{"id":44321,"date":"2024-01-09T23:00:00","date_gmt":"2024-01-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-09T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-09T23:00:00","slug":"la-casa-de-la-playa-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-casa-de-la-playa-parte-2\/","title":{"rendered":"La casa de la playa (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44321\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me despert&eacute; temprano al d&iacute;a siguiente como a las 9 de la ma&ntilde;ana, cuando escuch&eacute; algo de ruido que proven&iacute;a de la zona de la piscina. Me puse de pie y, cubriendo mi cuerpo desnudo &uacute;nicamente con una corta bata que se ataba por la cintura, sal&iacute; de la habitaci&oacute;n para investigar el origen de la perturbaci&oacute;n de mi sue&ntilde;o; dejando a mi novio todav&iacute;a profundamente dormido.<\/p>\n<p>Al salir al &aacute;rea de la piscina pude descubrir la causa de aquel alboroto; se trataba de mis acechadores nocturnos, Pedro y Pablo. Quienes se hab&iacute;an levantado temprano para finalizar sus tareas y retirarse cobardemente sin darme la cara despu&eacute;s de su atrevimiento de la noche anterior. O al menos eso era lo que ellos planeaban, porque de ninguna manera yo iba a permitir que su delito quedara impune. De una u otra manera iban a pagar por eso.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos d&iacute;as chicos &mdash;salud&eacute; amablemente sin detenerme a pensar en lo provocativo de mi atuendo.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos d&iacute;as se&ntilde;ora &mdash;respondieron al un&iacute;sono un poco nerviosos, al saberse culpables de su osad&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; hacen tan temprano? &mdash;pregunt&eacute; haci&eacute;ndome la tonta, sin molestarme en cerrar el escote de mi bata por el que se asomaban mis hermosos senos.<\/p>\n<p>&mdash;S&oacute;lo&#8230; estamos terminando de recoger&#8230; la herramienta&#8230; para retirarnos se&ntilde;ora &mdash;respondi&oacute; tartamudeando Pedro, quien parec&iacute;a ser el l&iacute;der de los dos, al verme de cerca tan provocativamente &lsquo;vestida&rsquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y ya desayunaron? &mdash;pregunt&eacute; conociendo de ante mano su respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;A&uacute;n no se&ntilde;ora, comeremos cuando lleguemos a nuestras casas &mdash;respondi&oacute; Pedro.<\/p>\n<p>&mdash;De ninguna manera, d&eacute;jenme les preparo algo para que al menos se vayan almorzados &mdash;ofrec&iacute; h&aacute;bilmente para tener la oportunidad de pasar un poco m&aacute;s de tiempo con ellos en lo que formulaba mi venganza.<\/p>\n<p>&mdash;No se moleste se&ntilde;ora, no es necesario &mdash;dijo Pedro rechazando mi oferta.<\/p>\n<p>&mdash;No es molestia, lo hago con gusto &mdash;finalic&eacute; entrando a la casa sin dar oportunidad a que se negaran nuevamente.<\/p>\n<p>Pedro y Pablo se sentaron en la mesa de la cocina nerviosos y sorprendidos en lo que yo les preparaba el desayuno; ataviada &uacute;nicamente con mi corta y provocativa bata, &iexcl;cielos, ni siquiera estaba usando sandalias!<\/p>\n<p>Aprovechando lo atrevido y poco pr&aacute;ctico de mi atuendo, no dud&eacute; en tomar las poses m&aacute;s inc&oacute;modas y reveladoras para ofrecerles la mejor vista de mis bien torneadas piernas y mi redondo y firme trasero.<\/p>\n<p>Vali&eacute;ndome del reflejo de los anaqueles de la cocina pude captar perfectamente como ambos chicos bromeaban entre s&iacute;; mientras se sujetaban la entrepierna excitados por la inesperada escena ante sus ojos.<\/p>\n<p>Siguiendo con mi perverso juego, al momento de servirles el desayuno en sus platos me asegur&eacute; de inclinar traviesamente mi torso frente a ellos, para que pudieran echar un buen vistazo, a trav&eacute;s de mi bata, a mis hermosos y voluptuosos senos. Claro est&aacute;, sin olvidar mis buenos modales.<\/p>\n<p>&mdash;Av&iacute;senme, si se les antoja algo m&aacute;s &mdash;pregunt&eacute; p&iacute;caramente en doble sentido, con la maliciosa intenci&oacute;n de excitarlos a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Los chicos se miraron a los ojos entre ellos, antes de sonre&iacute;r descaradamente en complicidad; pues creo que todos los que nos encontr&aacute;bamos en ese momento en la cocina, sab&iacute;amos perfectamente que era lo que en realidad se les antojaba para desayunar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de asegurarme que mis invitados ten&iacute;an todo lo que necesitaban, decid&iacute; acompa&ntilde;arlos con una taza de caf&eacute;; &iexcl;bebi&eacute;ndolo de la manera m&aacute;s provocativa posible!<\/p>\n<p>Apoyando mis pies en una silla me sub&iacute; en la encimera barra desayunador para sentarme encima de ella y, cruzando las piernas, regalarles a mis invitados sentados frente a m&iacute; una inmejorable vista de ellas. El granito de la barra realmente se sent&iacute;a muy fr&iacute;a, pero vali&oacute; la pena por la reacci&oacute;n de los chicos.<\/p>\n<p>Ambos casi se asfixian, atragant&aacute;ndose con la comida intentando no mirarme de frente; y as&iacute; hubiera sido de no ser por un sorbo de jugo y unos cuantos golpes de pecho. Ambos juntaron sus rodillas tratando in&uacute;tilmente de ocultar su excitaci&oacute;n. Yo estaba en mi papel de femme fatal y lo estaba gozando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Les gusta nadar? &mdash;pregunt&eacute; para hacer un poco de conversaci&oacute;n antes de dar un sorbo a mi taza de caf&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;, yo soy muy buen nadador &mdash;respondi&oacute; Pedro alardeando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quisieran ir a nadar conmigo un rato antes de que se marchen? &mdash;pregunt&eacute; con voz dulce, casi suplicando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No se molestar&aacute; su esposo? &mdash;pregunt&oacute; Pedro preocupado, recordando las pesadas bromas que mi novio hab&iacute;a pronunciado el d&iacute;a anterior al sorprenderlos espi&aacute;ndome mientras yo nadaba en la piscina.<\/p>\n<p>&mdash;&Eacute;l no es mi esposo, s&oacute;lo somos amigos &mdash;dije para aclarar la situaci&oacute;n&mdash;; y adem&aacute;s &eacute;l se encuentra tan borracho que no se levantar&aacute; hasta despu&eacute;s de mediod&iacute;a.<\/p>\n<p>Los chicos volvieron a sonre&iacute;r entre ellos, incr&eacute;dulos por la situaci&oacute;n que la vida les estaba poniendo frente a ellos. Despu&eacute;s de todo, &ldquo;&iquest;cuando volver&iacute;an a tener la oportunidad de nadar con una mujer tan hermosa como yo?&rdquo;. &iexcl;Santo cielo, estaba comenzando a pensar igual que mi novio!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; dicen? &iquest;No dejar&aacute;n que una linda chica vaya a nadar sola? &mdash;insist&iacute; endulzando mi voz coquetamente.<\/p>\n<p>&mdash;Si no hay problema con el se&ntilde;or, cuente con nosotros &mdash;acept&oacute; Pedro en nombre de ambos.<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto, esp&eacute;renme a fuera &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>Regres&eacute; a la habitaci&oacute;n para buscar una toalla y un traje de ba&ntilde;o suficientemente atrevido para exhibir mi cuerpo descaradamente enfrente de los chicos; termin&eacute; escogiendo un diminuto bikini amarillo que dejaba muy poco a la imaginaci&oacute;n. Me lo puse r&aacute;pidamente, sin notar que mi novio hab&iacute;a despertado, alertado por mi ruidoso escape.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A d&oacute;nde vas? &mdash;pregunt&oacute; somnoliento entre dos bostezos.<\/p>\n<p>&mdash;Con los chicos a nadar un rato a la playa &mdash;respond&iacute; desvergonzadamente, tirando mi bata al piso para que &eacute;l constatara la forma atrevida en que pensaba exhibirme delante de aquellos dos j&oacute;venes.<\/p>\n<p>&Eacute;l sonri&oacute; resignado, aceptando mi respuesta. No le quedaba ponerse celoso en ese momento, despu&eacute;s del espect&aacute;culo que me hab&iacute;a hecho regalarles a Pedro y Pablo la noche anterior.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo, que te diviertas preciosa &mdash;coment&oacute; &eacute;l, antes de dejar caer nuevamente su cabeza en la almohada para intentar volverse a dormir&mdash;, pero no demasiado &mdash;agreg&oacute; conociendo perfectamente como me gustaba jugar con los hombres; y obvio, recordando algunas de mis aventuras pasadas.<\/p>\n<p>Tom&eacute; una toalla grande que ten&iacute;a especialmente para la playa, y sal&iacute; de la habitaci&oacute;n dejando a mi novio seguir con su muy necesario descanso.<\/p>\n<p>Antes de unirme a los chicos decid&iacute; detenerme en la cocina, para tomar unas bebidas con que refrescarnos despu&eacute;s de nadar. No ten&iacute;a m&aacute;s que agua y cerveza; obvio opt&eacute; por las cervezas, razonando que ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil desquitarme de ellos si los agarraba ebrios. Las coloqu&eacute; dentro de una peque&ntilde;a heladera de mano, junto a algo de hielo y otros bocadillos. Al salir al patio los chicos ya me estaban esperando junto a la piscina.<\/p>\n<p>Est&aacute; dem&aacute;s describir la cara de idiotas que pusieron tan pronto me vieron. La expresi&oacute;n en sus rostros al ver m&iacute; bien torneada anatom&iacute;a, apenas cubierta con el peque&ntilde;o bikini amarillo no ten&iacute;a precio. Sus ojos se abrieron grandes como un par de platos; quedando ambos mudos con la boca abierta.<\/p>\n<p>Claro est&aacute;, yo estaba consciente que la noche anterior este par de sin verg&uuml;enzas nos hab&iacute;an estado espiando a mi novio y a m&iacute; mientras fornic&aacute;bamos en la piscina; pero eso hab&iacute;a sido en penumbras, casi a oscuras. En ese momento yo estaba justo enfrente de ellos. &iexcl;En vivo y a todo color! Mi venganza iba viento en popa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Listos? &mdash;pregunt&eacute; fingiendo no notar el impacto que les hab&iacute;a causado.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro que s&iacute; &mdash;respondieron ambos casi babeando por mi escultural cuerpo, como si fueran un par de hambrientos perros callejeros frente a los cuales se blande un buen filete premium.<\/p>\n<p>Entregu&eacute; la toalla a Pedro y la heladera a Pablo, y sujet&aacute;ndolos a ambos por el antebrazo procedimos a caminar rumbo a la playa. El trayecto era corto pero aun as&iacute;, poniendo de pretexto lo accidentado del camino al descender a la playa, aprovech&eacute; para abrazarme a ambos a la menor oportunidad. Estaba dispuesta a todo con tal de cobrar venganza; de ser necesario, les iba a restregar mi trasero en la cara para que aprendieran a no andar de fisgones.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;D&oacute;nde colocamos las cosas se&ntilde;ora? &mdash;pregunt&oacute; t&iacute;midamente Pablo.<\/p>\n<p>&mdash;No me digas se&ntilde;ora, que me siento vieja &mdash;protest&eacute; riendo para darles confianza.<\/p>\n<p>Escogimos un sitio sobre la blanca arena; donde no llegaban las olas del mar para colocar la toalla y la heladera. Como los chicos originalmente s&oacute;lo hab&iacute;an venido a la casa a finalizar los trabajos de remodelaci&oacute;n, no ven&iacute;an preparados para meterse al mar, pr&aacute;cticamente vest&iacute;an la misma ropa del d&iacute;a anterior. Pero aun as&iacute; los anim&eacute; a darse un chapuz&oacute;n conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me acompa&ntilde;an? &mdash;pregunt&eacute; coquetamente d&aacute;ndoles la espalda para que se deleitaran con mi escultural figura.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta me met&iacute; al mar, el cual se encontraba en calma con olas moderadas. Pedro, quien result&oacute; ser el m&aacute;s extrovertido, fue el primero que comenz&oacute; a desabotonar su camisa para acompa&ntilde;arme. Pablo que era un poco m&aacute;s t&iacute;mido, siempre volteaba a ver la reacci&oacute;n de su amigo antes de actuar.<\/p>\n<p>Por ser temprano en la ma&ntilde;ana el agua estaba un poco fr&iacute;a por lo que mis pezones se pusieron duros casi de inmediato. Me sumerg&iacute; hasta el fondo para acostumbrar mi cuerpo a la temperatura del agua; cuando volv&iacute; a la superficie no pod&iacute;a creer lo que ven&iacute;a hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>La perfecta anatom&iacute;a de un par de bellos y j&oacute;venes chicos, saltando en el agua como si fueran un par de ni&ntilde;os juguetones. &iexcl;Vistiendo &uacute;nicamente calzoncillos! La suerte me sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Pedro, quien era un poco m&aacute;s alto y espigado, ten&iacute;a un abdomen bien marcado y atractivo, manos grandes y una sonrisa encantadora; por su parte Pablo quien era un poco m&aacute;s fornido ten&iacute;a los b&iacute;ceps m&aacute;s grandes y una espalda m&aacute;s ancha que la de su amigo, definitivamente el trabajo f&iacute;sico que tanto despreciaba mi novio ten&iacute;a sus beneficios.<\/p>\n<p>Los chicos llegaron hasta donde yo estaba y de un clavado se sumergieron para aclimatar sus cuerpos a la temperatura del agua; tom&aacute;ndose su tiempo para poder observar libremente mi hermosa anatom&iacute;a desde abajo antes de salir a la superficie sonrientes junto a m&iacute;.<\/p>\n<p>Como sus ropas no estaban hechas para nadar, me permit&iacute;an vislumbrar lo que ocultaban bajo ella. Dos gruesos y grandes bultos se marcaron bajos sus calzoncillos, d&aacute;ndome una idea de lo excitados que ambos se encontraban. Ten&iacute;a que encontrar la manera de mantenerlos as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieren jugar a capturar la bandera? &mdash;pregunt&eacute; inocentemente, como si creyera que se pod&iacute;an negar.<\/p>\n<p>Pedro y Pablo cruzaron sus miradas totalmente desconcertados, tratando de adivinar lo que yo ten&iacute;a en mente. &iexcl;Est&aacute;bamos en una solitaria playa, semi desnudos, adentro del mar! &iquest;De d&oacute;nde sacar&iacute;amos una bandera que capturar? Pobres, no sab&iacute;an lo que les esperaba.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo &mdash;asinti&oacute; Pedro&mdash;, &iquest;pero que usamos de bandera? &mdash;pregunt&oacute; juguet&oacute;n mir&aacute;ndome directamente a los ojos, con una sonrisa que me hac&iacute;a suponer lo que &eacute;l intu&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Perm&iacute;tanme un minuto &mdash;solicit&eacute; tiempo a los chicos para corregir ese peque&ntilde;o inconveniente, con algo igualmente peque&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me sumerg&iacute; hasta el cuello y con ambas manos, maniobr&eacute; el top de mi bikini hasta desabrocharlo, dejando mis voluptuosos senos flotando libremente bajo el agua ante los incr&eacute;dulos ojos de los chicos. Levant&eacute; mi brazo derecho sobre la cabeza agitando victoriosa la diminuta prenda como la presunta bandera a capturar; mientras que, con mi brazo izquierdo, simulaba cubrir mis senos con modestia (obvio sin esforzarme mucho).<\/p>\n<p>&mdash;Cuenten hasta 10 &mdash;orden&eacute;.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, me lanc&eacute; a nadar tan r&aacute;pido como me fue posible lejos de los chicos; sin detenerme a pensar que, con cada brazada, mis senos quedaban al descubierto sobre la l&iacute;nea del agua. No llevaba direcci&oacute;n ni rumbo, mi &uacute;nico objetivo era darles a mis perseguidores una presa &lsquo;no tan f&aacute;cil&rsquo; de atrapar. Aunque en el fondo de mi ser, ansiaba que me capturaran r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>Dudo mucho que los chicos hayan contado hasta 10. Repentinamente fui flanqueada por dos &lsquo;depredadores&rsquo;, uno a cada lado; quienes tirando fuertes manotazos contra mi cuerpo, trataban de alcanzar a su presa. La situaci&oacute;n era tan er&oacute;tica; el estar nadando casi desnuda con dos bellos chicos junto a m&iacute;, mientras nuestros cuerpos se frotaban accidentalmente, o premeditadamente, con cada brazada. &iexcl;La sensaci&oacute;n era indescriptible!<\/p>\n<p>Pedro fue quien primero me quit&oacute; el top de la mano para despu&eacute;s celebrar burl&oacute;n, agit&aacute;ndolo sobre su cabeza bailando ah&iacute; en medio del mar. S&oacute;lo para finalizar su festejo, simulando utilizar mi prenda para cubrir sus senos de manera simp&aacute;tica.<\/p>\n<p>&mdash;Se te ve mejor que a m&iacute; &mdash;dije entre risas bromeando con la celebraci&oacute;n de Pedro al intentar vestir mi prenda.<\/p>\n<p>Me encontraba casi exhausta, por el esfuerzo f&iacute;sico que me hab&iacute;a costado nadar huyendo de mis cazadores. Con cada jadeo de mi respiraci&oacute;n, mis senos se asomaban casi por encima del agua, acci&oacute;n que ten&iacute;a a los chicos sin parpadear, embelesados con la perfecci&oacute;n de mi cuerpo. &iexcl;Me encantaba!<\/p>\n<p>&mdash;Hag&aacute;moslo otra vez &mdash;suger&iacute; una vez que recuper&eacute; el aliento&mdash;. Pero &eacute;sta vez tienen que contar hasta 20 sin hacer trampa &mdash;exig&iacute;.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a bien que ninguno de ellos iba querer ser la presa, por lo que le ped&iacute; a Pedro que me regresara el top. &Eacute;l me lo dio sin objetar, pues esa peque&ntilde;a prenda era lo &uacute;ltimo que le interesaba de m&iacute;. Comenc&eacute; a nadar lentamente hacia atr&aacute;s para asegurarme que los chicos no hicieran trampa. Cuando estuve a una distancia de unos 10 metros, gir&eacute; mi cuerpo y comenc&eacute; a nadar nuevamente con todas mis fuerzas.<\/p>\n<p>La ventaja extra que me hab&iacute;an dado no fue de gran ayuda, pues unos cuantos segundos despu&eacute;s, ya ten&iacute;a a Pedro nadando junto a m&iacute;; restregando su cuerpo contra el m&iacute;o simulando intentar sujetar mi top, pero sin perder la oportunidad de tocar mis senos con su codo en el proceso. Una vez m&aacute;s, Pedro hab&iacute;a sido el indiscutible ganador. Y la siguiente vez tambi&eacute;n&#8230; y luego una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n ya se estaba volviendo muy predecible. Yo tratando de escapar nadando a toda velocidad y Pedro siendo el primero en alcanzarme; s&oacute;lo para terminar restreg&aacute;ndole a Pablo su victoria en la cara, no sin antes haberse dado gusto frotando su cuerpo con el m&iacute;o. Definitivamente Pedro era quien estaba gozando m&aacute;s con nuestro jueguito, por lo que empec&eacute; a sentirme mal por Pablo, &iexcl;el pobre chico no hab&iacute;a ganado una! Ten&iacute;a que equilibrar las cosas.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s le ped&iacute; a los chicos que contaran en lo que yo me alejaba de ellos; cuando finalizaron de contar se zambulleron para comenzar a nadar a toda velocidad tratando de alcanzarme. S&oacute;lo que esta vez, yo nad&eacute; en la direcci&oacute;n en la que ven&iacute;a Pablo, para darle un poco de ventaja. Pedro se pas&oacute; de largo junto a m&iacute; sin darse cuenta; mientras que Pablo quien nadaba m&aacute;s lento, visiblemente resignado a perder una vez m&aacute;s se llev&oacute; la sorpresa de su vida al topar su cabeza bajo el agua, &iexcl;contra mis senos desnudos!<\/p>\n<p>Pablo se qued&oacute; mudo (aunque pens&aacute;ndolo bien, hasta ese momento &eacute;l no hab&iacute;a hablado mucho), sorprendido por nuestro s&uacute;bito encuentro; yo me abrac&eacute; a &eacute;l sonriente, frotando mi pecho contra el suyo. &Eacute;l me sujet&oacute; por la cintura, al tiempo que una hermosa sonrisa se dibujaba en sus labios entendiendo finalmente la broma que le hab&iacute;a jugado a su amigo.<\/p>\n<p>Unos segundos despu&eacute;s, Pedro par&oacute; de nadar at&oacute;nito por no haberme alcanzado a&uacute;n. Volte&oacute; la vista hacia atr&aacute;s, hacia donde nosotros nos encontr&aacute;bamos, s&oacute;lo para observar con envidia como festej&aacute;bamos abrazados la primera victoria de Pablo.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a colocado mi top en sus dientes, para que &eacute;l moviera la cabeza simulando ser un tibur&oacute;n que desgarraba salvajemente a su presa; al tiempo que &eacute;l me sujetaba firmemente por la cintura. Mientras yo saltaba alegremente a su lado; logrando en cada salto sacar completamente mis senos por encima del agua y estrellarlos en el rostro del nuevo ganador.<\/p>\n<p>Todo este festejo en frente de los ojos de Pedro, quien luc&iacute;a visiblemente celoso y molesto; no pod&iacute;a creer que hubiese perdido por primera vez.<\/p>\n<p>&mdash;Eso no fue justo &mdash;protest&oacute; Pedro nadando hacia nosotros de mal humor.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;, Pablo gan&oacute; esta vez &mdash;refut&eacute; tomando mi top de la boca de Pablo y arroj&aacute;ndolo frente a Pedro.<\/p>\n<p>Yo me encontraba muy cansada para seguir con el mismo juego; y al parecer por lo que pod&iacute;a percibir creciendo bajo los calzoncillos de Pablo, a &eacute;l le gustaba que yo estuviera abrazada flotando a su lado con mis senos desnudos. Claro est&aacute;, Pedro ten&iacute;a otros planes.<\/p>\n<p>&mdash;Si lo quieres, ven por el &mdash;ret&oacute; Pedro tomando mi top y levant&aacute;ndolo muy alto, sobre su cabeza, molesto por la broma.<\/p>\n<p>Cr&eacute;anme, lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a era ese pedazo de tela de 30 d&oacute;lares. Sin embargo, hab&iacute;a algo en la actitud dominante y ruda de aquel chico frente a m&iacute; que me hac&iacute;a sentirme atra&iacute;da inconscientemente hacia &eacute;l. Me recordaba sutilmente a la soberbia y prepotencia de mi novio, s&oacute;lo que con mucho mejor cuerpo. Lo deseaba.<\/p>\n<p>Sin esperar a que me lo dijera dos veces, me liber&eacute; de los brazos de Pablo y tan ingenuamente como un pez me dispuse a caer en las redes de Pedro. &Eacute;l levantaba su brazo en alto para obligarme a saltar apoy&aacute;ndome en sus hombros, obviamente golpeando su rostro con mis senos en cada salto. Cada vez que estaba a punto de alcanzar mi top, &eacute;l me sujetaba por la cintura introduciendo sus largos dedos por los costados de mi tanga, jal&aacute;ndome hacia abajo con la intenci&oacute;n de desnudarme. La escena era s&uacute;per er&oacute;tica y excitante.<\/p>\n<p>Entre risas y toqueteos el provocativo juego con Pedro se prolongaba alegremente, dejando al t&iacute;mido Pablo en su papel de observador una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;Es un caso perdido ese chico&rdquo;, pens&eacute;. Ah&iacute; estaba junto a nosotros a escasos metros en el agua, con una atractiva chica semi desnuda al alcance de su mano; no hab&iacute;a nada que le impidiera unirse a la diversi&oacute;n. &iquest;O acaso esperaba una invitaci&oacute;n? Si as&iacute; era yo no se la iba dar. &iexcl;Estaba muy ocupada divirti&eacute;ndome con Pedro!<\/p>\n<p>Durante esos ardientes minutos pude recordar porque me hab&iacute;a fijado en un hombre como mi novio, soberbio y altanero. Definitivamente yo prefer&iacute;a un chico que no s&oacute;lo me deseara con locura si no que mi hiciera totalmente suya, que me poseyera, que fuera mi due&ntilde;o, que gozara maltrat&aacute;ndome s&oacute;lo por placer. En ese preciso momento Pedro era quien hab&iacute;a tomado el lugar de mi novio; con altas probabilidades de satisfacer mi necesidad de ser sometida vilmente por un verdadero hombre.<\/p>\n<p>Por otro lado, chicos como Pablo est&aacute;n condenados de por vida a ser solamente un pasivo observador m&aacute;s de quienes por derecho son aut&eacute;nticos ganadores. Tendr&iacute;a suerte si yo llegaba a recordar su nombre.<\/p>\n<p>Yo continuaba saltando una y otra vez, proyectando mis senos contra el rostro de Pedro, quien a esas alturas pon&iacute;a m&aacute;s empe&ntilde;o en bajarme la tanga, que en evitar que alcanzara mi top. En un momento dado despu&eacute;s de varios intentos, lo que ten&iacute;a que pasar pas&oacute; y mi tanga se desliz&oacute; hasta la mitad de mis muslos.<\/p>\n<p>Nuestras miradas se cruzaron por un segundo antes de estallar en una sonora carcajada echando la cabeza hacia atr&aacute;s, divertidos con el atrevimiento de Pedro. As&iacute; es como se debe comportar un verdadero hombre con una mujer; sin dudas ni disculpas, sin detenerse a pensar en lo apropiado de sus actos. Si un hombre quiere asegurarse que una mujer disfrute sexualmente con &eacute;l, es indispensable que &eacute;l sea primero quien satisfaga sus necesidades con ella. Para ese momento, Pedro hab&iacute;a decretado que &eacute;l ten&iacute;a derecho a eso y mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ya no me importaba el top en su mano, de hecho, nunca me import&oacute;; s&oacute;lo era el pretexto para poder tener un poco de diversi&oacute;n y excitante contacto cuerpo a cuerpo. Estando Pedro con la guardia baja, le arrebat&eacute; el top de la mano y lo arroj&eacute; hacia Pablo con desprecio para que se consolara s&oacute;lo con eso. &ldquo;Aquel d&iacute;a &eacute;l ya no obtendr&iacute;a nada m&aacute;s de m&iacute;&rdquo;, sentenci&eacute;.<\/p>\n<p>Pablo, tan ingenuo como era, tom&oacute; mi top flotando frente a &eacute;l y nad&oacute; hacia nosotros esperando participar de la diversi&oacute;n que hasta ese momento se hab&iacute;a auto negado. &ldquo;&iexcl;Demasiado tarde idiota!&rdquo;, pens&eacute;, pues yo ya hab&iacute;a definido los roles de la relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me entreg&oacute; la prenda en la mano, la cual tom&eacute; con absoluta indiferencia antes de volver a soltar, junto con Pedro, una nueva carcajada burl&aacute;ndonos de la condescendencia de su amigo. Pablo observaba sonriendo sin entender su situaci&oacute;n, &iexcl;hab&iacute;a que aclar&aacute;rsela! Hice una &lsquo;pelota&rsquo; con mi top y con todas mis fuerzas la arroj&eacute; lejos nuevamente.<\/p>\n<p>&mdash;Tr&aacute;ela como un perro &mdash;orden&eacute; riendo con desprecio.<\/p>\n<p>Pablo obedeci&oacute; sumisamente trayendo mi top con los dientes, como perro faldero; en lo que Pedro y yo nos abraz&aacute;bamos flotando sobre las olas, con los torsos desnudos, burl&aacute;ndonos abiertamente de su amigo. Ni siquiera me apuraba subir nuevamente mi tanga, la cual segu&iacute;an descendiendo por mis piernas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; pendejo! &mdash;exclam&eacute; riendo, burl&aacute;ndome de lo condescendencia de Pablo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;As&iacute; es, un verdadero pendejo! &mdash;asinti&oacute; Pedro.<\/p>\n<p>Ese insult&oacute; pronunciado inocentemente por los labios de Pedro me hizo recordar una vez m&aacute;s, las actitudes y malos modales de mi novio quien yo supon&iacute;a deb&iacute;a seguir dormido profundamente en la casa. Me encantaba su habla sucia y obscena, espec&iacute;ficamente en la intimidad cuando nos encontr&aacute;bamos fornicando. Y en ese momento yo deseaba que Pedro me insultara de esa manera.<\/p>\n<p>Me provocaba que fornicara conmigo ah&iacute; mismo en medio del mar, frente a los ojos de su pasivo amigo; pero hab&iacute;a un peque&ntilde;o inconveniente.<\/p>\n<p>No estaba segura si Pedro realmente se atrever&iacute;a a hacerlo o, s&iacute; por el contrario, se cohibir&iacute;a; o a&uacute;n m&aacute;s importante, si Pablo se fuese a conformar con ser s&oacute;lo un espectador o llegar&iacute;a a armarse de valor para un&iacute;rsenos en un tr&iacute;o.<\/p>\n<p>Pero de lo qu&eacute; si estaba segura, es que si consegu&iacute;a poner a ambos chicos ebrios era m&aacute;s probable que Pedro se desinhibiera y Pablo se sometiera.<\/p>\n<p>Por consiguiente, le orden&eacute; a Pablo, en su papel de mi sumiso esclavo personal, ir por la peque&ntilde;a heladera hasta la playa; tray&eacute;ndola de regreso hasta nosotros para que pudi&eacute;ramos beber una cerveza con la excusa de combatir la deshidrataci&oacute;n provocada por el calor del sol.<\/p>\n<p>Como la heladera era de pl&aacute;stico hueco la pudimos usar como una especie de mesita flotante, tan s&oacute;lo para apoyar nuestras bebidas en lo que nos refresc&aacute;bamos un poco bebiendo alegremente en medio del mar (olvid&aacute;ndonos por un rato de la ecolog&iacute;a). El vaiv&eacute;n de las olas provoc&oacute; que los efectos del alcohol se intensificaran m&aacute;s r&aacute;pido de lo normal, al grado que los tres nos desinhibimos casi de inmediato.<\/p>\n<p>&mdash;Es usted muy hermosa se&ntilde;ora &mdash;dijo Pedro cort&eacute;smente, con una p&iacute;cara sonrisa en su rostro.<\/p>\n<p>&mdash;Ya les dije que no me hablen de usted, que me hacen sentir vieja &mdash;exig&iacute; a ambos&mdash;. Dir&iacute;janse a m&iacute; como si fuera alguna de sus amigas o su novia &mdash;suger&iacute; sonriendo coquetamente con un gui&ntilde;o de ojo.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo, si t&uacute; insistes &mdash;asinti&oacute; Pedro&mdash;. &iexcl;S&oacute;lo quer&iacute;a decirte que est&aacute;s bien buena! &mdash;exclam&oacute; riendo descaradamente.<\/p>\n<p>Casi expulso la cerveza por mi nariz al escuchar tan profunda y desenfadada declaraci&oacute;n de amor; mientras mis nuevos amigos re&iacute;an divertidos por m&iacute; espont&aacute;nea reacci&oacute;n. Contuve la risa solamente por hacer honor a m&iacute; palabra; acababa de darles pie a tratarme con toda la confianza del mundo, ahora no pod&iacute;a echarme para atr&aacute;s exigiendo respeto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;As&iacute; es c&oacute;mo se les declaran a las chicas aqu&iacute; en su pueblo? &mdash;pregunt&eacute; riendo divertida, en lo que el fermentado l&iacute;quido escurr&iacute;a sugestivamente por mi cuerpo hasta mezclarse en el mar.<\/p>\n<p>&mdash;Algo as&iacute; &mdash;respondi&oacute; nuevamente Pedro, siendo todav&iacute;a el &uacute;nico de los dos chicos en animarse a hablar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s me dir&iacute;as, si en lugar de m&iacute;, se tratase de una de tus amiguitas? &mdash;pregunt&eacute; desafi&aacute;ndolo a utilizar conmigo sus mejores frases de conquistador.<\/p>\n<p>Pedro sonri&oacute;, aceptando el reto, hizo una peque&ntilde;a pausa no porque ocupara pensar mucho en su respuesta, sino m&aacute;s bien porque quer&iacute;a disfrutar lo excitante del momento.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Est&aacute;s como para cogerte todo el d&iacute;a! &mdash;exclam&oacute; vulgarmente al final con una amplia sonrisa de satisfacci&oacute;n; era obvio que lo estaba gozando bastante.<\/p>\n<p>No pude evitar re&iacute;r abiertamente con lo atrevido de la nueva declaraci&oacute;n de Pedro. Definitivamente ten&iacute;a una forma de ser tan franca y honesta que me encantaba. Por el contrario, Pablo callado como siempre, se limitaba a observarnos; m&aacute;s espec&iacute;ficamente a m&iacute;, riendo por la singular conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y t&uacute;, bello? &mdash;pregunt&eacute; dirigi&eacute;ndome a Pablo, tratando de incluirlo en la ardiente pl&aacute;tica&mdash; &iquest;C&oacute;mo me conquistar&iacute;as?<\/p>\n<p>Pablo sonri&oacute; nervioso, con unos ojos que reflejaban esa timidez que yo tanto detestaba en un hombre. De hecho, era s&oacute;lo por ser amable que le hab&iacute;a desafiado a responder la misma pregunta; era claro que perd&iacute;a mi tiempo con este chico. Con esa actitud tan esquiva no dudaba que a&uacute;n fuera virgen, deduje en mi interior.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Quiero darte duro por el culo! &mdash;exclam&oacute; Pablo soezmente, completamente desinhibido por el alcohol.<\/p>\n<p>Tan pronto escuch&eacute; la obscena propuesta de Pablo, solt&eacute; una carcajada abiertamente echando la cabeza hacia atr&aacute;s; borrando de mi mente la imagen que toda la ma&ntilde;ana me hab&iacute;a formado de aquel supuesto t&iacute;mido chico. Pues con esa contundente declaraci&oacute;n hab&iacute;a superado f&aacute;cilmente a su amigo. Ya no me era posible ocultar la emoci&oacute;n que me provocaba tener a estos dos hermosos chicos haciendo lo que se me antojaba.<\/p>\n<p>Si mis matem&aacute;ticas no fallaban, obviamente era mejor tener a dos machos a mi disposici&oacute;n en lugar de uno s&oacute;lo; pues significaba m&aacute;s diversi&oacute;n y placer para m&iacute;. Las cosas no pod&iacute;an salir mejor, o &iquest;tal vez s&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a ver si es verdad que ustedes dos, son tan conquistadores como presumen &mdash;dije yo, sonriendo nerviosa por lo excitante de la situaci&oacute;n&mdash;, &iquest;c&oacute;mo convencer&iacute;an a una linda chica como yo, algo ebria, para que se animara a realizar un tr&iacute;o con ustedes dos? &mdash;pregunt&eacute; ahora yo p&iacute;caramente, subiendo el tono de la conversaci&oacute;n&#8230; s&oacute;lo un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Los chicos cruzaron sus miradas, con una sonrisa de complicidad, poni&eacute;ndose de acuerdo s&oacute;lo con gestos e ininteligibles susurros. Conspirando maliciosamente entre ellos, para asegurarse de dar una respuesta que me complaciera; con la esperanza de que tal idea se materializara inmediatamente en aquellas inveros&iacute;miles circunstancias.<\/p>\n<p>Una vez que se hubieron puesto de acuerdo, ambos dirigieron su mirada hac&iacute;a m&iacute;, sonrieron con malicia; cambiando sus semblantes de dos amables y gentiles chicos a un par de aut&eacute;nticos locos degenerados. Observ&aacute;ndome en silencio, dej&aacute;ndome intrigada premeditadamente, casi a punto de exigirles que revelaran sus pensamientos. Pero justo antes de que les pudiera reclamar&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pinche pendeja, puta de mierda; ponte en cuatro para darte verga! &mdash;exclamaron ambos a grito abierto, con una perversa mirada de satisfacci&oacute;n en sus ojos.<\/p>\n<p>A pesar de estar nadando en las c&aacute;lidas olas del mar, las vulgares palabras de los chicos me cayeron como un balde de agua fr&iacute;a dej&aacute;ndome con la boca abierta. Confundida entre si debiera sentir terror o excitaci&oacute;n; una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n que estaba segura nunca hab&iacute;a experimentado hasta ese d&iacute;a. Me encontraba tan excitada que casi me ganaba la necesidad de orinar que, despu&eacute;s de haber bebido tanta cerveza, era l&oacute;gico que experimentaba; afortunadamente en esa ocasi&oacute;n mi bikini era color amarillo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cielo santo! &iquest;Cu&aacute;ntas chicas se han dejado coger con esa frase tan dulce? &mdash;pregunt&eacute; riendo sarc&aacute;sticamente.<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s de las que puedas imaginar &mdash;respondi&oacute; Pedro, fanfarroneando.<\/p>\n<p>La lasciva expresi&oacute;n en el rostro de los chicos, y lo que sus calzoncillos intentaban ocultar lo dec&iacute;a todo; se encontraban realmente muy excitados con la situaci&oacute;n. La escena ya no s&oacute;lo era er&oacute;tica, ahora hab&iacute;a tambi&eacute;n una alta dosis de morbo flotando en el agua junto a nosotros. El momento ideal para consumar mi perversa venganza.<\/p>\n<p>Aunque realmente la estaba pasando muy bien, divirtiendo con las bromas y ocurrencias de Pedro y Pablo, fing&iacute; estar un poco cansada; por lo que suger&iacute; realizar un &uacute;ltimo juego antes de salir del mar. Tom&eacute; nuevamente el top de mi bikini y les indiqu&eacute; a los chicos que jugar&iacute;amos a capturar la bandera una &uacute;ltima vez, pero con la peque&ntilde;a diferencia que esta vez tendr&iacute;a un premio para el ganador.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;l es el premio? &mdash;preguntaron ambos chicos abriendo sus ojos grandes a m&aacute;s no poder, brillando de lujuria.<\/p>\n<p>&mdash;Mi bikini &mdash;respond&iacute; desvergonzadamente sin dejar de sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>Tan pronto escucharon mi oferta, los chicos se entusiasmaron y comenzaron a chapotear de emoci&oacute;n. &iexcl;No daban cr&eacute;dito a lo que acababa de ofrecerles!<\/p>\n<p>Qui&eacute;n sabe que miles de cosas se habr&aacute;n imaginado que podr&iacute;an hacer conmigo frente a ellos, en aquella solitaria playa, &iexcl;totalmente desnuda! Pues si yo estaba renunciando voluntariamente a mi derecho de privacidad, por consiguiente, no deber&iacute;a haber demasiadas cosas a las cuales me pudiera yo negar.<\/p>\n<p>A decir verdad, creo que a ellos realmente no les importaba mucho saber qui&eacute;n de los dos me quitar&iacute;a esta vez mi top de la mano tanto como la situaci&oacute;n resultante. Ten&iacute;an suficientes razones para sentirse seguros y confiados de que s&oacute;lo tendr&iacute;an que alcanzarme una vez m&aacute;s para que sus fantas&iacute;as se hicieran realidad. Pobres ingenuos.<\/p>\n<p>Estando todos de acuerdo en las reglas de la competencia nos dispusimos a jugar. Ped&iacute; a los chicos que contaran una vez m&aacute;s hasta 20, en lo que me separaba de ellos unos 10 metros, para tomar un poco de ventaja extra. Ellos se encontraban todav&iacute;a mareados por los efectos del alcohol, pero sumamente ansiosos por empezar. Como dos hambrientos tiburones que olfatean la sangre de su indefensa presa; prestos a devorarla.<\/p>\n<p>Un segundo antes de que los chicos terminaran de contar, arroj&eacute; con todas mis fuerzas mi top frente a ellos para distraerlos. Ellos se paralizaron por un segundo quedando perplejos, totalmente confundidos; antes de lanzarse a nadar peleando torpemente entre s&iacute;, compitiendo por ser el primero en alcanzar mi maltratada prenda. Mientras yo furtivamente me zambull&iacute;a en el agua para escapar.<\/p>\n<p>Los chicos alcanzaron mi top casi al mismo tiempo, s&oacute;lo para enfrascarse en una fuerte y brutal batalla por retenerlo; neg&aacute;ndose a ceder la oportunidad de ser el &uacute;ltimo campe&oacute;n de aquella singular competencia. Creyendo equivocadamente que el vencedor tendr&iacute;a alg&uacute;n tipo de prebenda especial de mi parte.<\/p>\n<p>Cuando finalmente surgi&oacute; un ganador (supongo), &eacute;ste vio frustrado su intento de efectuar nuevamente su espont&aacute;neo baile de la victoria al haberme perdido de vista. Ambos giraban sus cabezas desesperados tratando de localizarme entre las olas, confundidos por mi enga&ntilde;o. Cuando al fin me divisaron saliendo a respirar, entendieron perfectamente que el juego hab&iacute;a cambiado. &iexcl;Ahora era la caza de la &lsquo;zorra&rsquo;!<\/p>\n<p>Sin detenerse a tomar aire, ambos comenzaron a nadar como locos nuevamente en la direcci&oacute;n en que yo me encontraba, suponiendo acertadamente, que la bandera que tendr&iacute;an que capturar en esta ocasi&oacute;n, &iexcl;era mi tanga! Ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder al otro la oportunidad de remover esa &uacute;ltima prenda de mi cuerpo; desnud&aacute;ndome personalmente.<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute; complacida y orgullosa, regode&aacute;ndome mezquinamente en mi vanidad; tratando de mantener una posici&oacute;n est&aacute;tica a pesar de las olas, flotando sobre el agua; hab&iacute;a conseguido sacar casi 30 metros de distancia entre ellos, era un riesgo muy bien calculado de mi parte. Me sent&iacute;a bastante confiada en conseguir mi objetivo.<\/p>\n<p>Los chicos combat&iacute;an codo a codo sin dar tregua. En toda la ma&ntilde;ana no hab&iacute;a visto a Pablo nadar con tanta enjundia; consciente de que no importaba cuantas veces hubiese sido superado por su amigo m&aacute;s temprano en aquella ma&ntilde;ana, &eacute;sta podr&iacute;a ser su redenci&oacute;n. Pedro por su parte no aflojaba el paso, demostrando que un verdadero hombre tiene que ganarse con su esfuerzo todo lo que desea. Su orgullo estaba en juego.<\/p>\n<p>Yo agitaba los brazos sobre mi cabeza haciendo se&ntilde;as, para que ambos ajustaran el rumbo, desviado por las encrespadas olas. Con cada brazada, la distancia entre nosotros se acortaba y ninguno de los dos daba se&ntilde;as de ceder; 20 metros, 15, 10, 5&#8230; me zambull&iacute; nuevamente bajo las olas, despist&aacute;ndolos una vez m&aacute;s. &iexcl;Definitivamente, esta zorra no iba ser presa f&aacute;cil!<\/p>\n<p>Cuando Pedro y Pablo se percataron de mi nueva fuga, se detuvieron repentinamente; se encontraban realmente muy cansados los pobres chicos, fatigados, exhaustos, respirando con dificultad. Un par de segundos de descanso solamente en lo que tomaban el tan necesario aire y me ubicaban bajo las aguas. Cuando por fin lo consiguieron entraron en p&aacute;nico; pues yo sal&iacute; a la superficie a 10 metros de distancia, nadando en direcci&oacute;n a la playa.<\/p>\n<p>Al darse cuenta de esto, los chicos inmediatamente se pusieron nuevamente a nadar tras de m&iacute; como un par de aut&eacute;nticos demonios; desesperados tratando de darme alcance, pues ahora ten&iacute;an claro que si no me capturaban antes de salir del mar perder&iacute;an su oportunidad de verme totalmente desnuda. &iexcl;No lo pod&iacute;an permitir!<\/p>\n<p>Fue una carrera mortal. Los tres nos esforzamos por nadar lo m&aacute;s r&aacute;pido que pudimos como si nuestra vida dependiera de ello, los chicos motivados lascivamente por el premio que les hab&iacute;a prometido; yo por el dulce placer malsano de neg&aacute;rselos. Al final, como lo hab&iacute;a calculado con anticipaci&oacute;n, s&oacute;lo hubo una ganadora.<\/p>\n<p>Con escasa ventaja llegu&eacute; a la playa, gateando afanosamente sobre la blanca arena, dobl&aacute;ndome de risa con actitud divertida y perversa. Cruc&eacute; los brazos con falsa modestia, intentando cubrir mis senos de los &aacute;vidos ojos de Pedro y Pablo; que agotados y frustrados se tiraban sobre la arena tras de m&iacute;, sin un &aacute;pice de fuerzas para siquiera protestar. Mi venganza hab&iacute;a sido bien planeada y ejecutada.<\/p>\n<p>Con nuestras escasas ropas nuevamente en nuestros cuerpos, nos recostamos a descansar, apretujados en la &uacute;nica toalla disponible; rozando mi h&uacute;meda y delicada piel contra dos atl&eacute;ticos y juveniles cuerpos de hombres, todav&iacute;a excitada por nuestros ardientes juegos.<\/p>\n<p>Hubi&eacute;semos querido seguir jugando los tres semi desnudos dentro del mar, pero el sol de mediod&iacute;a ya nos comenzaba a calar en la piel; adem&aacute;s ahora realmente ya me encontraba muy cansada, por lo que despu&eacute;s de que recuperamos la heladera y mi top indiqu&eacute; a los chicos que era momento de regresar, pues posiblemente mi novio ya estuviese despierto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Me despert&eacute; temprano al d&iacute;a siguiente como a las 9 de la ma&ntilde;ana, cuando escuch&eacute; algo de ruido que proven&iacute;a de la zona de la piscina. Me puse de pie y, cubriendo mi cuerpo desnudo &uacute;nicamente con una corta bata que se ataba por la cintura, sal&iacute; de la habitaci&oacute;n para investigar el origen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27226,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44321","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27226"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}