{"id":44450,"date":"2024-01-20T23:00:00","date_gmt":"2024-01-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-20T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-20T23:00:00","slug":"el-nuevo-jefe-de-mi-esposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-nuevo-jefe-de-mi-esposo\/","title":{"rendered":"El nuevo jefe de mi esposo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44450\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi esposo acept&oacute; un puesto en una nueva empresa. Compramos una casa y nos mudamos a una ciudad mucho m&aacute;s grande de lo usual. Yo estaba muy emocionada ya que el nuevo trabajo de mi esposo vino con un fuerte incremento de sueldo, lo que nos permiti&oacute; comprar una casa m&aacute;s grande de la que esper&aacute;bamos, y pude amueblarla mucho mejor de lo que hab&iacute;a pensado que podr&iacute;a.<\/p>\n<p>Las cosas estuvieron bien al principio, pero debido a que mi esposo estaba tratando de probarse a si mismo y dar una buena impresi&oacute;n en su nuevo trabajo, tuve que pasar mucho tiempo a solas. Inicialmente no fue un problema para m&iacute;, pero no ten&iacute;a amigos con los que pasar el tiempo porque &eacute;ramos nuevos en la ciudad.<\/p>\n<p>La gente del vecindario era bastante amable, pero todas eran familias de dos ingresos, as&iacute; que tambi&eacute;n estaban concentrados en sus carreras. Cualquier interacci&oacute;n con los vecinos estaba reservada para los fines de semana.<\/p>\n<p>Se me ocurri&oacute; que podr&iacute;amos tener una fiesta al aire libre para conocer a todos los vecinos y tambi&eacute;n hacer que mi esposo invitara a algunos de sus compa&ntilde;eros de trabajo. Todos los vecinos aceptaron nuestra invitaci&oacute;n y algunos de los colegas de mi esposo, incluido su jefe, tambi&eacute;n aceptaron.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de fiesta estuvo soleado y c&aacute;lido, el clima perfecto para nadar en la piscina o cocinar al aire libre. Siempre he sido activa. Cuando era m&aacute;s joven, practicaba danza y gimnasia, as&iacute; que me ejercitaba bastante y siempre fue consciente de mi figura. Debido a eso, nunca tuve temor de presumir mi cuerpo de metro setenta de estatura, sesenta y dos kilos con un par de tetas grandes, piernas largas y un trasero que muchos me han dicho que es perfecto.<\/p>\n<p>Supongo que es por eso por lo que no lo pens&eacute; demasiado y us&eacute; un bikini el d&iacute;a de la fiesta. Mi esposo nunca se quej&oacute; de que fuera demasiado revelador o que estuviera mostrando demasiado, as&iacute; que estaba a gusto con mi elecci&oacute;n. Todos estaban divirti&eacute;ndose durante el transcurso de la fiesta, y todo estaba saliendo genial. Como ya dije, me sent&iacute;a bien usando mi bikini. Eso fue hasta que estuve en la cocina sirviendo algunos platos y escuch&eacute; a algunos de los colegas de mi esposo hablando fuera de la ventana. Estaban hablando de mi cuerpo y de las cosas que me har&iacute;an sexualmente.<\/p>\n<p>No pude ver qui&eacute;n estaba hablando, solo sab&iacute;a que eran los compa&ntilde;eros de trabajo porque no reconoc&iacute; las voces de los vecinos. Se que deber&iacute;a haberme molestado por lo que estaban diciendo, pero tengo que confesar que me qued&eacute; all&iacute; escuch&aacute;ndolo todo y me excit&eacute; al escuchar las cosas que dec&iacute;an.<\/p>\n<p>Se alejaron de la ventana y se mezclaron con el resto de los invitados as&iacute; que no ten&iacute;a idea de qui&eacute;nes eran. Puede socializar una vez que recib&iacute; a todos y me asegur&eacute; de que todos tuvieran qu&eacute; beber y que supieran donde estaba la comida. Mi esposo me llam&oacute; mientras estaba hablando con un hombre negro, alto y musculoso de unos 35 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Cuando me acerqu&eacute; a ellos, pude ver al hombre moreno mir&aacute;ndome. Mi esposo me lo present&oacute; y me dijo que Gonzalo era su nuevo jefe. Le extend&iacute; mi mano para darle la bienvenida a nuestra casa. &Eacute;l me contest&oacute; que era un placer estar aqu&iacute;. Tan pronto como abri&oacute; la boca, supe que &eacute;l era el tipo que estaba hablando fuera de la ventana.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que me sonrojaba una vez que me di cuenta quien estuvo diciendo esa clase de cosas. Me sent&iacute; culpable de haber disfrutado lo que estaba diciendo, pero nuestro tiempo a solas se hab&iacute;a visto disminuido con mi esposo trabajando todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Gonzalo, mi esposo y yo continuamos hablando hasta que otros invitados llamaron a mi marido. Entonces Gonzalo y yo continuamos hablando. Sus ojos escaneaban mi cuerpo constantemente mientras convers&aacute;bamos, y aprovech&oacute; todas las ventajas para acariciar mi brazo mientras habl&aacute;bamos. Los ojos de Gonzalo estaban fijos en mis tetas, y sus toqueteos no me hicieron rechazarlo. Fue precisamente lo opuesto: Estaba excitada. Siempre fantase&eacute; acerca de estar con un hombre con las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas de Gonzalo, as&iacute; que mi mente divag&oacute; por lugares en los que nunca debi&oacute; haberlo hecho.<\/p>\n<p>Mientras m&aacute;s hablaba con Gonzalo y este segu&iacute;a mir&aacute;ndome con descaro, m&aacute;s inter&eacute;s ten&iacute;a por &eacute;l. Mi esposo regres&oacute; y se llev&oacute; a Gonzalo para hablar con otros colegas acerca de sus opiniones sobre un proyecto en el que estaban trabajando. Cada vez que miraba, ve&iacute;a a Gonzalo mir&aacute;ndome. Me sent&iacute;a un poco halagada, pero solo lo sorprend&iacute; mir&aacute;ndome porque yo misma estaba pendiente de ver d&oacute;nde estaba y que estaba haciendo. Me sent&iacute; culpable pero lo justifiqu&eacute; pensando que s&oacute;lo se trataba de una fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>La fiesta fue un gran &eacute;xito, y todos nos agradecieron mientras se desped&iacute;an. Gonzalo fue uno de los &uacute;ltimos en irse, pero antes de hacerlo, habl&oacute; a solas conmigo mientras mi esposo estaba despidi&eacute;ndose de otros invitados. Me dijo que estaba feliz de que lo hubiera invitado porque le gustaba conocer a todos sus empleados y a sus familias. Dijo que era una tradici&oacute;n con las esposas de los nuevos empleados llevarlas a almorzar a su country club, justo despu&eacute;s de sus esposo empezaran en la empresa. Me pregunt&oacute; si estar&iacute;a interesada en almorzar con &eacute;l.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en p&aacute;nico, sin estar segura de que deb&iacute;a hacer. No quer&iacute;a enemistarme con el jefe de mi esposo, pero todo lo que pod&iacute;a escuchar eran sus comentarios acerca de m&iacute; mientras hablaba con otros afuera de la ventana de la cocina.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente racionalic&eacute; de que solo se trataba de un almuerzo en su country club, as&iacute; que &iquest;qu&eacute; pod&iacute;a salir mal? Acept&eacute; r&aacute;pidamente su ofrecimiento. Me dijo que me llamar&iacute;a durante la semana para ver que d&iacute;a era conveniente para m&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando todos se marcharon, empec&eacute; a limpiar. Mientras lo hac&iacute;a, mi mente divag&oacute; hacia Gonzalo, lo que hab&iacute;a dicho, y la forma en que me miraba. Para cuando termin&eacute; con la limpieza, mi esposo ya estaba dormido. Decid&iacute; quedarme un rato en la sala y prender la televisi&oacute;n para relajarme un poco.<\/p>\n<p>Sentada en el sof&aacute;, mi mano se desliz&oacute; dentro de mis bragas y empec&eacute; a acariciarme lentamente el co&ntilde;o mientras pensaba en lo que Gonzalo dijo que le gustar&iacute;a hacerme en la cama. Mientras m&aacute;s recordaba sus palabras, m&aacute;s r&aacute;pido me masturbaba y me frotaba el cl&iacute;toris. Mis gemidos se hicieron m&aacute;s fuertes y mis caderas se levantaron del sof&aacute; cuando me met&iacute; dos dedos a la vagina. Mis gemidos se hicieron m&aacute;s y m&aacute;s fuertes mientras mis dedos hac&iacute;an su trabajo. Con un movimiento de mis caderas hacia arriba para sentir mis dedos todav&iacute;a m&aacute;s adentro, mi cuerpo se tens&oacute; y explot&eacute; en un orgasmo salvaje.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; all&iacute; despu&eacute;s de mi orgasmo y me qued&eacute; dormida en el sof&aacute;. Por suerte, despert&eacute; a mitad de la noche desnuda en el sof&aacute; con mi bikini en el suelo. Eso habr&iacute;a sido dif&iacute;cil de explicarle a mi esposo si me hubiera encontrado as&iacute; en la ma&ntilde;ana. Me arrastr&eacute; silenciosamente a la cama y dorm&iacute; hasta la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de no pensar en Gonzalo, pero no tuve &eacute;xito. Mis pensamientos se iban hacia &eacute;l a menudo. Me encontr&eacute; a m&iacute; misma obsesionada con lo que hab&iacute;a dicho. Eso me preocupaba, y decid&iacute; que tal vez seria mejor rechazar su invitaci&oacute;n a almorzar si llamaba.<\/p>\n<p>Mi tel&eacute;fono son&oacute; el martes por la ma&ntilde;ana. Lo contest&eacute;, y era Gonzalo. Conversamos un poco sobre temas intrascendentes, y luego me pregunt&oacute; si estar&iacute;a disponible para almorzar el jueves. Abr&iacute; la boca con la intenci&oacute;n de rechazarlo, pero me encontr&eacute; a m&iacute; misma dici&eacute;ndole que ese d&iacute;a estar&iacute;a genial. No puedo explicar que pas&oacute;, pero ya no pod&iacute;a retractarme sin dejar mal a mi esposo.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el jueves, y no s&eacute; por qu&eacute;, pero no le dije a mi esposo acerca de mis planes para el almuerzo. Pens&eacute; que era porque no quer&iacute;a contestar todas las preguntas, pero yo misma cuestion&eacute; esa excusa. Estaba preocupada acerca de que ropa iba a usar. Sab&iacute;a que &iacute;bamos a ir a un country club, as&iacute; que ten&iacute;a que ser algo elegante, pero no quer&iacute;a verme demasiado sexy. Al final utilic&eacute; una falda granate que me llegaba hasta la mitad del muslo, una blusa de seda color rosa y sandalias de taco alto. Era el outfit m&aacute;s conservador que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al restaurante y me guiaron a la mesa de Gonzalo. &Eacute;l se puso de pie y me salud&oacute; mientras yo me acercaba a &eacute;l, d&aacute;ndome un beso en la mejilla. &ldquo;Uau, Liliana, te ves incre&iacute;ble en ese outfit,&rdquo; me dijo al mismo tiempo que jalaba mi silla hacia afuera para que pudiera sentarme.<\/p>\n<p>Le agradec&iacute;. Una vez instalada, tom&eacute; la carta para leerla y no tener contacto directo a los ojos con &eacute;l. Ordenamos el almuerzo y hablamos sobre diferentes temas. Debo admitir que Gonzalo se comport&oacute; como un perfecto caballero, fue encantador y despu&eacute;s de que me relaj&eacute; un poco, la pas&eacute; muy bien con &eacute;l. Re&iacute;mos mientras habl&aacute;bamos de algunas experiencia que ambos hab&iacute;amos tenido.<\/p>\n<p>Gonzalo dirigi&oacute; la conversaci&oacute;n hacia los amores del pasado y las experiencias. Para entonces, hab&iacute;a bebido algunas copas de vino y me sent&iacute;a un poco m&aacute;s habladora que de costumbre. Le cont&eacute; acerca de mis &eacute;pocas como gimnasta y de cuando fui la estrella del equipo de atletismo en la secundaria, lo que me sirvi&oacute; para obtener una beca en la universidad.<\/p>\n<p>Gonzalo empez&oacute; a coquetear m&aacute;s y fue un poco m&aacute;s directo. Me tom&oacute; de la mano, y esta qued&oacute; cubierta por su mano enorme y oscura. Era muy excitante ver el contraste de nuestra piel. Me mir&oacute; a los ojos y me dijo suavemente, &ldquo;Eres una mujer bella e incre&iacute;ble, Liliana. Me tienes fascinado.&rdquo;<\/p>\n<p>Sent&iacute; que la cara se me puso roja y levant&eacute; mi mano y mov&iacute; mi dedo mientras le respond&iacute;a, &ldquo;Gonzalo, sabes perfectamente que soy una mujer casada.&rdquo;<\/p>\n<p>&Eacute;l se disculp&oacute; y me dijo que lo sent&iacute;a si hab&iacute;a estado fuera de lugar, pero que hab&iacute;a expresado lo que pensaba. Luego, sonriendo, a&ntilde;adi&oacute;, &ldquo;Adem&aacute;s, muchas mujeres casadas tambi&eacute;n necesitan algo de variedad en sus vidas.&rdquo;<\/p>\n<p>Le asegur&eacute; que no era esa clase de mujeres. Se disculp&oacute; de nuevo pero me record&oacute; que lo llamara si cambiaba de opini&oacute;n. Luego, con una sonrisa, me asegur&oacute; que usualmente consegu&iacute;a lo que quer&iacute;a. Entonces, sin decir nada m&aacute;s, se inclin&oacute; y me dio un beso suave en los labios. No lo detuve ni protest&eacute;, y tampoco respond&iacute; a su comentario. Le agradec&iacute; por el almuerzo, y los dos nos fuimos por caminos separados. Sin embargo, no pod&iacute;a dejar de pensar en sus palabras. Como dije antes, siempre fantase&eacute; acerca de estar con un hombre como Gonzalo, atractivo y con la piel de &eacute;bano, y mi inter&eacute;s hab&iacute;a aumentado todav&iacute;a m&aacute;s. Pero sab&iacute;a que era una mujer casada, y que siempre quedar&iacute;a como una fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute; a casa, me desvest&iacute; y me qued&eacute; completamente desnuda frente al espejo de cuerpo entero de mi dormitorio. Estaba tan excitada por esta nueva fantas&iacute;a que mis manos empezaron a acariciar mis tetas mientras me miraba en el espejo. Fantase&eacute; que eran las grandes manos morenas de Gonzalo las que cog&iacute;an mis tetas y las apretaban. Cerr&eacute; los ojos mientras imaginaba a Gonzalo detr&aacute;s de m&iacute;, bes&aacute;ndome el cuello mientras me magreaba las tetas y pellizcaba mis pezones.<\/p>\n<p>Luego sent&iacute; su mano deslizarse hacia abajo, por mi est&oacute;mago y entre mis piernas. Las abr&iacute; al sentir su mano acariciando mi cl&iacute;toris. Mis gemidos se hicieron m&aacute;s fuertes al tiempo que visualizaba sus fuertes brazos estrech&aacute;ndome contra su enorme armaz&oacute;n. Mis pensamientos eran acerca de Gonzalo tom&aacute;ndome, e introduje dos dedos en mi co&ntilde;o mojado. Los hice trabajar r&aacute;pido y duro introduci&eacute;ndolos y sac&aacute;ndolos de mi interior, llev&aacute;ndome a un orgasmo que me hizo temblar las piernas y caer de rodillas.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde ese mismo d&iacute;a, recib&iacute; una llamada al celular de mi esposo. Me dijo que necesitaba salir de la ciudad ma&ntilde;ana por trabajo. Algunos de los tipos que estaban trabajando en ese proyecto necesitaban ir y reunirse con el cliente para clarificar lo que necesitaba hacerse. Me pregunt&oacute; si pod&iacute;a sacar su maleta de manera que pudiera empacar cuando llegara a casa.<\/p>\n<p>Esa era una buena oportunidad para m&iacute;. Preparar&iacute;a una rica cena, me vestir&iacute;a muy sexy, y tendr&iacute;a sexo con mi esposo esa noche. Quiz&aacute;s eso aliviar&iacute;a la picaz&oacute;n que sent&iacute;a entre mis piernas ya que estaba muy caliente desde la semana pasada y nada parec&iacute;a satisfacerme.<\/p>\n<p>Le prepar&eacute; a mi esposo su comida favorita y me alist&eacute; para recibirlo. Cuando lleg&oacute;, estaba excitado acerca de su viaje ya que se trataba de su primer viaje de negocios con la nueva firma. La cena estuvo bien, y mientras yo lavaba los platos, &eacute;l empac&oacute;. Cuando termin&eacute;, sub&iacute; al dormitorio y empec&eacute; a acariciarlo por todo el cuerpo, frotando desde su espalda hasta su trasero antes de estirar mi brazo entre sus piernas para apoderarme de su polla.<\/p>\n<p>All&iacute; fue que sent&iacute; que me estrell&eacute; contra un muro de ladrillos. Escuch&eacute; aquellas temidas palabras. &ldquo;Cari&ntilde;o, estoy exhausto y necesito acostarme temprano. &iquest;Podemos dejarlo para otra ocasi&oacute;n?&rdquo;<\/p>\n<p>Estaba en shock. No pod&iacute;a creerlo. Hab&iacute;a pasado un mes desde la &uacute;ltima vez que hab&iacute;amos follado y &eacute;l me estaba rechazando por un viaje. No mostr&eacute; mi decepci&oacute;n. S&oacute;lo le dije que se acostara. Yo estar&iacute;a abajo, haciendo algunas cosas que ten&iacute;a pendientes. No ten&iacute;a nada que hacer. Fui y me sent&eacute; en el sof&aacute; y llor&eacute; de amargura. &iquest;No me deseaba m&aacute;s? &iquest;Por qu&eacute; me rechazaba? Hago todo lo que le gusta y trato de ser una buena esposa para satisfacerlo.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el sof&aacute; enfurru&ntilde;ada cerca de una hora antes de decidir que ten&iacute;a que hacerme cargo de mi placer. Encend&iacute; la televisi&oacute;n y abr&iacute; la aplicaci&oacute;n para internet. Busqu&eacute; y encontr&eacute; algunos videos de porno interracial. Me desvest&iacute; y me sent&eacute; en el sof&aacute; desnuda, viendo video tras video. Mis manos acariciaron mis tetas antes de moverse entre mis piernas y hacer que me corriera tres veces.<\/p>\n<p>Debo haberme quedado dormida porque no fue sino hasta que escuch&eacute; a mi esposo meterse a la ducha que despert&eacute;. Estaba tan enojada con mi esposo que todav&iacute;a no quer&iacute;a verlo ni hablarle. Me hice de rogar. Me asegur&eacute; de que cuando su carro llegara a casa para recogerlo, yo estuviera en la ducha, de esa manera no ten&iacute;a que abrazarlo o darle un beso de despedida. Pensaba que si no hab&iacute;a querido follarme anoche, entonces pod&iacute;a marcharse sin interactuar conmigo. Estaba tan furiosa que ni siquiera quise decirle adi&oacute;s.<\/p>\n<p>Una vez que se hubo marchado, sal&iacute; de la ducha y me vest&iacute;. No ten&iacute;a planes para aquel d&iacute;a. Iba a estar haciendo algunos quehaceres en casa. Apenas hab&iacute;a empezado a limpiar el dormitorio principal cuando son&oacute; el timbre de la puerta. Cuando la abr&iacute;, un chico de delivery estaba parado all&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Delivery, se&ntilde;ora, por favor firme aqu&iacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias.&rdquo; Busqu&eacute; la direcci&oacute;n del remitente, pero no hab&iacute;a ninguna. Luego de firmar, el chico del delivery me dio las gracias y se march&oacute;.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la puerta y examin&eacute; el sobre. Como ya dije, no ten&iacute;a direcci&oacute;n de remitente, solo la m&iacute;a. Pod&iacute;a sentir algo duro en el interior, como una tarjeta de cr&eacute;dito. Lo abr&iacute; y el pedazo de papel que estaba en &eacute;l. Hab&iacute;a una llave de cuarto envuelta en la nota. El mensaje escrito en el papel dec&iacute;a: Estar&eacute; en la suite 1402 a las 5:00 pm. No tiene sentido estar sola en casa, ven y hazme compa&ntilde;&iacute;a y pas&eacute;mosla a lo grande. La firmaba Gonzalo.<\/p>\n<p>Estaba at&oacute;nita. No pod&iacute;a creer lo de este tipo. No se rend&iacute;a en absoluto. No ten&iacute;a intenci&oacute;n de aceptar su oferta. &iquest;C&oacute;mo se atrev&iacute;a? Le hab&iacute;a dicho que no numerosas veces. Tir&eacute; el sobre y la llave en la mesa y me dispuse a seguir limpiando.<\/p>\n<p>Mi mente continuaba regresando a la carta. Mi esposo no se hizo cargo de mi frustraci&oacute;n sexual anoche. Entonces, mis pensamientos fueron a los videos interraciales que hab&iacute;a visto la noche anterior. Sent&iacute; que me estaba empezando a excitar. &ldquo;&iquest;Podr&iacute;a?, No, no puedo. Estoy casada. Pero estoy demasiado caliente. Necesito que me follen. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a hacer?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de horas de lucha con esas preguntas, decid&iacute; que necesitaba hacer lo correcto. Mi esposo ya no me deseaba. Necesitaba m&aacute;s; nunca hab&iacute;a tenido la oportunidad de satisfacer mis fantas&iacute;as, &iexcl;as&iacute; que decid&iacute; que iba a ir!<\/p>\n<p>Al aproximarse las 5 pm, empec&eacute; a escoger mi vestido de noche. Eleg&iacute; una falda plisada corta y de color negro y una camiseta blanca sin mangas. No me puse brasier pero si medias de encaje negras con liguero. No me puse bragas. Tambi&eacute;n us&eacute; tacones negros. Me asegur&eacute; de que mi maquillaje fuera perfecto. Acentu&eacute; mis ojos azules y utilic&eacute; un pintalabios de color rojo muy brillante.<\/p>\n<p>Manej&eacute; al hotel y me encamin&eacute; a la suite 1402. Us&eacute; la llave y abr&iacute; la puerta. Gonzalo estaba sentado en una silla en el &aacute;rea com&uacute;n. Se puso de pie y camino a la puerta. Estaba vestido solo con boxers. Recorr&iacute; con mi mirada su cuerpo musculoso. Sus pectorales y sus brazos estaban muy bien definidos. Pod&iacute;a sentir una punzada en mi cuerpo mientras me sonrojaba.<\/p>\n<p>Gonzalo camin&oacute; hacia m&iacute; con una sonrisa en su rostro. &ldquo;Me alegra mucho que hayas venido. Te ves todav&iacute;a m&aacute;s sexy de lo acostumbrado.&rdquo; Me tom&oacute; en sus brazos y me abraz&oacute; fuerte contra su enorme cuerpo. Me bes&oacute; con pasi&oacute;n y yo le correspond&iacute;. Me di cuenta de que ahora esto era lo que yo quer&iacute;a. Quer&iacute;a que Gonzalo me follara. Quer&iacute;a que me follara una y otra vez. Ya no quer&iacute;a sentirme frustrada.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de nuestro beso, Gonzalo me volte&oacute; de manera que mi espalda estaba contra su cuerpo. Levant&oacute; mi camiseta por encima de mi cabeza. Sus manos agarraron mis tetas mientras me besaba en el cuello. Oh dios, esta es mi fantas&iacute;a. Esto era lo que pensaba mientras me masturbaba mir&aacute;ndome en el espejo de mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras Gonzalo continuaba agarr&aacute;ndome y apret&aacute;ndome las tetas, mis pezones se pusieron duros y &eacute;l los pellizc&oacute; usando su pulgar y su dedo &iacute;ndice. Cerr&eacute; mis ojos y gem&iacute;. Luego Gonzalo me volte&oacute; de nuevo, acerc&aacute;ndome hacia &eacute;l con fuerza. Mis tetas se aplastaron contra &eacute;l mientras nos bes&aacute;bamos de nuevo muy apasionadamente. Nuestras lenguas exploraban nuestras bocas. Mientras continu&aacute;bamos bes&aacute;ndonos con frenes&iacute;, sent&iacute; su manos en mi cintura y luego que me desabrochaba la falda. La empuj&oacute; sobre mis caderas, y cay&oacute; al suelo. Gonzalo rompi&oacute; nuestro beso y retrocedi&oacute; para poder mirarme y apreciar que estaba solo con las medias, el liguero y los zapatos de taco alto. Sonr&iacute;o, &ldquo;Me encanta tu co&ntilde;o afeitado.&rdquo;<\/p>\n<p>Yo tambi&eacute;n le sonre&iacute;. Sin decir una palabra, me sent&eacute; sobre mis talones agarrando sus boxers por la cintura. Los baj&eacute;. Sali&oacute; disparada la polla m&aacute;s grande y gruesa que jam&aacute;s haya visto. Mis ojos se abrieron como platos y sin darme cuenta susurr&eacute;, &ldquo;Oh, dios, es enorme.&rdquo;<\/p>\n<p>Mirando a Gonzalo a los ojos, frot&eacute; su enorme verga contra mi cara. El gimi&oacute;, &ldquo;Eso es, ch&uacute;pala.&rdquo;<\/p>\n<p>Sostuve su polla con ambas manos en la base y envolv&iacute; mis labios alrededor de esa gruesa polla negra. Siempre me ha encantado hacer mamadas pero no estaba segura de que podr&iacute;a meterlo en mi boca. Abr&iacute; la boca y envolv&iacute; mis labios alrededor de su polla, y lentamente tragu&eacute; todo lo que pod&iacute;a sin sentir arcadas. Pens&eacute; que no pod&iacute;a creer que ten&iacute;a mis dos manos alrededor de su polla, que lo ten&iacute;a en mi boca, y a&uacute;n quedaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi boca se mov&iacute;a arriba y abajo sobre su ca&ntilde;&oacute;n mientras mis manos lo masturbaban. Gimi&oacute; mientras me dec&iacute;a lo bien que se sent&iacute;a y me dijo que siguiera chupando su polla. Recuerdo haber pensado lo sexy que era que fuera tan dominante y seguro de s&iacute; mismo. Fue bastante excitante para m&iacute;. Me hizo chuparle la polla m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Mi boca estaba bien abierta mientras me deslizaba hacia arriba y hacia abajo sobre su polla. Mientras lo chupaba m&aacute;s r&aacute;pido, la punta de su polla lleg&oacute; a mi garganta, haci&eacute;ndome sentir arcadas, algo a lo que no estaba acostumbrada, pero su polla era tan grande y gruesa que me atragant&eacute;.<\/p>\n<p>De repente, Gonzalo sac&oacute; su polla de mi boca y me hizo ponerme de pie. Me sorprendi&oacute; porque esperaba chuparle la polla hasta que disparara su carga en mi boca y me tragara toda su leche.<\/p>\n<p>&quot;Todav&iacute;a no&quot;, susurr&oacute;.<\/p>\n<p>Luego me tom&oacute; en brazos y me llev&oacute; al dormitorio. Me deposit&oacute; en la cama king-size y se acerc&oacute; a m&iacute;. Se sent&oacute; a horcajadas sobre mis piernas y pod&iacute;a sentir su gran polla negra descansando sobre mi muslo. Me pon&iacute;a nerviosa que me la metiera, pero al mismo tiempo me excitaba. Gonzalo se inclin&oacute; y bes&oacute; mi pez&oacute;n izquierdo antes de llev&aacute;rselo a la boca y chuparlo. Gem&iacute; m&aacute;s fuerte mientras mis manos se mov&iacute;an a la parte posterior de su cabeza, apret&aacute;ndola m&aacute;s contra mis tetas.<\/p>\n<p>Vi c&oacute;mo el Gonzalo abandonaba mi teta izquierda y bajaba besando mi vientre. Una vez m&aacute;s, me di cuenta de lo sexy que era el contraste de nuestra piel mientras segu&iacute;a bes&aacute;ndome m&aacute;s abajo. Gonzalo se arrodill&oacute; entre mis piernas. Me abr&iacute; m&aacute;s para &eacute;l. Sent&iacute; sus dedos frot&aacute;ndome el cl&iacute;toris mientras me miraba sonriente. Mientras segu&iacute;a frot&aacute;ndome el cl&iacute;toris, mis caderas se levantaron de la cama para rozar contra sus dedos. Le mir&eacute; a los ojos y vi c&oacute;mo sonre&iacute;a y bajaba su cara entre mis piernas. Dej&eacute; escapar un fuerte gemido al sentir su lengua pasar sobre mi cl&iacute;toris. Ped&iacute; m&aacute;s y gem&iacute;: &quot;Oh, s&iacute;, no pares, l&aacute;meme&quot;.<\/p>\n<p>Al sentir su lengua en mi cl&iacute;toris endurecido, sent&iacute; dos dedos deslizarse en mi co&ntilde;o empapado. Poco a poco se deslizaron profundamente en m&iacute; mientras Gonzalo chupaba mi cl&iacute;toris. Mis caderas se retorc&iacute;an y mis manos se aferraban a las s&aacute;banas sin poder saciarme de aquella comida de co&ntilde;o que Gonzalo me estaba proporcionando. Mi respiraci&oacute;n se hizo m&aacute;s pesada, y mis gemidos m&aacute;s fuertes. Apret&eacute; las caderas con m&aacute;s fuerza contra la lengua del Gonzalo mientras ped&iacute;a m&aacute;s. Mi cuerpo empez&oacute; a temblar. Los gemidos se convirtieron en gritos de placer. Entonces mi cuerpo se tens&oacute; y grit&eacute;: &quot;&iexcl;Me corro!&quot;.<\/p>\n<p>Gonzalo no dej&oacute; de lamerme durante mi orgasmo. Cuando este amain&oacute;, me qued&eacute; inm&oacute;vil, con las tetas movi&eacute;ndose por mi respiraci&oacute;n agitada. Gonzalo se tumb&oacute; sobre m&iacute;, abraz&aacute;ndome mientras me besaba apasionadamente. Saboreaba mis jugos en su lengua mientras me sujetaba con fuerza. Con &eacute;l encima, pod&iacute;a sentir su enorme y gruesa polla negra en mi co&ntilde;o empapado. Una vez que nuestro beso se rompi&oacute;, sonre&iacute;, dici&eacute;ndole que necesitaba eso.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quieres?&quot; Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Como nunca me han gustado las palabrotas, intent&eacute; evitar la respuesta. &quot;Ya sabes lo que quiero&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No, no, no lo s&eacute;. D&iacute;melo. Dime lo que quieres, nena, o no lo tendr&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; callada unos segundos. Me di cuenta de lo que quer&iacute;a que dijera, y yo no quer&iacute;a no conseguirlo. Lo deseaba con todas mis fuerzas. &quot;Te deseo; quiero que me folles con esa gran polla negra. Quiero que me folles una y otra vez&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Eso es, zorra. Tienes que aprender a pedirle las cosas a tu macho.&quot;.<\/p>\n<p>Nunca me hab&iacute;an llamado as&iacute;. No pod&iacute;a creer que me llamara zorra. Lo gracioso es que me excitaba cuando me llamaba de esa forma. Acomod&oacute; sus caderas hasta que sent&iacute; la punta de su polla contra mi h&uacute;meda abertura. &quot;P&iacute;demelo otra vez, zorra, y p&iacute;demelo bonito y de manera que me excite.&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Por favor, m&eacute;teme la polla. Enti&eacute;rrala hasta lo m&aacute;s profundo en mi co&ntilde;o h&uacute;medo y caliente. Por favor, f&oacute;llame&quot;.<\/p>\n<p>Gonzalo empuj&oacute; lentamente su polla dentro de m&iacute; y esta se desliz&oacute; en mi abertura. Me alegr&eacute; de que se lo tomara con calma, porque nunca me hab&iacute;an metido nada tan grande. Sonre&iacute; cuando el dolor se dispar&oacute; a trav&eacute;s de mi cuerpo. Sent&iacute; como si estuviera perdiendo mi virginidad otra vez. A medida que empujaba dentro de m&iacute;, me abr&iacute;a m&aacute;s el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Una vez que mi co&ntilde;o se afloj&oacute;, Gonzalo desliz&oacute; su polla dentro y fuera de m&iacute;. El dolor se convirti&oacute; en puro placer. Mi miedo a esa gran polla gruesa se estaba convirtiendo en placer. Pens&eacute;: &quot;Dios m&iacute;o, &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;a estar sin esto ahora? Quiero m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Gonzalo empez&oacute; a embestir m&aacute;s fuerte y m&aacute;s r&aacute;pido dentro de m&iacute;. Le ped&iacute; m&aacute;s. Pod&iacute;a sentir como mi orgasmo empezaba a hervir en lo m&aacute;s profundo de mis entra&ntilde;as. M&aacute;s r&aacute;pido, m&aacute;s fuerte. Le rode&eacute; el cuello con los brazos y le abrac&eacute; con fuerza. Gru&ntilde;&iacute; mientras una vez m&aacute;s mi cuerpo se tensaba y me corr&iacute;a sobre la polla de Gonzalo. Mantuvo su verga enterrada en mi co&ntilde;o y me abraz&oacute; con fuerza mientras yo cabalgaba oleada tras oleada de mi orgasmo.<\/p>\n<p>Luego sac&oacute; su polla de mi co&ntilde;o y se subi&oacute; a horcajadas sobre mi pecho mientras me pon&iacute;a la polla en los labios. Sonre&iacute; mientras abr&iacute;a la boca para recibirlo. Deslic&eacute; lentamente mi boca sobre su polla. Siempre me ha gustado saborear la polla de un hombre despu&eacute;s de correrme sobre ella.<\/p>\n<p>Segu&iacute; chup&aacute;ndole la polla y limpiando mi crema hasta que se apart&oacute; de m&iacute; y se tumb&oacute; boca arriba. Me dijo que lo montara. Una vez m&aacute;s, su severidad y confianza eran tan excitantes. Me acerqu&eacute; a &eacute;l y agarr&eacute; su polla. Lentamente, baj&eacute; sobre &eacute;l. Su gran polla me abri&oacute; una vez m&aacute;s mientras descend&iacute;a sobre &eacute;l. Su polla se hund&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s profundo hasta que se enterr&oacute; hasta los huevos en m&iacute;. Puse mis manos en su pecho para estabilizarme mientras lo montaba. Su pecho era tan musculoso que me excit&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s y me hizo cabalgarlo a&uacute;n m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Estaba fuera de mi zona de confort cuando le dije lo bien que sent&iacute;a su polla dentro de m&iacute; y cu&aacute;nto lo deseaba. Quer&iacute;a sentir c&oacute;mo me llenaba con su leche. No ten&iacute;a ni idea de d&oacute;nde ven&iacute;a todo esto, ya que no me sent&iacute;a yo misma. Rebot&eacute; tan fuerte y r&aacute;pido sobre su polla que mis tetas se agitaban por todas partes hasta que Gonzalo las tom&oacute; en sus manos y empez&oacute; a apretarlas.<\/p>\n<p>Me dijo severamente que la tomara toda, que me clavara su verga hasta el fondo de la concha, que montara su polla con fuerza. Pod&iacute;a sentir que estaba a punto de correrse, pero yo tambi&eacute;n. Gonzalo empuj&oacute; sus caderas dentro de m&iacute;, y yo sent&iacute; c&oacute;mo su polla tocaba profundidades de m&iacute; que nunca antes hab&iacute;a tocado. Cuando me acercaba a mi tercer orgasmo, Gonzalo me meti&oacute; la polla hasta el fondo. Sent&iacute; su cuerpo tensarse mientras su polla convulsionaba dentro de m&iacute;, llen&aacute;ndome con su semen. Mientras llenaba mi co&ntilde;o con su enorme carga, apret&eacute; los labios de mi co&ntilde;o para orde&ntilde;ar hasta la &uacute;ltima gota de leche que sal&iacute;a de su polla.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute;, se apart&oacute; de m&iacute; y se tumb&oacute; boca arriba a mi lado. Me acerqu&eacute;, le agarr&eacute; la polla y sonre&iacute;. &quot;Cari&ntilde;o, mira el desastre que he hecho. Tengo que limpiar esto.&rdquo; Envolv&iacute; su polla con mi boca y lam&iacute; y limpi&eacute; su semen y mis propios jugos de su polla. Me encanta tener una polla en mi boca despu&eacute;s de que sale de mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndome sonriente, Gonzalo me dijo que era una buena chica. Luego me dijo que esperaba que siguiera haciendo eso cada vez que nos acost&aacute;ramos.<\/p>\n<p>En ese momento, me di cuenta de que no se trataba de una aventura de una sola noche. Me estaba entrenando para querer m&aacute;s, para mostrarme c&oacute;mo le quer&iacute;a y le necesitaba. Nunca me consider&eacute; una mujer que pudiera enga&ntilde;ar a su marido, pero la idea me excitaba. Saqu&eacute; mi boca de su polla para responder,<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, quiero m&aacute;s de ti. Quiero todo lo que pueda de esto&quot;.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute;: &quot;Buena chica&quot;. Sab&iacute;a que me ten&iacute;a. Sab&iacute;a que acababa de someterme a sus necesidades. Despu&eacute;s de limpiar a fondo la polla de Gonzalo, me tumb&eacute; a su lado. Me explic&oacute; c&oacute;mo podr&iacute;a controlar el tiempo de mi marido. &Eacute;l tendr&iacute;a el control y podr&iacute;a hacerle trabajar hasta tarde y enviarlo a viajes de negocios para que pudi&eacute;ramos pasar mucho tiempo juntos. No nos ver&iacute;amos s&oacute;lo en encuentros fugaces por la tarde.<\/p>\n<p>Las yemas de sus dedos me acariciaron lentamente la espalda y las nalgas, me sonri&oacute; y me dijo: &quot;Bueno, este es el primer d&iacute;a de una buena y larga relaci&oacute;n, &iquest;verdad?&quot;<\/p>\n<p>Le mir&eacute; a los ojos, sonre&iacute; y respond&iacute;: &quot;S&iacute;, lo es. Estoy deseando tener m&aacute;s momentos como el de esta noche&quot;.<\/p>\n<p>Las yemas de sus dedos siguieron acariciando mi cuerpo. Me frot&oacute; lentamente el culo con suaves movimientos circulares.<\/p>\n<p>&quot;Pasaremos muchos buenos momentos juntos, nena. Ya lo ver&aacute;s. Ahora dime, Liliana, &iquest;alguna vez te hab&iacute;an follado este hermoso y apretado culo?&rdquo;<\/p>\n<p>&quot;No, cari&ntilde;o. Nunca he tenido sexo anal&quot;.<\/p>\n<p>&Eacute;l sonri&oacute; y susurr&oacute;: &quot;Bien, yo voy a desvirgarte el culo&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No, no, tu polla es demasiado grande.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Oh, nena, me encanta tu culo. Uno tan hermoso y apretado como el tuyo necesita que le ense&ntilde;en los placeres del sexo anal, cr&eacute;eme&quot;.<\/p>\n<p>Sent&iacute; miedo al pensar en lo doloroso que ser&iacute;a. Me dijo: &quot;Ser&aacute; un acontecimiento que iremos preparando, pero recuerda, lo que hagas por m&iacute; demuestra nuestro compromiso mutuo. Pero por ahora, quiero m&aacute;s de ese co&ntilde;o apretado. Ven, usa esa boca para prepararme y que pueda follarte otra vez&quot;.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; al o&iacute;r que quer&iacute;a follarme m&aacute;s. &quot;Oh, s&iacute;, cari&ntilde;o, quiero m&aacute;s de esto&quot;, dije, movi&eacute;ndome entre sus piernas, y tom&eacute; su polla una vez m&aacute;s en mi boca. Los gemidos de Gonzalo llenaron la habitaci&oacute;n. Siempre me ha gustado o&iacute;r gemir a un hombre cuando le chupo la polla. Me excita mucho y me hace chuparlo m&aacute;s r&aacute;pido. Cuanto m&aacute;s crec&iacute;a su polla en mi boca, m&aacute;s sub&iacute;a y bajaba mi boca.<\/p>\n<p>De repente, grit&oacute;: &quot;Ponte a cuatro patas&quot;. R&aacute;pidamente segu&iacute; sus instrucciones y me puse a cuatro patas sobre la cama. Tir&oacute; de m&iacute; hasta el borde de la cama y se coloc&oacute; junto a ella. Sent&iacute; su polla contra mi abertura. Sus manos me rodearon las caderas y sent&iacute; c&oacute;mo me empujaba con su enorme y gruesa polla. Jade&eacute; mientras me llenaba con su polla.<\/p>\n<p>Gonzalo me clavaba su polla con fuerza y hasta lo m&aacute;s profundo de mi concha. Era sexo animal, b&aacute;sico, puro instinto. Embest&iacute;a cada vez m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido. Con cada embestida, me hund&iacute;a la cabeza en la cama. El sonido de su cuerpo golpeando con fuerza contra el m&iacute;o y el aroma de nuestro sexo llenaban la habitaci&oacute;n. De repente sent&iacute; un fuerte golpe en el culo mientras Gonzalo me azotaba. Nunca me hab&iacute;an azotado as&iacute;, y me estaba excitando. Empuj&eacute; mi culo contra su pelvis para clavarme m&aacute;s su polla mientras sent&iacute;a las primeras oleadas de otro orgasmo. Grit&eacute;, suplic&aacute;ndole m&aacute;s. Mi cuerpo empez&oacute; a temblar y mis gemidos se convirtieron en gritos de placer. Gru&ntilde;&iacute; mientras mi cuerpo se tensaba y grit&eacute;: &ldquo;&iexcl;Me corro!&quot;.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; penetr&aacute;ndome mientras yo segu&iacute;a convulsionando en mi propio orgasmo. Cuando mi cuerpo se puso fl&aacute;cido, Gonzalo sac&oacute; su polla de mi co&ntilde;o. No me dio tiempo a recuperar la compostura. Tir&oacute; de m&iacute; y me meti&oacute; su enorme tranca h&uacute;meda en la boca. Abr&iacute; mi boca hambrienta y saqu&eacute; mi lengua lo m&aacute;s que pude para facilitarle la tarea. Me agarr&oacute; la cabeza y me foll&oacute; la boca. Una vez m&aacute;s, no fue gentil. Me meti&oacute; la polla hasta el fondo de la garganta. Mis arcadas pasaron desapercibidas y &eacute;l bombe&oacute; su polla dentro y fuera de mi boca. Sent&iacute; su polla agitarse y palpitar. Apret&eacute; los labios alrededor de su polla justo a tiempo para sentir los primeros chorros de su semen llen&aacute;ndome la boca. Chup&eacute; y tragu&eacute; todo lo que me meti&oacute; en la boca.<\/p>\n<p>Aquella noche se convirti&oacute; en una estad&iacute;a de tres d&iacute;as con Gonzalo, donde seguimos follando no s&oacute;lo en las noches, sino tambi&eacute;n durante el d&iacute;a. Aquel fue el primer d&iacute;a de mi nueva vida. Desde hace tres a&ntilde;os, Gonzalo y yo disfrutamos juntos de una aventura sexual inolvidable. Me ha cambiado la vida y nunca hab&iacute;a sido tan feliz. A menudo hablamos de que me divorcie y empezar a vivir juntos, y aunque a&uacute;n no ha ocurrido, estoy segura de que terminar&aacute; pasando m&aacute;s temprano que tarde. Supongo que por ahora prefiero disfrutar del momento un poco m&aacute;s y creo que no tiene sentido estropear algo tan bueno. Adem&aacute;s, vernos a escondidas lo hace todav&iacute;a m&aacute;s excitante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>12 Mi esposo acept&oacute; un puesto en una nueva empresa. Compramos una casa y nos mudamos a una ciudad mucho m&aacute;s grande de lo usual. 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