grupo de amigos de mi esposo; hab&iacute;a afectado tan profundamente a Miguel, que &eacute;l le hab&iacute;a rogado a Paty que me hablara para preguntarme si &eacute;l pod&iacute;a un&iacute;rsenos a mi esposo y a m&iacute; para formar un tr&iacute;o, &iexcl;esa misma noche!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hablas en serio, tu esposo me quiere coger por el culo &eacute;sta misma noche? &mdash;pregunt&eacute; en voz alta fingiendo estar sorprendida para despabilar a mi esposo quien yac&iacute;a fatigado a mi lado.<\/p>\n<p>&mdash;Exacto &mdash;confirm&oacute; Paty&mdash;, pero s&oacute;lo si ustedes dos est&aacute;n de acuerdo.<\/p>\n<p>&mdash;Tendr&eacute; que preguntar primero a mi esposo, recuerda que es su cumplea&ntilde;os &mdash;aclar&eacute; a mi amiga.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute; es verdad, preg&uacute;ntale primero &mdash;dijo Paty riendo nerviosa por la posible negativa.<\/p>\n<p>Gir&eacute; mi rostro hacia mi esposo, quien ya luc&iacute;a despierto y visiblemente intrigado por la conversaci&oacute;n que estaba teniendo por tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;Parece que las im&aacute;genes que les compartimos a tus amigos los excitaron m&aacute;s de lo que esper&aacute;bamos &mdash;dije con una sonrisa maliciosa.<\/p>\n<p>&mdash;Dime ya, &iquest;qui&eacute;n es el cabr&oacute;n que te quiere coger por el culo? &mdash;pregunt&oacute; al no haber entendido de quien est&aacute;bamos hablando, pero s&iacute; su petici&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;El &uacute;nico que no coment&oacute; nada en el grupo, &lsquo;tu gran amigo&rsquo; Miguel &mdash;dije sonriendo, enfatizando la frase &lsquo;tu gran amigo&rsquo; al intentar usar una t&eacute;cnica de programaci&oacute;n neuroling&uuml;&iacute;stica para manipularlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pero s&iacute; ese cabr&oacute;n tiene un enorme &lsquo;pit&oacute;n&rsquo; como verga! &mdash;exclam&oacute; mi esposo riendo burl&oacute;n por la dificultad que representar&iacute;a para m&iacute; la singular haza&ntilde;a.<\/p>\n<p>Era de esperarse que mi esposo estuviera enterado del tama&ntilde;o del miembro de Miguel; despu&eacute;s de todo eso es algo que a todos los hombres les gusta presumir. Sus burlas estaban m&aacute;s que justificadas, pues reci&eacute;n yo estaba descubriendo el placer del sexo anal y ya estaba dispuesta a aventurarme a un nuevo desaf&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; listo sali&oacute; Miguel! &mdash;exclam&oacute; mi esposo riendo, continuando con su broma&mdash;. Como a su esposa Paty no se la puede coger por el culo, quiere cogerte a ti a nombre de ella.<\/p>\n<p>Un punto a favor de Miguel: no s&oacute;lo hab&iacute;a compartido con mi esposo el tama&ntilde;o monstruoso de su miembro, tambi&eacute;n le hab&iacute;a confesado las dificultades de alcoba que pasaba actualmente con su pareja. Al parecer mi esposo y Miguel eran tan buenos amigos como para compartir sus problemas sexuales. Implor&eacute; al cielo porque tambi&eacute;n compartieran sus &#39;juguetes&#39;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio tiene un pene tan grande como para que no me entre por detr&aacute;s? &mdash;pregunt&eacute; fingiendo ignorancia.<\/p>\n<p>&mdash;Es enorme, &iquest;segura que te lo quieres coger por el culo? &mdash;pregunt&oacute; mi esposo, sonriendo burl&oacute;n como si me estuviera retando&mdash;. Te va a doler &mdash;advirti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Yo s&oacute;lo aceptar&eacute; si t&uacute; est&aacute;s de acuerdo &mdash;respond&iacute; con voz dulce, dejando en claro que mi esposo ten&iacute;a la &uacute;ltima palabra respecto al asunto.<\/p>\n<p>Inteligentemente pas&eacute; toda la responsabilidad a mi esposo de decidir si acept&aacute;bamos o no la propuesta de Miguel. Despu&eacute;s de todo, razon&eacute; en mi interior que como mi esposo conoc&iacute;a el problema de Miguel y Paty directamente de &eacute;l, pod&iacute;a suponer que entre ellos hubiesen hablado previamente de la posibilidad de realizar un tr&iacute;o ellos dos conmigo; y as&iacute; saciar de una vez por todas las necesidades del esposo de mi amiga, quedando &eacute;l en deuda para siempre con mi propio esposo.<\/p>\n<p>&mdash;Eso me gustar&iacute;a verlo &mdash;confes&oacute; mi esposo, revelando su m&aacute;s &iacute;ntima fantas&iacute;a; la de verme fornicar con otro hombre frente a sus ojos.<\/p>\n<p>&iexcl;No lo pod&iacute;a creer, mi plan hab&iacute;a salido mejor de lo que esperaba! No solamente contaba con la venia de mi amiga y mi esposo para fornicar con Miguel esa misma noche; adem&aacute;s daba la impresi&oacute;n de que yo estuviera haci&eacute;ndoles un favor a los tres.<\/p>\n<p>Ahora s&oacute;lo restaba enviar el n&uacute;mero de habitaci&oacute;n a Miguel y esperar a que llegara al motel. Pero antes era necesario que dejara algo bien claro.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo amor &mdash;acept&eacute; sonriendo inocentemente, intentando ocultar mis emociones&mdash;, pero s&oacute;lo porque es tu cumplea&ntilde;os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 42<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>10 Era un martes por la tarde en un caf&eacute; de moda, donde hab&iacute;a quedado de verme con algunas de mis antiguas compa&ntilde;eras de la universidad. 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