{"id":44188,"date":"2023-12-22T23:00:00","date_gmt":"2023-12-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-22T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-22T23:00:00","slug":"el-olor-de-sus-calcetines-sucios-me-hizo-enamorarme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-olor-de-sus-calcetines-sucios-me-hizo-enamorarme\/","title":{"rendered":"El olor de sus calcetines sucios me hizo enamorarme"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44188\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando llegu&eacute; a mi nuevo trabajo, conoc&iacute; a uno de mis colegas, bastante guapo, e inmediatamente congeniamos. A los dos o tres d&iacute;as de estar en la nueva oficina me di cuenta de que no s&oacute;lo era hetero, sino que ten&iacute;a esposa y un hijo. Sin embargo, eso no import&oacute;, pues nos llev&aacute;bamos muy bien, sal&iacute;amos por unas cervezas de vez en cuando, yo conoc&iacute; a su familia y &eacute;l conoci&oacute; a un novio que tuve despu&eacute;s. Se convirti&oacute; en una de esas amistades que son dif&iacute;ciles de encontrar.<\/p>\n<p>Aproximadamente dos a&ntilde;os despu&eacute;s, &eacute;l consigui&oacute; un trabajo diferente, en otra ciudad, por lo que se fue y no nos vimos por un tiempo, aunque segu&iacute;amos conversando muy seguido, casi todos los d&iacute;as. En una de esas pl&aacute;ticas nos dimos cuenta de que ambos &iacute;bamos a coincidir en un congreso, en una ciudad diferente; nos dio mucho gusto poder vernos nuevamente y, hablando sobre el tema de los gastos, decidimos compartir una habitaci&oacute;n en el mismo hotel.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a esta ciudad, mi vuelo lleg&oacute; cuatro horas m&aacute;s temprano, por lo que me dirig&iacute; al hotel, solicit&eacute; la habitaci&oacute;n y la recepcionista me pregunt&oacute; si prefer&iacute;a una cama matrimonial o dos individuales. Hasta ese momento ni siquiera se me hab&iacute;a pasado por la cabeza que pod&iacute;amos dormir juntos, pues no ve&iacute;a en &eacute;l algo m&aacute;s all&aacute; de la amistad; sin embargo, cuando me hicieron esa pregunta, el morbo me invadi&oacute; y sin pensarlo ped&iacute; una cama matrimonial, pensando que a mi amigo simplemente le dir&iacute;a que no hab&iacute;an reservado la habitaci&oacute;n correcta y esa era la &uacute;nica disponible. Al final esa mentira no fue necesaria, pues &eacute;l no hizo ning&uacute;n comentario al respecto.<\/p>\n<p>Hacia el mediod&iacute;a &eacute;l lleg&oacute;, salimos a comer, a ponernos al d&iacute;a y a conocer un poco la ciudad; luego volvimos al hotel, pues deb&iacute;amos terminar algunos pendientes de nuestros respectivos trabajos. Cuando por la noche regresamos a la habitaci&oacute;n, &eacute;l dijo que se iba a ba&ntilde;ar y se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o. Al salir lo hizo en ropa interior, a&uacute;n mojado por el ba&ntilde;o. He visto a muchos amigos en b&oacute;xers o en otras prendas m&aacute;s provocadoras y no me generan excitaci&oacute;n, por lo que no supe por qu&eacute; despu&eacute;s de algunos a&ntilde;os de conocernos s&uacute;bitamente lo empezaba a ver con una mirada de deseo. Disimuladamente me fij&eacute; en todo su cuerpo: med&iacute;a alrededor de 1.75, un poco m&aacute;s alto que yo, de tez blanca, pero quemada por el sol, con su barba larga, pero bien alineada, unos tatuajes a color de s&iacute;mbolos extra&ntilde;os en los brazos, que resaltaban muy bien con su tono de piel, si bien su complexi&oacute;n era media, ten&iacute;a una pancita prominente que le daba un raro toque sexy, adem&aacute;s de un bulto que si bien no era exagerado, dejaba adivinar el contorno de su miembro y unos gl&uacute;teos redondos que se marcaban por debajo de su brief negro.<\/p>\n<p>De pronto me vi ah&iacute;, en la misma cama en la que &eacute;l se iba a acostar, justo a mi lado, y mi mente se puso a volar&#8230; en cinco minutos me imagin&eacute; varios escenarios en los que no termin&aacute;bamos cogiendo, pero s&iacute; teniendo intimidad. Me imagin&eacute; entonces que &eacute;l me dec&iacute;a que hab&iacute;a escuchado que los gays hac&iacute;an buen sexo oral y que yo le ayudaba a averiguarlo; visualic&eacute; tambi&eacute;n una fantas&iacute;a en la que en la noche, ya dormidos, &eacute;l me abrazaba y acercaba su cuerpo al m&iacute;o y yo sent&iacute;a su verga erecta muy pegada a mis nalgas. Mi erecci&oacute;n se puso a&uacute;n m&aacute;s dura cuando se acost&oacute; junto a m&iacute;, a&uacute;n en sus briefs negros, y me di cuenta de que as&iacute; iba a dormir. Se qued&oacute; acostado, mirando la televisi&oacute;n y en alg&uacute;n momento flexion&oacute; una de las piernas, y cruz&oacute; la otra, apoy&aacute;ndose en la rodilla. Hasta ese momento no me hab&iacute;a fijado tanto en sus piernas. Si bien no eran musculosas, las ten&iacute;a bien definidas, con un vello que lo hac&iacute;a verse muy masculino y, mientras las contemplaba, cay&oacute; mi vista al pie de la pierna que ten&iacute;a cruzada. Nunca he considerado tener un fetiche con los pies, pero cuando lo vi, inmediatamente me dieron ganas de acercarme y pasarle la lengua por toda la planta, para terminar chupando cada uno de sus dedos, pasar luego a besar y lamer sus piernas y terminar con su verga en mi boca, con s&oacute;lo su delgado b&oacute;xer interponi&eacute;ndose entre mi lengua y su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaba demasiado caliente, as&iacute; que tuve que obligarme a salir de mi trance y mis fantas&iacute;as. Teniendo todo el cuidado para que no se notara que la ten&iacute;a dur&iacute;sima, dije que iba a ducharme y al igual que &eacute;l, fui a encerrarme al ba&ntilde;o, con la intenci&oacute;n de masturbarme. Resulta que en el ba&ntilde;o hab&iacute;a dejado su toalla mojada tirada en el suelo, los vellos recortados de su barba en el lavabo y sus tenis en el suelo. &quot;T&iacute;pico hetero&quot;, pens&eacute;, cuando repar&eacute; que de sus tenis sobresal&iacute;an sus calcetines sucios. La idea fue inmediata: se me vinieron a la mente sus piernas cruzadas y sus pies delgados, con dedos bonitos y r&aacute;pidamente me inclin&eacute; para sacar uno de los calcetines. Era blanco, con unas figuritas de cactus verdes, estaban algo acartonados y un poco sudados. Sin saber y sin detenerme a pensar por qu&eacute;, eso me prendi&oacute; a tope, as&iacute; que por instinto, pues ni siquiera estaba pensando bien lo que hac&iacute;a con la tremenda excitaci&oacute;n, me acerqu&eacute; el calcet&iacute;n a la nariz. Ten&iacute;a un olor fuerte, como si los hubiera usado para correr un marat&oacute;n o como si no se los hubiera cambiado en tres d&iacute;as. Lo acerqu&eacute; nuevamente y esta vez inhal&eacute; profundamente, hasta sentir que el olor invad&iacute;a todo mi cuerpo. R&aacute;pidamente me baj&eacute; el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer, con la intenci&oacute;n de masturbarme, aunque primero me asegur&eacute; de que la puerta estaba cerrada con seguro y encend&iacute; la regadera, para que no me escuchara si hac&iacute;a alg&uacute;n ruido extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Recargu&eacute; la espalda sobre una de las paredes del cuarto de ba&ntilde;o y por tercera vez acerqu&eacute; su media sucia a mi cara, esta vez sin retirarla. Luego, tom&eacute; el otro calcet&iacute;n y mientras inhalaba bien profundo ese olor a hombre, tom&eacute; el otro con mi mano derecha y lo us&eacute; para comenzar a masturbarme, despacio, sin ninguna prisa, sintiendo c&oacute;mo la tela suave, un poco h&uacute;meda por el sudor, rozaba mi verga que no pod&iacute;a estar m&aacute;s firme. Estuve as&iacute; por varios minutos, respirando ese aroma, sinti&eacute;ndolo llegar cada vez m&aacute;s profundamente, invadiendo mis sentidos, e imaginando toda clase de cosas: que &eacute;l entraba al ba&ntilde;o y me descubr&iacute;a, lo cual le excitaba, comenz&aacute;bamos bes&aacute;ndonos y luego &eacute;l terminaba cogi&eacute;ndome; o bien, que le lam&iacute;a todo el cuerpo, especialmente sus pies y esa verga que, en mi imaginaci&oacute;n no era tan grande, pero s&iacute; muy est&eacute;tica, con unos huevos proporcionados, y que terminaba vini&eacute;ndose en mi boca, mientras yo terminaba al mismo tiempo, fantase&eacute; incluso con llevarme sus calcetines, para olerlos cada vez que pensara en &eacute;l. Tras varios minutos empec&eacute; a tener esa sensaci&oacute;n caracter&iacute;stica previa al orgasmo, as&iacute; que intent&eacute; inhalar m&aacute;s profundamente todav&iacute;a y que ese olor agrio a sudor se quedara impregnado en m&iacute;. Mientras en mi mente le pasaba la punta de la lengua por casa uno de los dedos de sus pies, termin&eacute; echando cuatro enormes cargas de semen sobre el suelo del ba&ntilde;o, haciendo todo lo posible por no gemir muy fuerte. Hab&iacute;a tenido muchas experiencias sexuales diversas, pero esa, solo en el ba&ntilde;o, con la ayuda de unos calcetines sucios y la imaginaci&oacute;n, fue una de las mejores.<\/p>\n<p>Finalmente coloqu&eacute; los calcetines donde estaban, me duch&eacute;, me cambi&eacute; y sal&iacute; del ba&ntilde;o a acostarme junto a &eacute;l, tambi&eacute;n en ropa interior, como &eacute;l. Naturalmente no ocurri&oacute; nada esa noche, pero no pude dormir muy bien, de saber que lo ten&iacute;a ah&iacute; tan cerca, a solo unos cent&iacute;metros y no pod&iacute;a hacer nada al respecto. En algunos momentos durante las tres noches que pasamos juntos, nuestras pieles se rozaron por unos momentos, yo de manera disimulada buscaba esos roces, logr&aacute;ndolos en algunas ocasiones, para sentir el calor de su cuerpo, que me causaba una sensaci&oacute;n de ternura, de tranquilidad, m&aacute;s que una excitaci&oacute;n sexual. Fue esta sensaci&oacute;n la que me hizo darme cuenta de que esa experiencia burda con sus olores corporales no fue m&aacute;s que el inicio para enamorarme de mi mejor amigo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>9 Cuando llegu&eacute; a mi nuevo trabajo, conoc&iacute; a uno de mis colegas, bastante guapo, e inmediatamente congeniamos. 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