{"id":44591,"date":"2024-02-05T23:00:00","date_gmt":"2024-02-05T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-02-05T23:00:00","modified_gmt":"2024-02-05T23:00:00","slug":"entrampado-01-contacto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/entrampado-01-contacto\/","title":{"rendered":"Entrampado (01): Contacto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44591\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;a sido una gran metedura de pata. Lo que hab&iacute;a comenzado como un juego hab&iacute;a terminado convirti&eacute;ndose en una broma de mal gusto.<\/p>\n<p>Todo comenz&oacute; como algo inofensivo. Martin se instal&oacute; una aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea mediante la cual pod&iacute;a chatear de manera an&oacute;nima con otros usuarios de cualquier lugar del mundo. Estaba tremendamente orgulloso de Natalia, su mujer, y en cierto momento comenz&oacute; a sentir la necesidad de mostrar a otros su belleza, para vanidosamente alimentar su propio orgullo. Pero obviamente, al ser emociones de car&aacute;cter sexual, no pod&iacute;a mostr&aacute;rsela a cualquiera. No quer&iacute;a que nadie que les conociera pudiera llegar a saber de su vicio secreto. As&iacute; que se descarg&oacute; la aplicaci&oacute;n en su m&oacute;vil, se hizo llamar &ldquo;Marido Orgulloso&rdquo; y as&iacute; fue entablando conversaciones con unos y con otros, siempre de un alto contenido er&oacute;tico.<\/p>\n<p>Por otro lado, desde otro lugar del mismo pa&iacute;s, un pervertido que se hac&iacute;a llamar &ldquo;Semental&rdquo;, tambi&eacute;n se hab&iacute;a descargado la misma aplicaci&oacute;n. Desde la intimidad de su hogar, comenz&oacute; a chatear de forma an&oacute;nima con hombres a los que les excitaba hablar con otros hombres sobre sus parejas, y en ocasiones hasta se atrev&iacute;an a compartir alguna foto. La verdad es que rara vez consegu&iacute;a de ellos m&aacute;s que dos o tres fotos sugerentes de una mujer, a la que normalmente no se le ve&iacute;a el rostro, y de la que tras unas horas de conversaci&oacute;n subida de tono con el hombre que viv&iacute;a con ella, nunca volver&iacute;a a saber m&aacute;s. Ni de ella ni de su amante.<\/p>\n<p>Y fue as&iacute; c&oacute;mo Martin lleg&oacute; a ser uno de esos contactos. En un chat grupal en el que algunos hombres mostraban fotos sugerentes de mujeres que afirmaban que eran sus parejas, Semental observ&oacute; c&oacute;mo Martin acababa de subir una sugerente foto de Natalia. Semental no lo sab&iacute;a, pero era la primera vez que Martin hac&iacute;a algo as&iacute;. Ni siquiera era una foto desnuda, como muchos otros mostraban a sus parejas, sino que simplemente era una foto de Natalia con un vestido cortito de verano, en la que a Martin le gustaba c&oacute;mo se la ve&iacute;a. Eso s&iacute;, para evitar que alguien pudiera reconocer a Natalia, Martin hab&iacute;a distorsionado la cara de su mujer. Pero incluso con tan solo eso, Martin ya estaba muy nervioso y totalmente excitado, sabiendo que hombres extra&ntilde;os contemplar&iacute;an a Natalia con ojos lascivos.<\/p>\n<p>Para mayor precauci&oacute;n, Martin se hab&iacute;a metido en un chat en ingl&eacute;s, donde los hombres que interactuaban eran en su mayor&iacute;a de los EEUU. Por supuesto, nunca dar&iacute;a su localizaci&oacute;n aut&eacute;ntica, ni compartir&iacute;a ning&uacute;n tipo de dato personal. Semental, por su parte, afirmaba en ese chat ser un joven americano que se excitaba viendo c&oacute;mo otros hombres mayores que &eacute;l compart&iacute;an a sus mujeres. Pero realmente, ni era joven ni era extranjero, era simplemente la estrategia que se hab&iacute;a marcado para intentar enga&ntilde;ar a alg&uacute;n ingenuo y conseguir invadir la intimidad de un hogar extra&ntilde;o. Y la foto que Martin comparti&oacute; le llam&oacute; poderosamente la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>No era una foto obscena, ni mucho menos, pero Natalia, aun sin poder ver su cara, era una mujer atractiva. Semental tuvo la sensaci&oacute;n de que era una inocente ama de casa y le entraron ganas de ver m&aacute;s. Sab&iacute;a que era la mujer de otro, sab&iacute;a que a &eacute;l no le pertenec&iacute;a, y eso le excitaba enormemente. As&iacute; que abri&oacute; una conversaci&oacute;n privada con el tal &ldquo;Marido Orgulloso&rdquo;, el pseud&oacute;nimo que Martin hab&iacute;a elegido a efectos de mantener su privacidad.<\/p>\n<p>Por parte de Martin, la verdad era que tras ver las reacciones y los halagos de otros hombres a la foto de su esposa, se hab&iacute;a quedado con ganas de mostrarles m&aacute;s. Y cuando Semental le abri&oacute; un privado, estaba justo en esa tesitura de si deber&iacute;a compartir m&aacute;s o si por el contrario era m&aacute;s prudente retirarse a tiempo del juego. As&iacute; que con esas dudas aun en la cabeza, respondi&oacute; al mensaje del tal Semental, pero por el momento decidi&oacute; que no compartir&iacute;a m&aacute;s fotos.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, Semental decidi&oacute; continuar con la conversaci&oacute;n y limit&aacute;ndose a lo que ten&iacute;a, comenz&oacute; a hablarle de lo que &eacute;l ve&iacute;a en esa foto. De la forma del cuerpo de esa mujer, de sus delicadas piernas, de c&oacute;mo esos muslos se ocultaban bajo su vestidito y de c&oacute;mo le encantar&iacute;a levantarle la falda para verle sus braguitas.<\/p>\n<p>Al cabo de dos largas horas de conversaci&oacute;n, Semental se estaba ganando la confianza del marido. La verdad es que Semental habr&iacute;a preferido estar hablando con una mujer, pero las mujeres eran m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar y mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles a&uacute;n de convencer de que enviaran fotograf&iacute;as &iacute;ntimas. Los maridos, por la experiencia previa que ya ten&iacute;a, eran m&aacute;s f&aacute;ciles de manejar. Aunque casi siempre terminaban desapareciendo y se perd&iacute;a el contacto. Sin embargo, aunque a&uacute;n no lo sab&iacute;a, iba a conseguir de este hombre mucho m&aacute;s de lo que se podr&iacute;a haber imaginado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hab&iacute;a sido una gran metedura de pata. 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