{"id":44533,"date":"2024-01-28T23:00:00","date_gmt":"2024-01-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-28T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-28T23:00:00","slug":"esta-tarde-en-el-hotel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esta-tarde-en-el-hotel\/","title":{"rendered":"Esta tarde en el hotel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44533\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba en mitad de una reuni&oacute;n con uno de mis clientes m&aacute;s importantes cuando not&eacute; que el WhatsApp me hac&iacute;a vibrar el tel&eacute;fono. Estaba seguro de que era Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Esta tarde en el hotel&rdquo;<\/p>\n<p>Vaya. La tarde se presentaba movida. Creo que todos los que estaban en la mesa de reuni&oacute;n me notaron la sonrisa; soy muy transparente. Llevaba cuatro meses saliendo con Ra&uacute;l, y cada cita que ten&iacute;amos resultaba m&aacute;s interesante. Procur&eacute; concentrarme en la reuni&oacute;n. Uno de los ingenieros de mi cliente se estaba quejando de que nuestra &uacute;ltima versi&oacute;n de software no era muy estable. Mir&eacute; a nuestro director t&eacute;cnico y me dijo con los ojos que lo dejara en sus manos. El tel&eacute;fono volvi&oacute; a vibrar.<\/p>\n<p>&ldquo;Encontrar&aacute;s instrucciones sobre la cama&rdquo;<\/p>\n<p>&iquest;Instrucciones? Un sofoco me subi&oacute; desde los pies hasta la entrepierna y posteriormente hasta mis mejillas. Not&eacute; como me ruborizaba. &iquest;Me estaban mirando de reojo los dem&aacute;s desde sus sillas o eran imaginaciones m&iacute;as? Nuestro director t&eacute;cnico estaba dando explicaciones acerca de la calidad del software. Yo hac&iacute;a esfuerzos por concentrarme en el asunto, pero no pod&iacute;a.<\/p>\n<p>&iquest;Hab&iacute;amos llegado hasta el punto de que me diera &ldquo;instrucciones&rdquo; en un papel sobre la cama del hotel? Mi irritaci&oacute;n era solo comparable a la excitaci&oacute;n que sent&iacute;a en mi entrepierna. Ra&uacute;l hab&iacute;a dado muestras de que le gustaban los juegos de dominaci&oacute;n. En una de nuestras citas entre risas me hab&iacute;a insinuado que le gustar&iacute;a atarme las manos a la cabecera de la cama para follarme. Era la &eacute;poca de la moda de las &ldquo;50 Sombras de Grey&rdquo; y le dej&eacute; hacer. La verdad es que disfrutamos como animales. Tuve un orgasmo inolvidable. Ahora parece que quer&iacute;a ir un paso m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Yo llegar&eacute; a las 7 en punto. Estate preparada&rdquo;<\/p>\n<p>O sea que ten&iacute;a que estar preparada a las 7 en punto. La palabra &ldquo;preparada&rdquo; se repet&iacute;a en mi cabeza. Como una comida. Como un banquete. Eso es lo que &iacute;bamos a hacer, darnos un banquete probablemente &ndash;o por lo menos &eacute;l se iba a dar un banquete. La risa me estallaba por dentro y mis esfuerzos porque no me lo notaran en la mesa de reuniones cada vez eran m&aacute;s in&uacute;tiles. La reuni&oacute;n acab&oacute; y solo pude balbucear unas palabras de despedida. Me miraron con extra&ntilde;eza. Pas&eacute; el resto de la jornada laboral pensando en los conceptos &ldquo;instrucciones&rdquo; y &ldquo;preparada&rdquo;.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a casa con tiempo para arreglarme tranquilamente y disfrutarlo. Me depil&eacute; el vello p&uacute;bico cuidadosamente. Tuve que hacer grandes esfuerzos por no masturbarme. Me duch&eacute; y perfum&eacute; adecuadamente. Me puse la ropa que m&aacute;s le gusta: una blusa sin mangas y una falda ajustada por encima de la rodilla. Por debajo llevaba unas medias con liguero, unas peque&ntilde;as bragas a juego, y un sujetador muy escotado. Tan escotado que casi dejan los pezones a la vista. En los pies, unos tacones finos cl&aacute;sicos. Estas cosas le gustan a Ra&uacute;l. El tambi&eacute;n suele ir bien vestido al estilo cl&aacute;sico. Y no ser&iacute;a la primera vez que estando &eacute;l en traje, me quita toda la ropa &ndash;excepto los tacones por supuesto- sin dejarme que le quite ni la chaqueta. Nos daba morbo estar as&iacute;. Y a &eacute;l le gustaba hacerme sentir un poco desvalida e indefensa.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la parte de atr&aacute;s del taxi. Y como siempre que iba con ligueros en un taxi &ndash;la verdad es que solo me pongo los ligueros cuando tengo citas amorosas- me acord&eacute; de una de las primeras escenas de &ldquo;Histoire d&rsquo;O&rdquo; en la que su amante le sube la falda a la protagonista dentro del taxi hasta que sus muslos quedan al descubierto y su culo en contacto con la piel del asiento. A Ra&uacute;l le gusta tambi&eacute;n subirme la falda con la mano al tiempo que me acaricia el muslo, y aprovecha la ocasi&oacute;n igual en un taxi que en un ascensor, aunque nunca ha llegado al punto de que alguien se haya dado cuenta de la maniobra. Lo que no es obst&aacute;culo para que nos ponga a cien y corramos a echar un polvo en cuanto podemos.<\/p>\n<p>Como no sab&iacute;a lo que implicaba &ldquo;estar preparada&rdquo;, llegu&eacute; al hotel mucho tiempo antes de las 7:00. Pregunt&eacute; por nuestra habitaci&oacute;n, que &eacute;l ya hab&iacute;a reservado. Siempre vamos a la misma habitaci&oacute;n, con una enorme cama de dos por dos metros, una mesita peque&ntilde;a con 2 c&oacute;modos sillones y un magn&iacute;fico ventanal con vistas al Paseo de la Castellana. En el frigor&iacute;fico siempre hab&iacute;a una botella de champagne. El recepcionista me dio un sobre donde estaba escrito mi nombre, aunque la letra no era de Ra&uacute;l. Dentro estaba la llave. O sea que &eacute;l ya hab&iacute;a estado all&iacute;, probablemente para dejar las &ldquo;instrucciones&rdquo;. Ya hab&iacute;amos utilizado el mismo procedimiento para dejarnos la llave de las habitaciones en otras ocasiones, aunque la letra con mi nombre en el sobre sol&iacute;a ser la letra de Ra&uacute;l. A veces me preguntaba qu&eacute; pensar&iacute;an de nosotros el personal de recepci&oacute;n, aunque estaba seguro de que otras parejas hac&iacute;an lo mismo.<\/p>\n<p>Cuando entraba en la habitaci&oacute;n el coraz&oacute;n me palpitaba a toda velocidad. La cama estaba abierta y la s&aacute;bana y el edred&oacute;n se hab&iacute;an retirado hasta los pies de la cama. Sobre la elegante s&aacute;bana de lino blanco hab&iacute;a un sobre y al lado un antifaz de color negro como los que te dan en los aviones en los vuelos transatl&aacute;nticos para poder conciliar el sue&ntilde;o. Abr&iacute; el sobre: eran las &ldquo;instrucciones&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Desn&uacute;date, ponte el antifaz y espera sobre la cama. Cuando se abra la puerta empieza a masturbarte. Cuando est&eacute;s cerca de llegar al orgasmo, para. No te quites el antifaz.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l&rdquo;<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n me ard&iacute;a. Esas eran las instrucciones. Quiere que me acaricie para &eacute;l. Quiere que me ponga sobre la cama y que le haga el espect&aacute;culo como en un peep show. Y a ciegas. Sin que pueda mirarle a los ojos o ver el tama&ntilde;o de su polla. Quiere explorarme desde todos los &aacute;ngulos mientras yo gimo y me acerco al orgasmo, pero sin llegar. Ser&aacute; cabr&oacute;n. Todav&iacute;a faltaban varios minutos para las siete. Notaba como la humedad de mi co&ntilde;o crec&iacute;a sin control. Me quit&eacute; toda la ropa y la coloqu&eacute; en el armario mientras pensaba c&oacute;mo lo iba a hacer. Cuando faltaban 5 minutos para las 7:00 yo estaba de rodillas encima de la cama sentada sobre mis talones, completamente desnuda y con el antifaz puesto y las manos sobre los muslos.<\/p>\n<p>Con puntualidad inglesa la puerta de la habitaci&oacute;n se abri&oacute;. Se oyeron pasos, la puerta se cerr&oacute; y los pasos se movieron hacia la zona de la habitaci&oacute;n donde estaban la mesita y los sillones. O&iacute; ruido de ropa, probablemente se estaba quitando el abrigo. Sab&iacute;a que no deb&iacute;a de decirlo pero no me contuve:<\/p>\n<p>-&iquest;Eres t&uacute; Ra&uacute;l?<\/p>\n<p>Silencio.<\/p>\n<p>Los pasos cesaron y se oy&oacute; el ruido que alguien hace cuando se sienta en un sill&oacute;n. Notaba los latidos del coraz&oacute;n en la garganta. Estaba hiperventilando.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a acariciarme los muslos con las manos. Desde las rodillas hasta la vulva. Por dentro y por fuera. Me elev&eacute; un poco sobre mis talones y acarici&eacute; con mis manos mis pantorrillas hasta llegar a los pies. Me acarici&eacute; la planta y los dedos de los pies por debajo de mi culo mientras el propio movimiento de los brazos hacia atr&aacute;s, hac&iacute;a mi pecho m&aacute;s prominente y mis pezones m&aacute;s visibles. Me gir&eacute; un poco para estar de frente a donde sab&iacute;a que estaban los sillones. Al fin y al cabo lo que se espera de una chica de un peep show es que todo se haga bien visible a los ojos del cliente. De esta forma era posible verme desde all&iacute; la profundidad de mis muslos y mi pubis depilado.<\/p>\n<p>Fui subiendo con mis manos por mi cintura hasta mis pechos y me los acarici&eacute; suavemente. Ten&iacute;a los pezones de punta. Me sujet&eacute; mi pecho izquierdo con mi mano izquierda y met&iacute; dos dedos de la mano derecha en mi boca, me los llen&eacute; de saliva con ella moj&eacute; la aureola y me apret&eacute; el pez&oacute;n. Repet&iacute; la operaci&oacute;n con mi pecho derecho. Varias veces. Los pezones me dol&iacute;an pero me ayudaban a mantener mi mente en la realidad de la situaci&oacute;n. Y sab&iacute;a que le gustar&iacute;a. Es lo que se espera de un buen espect&aacute;culo porno. Yo llevaba un rato gimiendo, pero me di cuenta de repente, como con un susto. Estaba ya de lleno en mi papel.<\/p>\n<p>Me gir&eacute; sobre m&iacute; misma y me puse a cuatro patas. Empezaba el segundo acto. Agach&eacute; los hombros hasta que casi tocaban las s&aacute;banas y me pas&eacute; una mano entre los muslos, toc&aacute;ndome el ano con el dedo anular, que todav&iacute;a estaba mojado de saliva. Recorr&iacute; todo lo despacio que pude el espacio entre mi ano y mi cl&iacute;toris. Met&iacute; el dedo en mi vagina y lo saqu&eacute; completamente mojado. Era evidente que la artista estaba disfrutando del espect&aacute;culo tanto como el p&uacute;blico. Repet&iacute; la escena y un espasmo sacudi&oacute; mis piernas. El orgasmo estaba a la vista.<\/p>\n<p>No se o&iacute;a el m&aacute;s m&iacute;nimo ruido en la habitaci&oacute;n. Ni un suspiro, ni una respiraci&oacute;n. Me tumb&eacute; sobre la s&aacute;bana mirando hacia el techo. En todo momento cuando me mov&iacute;a procuraba seguir las normas del espect&aacute;culo. Movimientos sexy. El pie siempre estirado y de punta. Separ&eacute; las piernas de forma que mis pies apuntaban a las esquinas de la cama y mi vulva quedaba visible. Con mi mano izquierda me acariciaba los pechos y con mi mano derecha el cl&iacute;toris. Me apretaba los pezones hasta que no pod&iacute;a soportar el dolor. Me costaba mantener las piernas abiertas, mi co&ntilde;o me dec&iacute;a que las cerrara para facilitar el orgasmo que se avecinaba. &ldquo;Cuando est&eacute;s cerca de llegar al orgasmo, para&rdquo;. Las palabras las ten&iacute;a grabadas mi cabeza. Ten&iacute;a las piernas abiertas y en tensi&oacute;n, duras como piedras, con los pies estirados y apuntando al infinito, los dedos de mi mano derecha en mi cl&iacute;toris y aquello iba a acabar si no hac&iacute;a algo pronto.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de acariciarme y puse las manos sobre mi cabeza, tocando el cabecero de la cama. Un dolor sal&iacute;a de mi cl&iacute;toris hacia todas las partes de mi cuerpo protestando por ese orgasmo interrumpido. Junt&eacute; mis piernas y una sensaci&oacute;n dulce subi&oacute; por ellas. Mi vagina estaba chorreando, esperando que alguien acabara el trabajo.<\/p>\n<p>Pasaron unos segundos interminables. Yo segu&iacute;a frotando una pierna contra la otra para consolarme del orgasmo interruptus con las puntas de los pies siempre apuntando hacia delante y las manos encima de mi cabeza. Por fin se oy&oacute; algo de ruido desde el sill&oacute;n. Unos pasos se acercaban hacia m&iacute; con parsimonia. Me agarraron de un brazo y me obligaron a ponerme de rodillas de nuevo sobre mis talones, pero esta vez estaba dando la espalda a la mano que me sujetaba. Me cogi&oacute; las dos mu&ntilde;ecas y me las junt&oacute; en mi espalda, at&aacute;ndolas con algo que parec&iacute;a como el cintur&oacute;n de un albornoz. Cuando termin&oacute;, tir&oacute; de ellas hacia arriba oblig&aacute;ndome a inclinar mi torso hacia delante hasta que mi cara se apoy&oacute; en la cama, dejando mi culo completamente expuesto. De nuevo no pude resistirme:<\/p>\n<p>-&iquest;Eres t&uacute; Ra&uacute;l?<\/p>\n<p>Silencio. Me dej&oacute; en esa posici&oacute;n y los pasos se alejaron unos segundos. O&iacute; ruido como que buscaba algo en una cartera y los pasos se acercaron de nuevo. Me levant&oacute; la cara apoyando su mano en mi frente y me coloc&oacute; una bola en la boca que at&oacute; con una cinta por detr&aacute;s de mi cabeza. Seg&uacute;n parece hab&iacute;a hablado demasiado. Volvi&oacute; a empujar mi cara hacia la cama y mi saliva empez&oacute; r&aacute;pidamente a desbordarse por los lados de mi mordaza y a mojar la s&aacute;bana. Sospechaba lo que iba a pasar despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Yo estaba de rodillas en el borde de la cama, con mi cabeza agachada hasta la cama y mi cara pegada a la s&aacute;bana. Mis manos estaban atadas a mi espalda, exhibiendo mi culo, mi vulva y mis muslos a quienquiera que me estuviera viendo, supon&iacute;a que Ra&uacute;l. Hab&iacute;a estado a punto de llegar al orgasmo pero lo hab&iacute;a interrumpido, y ahora estaba deseando que quienquiera que fuese me follara con unos buenos empujones para acabar con esta tortura. Ni siquiera pod&iacute;a suplicarlo pues seg&uacute;n parece ya hab&iacute;a hablado demasiado y mi boca estaba cerrada con una mordaza para que no pudiera pedir, quejarme ni preguntar nada.<\/p>\n<p>Mis s&uacute;plicas debieron de llegar a buen puerto, pues despu&eacute;s de un breve ruido de ropas, not&eacute; como unas manos me separaban los muslos, me levantaban m&aacute;s todav&iacute;a el culo e inmediatamente despu&eacute;s de una &uacute;nica embestida, una polla de importante tama&ntilde;o entraba en mi co&ntilde;o hasta el fondo haci&eacute;ndome retorcer de dolor y placer. Yo intentaba cerrar los muslos para favorecer que llegara el orgasmo pero las manos me sujetaban fuertemente los muslos y me lo imped&iacute;an. Sufr&iacute; los empujones con creciente placer mientras notaba como mis pechos se bamboleaban rozando la s&aacute;bana con mis pezones.<\/p>\n<p>Mi cara se frotaba contra la s&aacute;bana moj&aacute;ndola con la saliva que sal&iacute;a de entre mis labios y mi mordaza. As&iacute; estuvimos unos minutos mientras que yo notaba c&oacute;mo la excitaci&oacute;n de Ra&uacute;l (o quienquiera que fuese) iba en aumento, hasta que al final, con unos empujones espasm&oacute;dicos not&eacute; como eyaculaba dentro de m&iacute; al tiempo que poco a poco reduc&iacute;a las embestidas y termin&oacute; sacando su polla, empuj&aacute;ndome de lado y dej&aacute;ndome caer de lado en la cama, de forma que ahora yo estaba en posici&oacute;n fetal sobre mi lado izquierdo, con las manos atadas a la espalda, el antifaz, la mordaza y mi entrepierna llena de semen. Yo no hab&iacute;a llegado al orgasmo, ya que necesito la estimulaci&oacute;n del cl&iacute;toris para hacerlo, y en la posici&oacute;n que hab&iacute;amos tenido era imposible.<\/p>\n<p>Not&eacute; pasos en direcci&oacute;n al ba&ntilde;o de la habitaci&oacute;n y despu&eacute;s ruido de agua saliendo de un grifo. Se estaba limpiando. Me preguntaba que pasar&iacute;a ahora conmigo. Al cabo de un rato o&iacute; de nuevo pasos acerc&aacute;ndose. Me tumb&oacute; boca arriba y me abri&oacute; las piernas, aunque no me desat&oacute; las manos, que segu&iacute;a teniendo atadas debajo de mi espalda. Me puso una toalla h&uacute;meda y caliente entre las piernas, con la que me limpi&oacute; el semen que ten&iacute;a extendido por la vulva y los muslos. Cada vez que la toalla pasaba por mi cl&iacute;toris yo reventaba de placer y levantaba la pelvis para que el placer durara m&aacute;s. Al cabo de unos minutos se deshizo de la toalla y empez&oacute; a acariciarme los muslos y la vulva con una mano al tiempo que con la otra me acariciaba los pechos. Yo me encorvaba a uno y otro lado para disfrutar m&aacute;s del placer, y cerraba las piernas intentando atrapar su mano entre mis muslos. Al cabo de unos minutos, entre mis gemidos que sal&iacute;an como pod&iacute;an de la mordaza, tuve el orgasmo m&aacute;s intenso y duradero que hab&iacute;a tenido en toda mi vida. Mi cuerpo se retorc&iacute;a de placer mientras una de sus manos me apretaba la vulva y la otra los pezones y los pechos. La saliva se desbordaba de mi mordaza a raudales.<\/p>\n<p>Estuvo acarici&aacute;ndome hasta que me fui calmando, extendiendo las caricias por todo mi cuerpo: las piernas, los pies y la cintura. As&iacute; estuvo un buen rato, mientras mi respiraci&oacute;n se ralentizaba. Sent&iacute;a sus manos suaves y c&aacute;lidas con un inmenso placer. Yo sent&iacute;a una paz y un bienestar que nunca hab&iacute;a tenido en ninguna otra aventura sexual. Finalmente me gir&oacute; ligeramente sobre la cama, me quit&oacute; la atadura de las manos, dej&aacute;ndome tumbada sobre la cama con la mordaza y el antifaz puesto y las manos libres. O&iacute; sus pasos primero en direcci&oacute;n a los sillones, despu&eacute;s de una breve pausa en direcci&oacute;n a la puerta. O&iacute; c&oacute;mo la puerta se abr&iacute;a y despu&eacute;s se cerraba. Podr&iacute;a haberme quitado el antifaz r&aacute;pidamente para asegurarme de que quien sal&iacute;a por la puerta era Ra&uacute;l, pero no quise hacerlo, prefer&iacute; respetar sus deseos y guardar aquel recuerdo tal y como &eacute;l quiso d&aacute;rmelo. As&iacute; que cuando ya se hab&iacute;a perdido el ruido de sus pasos por el pasillo del hotel me quit&eacute; la mordaza y el antifaz, me incorpor&eacute; despacio, me duch&eacute;, y despu&eacute;s de ponerme la excitante ropa que hab&iacute;a elegido para mi amante (Ra&uacute;l o quien hubiera sido) y que &eacute;l no hab&iacute;a visto, sal&iacute; de la habitaci&oacute;n y ped&iacute; un taxi en la puerta del hotel.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente no nos llamamos. A los dos d&iacute;as Ra&uacute;l me llam&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres quedar para comer?<\/p>\n<p>Comimos juntos en un restaurante al lado de mi oficina. Tuvimos una conversaci&oacute;n trivial. No hablamos de sexo. No mencionamos la cita del otro d&iacute;a. Despu&eacute;s de comer nos despedimos porque &eacute;l ten&iacute;a que hacer un viaje corto por la tarde.<\/p>\n<p>A los cuatro d&iacute;as (ayer) quedamos en el mismo hotel de La Castellana. Nos vimos en el bar. Subimos juntos a la habitaci&oacute;n e hicimos el amor como siempre. Nadie mencion&oacute; el antifaz, ni la mordaza, ni la toalla caliente. Estuve escrutando toda la tarde su cara para ver si encontraba alguna sonrisa, rastro de iron&iacute;a, o cualquier indicio que me confirmara que &eacute;l hab&iacute;a sido la persona que me hab&iacute;a follado y llevado a la cota de placer m&aacute;s intenso que hab&iacute;a sentido en toda mi vida.<\/p>\n<p>No lo encontr&eacute;.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p>Si deseas hablar de este relato, no lo dudes, env&iacute;ame un mensaje a mi email arrikitawn@yahoo.com. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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