{"id":44330,"date":"2024-01-09T23:00:00","date_gmt":"2024-01-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-09T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-09T23:00:00","slug":"estudiante-a-tiempo-completo-puta-a-tiempo-parcial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/estudiante-a-tiempo-completo-puta-a-tiempo-parcial\/","title":{"rendered":"Estudiante a tiempo completo, puta a tiempo parcial"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44330\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">41<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En mi juventud, en mi etapa de punk errante, estuve una temporada en una peque&ntilde;a ciudad universitaria. All&iacute; llegu&eacute; a entablar amistad con una chica estudiante de matem&aacute;ticas. Es una carrera muy dif&iacute;cil, la chavala ten&iacute;a mucho coco.<\/p>\n<p>Se llamaba Esther y ten&iacute;a 21 a&ntilde;os. De complexi&oacute;n normal y de altura 1,65 m. Morena y de pelo muy largo y lacio. Con alg&uacute;n piercing que otro adornando su hermoso rostro.<\/p>\n<p>Nos conocimos de marcha un s&aacute;bado noche por la zona antigua, en uno de los pubs donde echan rock cl&aacute;sico. El caso es que se me acerca, me pide fuego, y comenzamos a romper el hielo. Esther iba muy mona aquel d&iacute;a. Botas camperas hasta la rodilla, minifalda vaquera y blusa con pronunciado escote.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unas copas y varios bailes, la noche acab&oacute; con una buena sesi&oacute;n de sexo duro y guarro. Pero no es de esto de lo que quiero hablar hoy. Sino de lo que me cont&oacute; ella, una vez que tuvimos confianza, de lo que hac&iacute;a para sobrevivir y cubrir gastos.<\/p>\n<p>Ella era desplazada y la beca que le otorgaban no le llegaba ni para satisfacer la mitad de lo que necesitaba para vivir con ciertas comodidades. As&iacute; que, decidi&oacute; ejercer la prostituci&oacute;n de forma ocasional. Esther al ver que yo era un trotamundos y que no era natural de aquellas tierras, se abri&oacute; a contarme cosas que ni a sus amigas y compa&ntilde;eras de clase se atrev&iacute;a a contar.<\/p>\n<p>Durante un tiempo nos convertimos en amigos con derecho a roce. Pensar que yo gozaba de un cuerpo que otros deb&iacute;an pagar por catar me provocaba cierto morbo, y sobre todo me sent&iacute;a muy afortunado. 30.000 pesetas de la &eacute;poca ten&iacute;a que pagar el maromo de turno para disfrutar de los encantos de Esther durante una hora. Por menos tiempo y dinero ella ni se molestaba en bajarse las bragas. La verdad es que era toda una geisha y sus clientes quedaban tan encantados, que hasta le agasajaban con suculentas propinas.<\/p>\n<p>Esther no ten&iacute;a proxeneta ni chulo que la maleara. Ella ejerc&iacute;a en su propio piso compartido, se sent&iacute;a m&aacute;s protegida. Casi nunca hab&iacute;a nadie y en el caso de que as&iacute; fuera, los pasaba como ligues ocasionales.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n, en la que est&aacute;bamos con el pitillo del post-folleteo, se anim&oacute; a contarme una an&eacute;cdota de cuando hubo una Convenci&oacute;n de Dentistas en la ciudad y tres odont&oacute;logos contactaron con ella para follar los cuatro a un tiempo.<\/p>\n<p>Esther ten&iacute;a anuncios de contactos en varios peri&oacute;dicos y en ellos pon&iacute;a un texto similar a este:<\/p>\n<p>&ldquo;Sof&iacute;a, chica espa&ntilde;ola de 21 a&ntilde;os, alta y morena. Estudiante y casi virgen. Encuentros ocasionales. Tengo labios carnosos y pechos turgentes. Franc&eacute;s y griego natural. Busco hombres agradables y solventes. 30.000 ptas. una hora. Tl. xxxxxxxxx&rdquo;.<\/p>\n<p>Esther cita a los tres dentistas en su piso a una hora en la que sus compa&ntilde;eras est&aacute;n en el gimnasio (ser&iacute;a inadecuado present&aacute;rselos como ligues ocasionales), y se prepara para el encuentro. No quiere dar imagen de loba, prefiere utilizar poco maquillaje, vestir de forma recatada y aparentar ser una estudiante c&aacute;ndida y mojigata. Con este tipo de clientes de profesi&oacute;n liberal y tirando a conservadores, econ&oacute;micamente le rentaba m&aacute;s dar el pego de chica d&oacute;cil. Las chicas demasiado agresivas les suelen inducir gatillazos.<\/p>\n<p>Pero dejemos mejor que sea Esther la que en primera persona nos relate el encuentro.<\/p>\n<p>La verdad es que los tres estaban de muy buen ver. Un poco estirados y sibaritas para mi gusto, pero para un polvo no estaban mal.<\/p>\n<p>El caso es que nada m&aacute;s entrar en el apartamento comienzan a sobarme y a decirme lo buena que estoy. Nada nuevo para mis o&iacute;dos. Ya s&eacute; que soy una diva.<\/p>\n<p>Al pasar por caja para desembolsar las 90.000 ptas. correspondientes uno de ellos (el m&aacute;s alto y robusto), comienza a regatear:<\/p>\n<p>&ndash;Si vas a estar con los tres una hora, &iquest;no deber&iacute;as cobrarnos 30.000 ptas.? No creo que nos puedas dedicar de forma eficiente la atenci&oacute;n debida a cada uno.<\/p>\n<p>&ndash;Con la Diosa Venus no se regatea. Adem&aacute;s, tranquilo, ninguno de los tres estar&aacute; desasistido. Cada uno ser&aacute; servido sin esperar turno y sin perder tiempo. Con mi boca, co&ntilde;o o culo os tendr&eacute; muy ocupados. Incluso con mis manos mantendr&iacute;a vuestros m&aacute;stiles bien entretenidos. Adem&aacute;s, el precio lo marca el n&uacute;mero de maromos. El tiempo es un marcador secundario. No voy a cobrar lo mismo por follarme en una hora a un t&iacute;o que por hacer un gang bang &ndash;le solt&eacute; con cierto enojo.<\/p>\n<p>Los otros dos lo comprend&iacute;an y se sent&iacute;an un poco molestos con el rata de su socio. Pero el avaro del grupo segu&iacute;a refunfu&ntilde;ando &ldquo;Aun as&iacute; es mucho cobrar la tarifa m&aacute;xima&rdquo;, &ldquo;Deber&iacute;as de hacernos un peque&ntilde;o descuento&rdquo;, etc., etc. Yo decid&iacute; que a este maromo lo escoger&iacute;a como chivo expiatorio, v&iacute;ctima propicia, para con &eacute;l practicar, utiliz&aacute;ndolo como cebo, mis cochinadas despechadas.<\/p>\n<p>Quisieron follarme de pie. Yo, entonces, me encaram&eacute; al m&aacute;s robusto. Mientras lo besaba y le comentaba que era un buen semental y que con &eacute;l me sentir&iacute;a bien cubierta, el hombre me la iba clavando en el chocho.<\/p>\n<p>Por detr&aacute;s se me acerc&oacute; un segundo. Para ayudar al primero a mantenerme elevada en el aire me sujetaba por la espalda, mientras, me iba introduciendo por el trasero su poll&oacute;n sin muchas delicadezas. Le daba igual si me dol&iacute;a o no. En cuatro arremetidas me la calc&oacute; entera, chocando su pubis contra mis nalgas.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvieron un buen cacho de tiempo (ellos de pie sujet&aacute;ndome fuerte y foll&aacute;ndome duro y yo como Santa Teresa, levitando). Sin posar los pies en el suelo me sent&iacute;a en el S&eacute;ptimo Cielo.<\/p>\n<p>El tercero en discordia se hab&iacute;a subido a una mesa para conseguir tener su polla a la altura de mi boca. Yo le pegaba lametazos y chupetones. Despu&eacute;s le morreaba la boca al hombre que ten&iacute;a enfrente para que saboreara, aunque fuera de forma indirecta, el rabo de su amigo. De forma alterna mamaba el rabo y despu&eacute;s morreaba con furia a mi chivo expiatorio. &iexcl;Pon&iacute;a cara de no gustarle mi aliento al muy maric&oacute;n! Jajaja.<\/p>\n<p>A medida que se les iban cansando los brazos, la gravedad hac&iacute;a mejor su trabajo al empalarme con m&aacute;s fuerza y en profundidad aquellos dos falos en el chochete y el ojete.<\/p>\n<p>El hombre al que se la chupaba quiso intercambiar con el que me daba por culo.<\/p>\n<p>Ni qu&eacute; decir tiene que mi aliento cambi&oacute; a peor. Si antes sab&iacute;a a polla, ahora hab&iacute;a que a&ntilde;adirle otro ingrediente m&aacute;s, el sabor a mi culo.<\/p>\n<p>Mi v&iacute;ctima propicia, al que ten&iacute;a a unos cent&iacute;metros de mi cara y endos&aacute;ndomela en la almeja, intentaba hacerme la cobra, intento fallido. Consegu&iacute; meterle la lengua bien adentro de su garganta, morrearle con ganas su interior (dej&aacute;ndole buenos restos de mi saliva), durante unos 30 segundos y exhalarle con fuerza mi aliento. La cara de asco que puso el muy desagradecido era para fotografiarla, jajaja.<\/p>\n<p>Ya cansado de ser el blanco de mis dardos, mi chivo expiatorio quiso cambiar de lugar. Escogi&oacute; encularme. Al posicionarse detr&aacute;s de m&iacute; cre&iacute;a &eacute;l librarse de mis besos envenenados, &iexcl;qu&eacute; enga&ntilde;ado estaba!<\/p>\n<p>El hombre que estaba en mi boca ocup&oacute; mi co&ntilde;o y el que estaba en mi culo ocup&oacute; mi boca.<\/p>\n<p>Mamo con ganas aquella polla reci&eacute;n salida de mi recto y en vez de besar, intercambiar saliva y juguetear con la lengua del que ocupaba mi co&ntilde;o y al cual ten&iacute;a enfrente, me giro, pasando un brazo alrededor del cuello de mi v&iacute;ctima escogida, para sujetarme mejor, y vuelvo a pegarle unos buenos morreos al hombre que se quer&iacute;a librar de mi lengua y labios con aromas a verga y culo. La saliva que le pas&eacute; ten&iacute;a color a caf&eacute; con leche, podr&aacute;s adivinar el por qu&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;El sexo es muy esclavo y duro, no es un camino de rosas. En muchas ocasiones te deja muy mal sabor de boca, jajaja &ndash;le suelto con sorna.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen folleteo intercambiando agujeros, pero sin cambiar de postura, y siempre morre&aacute;ndole a mi ya esclavo, deciden que me coloque de rodillas mientras ellos, de pie, se masturban con rabia. Se la machacan al tiempo que me recuerdan, como si una no lo supiera ya, lo zorra y golfa que soy.<\/p>\n<p>El primero en correrse fue mi robusto chivo expiatorio.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Toma, puta! Acl&aacute;rate el aliento con mi esperma. A ver si as&iacute; se te puede besar mejor &ndash;me solt&oacute;, mientras apuntaba todos sus chorros al interior de mi boca.<\/p>\n<p>Los otros dos se corrieron pr&aacute;cticamente a un tiempo, llen&aacute;ndome el pelo y la cara de tal cantidad de lefa que daba el pego de emplasto cut&aacute;neo contra el acn&eacute;.<\/p>\n<p>Yo me dirig&iacute; a mi v&iacute;ctima propicia, lo agarr&eacute; por el cuello y le di un morreo intenso aplastando mi cara contra la suya para restregarle el semen de sus amigos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; dec&iacute;as de mi aliento? &iquest;Es digno ahora para que me beses el d&iacute;a de nuestra boda? &ndash;le espet&eacute; con iron&iacute;a.<\/p>\n<p>Sus amigos se carcajeaban y le dijeron cosas como &ldquo;Estas putas siempre se salen con la suya&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando Esther acab&oacute; de contarme esta an&eacute;cdota, yo estaba tan salido que me la tuve que follar al instante. Sin olvidar, eso s&iacute;, el cunnilingus de rigor, que me sale muy bien.<\/p>\n<p>Al morrearle el co&ntilde;o not&eacute; que ella tambi&eacute;n se hab&iacute;a puesto muy cachonda con su propia narraci&oacute;n, porque ten&iacute;a el chumino empapado y chorretoso. &iexcl;Como a m&iacute; me gusta comerlos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>41 En mi juventud, en mi etapa de punk errante, estuve una temporada en una peque&ntilde;a ciudad universitaria. All&iacute; llegu&eacute; a entablar amistad con una chica estudiante de matem&aacute;ticas. Es una carrera muy dif&iacute;cil, la chavala ten&iacute;a mucho coco. Se llamaba Esther y ten&iacute;a 21 a&ntilde;os. De complexi&oacute;n normal y de altura 1,65 m. 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