{"id":44351,"date":"2024-01-11T23:00:00","date_gmt":"2024-01-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-11T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-11T23:00:00","slug":"un-mal-dia-2-de-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-mal-dia-2-de-6\/","title":{"rendered":"Un mal d\u00eda (2 de 6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44351\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parte 1: &quot;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-mal-dia-1-de-6\/\">Un mal d&iacute;a (1 de 6)<\/a>&quot;<\/p>\n<p>Parte II<\/p>\n<p>Media hora m&aacute;s tarde, Dua Lipa comenz&oacute; a cantar Don&acute;t start now como todas las ma&ntilde;anas a las 7 en punto. Yo segu&iacute;a de bruces, desnuda sobre el colch&oacute;n. Solo abr&iacute; un ojo para mirar la ventana. Una intensa cortina de agua corr&iacute;a por el lado exterior del cristal.<\/p>\n<p>&mdash;Mierda&hellip; Tengo que salir con tiempo. El tr&aacute;nsito va a estar fatal.<\/p>\n<p>Cuando silenci&eacute; el celular vi que ten&iacute;a un mensaje de audio de Emiliano de hac&iacute;a 10 minutos:<\/p>\n<p>&mdash;Hola, Vero. Cuando estaba saliendo de casa Alberto me dijo que hab&iacute;a tenido que cortar el agua de todos los departamentos &ldquo;A&rdquo;, porque la vecina del 7&ordm; est&aacute; con una p&eacute;rdida. Y parece que es del ca&ntilde;o principal que baja del tanque. Yo me ba&ntilde;&eacute; temprano y no tuve problemas, pero f&iacute;jate&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! &iexcl;Justo hoy!<\/p>\n<p>&hellip; Me estoy por meter al quir&oacute;fano. No voy a estar disponible hasta el mediod&iacute;a. Suerte con la entrevista. Ten&eacute;s un ingl&eacute;s que me calienta un mont&oacute;n. Te quiero, nena. &iexcl;Ah! Te dej&eacute; la llave del auto en la mesa de la cocina.<\/p>\n<p>Tir&eacute; el celular sobre la cama sin evaluar siquiera en responderle y salt&eacute; literalmente hacia el ba&ntilde;o. No pod&iacute;a perder un solo segundo m&aacute;s. Me met&iacute; en la ba&ntilde;era y mov&iacute; el control del monocomando hacia la izquierda. Inmediatamente comenz&oacute; a salir un hilo de agua que fue menguando hasta extinguirse definitivamente. Lo volv&iacute; todo hacia la derecha, dispuesta a usar solo la fr&iacute;a, pero no hubo ninguna respuesta. Me qued&eacute; desnuda, con la boca abierta, mirando la flor de la ducha durante diez segundos con la esperanza de que el agua se apiadara de m&iacute; y comenzara a fluir como todas las ma&ntilde;anas, pero no sucedi&oacute;. La impotencia inicial fue cediendo lugar a la desesperaci&oacute;n. Ya fuera de la ba&ntilde;era, me afirm&eacute; sobre la bacha para encontrar un punto de apoyo y le habl&eacute; a m&iacute; propio reflejo.<\/p>\n<p>&mdash;Ten&eacute;s que pensar en algo, Vero. Ten&eacute;s que pensar en algo YA&hellip;<\/p>\n<p>La primera opci&oacute;n era vestirme y salir as&iacute;, pringosa como estaba. No hab&iacute;a ninguna posibilidad de no llegar a la entrevista. Me mir&eacute; al espejo. En la mejilla izquierda, desde el ment&oacute;n hasta la ceja, ten&iacute;a una l&iacute;nea transparente que me tensaba la piel como una especie de cola vin&iacute;lica. Repasando c&oacute;mo se hab&iacute;an sucedido los hechos de aquella ma&ntilde;ana, me toqu&eacute; la nuca y pude palpar un mech&oacute;n de pelo completamente tieso. Luego, la base de la espalda y el culo. All&iacute; todav&iacute;a hab&iacute;a restos de semen fresco que al m&iacute;nimo contacto se me adhiri&oacute; entre los dedos. Tambi&eacute;n me toqu&eacute; abajo&#8230; Pude ver mi propia mueca de asco a trav&eacute;s del espejo: Era un enchastre. Como una desquiciada comenc&eacute; a frotarme la mano con la toalla, como si eso pudiera reemplazar una buena ducha, pero ni siquiera lograba quitarme el pringue de los dedos. Necesitaba agua. Ah&iacute; solt&eacute; las primeras l&aacute;grimas del d&iacute;a. Todas de impotencia por no haber detenido a Emiliano a tiempo; por no tener agua justo aquel d&iacute;a clave de mi vida.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Basta! &mdash;Le dije a mi reflejo &mdash;Ten&eacute;s que pensar, Vero. &iexcl;Pensar!<\/p>\n<p>Volv&iacute; al cuarto, tom&eacute; el celular y busqu&eacute; entre los contactos el n&uacute;mero de Alberto, el encargado.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, &iquest;Alberto? Soy Ver&oacute;nica del d&eacute;cimo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, se&ntilde;orita Ver&oacute;nica. Buen d&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; necesita?<\/p>\n<p>&mdash;Agua necesito, Alberto. AGUA.<\/p>\n<p>&mdash;Tuvimos que cortar, se&ntilde;orita, todos los departamentos &ldquo;A&rdquo; del edificio est&aacute;n sin agua. La se&ntilde;ora Adela del 7&ordm; &ldquo;A&rdquo; tiene el departamento inundando. Parece que es el ca&ntilde;o que baja del tanque. Estamos esperando al plomero y al arquitecto.<\/p>\n<p>No me interesaba para nada la vieja del s&eacute;ptimo, ni nada de lo que hubiera pasado con el puto ca&ntilde;o. Solo necesitaba una soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, Alberto&hellip; Usted entiende que me tengo que ba&ntilde;ar; &iexcl;Que tengo una reuni&oacute;n de trabajo en menos de dos horas!<\/p>\n<p>&mdash;Se le dije al Doctor cuando sali&oacute; esta ma&ntilde;ana temprano, se&ntilde;orita. &iquest;No tiene ning&uacute;n conocido en el departamento &ldquo;B&rdquo;? En su piso est&aacute; este chico&hellip; Ulises, &iquest;lo conoce?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;El vecino? &iquest;&Eacute;l tiene agua?<\/p>\n<p>&mdash;Claro, todos los departamentos &ldquo;B&rdquo; tienen agua. Es otro tanque.<\/p>\n<p>Conoc&iacute;a a mi vecino del &ldquo;B&rdquo; solo de cruzarlo en el palier o en el ascensor. Se hab&iacute;a mudado al edificio pocos d&iacute;as despu&eacute;s que yo. En uno de esos encuentros fortuitos me cont&oacute; que los padres le hab&iacute;an puesto un departamento en la capital para que estudie y le hab&iacute;an regalado un auto para que se maneje. Viv&iacute;a solo y no trabajaba. Todo servido en bandeja ten&iacute;a el nene. En los 10 pisos que nos separaban hasta planta baja me dijo tambi&eacute;n que estudiaba sistemas. Que no conoc&iacute;a a nadie y solo sal&iacute;a para cursar. Con Emi lo llam&aacute;bamos &ldquo;el nerd&rdquo; del &ldquo;B&rdquo;.<\/p>\n<p>Le agradec&iacute; a Alberto y cort&eacute; la llamada. No hab&iacute;a chance de ponerme a recorrer la mitad del edificio con mi aspecto de puta trasnochada, consultando a cada vecino si me pod&iacute;a prestar la ducha. El nerd parec&iacute;a una opci&oacute;n posible.<\/p>\n<p>Ya ten&iacute;a preparado todo el outfit para la entrevista desde hac&iacute;a dos d&iacute;as. Una pollera tubo negra hasta arriba de las rodillas y una blusa verde oliva abotonada, con un escote sobrio. Era tranqui, pero destacaba bien la cintura y el pecho en sus proporcionadas formas naturales. Algo elegante y sexy, y bien de verano. Puse todo en un bolso, junto a un par de sandalias negras de cuero. Con 1,72 de estatura, no necesitaba la incomodidad de los tacos. Saqu&eacute; una toalla de adentro del placard y tambi&eacute;n la met&iacute; en el bolso. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s? Mir&eacute; la hora, eran las 7.20 de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! Se est&aacute; haciendo tarde&hellip;<\/p>\n<p>&iexcl;El maquillaje! Fui al ba&ntilde;o y agarr&eacute; una bolsa de nylon. Met&iacute; el brillo labial y el r&iacute;mel. Tambi&eacute;n saqu&eacute; el champ&uacute; y la crema enjuague de la ba&ntilde;era. Todo fue a parar al bolso. &iexcl;La ropa interior! Eleg&iacute; del primer caj&oacute;n un conjunto blanco, no me convenci&oacute; del todo, as&iacute; que lo dej&eacute; sobre la cama para ver si se me ocurr&iacute;a otra opci&oacute;n. All&iacute; estaba mi celular. Al verlo se me ocurri&oacute; que ser&iacute;a mejor mandarle un mensaje al chico para anticiparle la situaci&oacute;n. Tom&eacute; el tel&eacute;fono, busqu&eacute; su n&uacute;mero en el grupo de vecinos del edificio y le escrib&iacute;: &ldquo;Hola Ulises. Soy Vero, tu vecina del A. &iquest;Est&aacute;s en casa? Tengo un problema y necesito pedirte un favor.&rdquo;<\/p>\n<p>Volv&iacute; a tirar el celular sobre la cama y me vest&iacute; con el pantal&oacute;n deportivo que sol&iacute;a usar cuando me quedaba en casa y una remera negra. No hac&iacute;a falta perder tiempo con la ropa interior. Solo hab&iacute;a que actuar, y r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a chequear el celular pero todav&iacute;a no hab&iacute;a respuesta. De hecho, ni siquiera lo hab&iacute;a le&iacute;do. Eran las 7.25&hellip; &iquest;Y si estaba durmiendo? O peor&hellip; &iquest;Y si ni siquiera estaba en casa?<\/p>\n<p>La &uacute;ltima pregunta me hizo correr un fr&iacute;o helado por la espalda.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquila, Vero. &mdash;Respir&eacute; profundo una, dos, tres veces&hellip; y volv&iacute; a mirar el celular: Ulises no estaba en l&iacute;nea&mdash;. No hay tiempo. Hay que actuar &mdash;Agarr&eacute; el bolso, las llaves de casa y sal&iacute; del departamento.<\/p>\n<p>Toqu&eacute; el timbre y esper&eacute;. Debajo de la letra &ldquo;B&rdquo;, sobre la puerta, estaba la mirilla. La observaba con atenci&oacute;n esperando ver alg&uacute;n reflejo que indicara movimientos del otro lado; nada. La impaciencia me estaba abordando. Suspir&eacute; y me volv&iacute; a tocar los restos de semen seco de la mejilla como para confirmar que segu&iacute;an all&iacute; y que el ba&ntilde;o no era una opci&oacute;n negociable. Volv&iacute; a presionar el pulsador del timbre. Esta vez lo sostuve con m&aacute;s insistencia. Desde el palier se pod&iacute;a escuchar el sonido agudo de la chicharra. &iquest;Si estaba durmiendo? &iquest;Lo escuchar&iacute;a desde su cuarto? &iquest;Ser&iacute;a suficiente como para despertarlo? Evit&eacute; pensar en la siguiente pregunta.<\/p>\n<p>Me colgu&eacute; el bolso sobre el hombro y volv&iacute; a presionar el pulsador con las dos manos, como si la mayor presi&oacute;n se transformara m&aacute;gicamente en m&aacute;s decibeles. Todav&iacute;a manten&iacute;a las dos manos sobre el timbre cuando mi visi&oacute;n se nubl&oacute;. Los ojos se me llenaron de l&aacute;grimas. &iquest;Cu&aacute;nto m&aacute;s tiempo iba a insistir? Liber&eacute; finalmente el pulsador y el silencio invadi&oacute; el palier. &iquest;Y si Ulises no hab&iacute;a pasado la noche all&iacute;? &iquest;Esa era mi &uacute;ltima carta? &iquest;El sacrificio de estos &uacute;ltimos seis a&ntilde;os depend&iacute;a &iacute;ntegramente de un vecino desconocido? &iquest;Tan fr&aacute;gil era todo al final? Las l&aacute;grimas se deslizaban por mis mejillas por segunda vez en la ma&ntilde;ana&hellip; y todav&iacute;a no eran las 8am.<\/p>\n<p>&mdash;No me puede estar pasando esto&hellip; No voy a llegar.<\/p>\n<p>Entonces se me ocurri&oacute; que quiz&aacute;s podr&iacute;a llamar al Sr. Iriarte para poner alguna excusa y posponer la entrevista. Eso implicaba dilapidar una imagen construida durante semanas basada en la responsabilidad, pero no hab&iacute;a otra posibilidad. Le dir&iacute;a algo sobre la lluvia&hellip; Sin pensar m&aacute;s tante&eacute; en los bolsillos del jogging para buscar el celular. No estaba all&iacute;. Lo hab&iacute;a dejado olvidado sobre la cama.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;MIERDAAA!<\/p>\n<p>Gir&eacute; 180 grados sobre mis pies mientras orientaba la llave hacia la cerradura de casa cuando escuch&eacute; el picaporte de mi vecino y el sonido de la puerta del departamento &ldquo;B&rdquo; abri&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pas&oacute; algo?&mdash; Articul&oacute; mi vecino con el esfuerzo propio de alguien que lleva mucho tiempo sin usar la voz.<\/p>\n<p>Cuando volv&iacute; nuevamente sobre mis pies, un chico de 19 a&ntilde;os, que parec&iacute;a de 15, me observaba incr&eacute;dulo desde el umbral de su departamento. Ten&iacute;a los pelos rubios largos todos revueltos y vest&iacute;a unos boxers negros elastizados como &uacute;nica prenda. El torso descubierto era blanco, flaco y desgarbado. Igual que sus piernas.<\/p>\n<p>Me abalanc&eacute; sobre Ulises y lo abrac&eacute; como si se tratara de un amigo al que no ve&iacute;a desde hac&iacute;a tiempo. En apenas un segundo, al sentir la tibieza de su cuerpo desnudo contra el m&iacute;o, recapacit&eacute; sobre lo desmedido de mi reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n&hellip; Perd&oacute;n por reaccionar as&iacute;. Perd&oacute;n por despertarte tan temprano. Soy Ver&oacute;nica, tu vecina.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, Ver&oacute;nica, te conozco&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Claro&hellip; Somos vecinos, jaja&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>Entonces not&eacute; que el chico me observaba detenidamente el lado izquierdo de la cara. El lado manchado&hellip; &iexcl;Dios&hellip; Qu&eacute; verg&uuml;enza! Muy en el fondo de mi mente sent&iacute; un odio irracional hacia mi novio. Pero no hab&iacute;a tiempo para eso.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo un problema y necesito pedirte ayuda.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Aj&aacute;&hellip;? &mdash;Ulises se rasc&oacute; la cabeza en un gesto de intentar prestar atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo que estar en Retiro a las 9 para una entrevista de trabajo muy importante, &iexcl;La m&aacute;s importante de mi vida! Y me levant&eacute; con el pie izquierdo &mdash;Obviamente, me salte&eacute; la conducta abusiva de Emiliano y el orgasmo frustrado de la primera ma&ntilde;ana, y fui directo al grano&mdash;: Me cortaron el agua y necesito ba&ntilde;arme para ir presentable a la entrevista.<\/p>\n<p>Su mirada volvi&oacute; sobre mi rostro pero adem&aacute;s gir&oacute; levemente hacia mi cabello, como si hubiese detectado algo extra&ntilde;o. De ning&uacute;n modo iba a darle explicaciones o excusas sobre aquello.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quer&eacute;s usar mi ba&ntilde;o? &mdash;pregunt&oacute;, intentando ir al grano.<\/p>\n<p>&mdash;Exacto. NECESITO ba&ntilde;arme. Ac&aacute; tengo la ropa, la tolla, todo&#8230; hasta el champ&uacute; &mdash; Y le mostr&eacute; el bolso&mdash; Solo necesito una ducha con agua. &iquest;Podr&aacute; ser?<\/p>\n<p>Me mir&oacute; de arriba a abajo con una parsimonia irritante dado mi estado de ansiedad.<\/p>\n<p>&mdash;Claro. Pas&aacute;. &mdash;dijo finalmente &eacute;l semidormido y sin pantalones. Y me abri&oacute; paso a su departamento.<\/p>\n<p>&mdash;Ac&aacute; est&aacute; el ba&ntilde;o. Deme un minuto que me lavo los dientes y te dejo.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, Gracias.<\/p>\n<p>Ulises entr&oacute; a su cuarto sac&oacute; unas cosas de all&iacute; y luego se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o. Cada segundo que pasaba era una eternidad. Necesitaba saber la hora pero no ten&iacute;a reloj y me hab&iacute;a dejado el celu olvidado en casa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Disculpame! &mdash;Le grit&eacute; desde el otro lado de la puerta&mdash; &iquest;Me podr&aacute;s decir la hora?<\/p>\n<p>&mdash;No tengo ac&aacute;. Fijate en la compu, en mi cuarto.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a entrado a un departamento &ldquo;B&rdquo; pero sab&iacute;a que eran m&aacute;s chicos que los &ldquo;A&rdquo;. Ahora lo comprobaba. Solo ten&iacute;a un cuarto en lugar de los dos del ala &ldquo;A&rdquo;. De todos modos se me antoj&oacute; demasiado para un adolescente solo. De hecho, comparado con mi vieja residencia estudiantil, era un lujo.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al cuarto. Ulises ten&iacute;a armado all&iacute; su bunker con una cama peque&ntilde;a debajo de la ventana; frente a la puerta, ocupando la centralidad del cuarto, estaba la computadora con dos monitores de gran tama&ntilde;o y una butaca estilo gamer. El escritorio donde estaban los monitores estaba atiborrado de cosas en un desorden total. A simple vista se ve&iacute;a un teclado iluminado con luces de colores, un mouse, comics, un desodorante en aerosol, auriculares gigantes, una caja de pizza abierta con dos porciones resecas, un cuaderno de espirales, un cepillo de pelo lleno de cabellos rubios, una caja abierta de pa&ntilde;uelos de papel, un casco se Darth Vader en miniatura que parec&iacute;a ser una l&aacute;mpara led, un lapicero lleno de biromes y marcadores, una botella gigante de coca cola destapada y a medio consumir, y miles de cosas m&aacute;s de menor tama&ntilde;o.<\/p>\n<p>Los monitores estaban oscuros pero solo bast&oacute; mover levente el mouse para que resplandecieran dos im&aacute;genes de comic estilo japon&eacute;s. El reloj de la barra de tareas marcaba las 7:56. En un d&iacute;a normal nunca habr&iacute;a demorado menos de media hora desde casa hasta el estacionamiento de la Compa&ntilde;&iacute;a. No pod&iacute;a tardarme m&aacute;s de 15 minutos en subirme al auto para estar tranquila. &iexcl;Necesitaba meterme en esa maldita ducha de una buena vez! Volv&iacute; en direcci&oacute;n al ba&ntilde;o. La puerta segu&iacute;a cerrada y no se escuchaba ruido de agua corriendo. Le di dos peque&ntilde;os golpes con el nudillo tratando de disimular mi creciente ansiedad.<\/p>\n<p>&mdash;Ulises, estoy realmente muy apurada, &iquest;podr&iacute;as&hellip; &mdash;Pero la puerta se abri&oacute; y el crio me abri&oacute; paso.<\/p>\n<p>&mdash;Listo. Ya pod&eacute;s pasar.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Gracias! Te prometo que termino en seguida. Estoy super apurada.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la puerta sin darle tiempo a responder. Del otro lado escuch&eacute; que dec&iacute;a algo as&iacute; como que si necesitaba algo, &eacute;l iba a estar en el cuarto.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Gracias! &mdash;grit&eacute;, mientras rebuscaba en el bolso los potes de champ&uacute; y enjuague, y la toalla.<\/p>\n<p>En menos de diez segundos me hab&iacute;a quitado las &uacute;nicas dos prendas que tra&iacute;a. Solo hice una pausa para hacer el primer pis de la ma&ntilde;ana que, con todo el apur&oacute;n, lo ven&iacute;a postergando demasiado. El chorro me pareci&oacute; interminable, pero liberar la vejiga me regal&oacute; unos hermosos segundos de alivio. Dej&eacute; caer las &uacute;ltimas gotas y salt&eacute; del inodoro para entrar directo al box de ducha. El agua sal&iacute;a tibia, abundante y con mucha potencia. Tom&eacute; el jab&oacute;n que hab&iacute;a en la jabonera y comenc&eacute; a frotarlo con fuerza entre mis nalgas. Con el culo lleno de espuma pens&eacute; en lo mucho que deb&iacute;a agradecerle a Ulises el tremendo favor que me estaba haciendo. Quiz&aacute; le comprar&iacute;a alg&uacute;n regalo de agradecimiento cuando tuviera tiempo de pensar en ello. Fregu&eacute; mi sexo con la mano enjabonada para quitar la amalgama de semen, flujo y orina mientras el agua caliente impactaba directo sobre mi cabeza y mi espalda buscando quitar los restos de esperma reseco.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a forma de calcularlo con certeza pero creo que tres minutos despu&eacute;s ya estaba cerrando el grifo. Me sequ&eacute; el cuerpo en velocidad r&eacute;cord dentro del box y envolv&iacute; mi cabello con el toall&oacute;n, estilo turbante. Todo estaba saliendo seg&uacute;n lo planeado.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la ducha y volv&iacute; inmediatamente sobre el bolso que hab&iacute;a arrojado sobre el lavabo. Met&iacute; las dos manos y revolv&iacute; una vez&hellip; dos veces&hellip; tres&hellip; Nada. No estaba la ropa interior.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! &iexcl;Mierda! &iexcl;Mierda! &mdash;Repet&iacute; entre dientes mientras una imagen del conjunto blanco sobre la cama me invad&iacute;a la mente&mdash;. Me olvid&eacute; de meterla en el bolso.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a hiperventilar. &iquest;Cu&aacute;les eran mis opciones? &iquest;Vestirme sin ropa interior y volver a casa para volver a desvestirme, ponerme la bombacha y el corpi&ntilde;o, y volver a vestirme? &iquest;Cu&aacute;nto me llevar&iacute;a todo eso? Adem&aacute;s ten&iacute;a que cepillarme y maquillarme&hellip; No era opci&oacute;n. &iquest;Ir a la entrevista sin ropa interior? Inc&oacute;modo&hellip; Adem&aacute;s, la blusa verde de gaza me iba a delatar&hellip; Y no quer&iacute;a quedar como una puta con mi futuro jefe. Otra vez sin opciones&hellip;<\/p>\n<p>Excepto que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Uliseees! &mdash;llam&eacute; en un tono casi imperativo. Aguard&eacute; unos pocos segundos mientras miraba mi turbante improvisado a trav&eacute;s del espejo del botiqu&iacute;n. Me imagin&eacute; a mi vecino enajenado en alg&uacute;n jueguito con sus auriculares puestos y volv&iacute; a llamar a&uacute;n m&aacute;s fuerte&mdash;: &iexcl;ULISEEES!<\/p>\n<p>&mdash;Si&hellip; &iquest;Pas&oacute; algo? &mdash;pregunt&oacute; preocupado mientras abr&iacute;a completamente la puerta del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Gir&eacute; sobresaltada sobre m&iacute; misma intentando cubrir mi cuerpo desnudo con mis propias manos. No pod&iacute;a creer lo rid&iacute;cula y vergonzosa que resultaba toda aquella situaci&oacute;n. Qued&eacute; de espaldas a la puerta y a mi vecino, con una mano abierta intentando taparme el culo y con el otro brazo cruzado sobre las tetas.<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento. &mdash;dijo. Pero no se movi&oacute; de all&iacute; ni un mil&iacute;metro ni cerr&oacute; la puerta. Solo desvi&oacute; su mirada de mi cuerpo hacia la pared. Por un segundo pens&eacute; que el adolescente se hab&iacute;a sentido intimidado por lo inc&oacute;moda de la situaci&oacute;n, Pero un segundo m&aacute;s tarde me di cuenta que ten&iacute;a su vista clavada en mi sexo que se reflejaba brillante, depilado y completamente descubierto a trav&eacute;s del espejo. Inmediatamente gir&eacute; sobre mis pies y me abalanc&eacute; sobre la puerta para cerrarla. A Ulises no le qued&oacute; m&aacute;s opci&oacute;n que dar un paso atr&aacute;s para que no le rompiera la nariz de un portazo. Despu&eacute;s de tres segundos de silencio en el que solo pens&eacute; en no desviarme de mi objetivo, volv&iacute; a abrir la puerta apenas unos cent&iacute;metros para continuar con el plan. All&iacute; estaba el adolescente entre inseguro y excitado. Todav&iacute;a segu&iacute;a en calzones. No quise detener mi atenci&oacute;n en la evidente erecci&oacute;n que llevaba debajo.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n, pero&hellip; Escuch&eacute; gritos y pens&eacute; que te hab&iacute;a pasado algo. &mdash;se justific&oacute;, mientras llevaba sus dos manos a la entrepierna y desviaba su mirada de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Si hay una mujer en el ba&ntilde;o, no viene mal llamar primero, &iquest;no? &mdash;dije en tono de reprimenda indulgente.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. Lo siento, yo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ya est&aacute;. Es tu casa; es tu ba&ntilde;o; y me est&aacute;s haciendo un gran favor. Te lo agradezco. Pero necesito que hagas algo m&aacute;s por m&iacute;. &mdash;Entonces le tend&iacute; las llaves de mi departamento por la puerta entreabierta. &Eacute;l las tom&oacute; y me mir&oacute; desconcertado. &mdash;Me olvid&eacute; algo en casa&hellip; Mi ropa interior. Est&aacute; sobre la cama. Entr&aacute;s al departamento; pasando el comedor est&aacute; el pasillo. Al fondo a la derecha, est&aacute; mi cuarto. &iquest;Podr&aacute;s hacerlo lo m&aacute;s r&aacute;pido posible?<\/p>\n<p>&mdash;Claro, Ver&oacute;nica. Ya mismo.<\/p>\n<p>Y desapareci&oacute; de mi vista con un movimiento torpe. Un momento despu&eacute;s escuch&eacute; la puerta del departamento cerrarse. Respir&eacute; hondo y me maldije por lo raro e inc&oacute;modo que se estaba tornando todo aquello. Pero no hab&iacute;a tiempo para eso. Ten&iacute;a que ocuparme de mi cabello. Esta vez no hizo falta revisar el bolso. Estaba segura que no hab&iacute;a agarrado el cepillo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No pod&eacute;s ser tan boluda, Ver&oacute;nica! &mdash;Me grit&eacute; a m&iacute; misma. Pero a mi memoria volvi&oacute; el escritorio desordenado de mi anfitri&oacute;n. All&iacute; hab&iacute;a uno, junto al casco del puto Darth Vader.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del ba&ntilde;o a toda m&aacute;quina, as&iacute; en pelotas como estaba, sabiendo que ten&iacute;a unos segundos de soledad. All&iacute; estaba el cepillo. Lo arrebat&eacute; con torpeza para volver al espejo del ba&ntilde;o cuando por accidente empuj&eacute; la butaca, esta gir&oacute; sobre su eje e impact&oacute; sobre el borde del escritorio. Los monitores se encendieron de golpe y por un momento el mundo se detuvo a mi alrededor. El cepillo simplemente se desplom&oacute; de mi mano porque mis dedos ya no ofrec&iacute;an resistencia. No pod&iacute;a ser cierto lo que estaba viendo. La pantalla de la derecha mostraba una imagen perfecta, en alta definici&oacute;n y en tiempo real del box en el que me hab&iacute;a duchado hac&iacute;a algunos minutos. La de la izquierda tambi&eacute;n mostraba una imagen del mismo ba&ntilde;o, pero desde un &aacute;ngulo extra&ntilde;o, como si estuviesen filmando desde el suelo. Se ve&iacute;a gran parte del techo y de la pared.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a una parte del mi cerebro que solo quer&iacute;a seguir adelante. Quer&iacute;a recuperar el cepillo del suelo y volver al ba&ntilde;o para llegar a la maldita entrevista. Pero la otra parte de mi cerebro se apoder&oacute; de m&iacute;. Me abalanc&eacute; sobre el escritorio y puse mi mano sobre el mouse. El cursor estaba sobre el monitor de la derecha. Fui hasta el borde inferior. A la izquierda hab&iacute;a un punto rojo junto a la palabra &ldquo;Live&rdquo;. Pegado, un timer que marcaba 5 minutos, 32 segundos, 33, 34, 35&hellip;<\/p>\n<p>Deslic&eacute; el cursor hacia la barra de reproducci&oacute;n y di click en el inicio. El reloj se volvi&oacute; a cero pero nada nuevo apareci&oacute; en la imagen. Adelant&eacute; 30 segundos y nada, pero cuando estaba a punto de volver a deslizar la barra, me veo a m&iacute; misma entrando al box de ducha.<\/p>\n<p>&mdash;No puede ser&hellip; &iexcl;Este pervertido hijo de puta me estuvo espiando todo el tiempo!<\/p>\n<p>Era obvio desde el comienzo, pero hasta que no vi mi propia imagen completamente desnuda en la pantalla no quise creerlo. No pod&iacute;a creerlo. Me llev&eacute; las manos a la boca. No pod&iacute;a dejar de mirarme a trav&eacute;s del monitor freg&aacute;ndome el culo y la vulva fren&eacute;ticamente, mientras mis pechos sub&iacute;an y bajaban acompasados. Luego gir&eacute; y la c&aacute;mara me capt&oacute; desde atr&aacute;s mientras me lavaba la cabeza. Ve&iacute;a como la espuma ca&iacute;a por mi espada, mi cola y mis piernas y&hellip; y no lo pod&iacute;a creer. No daba cr&eacute;dito a semejante nivel de exposici&oacute;n&hellip; de violaci&oacute;n a mi intimidad. Pero lo peor siempre se hac&iacute;a esperar. &iquest;Era posible que siempre hubiera algo peor esperando aquella ma&ntilde;ana?<\/p>\n<p>Repet&iacute; la operaci&oacute;n con el monitor de la izquierda, el que enfocaba el ba&ntilde;o desde abajo, como si la c&aacute;mara se hubiese tumbado. Llev&eacute; el contador a cero y la luz roja de &ldquo;live&rdquo; se apag&oacute;. Esta vez no hubo que esperar nada. A los 5 segundos entr&eacute; en cuadro. Todav&iacute;a llevada puesto el jogging y la remera negra. La c&aacute;mara me tomaba en un &aacute;ngulo inclinado desde abajo. Yo estaba de espadas removiendo el interior del bolso. Cuando encontr&eacute; lo que necesitaba me quit&eacute; la ropa a velocidad r&eacute;cord. Si el plano de mi cuerpo desnudo, enfocado desde aquel &aacute;ngulo bajo, me resultaba realmente obsceno, no pude evitar sentir asco con lo que vino despu&eacute;s. Mi culo se acerc&oacute; a la c&aacute;mara hasta completar todo el cuadro. El perverso hijo de puta de mi vecino hab&iacute;a puesto una c&aacute;mara escondida dentro del inodoro. No quise ver, pero no pude evitarlo. Todo mi sexo estaba expuesto. Mis labios mayores, abiertos, chorreaban un l&iacute;quido blanquecino y viscoso. Mis labios menores temblaban levemente durante la salida violenta de la orina. Mientras descargaba mi vejiga, el propio reflejo muscular del suelo p&eacute;lvico provocaba que mi ano se dilatara y contrajera en pulsos irregulares. Y todo eso pod&iacute;a apreciarse en detalle a trav&eacute;s de la imagen en alta definici&oacute;n. Fue entonces que tuve que contener una arcada.<\/p>\n<p>En ese momento escuch&eacute; la puerta del departamento. Ulises estaba de vuelta y yo completamente desnuda en su cuarto. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Ya no ten&iacute;a tiempo de volver al ba&ntilde;o, pero adem&aacute;s volver al ba&ntilde;o no era opci&oacute;n. De ning&uacute;n modo iba a volver para continuar con el espect&aacute;culo. Entonces cerr&eacute; la puerta, le ech&eacute; llave y me dej&eacute; caer de espaldas sobre ella. &iquest;Qu&eacute; deb&iacute;a hacer?<\/p>\n<p>Del otro lado, pod&iacute;a sentir sus pasos acercarse en silencio.<\/p>\n<p>Mi mente estaba perdida y mis ojos no se pod&iacute;an apartar del monitor de la izquierda donde mis labios menores en primer plano aun goteaban orina y semen.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ver&oacute;nica? &iexcl;Ac&aacute; tengo tus cosas! &mdash;anunci&oacute; desde el otro lado de la puerta, con tono de querer ser el empleado del mes. Pero no recibi&oacute; respuesta.<\/p>\n<p>Toc&oacute; la puerta del cuarto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s ac&aacute;? &mdash;Era una pregunta obvia. &iquest;D&oacute;nde m&aacute;s iba a estar?<\/p>\n<p>Cuando me levant&eacute; del inodoro y toda mi intimidad sali&oacute; de escena, una voz habl&oacute; en mi cabeza. Era mi propia voz:<\/p>\n<p>&mdash;No te olvides del objetivo. Est&aacute;s ac&aacute; por un objetivo. No la cagues ahora, por favor, todav&iacute;a hay tiempo.<\/p>\n<p>El reloj del monitor marcaba las 8:05. &iexcl;Hab&iacute;a perdido unos minutos preciosos! Pero todav&iacute;a no era irreversible. El plan lleg&oacute; a mi cabeza en un segundo y sin perder m&aacute;s tiempo se lo hice saber a los gritos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Quiero que metas toda mi ropa en el bolso, incluido lo que fuiste a buscar. Lo dejes al lado de esta puerta y te encierres en el ba&ntilde;o! &iexcl;NO TE QUIERO VER CUANDO SALGA, PAJERO, HIJO DE PUTA!<\/p>\n<p>Primero hubo silencio. Despu&eacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ver&oacute;nica, yo&hellip; &mdash;Le temblaba la voz&mdash;. No ten&iacute;as que ver lo de&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pero lo vi, pervertido de mierda! &iexcl;Te voy a denunciar a la polic&iacute;a por acoso! &iexcl;Por violaci&oacute;n a la intimidad! &iexcl;Vas a ir preso!<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; no ten&iacute;as que entrar a mi cuarto&hellip; yo&hellip; &mdash;Estoy segura que pude escuchar su congoja, como si estuviera conteniendo el llanto. &mdash;No quise ofenderte, de verdad&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No tengo tiempo para tus mariconadas de pendejo pajero! &iexcl;Dajame el bolso del otro lado de la puerta con la ropa y la llave de mi casa y encerrate en el ba&ntilde;o a hacerte la paja!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;La&hellip; la llave? No la traje.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;C&oacute;mo que no la trajiste?! &iexcl;No te hagas el boludo que me tengo que ir ya mismo!<\/p>\n<p>&mdash;No la tengo. La dej&eacute; en tu casa&hellip; En la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;C&Oacute;MO QUE LA DEJASTE EN MI CASA?!! &iexcl;&iquest;Y TE FUISTE Y CERRASTE LA PUERTA!?<\/p>\n<p>La respuesta monos&iacute;laba fue un susurro pero lleg&oacute; clara a mis o&iacute;dos como una trompada de knock out:<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Dej&eacute; deslizar mi espalda desnuda sobre la puerta hasta que el culo me detuvo contra el fr&iacute;o del porcelanato. Me agarr&eacute; la cabeza, me arranqu&eacute; la toalla que ten&iacute;a enrollada y la tir&eacute; con violencia contra los monitores:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;AAAAH&hellip;!&mdash; Grit&eacute; con impotencia.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a entrar a casa. No pod&iacute;a recuperar mi tel&eacute;fono, ni mi billetera con los documentos, las tarjetas y el efectivo. &iexcl;No pod&iacute;a usar el auto porque las llaves estaban en casa! &iquest;Pod&iacute;a tomar un taxi? &iquest;Iba a conseguir un auto en pleno diluvio universal? Y si lo consegu&iacute;a, a pesar de la suerte que se hab&iacute;a empe&ntilde;ado en acompa&ntilde;arme desde temprano, &iquest;c&oacute;mo iba a pagarlo? Avisarle a Iriarte que no iba a llegar en horario a la entrevista era una mala estrategia. No poder llamarlo en absoluto, era mucho peor.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora s&iacute; que la cagaste, pendejo. La cagaste definitivamente.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a haber hecho cualquier cosa: llorar; salir y golpear al pelotudo de mi vecino hasta matarlo; romperle la computadora y todo lo que ten&iacute;a en esa habitaci&oacute;n asquerosa. Pero vi el cepillo tirado en el piso, lo ten&iacute;a muy cerca de la mano. Entonces lo levant&eacute; y empec&eacute; a cepillar mi brillante, larga y lacia cabellera negra.<\/p>\n<p>Habr&iacute;an pasado dos minutos cuando Ulises pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s&hellip; bien?<\/p>\n<p>No esperaba que abriera la puerta, pero lo hice. Mucho menos esperaba verme all&iacute; parada, completamente desnuda, pero all&iacute; estaba. Lo mir&eacute; a los ojos. Baj&oacute; la vista pero no pudo ir mucho m&aacute;s all&aacute; de mis pechos. All&iacute; la detuvo.<\/p>\n<p>&mdash;Pedime un Uber. &iexcl;Ya!<\/p>\n<p>&mdash;Ok<\/p>\n<p>Yo recuper&eacute; mi bolso y volv&iacute; a cerrar la puerta en su cara. La puerta de su propio cuarto.<\/p>\n<p>Estuve peinada y vestida en tiempo r&eacute;cord. El maquillaje quedar&iacute;a para otro momento. Sal&iacute; del cuarto. Ulises segu&iacute;a frente a la puerta, en calzones y parado en el mismo lugar.<\/p>\n<p>&mdash;Puedo explicarte lo del ba&ntilde;o&hellip; Yo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ni se te ocurra decir una palabra sobre eso. Ya vas a tener tiempo de hablar con mi abogado. &iquest;Pediste el auto?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. Dice que llega en 50 minutos.<\/p>\n<p>Imposible. Iba a tener que buscar un taxi en la calle, en pleno diluvio. En un barrio residencial en el que, de por s&iacute;, no sol&iacute;an pasar muchos taxis. No me importaba nada. Hab&iacute;a llegado hasta all&iacute; a pesar de todo. No me iba a detener ahora.<\/p>\n<p>Encar&eacute; hacia la salida del departamento de mi vecino sin despedirme ni darle las gracias por los servicios prestados. Tom&eacute; el picaporte para salir al palier y en ese momento vi algo que se me revel&oacute; como la luz al final del t&uacute;nel. Sin pensarlo dos veces, tom&eacute; el llavero que colgaba junto a la puerta que dec&iacute;a &ldquo;Toyota&rdquo; y sal&iacute; del departamento.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al ascensor y presion&eacute; el bot&oacute;n para ir directo al estacionamiento. Actuaba por instinto. S&iacute;, estaba dispuesta a robarme un auto porque el objetivo m&aacute;s importante de mi vida estaba a punto de desmoronarse. Durante el descenso termin&eacute; de arreglar mi cabello frente al espejo del ascensor. Luego me mir&eacute; a m&iacute; misma y me gust&eacute;. Me gustaba esa mujer decidida. Dispuesta a todo para cumplir sus sue&ntilde;o. Esa mujer que siempre fui.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a torcer mi suerte. &mdash;me dije, muy segura de m&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando el ascensor se detuvo segu&iacute;a sonriendo.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a salir mal?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Parte 1: &quot;Un mal d&iacute;a (1 de 6)&quot; Parte II Media hora m&aacute;s tarde, Dua Lipa comenz&oacute; a cantar Don&acute;t start now como todas las ma&ntilde;anas a las 7 en punto. Yo segu&iacute;a de bruces, desnuda sobre el colch&oacute;n. Solo abr&iacute; un ojo para mirar la ventana. 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