{"id":44417,"date":"2024-01-16T23:00:00","date_gmt":"2024-01-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-16T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-16T23:00:00","slug":"mi-maestra-favorita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-maestra-favorita\/","title":{"rendered":"Mi maestra favorita"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44417\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta historia es ficticia y est&aacute; basada en mis fantas&iacute;as con mi maestra favorita de la secundaria.<\/p>\n<p>Hace aproximadamente 16 a&ntilde;os, cuando estaba en secundaria, conoc&iacute; a Manuella, mi maestra favorita. Me atra&iacute;a mucho lo apasionada que era con la historia de Guatemala y siempre consider&eacute; que ten&iacute;a un excelente gusto musical. Pero lo que m&aacute;s me encantaba era su cuerpo: tez blanca, ojos claros y ca&iacute;dos, pelo corto color casta&ntilde;o, pechos redondos y naturales, abdomen plano, caderas anchas, buenas piernas, y nalgas redondas y bien paradas.<\/p>\n<p>Aunque ten&iacute;a m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, no lo aparentaba. Adem&aacute;s, me gustaba mucho su forma tan elegante de vestir, especialmente cuando usaba un pantal&oacute;n blanco acampanado que hac&iacute;a que su culo se viera de forma espectacular. Mientras ella daba la lecci&oacute;n, yo no paraba de admirar semejante culo redondo. Algo que me excitaba much&iacute;simo cuando ella usaba ese pantal&oacute;n era que nunca se le marcaba la ropa interior. Esto me hac&iacute;a fantasear con el hilo tan delgadito que ten&iacute;a que estar usando para pasar de forma indetectable.<\/p>\n<p>Pero cuando finalic&eacute; la secundaria y me gradu&eacute;, nunca m&aacute;s volv&iacute; a saber de ella. Yo me fui a estudiar al extranjero. A&ntilde;os despu&eacute;s, al terminar la universidad y dos posgrados, regres&eacute; a vivir a Guatemala. Acept&eacute; una oferta laboral de una empresa multinacional de mucho prestigio que pagaba muy bien a pesar de que yo ten&iacute;a 27 a&ntilde;os. Esto me permiti&oacute; comprar un apartamento en una de las zonas m&aacute;s exclusivas de la Ciudad de Guatemala. Escog&iacute; un piso alto y con vistas a los volcanes que rodean la ciudad para apreciar tan maravilloso paisaje. Siempre supe que llevar&iacute;a muchas mujeres a ese apartamento, pero jam&aacute;s pens&eacute; que Manuella ser&iacute;a una de ellas.<\/p>\n<p>Todo comenz&oacute; cuando decid&iacute; ir al concierto de un cantante guatemalteco muy famoso. En ese entonces, yo estaba empezando a salir con una chica y decid&iacute; invitarla al concierto. Sin embargo, ese d&iacute;a tuvimos una pelea y todo se acab&oacute;. A penas llev&aacute;bamos saliendo una semana, as&iacute; que no me import&oacute;. Decid&iacute; ir al concierto porque ten&iacute;a muchas ganas desde hace mucho tiempo. Ya que ninguno de mis amigos quiso acompa&ntilde;arme, mi plan era vender el ticket antes de entrar al concierto y disfrutar el espect&aacute;culo solo.<\/p>\n<p>Por fin lleg&oacute; el d&iacute;a del concierto. Tom&eacute; un taxi y me dirig&iacute; al estadio. El taxista me dijo que el paso estaba cerrado y que me dejar&iacute;a a unos 500 metros del ingreso. Como iba solo, no me import&oacute; caminar; adem&aacute;s, pens&eacute; que eso me permitir&iacute;a encontrar a alguien que estar&iacute;a dispuesto a pagar la entrada extra que llevaba en mi bolsillo. En eso, mientras caminaba, a unos 10 metros por delante de m&iacute;, unas piernas perfectas llamaron mi atenci&oacute;n. No pod&iacute;a dejar de observar esos jeans apretados color gris que iba por delante de m&iacute;. Ve&iacute;a como las nalgas se mov&iacute;an en una sincron&iacute;a hipnotizante. Me sorprendi&oacute; que semejante cuerpazo anduviese solo.<\/p>\n<p>De espaldas, se ve&iacute;a que era una se&ntilde;ora con cintura un poco angosta y de pelo corto color casta&ntilde;o. Inmediatamente me acord&eacute; de Manuella. En eso record&eacute; que a ella tambi&eacute;n le gustaba la m&uacute;sica del cantante. Tiene que ser ella, pens&eacute;. Decid&iacute; acercarme m&aacute;s para verla del lado y comprobar si la milf a la que ten&iacute;a a&ntilde;os sin ver realmente segu&iacute;a estando tan buena como me recordaba. Cuando por fin la logr&eacute; alcanzar y volte&eacute; la mirada, pude comprobar que era ella. Sus senos redondos me lo confirmaron.<\/p>\n<p>Sin pensarlo, me acerqu&eacute; a ella y le dije &ldquo;&iexcl;Manuella! &iquest;C&oacute;mo est&aacute;? &iquest;Se acuerda de m&iacute;? Yo fui su alumno en la secundaria&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Jos&eacute;! A&ntilde;os sin saber de usted. Por supuesto que usted ten&iacute;a que venir hoy&rdquo; respondi&oacute;. Me re&iacute; de forma nerviosa mientras no dejaba de admirar su pronunciado escote.<\/p>\n<p>&ndash; S&iacute;, regres&eacute; a Guatemala hace algunos meses y sab&iacute;a que ten&iacute;a que venir. Dicen que es muy buen show, as&iacute; que no me import&oacute; venir solo.<\/p>\n<p>&ndash; Yo tambi&eacute;n vengo sola. Mejor solo que mal acompa&ntilde;ado.<\/p>\n<p>No lo pod&iacute;a creer. C&oacute;mo semejante pedazo de mujer estaba sola esa noche. Le pregunt&eacute; a qu&eacute; localidad se dirig&iacute;a y me respondi&oacute; que a la categor&iacute;a &ldquo;B&rdquo;. Mis entradas eran de categor&iacute;a &ldquo;A&rdquo;, as&iacute; que no dud&eacute; en invitarla.<\/p>\n<p>&ndash; Tengo una entrada extra en la fila 4. Ser&iacute;a un gusto para m&iacute; que pueda acompa&ntilde;arme.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Cu&aacute;nto quiere por ella?<\/p>\n<p>&ndash; Nada. Se la regalo. Estaba saliendo con una chica, pero terminamos recientemente y pensaba venderla antes de ingresar. Prefiero una buena compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Seguro? &iquest;Y a ella no le va a importar que yo use la entrada?<\/p>\n<p>&ndash; Para nada. A penas llev&aacute;bamos saliendo dos semanas. Nunca fue nada serio. &iexcl;Por favor v&eacute;ngase conmigo!<\/p>\n<p>Ella ten&iacute;a una sonrisa cuando le dije eso. Acept&oacute; muy emocionada.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a nuestros lugares y nos sentamos, yo no pod&iacute;a dejarla de admirar. Adem&aacute;s de esos jeans color gris que modelaban su perfecta curvatura, Manuella ten&iacute;a un &ldquo;choker&rdquo; negro en el cuello y una chaqueta de cuero color negro. Pasaron segundos para que yo empezara a fantasear nuevamente con ella. Pensaba si traer&iacute;a puesta una tanga o no. Antes de que empezara el concierto, platicamos sobre nuestras vidas. Ella me cont&oacute; que se hab&iacute;a separado de su esposo hace 5 a&ntilde;os. No dejaba de pensar en lo idiota que tiene que ser alguien para &ldquo;separarse&rdquo; de semejante milf.<\/p>\n<p>Empez&oacute; el concierto y mientras ella cantaba emocionada diferentes canciones, yo de reojo me la com&iacute;a con la mirada. Ten&iacute;a que interrumpir mis fantas&iacute;as porque mi erecci&oacute;n me delatar&iacute;a. Cuando termin&oacute; el concierto me agradeci&oacute; efusivamente y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Muchas gracias por este detalle. Lo disfrut&eacute; much&iacute;simo.<\/p>\n<p>&ndash; Me alegro Manuella. Gracias a usted por la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras sal&iacute;amos del estadio, comenc&eacute; a sentir ansiedad y nerviosismo. Despu&eacute;s de a&ntilde;os sin verla, no pod&iacute;a dejar que la noche terminara as&iacute;. Debat&iacute; si pedirle su n&uacute;mero o no. Pens&eacute; que ella jam&aacute;s le dar&iacute;a su n&uacute;mero a alguien bastante menor.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Usted vino manejando? &ndash; me pregunt&oacute; ella de la nada.<\/p>\n<p>&ndash; No. Tom&eacute; un taxi para evitar complicaciones.<\/p>\n<p>&ndash; Mi carro est&aacute; en el estacionamiento de un edificio ac&aacute; cerca. Como muestra de agradecimiento, d&eacute;jeme llevarlo a su casa.<\/p>\n<p>Caminamos al estacionamiento y nos subimos a su carro. En el camino, ella me coment&oacute; que recordaba con mucho cari&ntilde;o a toda mi clase. Yo respond&iacute; confes&aacute;ndole que ella siempre fue mi maestra favorita y que disfrutaba sus clases. Obviamente no le dije la verdad de por qu&eacute; era ella mi favorita. Ella me volte&oacute; a ver con una sonrisa y me agradeci&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando est&aacute;bamos por llegar a mi apartamento, volv&iacute; a sentir el nerviosismo del &ldquo;final de la noche&rdquo;. Quer&iacute;a seguir pasando tiempo con ella, pero &iquest;c&oacute;mo? Decid&iacute; probar suerte invit&aacute;ndola a una copa de vino. Probablemente me dir&iacute;a que no, pero me acord&eacute; de una frase que ella siempre utilizaba en clase: &ldquo;no hay peor fracaso que no haberlo intentado&rdquo;. Me lanc&eacute; por completo a la ofensiva.<\/p>\n<p>&ndash; Realmente disfrut&eacute; mucho de su compa&ntilde;&iacute;a hoy y quiero seguir platicando con usted. &iquest;Quiere subir a mi apartamento por una copa de vino? &ndash; le dije con una voz titubeante.<\/p>\n<p>&ndash; Creo que&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Estoy seguro de que hubo m&aacute;s de alguna canci&oacute;n que le hizo falta. La podemos escuchar con un buen vino &ndash; la interrump&iacute; decididamente.<\/p>\n<p>&ndash; En eso tiene raz&oacute;n. Est&aacute; bien, muchas gracias.<\/p>\n<p>Entramos a mi apartamento y la llev&eacute; a la sala. Abr&iacute; el mejor vino que encontr&eacute;, puse la primera playlist que encontr&eacute; en mi celular y me sent&eacute; a su lado. La pasamos de lo mejor y re&iacute;mos mucho al acordarnos de las diferentes historias de cada &ldquo;personaje&rdquo; de la secundaria. Se acab&oacute; la primera botella, abr&iacute; la segunda y una tercera. Ella no se opuso en ning&uacute;n momento.<\/p>\n<p>Luego, fui al ba&ntilde;o. Al entrar, vi que mi cara delataba lo borracho que estaba. Seguramente ella estar&iacute;a igual que yo. Me jur&eacute; a m&iacute; mismo que si ella me daba la m&aacute;s m&iacute;nima se&ntilde;al, me lanzar&iacute;a como un desesperado a por ella. Cuando regres&eacute; a la sala, vi que su chaqueta estaba sobre el sill&oacute;n y se hab&iacute;a quitado los tacones.<\/p>\n<p>&ndash; Espero que no le moleste &ndash; me dijo mientras se&ntilde;alaba los tacones en el suelo.<\/p>\n<p>&ndash; Para nada. Si&eacute;ntase c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Inmediatamente me fij&eacute; en sus brazos y en esa blusa apretada color negro que hac&iacute;a que su cuerpo luciera a&uacute;n mejor. Me invadi&oacute; una necesidad de cog&eacute;rmela. Me sent&eacute; nuevamente a su lado. Sin que fuera obvio, me acerqu&eacute; cada vez m&aacute;s a ella hasta que nuestras piernas hicieron contacto. En ning&uacute;n momento ella dijo o hizo algo para evitar ese contacto que cada vez se hac&iacute;a m&aacute;s obvio. Mientras me contaba que ahora ella trabajaba para una fundaci&oacute;n, puse mi mano sobre su rodilla y empec&eacute; a acariciarla.<\/p>\n<p>Ella se qued&oacute; callada y me mir&oacute; fijamente. Me lanc&eacute; hacia ella sin pensarlo y nos empezamos a besar de forma apasionada durante algunos minutos. Mientras nuestras lenguas parec&iacute;an enredarse ella se sent&oacute; sobre m&iacute;. Hasta ese momento, mis manos hab&iacute;an permanecido sobre mis piernas (no quer&iacute;a que un contacto atrevido echara todo a perder). Pero al verla sobre m&iacute;, sab&iacute;a que ten&iacute;a permiso para hacer lo que quisiera.<\/p>\n<p>Lo primero que agarr&eacute; fueron sus nalgas. Las apret&eacute; con mucha fuerza. Interrump&iacute; nuestro beso para acercarme a su o&iacute;do.<\/p>\n<p>&ndash; No tiene idea lo que he fantaseado con estas nalgas. Me encanta que las tenga tan grandes y redondas &ndash; le susurr&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Hoy son todas suyas, aprov&eacute;chelas.<\/p>\n<p>&ndash; Me las voy a comer toditas.<\/p>\n<p>Con mis manos empec&eacute; a moverla para que sintiera mi erecci&oacute;n contra su pelvis. Ella empez&oacute; a gemir y a moverse cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Continuamos bes&aacute;ndonos y cada 2-3 segundos ella mord&iacute;a mis labios detenidamente. Por la forma en la que ella actuaba, se notaba que ten&iacute;a mucho tiempo sin que alguien la tocase. Eso me excit&oacute; much&iacute;simo y le arranqu&eacute; la blusa como pude.<\/p>\n<p>Un brasier color caf&eacute; oscuro con dise&ntilde;os de encaje era lo &uacute;nico entre esas perfectas tetas y yo. Comenc&eacute; a besarle y lamerle el cuello. Ella continuaba gimiendo y cada vez que pod&iacute;a acercaba sus tetas a mi cara. Su nivel de desesperaci&oacute;n era palpable. Desabroch&eacute; su brasier y lo tir&eacute; a donde pude. Frente a m&iacute;, sus dos perfectas tetas con areolas grandes y color caf&eacute;. Sus pezones estaban sumamente parados. Agarr&eacute; esas tetas tan suaves con ambas manos y las acerqu&eacute; lo m&aacute;s que pude para que se vieran a&uacute;n m&aacute;s grandes. No me pude controlar y me lanc&eacute; a chupar todo lo que estaba frente a m&iacute;. Mientras lam&iacute;a y mord&iacute;a su pez&oacute;n izquierdo, con mi mano izquierda le apretaba su teta derecha.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ahhh, que rico! Desde hace mucho tiempo que nadie me hace esto. &iexcl;No pare, por favor! &ndash; gritaba Manuella.<\/p>\n<p>Luego de unos minutos intercambiando chupetones en sus pezones, la cargu&eacute; y la puse sobre el sill&oacute;n. La recost&eacute; y comenc&eacute; a besar su ombligo. Sent&iacute; como con sus dedos me empezaba a sobar la parte posterior de mi cabeza. Mis manos fueron inmediatamente hacia el bot&oacute;n de sus jeans. Ella se dej&oacute; llevar y levant&oacute; su pelvis para que yo pudiera quitarlos f&aacute;cilmente. De inmediato me hipnotiz&oacute; la tanga caf&eacute; oscuro de tela semitransparente que hac&iacute;a juego con su brasier. Ella abri&oacute; completamente sus piernas para que yo pudiera apreciar mejor el panorama; estaba completamente h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute; frente a ella y tom&eacute; sus tobillos con cada una de mis manos. Empec&eacute; a besar su tobillo izquierdo y cada vez avanzaba m&aacute;s hacia su vagina. Al llegar a su ingle izquierda, el olor de Mariella casi me hace eyacular. Puse mi nariz directamente sobre su tanga mojada e inhal&eacute; con todas mis fuerzas. Continu&eacute; mi camino hacia la otra pierna que a&uacute;n no hab&iacute;a besado. Al llegar a su tobillo derecho cambi&eacute; los besos por lambiscones. Esta vez con mi lengua, retom&eacute; el camino por donde ven&iacute;a, mand&aacute;ndole una se&ntilde;al de lo que estaba por venir.<\/p>\n<p>Me detuve en su ingle y la lam&iacute; sin cesar. Su tanga empapada se hac&iacute;a cada vez m&aacute;s peque&ntilde;a y sus labios cada vez m&aacute;s grandes. Mir&eacute; hacia arriba y Manuella estaba completamente en llamas. Nunca hab&iacute;a visto a una mujer tan excitada como esa vez. Sus gemidos eran cada vez m&aacute;s recios; comenz&oacute; a pedirme que la penetrara. Me detuve y la mir&eacute; a la cara.<\/p>\n<p>&ndash; Pero antes le voy a quitar esa deliciosa tanga y le voy a mamar la pusa como si no hubiera ma&ntilde;ana &ndash; le dije.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Mmm! Mi esposo jam&aacute;s me hac&iacute;a eso.<\/p>\n<p>Lentamente le quit&eacute; la tanga y me di cuenta de que ella estaba completamente depilada. Nunca hab&iacute;a visto un cl&iacute;toris tan grande como el de Manuella. Me arrodill&eacute; nuevamente y comenc&eacute; a introducir mi lengua en su h&uacute;meda vagina. Ella sujetaba mi cabeza con ambas manos y me ped&iacute;a que por favor no me detuviera. Mov&iacute;a mi lengua r&aacute;pidamente y Manuella me presionaba en contra de ella, como si quisiera introducir mi cara completamente en su vagina.<\/p>\n<p>Yo ten&iacute;a la cara completamente llena de fluidos de Manuella. A pesar de que la escuchaba estremecerse e intentar cerrar sus piernas para que yo me detuviese, nunca lo hice. Quer&iacute;a jugar con ella y hacerla acabar cuantas veces fuera posible.<\/p>\n<p>&ndash; Me voy a orinar si no para &ndash; me dijo desesperada.<\/p>\n<p>&ndash; Es para que me recuerde por mucho tiempo.<\/p>\n<p>&ndash; Nunca hab&iacute;a sentido esto. Que delicioso lo que me hizo, me vine como 3 veces. No s&eacute; si voy a poder caminar despu&eacute;s de esto.<\/p>\n<p>&ndash; Manuella usted es una de mis mayores fantas&iacute;as sexuales. Y ahora me la voy a coger como como se lo merece.<\/p>\n<p>Me desnud&eacute; r&aacute;pidamente y vi como mi pene estaba gigante. Ella se reclin&oacute; y abri&oacute; sus piernas para que yo pudiera penetrarla. Antes de hacerlo, frot&eacute; mi pene varias veces sobre su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;M&eacute;tamelo ya por favor! &iexcl;Ya no aguanto! &ndash; exclam&oacute; ella.<\/p>\n<p>Hice lo que me pidi&oacute;. La sujet&eacute; agresivamente de ambas mu&ntilde;ecas y puse mis brazos justo encima de su cabeza para tener algo en qu&eacute; apoyarme, y comenc&eacute; a penetrarla sin cesar. Ella estaba tan h&uacute;meda que mi pene parec&iacute;a resbalarse dentro de su interior. Comenc&eacute; a hac&eacute;rselo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y sus gemidos se escuchaban por todas partes. Ambos est&aacute;bamos llenos de sudor.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ahhh! &iexcl;Ahhh! &iexcl;Ahhh! &iexcl;Que rica verga tiene, no pare! &ndash; gritaba Manuella.<\/p>\n<p>Al verla disfrutar tanto y ver c&oacute;mo sus tetas rebotaban sin parar frente a m&iacute;, me vine dentro de ella. Me detuve y comenzamos a besarnos.<\/p>\n<p>&ndash; Jam&aacute;s pens&eacute; que hoy me iban a dar la mejor cogida de mi vida &ndash; me confes&oacute; ella.<\/p>\n<p>&ndash; Seguro fueron mis ganas de quer&eacute;rmela coger desde hace a&ntilde;os. Sus curvas nunca me dejaron poner atenci&oacute;n en sus clases, y m&aacute;s a&uacute;n cuando se pon&iacute;a ese pantal&oacute;n blanco que siempre usaba. No se imagina la cantidad de pajas que me hice pensando en c&oacute;mo se lo arrancaba y descubr&iacute;a la tanga que seguro usaba.<\/p>\n<p>&ndash; Entonces le gust&oacute; la tanga que ten&iacute;a puesta&hellip;<\/p>\n<p>&ndash; Me encant&oacute;. Es m&aacute;s, me la voy a quedar para acordarme de usted siempre.<\/p>\n<p>&ndash; Vamos a su cama, quiero que me cuente todas sus fantas&iacute;as conmigo mientras me coge otra vez.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la mano y nos fuimos al dormitorio. Yo segu&iacute;a completamente erecto y listo para hac&eacute;rselo otra vez. Se subi&oacute; a la cama y la puse en cuatro. Cuando estaba a punto de penetrarla me dijo que me esperara. Se levant&oacute; y sali&oacute; del cuarto. Yo no entend&iacute;a qu&eacute; estaba pasando. A los 30 segundos, Manuella regres&oacute;. Ten&iacute;a puesta la tanga que le hab&iacute;a quitado anteriormente y yo estaba fuera de este mundo de la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash; Si se la va a quedar como souvenir, al menos c&oacute;jame mientras la uso. As&iacute; me recuerda mejor &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Esa frase me excit&oacute; much&iacute;simo. Ella se volvi&oacute; a subir a la cama y se puso en cuatro. Con su mano, hizo la tanga para un lado, descubriendo su perfecta vagina. Segu&iacute;a completamente h&uacute;meda. Mi pene parec&iacute;a que estaba a punto de explotar. Me coloqu&eacute; detr&aacute;s de ella, la tom&eacute; de la cintura e introduje mi pene en ella.<\/p>\n<p>Estaba amaneciendo y el celaje era maravilloso. Los volcanes parec&iacute;an un fondo de pantalla o un cuadro hecho por un ser superior. Seguramente fue uno de los celajes del a&ntilde;o. Pero nada se compara con lo que vi y sent&iacute; en ese momento. &iexcl;Clap! &iexcl;Clap! &iexcl;Clap! sonaban sus nalgas golpe&aacute;ndose contra m&iacute;. No pod&iacute;a parar de ver hacia abajo: gotas de sudor recorr&iacute;an toda su espalda, ese mini tri&aacute;ngulo de su tanga sobre su culo, y mi pene entrando y saliendo de ella. Era tan excitante el panorama que no pod&iacute;a parar de observarlo. Me vine dentro de ella y segu&iacute;a cogi&eacute;ndomela.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ayy, que rico! &iexcl;No pare, no pare! &ndash; gem&iacute;a ella cada vez m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Nunca hab&iacute;a estado tan excitado en mi vida! &iexcl;Manuella me va a hacer explotar!<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ll&eacute;neme toda!<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;No me diga eso por favor, porque me voy a venir de inmediato!<\/p>\n<p>Justo antes de venirme, saqu&eacute; mi pene y lo puse sobre su culo redondo. Mi pene estaba cubierto de un fluido blanco y cremoso. Acab&eacute; en toda la espalda de Manuella al verlo. Ella s&oacute;lo volte&oacute; a verme mientras segu&iacute;a en cuatro y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Espero que sea una se&ntilde;al de que est&aacute; marcando territorio, ya que despu&eacute;s de hoy todo esto es suyo &ndash; me dijo con una voz traviesa.<\/p>\n<p>Yo estaba exhausto. No recuerdo absolutamente nada m&aacute;s. Al d&iacute;a siguiente, despert&eacute; s&oacute;lo en mi habitaci&oacute;n completamente desnudo. No hab&iacute;a rastro de Manuella. Pens&eacute; que todo hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o. Sal&iacute; de la cama y ella no estaba en ninguna parte. Cuando regres&eacute; a mi habitaci&oacute;n me percat&eacute; que sobre mi mesa de noche estaba su tanga caf&eacute;. Segu&iacute;a empapada y el olor que emanaba de ella hizo que mi pene despertase inmediatamente. A un costado, un pedazo de papel con un n&uacute;mero de tel&eacute;fono y un mensaje que dec&iacute;a &ldquo;Gracias por la mejor noche de mi vida. Espero que disfrute su souvenir y que piense mucho en m&iacute; mientras lo usa&rdquo;.<\/p>\n<p>Desde entonces, llamo a ese n&uacute;mero de tel&eacute;fono al menos una vez por semana.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Esta historia es ficticia y est&aacute; basada en mis fantas&iacute;as con mi maestra favorita de la secundaria. Hace aproximadamente 16 a&ntilde;os, cuando estaba en secundaria, conoc&iacute; a Manuella, mi maestra favorita. Me atra&iacute;a mucho lo apasionada que era con la historia de Guatemala y siempre consider&eacute; que ten&iacute;a un excelente gusto musical. Pero lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27692,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44417","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduras"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27692"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}