{"id":44554,"date":"2024-01-30T23:00:00","date_gmt":"2024-01-30T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-01-30T23:00:00","modified_gmt":"2024-01-30T23:00:00","slug":"departamento-de-foraneos-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/departamento-de-foraneos-1\/","title":{"rendered":"Departamento de for\u00e1neos (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44554\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Laura<\/p>\n<p>Tras tanta incertidumbre sobre mi futuro, comenz&oacute; la semana de recepci&oacute;n de resultados a las postulaciones para ingresar a la universidad. Ten&iacute;a claro que mi objetivo era estudiar algo relacionado con ciencias de la salud y las licenciaturas que m&aacute;s me interesaban eran enfermer&iacute;a y veterinaria, as&iacute; que hice examen en cuatro distintas universidades de la Ciudad de M&eacute;xico por si no me aceptaban en una no quedarme sin estudiar. Finalmente me aceptaron en la UNAM para ambas carreras, as&iacute; que lo platique con mis papas para ayudarme a elegir en donde inscribirme. Decid&iacute; estudiar enfermer&iacute;a.<\/p>\n<p>Soy originaria de un peque&ntilde;o pueblo llamado Tequisquiapan, que est&aacute; a unas dos horas y media de la Ciudad de M&eacute;xico, por lo que me tendr&iacute;a que mudar, pero no ten&iacute;a conocidos ni nadie que me pudiera dar hospedaje, as&iacute; que desde antes ten&iacute;a que encontrar un lugar al cual llegar. Entre a varios grupos de Facebook donde buscan roomies y as&iacute; los altos costos de renta en la ciudad se reparten.<\/p>\n<p>Encontr&eacute; un lugar que se encontraba a veinte minutos de la universidad, el cuarto era muy bonito, contaba con todos los servicios y estaba en una zona tranquila, lo &uacute;nico malo es que era un departamento con tres cuartos en donde se quedaban un chico y una chica. Siempre he sido muy aventada, por lo que no me generaba mucho inconveniente convivir con un hombre desconocido. Aparte la habitaci&oacute;n que estaba disponible y ya teniendo eso resuelto, en los siguientes d&iacute;as me dedique a convivir con mi familia y Daniel, ya que no los iba a ver tan seguido.<\/p>\n<p>En la v&iacute;spera de mi partida, la ciudad se vest&iacute;a con luces doradas y los susurros del viento anunciaban cambios que apenas empezaba a comprender. Mis rizos casta&ntilde;os danzaban con la brisa, y mis ojos color avellana reflejaban la mezcla de emoci&oacute;n y nostalgia que albergaba mi interior mientras caminaba por las calles familiares.<\/p>\n<p>Aquella noche, acorde con Daniel tener una cita en nuestro lugar especial, el rinc&oacute;n m&aacute;gico del parque donde sol&iacute;amos refugiarnos de la realidad. Entre risas y miradas c&oacute;mplices, intentamos atrapar el tiempo en una burbuja, preservar esos momentos que sab&iacute;amos se desvanecer&iacute;an con mi partida.<\/p>\n<p>Daniel, con sus 22 a&ntilde;os, era un hombre de estatura media con una presencia que irradiaba calidez y amabilidad. Sus cabellos oscuros ca&iacute;an desordenadamente sobre su frente, y una barba bien cuidada acentuaba sus rasgos. Los ojos azules, que sol&iacute;an iluminarse con chispeantes destellos de ingenio, ahora reflejaban la melancol&iacute;a de un adi&oacute;s inminente.<\/p>\n<p>Vest&iacute;a con sencillez, pero elegancia, con una camisa de botones que realzaba su figura atl&eacute;tica y unos jeans desgastados que contaban historias de aventuras compartidas. Su sonrisa, que sol&iacute;a ser mi refugio en los d&iacute;as dif&iacute;ciles, luchaba por permanecer radiante, aunque sus ojos contaran una historia diferente.<\/p>\n<p>Daniel me ten&iacute;a loca de amor, pero sab&iacute;a que la distancia nos iba a costar mucho, pues ambos somos muy amantes del contacto f&iacute;sico, &eacute;ramos conscientes que la relaci&oacute;n se pod&iacute;a desgastar mucho si intent&aacute;bamos forzar una relaci&oacute;n a distancia. Decidimos que esa ser&iacute;a una especie de despedida, por lo menos moment&aacute;nea.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a, en nuestro rinc&oacute;n especial, su mirada triste era como un poema no dicho, una expresi&oacute;n silenciosa de los cambios que sab&iacute;amos que llegar&iacute;an. En la oscuridad de la noche, su silueta se recortaba contra las luces de la ciudad, y su presencia se convert&iacute;a en una mezcla de a&ntilde;oranza y aceptaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Puedes creer que este sea nuestro &uacute;ltimo atardecer juntos aqu&iacute;? &mdash;pregunt&eacute;, mi voz temblando levemente.<\/p>\n<p>&Eacute;l asinti&oacute;, sus ojos azules revelando una tristeza que compart&iacute;amos pero que ninguno de los dos quer&iacute;a admitir por completo.<\/p>\n<p>Al llegar a la encrucijada de nuestras vidas, tom&eacute; una decisi&oacute;n dolorosa pero necesaria. La conexi&oacute;n que compart&iacute;amos, tan profunda y real, no pod&iacute;a sostener el peso de la distancia y las nuevas experiencias que me esperaban.<\/p>\n<p>&mdash;Necesito hacer esto, Daniel. Necesito encontrar mi propio camino &mdash;le dije, mirando fijamente sus ojos.<\/p>\n<p>En sus ojos encontr&eacute; comprensi&oacute;n mezclada con tristeza. Entre l&aacute;grimas y abrazos, liber&eacute; nuestras manos entrelazadas.<\/p>\n<p>En los dos a&ntilde;os que ten&iacute;amos de relaci&oacute;n, intent&oacute; mucha veces que hici&eacute;ramos el amor, pero yo no aceptaba, no porque no sintiera deseo por &eacute;l, sino que la educaci&oacute;n en mi familia se basaba mucho en la religiosidad y la culpa, por lo que el tener relaciones sexuales era algo que pr&aacute;cticamente era impensable si no estaba casada.<\/p>\n<p>Eso s&iacute;, ocasionalmente nos toc&aacute;bamos nuestras partes &iacute;ntimas, &eacute;l sab&iacute;a usar bastante bien sus dedos y siempre me hac&iacute;a llegar al orgasmo al jugar deliciosamente con mi cl&iacute;toris. Le llegu&eacute; a dar un inexperto sexo oral, ya que sab&iacute;a que lo pon&iacute;a super caliente al punto de quererse correr en mi boca, pero nunca lo dej&eacute;, cuando sent&iacute;a que se avecinaba una potente descarga de leche me quitaba.<\/p>\n<p>Daniel nunca me hizo sexo oral, aunque un par de veces le tome la cabeza y delicadamente lo invitaba a hacerlo, pero se quitaba y en ambas ocasiones me volte&oacute; e intento meter su hermosa verga en la entrada de mi culo, cosa para lo que no estaba lista, me daba un terror enorme hacerlo y mi cuerpo instintivamente no facilitaba las cosas, se ten&iacute;a que conformar con que me comiera su verga.<\/p>\n<p>Ahora que ya no tendr&iacute;amos una relaci&oacute;n, quiz&aacute; encontrar&iacute;a en otra chica la oportunidad de hacer todo lo que quiera sexualmente, para que cuando nosotros volvamos, no tenga problema con esperar hasta el matrimonio para tener sexo. Se supone que debo sentir celos por eso, pero, al contrario, me alegro pensando en que &eacute;l pueda satisfacer esa necesidad.<\/p>\n<p>De mi parte no creo que en mi estancia en la ciudad vaya a tener acci&oacute;n, a pesar de ser muy caliente, tengo muy malas habilidades sociales como para iniciar un romance con alguien m&aacute;s. Eso s&iacute;, mi peque&ntilde;o juguete sexual me iba a ayudar a no sentir la necesidad de una verga de carne humana, para as&iacute; poder olvidarme de los chicos y dedicarme al estudio.<\/p>\n<p>El d&iacute;a siguiente marc&oacute; el inicio de mi viaje hacia una ciudad m&aacute;s grande. Mis padres me despidieron con orgullo, pero en la soledad de mi habitaci&oacute;n, las l&aacute;grimas que hab&iacute;a contenido durante d&iacute;as finalmente brotaron.<\/p>\n<p>Al llegar a mi nuevo hogar compartido, me encontr&eacute; con caras desconocidas y la promesa de amistades por construir. Pero en alg&uacute;n rinc&oacute;n de mi coraz&oacute;n, a&uacute;n resonaban los ecos de esa &uacute;ltima noche en la que dej&eacute; atr&aacute;s una parte de mi pasado para abrazar mi incierto futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Laura Tras tanta incertidumbre sobre mi futuro, comenz&oacute; la semana de recepci&oacute;n de resultados a las postulaciones para ingresar a la universidad. 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