{"id":44466,"date":"2024-01-21T23:00:00","date_gmt":"2024-01-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-21T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-21T23:00:00","slug":"mi-madre-religiosa-1-descubrimiento-inesperado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-madre-religiosa-1-descubrimiento-inesperado\/","title":{"rendered":"Mi madre religiosa (1): Descubrimiento inesperado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44466\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El celular de Daniel sonaba de manera insistente sin que &eacute;l despertase de su profundo sue&ntilde;o. Su madre, Cynthia, lo necesitaba para que le diera los datos de una amiga de la iglesia que ten&iacute;a anotado en un papel y se hab&iacute;a olvidado al salir de casa. Pasaron varios minutos y &eacute;l segu&iacute;a en otro mundo, apenas hab&iacute;an iniciado las vacaciones de sus estudios y aprovechaba el tiempo libre para desvelarse jugando videojuegos. Luego de mucha insistencia, al fin despert&oacute; y sin casi abrir los ojos contest&oacute; la llamada.<\/p>\n<p>Fue de mala gana a buscar en la habitaci&oacute;n de su madre el peque&ntilde;o papel; ser&iacute;a una tarea dif&iacute;cil porque ella no recordaba con certeza d&oacute;nde lo hab&iacute;a guardado, solo sab&iacute;a que lo puso en alg&uacute;n caj&oacute;n de uno de sus armarios. &laquo;Apenas tiene 40 a&ntilde;os y ya se le olvidan las cosas&raquo; &mdash; pens&oacute; mof&aacute;ndose. Busc&oacute; en varios cajones sin tener &eacute;xito, abri&oacute; los &uacute;ltimos tres casi al mismo tiempo y descubri&oacute; que era el lugar donde su madre guardaba su ropa interior. Con recelo tuvo que buscar entre muchas tangas y brasier. Cuando meti&oacute; su mano m&aacute;s al fondo de uno de los cajones, una tabla de madera que hac&iacute;a de fondo falso se movi&oacute; y un consolador con la forma de un pene apareci&oacute;. Sus ojos se abrieron y hasta el sue&ntilde;o se le quit&oacute; al descubrir el juguete secreto de su madre. El celular volvi&oacute; a sonar en su bolsillo y &eacute;l peg&oacute; un brinco por los nervios. Trat&oacute; de tranquilizarse y contest&oacute; la llamada mientras buscaba con cuidado en el &uacute;ltimo caj&oacute;n donde logr&oacute; encontrar lo que buscaba. Su madre le agradeci&oacute; por darle los datos y pregunt&oacute; d&oacute;nde lo hab&iacute;a encontrado. &Eacute;l, por instinto, minti&oacute; diciendo que lo hab&iacute;a encontrado en otro caj&oacute;n. &mdash;Te quiero, mi cielo, nos vemos pronto &mdash;expres&oacute; ella al terminar la llamada.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a poner el fondo falso del caj&oacute;n y lo cerr&oacute;, regresando desconcertado a su habitaci&oacute;n. No pod&iacute;a creer que su madre, que tanto le advert&iacute;a que no se masturbase porque era pecado, se masturbara usando un consolador. Ella daba charlas en la iglesia a los j&oacute;venes, ense&ntilde;&aacute;ndoles que ir&iacute;an al infierno si se provocaban un orgasmo masturb&aacute;ndose. Sent&iacute;a ira al darse cuenta lo hip&oacute;crita que era su madre y al mismo tiempo empez&oacute; a excitarse imagin&aacute;ndola meti&eacute;ndose ese falo de pl&aacute;stico en su vagina. Era la primera vez que &eacute;l la ve&iacute;a como una mujer guapa y viuda y no como su religiosa madre; eso le provoc&oacute; una excitaci&oacute;n como nunca antes.<\/p>\n<p>Lleno de lujuria, fue al cuarto de lavado en busca de alguna prenda &iacute;ntima de su madre para masturbarse con ella. Eligi&oacute; una tanga blanca con encaje y aspir&oacute; el fuerte aroma femenino de la prenda; maravillado con el olor, frot&oacute; la tanga en su pene erecto, masturb&aacute;ndose de forma desenfrenada. Cuando sinti&oacute; que su pene y sus test&iacute;culos se contra&iacute;an, supo que iba a eyacular y coloc&oacute; su glande en la parte de la prenda que va en contacto con la vulva y la llen&oacute; con su semen.<\/p>\n<p>Su mirada se volvi&oacute; p&iacute;cara y supo que su madre se hab&iacute;a convertido en el objeto de su deseo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 El celular de Daniel sonaba de manera insistente sin que &eacute;l despertase de su profundo sue&ntilde;o. Su madre, Cynthia, lo necesitaba para que le diera los datos de una amiga de la iglesia que ten&iacute;a anotado en un papel y se hab&iacute;a olvidado al salir de casa. 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