{"id":44481,"date":"2024-01-23T23:00:00","date_gmt":"2024-01-23T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-23T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-23T23:00:00","slug":"me-entregue-a-mi-hijo-en-un-viaje-a-punta-cana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-entregue-a-mi-hijo-en-un-viaje-a-punta-cana\/","title":{"rendered":"Me entregu\u00e9 a mi hijo en un viaje a Punta Cana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44481\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">31<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ten&iacute;a 16 a&ntilde;os de matrimonio cuando mi esposo me abandon&oacute;. Fue un golpe terrible para m&iacute;, entre las muchas cosas horribles me que dijo, hasta hoy recuerdo dos. Que estaba gorda y que no era buena en la cama. Se larg&oacute; de casa y me dej&oacute; con mi hijo que ten&iacute;a solo 15 a&ntilde;os. Fue un trauma imprevisto para ambos.<\/p>\n<p>Se fue con una mujer joven en esos tiempos, 20 a&ntilde;os menor que &eacute;l. Al poco tiempo lo dej&oacute;, pero eso no importa.<\/p>\n<p>Sus palabras me hirieron mucho. Pas&eacute; tres meses derrotada y destruida. Decid&iacute; renovarme. Una ma&ntilde;ana despert&eacute; y a mis 38 a&ntilde;os ten&iacute;a que mirar al frente. Decid&iacute; empezar el gym, renovar mi armario. Logr&eacute; darle &aacute;nimos a mi hijo y poco a poco, &eacute;l se adapt&oacute; a una vida sin su pap&aacute;.<\/p>\n<p>En pocos meses, baj&eacute; 12 kilos, volv&iacute; a tener una silueta atractiva. Contrat&eacute; una asesora de estilo y cambi&eacute; completamente mi peinado y mi look. Me volv&iacute; a sentir atractiva y sensual y, por cierto, deseada.<\/p>\n<p>Un a&ntilde;o despu&eacute;s de la rotura de mi matrimonio, me acost&eacute;, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, con un hombre distinto a mi esposo. Me dej&eacute; llevar por &eacute;l y en pocos meses era una mujer muy distinta en la cama. Mi esposo hab&iacute;a tenido raz&oacute;n. Fui sosa y aburrida, pero esa Sof&iacute;a no exist&iacute;a m&aacute;s. Descubr&iacute; el sexo anal, algo que mi esposo me pidi&oacute; y nunca acept&eacute;. Disfrut&eacute; del sexo en posiciones y formas que con mi marido jam&aacute;s me hab&iacute;a atrevido, a pesar de su insistencia, que debo reconocer, fue paciente por muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Fueron pasando los a&ntilde;os, pas&eacute; de una pareja sexual a otra, y a otra, decid&iacute; no volver a tener nada serio ni intenso con un hombre, al menos hasta mis 50 a&ntilde;os, quiz&aacute;s luego ya encuentre alguien con quien terminar mi vida. Ahora a los 45, todav&iacute;a deseo seguir libre y experimentando.<\/p>\n<p>Cuando mi hijo alcanz&oacute; la mayor&iacute;a de edad, empez&oacute; a trabajar, adem&aacute;s de ir a la universidad. Llenaba su tiempo con el estudio y el trabajo. Era de pocos amigos y no le conoc&iacute;a ninguna novia. Cuando cumpli&oacute; 20 a&ntilde;os, me dijo que hab&iacute;a ahorrado y hab&iacute;a comprado un tour a Punta Cana para los dos. Siendo madre e hijo, alquil&oacute; una habitaci&oacute;n doble por cuatro noches. Me pareci&oacute; correcto.<\/p>\n<p>Al llegar al hotel, tras todo el tedio del vuelo, pasar migraciones y el traslado, llegamos sudorosos por el calor, cansados, justo empezando la noche.<\/p>\n<p>Me pregunt&oacute; si deseaba ducharme primero y le dije que lo haga &eacute;l antes. Acept&oacute; y sin m&aacute;s, se desnud&oacute; delante m&iacute;o. Me sorprendi&oacute; lo marcado de su cuerpo, le pregunt&eacute; si iba al gym y me dijo que no, que hac&iacute;a ejercicios en su habitaci&oacute;n. A pesar de vivir juntos, nunca lo hab&iacute;a notado.<\/p>\n<p>Se desnud&oacute; de espaldas a m&iacute;, pero al hablarme, se dio la vuelta y pude apreciar su enorme miembro. No ten&iacute;a idea que era tan dotado. Lo ten&iacute;a dormido, pero era claramente mucho m&aacute;s grande que el de su pap&aacute;.<\/p>\n<p>Se duch&oacute; y sali&oacute; desnudo. Entre al ba&ntilde;o. Me duch&eacute; y sal&iacute; vestida. Me esperaba ya listo para salir. Subimos al restaurante del hotel, en el &uacute;ltimo piso, junto a la piscina, y tuvimos una cena algo tensa. Yo estaba perturbada por lo que hab&iacute;a visto. No encontraba hilo a la conversaci&oacute;n y &eacute;l se daba cuenta.<\/p>\n<p>Finalmente se mand&oacute; y me dijo mam&aacute;, tengo algo que decirte.<\/p>\n<p>Su formalidad me asust&oacute; un poco. En ese momento no ten&iacute;a ni idea de que me quer&iacute;a decir con tanta formalidad y en un viaje que &eacute;l hab&iacute;a pagado. Llegu&eacute; a pensar que me dir&iacute;a que era gay. Le ped&iacute; que hablara.<\/p>\n<p>Tras un silencio embarazoso, habl&oacute;.<\/p>\n<p>Habl&oacute; por unos 20 minutos. Yo s&oacute;lo lo escuchaba. En resumen, me dijo que me admiraba, que me amaba y que me deseaba. Que se masturbaba con mis tangas cuando yo no estaba. Que le hac&iacute;a feliz que yo sea feliz. Que quer&iacute;a estar conmigo, como hombre y como mujer.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; de hablar sigui&oacute; otro largo silencio. &Eacute;l me miraba perturbado y yo pensaba en su verga enorme. Siendo su madre, pero siendo mujer, sent&iacute;a un choque entre el deseo y la responsabilidad.<\/p>\n<p>Le dije que quiz&aacute;s estaba confundido. Que yo era su madre, que no pod&iacute;a verme como mujer. Insisti&oacute; con sus argumentos.<\/p>\n<p>Nos levantamos. Volvimos a la habitaci&oacute;n. Estuvimos m&aacute;s de una hora ambos distra&iacute;dos con el celular, sin hablarnos. Yo muy perturbada, seguro que &eacute;l tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Decid&iacute; dormir. Pero ten&iacute;a aun la ropa puesta. Pens&eacute; que mi pijama era un short demasiado sensual y un polito semi transparente. Las otras opciones eran dormir con la ropa puesta o desnuda. Decid&iacute; cambiarme en el ba&ntilde;o. Lo hice.<\/p>\n<p>Al salir del ba&ntilde;o, mi hijo estaba solo con el b&oacute;xer puesto. Me mir&oacute; con deseo. Me sent&iacute; deseada. Sent&iacute; la adrenalina y el morbo subir en m&iacute;.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; en mi cama. Lo miraba de reojo. Pude darme cuenta como su verga se iba levantando, poni&eacute;ndose dura. Su b&oacute;xer resultaba escaso para el enorme paquete que guardaba. De pronto, sin m&aacute;s, sin pre&aacute;mbulo, se sac&oacute; el b&oacute;xer y qued&oacute; desnudo. Me dijo simplemente &ldquo;me incomoda el b&oacute;xer para dormir&rdquo;.<\/p>\n<p>Mi excitaci&oacute;n era creciente. Era y soy su madre, pero soy mujer. No soy de fierro.<\/p>\n<p>&Eacute;l me miraba sin decirme nada. Yo lo miraba pensando mil cosas. Ninguno se atrev&iacute;a a dar un paso m&aacute;s all&aacute;. Me dieron ganas de orinar. Me levant&eacute; de la cama. Fui al ba&ntilde;o. Mientras bordeaba su cama (el ba&ntilde;o estaba de su lado), no pod&iacute;a dejar de admirar el m&aacute;stil que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>No cerr&eacute; la puerta del ba&ntilde;o, pens&eacute; s&oacute;lo sentarme a orinar y el inodoro no se ve&iacute;a desde el cuarto. Mi hijo entendi&oacute; que era una invitaci&oacute;n y se meti&oacute; al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Antes que pueda reaccionar, sentada en el inodoro, ten&iacute;a su enorme verga a la altura de mis labios. No pude resistir m&aacute;s, ya era demasiado. Empec&eacute; a chup&aacute;rsela. No pod&iacute;a ni con la mitad de ella. Pero quer&iacute;a m&aacute;s. Me levant&eacute;, lo cog&iacute; de la mano. Nos volvimos a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin pensarlo mucho, me puse en 4 patas al borde de su cama. Se par&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;. Sent&iacute; como me untaba la concha con su saliva y de pronto sent&iacute; el empuj&oacute;n. Con el apuro de los j&oacute;venes, la meti&oacute; sin medias tintas, en una sola empujada la llev&oacute; lo m&aacute;s adentro que pudo.<\/p>\n<p>No era un experto. Me result&oacute; claro. Pero el enorme tama&ntilde;o de su verga compensaba su poca pericia. Tuve un orgasmo en pocos minutos. Luego le ped&iacute; que se sentara en el sof&aacute;. Me obedeci&oacute;. Me puse de espaldas a &eacute;l y le entregu&eacute; mi concha nuevamente. Era yo quien me mov&iacute;a, a mi ritmo, a mi estilo. Tuve dos orgasmos casi continuos y &eacute;l segu&iacute;a erecto. Volvimos a su cama, me puse en perrito y luego en cucharita, sent&iacute; como se aceleraba su respiraci&oacute;n y sent&iacute; como me llenaba la concha con su semen, eso me hizo llegar por cuarta vez.<\/p>\n<p>Agotada volv&iacute; a mi cama. &Eacute;l se qued&oacute; dormido antes que yo. Pensaba en lo incorrecto de mi proceder. En el da&ntilde;o que pod&iacute;a estar haci&eacute;ndole. A la ma&ntilde;ana siguiente, no me importo. Los siguientes tres d&iacute;as fuimos amantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>31 Ten&iacute;a 16 a&ntilde;os de matrimonio cuando mi esposo me abandon&oacute;. Fue un golpe terrible para m&iacute;, entre las muchas cosas horribles me que dijo, hasta hoy recuerdo dos. Que estaba gorda y que no era buena en la cama. Se larg&oacute; de casa y me dej&oacute; con mi hijo que ten&iacute;a solo 15 a&ntilde;os. 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