{"id":44286,"date":"2024-01-06T23:00:00","date_gmt":"2024-01-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-06T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-06T23:00:00","slug":"como-conoci-a-mi-remordimiento-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/como-conoci-a-mi-remordimiento-iv\/","title":{"rendered":"Como conoc\u00ed a mi remordimiento (IV)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44286\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace unos d&iacute;as me desped&iacute; recordando aquel momento de sublime &eacute;xtasis. S&iacute;, todo muy bonito. Como una pel&iacute;cula, de adultos, claro est&aacute;, pero una en la que las marcas de la pasi&oacute;n dejan huellas bastante evidentes.<\/p>\n<p>La boca me sab&iacute;a a semen. La sent&iacute;a algo pastosa. En la zona de la barbilla se empezaban a secar los rastros que hab&iacute;an dejado mi saliva mezclada con sus fluidos al escapar de mi boca. Me palpitaba el co&ntilde;o. Suena feo as&iacute; decirlo, pero a veces una debe ser un poco expl&iacute;cita para describir ciertas situaciones. Sent&iacute;a a&uacute;n el calor del roce de su mano hurgando en mi vulva, los pezones resentidos de haberlos pellizcado tal vez demasiado y, sobre todo, sent&iacute;a el inconfundible olor de la reciente corrida, a&uacute;n fresca en mi memoria y a&uacute;n palpable en el ambiente. Se me pas&oacute; por la cabeza la idea de que nunca se me quitar&iacute;a ese olor y que mi marido acabar&iacute;a por darse cuenta.<\/p>\n<p>Record&eacute; que guardaba toallitas h&uacute;medas en la guantera del coche y tom&eacute; unas cuantas para limpiarme la cara. Mientras lo hac&iacute;a me di cuenta de que Marcos a&uacute;n manten&iacute;a sus pantalones bajados hasta medio muslo. Acostumbrada ya a otro tipo de situaciones post coitales me sorprendi&oacute; que a&uacute;n conservara una erecci&oacute;n bastante aceptable. Cog&iacute; una toallita m&aacute;s y se la coloqu&eacute; directamente sobre la polla. Se la hubiese podido dar y que &eacute;l mismo se secase, pero me apetec&iacute;a hacerlo yo y sentirla de nuevo. La acarici&eacute; suavemente mientras la limpiaba. Me di cuenta de que la estaba mirando extasiada y al girar la vista observ&eacute; que &eacute;l se hab&iacute;a dado cuenta de ello y parec&iacute;a encantado hasta el punto que poco a poco parec&iacute;a estar recuperando la erecci&oacute;n por completo. Tuve que decirle que parase, y ambos re&iacute;mos.<\/p>\n<p>Terminamos de adecentarnos un poco y salimos del parking.<\/p>\n<p>Le dej&eacute; en su casa y me ofreci&oacute; subir. Era tentador, s&iacute;, pero si me daba prisa a&uacute;n podr&iacute;a llegar a casa antes que mi marido, y necesitaba tiempo para meterme en la ducha y arrancarme todos los recuerdos de aquella tarde. Le sonre&iacute; y le dije que otro d&iacute;a&#8230; y nos despedimos.<\/p>\n<p>En casa, tras una larga ducha y toneladas de jab&oacute;n consegu&iacute; sacarme de la cabeza que a&uacute;n se me pod&iacute;a notar que se hab&iacute;an corrido en mi boca. Mientras me duchaba hubiese detenido el tiempo para seguir disfrutando del recuerdo mientras el agua templada recorr&iacute;a todas mis curvas.<\/p>\n<p>Me dio tiempo de secarme, ponerme una camiseta desgastada por el uso y un pantal&oacute;n corto, meter la ropa en la lavadora en un programa corto y sentarme en el sof&aacute; con una revista que no ten&iacute;a intenci&oacute;n de leer y que abrir&iacute;a tan pronto le escuchase llegar. Estaba muy nerviosa lo reconozco.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; y se acerc&oacute; al sof&aacute; a saludarme me encontr&oacute; leyendo distra&iacute;damente una revista de decoraci&oacute;n. Me incorpor&eacute; y descubr&iacute; que los nervios me hab&iacute;an erizado los pezones hasta el punto de marcarse como si quisiesen traspasar la tela que los cubr&iacute;a. Nos besamos con la acostumbrada ligereza y al separarse se detuvo y me mir&oacute; a los ojos. Por un momento se me hel&oacute; la sangre y ese segundo que se detuvo se me hizo eterno. Pens&eacute; que me iba a decir que notaba un olor raro, pero lo que me dijo es que si ten&iacute;a fr&iacute;o, y baj&oacute; la vista hacia los dos botones que bajo la fina camiseta parec&iacute;an querer abrirse paso hacia la libertad. Le sonre&iacute; y por sorpresa me agarr&oacute; los pechos primero, y posteriormente me levant&oacute; la camiseta dejando a la vista unas tetas que ciertamente hab&iacute;an vivido tiempos mejores pero que, seg&uacute;n una buena amiga que tiene un sal&oacute;n de belleza donde suelo ir a depilarme y darme un masaje de vez en cuando, aparentaban una edad bastante inferior a la que se mostraba en mi ficha de cliente.<\/p>\n<p>Aquella noche, despu&eacute;s de bastantes semanas en las que apenas hab&iacute;amos tenido m&aacute;s contacto que el de unas caricias que no fueron a m&aacute;s, mi marido comenz&oacute; a besarme los pechos al tiempo que tiraba de mi pantal&oacute;n hacia abajo. Pasados los muslos, el pantal&oacute;n cay&oacute; por su propio peso hasta los tobillos y con un par de movimientos consegu&iacute; dejarlos a un lado. Me dej&eacute; caer en el sof&aacute;, separ&eacute; las piernas y dej&eacute; que contemplase mi sexo entreabierto. &Eacute;l estaba desabroch&aacute;ndose el pantal&oacute;n y mientras lo hac&iacute;a acerqu&eacute; los dedos a mi sexo y separ&eacute; los labios ofreci&eacute;ndole as&iacute; una visi&oacute;n m&aacute;s clara de lo que quer&iacute;a de &eacute;l.<\/p>\n<p>Le vi sacar su pene y agitarlo un poco como para hacerlo despertar de un letargo tal vez demasiado prolongado, y me anim&oacute; ver que aquello parec&iacute;a responder al est&iacute;mulo visual de mi co&ntilde;o abierto y mis dedos jugueteando a su alrededor. Le ayud&eacute; un poco tom&aacute;ndolo entre mis dedos y tir&eacute; de &eacute;l anim&aacute;ndole a acercarse m&aacute;s a m&iacute;. Lo introduje en mi boca y aunque lo sent&iacute; menos vigoroso y m&aacute;s delgado, lo chup&eacute; recordando que apenas unas horas antes aquella boca se hab&iacute;a llenado de otra polla que apenas me dejaba sitio para nada m&aacute;s. Lo lam&iacute;, lo chup&eacute; y moj&eacute; lo suficiente como para ponerlo a tono sin llegar a ese punto de no retorno que har&iacute;a que aquel trabajo que hab&iacute;a empezado terminase demasiado pronto.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a recostarme y le ped&iacute; que me follase. Mientras se lo dec&iacute;a sent&iacute; el remordimiento y la culpa de lo que hab&iacute;a hecho en el parking. Se acerc&oacute; a mi, que le esperaba con el fuego que Marcos hab&iacute;a prendido entre mis muslos, y me penetr&oacute; sin darme tiempo apenas para reaccionar. Sent&iacute; como se deslizaba en mi interior y quise que me apretase y se hundiese en m&iacute;, porque, aunque sab&iacute;a que no me iba a hacer gritar de placer, s&iacute; que me gustaba, y necesitaba compensarle.<\/p>\n<p>Aquella noche gem&iacute; y grit&eacute; regal&aacute;ndole los o&iacute;dos y sinti&eacute;ndole como se crec&iacute;a ante ese placer que me estaba dando. Se corri&oacute; mientras me empujaba sobre el sof&aacute; y segundos m&aacute;s tarde lo apret&eacute; contra m&iacute; y fing&iacute; tener un orgasmo intenso.<\/p>\n<p>No me cost&oacute; hacerlo, a&uacute;n lo ten&iacute;a muy vivo en la memoria.<\/p>\n<p>En ese instante, hubiese pausado la vida para disfrutar viendo como mi marido, mi compa&ntilde;ero de camino, se sent&iacute;a feliz de haberme hecho el amor con pasi&oacute;n, casi como anta&ntilde;o. Nos abrazamos y as&iacute; estuvimos un buen rato, desnudos, en silencio, a pesar de que aquel d&iacute;a yo ten&iacute;a mucho que contar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Hace unos d&iacute;as me desped&iacute; recordando aquel momento de sublime &eacute;xtasis. S&iacute;, todo muy bonito. Como una pel&iacute;cula, de adultos, claro est&aacute;, pero una en la que las marcas de la pasi&oacute;n dejan huellas bastante evidentes. La boca me sab&iacute;a a semen. La sent&iacute;a algo pastosa. En la zona de la barbilla se empezaban [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27464,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44286","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27464"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44286\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}