{"id":44522,"date":"2024-01-28T23:00:00","date_gmt":"2024-01-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-28T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-28T23:00:00","slug":"la-casa-de-la-playa-parte-6-y-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-casa-de-la-playa-parte-6-y-final\/","title":{"rendered":"La casa de la playa (parte 6 y final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44522\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A diferencia de Pedro y Pablo, quienes desde el amanecer hab&iacute;an estado haciendo alg&uacute;n tipo de actividad f&iacute;sica, no necesariamente relacionada con sus oficios de carpinteros, mi novio hab&iacute;a estado bebiendo sin realizar el m&aacute;s m&iacute;nimo esfuerzo; por lo que era l&oacute;gico que el alcohol hubiese hecho efecto en &eacute;l mucho antes que nosotros.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la ducha sujetando a ambos chicos por el brazo, caminando alegremente hacia la rec&aacute;mara con actitud desenfadada; tambale&aacute;ndonos un poco, pero sin dejar de bailar, deseosa de que esa noche nunca terminara.<\/p>\n<p>&mdash;Disfruta el espect&aacute;culo amor &mdash;dije a mi novio al pasar a su lado, lanzando un beso con actitud de ni&ntilde;a traviesa y mujer fatal simult&aacute;neamente, dejando en claro que lo que yo estaba por hacer era &uacute;nicamente en su honor.<\/p>\n<p>Como si fuera una actriz de pel&iacute;culas para adultos en la audiencia para conseguir mi primer protag&oacute;nico, yo estaba dispuesta a dar todo de m&iacute; con tal de que esa noche fuera inolvidable para todos. Aunque al parecer por el estado actual de mi novio, no tendr&iacute;a mucha audiencia en mi debut.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;&#8230; &mdash;respondi&oacute; &eacute;l sin poder concluir la frase, luchando por subir sus pantaloncillos y trastabillar al buscar donde sentarse.<\/p>\n<p>Al haber alcanzado el cl&iacute;max tan s&oacute;lo un par de minutos antes, la estamina de mi novio hab&iacute;a desaparecido de su torrente sangu&iacute;neo, por lo que la fuerza de gravedad lo atrajo hacia un sof&aacute; detr&aacute;s de &eacute;l, cayendo pesadamente. Y conoci&eacute;ndolo, como yo lo conoc&iacute;a, supe que en un par de segundos caer&iacute;a en los brazos de Morfeo. &iexcl;Pendejo!<\/p>\n<p>Yo preocupada por fornicar con aquel par de chicos, como si fuera una especie de tributo, y &eacute;l se lo iba perder por no ser capaz de mantenerse despierto un poco m&aacute;s. &iexcl;Definitivamente era un pendejo!<\/p>\n<p>Aunque, por otro lado el que mi novio no estuviera en sus cinco sentidos, me daba carta abierta para disfrutar con Pedro y Pablo sin limitarme por el hecho de que &eacute;l me estuviera observando. Hac&iacute;a casi tres meses que yo no hab&iacute;a estado con otro hombre, quiz&aacute;s menos no lo recuerdo con exactitud, por lo que era mejor que aprovechara la oportunidad. &iquest;Qui&eacute;n pod&iacute;a saber cuando volver&iacute;a a agarrarlo tan borracho?<\/p>\n<p>&mdash;&Eacute;sto es por ti amor &mdash;dije estirando la mano para alcanzar la cabeza de mi novio, simulando querer despeinarlo con actitud juguetona.<\/p>\n<p>Ese aparentemente inocente gesto de mi parte no ten&iacute;a otro objetivo que hacerlo perder el conocimiento al zarandear un par de veces su cabeza, lo que por lo visto funcion&oacute; al notar como cerr&oacute; los ojos, cediendo ante una habitaci&oacute;n que giraba a su alrededor, perdiendo la consciencia. &iexcl;Perfecto!<\/p>\n<p>Inmediatamente me arrodill&eacute; en medio de los dos chicos, pasando mi mano izquierda por debajo de la entrepierna de Pedro y la derecha por la de Pablo, para agarrarlos por los test&iacute;culos. Apretando, suave pero firme, esos dos pares de alb&oacute;ndigas cubiertas de gruesos pelos despeinados.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pendeja! &mdash;exclam&oacute; Pedro en el momento que cerr&eacute; mis dedos un poco m&aacute;s, jal&aacute;ndolos hacia abajo por sus partes nobles de manera que las puntas de sus glandes golpearon en mis mejillas.<\/p>\n<p>Como hab&iacute;a sido durante todo el d&iacute;a Pablo prefer&iacute;a guardar silencio ante mis perversas caricias, aun cuando su rostro reflejaba lo mucho que lo disfrutaba. Sonre&iacute; con malicia.<\/p>\n<p>Mis labios saltaron de un miembro a otro sin poder decidirme por cual de los dos degustar primero. Deslizando mi lengua por toda su extensi&oacute;n, olfateando cada cent&iacute;metro de aquellos dos enormes pedazos de carne. Sus olores eran rancios y agrios, picantes e inmundos, penetrantes e hediondos, pero me encantaban.<\/p>\n<p>Todo aquel arduo trabajo f&iacute;sico que mi novio despreciaba se reflejaba en aquellas dos entrepiernas e ingles, al haberlas cubierto de sudor, arena y sal creando una mezcla de olores y sabores que curiosamente me ten&iacute;an fascinada o intoxicada, &iexcl;no importaba!, el resultado era el mismo, yo deseaba tener esos dos enormes miembros viriles en mi boca. &iquest;A caso mi peque&ntilde;a cavidad en medio de mi rostro ser&iacute;a capaz de engullirlos? Yo contaba con eso o morir&iacute;a en el intento, hablando en sentido figurado.<\/p>\n<p>Primero prob&eacute; el de Pedro, despu&eacute;s de todo de los dos chicos era el que m&aacute;s me agradaba, abriendo la boca al m&aacute;ximo para poder introducir todo su glande y un poco m&aacute;s. Me encantaba como su miembro abarcaba cada cent&iacute;metro del di&aacute;metro de mi cavidad bucal. &iexcl;Delicioso!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; rico! &mdash;exclam&oacute; Pedro al sentir como mis labios avanzaron y retrocedieron sobre su ap&eacute;ndice un par de veces.<\/p>\n<p>Luego prob&eacute; el de Pablo, el chico hab&iacute;a resultado el ganador de la competencia de fotograf&iacute;a despu&eacute;s de todo. Met&iacute; todo lo que pude de su anatom&iacute;a hasta conseguir que su glande golpeara en la campanilla de mi paladar, provocandome temblar de emoci&oacute;n. La sensaci&oacute;n fue grandiosa.<\/p>\n<p>Tuve que abrir los ojos para percibir una fugaz y sutil sonrisa posarse sobre los labios del silencioso chico. Sino fuera por ese involuntario gesto hubiera pensado que yo no era buena practicando sexo oral. Afortunadamente su miembro fue m&aacute;s expresivo, torn&aacute;ndose r&iacute;gido como una barra de hierro, sino yo podr&iacute;a haber terminado traumada por sentirme despreciada.<\/p>\n<p>Extraje el pene de mi boca produciendo un gracioso sonido, al romper el efecto de succi&oacute;n de mis mejillas, que bien podr&iacute;a compararse con el de una ventosa pegada al vidrio por medio de un efecto de vac&iacute;o, solo para inmediatamente volver a ocupar mi cavidad bucal con el miembro de mi otro amante.<\/p>\n<p>De pronto, fui pose&iacute;da por una inexplicable necesidad de pasar mis labios de un pene a otro, introduci&eacute;ndoles cada vez m&aacute;s profundo en mi garganta, cada vez por m&aacute;s tiempo, cada vez m&aacute;s hambrienta, cada vez m&aacute;s voraz. Inundando mi paladar con una mezcla pegajosa de saliva y semen que burbujeaba de forma efervescente, al ascender por mis fosas nasales con un delicioso cosquilleo; en lo que un par de hilillos de un color blanco comenzaron a escurrir por las comisuras de mis labios. &iexcl;Me sent&iacute;a como una ni&ntilde;a en una confiter&iacute;a!<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Diantres! &iquest;C&oacute;mo har&eacute; para tragarme todo &eacute;sto?&rdquo;, pens&eacute; mientras degustaba el que, a mi juicio, parec&iacute;a ser el m&aacute;s grande de aquellos dos miembros viriles; aunque no por mucho. En la posici&oacute;n actual, de rodillas con mi rostro a la altura de la cadera de los chicos, me era imposible alcanzar con mis labios los test&iacute;culos de cualquiera de ellos al momento de engullirlos, ya que la cabeza de sus penes chocaba en la parte posterior de mi garganta.<\/p>\n<p>&ldquo;Algo se me ocurrir&aacute;&rdquo;, me respond&iacute; a m&iacute; misma al conjurar que tendr&iacute;a que alinear el paladar con mi tr&aacute;quea, al igual que un &lsquo;traga sables&rsquo; circense, si quer&iacute;a comerme sin masticar ese suculento par de &lsquo;chorizos&rsquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; rico chupa la verga &eacute;sta puta! &mdash;exclam&oacute; Pedro al poner sus ojos en blanco. Era obvio que lo estaba disfrutando como loco. No lo culpo.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; es&#8230; &mdash;respondi&oacute; Pablo en voz baja entre graves y ahogados quejidos, mientras mis manos jugaban con sus test&iacute;culos al tomarlos por un par de pelotas anti estr&eacute;s.<\/p>\n<p>Sin poder contenerme m&aacute;s, extraje un lubricado pene de mi boca y tirando hacia arriba por su glande me lanc&eacute; contra el primer par de alb&oacute;ndigas. &iexcl;Las m&aacute;s gordas y carnosas que hab&iacute;a probado en mi vida! Aunque podr&iacute;a equivocarme, recuerden que estaba muy borracha.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda, que delicia! &mdash;exclam&oacute; el afortunado due&ntilde;o de ese &oacute;rgano sexual.<\/p>\n<p>Provoqu&eacute; un vac&iacute;o en mi boca para que el par de bolas de carne entrara sin esfuerzo, eso y el que la base del pene se encontrara obstruyendo mi nariz me hicieron perder el aliento por un segundo. &iexcl;Ni siquiera cuando ambos chicos me mantuvieron bajo el agua de la piscina, sent&iacute; que me falt&oacute; el aire como en ese momento! Juro que casi me desmayo.<\/p>\n<p>Pero haciendo gala de mi excelente condici&oacute;n f&iacute;sica, aspir&eacute; fuerte para llenar mis pulmones con la pesada fragancia que se desprend&iacute;a de aquella pestilente ingle. Con grandes leng&uuml;etazos comenc&eacute; a peinar los gruesos cabellos p&uacute;bicos que cubr&iacute;an, casi en su totalidad, la superficie rugosa y &aacute;spera de aquellas deliciosas alb&oacute;ndigas. Estaba en el para&iacute;so.<\/p>\n<p>A rega&ntilde;adientas me desprend&iacute; del que consideraba el platillo principal en aquel &lsquo;banquete&rsquo;, s&oacute;lo para prenderme ahora de las partes bajas del otro chico y rendirle la misma cortes&iacute;a, mientras que con la mano masajeaba fren&eacute;ticamente un bien lubricado pene.<\/p>\n<p>Estuve as&iacute; un par de minutos m&aacute;s, cambiando el miembro viril enfrente de mi rostro hasta que Pedro tuvo ganas de explorar otro de mis orificios.<\/p>\n<p>&mdash;Arriba perra &mdash;orden&oacute; de manera en&eacute;rgica.<\/p>\n<p>Pedro me puso en pie y empuj&oacute; mi torso hacia al frente, de manera que mi tronco superior qued&oacute; a 90 grados con mis piernas.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias&rdquo;, pens&eacute; en mi interior agradeciendo al universo, al reconocer que en esa posici&oacute;n, con mi paladar en l&iacute;nea recta con la garganta, cualquiera de los dos miembros pasar&iacute;a limpiamente por mi boca hasta perderse dentro de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Pedro dirigi&oacute; la cabeza en forma de hongo de su pene hacia mi vagina, en lo que Pablo se preparaba para fornicarme por la boca sin misericordia. Definitivamente tendr&iacute;a mucho que agradecer aquella noche.<\/p>\n<p>Cual si fuera una serpiente, el enorme miembro de Pedro pas&oacute; por entre mis muslos para colocarse justo a la entrada de mi vagina, siendo ayudado por un par de mis dedos para facilitarle dar en el blanco.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; me gusta, flojita y cooperando &mdash;dijo el chico al notar mi mano en la cabeza de su pene.<\/p>\n<p>Por su parte, Pablo me sujet&oacute; por el cabello en lo que colocaba su glande justo al frente de mi boca<\/p>\n<p>De pronto mi cuerpo fue embestido por dos fuerzas opuestas, de casi igual magnitud, provocando que mi columna se doblara cual una acorde&oacute;n en cada ocasi&oacute;n en que los chicos embest&iacute;an, penetr&aacute;ndome coordinadamente, contra el delicado y hermoso objeto de deseo entre ellos.<\/p>\n<p>Pedro embest&iacute;a mi trasero con su pelvis, sujet&aacute;ndose a mi cadera con ambas manos. En lo que el miembro de Pablo golpeaba en lo profundo de mi garganta, frotando la punta de su glande contra mi am&iacute;gdala de manera tan en&eacute;rgica que llegu&eacute; a pensar que terminar&iacute;a por extirp&aacute;rmela. &iexcl;Estaba completamente segura que mi otorrinolaring&oacute;logo no hab&iacute;a llegado tan profundo en mi &uacute;ltimo examen m&eacute;dico!<\/p>\n<p>Estuvimos as&iacute; por varios minutos, con los chicos intercambiando posiciones en mi rostro y mi trasero, hasta que Pedro decidi&oacute; que era momento de ir a la cama, por lo que bruscamente interrumpi&oacute; nuestra coreograf&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora si te vamos a coger hasta por las orejas de manera que no te vas a sentar en una semana, puta de mierda &mdash;amenaz&oacute; Pedro, &iquest;qui&eacute;n m&aacute;s si no &eacute;l?<\/p>\n<p>Ambos chicos extrajeron sus completamente lubricados miembros de mi cuerpo, en lo que Pedro, el macho alfa que se hab&iacute;a hecho con el liderazgo esa noche, me jalaba por el cabello para ponerme en pie bruscamente, amenazando con penetrar todos mis orificios con el poderoso taladro que ten&iacute;a bajo su cadera. Pobre ingenuo.<\/p>\n<p>Si tan s&oacute;lo &eacute;l supiera, de cuantos hombres hab&iacute;a escuchado esa misma promesa vac&iacute;a no se sentir&iacute;a tan confiado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me amenacen cabrones, s&oacute;lo h&aacute;ganlo! &mdash;exig&iacute; dejando claro que ansiaba tener esas enormes trancas dentro de m&iacute;, preferentemente al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Una sonrisa maliciosa se dibuj&oacute; en los labios de Pedro al escuchar mi desaf&iacute;o, complacido por mi actitud altanera y soberbia, que imped&iacute;a dejarme amedrentar por sus amenazas, aunque realmente lo estuviera.<\/p>\n<p>El chico me empuj&oacute; de espaldas sobre la cama, coloco mis piernas sobre sus hombros y en esa posici&oacute;n volvi&oacute; a colocar su pene en la entrada de mi vagina; y utilizando todo su peso, unos 85 kilos aproximadamente, comenz&oacute; a penetrarme brutalmente. Pr&aacute;cticamente en la primera estocada consigui&oacute; llegar hasta lo m&aacute;s profundo de mi alma.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay, as&iacute; cabr&oacute;n! &mdash;exclam&eacute; al no poder contener el enorme placer que experiment&eacute; al ser invadida con su enorme miembro&mdash;. &iexcl;C&oacute;geme m&aacute;s duro!<\/p>\n<p>&mdash;Pablo, t&aacute;pale la boca a &eacute;sta puta de mierda, que estoy harto de sus &lsquo;mamadas&rsquo; &mdash;orden&oacute; Pedro al referirse a mi actitud soberbia y altanera, no a mi habilidad para practicar sexo oral, de &eacute;sta nunca he recibido quejas.<\/p>\n<p>Pablo salt&oacute; sobre la cama, cayendo con las rodillas justo a mi lado, y mont&aacute;ndose sobre mi rostro consigui&oacute; hundir su pene justo en mi boca, de manera que sus test&iacute;culos golpeaban en mi nariz y mi visi&oacute;n era tapada por su esf&iacute;nter; y en esa posici&oacute;n comenz&oacute; a cabalgarme con peque&ntilde;os saltos. &iexcl;Era como si estuviera clavando una estaca en medio de mi rostro! Me encantaba.<\/p>\n<p>Los chicos estuvieron penetr&aacute;ndome brutalmente hasta que de nueva cuenta el director de la &lsquo;orquesta&rsquo; decidi&oacute; que era momento de cumplir una promesa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vamos, pinche puta de mierda, ponte en cuatro para darte verga! &mdash;exclam&oacute; Pedro al citar su frase final de conquista, la que hab&iacute;a invocado en conjunto con Pablo m&aacute;s temprano ese mismo d&iacute;a, cuando los tres estuvimos jugando en medio del mar. Yo sonre&iacute; por el &lsquo;rom&aacute;ntico&rsquo; detalle.<\/p>\n<p>Con una sola mano Pedro hizo girar mi cuerpo de manera que yo termin&eacute; encima de la cama apoyada en mis cuatro extremidades. No me importaba cual de los chicos se colocaba en cada uno de mis extremos; para ese momento a mi juicio los dos eran igual de viriles e imponentes. Quiz&aacute;s s&oacute;lo uno de ellos contaba con alguna min&uacute;scula ventaja f&iacute;sica sobre el otro en sus partes nobles; pero al final su gran amistad les hab&iacute;a llevado a compartir todo. &iexcl;Hasta las putas! &iquest;Qui&eacute;n era yo para romper esa amistad?<\/p>\n<p>Pedro se coloc&oacute; frente a mi rostro en lo que Pablo daba cuenta de mi trasero y de inmediato reanudaron su labor, embistiendo con energ&iacute;a contra mi fr&aacute;gil anatom&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya me era imposible contener dentro de mis cavidades, la abundante mezcla de fluidos corporales de aquellos dos bien dotados machos y los m&iacute;os propios.<\/p>\n<p>Mi vagina hac&iacute;a tiempo que segregaba una gran cantidad de mis propios jugos, que en combinaci&oacute;n con el presemen de los chicos saturaron el ambiente con un olor rancio y visceral que quedar&iacute;a impregnado en las s&aacute;banas por varios d&iacute;as, yo no pensaba lavarlas.<\/p>\n<p>Mientras que por enfrente, los hilillos del liquido blanco que hac&iacute;a un momento sal&iacute;an por las comisuras de mi boca, fueron remplazados por borbotones de una espuma espesa y pegajosa, la cual era expulsada a gran velocidad, como por una especie de volc&aacute;n en erupci&oacute;n, en cada ocasi&oacute;n que el intruso atorado en mi garganta avanzaba y retroced&iacute;a fren&eacute;ticamente; rasgando en el proceso mis cuerdas vocales.<\/p>\n<p>&ldquo;Quiz&aacute;s pueda quedar af&oacute;nica una semana, pero valdr&aacute; la pena&rdquo;, pens&eacute; aceptando los pro y contras de la salvaje faena sexual en que me encontraba.<\/p>\n<p>El murmullo de las olas rompiendo en la costa que deber&iacute;a entrar por la ventana, el que hab&iacute;a seducido al futuro propietario de la casa, fue remplazado por un r&iacute;tmico jadeo de tres perfectos cuerpos fundidos en un s&oacute;lo ente, vibrando sobre la cama, y los graves ronquidos de mi novio durmiendo en un peque&ntilde;o sof&aacute; justo a lado.<\/p>\n<p>De vez en cuando, los chicos ten&iacute;an a bien intercambiar posiciones s&oacute;lo para degustar el orificio en mi cuerpo que el otro pose&iacute;a. A veces caminando de rodillas sobre la cama hasta su nueva posici&oacute;n, otras veces haciendo girar mi cuerpo con relativa facilidad.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a perdido la cuenta de orgasmos que alcanc&eacute; hasta ese momento, por lo que estaba agradecida por el esfuerzo sobre humano que ambos chicos estaban haciendo para evitar eyacular; pues en mi manera ego&iacute;sta de pensar, aprendida de mi novio, esa noche s&oacute;lo importaba mi placer y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Prep&aacute;rate pendeja, que vamos a darte el especial! &mdash;exclam&oacute; Pedro, sin poder ocultar el esfuerzo f&iacute;sico que le costaba evitar eyacular para mantener la erecci&oacute;n, al extraer su miembro de mi vagina, cubierto con una sustancia babosa y trasl&uacute;cida.<\/p>\n<p>&iquest;De que podr&iacute;a tratarse el &lsquo;especial&rsquo; al que se refiri&oacute; Pedro? No lo sab&iacute;a, pero me mor&iacute;a de ganas por averiguarlo.<\/p>\n<p>Casi de inmediato, un cosquilleo se apoder&oacute; de otro de mis orificios, uno que ten&iacute;a reservado para utilizar s&oacute;lo en ocasiones muy especiales, como si de una fina champagne se tratara: mi ano.<\/p>\n<p>Era el miembro de Pedro que haciendo c&iacute;rculos alrededor de el que en otro momento deber&iacute;a ser un orificio de salida, se aprestaba a entrar sin invitaci&oacute;n, como el macho que tanto me gustaba que fuera.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sufre cabrona, sufre! &mdash;exclam&oacute; orgulloso al momento en que, utilizando todas sus fuerzas, me empal&oacute; sin contemplaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por supuesto que la practica del sexo anal era parte de mi repertorio sexual, y no con miembros de tama&ntilde;o promedio como el de mi novio dormido a un costado, sino de penes de hombres de verdad, de machos reales, grandes y gruesos, de buen calibre y longitud considerable, de esos con los que es una delicia fornicar por horas, a&uacute;n as&iacute; no pude evitar sentir un fuerte dolor punzante que hizo estremecer todo mi cuerpo, desde mi coxis hasta la nuca. Casi llor&eacute;.<\/p>\n<p>Por fortuna el miembro de Pablo en mi boca ahog&oacute; mis gritos, de lo contrario quiz&aacute;s hubiera terminado por mostrarme d&eacute;bil ante ese chico al sentir ese enorme intruso perforar mis intestinos. No lo permitir&iacute;a, disfrutar&iacute;a de su virilidad y vitalidad al mismo tiempo que les dejar&iacute;a claro que nunca volver&iacute;an a estar con una mujer como yo, esa ser&iacute;a mi venganza final; aunque a decir verdad, ya no recordaba porque quer&iacute;a vengarme de esos humildes chicos en primer lugar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quer&iacute;as verga? &iexcl;Pues, come verga! &mdash;sentenci&oacute; Pedro, bien convencido de que me estaba dando el mejor sexo de mi vida. Hasta ese d&iacute;a, eso era parcialmente cierto.<\/p>\n<p>Los chicos deten&iacute;an sus embestidas s&oacute;lo para intercambiar lugares como se estaba haciendo habitual. Durante los pocos segundos en que mis cavidades se encontraban vac&iacute;as aprovechaba para tomar &lsquo;un segundo aire&rsquo;, e incitarlos a continuar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Es lo mejor que tienen? &mdash;pregunt&eacute; en tono de burla, oblig&aacute;ndolos a retomar su afrenta sexual con excelente resultado.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahora prueba tu propia mierda, pinche puta! &mdash;sentenci&oacute; una vez m&aacute;s Pedro, despu&eacute;s de haber cambiado lugar con Pablo.<\/p>\n<p>No estaba en posici&oacute;n de negarme a nada, adem&aacute;s de no querer hacerlo. Era un milagro que yo no me hubiera ahogado en la extra&ntilde;a mezcolanza que inundaba mi boca; la que ya no s&oacute;lo sab&iacute;a a semen y saliva, sino tambi&eacute;n ten&iacute;a un ligero sabor amargo que deber&iacute;a deberse a mi propio material fecal, raspado de mi colon por ese par de penes con cabeza de hongo que luego introduc&iacute;an en mi boca para limpiarlos con mi lengua.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ves como si te gusta la mierda? &mdash;pregunt&oacute; Pedro haciendo mofa de lo que &eacute;l pensaba deber&iacute;a ser una humillaci&oacute;n. No pod&iacute;a estar m&aacute;s equivocado<\/p>\n<p>Yo s&oacute;lo pod&iacute;a gemir de placer al sentir como ambos monstruos marinos, similares a las anguilas en tama&ntilde;o y forma, intentaban encontrarse en medio de mi sistema digestivo al arremeter contra m&iacute; sin piedad; uno cavando por el orificio de entrada, el otro por el de salida. &iexcl;Sublime!<\/p>\n<p>Debo reconocer que ambos chicos ten&iacute;an excelente condici&oacute;n f&iacute;sica; de no ser as&iacute;, hace mucho que ambos se hubieran &lsquo;venido&rsquo; expulsando su semen dentro de m&iacute;. Seguimos as&iacute; por un par de minutos m&aacute;s hasta que uno de ellos tuvo una brillante idea.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a empalarla&#8230; &mdash;propuso Pablo en voz baja entre jadeos y gemidos.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; cosa! &iquest;A caso era posible lo que acababa de pasar? &iquest;Despu&eacute;s de un d&iacute;a completo siendo el pati&ntilde;o de Pedro, finalmente Pablo, habi&eacute;ndose emancipado, hab&iacute;a tenido el valor para tomar la iniciativa y proponer como deber&iacute;an ellos continuar gozando con mi cuerpo? Si &eacute;sto en realidad hab&iacute;a pasado quiero pensar que fue gracias a m&iacute;. A la inspiraci&oacute;n que una chica tan linda y elegante como yo, le hab&iacute;a otorgado a su pat&eacute;tica y mediocre personalidad.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vamos a empalar a &eacute;sta puta de mierda, para que nunca se le olvide quienes somos! &mdash;repiti&oacute; con una clase de firmeza y autoridad que nunca hab&iacute;a visto en ning&uacute;n hombre, incluyendo a mi orgulloso novio. Estaba impresionada.<\/p>\n<p>Ambos chicos detuvieron intempestivamente su labor extrayendo de mi cuerpo sus miembros, aun duros, cubiertos con una pel&iacute;cula blanca de nuestros fluidos corporales. Se pusieron de pie sobre la cama y jal&aacute;ndome por el cabello me pusieron en medio de ellos sin darme oportunidad a limpiar la espuma blanca que escurr&iacute;a por mi cuello.<\/p>\n<p>Pedro se coloc&oacute; frente a m&iacute;, en lo que Pablo, sujet&aacute;ndome por la cintura, me levant&oacute; para que su amigo colocara mis piernas en sus hombros y as&iacute; mi cuerpo formara una &ldquo;V&rdquo; en medio de ellos; y en esa posici&oacute;n me clavaron sus duros miembros a la primera estocada. Pedro se apoder&oacute; de mi vagina y Pablo hizo lo mismo con mi ano, prepar&aacute;ndose a sodomizarme.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora si vas a saber lo que es bueno &mdash;coment&oacute; Pedro, con mis piernas en sus hombros.<\/p>\n<p>Era obvio lo que los chicos planeaban. &iexcl;Me iban a dar una doble penetraci&oacute;n estando yo en el aire! &iexcl;Excelente!<\/p>\n<p>Una vez que sus miembros estuvieron en posici&oacute;n pr&aacute;cticamente me dejaron caer sobre &eacute;stos, penetr&aacute;ndome tan violentamente que tuve que morderme los labios para evitar gritar. &iexcl;Sent&iacute; que me mor&iacute;a! Pero valiente, contuve mis gritos y colocando mi mano derecha en el cuello de Pedro y la izquierda en el brazo de Pablo los incit&eacute; a darme m&aacute;s duro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;&Eacute;sto es todo lo que tienen, o quieren que despierte a mi novio para que les ense&ntilde;e a coger como un verdadero macho?<\/p>\n<p>&iexcl;Nunca los hubiera retado de esa manera! Ofendidos, y pose&iacute;dos por una rabia demon&iacute;aca, comenzaron ha hacerme saltar sobre sus duros penes, aumentando la frecuencia de los saltos, impulsando mi cuerpo hacia arriba, lo suficiente para tomar impulso, pero no tanto como para abandonar mis orificios, para despu&eacute;s dejarme caer nuevamente, utilizando la fuerza de gravedad a su favor para llegar m&aacute;s profundo en mi interior. &iexcl;Cielos santo, juro que sent&iacute; las cabezas de sus penes ascendiendo por mi garganta! Estaba completamente fascinada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio crees que tu novio pueda cogerte mejor que nosotros? &mdash;pregunt&oacute; Pedro con sarcasmo.<\/p>\n<p>Mi silencio respondi&oacute; por m&iacute; en lo que una sonrisa traviesa se dibuj&oacute; en mis labios y la primera lagrima de alegr&iacute;a y placer escurri&oacute; desde mi ojo izquierdo; hab&iacute;a sido atrapada en mi propia mentira en conjunto con los ronquidos de mi novio.<\/p>\n<p>Estuvimos as&iacute; un par de minutos m&aacute;s hasta que los chicos presa de su enorme excitaci&oacute;n ya les fue imposible contenerse.<\/p>\n<p>&mdash;Ya no aguanto Pablo &mdash;coment&oacute; Pedro frunciendo el ce&ntilde;o, indic&aacute;ndole a su amigo que ya estaba listo a descargar el contenido de su entrepierna.<\/p>\n<p>Como su mejor amigo Pablo entendi&oacute; el mensaje, por lo que sin previo aviso me dejaron caer de rodillas sobre la cama en medio de ellos y colocando las cabezas hinchadas de sus penes en frente de mi rostro, ordenaron con un par de golpecitos en mis mejillas que abriera la boca para recibir todo el fluido seminal que permanec&iacute;a dentro de esas enormes bolas. Yo obedec&iacute;.<\/p>\n<p>Y de pronto, como si estuvieran conectados telep&aacute;ticamente, ambos chicos eyacularon casi al mismo tiempo, trazando dos sendos chorros de liquido blanco sobre mi rostro, inundando mi boca y mis fosas nasales con una cantidad impresionante de su &lsquo;leche&rsquo;, tibia y espesa. Al parecer, esos enormes pares de test&iacute;culos no s&oacute;lo eran ornamentales, sino perfectamente funcionales. Delicioso.<\/p>\n<p>Totalmente fatigados, pesadamente se dejaron caer sobre la cama, en lo que yo, como si fuera una linda gatita sumisa y obediente, me dediqu&eacute; a limpiar con mi lengua los residuos de esa tibia y rica &lsquo;lechita&rsquo; que continuaba impregnada en los ahora languidecidos miembros de los chicos y sus marchitas bolas.<\/p>\n<p>No estaba segura cuando exactamente hab&iacute;a sido la &uacute;ltima ocasi&oacute;n que hab&iacute;a bebido tal cantidad de semen, pero de lo que si estaba segura es que esa no ser&iacute;a la &uacute;ltima, pues la noche era larga y mis ganas de continuar fornicando a&uacute;n m&aacute;s grandes.<\/p>\n<p>Me ser&iacute;a posible describir con lujo de detalle toda la actividad nocturna que experiment&eacute; con aquellos dos bellos y bien dotados chicos hasta antes del amanecer, ya que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n las remembranzas de esa noche de sexo salvaje han asaltado mi memoria y la zona baja de mi abdomen; pero creo que caer&iacute;a en lo repetitivo. S&oacute;lo digamos que termin&eacute; con una fuerte jaqueca y un m&aacute;s fuerte ardor en la entrepierna y el trasero.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, casi al mediod&iacute;a, los chicos se despertaron para retirarse; mi novio se levant&oacute; con ellos para despedirlos, mientras yo fing&iacute;a dormir para evitar tener que hacer lo mismo; al final de cuentas, en mis clases de Educaci&oacute;n Sexual durante mi etapa de colegiala me ense&ntilde;aron muchas cosas, pero &lsquo;dar las gracias&rsquo; no fue una de ellas.<\/p>\n<p>Cuando Pedro y Pablo finalmente se marcharon, me puse de pie r&aacute;pidamente ignorando el dolor que invad&iacute;a mi cuerpo. Sal&iacute; de la habitaci&oacute;n buscando a mi novio desesperada por saltar a sus brazos; agradecida por el excitante fin de semana que me hab&iacute;a regalado. &Eacute;l sorprendido se dej&oacute; consentir en silencio.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Gracias amor! &mdash;agradec&iacute; genuinamente con voz dulce, deseando com&eacute;rmelo a besos.<\/p>\n<p>&mdash;No, gracias a ti preciosa &mdash;respondi&oacute; &eacute;l con una p&iacute;cara sonrisa en su rostro&mdash;. &iexcl;Ese par de pendejos ni siquiera me cobraron!<\/p>\n<p>Ambos soltamos una fuerte carcajada al un&iacute;sono con el comentario de mi novio. Definitivamente les hab&iacute;amos hecho el d&iacute;a a aquel par de chicos, mi novio hab&iacute;a conseguido ahorrar un poco de dinero y yo por mi parte hab&iacute;a disfrutado de un excitante fin de semana, &iexcl;c&oacute;mo nunca hubiese podido imaginar! Todos hab&iacute;amos salido ganando de una u otra manera.<\/p>\n<p>Toda &eacute;sta singular experiencia me hab&iacute;a hecho amar a mi novio a&uacute;n m&aacute;s y confirmar lo afortunada que era al tener un hombre como &eacute;l; dominante y completamente seguro de s&iacute; mismo, incapaz de sentir celos de otros hombres. Aunque claro est&aacute;, siempre podr&iacute;a presentarse la oportunidad de terminar en la cama con uno que otro bien dotado chico; s&oacute;lo para reafirmar lo acertado de mi decisi&oacute;n. Besos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 A diferencia de Pedro y Pablo, quienes desde el amanecer hab&iacute;an estado haciendo alg&uacute;n tipo de actividad f&iacute;sica, no necesariamente relacionada con sus oficios de carpinteros, mi novio hab&iacute;a estado bebiendo sin realizar el m&aacute;s m&iacute;nimo esfuerzo; por lo que era l&oacute;gico que el alcohol hubiese hecho efecto en &eacute;l mucho antes que nosotros. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27226,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44522","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27226"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}