{"id":44243,"date":"2023-12-31T23:00:00","date_gmt":"2023-12-31T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-12-31T23:00:00","modified_gmt":"2023-12-31T23:00:00","slug":"memorias-de-un-dom-minerva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/memorias-de-un-dom-minerva\/","title":{"rendered":"Memorias de un Dom: Minerva"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44243\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasaron exactamente cuarenta y cuatro minutos desde que la &uacute;ltima persona hab&iacute;a abandonado las oficinas de aquella torre comercial, por lo cual me encontraba completamente solo, bajo una luz c&aacute;lida y tenue en mi escritorio de ejecutivo.<\/p>\n<p>El portero electr&oacute;nico son&oacute; con perfecta sincron&iacute;a a la hora que se lo hab&iacute;a indicado. Puls&eacute; el bot&oacute;n que le dar&iacute;a acceso al edificio y proced&iacute; a buscar un par de copas para llenarlas con un exquisito Malbec de buena cosecha que ten&iacute;a guardado para ocasiones especiales en pos de celebraci&oacute;n, y este caso no era una excepci&oacute;n. Las redenciones eran tan dulces como las notas de ciruela, cereza y mora que ofrec&iacute;an el vino que hab&iacute;a servido.<\/p>\n<p>La puerta principal estaba entreabierta, y el camino hasta mi ubicaci&oacute;n ella ya lo conoc&iacute;a de memoria, as&iacute; que me dispuse a esperarla en la comodidad de mi acolchonado asiento. Cuando su figura se hizo presente en el umbral de mi oficina, la sensualidad de las curvas que expon&iacute;a su vestido estaba a tono con la fragancia que inund&oacute; el lugar.<\/p>\n<p>&mdash;Has sido puntual, Minerva. Eso me agrada en demas&iacute;a &mdash;dije mirando fijamente el color esmeralda de sus ojos que parec&iacute;an destellar ansiedad.<\/p>\n<p>&mdash;Me gusta complacer sus pedidos, Mi Lord &mdash;repuso con una t&iacute;mida sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash;Toma asiento, por favor &mdash;respond&iacute; al mismo tiempo que le indicaba la copa situada al borde del otro lado del escritorio.<\/p>\n<p>El marfil de su piel contrastaba a la perfecci&oacute;n con el vestido negro de seda fr&iacute;a, el mismo que con antelaci&oacute;n hab&iacute;a aprobado para esta reuni&oacute;n. Compensaba su acotada estatura con unos tacones de ocho cent&iacute;metros que parec&iacute;a dominar a la perfecci&oacute;n, lo que le agregaba un toque de elegancia a su porte.<\/p>\n<p>&mdash;Antes que nada, quisiera pedirle disculpas por lo que ocurri&oacute; la &uacute;ltima vez. La situaci&oacute;n creo me super&oacute; por completo y&hellip; &mdash;Ces&oacute; sus palabras cuando le indiqu&eacute; silencio con mi &iacute;ndice posado sobre mis labios.<\/p>\n<p>&mdash;No me sirven las palabras, Minerva. Solo conf&iacute;o en los hechos, ya sabes eso de m&iacute; &mdash;repuse luego de unos segundos vac&iacute;os que lograron incomodarla a&uacute;n m&aacute;s&mdash;. Hoy podr&aacute;s tener tu redenci&oacute;n, no me importa nada m&aacute;s all&aacute; de eso. &iquest;Entendido?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mi Lord &mdash;respondi&oacute; y acto seguido tom&oacute; la copa que acerc&oacute; tr&eacute;mula a su boca pintada de carm&iacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s de acuerdo con que todo esto va a suceder bajo tu consentimiento, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Lo estoy, Mi Lord &mdash;repuso con voz suave.<\/p>\n<p>&mdash;Ver&aacute;s, Minerva. Cuando indico orden alguna es porque con antelaci&oacute;n pude tomar en cuenta en mi mente acerca de los riesgos y posibles percances que pudiese esta ocasionar, no necesito que me des explicaciones de absolutamente nada, s&eacute; lo que hago. &mdash;Gir&eacute; para mirarla a los ojos, los cuales me segu&iacute;an mientras me levantaba para ir al ventanal de mi oficina&mdash;. El morbo y el riesgo tienen lazos muy estrechos, y la confianza que depositas en m&iacute; debe demostrarse dej&aacute;ndote guiar. En una sesi&oacute;n avanzada no prestar&eacute; atenci&oacute;n a otras palabras que no sean las de seguridad para detenerme, &iquest;comprendido?<\/p>\n<p>&mdash;Tiene usted completa raz&oacute;n, Mi Lord. &mdash;replic&oacute; con marcado arrepentimiento.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero me repitas las palabras de seguridad que acordamos.<\/p>\n<p>&mdash;Amarillo para informarle me estoy acercando a un l&iacute;mite de incomodidad o dolor y usted pueda decidir si proseguir o no y c&oacute;mo hacerlo, y Rojo para indicarle que deseo que se detenga al no soportar alguna pr&aacute;ctica en concreto.<\/p>\n<p>&mdash;Buena chica. &mdash;La mir&eacute; con una leve sonrisa en mis labios&mdash;. Bebe un poco m&aacute;s, por favor.<\/p>\n<p>Mientras ella obedec&iacute;a saqu&eacute; mi m&oacute;vil para controlar la m&uacute;sica que iba a dar el contexto adecuado al momento en esa habitaci&oacute;n. B.B. Coleman sol&iacute;a ser una apuesta que nunca pod&iacute;a fallar.<\/p>\n<p>&mdash;Me resulta interesante poder aventurarme en ese miedo por sobre tu exposici&oacute;n &iacute;ntima y a la vez ese morbo causante de sentirte completamente vulnerable ante alguna mirada impertinente &mdash;prosegu&iacute;.<\/p>\n<p>Extend&iacute; mi mano para que ella se acercase tambi&eacute;n al amplio ventanal mientras corr&iacute;a por completo el cortinado. La vista que nos ofrec&iacute;a la noche era inmaculada. Estaba compuesta por luces centelleantes de todo tipo y las ventanas que se iluminaban de forma espor&aacute;dica en los edificios cercanos.<\/p>\n<p>&mdash;Mira, Minerva. Toda esa gente siguiendo una rutina, tantas historias de amor, enga&ntilde;o, odio y tantas horas ins&iacute;pidas, las cuales podemos ver de alguna forma, mientras nos imaginamos como esas personas llevan a cabo su existencia. &iquest;No lo ves curioso?<\/p>\n<p>&mdash;Lo es, Mi Lord. Siempre me llam&oacute; la atenci&oacute;n la forma en la que usted ve el mundo, est&aacute; siempre un poco m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Solo es cuesti&oacute;n de perspectiva y un poco de imaginaci&oacute;n para terminar de conformar el cuadro del que con tanta ilusoria certeza solemos llamar realidad.<\/p>\n<p>Sostuve la mirada en sus profundos ojos verdes por unos segundos para contemplar el destello de fascinaci&oacute;n que ofrec&iacute;an ante mis expresiones. Me acerqu&eacute; a unos cent&iacute;metros de sus labios solo para corroborar la entrega, entonces pude sentir la tensi&oacute;n de sus m&uacute;sculos mientras rodeaba su cintura con mis manos, lo cual indicaba en parte sus nervios y su excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella estaba completamente a mi merced, pero aun as&iacute; no ced&iacute; ante su expl&iacute;cito deseo por mi boca y en cambio, me separ&eacute; para encender las luces blancas que iluminaron toda la oficina. Ella sab&iacute;a lo que estaba a punto de suceder y por eso mismo mi sonrisa se hizo m&aacute;s amplia.<\/p>\n<p>&mdash;De rodillas &mdash;orden&eacute; aun d&aacute;ndole la espalda y ella obedeci&oacute; sin objeci&oacute;n alguna.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella lentamente mientras desprend&iacute;a mi pantal&oacute;n y sacaba con sensual pausa mi miembro completamente erecto ante su mirada sumisa.<\/p>\n<p>&mdash;Lo m&aacute;s curioso de todo este panorama, Minerva. Es que nosotros tambi&eacute;n formamos parte de ese conjunto de historias de ventanas que ofrecen un poquito de su historia ante la mirada indiscreta de algunos, &iquest;logras entenderlo?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mi Lord &mdash;replic&oacute; luego de un leve jadeo por mi acci&oacute;n de acariciar su rostro maquillado tan elegantemente por todas partes con la rigidez de mi miembro.<\/p>\n<p>&mdash;Ellos no saben nada acerca de nuestra historia, no saben de nuestro acuerdo, no conocen qui&eacute;n es Max y c&oacute;mo lo enga&ntilde;as conmigo cada vez que as&iacute; lo requiero. No saben lo puta que eres, ni lo s&aacute;dico que yo puedo llegar a ser. Pero aun as&iacute;, pueden juzgar a su manera a un hombre vestido de traje y una hermosa mujer d&aacute;ndole una buena mamada.<\/p>\n<p>Ella sigui&oacute; mis t&aacute;citas indicaciones y comenz&oacute; a devorar mi verga como si no la hubiese probado en a&ntilde;os, lo cual me indicaba que el morbo le estaba ganando a sus miedos esta vez.<\/p>\n<p>Tom&eacute; su acomodado cabello con fuerza para embestir su boca de manera violenta para arruinar de la mejor manera su delineado mientras le saltaban las primeras l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora seguramente nos est&aacute;n viendo dos o quiz&aacute;s tres personas, Minerva. Quiz&aacute;s alguno pueda pensar que eres una zorra buscando un buen ascenso, o una secretaria puta que me brinda un poco de aire ante una ofuscada rutina. &mdash;La saqu&eacute; de su boca por completo y la tom&eacute; por su cuello para que me mire&mdash;. Ninguno nos conoce, pero pueden ver lo puta que eres, Minerva. &iquest;Es eso lo que te calienta? &iquest;Qu&eacute; vean lo bien que puedes mamarla y lo mucho que lo disfrutas?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mi Lord. Me calienta mucho.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; me gusta &mdash;repuse mientras le daba un par de cachetadas en su rostro.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a coger su boca por unos segundos m&aacute;s hasta que las arcadas se hicieron m&aacute;s intensas, entonces me separ&eacute; de ella para buscar la botella de vino en el escritorio. Se la extend&iacute; y la obligu&eacute; a beber todo lo que pudiese.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n acerqu&eacute; una de las sillas y la puse lo m&aacute;s cerca del ventanal. La tom&eacute; con fuerza del brazo y la puse de pie. Luego saqu&eacute; sus pechos por fuera del escotado vestido y lam&iacute; sus pezones de forma fren&eacute;tica. Acto seguido la puse de rodillas con la silla, ofreciendo sus pechos al ventanal y arranqu&eacute; la diminuta tanga que tra&iacute;a para que dejase expuesta toda su humedad.<\/p>\n<p>Me saqu&eacute; la corbata y la puse alrededor de su cuello para tomarla como una perra se merece, luego llev&eacute; mi verga bien lubricada por su saliva a la entrada de su palpitante vagina y la penetr&eacute; profundamente para sentir el infierno que ella llevaba dentro.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora todos pueden ver tus pechos y lo mucho que te gusta que te maltraten, maldita puta.<\/p>\n<p>&mdash;Ay, s&iacute;. Me encanta &mdash;replic&oacute; entre gemidos<\/p>\n<p>La embest&iacute; con fuerza mientras no soltaba la corbata que rodeaba con firmeza su cuello. La empuj&eacute; una y otra vez mientras con una de sus manos se apoyaba en el grueso vidrio del ventanal, ofreciendo una caliente escena para aquel que pudiese fijarse en esa ventana iluminada en particular.<\/p>\n<p>&mdash;Dime cu&aacute;nto lo disfrutas, puta de mierda &mdash;le dije con voz gruesa.<\/p>\n<p>&mdash;Mucho, Mi Lord. Ah, me voy a venir &mdash;contest&oacute; con voz entrecortada.<\/p>\n<p>Mis movimientos fren&eacute;ticos continuaron sin cesar mientras sent&iacute;a como todo su cuerpo convulsionaba ante el inminente placer de un intenso orgasmo, lo que me calent&oacute; tanto que me llev&oacute; a inundar su vagina con mi semen.<\/p>\n<p>Nos quedamos en esa posici&oacute;n por algunos segundos, mientras le quitaba mi corbata y besaba su espalda. Ella a&uacute;n ten&iacute;a algunos espasmos por la intensidad de su orgasmo.<\/p>\n<p>&mdash;De ahora en m&aacute;s, cuando yo te diga que vas a disfrutar algo, no vas a hacer otra cosa que asentir, &iquest;comprendido?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mi Lord &mdash;repuso ya m&aacute;s consciente de la situaci&oacute;n mientras guardaba sus pechos y desviaba la mirada del panorama por un dejo de verg&uuml;enza que le volv&iacute;a en ese momento.<\/p>\n<p>&mdash;No te vas a limpiar, y te ir&aacute;s sin ropa interior. Sabes el lugar y el horario de nuestro pr&oacute;ximo encuentro. Durante la semana te voy a indicar la vestimenta, ya que ser&aacute; una sesi&oacute;n de cuatro horas.<\/p>\n<p>Ella asinti&oacute; mientras se reincorporaba con la mirada baja.<\/p>\n<p>&mdash;Minerva, &iquest;est&aacute;s bien? &mdash;pregunt&eacute; con voz m&aacute;s calmada.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Mi Lord. Lo he disfrutado mucho, &iquest;usted?<\/p>\n<p>&mdash;En demas&iacute;a, te has redimido, peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, Mi Lord.<\/p>\n<p>Terminamos la botella de vino y ella luego de arreglarse un poco en el ba&ntilde;o se fue. En su vida de mujer casada no dispon&iacute;a de mucho tiempo libre, pero el morbo y sus particulares deseos siempre estaban bien atendidos por su ardiente amante, en secreto, su amo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Pasaron exactamente cuarenta y cuatro minutos desde que la &uacute;ltima persona hab&iacute;a abandonado las oficinas de aquella torre comercial, por lo cual me encontraba completamente solo, bajo una luz c&aacute;lida y tenue en mi escritorio de ejecutivo. El portero electr&oacute;nico son&oacute; con perfecta sincron&iacute;a a la hora que se lo hab&iacute;a indicado. Puls&eacute; el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27190,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44243","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27190"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}