{"id":44601,"date":"2024-02-07T23:00:00","date_gmt":"2024-02-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-02-07T23:00:00","modified_gmt":"2024-02-07T23:00:00","slug":"la-consulta-de-melvina-una-madre-preocupada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-consulta-de-melvina-una-madre-preocupada\/","title":{"rendered":"La consulta de Melvina: Una madre preocupada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44601\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 19<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La pareja entr&oacute; a la consulta de Melvina un poco sin saber bien que esperar. Que conocieran los servicios de esta psicologa hab&iacute;a sido bastante casual. La se&ntilde;ora (ahora se&ntilde;orita) Lillian Hartwood, viuda reciente de apenas treinta ocho a&ntilde;os de edad volvi&oacute; a quedar con sus amigas en aquel restaurante, su favorito, donde tomaban algo una vez al mes sin falta, sino quer&iacute;an ser el tema de conversaci&oacute;n del momento. Mientras que segu&iacute;an con los cotilleos de moda y de los m&aacute;s y los menos de la escena guapa de la ciudad.<\/p>\n<p>A pesar de su edad se manten&iacute;a muy bien con apenas unos retoques menores, y un buen uso del maquillaje. Su pelo rubio con bastante cuerpo la hac&iacute;a ser muy llamativa, sus ojos azules penetrantes y su cuerpo bien cuidado en el gimnasio (especialmente orgullosa de sus muslos y su firme traseros) y con una dieta estricta, segu&iacute;a abriendo bocas al personal. Y a pesar de su sonrisa de suficiencia y sus contestaciones ingeniosas estaba muy nerviosa.<\/p>\n<p>Su marido, un importante armador, no le hab&iacute;a dejado tanto como hab&iacute;a esperado, ya que el dinero desapareci&oacute; entre otros familiares y dem&aacute;s minucias. Tendr&iacute;a para unos meses si acaso si viv&iacute;a con este tren de vida&hellip; ya hab&iacute;a empezado a racionar para que la cifra durase m&aacute;s tiempo. Y hab&iacute;a sacado sus encantos para conseguir pescar alg&uacute;n marido. No es que le faltasen pretendientes&hellip; Pero hab&iacute;a algo que repel&iacute;a incluso al ricach&oacute;n m&aacute;s inocente.<\/p>\n<p>Y esto era su hijo Steven. No sab&iacute;a en que momento se hab&iacute;a convertido un ni&ntilde;o que adoraba a su madre a pesar de que se ve&iacute;an poco, al joven que cada vez estaba m&aacute;s enfadado porque le estaba cortando el grifo. No parec&iacute;a comprender que estaban en una situaci&oacute;n desesperada y que podr&iacute;an perder pronto la casa, es m&aacute;s ahora le hab&iacute;a dado por quejarse de la pobre cocina que ella preparaba ya que hab&iacute;a tenido que despedir al servicio.<\/p>\n<p>Aunque seg&uacute;n &eacute;l solo ten&iacute;a que apostar una buena cantidad de sus ahorros a una de esas monedas digitales que tanto le gustaban, otro canto de grulla como tantos otros en los que &eacute;l hab&iacute;a picado tras ser imposible que terminar&aacute; la universidad. Al principio hab&iacute;a empezado zalamero a intentar convencerla, pero su comportamiento se torno cada vez m&aacute;s agresivo y no atend&iacute;a a razones al ver que segu&iacute;a en su negativa. No sal&iacute;a de su habitaci&oacute;n en la casa (que era una leonera), donde gritaba al monitor gigante mientras jugaba alg&uacute;n videojuego o ve&iacute;a sin apenas disimular alguna pel&iacute;cula porno.<\/p>\n<p>Aunque hab&iacute;a enga&ntilde;ado al resto, mostr&aacute;ndose despreocupada, no pudo hacerlo a su mejor amiga (cuyos hijos se hab&iacute;an criado juntos como quien dice) que de forma muy delicada le llevo en un aparte para hablar con ella. Tras contarle sus problemas, la amiga le comento que hace unos meses hab&iacute;a tenido problemas con su hijo, al igual que fue el de ella, su marido es muy rico, pero en su caso siempre esta fuera de casa y el chico se le sub&iacute;a a las faldas. Pero ahora su relaci&oacute;n hab&iacute;a mejorado un mont&oacute;n. Durante unos meses hab&iacute;a amargado las reuniones y apunto estuvo de ser vetada de ellas. Pero al final Lillian movi&oacute; los hilos para que se quedara. Y tal como vino la nube se fue y su amiga volvi&oacute; a ser la misma de siempre&hellip; No, incluso m&aacute;s descarada y divertida, con mucho mejor humor. Siempre le llamo la atenci&oacute;n eso.<\/p>\n<p>En cierto momento&ensp;de la tertulia, cuando estaban fumando un pitillo fuera le dijo-Me ayudaste mucho en aquel momento y sabes que al final sal&iacute; de ese pozo. Aunque con algo de ayuda- De forma conspirativa le da una tarjeta sin apenas adornos donde pone &ldquo;Melvina, Psic&oacute;loga profesional, cambiare tu perspectiva&rdquo; un n&uacute;mero de tel&eacute;fono y una direcci&oacute;n. -Si quieres mi consejo querida, deber&iacute;as visitar a esta psic&oacute;loga junto a tu hijo. Nosotros fuimos y nuestra relaci&oacute;n cambio por completo. Como de la noche al d&iacute;a, ya te digo&hellip; Eso si, te prevengo que es particular, pero sigue sus consejos.-<\/p>\n<p>Y d&iacute;as despu&eacute;s hab&iacute;a seguido el consejo de su amiga. Hab&iacute;a convencido a Steven de que si segu&iacute;a los consejos de la tal Melvina se pensar&iacute;a muy seriamente apostar por su proyecto y darle m&aacute;s manga ancha en casa. Para su sorpresa pareci&oacute; ceder f&aacute;cilmente, algo raro en &eacute;l. Aunque entre lo que hab&iacute;a engordado por no moverse, el pelo sucio y su ropa parec&iacute;a un vagabundo. Pero quer&iacute;a tener esperanza de que volver&iacute;a ser alguien de quien sentirse orgullosa.<\/p>\n<p>Apenas tuvo que esperar frente a una peque&ntilde;a mesa donde un hombre entrado en a&ntilde;os regordete y bastante calvo confirmo su cita con un intento de sonrisa. Este hombre le explica a Lillian que Melvina siempre comienza teniendo una charla profunda con el paciente y luego habla con el familiar, llegado el caso. Steven deja su consola port&aacute;til en las manos de su madre y pasa con un gru&ntilde;ido despectivo, cerrando la puerta tras &eacute;l.<\/p>\n<p>Dos largas horas pasan, mientras que se pone de los nervios por la musiquita, intenta leer una revista pasada de moda o escucha el tintineo del hombre de la peque&ntilde;a recepci&oacute;n al juguetear con un boligrafo en la mesa (que al parecer es el conserje del edificio pero que se gana un sobresueldo trabajando para la psic&oacute;loga, al final Lillian tuvo que cortar la conversaci&oacute;n cansada de la charla intrascendente).<\/p>\n<p>Finalmente Steven sale de la consulta, y muy meditabundo se sienta en una de las m&uacute;ltiples sillas libres de la sala (ya que est&aacute;n solos en la sala de espera e incluso en el tiempo que ha estado esperando no han recibido ninguna llamada). Pero cuando le pregunta lillian a su hijo qu&eacute; que tal ido, sonr&iacute;e por primera vez y dice juguet&oacute;n con cierta malicia, que si quiere saberlo que le pregunte a ella mientras que agarra la consola del regazo de su madre y vuelve a perderse en sus juegos.<\/p>\n<p>Curiosa abre la puerta cuando una voz de mujer se lo indica desde el interior. All&iacute; se encuentra con la tal Melvina. Vestida de negro riguroso a juego con su pelo peinado de forma similar a los de una secretaria de los a&ntilde;os 50 les dedica una mirada inquisitva y con un adem&aacute;n le dice con un tono atono, eso si con una voz agradable:- Adelante, tome asiento. Y cuenteme su problema.-<\/p>\n<p>Lillian hablo tanto de su matrimonio, como de los eventos que hab&iacute;an llevado a Steve a esta situaci&oacute;n. Melvina de vez en cuando toma alguna nota o hace alguna pregunta para que siga hablando. Tras desahogarse Lillian se siente algo mejor:- S&eacute; que ya es algo mayor&hellip; y quiz&aacute;s deber&iacute;a haberlo tra&iacute;do antes, pero &iquest;Podr&iacute;a ayudarle doctora?- La mujer sin cambiar de gesto con una profesionalidad que asustaba en cierto modo le explica:- No s&eacute; preocupe, he tenido casos similares y todos ellos han acabado en un &eacute;xito absoluto .- ni una sonrisa anoto mentalmente Lillian, realmente no se est&aacute; tirando flores, sino que est&aacute; exponiendo un dato.-Pero debe seguir mis instrucciones. He hablado con su hijo y le he dado las nociones b&aacute;sicas que debe seguir para que la situaci&oacute;n mejore, ha sido muy receptivo a la terapia.- Lillian le intenta preguntar, pero est&aacute; le detiene y sigue hablando:- Me temo que ahora mismo se&ntilde;orita Hartwood podr&iacute;a ser contraproducente que le diga cual es mi m&eacute;todo. Eso si, me ha comentado que usted no puede dormir bien desde el fallecimiento de su marido- &iquest;Steve se ha dado cuenta? Al final es verdad que el ni&ntilde;o se preocupa de m&iacute;, piensa Lillian. Por lo que con una sonrisa le indica- As&iacute; es, tengo varias preocupaciones que no me dejan dormir&hellip;-<\/p>\n<p>Antes de que termine de hablar Melvina le ofrece una extra&ntilde;a receta &ldquo;Alacena 4, Balda 5, Vinum Sabatti, grajeas dosis para una semana&rdquo; Por detr&aacute;s hay una direcci&oacute;n de una farmacia que no ha o&iacute;do nunca hablar de ella&hellip; Sino fuera porque su amiga es de confianza no se atrever&iacute;a a pensar siquiera en ir a ese lugar. Como previendo sus dudas Melvina le explica &ndash;Est&aacute; medicina puede hacerle bien, adem&aacute;s mantener un buen estado de animo receptivo con su hijo es necesario para que se consiga que el tratamiento llegue a buen cauce. &ndash;<\/p>\n<p>Lillian la recoge con un gracias. Quiz&aacute;s la aptitud tan profesional de la mujer le hab&iacute;a inspirado confianza, pero francamente agradecer&iacute;a dormir mejor, ya lo hab&iacute;a intentado con todo. Melvina termina:- Por hoy termina la sesi&oacute;n, como es solamente de exploraci&oacute;n tiene un precio reducido, aunque espero grandes avances esta semana- Ante eso Lillian enarca la ceja &iquest;En solo una semana?- Para el bienestar del paciente. Mi secretario le dar&aacute; cita. All&iacute; hablaremos de como ha ido la cosa si usted quiere, o si quiere venir Steve nada m&aacute;s&hellip;- A lo que Lillian indica:- Estar&iacute;a m&aacute;s tranquila si vengo yo tambi&eacute;n.- Melvina termina:- De acuerdo, pues hasta la semana que viene se&ntilde;orita Hartwood-<\/p>\n<p>Tras coger la cita al &ldquo;secretario&rdquo; salen los dos del edificio, con Steve jugando mientras anda y ella con m&aacute;s preguntas que respuestas&hellip; &iquest;En serio cree que en una semana todo se solucionar&aacute;? Si es una broma, jura que le sacar&aacute; los pelos. Calm&aacute;ndose se da cuenta de la receta y tras dejar a Steve en casa va a por ella.<\/p>\n<p>Si ya le pareci&oacute; rara la consulta que hab&iacute;a tenido, la farmacia, si es que pod&iacute;a llamarse as&iacute;, tambi&eacute;n era muy pintoresca, por decir poco, al abrir la puerta del local tuvo que moverse por los estrechos pasillos hasta llegar al farmaceutico, aunque en este caso era un hombre joven con gafas aunque con una cara ciertamente particular que le dedica una sonrisa amigable:- &iquest;En que puedo ayudarla?- Dubitativa saca la receta que el recoge con premura:- Ummm entiendo, Melvina es una clienta importante nuestra, espere un momento.- Sale del mostrador y se pierde un momento por los pasillos. Ella mira a su alrededor para distraerse.No sabe localizar el olor, pero es agradable aunque algo fuerte. Y mira que a ella le gustan mucho las hierbas. Aunque los nombres que ponen en las bardas son raros, la mayor&iacute;a de ellos no est&aacute;n en ingl&eacute;s.<\/p>\n<p>Da un peque&ntilde;o respingo cuando el vuelve a estar tras el mostrador. Amable ofrece una peque&ntilde;a cajita con grajeas en su interior, con un nombre que afirma Vinum Sabatti.-Aqu&iacute; tiene, solo siga las indicaciones del prospeto, espero que le ayude, 10 d&oacute;lares, por favor.- El prospecto parece legal, y se da cuenta de que no hay muchas contradicaciones, lo que es un alivio. Tras una r&aacute;pida le&iacute;da, lo &uacute;nico que indica es que se debe tomar antes de dormir, disuelto en agua. Despidi&eacute;ndose del farmac&eacute;utico se marcho a su casa.<\/p>\n<p>Lo que quedo de tarde ya en su casa, volvi&oacute; a la rutina, intento preparar una cena decente pero tuvo que conformarse con hacer unos sanwich. A pesar de que llamo a su puerta Steven no hizo caso y sigui&oacute; con sus maquinitas, mientras que cenaba sola. Tras ver una pel&iacute;cula y sentir de nuevo que el sue&ntilde;o no acompa&ntilde;aba decidi&oacute; probar una de esas grajeas.<\/p>\n<p>Fue a su cuarto, semi vac&iacute;o, ya que hab&iacute;a empe&ntilde;ado muchas cosas, aunque todav&iacute;a manten&iacute;a la cama de matrimonio, se puso su camis&oacute;n fucsia de seda, se sent&oacute; en la cama, tomando el vaso de agua a&ntilde;adi&oacute; la grajea que se disolvi&oacute; rapidamente, dando al agua un olor particular. La probo tentativamente pero su sabor era agradable, por lo que de una se tom&oacute; el contenido.<\/p>\n<p>Por un momento se sinti&oacute; ligeramente mareada al tomarse el l&iacute;quido, sin duda pega bien fuerte esta medicina, pens&oacute; Lillian, mientras que retira las s&aacute;banas y se mete en el interior de la cama. Apago la luz todav&iacute;a con la habitaci&oacute;n dando vueltas a su alrededor. Y por primera vez en mucho tiempo no pens&oacute; en el dinero que les faltaba o los problemas que ten&iacute;a con su hijo, simplemente durmi&oacute; a pierna suelta durante horas, para levantarse a media ma&ntilde;ana, completamente recuperada y especialmente con energ&iacute;a. Eso si hab&iacute;a desordenado la cama bastante y se hab&iacute;a destapado, incluso el camis&oacute;n tenia una de las tiras bajadas. Pero se sent&iacute;a muy bien, eso si, con un extra&ntilde;o sabor en la boca, sin duda cosa de la grajea.<\/p>\n<p>Era m&aacute;s se sent&iacute;a mejor que nunca, y fue a ducharse sin ponerse siquiera una bata para cubrir su fino camis&oacute;n que mostraba sus pezones duros por el fr&iacute;o, algo raro en ella. Usualmente intentaba no llamar la atenci&oacute;n de Steven que por mucho que quisiera ya no era un ni&ntilde;o (aunque se comportar&aacute; como un desgracia algunos ratos).<\/p>\n<p>Tatareo una canci&oacute;n para si misma mientras caminaba por el pasillo hacia el ba&ntilde;o. Antes de llegar hasta &eacute;l cruza por la habitaci&oacute;n de su hijo, su puerta est&aacute; ligeramente abierta y se puede ver una luz entre la semipenumbra. Usualmente est&aacute; durmiendo a estas horas, pero de vez en cuando se queda hasta muy tarde y como hoy se le hab&iacute;a hecho el d&iacute;a mientras estaba jugando a alg&uacute;n juego. Pero por primera vez no ten&iacute;a ganas de discutir y entr&oacute; un momento para verle, all&iacute; se encontraba sentado en su silla de gamer y con una vaharada de mal olor proveniente del cuarto al estar cerrado y el aroma descarado de las pajas de &eacute;l, ya que hay est&aacute; el cubo de papel sin recoger.<\/p>\n<p>&Eacute;l solo ten&iacute;a puesto los calzoncillos y mira a la televisi&oacute;n mientras est&aacute; guardando la partida, sin apenas girarse para ver como se acerca su madre, ya que se iba a ir a dormir y se encuentra bastante destruido. Lillian se fij&oacute; en el cuerpo casi desnudo de su hijo y como se hab&iacute;a echado a perder tras a&ntilde;os de no hacer apenas ejercicio. Su barriga no era exagerada, pero ah&iacute; estaba bien marcada, sus piel ten&iacute;a granos a pesar de que ya hab&iacute;a pasado bien la adolescencia y su papada le hac&iacute;a parecer como una peque&ntilde;a rana, pero &hellip; hoy no lo ve&iacute;a tan mal, es m&aacute;s encontrarlo as&iacute; le resultaba estimulante, ligeramente turbada por ese pensamiento intrusivo le pregunto gritando, ya que estaba a&uacute;n con los cascos:- &iquest;Quieres algo para desayunar?- Steve extenuado por la larga noche gru&ntilde;o, pens&oacute; en gritarle algo hiriente a su madre, pero al notar que no le hab&iacute;a rega&ntilde;ado sino que le ofrec&iacute;a hacerle el desayuno, solo espeto con hosquedad:- Unos huevos y beicon-<\/p>\n<p>Ella en cuanto obtuvo la respuesta fue a la cocina a prepar&aacute;rselo. Tomando la direcci&oacute;n contraria al servicio, ni siquiera se planteo porque hab&iacute;a hecho eso en vez de ir a la ducha como hab&iacute;a pensado en un inicio. Mientras le prepara el desayuno. Su hijo que ya hab&iacute;a terminado de guardar la partida, se sent&oacute; cansado en una de las sillas de la cocina, esperando el desayuno. Sin vestirse todav&iacute;a, su fuerte olor le llegaba a pesar del aroma de la comida y evidentemente solo en calzoncillos.<\/p>\n<p>Ni siquiera el muchacho preparo sus cubiertos, simplemente espero a que ella los sirviera y Lillian se lo tuvo que preparar todo, en tanto que al acercarse se notaba ligeramente nerviosa y su respiraci&oacute;n se aceleraba un poco:- Ahora lo recojo yo, tu ve a dormir.-tras terminar de recoger y ver como Steven fue a su habitaci&oacute;n con un gru&ntilde;ido y un seco buenos d&iacute;as, se dirigi&oacute; a la ducha.<\/p>\n<p>Mientras que el agua recorr&iacute;a su cuerpo pens&oacute; en lo que hab&iacute;a pasado. Sin duda la noche de sue&ntilde;o reconfortante le hab&iacute;a aliviado y Steven se hab&iacute;a portado bien. Todav&iacute;a era pronto para cantar victoria, pero al parecer Melvina era muy buena en lo suyo. Ella se siente mucho m&aacute;s feliz y despreocupada. Si antes Steven apenas le hablaba, al salir por la hora de comer tuvieron incluso una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n&#8230; si sobre el mismo tema de siempre, pero est&aacute; vez el no lleg&oacute; a montar una escena. Aunque algo gru&ntilde;on, le que le hiciera recados, pero no con ese tono acusatorio y c&iacute;nico de siempre. Por lo que con gusto las hizo. Que le hiciera la cena, que le limpiara el cuarto, que le lavara la ropa, que le comprar&aacute; algunas cosas&#8230;<\/p>\n<p>Bien, fue un d&iacute;a completo, pero tras beberse la nueva grajea todo se deshac&iacute;a como si fuera mantequilla en un descanso sin sue&ntilde;os&#8230; o al menos no los pod&iacute;a recordar, y de nuevo ten&iacute;a ese sabor en la boca. No se sent&iacute;a un mal sabor, incluso podr&iacute;a acostumbrarse a &eacute;l. De nuevo su cama estaba muy movida. Aunque descasaba bien, al parecer su cuerpo ped&iacute;a marcha, se ri&oacute; de su propia broma. Y empez&oacute; una inercia que seguir&iacute;a los siguientes d&iacute;as. &Eacute;l se comportaba bien, aunque era un poco mand&oacute;n, pero ella se encontraba deseosa de satisfacerlo&#8230; Era m&aacute;s una necesidad f&iacute;sica y cada vez verlo sin apenas ropa la estaba poniendo muy zorra, se mor&iacute;a por su atenci&oacute;n e incluso el roce de su piel le hac&iacute;a mojarse. Durante la semana que ha estado estado pasando tomando la medicaci&oacute;n ha estado plante&aacute;ndose una idea. Y las conversaciones con Melvina, la cual siempre llamadaba a la misma hora y su conversaci&oacute;n duraba el mismo tiempo cada vez, le hizo afirmar una cosa&#8230; deseaba &#8230; no necesitaba dejar claro que era lo que verdad pensaba de su hijo. Y la noche del sexto d&iacute;a puso su plan en acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lillian tras muchas deliberaci&oacute;n hab&iacute;a tomado una decisi&oacute;n, est&aacute; semana hab&iacute;a sido muy reveladora respecto a los sentimientos que de verdad le inspiraba su hijo. Ten&iacute;a mucha raz&oacute;n Melvina al pensar que se estaba fustigando cuando ten&iacute;a la felicidad enfrente de sus narices y solo ten&iacute;a que recogerla. Todos sus problemas se ir&iacute;an en cuanto su hijo comprendiese lo mucho que la amaba ella, incluso lo suficiente como para dar su propio cuerpo para que lo entendiera.<\/p>\n<p>Por lo que fue hasta su armario, a una caja que resguardaba para momentos muy especiales que lleva tiempo sin usar. All&iacute; guardado se encuentra su lencer&iacute;a de chica mala, Pr&aacute;cticamente una sucesi&oacute;n de lazos y seda, que dejaban muy poco a la imaginaci&oacute;n, empezando por sus pezones, que ahora est&aacute;n duros como una aut&eacute;ntica piedra y por su sexo, que se ha depilado para no molestar a su hijo, en el caso, solo pensar en la lengua de su hijo recorriendo esa parte de ella la hac&iacute;a suspirar ligeramente.<\/p>\n<p>Se mir&oacute; en el espejo duditatiba &iquest;Ser&iacute;a suficiente para &eacute;l? Miro su culo donde el tanga que formaba parte del conjunto lo deja pr&aacute;cticamente al descubierto y por delante solo una ligera tela cubr&iacute;a su sexo, aunque la transparencia permit&iacute;a observarlo de todas formas. Sus generosos pechos solo estaban sujetados por unas cuantas tiras, dejando ver sus pezones, jugueteo con ellos ligeramente y se puso algo colorada. Eso siempre le hab&iacute;a funcionado con los hombres. Con un ligero rubor vio su peque&ntilde;o tatuaje intimo, siempre se lo hab&iacute;an alabado y besado&hellip; &iquest;Su hijo lo har&iacute;a?<\/p>\n<p>Sali&oacute; de la habitaci&oacute;n y cerr&oacute; la puerta suavemente tras de s&iacute;. La casa esta mucho m&aacute;s fr&iacute;a de lo que recordaba, haciendo que el vaho saliera de su boca, mientras da unos pasos hacia la habitaci&oacute;n de su hijo &iquest;C&oacute;mo reaccionar&iacute;a? Pens&oacute; en todas las posibilidades, incluso en que la ignorase o peor, que la rechazar&aacute; de plano. Cada paso era un pasito m&aacute;s a su miedo a que &eacute;l la ignorase. Necesita que diga que la desea, que la ama&#8230; Sus pasos desnudos de nuevo la llevan al ba&ntilde;o, all&iacute; puede ver todo su conjunto, y no se reconoce&hellip; hace tan solo unos d&iacute;as hab&iacute;a sido una mujer preocupada por su destino y su hijo&hellip; y ahora ten&iacute;a una firmeza en cuanto a lo que desea que no hab&iacute;a creido posible tener en ella.<\/p>\n<p>Verse as&iacute; de expuesta, saber lo que pasar&iacute;a en cuanto llegase a la habitaci&oacute;n de su hijo la excito un poco y pudo ver como su reflejo muestra a una mujer muy excitada mordi&eacute;ndose el labio de anticipaci&oacute;n y que su sexo ya est&aacute; mojado y receptivo para su amante. Su propio hijo. Por un momento un ligero brillo rojizo, parece rodearla, pero al cerrar los ojos desaparece. Dio un respingo y por un momento pens&oacute;, que no deb&iacute;a ceder a esta idea&#8230; pero al mirar hac&iacute;a la habitaci&oacute;n, esa duda se disipa.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s dilaci&oacute;n fue paso a paso hacia la habitaci&oacute;n de su hijo, pero en vez de escuchar la usual ensalada de tiros e improperios de Steven hacia la pantalla, se encontr&oacute; que su hijo est&aacute; llamando a alguien en la noche. Con cada paso sigiloso suyo se hac&iacute;a m&aacute;s evidente la conversaci&oacute;n:- &iquest;Cuanto tiempo voy a tener que seguir as&iacute;? Si, vale, son seis d&iacute;as y a la noche&hellip; Ya&hellip; Si, se ha portado mejor, no da el co&ntilde;azo y hace lo que quiero. Pero le he preguntado por lo de darme la pasta cada d&iacute;a y me ha ignorado a pesar de que b&aacute;sicamente esta lamiendo el suelo que piso.- Un rato de espera, sin que su hijo hablase, y con este lleg&oacute; a la habitaci&oacute;n que ten&iacute;a la puerta semi-abierta, curiosa, se quedo en el quicio. El olor a hombre y a suciedad no era tan brutal como hace un tiempo, gracias a quelimpio, a&uacute;n as&iacute; pod&iacute;a oler el aroma de su hijo y la esta volviendo loca.<\/p>\n<p>La &uacute;nica luz que ahora mismo iluminaba la sala es el m&oacute;vil que tiene en la mano su hijo, que parec&iacute;a estar escuchando y algunas luces provenientes de algunos dispositivos apagados, pero enchufados a la red el&eacute;ctrica. Como de costumbre su hijo solo lleva sus calzoncillos y nada m&aacute;s. Sab&iacute;a que en cuanto diera un paso, dejar&iacute;an de ser madre e hijo y ser&iacute;an amantes. Por un momento su mente pens&oacute; que algo estaba mal, que deber&iacute;a estar atenta a la conversaci&oacute;n y que no deber&iacute;a entrar. Por lo que esper&oacute; intentando bloquear la respiraci&oacute;n acelerada.<\/p>\n<p>Su hijo sigui&oacute; con la conversaci&oacute;n.- A ver que me entienda, tres veces dentro de ella y ya no tendr&eacute; que preocuparme m&aacute;s de que no hago lo que yo diga &iquest;Es as&iacute;? Pero&hellip; ahhh.. Qu&eacute; vendr&aacute; a mi. De acuerdo. Me dijiste tres si me desprecia a seis si me quer&iacute;a&#8230; joder&hellip; Pufff per mi amigo est&aacute; esperando la pasta, es un negocio seguro joder&hellip;-Lillian no comprende, algo no est&aacute; bien, su mente le dice que se vaya, no solo de cerca de la habitaci&oacute;n, sino de la casa misma, pero su cuerpo parece reaccionar de forma distinta. Seg&uacute;n va hablando cada vez est&aacute; m&aacute;s excitada. NECESITA que la desee, necesita su tacto, su olor, su&hellip; Su mano de forma aut&oacute;noma empieza a acariciar su sexo, mientras &eacute;l sigue discutiendo, ya no oye las palabras, sino se deja llevar por el deseo.<\/p>\n<p>Gracias a la ropa que lleva le es f&aacute;cil acceder a su sexo depilado, sus dedos lo acarician con delicadeza los pliegues, jugando con la humedad que los lubrica al principio, mientras su boca se cierra, el &uacute;ltimo atisbo de decencia que le queda, su &uacute;ltima barrera, que al introducirse un dedo en su sexo y sus continuos roces de arriba abajo, una y otra vez, mientras se moja cada vez m&aacute;s, le cuesta mantener el equilibrio. Intenta dar un paso hacia atr&aacute;s, pero casi se cae, por lo que decide mantenerse de pie con una mano apoyada en el quicio, mientras sigue d&aacute;ndose placer, mientras sus piernas tiemblan ante sus caricias y escucha la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; si me resulta desagradable?&#8230; ya ya la p&iacute;ldora&hellip; si la tengo a mano, tragar en caso de que vaya a mi&hellip; &iquest;No podr&iacute;a ser al contrario?&#8230; Vale, no funciona&hellip; ummm, que pe&ntilde;azo. Si si, es vieja , pero sigue estando buena, es raro, pero joder, estoy muy excitado. Hacerle mamar cada madrugada me ha puesto a tope, aunque beber la mierda esa me revolv&iacute;a el estomago&hellip;- La cabeza de Lillian conecta ese extra&ntilde;o sabor en su garganta. No es que fuera una novata, pero &iquest;Su hijo le hizo mamar de su polla mientras dorm&iacute;a? No se sent&iacute;a ese sabor.Dos de sus dedos se meten en su co&ntilde;o ante la noticia. No encontr&oacute; resistencia mientras que empez&oacute; a explorarse a si misma. Y cada vez le costaba m&aacute;s no hacer ruido, hasta que por fin, se le escapo un suspiro.<\/p>\n<p>Steven se giro sobre si mismo y vio a su madre, una mujer madura vestida con un conjunto lo m&aacute;s zorr&oacute;n posible meti&eacute;ndose los dedos en su co&ntilde;o, mir&aacute;ndole ojiplatica, asustada al darse cuenta de que hab&iacute;a sido descubierta, y a la vez excitada de que por fin lo hubiera hecho. Con una sonrisa perversa Steven le dijo a quien le habla, mientras su miembro crece bajo sus calzoncillos:- Pues ha venido. Me tomo eso y hago lo de las tres descargas&hellip; okay, ya te comento como fue en consulta.- Dejo el m&oacute;vil en la mesita y busco en el caj&oacute;n de ella, una peque&ntilde;a caja adornada con un s&iacute;mbolo f&aacute;lico tallado, de all&iacute; con parsimon&iacute;a saco una peque&ntilde;a pastilla, que tomo con un vaso de agua, mientras su madre se masturba cada vez con m&aacute;s fuerza, est&aacute; vez sin ocultar sus gemidos.<\/p>\n<p>Al tragarla por un momento se sinti&oacute; mareado, por lo que se sent&oacute; en la cama, mientras que a su madre le empezaron a temblar las piernas. Al igual que estos d&iacute;as esperaba complacer y en este caso la orden idonea para empezar. Steven sonriendo ante su victoria, se quit&oacute; los calzones que lanzo hac&iacute;a su madre humillantemente a su cara, mientras ella jadea como una perra para &eacute;l. Lo que le termina de poner dura la polla. Con un tono seco le dice:- Guarra, ven aqu&iacute; y empieza a mamarme la polla, que lo est&aacute;s deseando&hellip;- Casi antes que termine la frase, ella se abalanza de rodillas a por su miembro viril y empieza a lamer con lujuria ya no disimulada, mientras sigue proporcionandose placer en su co&ntilde;o con tres dedos, lo que hace que caiga sus liquidos al suelo.<\/p>\n<p>Mientras est&aacute; mamando y su hijo le halaga con alg&uacute;n grosero piropo sobre su habilidad con su lengua, empieza a notar que la sala est&aacute; ligeramente iluminada de rojo, no muy fuerte, de forma sutil, haciendo que todo se sienta m&aacute;s calido&hellip; y morboso. En un momento que lo est&aacute; pajeando, observa el rostro de su hijo, pero no parece notar ese cambio &iquest;Son imaginaciones suyas? Sus pensamientos se disuelven cuando el agarra su cabeza y de forma brutal le obliga a mamarla de forma violenta. Si bien el miembro de su hijo solo llega a mediano, las sensaciones que le provoca, especialmente la excitaci&oacute;n es&hellip; por no decirlo de otra forma, antinatural. Jam&aacute;s hab&iacute;a estado tan cachonda.<\/p>\n<p>Es m&aacute;s ya ha sufrido dos peque&ntilde;os mini-orgasmos, uno pr&aacute;cticamente al notar el tacto del miembro de su hijo y otro en cuanto a empezado a insultarla de forma m&aacute;s soez. Su hijo se levanta y empieza a exigir con sus dos manos que la mamada sea m&aacute;s profunda, lo que hace que ella victima del placer ponga sus dos ojos en blanco. Entonces, nota como su hijo convulsiona y grita:- Jodeeer menuda puta est&aacute;s hecha&hellip;.- Su corrida, llena la garganta de Lillian sin remedio, al mantener &eacute;l la cabeza de ella pegada a su cuerpo, ella acepta la descarga tragando como puede el fluido. Cuando nota que ya no hay m&aacute;s, abre los ojos.<\/p>\n<p>All&iacute; semiocultos por la oscuridad, ahora ligeramente rojiza, hay figuras, de todas las formas, ocupando todo el espacio alrededor suyo, sus ojos de tonalidad amarillenta la observan, juzg&aacute;ndola. Asustada por un momento le grita a su hijo:- Dios, &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando?- Steven se rie al observar la cara de pasmo de ella y como mira hacia todos lados desorientada:- Pues que te he dado tu raci&oacute;n de leche, como las noches anteriores&hellip; pero est&aacute; vez, quiero m&aacute;s&hellip; Sube a la cama y &aacute;brete de piernas.- Lillian todav&iacute;a shockeada e infinitamente asustada, hace lo que &eacute;l dice sin rechistar, mientras esas decenas de ojos la observan de forma viciosa.- Hijo, &iquest;Puedes&hellip;Puedes verlos?- &Eacute;l se ri&oacute; de forma grosera, mientras que sin ninguna ceremonia coloca su polla en la entrada de ella, sea lo que sea que ha tomado su miembro sigue completamente firme a pesar de la fuerte descarga:- Solo veo a una puta abierta de piernas&hellip; Menudo conjuntito, &iquest;Lo ten&iacute;as para pap&aacute; o para el limpiador de la piscina? Guarra&hellip; Pero no te preocupes, que est&aacute; funcionando ufffff.- Con eso le penetro con facilidad, por lo mojada que esta ella. Como si fuera una corriente el&eacute;ctrica, Lillian grita de placer mientras su cuerpo se arquea por el gusto.-Madre m&iacute;a&hellip;- &Eacute;l se rie y comenta, mientras empieza a coger ritmo- Pues no acaba m&aacute;s que empezar.<\/p>\n<p>Entre el placer y el miedo, Lillian no puede pensar con racionalidad, cierra los ojos para disfrutar de las sensaciones que le est&aacute; proporcionando la follada de su hijo, pero al abrirlo los puede ver&hellip; Observ&aacute;ndola, esas cosas que apenas parecen imitaciones de un ser humano o directamente son irreales &iquest;Qu&eacute; me est&aacute; pasando? Pero cuando su hijo le lami&oacute; uno de sus pechos, exploto en un fuerte orgasmo, mojando el miembro viril de &eacute;l y apret&aacute;ndolo con fuerza, lo que hizo excitar a&uacute;n m&aacute;s al muchacho..- Uffff, puta,&hellip; me est&aacute; encantado joderte el co&ntilde;o.- Sali&eacute;ndole del alma le grita a su hijo con un tono entre excitado y suplicante:- Es todo tuyo &hellip;. Ahhhh m&aacute;s, por favor&hellip;- &iquest;Qu&eacute; estoy haciendo? Nunca he dejado que me dominen as&iacute;, piensa, pero este pensamiento junto a muchos otros se disuelven mientras que se acerca m&aacute;s y m&aacute;s a otro orgasmo y su hijo coge sus hombros para acercarla a &eacute;l, excitado le comenta:- Cuando terminemos este polvo no vas a poder decir que no a nada, ser&aacute;s mi putita sin voluntad, mam&aacute;&hellip; Y te encanta, &iquest;Verdad?- Ella se revuelve al escuchar esas palabras, pero no puede escapar, su cuerpo le traiciona rodeando a Steven con sus piernas para notarlo a&uacute;n m&aacute;s adentro.-&iquest;Hijo, que dices? Eso no estaaaa bi&hellip; si, me encanta.- El fuerte orgasmo que sufre, vuelve a alejar sus pensamientos. Cada vez que quiere luchar su mente se nubla con deseos de seguir teniendo sexo con &eacute;l y agradarle para poder ser felices los dos.<\/p>\n<p>Pasan los minutos, sin cambiar de postura con los gemidos de los dos llenando el ambiente y la fren&eacute;tica follada provoca que Steven vuelva a correrse. Esta vez en el muy mojado sexo de ella. La sensaci&oacute;n de su semen entrando en el interior de ella hace que los ojos de Lillian se pongan en blanco. Y cada vez este m&aacute;s segura de que est&aacute; haciendo lo correcto y que todo es como debe ser. Su deseo de amor por su hijo, que provoca que su madre busque su boca, lo que &eacute;l le niega.- Ya volver&aacute;s a limpiarme&ensp;la polla cuando toque. No pienso besarte en esa boca de puta jajaja- Y le estira de los pezones, hasta que ella chilla antes de salirse de ella y ponerse de pie fuera de la cama:- Ponte a cuatro guarra, que me queda un agujero que llenarte.-<\/p>\n<p>Es entonces cuando Lillian oye los gritos, los susurros, las risas&hellip; Obedeciendo a su hijo sin pensarlo se pone a cuatro ofreciendo su trasero&ensp;bien formado con una peque&ntilde;a hada&ensp;juguetona tatuada a su hijo, que lo palmea una y otra vez, lo que hace que ella suspire y luego grite, &eacute;l enfadado sigue hasta que termina diciendo entre excitado y cabreado:- Es lo que te mereces por ignorarme cuando te he pedido dinero, puta. &iquest;Sabes lo que me has podido costar? Joder- Ella observa a las figuras que hab&iacute;a visto antes, son ellas las que producen esos ruidos, mientras que la habitaci&oacute;n est&aacute; completamente roja.<\/p>\n<p>Llorando de miedo y a&uacute;n as&iacute; excitada al notar el miembro de &eacute;l entrando por su culo&ensp;poco a poco con varios gru&ntilde;idos por parte de los dos. Le dice:- Hijo, &iquest;No los ves? Tengo miedo, paraaa, por favor&hellip;- &Eacute;l empieza a moverse poco a poco al principio. Ella gime de nuevo, con las pocas fuerzas mentales que le quedan grita entre lagrimas:- Dios, soy tu madre, te quiero, hazme caso, para por favor, PARA.- Pero &eacute;l la ignora, es m&aacute;s empieza a profundizar cada vez con m&aacute;s velocidad:- No veo nada, pero me encanta que est&eacute;s asustada, guarra &iquest;O es que quieres de verdad que pare ehhh?- Se apoya en su espalda y le agarra de los pechos, lo que provoca un orgasmo en el co&ntilde;o lleno de la esencia de su hijo, que cae poco a poco en la cama.- Noooo, no puedo negarme&hellip; pero tengo miedo, creo que&hellip; creo que &hellip; se me olvida algo&hellip; para PARAAAAAA.-<\/p>\n<p>Como un pist&oacute;n &eacute;l empieza joderla cada vez m&aacute;s fuerte y ella gime. Por un momento su mente le lleva a un recuerdo muy antiguo, su abuela cuando era poco m&aacute;s que una ni&ntilde;a, le ense&ntilde;o a rezar. Hac&iacute;a mucho que se hab&iacute;a olvidado de eso y no hab&iacute;a pisado una iglesia en a&ntilde;os excepto para aptos solemnes donde sol&iacute;a perder el tiempo en el m&oacute;vil. Intenta recordar las palabras de ella, su amable abuela&#8230; a la que ignoro cuando muri&oacute; sola en una residencia, pero &eacute;l se est&aacute; acercando al orgasmo. Los ojos de ella se abren, como si ahora todo le encajara.Lo nota, lo nota como descarga dentro de ella, como su semen entra de nuevo esta vez por su culo. Y por primera vez entiende lo que est&aacute;n diciendo las figuras. Le est&aacute;n dando la bienvenida. Un fuerte orgasmo de ella oculta, el grito de horror que da su alma. Y como si fuera un mu&ntilde;eco cae desplomada en la cama, mientras que una especie de canica grande sale de su boca rodando por el suelo.<\/p>\n<p>-Joder, menudo grito jajaja, ese ha sido fuerte. Se supone que ya estar&iacute;a&hellip; &iquest;Lo has disfrutado, mi nueva guarra? Ahora no podr&aacute;s negarte a nada que te diga&hellip;- Pero ante la falta de respuesta de ella, pregunta nervioso- Puta &iquest;Me est&aacute;s ignorando?- Un fuerte palmetazo en el culo de ella sigue sin reacci&oacute;n. Est&aacute; vez asustado de verdad, sale del cuerpo de su madre y la gira, viendo que no hay vida en sus ojos:- Ohhh dios, mam&aacute; &iquest;Est&aacute;s bien?- Horrorizado va a por el tel&eacute;fono, cuando nota que a su espalda su madre se yergue, con el cuerpo amoratado por las &ldquo;caricias&rdquo; de su hijo, con su co&ntilde;o y culo rezumando la simiente de &eacute;l. Su sonrisa es descarada y viciosa, su voz es como miel :- Perfectamente, todav&iacute;a puedo aguantar m&aacute;s&hellip; Hasta que usted se canse de m&iacute;.- Pronto volvieron a estar entrelazados en la cama. Steven no se fij&oacute; en el ligero brillo ambarino en los ojos de ella mientras volv&iacute;a a perderse en las piernas de ella, entusiasmado por su triunfo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, en la consulta de Melvina. Steven se sent&iacute;a como dios, no solo hab&iacute;a conseguido por fin la pasta para el chivatazo que le hab&iacute;a dado su colega hace unos d&iacute;as y hab&iacute;a podido entrar, de &uacute;ltima hora, pero al fin estaba tranquilo. Hab&iacute;a ense&ntilde;ado a esa guarra de su madre de lo que era capaz&#8230; no solo en la cama&#8230; aunque hab&iacute;a sido una noche muy larga. Es m&aacute;s ahora ten&iacute;a unas buenas ojeras, y en cuento terminar&aacute; volver&iacute;a a sobar en cuanto llegaran a casa. Melvina sin sonreir le informa:- Con esto terminar&iacute;a nuestro trato &iquest;Lo tienes?- Steven asiente, en un principio no se hab&iacute;a cre&iacute;do las gilipolleces de su antiguo amigo, si ese est&uacute;pido irritante. Pero cuando fue a su casa y vio como la trataba, se dijo que deb&iacute;a probar, m&aacute;s tras el problemilla. Aunque la maldita daba cierto respeto, hab&iacute;a pasado punto por punto lo que ella hab&iacute;a comentado.<\/p>\n<p>Ahora entre sus manos tiene una peque&ntilde;a canica de color rojo, hab&iacute;a jugado con ella de camino a la consulta &iquest;Por qu&eacute; quer&iacute;a eso? &iquest;Y de donde hab&iacute;a salido? Al preguntarla, por primera vez ella sonr&iacute;o de verdad&#8230; y no le gust&oacute;.- &iquest;Ahora se preocupe Mr Hartwood? Los resquicios del cari&ntilde;o a su madre &iquest;Quiz&aacute;s? No s&eacute; preocupe no es nada tan avieso como haberme quedado con su alma&#8230; No simplemente he limado partes de ella que no te resultaban interesantes. Dejando a quien est&aacute; ah&iacute; afuera&#8230; Si, no es la misma persona. Pero &iquest;Tampoco le importa , verdad?&#8211;Entonces yo&#8230;.- Melvina se qued&oacute; de nuevo seria:- Usted ya la perd&iacute;o en cuanto acepto nuestro trato&#8230; Disfrute de su tiempo de vida, habr&aacute; gente muy interesada en usted cuando eso pas&eacute;- Para si misma se dijo, 4 meses al intentar huir de unos matones cuando tu amigo haya metido toda esa pasta donde no debe&#8230; a tu costa.- &Eacute;l al principio se asusto y se ri&oacute; un poco intent&aacute;ndose quitar esa sensaci&oacute;n:- Es una buena broma- Ella comenta de forma atona:- Siempre me han considerado muy graciosa. Adios, Mr. Hartwood, perm&iacute;tame un momento hablar con su madre.<\/p>\n<p>En un principio &eacute;l estuvo apunto de mandarla a la mierda, pero acepto. Cuando entr&oacute; se pudo ver el cambio que hab&iacute;a tenido en ella&#8230; se hab&iacute;a colocado la ropa m&aacute;s provocativa para tener contento a su muchacho. Lillian se acerca a la mesa y le coge las manos:- Gracias doctora, me ha cambiado la vida&#8230; Soy tan feliz- Y francamente ella rezuma felicidad y morbo, sus ojos brillan de forma diferente&#8230; hay algo m&aacute;s en ellos.-Si necesita algo, pidamelo.- Melvina con una ligera sonrisa le comenta:- Pues ya que lo dice, podr&iacute;a hacerme un favor&#8230;-<\/p>\n<p>Unas semanas despu&eacute;s en la reuni&oacute;n de amigas. Elisabeth, otra de las amigas de Lillian no se siente feliz, su hijo ha vuelto a casa tras un mal paso por la universidad y francamente es como tener a un extra&ntilde;o. No ha querido decirlo en la reuni&oacute;n, no quiere amargar a nadie. Fuma un pitillo en solitario, es entonces cuando Lillian se acerca con una sonrisa amable y le pregunta:- Sabes que soy de confianza &iquest;Ha pasado algo?- Elisabeth casi entre lagrimas cuenta su historia. Lillian le pone la mano en el hombro:- Si quieres mi consejo querida, deber&iacute;as visitar a esta psic&oacute;loga junto a tu hijo. Nosotros fuimos y nuestra relaci&oacute;n cambio por completo. Como de la noche al d&iacute;a, ya te digo&hellip; Eso si, te prevengo que es particular, pero sigue sus consejos.- Y por un momento, sin que se percatar&aacute; Elisabeth, el brillo ambarino llen&oacute; los ojos de Lillian.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 19<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 La pareja entr&oacute; a la consulta de Melvina un poco sin saber bien que esperar. Que conocieran los servicios de esta psicologa hab&iacute;a sido bastante casual. 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