{"id":44691,"date":"2024-02-18T23:00:00","date_gmt":"2024-02-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-02-18T23:00:00","modified_gmt":"2024-02-18T23:00:00","slug":"la-cantante-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-cantante-parte-1\/","title":{"rendered":"La cantante (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44691\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conoc&iacute; a Roxana hace cinco a&ntilde;os atr&aacute;s, la vi, mejor decir porque en ese momento apenas si cambi&eacute; unas palabras con ella.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en un crucero con mi esposa de esa &eacute;poca, mi ex actual. Esas vacaciones in&uacute;tiles que hace una pareja con m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de matrimonio para revivir algo que ya est&aacute; muerto desde hace tiempo.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;amos cenado, est&aacute;bamos bebiendo una copa en el piano bar, yo hab&iacute;a visto un piano de cola pero no le prest&eacute; mucha atenci&oacute;n, no soy un mel&oacute;mano precisamente.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a escuchar una canci&oacute;n en ingl&eacute;s, pero en realidad ya digo que no le prestaba atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Te has fijado que guapa es la cantante? &ndash;dijo mi esposa<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Si? &ndash;dije, me di vuelta para evitar discusiones, porque hasta que no miraba algo que me se&ntilde;alaba, no me dejaba en paz.<\/p>\n<p>Y entonces la vi. Cantaba con los ojos cerrados con el micr&oacute;fono en la mano, de pie frente al piano.<\/p>\n<p>Era una chica alta de 1,70 o m&aacute;s, con el cabello oscuro, muy largo, hasta la cintura, morena de piel.<\/p>\n<p>Y entonces abri&oacute; los ojos, por dios que ojos, eran espectaculares, grandes y oscuros con unas largas pesta&ntilde;as, como de princesa &aacute;rabe, pues ten&iacute;a unas cejas densas, delicadas pero maravillosamente densas.<\/p>\n<p>El ovalo de su cara era perfecto, tal vez con el ment&oacute;n un poco retra&iacute;do y una boca contundente y de labios carnosos, la nariz recta y fina.<\/p>\n<p>Pero en ese rostro lo que dominaban eran los ojos, que en gran parte del tiempo los ten&iacute;a cerrados, pero al abrirlos, generalmente cuando daba una nota m&aacute;s aguda, produc&iacute;a una sensaci&oacute;n de inmensidad inmediata. Cada vez que abr&iacute;a los ojos, sent&iacute;a yo una punzada en el est&oacute;mago.<\/p>\n<p>Y por supuesto esa boca, que por el hecho de estar cantando dejaba ver parte de los blancos y fuertes dientes, la lengua rosada y peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>Y su cuerpo era algo incre&iacute;ble, llevaba un vestido, negro, sin nada especial, el cl&aacute;sico vestido que usa una cantante como ropa de trabajo. Se adivinaban unos pechos exagerados y llenos, la cintura peque&ntilde;a, unas caderas poderosas. El vestido era largo con una abertura que por momentos dejaba ver una pierna morena y estilizada, recuerdo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n las finas pulseras en su brazo moreno y una pulsera en el tobillo, un poco m&aacute;s gruesa y que parec&iacute;a ser de oro, usaba zapatos de tac&oacute;n, tambi&eacute;n negros.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Es guapa no? &ndash;dijo mi esposa.<\/p>\n<p>Poe dios, no pod&iacute;a dejar de mirarla, darme vuelta finalmente para encararme con mi esposa fue una verdadera tortura.<\/p>\n<p>&ndash;Si, guap&iacute;sima &ndash;dije<\/p>\n<p>&ndash;Si&eacute;ntate a mi lado, as&iacute; la puedes ver bien &ndash;dijo ella.<\/p>\n<p>Le agradec&iacute;, por dentro, ese gesto a Isabel, fue un hermoso gesto de su parte. Aunque unos meses m&aacute;s tarde en pleno divorcio, ya no era tan amable.<\/p>\n<p>Dem&aacute;s est&aacute; decir que esos diez d&iacute;as del crucero estuve pendiente de esa cantante, pude averiguar que se llamaba Roxana Abraham y era argentina y el pianista, un chico rubio y delgado de aspecto triste y torvo, era su pareja.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente est&aacute;bamos en la piscina y fue otra vez mi esposa quien me alert&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Mira, ah&iacute; viene la cantante &ndash;dijo<\/p>\n<p>Fue girar la cabeza y el universo entero estall&oacute;.<\/p>\n<p>Llevaba un bikini blanco de tipo brasile&ntilde;o es decir la parte de abajo era un tanga diminuto metido en su incre&iacute;ble culo. Comprob&eacute; lo que me hab&iacute;a parecido durante la noche, sus pechos eran exagerados, llenos, opulentos, lament&eacute; que no estuviese permitido hacer topless en el barco.<\/p>\n<p>Sus piernas eran morenas y musculadas y en el tobillo llevaba esa pulsera de oro que hab&iacute;a llamado mi atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por desgracia llevaba anteojos de sol que ocultaban sus ojos oscuros.<\/p>\n<p>&ndash;Es bell&iacute;sima esta ni&ntilde;a &ndash;dijo mi esposa<\/p>\n<p>&ndash;Si, es verdad &ndash;dije como si apenas lo hubiese notado<\/p>\n<p>&ndash;Pensaba que la tripulaci&oacute;n no pod&iacute;a acceder a la piscina &ndash;dijo Isabel<\/p>\n<p>&ndash;Debe tener un trato especial &ndash;dije yo<\/p>\n<p>Las pocas veces que se levant&oacute; de la tumbona, mi coraz&oacute;n comenzaba a dar brincos, su vientre liso, exquisito, sus hombros morenos, su peque&ntilde;a barbilla, sus p&oacute;mulos.<\/p>\n<p>Su culo era algo de otro mundo, liso, impoluto, dos globos carnosos divididos por una fina tira de tela blanca.<\/p>\n<p>Solo una vez hable con ella, yo estaba en la barra, ella acababa de cantar, se acerc&oacute; como con cierto fastidio, mis ojos se perd&iacute;an en su escote, el vestido era rojo esta vez<\/p>\n<p>&ndash;Cantas muy bonito &ndash;le dije<\/p>\n<p>&ndash;Gracias&ndash;dijo ella con una sonrisa de compromiso que despareci&oacute; de su rostro en cuanto se dio la vuelta<\/p>\n<p>Debo confesarlo, yo en ese entonces ten&iacute;a cuarenta a&ntilde;os, era padre de dos hijos adolescentes, soy universitario, ejecutivo de una gran empresa, un t&iacute;o normal con gustos normales pero esos diez d&iacute;as del crucero, me hice al menos dos pajas diarias pensando en esa chica, me masturbaba con su imagen incluso los pocos d&iacute;as que foll&aacute;bamos con mi esposa. Por supuesto pensaba en Roxana mientras foll&aacute;bamos con Isabel, estaba obsesionado con esta chica.<\/p>\n<p>Me parec&iacute;a tan ex&oacute;tica como una princesa de oriente, tan sensual, exuberante y delicada al mismo tiempo y hasta busqu&eacute; videos suyos cantando en YouTube.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a algunos videos cantando en los cruceros y eran bastante antiguos, seis o siete a&ntilde;os. Deduje que hac&iacute;a bastante que estaba dedic&aacute;ndose a lo mismo.<\/p>\n<p>Su Instagram fue una desilusi&oacute;n, muy pocas fotos rescatables, parec&iacute;a que no daba bola a las redes.<\/p>\n<p>Me divorci&eacute;, otras cosas ocuparon mi mete, vino la pandemia, la cuarentena, de vez en cuando me acordaba de ella y pasaba por su Instagram, casi nada de nuevo.<\/p>\n<p>Har&aacute; unos diez d&iacute;as atr&aacute;s, hab&iacute;an venido unos Ceos de la sucursal de Barcelona, fuimos a beber algo al bar de un gran hotel, era un &uacute;ltimo piso de una torre de la Castellana, ten&iacute;a unas vistas incre&iacute;bles de la ciudad.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a un piano, fue escuchar su voz, cantando en ingl&eacute;s y mi mente se nubl&oacute;.<\/p>\n<p>Era ella, estaba igual de exquisita que hac&iacute;a cinco a&ntilde;os atr&aacute;s, su largo pelo, uno de esos vestidos de noche que ella llenaba con su cuerpazo incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Esto era un viernes por la noche. &Eacute;ramos cuatro o cinco t&iacute;os de la misma edad, cincuentones la mayor&iacute;a, entre ellos estaba Jordi, un t&iacute;o golfo y bastante graciosillo, que me hac&iacute;a re&iacute;r en general con sus ocurrencias.<\/p>\n<p>El ambiente era exclusivo, relajado se podr&iacute;a decir, la m&uacute;sica de piano y voz acompa&ntilde;aba perfectamente.<\/p>\n<p>Not&eacute; que el pianista era otro, un chico moreno de aire ausente.<\/p>\n<p>Pronto el comentario fue lo buena que estaba la cantante<\/p>\n<p>&ndash;Vaya globos &ndash;dijo Jordi quien estaba sentado a mi lado<\/p>\n<p>&ndash;Yo la conozco, cantaba en un crucero que hicimos con mi esposa<\/p>\n<p>&ndash;Oye &iquest;por qu&eacute; no la invitas a nuestra mesa?<\/p>\n<p>&ndash;No, en realidad apenas he cambiado palabra con ella<\/p>\n<p>&ndash;Joder que boquita, a esta me la follo yo por mis cojones &ndash;dijo Jordi<\/p>\n<p>Era un t&iacute;o de 56 a&ntilde;os, con una gran barriga y si no calvo, ten&iacute;a unos pocos pelos canosos y engominados a ambos lados de la cabeza, su piel sebosa, su cara con verrugas, grandes ojeras bajo los ojos.<\/p>\n<p>Deb&iacute;a estar loco para pensar en ligar con ella.<\/p>\n<p>&ndash;Se llama Roxana &ndash;dije como en un sue&ntilde;o<\/p>\n<p>&ndash;Vaya nombre de puta &ndash;dijo Jordi<\/p>\n<p>Me inform&eacute; por un camarero que ella cantaba all&iacute; de jueves a domingo.<\/p>\n<p>La noche pas&oacute;, yo no pod&iacute;a despegar mis ojos de ella.<\/p>\n<p>Cuando hac&iacute;an un descanso y ella se acercaba a la barra para conversar con el barman, estaba tentado de acercarme, pero me daba corte con todos estos buitres a m&iacute; alrededor.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado ten&iacute;a compromiso con una de mis hijas y el domingo estuve pensando en ir, pero no suelo salir los domingos.<\/p>\n<p>Ahora sab&iacute;a d&oacute;nde pod&iacute;a encontrarla, record&eacute; cada detalle de su cuerpo, esa larga pierna morena que asomaba por la abertura lateral del vestido, con su pulsera de oro en el tobillo.<\/p>\n<p>El jueves estaba all&iacute;, en mi puesto como un soldado, hab&iacute;a ido solo, incluso antes de que el show comenzara, nunca me ha gustado especialmente la m&uacute;sica, es decir, alguna cancioncilla all&aacute; y aqu&iacute;, pero no ten&iacute;a una banda o cantante favorita.<\/p>\n<p>Ped&iacute; un Old fashsioned y estaba ansioso como un adolescente.<\/p>\n<p>Ella apareci&oacute; de la nada, llevaba ahora un vestido blanco, con una falda tubo, joder, contrastaba con su piel morena de una manera tremenda, que brutal estaba esta t&iacute;a, no recordaba que ninguna mujer me hubiese puesto as&iacute;.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a cantar, la mayor&iacute;a de las canciones en ingl&eacute;s, tambi&eacute;n alg&uacute;n bolero, ella dec&iacute;a unos t&iacute;midos gracias, luego de los indiferentes aplausos.<\/p>\n<p>Esos ojos de ella, eran algo que no se pod&iacute;a explicar, el movimiento de sus manos, sus largos dedos morenos al cantar, yo estaba fascinado como hac&iacute;a cinco a&ntilde;os atr&aacute;s o m&aacute;s, estaba completamente pillado por ella, antes de hablar una palabra.<\/p>\n<p>Luego de cuarenta y cinco minutos, hicieron un peque&ntilde;o descanso y ella se acerc&oacute; a la barra, reun&iacute; coraje como pude y me encomend&eacute; a dios.<\/p>\n<p>Debo decir que soy un hombre alto, que me cuido bastante, que no soy mal parecido y que desde mi divorcio, hab&iacute;a ligado con muchas t&iacute;as, incluidas un par de noviazgos con mujeres de mi edad o unos pocos a&ntilde;os menores. Calcule que esta ni&ntilde;a andar&iacute;a por los treinta o treinta y pocos.<\/p>\n<p>&ndash;Perdona, quiero felicitarte, cantas muy bonito &ndash;dije<\/p>\n<p>&ndash;Gracias &ndash;dijo ella con una sonrisa en autom&aacute;tico, sentada en un taburete de la barra.<\/p>\n<p>&ndash;Ya te hab&iacute;a escuchado en el crucero tal y tal&hellip; con mi esposa.<\/p>\n<p>&ndash;Ah, mir&aacute; hace un tiempo ya, que no canto en cruceros &ndash;su voz era ligeramente nasal y con un acento que no me sonaba del todo argentino<\/p>\n<p>Ver esos ojos de cerca me produc&iacute;a como un mareo y tener ten cerca de m&iacute; esas tetazas, esa piel morena tan tersa, con peque&ntilde;as venas azules, era algo dif&iacute;cil de manejar, pero segu&iacute; adelante.<\/p>\n<p>&ndash;En ese crucero estabais con otro pianista, un chico rubio<\/p>\n<p>&ndash;Si, Matias, pero ya no estamos juntos &ndash;dijo, con un tono de tristeza<\/p>\n<p>Me alegr&eacute; por dentro, si era su pareja, quer&iacute;a decir que ya no estaban juntos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y ya no vuelves a los cruceros? Por cierto mi nombre es Javier &ndash;dije tendiendo la mano<\/p>\n<p>Ella tendi&oacute; su mano por compromiso, al sentir ese tacto c&aacute;lido y suave tuve una erecci&oacute;n, as&iacute; de sencillo.<\/p>\n<p>&ndash;Roxana, encantada, no&hellip; fueron muchos a&ntilde;os&hellip; doce a&ntilde;os estuve cantando en cruceros<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Si? &iquest;Pero qu&eacute; edad tienes t&uacute;?&ndash;comprend&iacute; que me hab&iacute;a precipitado, pero estaba ansioso quer&iacute;a saber todo de ella<\/p>\n<p>&ndash;Treinta y seis tengo&hellip; una vieja.<\/p>\n<p>&ndash;Pero que dices criatura&hellip; yo te daba menos todav&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno&hellip; gracias &ndash;dijo ella, alis&aacute;ndose el pelazo, largo hasta la cintura<\/p>\n<p>El pianista se acerc&oacute; a ella, le dijo algo. Ella se dio la vuelta<\/p>\n<p>&ndash;Permiso eh, un gusto &ndash;dijo y se fue con &eacute;l<\/p>\n<p>&ndash;Que guapa es &iquest;No? &ndash;dijo el barman cuando se alejaba, su culazo enfundado en ese vestido ce&ntilde;ido era bestial.<\/p>\n<p>&ndash;Ya te digo que si &ndash;dije yo para mis adentros<\/p>\n<p>&ndash;Y maja adem&aacute;s &ndash;remat&oacute; el barman<\/p>\n<p>Y ya escucharle decir eso me puso un poco celoso.<\/p>\n<p>Luego escuch&eacute; como si fuera un ni&ntilde;o, esos cuarenta y cinco minutos siguientes de m&uacute;sica.<\/p>\n<p>Estaba embobado, prendado, completamente pillado por ella y lo poco que hab&iacute;amos conversado me daba la sensaci&oacute;n de una t&iacute;a normal y simp&aacute;tica, no una diva vanidosa.<\/p>\n<p>Miraba yo su largo cuello moreno, las pulseras abundantes sobre su brazo, sus tetones exagerados, sus piernas, sus curvas descomunales, era demasiado.<\/p>\n<p>El show concluy&oacute;, ella se qued&oacute; luego a un costado del piano con su bolso y un abrigo en la mano.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; con algo de temor.<\/p>\n<p>&ndash;Perdona Roxana, no quiero parecer pesado pero&hellip; me gustar&iacute;a conversar un poco m&aacute;s contigo, quisiera invitarte una copa.<\/p>\n<p>Not&eacute; como su rostro se contrariaba, hizo una mueca.<\/p>\n<p>&ndash;No&hellip; disculpa&hellip; pero yo no hago esas cosas&hellip; solo me pagan por cantar &ndash;dijo<\/p>\n<p>Se me vino el alma a los pies.<\/p>\n<p>&ndash;Si&hellip; si&hellip; perdona&hellip; no he querido ofender&hellip; para nada&hellip; es que&hellip; te digo la verdad&hellip; sinceramente&hellip; en ese crucero en que te escuch&eacute; cantar&hellip; es que qued&eacute;&hellip; tan fascinado contigo&hellip; con tu voz, tu personalidad&hellip; perdona no he querido sugerir nada&hellip; &ndash;dije atolondradamente, tratando de ser sincero.<\/p>\n<p>&ndash;Est&aacute; bien&hellip; est&aacute; bien&hellip; perd&oacute;name vos tambi&eacute;n&hellip; pero no quiero que se confundan las cosas&hellip; aqu&iacute; esto es un hotel y yo&hellip; &ndash;dijo esto desde una cierta vulnerabilidad que no parec&iacute;a coincidente con semejante t&iacute;a buena, con ese cuerpazo.<\/p>\n<p>&ndash;Oye d&eacute;jame invitarte a tomar un caf&eacute; o a cenar entonces&hellip; en otro sitio.<\/p>\n<p>&ndash;No&hellip; por las noches yo estoy cantando aqu&iacute; y&hellip;<\/p>\n<p>Parec&iacute;a tan inc&oacute;moda con la situaci&oacute;n que prefer&iacute; desistir.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno vale no te molesto m&aacute;s Roxana, perdona no he querido ofenderte, ha sido una alegr&iacute;a volver a verte &ndash;dije ya resignado y me dispon&iacute;a a irme<\/p>\n<p>&ndash;Esper&aacute;&hellip; esper&aacute;&hellip; Javier me dijiste que te llam&aacute;s &iquest;no es verdad?<\/p>\n<p>&ndash;Si, Javier&hellip; &ndash;dije yo<\/p>\n<p>&ndash;Lo que pasa&hellip; no es que yo sea una&hellip; perseguida por as&iacute; decir&hellip; pero es que fueron muchos a&ntilde;os de trabajar en los barcos y ah&iacute;&hellip; es que todo estaba m&aacute;s claro&hellip; y es la primera vez que estoy sola&hellip; trabajando sin mi pareja quiero decir&hellip; y es todo un poco raro &iquest;viste?<\/p>\n<p>&ndash;Claro entiendo, pero no te preocupes chica&hellip; podemos tomar un caf&eacute;&hellip; uno de estos d&iacute;as&hellip; durante la tarde si prefieres&hellip; &ndash;yo me aferraba a la m&aacute;s remota posibilidad y no entend&iacute;a bien porque se hab&iacute;a puesto tan tensa de repente<\/p>\n<p>&ndash;Bueno&hellip; &ndash;ella parec&iacute;a estudiarme detenidamente con el bolso colgado del brazo, esos ojos oscuros me perforaban el coraz&oacute;n<\/p>\n<p>El pianista se acerc&oacute; y le dijo que ya hab&iacute;a llamado un coche.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; te parece el s&aacute;bado por la tarde? &ndash;dije<\/p>\n<p>Pens&eacute; realmente que iba a decir que no.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, est&aacute; bien, te paso mi n&uacute;mero&ndash;dijo por fin<\/p>\n<p>No cab&iacute;a en m&iacute; de la alegr&iacute;a, tener ese entusiasmo por salir con alguien a los 45 a&ntilde;os no es poca cosa.<\/p>\n<p>Pas&oacute; el viernes con una lentitud exasperante y el s&aacute;bado por la tarde, quedamos en las puertas del Parque del Retiro.<\/p>\n<p>Era como una cita de adolescentes casi. Ella llevaba un vaquero ajustado, bastante ajustado a decir verdad y una camiseta con tirantes que dejaba sus hombros morenos y torneados al desnudo, era la primera vez que la ve&iacute;a vestida as&iacute;, sin su vestido de cantar o en bikini.<\/p>\n<p>Nos dimos dos beso en las mejillas, su aliento era fresco, su perfume, Uff que pillado estaba, no pod&iacute;a creerlo a mi edad.<\/p>\n<p>Era caminar a su lado y sentir que volv&iacute;a a vivir. Me cont&oacute; que era de la provincia de San Juan, lugar que yo ni sab&iacute;a que exist&iacute;a por supuesto y que era descendiente de sirio libaneses, salvo por una abuela italiana por l&iacute;nea materna. Finalmente no estaba tan equivocado en ese aire oriental que le encontr&eacute; desde el principio.<\/p>\n<p>&ndash;Yo estoy divorciado desde hace cuatro a&ntilde;os, dos hijos, grandes ya &ndash;le dije<\/p>\n<p>&ndash;Yo me separ&eacute; hace dos meses &ndash;dijo otra vez con tristeza<\/p>\n<p>&ndash;Joder que pena &iquest;hac&iacute;a mucho que estabais juntos?<\/p>\n<p>&ndash;Diecis&eacute;is a&ntilde;os con Mat&iacute;as, desde los 20<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Desde los veinte? &ndash;dije yo sin poder creerlo<\/p>\n<p>&ndash;Si, es dif&iacute;cil creerlo &iquest;no? Yo creo que no daba para m&aacute;s&hellip; pero&hellip; &nbsp;Compart&iacute;amos todo, la m&uacute;sica, los sue&ntilde;os, el trabajo&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y en los cruceros hab&iacute;ais comenzado juntos?<\/p>\n<p>&ndash;Si, nos presentamos a un casting, parece incre&iacute;ble que hayamos pasado doce a&ntilde;os arriba de un barco<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Tan as&iacute; fue ?<\/p>\n<p>&ndash;Bueno eran contratos de seis meses, pero no par&aacute;bamos, algunas vacaciones de dos o tres meses en Argentina y luego otra vez a embarcarnos, no pod&iacute;amos dejarlo, hasta pasamos la cuarentena en un barco.<\/p>\n<p>Miraba sus sandalias que dejaba los delicados dedos de sus pies al desnudo, sus u&ntilde;as eran casi blancas, ten&iacute;a un andar felino alucinante, era como una pantera. Vislumbr&eacute; su pulsera del tobillo.<\/p>\n<p>&ndash;Por cierto, eres alta &iquest;Cu&aacute;nto mides?<\/p>\n<p>&ndash;1,71 &iquest;Y vos?<\/p>\n<p>&ndash;1,80 &ndash;dije<\/p>\n<p>&ndash;Nos separan nueve cent&iacute;metros &ndash;dijo ella, por momentos me parec&iacute;a c&aacute;ndida como una ni&ntilde;a<\/p>\n<p>&ndash;Nueve cent&iacute;metros y nueve a&ntilde;os tambi&eacute;n &ndash;dije<\/p>\n<p>&ndash;Yo creo que la edad no importa, si se es joven de esp&iacute;ritu &ndash;dijo ella<\/p>\n<p>Hasta ese lugar com&uacute;n, dicho por ella, me pareci&oacute; encantador.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de los hombros y la bes&eacute;, se dej&oacute; hacer, el calor y el sabor de sus labios eran un n&eacute;ctar de los dioses.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer estar besando a esa diosa inalcanzable con la que me hab&iacute;a hecho tantas pajas durante el crucero.<\/p>\n<p>&ndash;Javier, lo que si&hellip; quiero ir despacio&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Ir despacio?<\/p>\n<p>&ndash;Si teneme paciencia&hellip; fueron muchos a&ntilde;os con Mati y todav&iacute;a&hellip; como que estoy haciendo el duelo &iquest;sab&eacute;s?<\/p>\n<p>&ndash;No hay prisas cari&ntilde;o, yo no tengo ning&uacute;n prisa &ndash;quise volver a besarla, pero ella apoy&oacute; su cabeza en mi hombro.<\/p>\n<p>&ndash;Vayamos lento&hellip; por favor&hellip; &ndash;dijo<\/p>\n<p>Tomamos unos caf&eacute;s, luego, ella me pregunt&oacute; m&aacute;s cosas sobre mis hijos y mi trabajo.<\/p>\n<p>M confes&oacute; que estaba un poco cansada del trabajo de la m&uacute;sica, que incluso desde el punto de vista econ&oacute;mico notaba la ausencia de su ex pareja.<\/p>\n<p>&ndash;Antes no divid&iacute;amos el dinero, todo entraba al mismo pozo &ndash;dijo<\/p>\n<p>&ndash;Puedo aprender a tocar el piano &ndash;dije, nos re&iacute;mos<\/p>\n<p>&ndash;Adem&aacute;s, me sent&iacute;a protegida con &eacute;l, siempre cant&eacute; con &eacute;l, desde chica y los tipos como sea, al saber que &eacute;l era mi pareja<\/p>\n<p>&ndash;En cambio ahora hay cada pesado que&hellip; &ndash;dije bromeando<\/p>\n<p>&ndash;No lo digo por vos&hellip; vos sos divino pero hay cada uno&hellip; hay cada hijo de puta en esta vida &ndash;dijo, yo miraba obnubilado el canalito de sus tetas, eran realmente exageradas y morenas, la forma de sus cejas tan densas y a la vez tan delicadas, me iba costar mucho ir despacio con ella.<\/p>\n<p>Nos volvimos a besar, un breve pico en los labios y al sentir la punta de su lengua en mis dientes, tuve una tremenda erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue dejarla en el portal de su casa y llegar a mi piso y masturbarme fren&eacute;ticamente, lo que me pon&iacute;a esta argentina era algo bestial, me corr&iacute; sobre el sof&aacute; a los gritos, pensando en ella.<\/p>\n<p>Luego ese s&aacute;bado por la noche, fui a escucharla cantar, ella parec&iacute;a contenta con la situaci&oacute;n, en esos descansos luego de los cuarenta y cinco minutos ven&iacute;a a sentarse a mi mesa.<\/p>\n<p>Y yo, por dios, miraba ese cuerpazo y pensaba que pronto ser&iacute;a m&iacute;o y me pon&iacute;a malo.<\/p>\n<p>Esta vez llevaba un vestido azul marino que la ce&ntilde;&iacute;a como un guante, falda larga con abertura lateral que dejaba ver esa piernaza morena hasta el muslo, abombado, musculado.<\/p>\n<p>Y esos pechos que eran como si la naturaleza se hubiese empe&ntilde;ado en cargar a esa pobre ni&ntilde;a cono todos los dones posibles.<\/p>\n<p>Y esa boquita de la que ya hab&iacute;a probado su sabor, cuando acercaba el micr&oacute;fono a sus labios no pod&iacute;a dejar de imaginarla chupando mi polla con esos labios llenos.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a un poco culpable de esos pensamientos tan vulgares, pero es lo que es.<\/p>\n<p>Era salida de las mil y una noches, una princesa &aacute;rabe argentina con un cuerpazo del demonio.<\/p>\n<p>En el &uacute;ltimo descanso entre cante y cante, incluso le cog&iacute; la mano y ella no la quit&oacute;, esos ojazos oscuros me miraban de un modo.<\/p>\n<p>Pens&eacute; yo, a pesar de lo que me hab&iacute;a dicho sobre ir lento y tal, que esa noche acabar&iacute;amos follando.<\/p>\n<p>Porque es que la notaba fogosa y apasionada, por momentos ingenua s&iacute;, pero cuando te clavaba esos enormes ojazos negros y ve&iacute;as esas tetazas emerger desde su escote, es que era puro fuego esa morena, se adivinaba, y ese culazo enfundado en el vestido, vaya tela.<\/p>\n<p>Es que ten&iacute;a que ser la ostia follarse a semejante mujer.<\/p>\n<p>Y cuando salimos del hotel, yo cogido de su peque&ntilde;a cintura, su cuerpazo pegado al m&iacute;o, era incre&iacute;ble, me sent&iacute;a en las nubes.<\/p>\n<p>Nos besamos antes de entrar al coche y luego al aparcar frente al portal de su casa nos comimos la boca a besos, era un morreo desesperado y la notaba cachonda y respirando agitadamente, buscando aire en mi boca y acarici&eacute; su vientre por sobre la tela y luego roc&eacute; con el dorso de mi mano uno de sus pechos incre&iacute;bles.<\/p>\n<p>&ndash;Javier&hellip; espera&hellip; espera&hellip; no sigamos<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;No?&ndash;dije decepcionado.<\/p>\n<p>&ndash;Ya te voy a invitar a subir&hellip; pronto&hellip; pero hoy no&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Vale&hellip; &ndash;dije sin poder ocultar cierto abatimiento<\/p>\n<p>Me acarici&oacute; la cara con una mano exquisita, fina y fuerte a la vez.<\/p>\n<p>&ndash;Sos divino &ndash;me dijo y baj&oacute; del coche<\/p>\n<p>Esa noche fue parecida a la tarde, regresar a la soledad de mi piso y pajearme hasta correrme como un loco pensando en ella.<\/p>\n<p>El domingo decid&iacute; no ir a escucharle cantar, tampoco quer&iacute;a parecer un pesado, me cost&oacute; tomar la decisi&oacute;n, nos enviamos mensajes tiernos, de adolescentes.<\/p>\n<p>&ndash;Una noche que no ven&iacute;s y ya te extra&ntilde;o &ndash;me escribi&oacute;<\/p>\n<p>&ndash;Me visto y voy &ndash;puse<\/p>\n<p>&ndash;No&hellip; ja,ja,ja&hellip; qu&eacute;date en casita&hellip; ojal&aacute; yo pudiera &ndash;escribi&oacute;.<\/p>\n<p>Me daba cuenta que estaba un poco quemada con la m&uacute;sica y tal vez ya quer&iacute;a dejar de andar cantando, por esos sitios. Me imaginaba como el pr&iacute;ncipe que rescata a la princesa, ofreci&eacute;ndole vivir juntos y &iquest;Qui&eacute;n sabe? Tal vez hasta cas&aacute;ndome con ella en un futuro.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a masturbarme pensando en Roxana.<\/p>\n<p>El lunes charlamos durante una hora por tel&eacute;fono y la invit&eacute; a cenar, me dijo que esa noche mejor no y que el martes no podr&iacute;a, quedamos para el mi&eacute;rcoles.<\/p>\n<p>El martes por la ma&ntilde;ana me sorprend&iacute; al recibir un mensaje de Jordi.<\/p>\n<p>&ndash;Estoy en Madrid t&iacute;o &iquest;por qu&eacute; no almorzamos juntos? Tengo que contarte una, que vas a flipar &ndash;me pon&iacute;a<\/p>\n<p>&ndash;Yo tambi&eacute;n tengo algo para contar &ndash;le dije<\/p>\n<p>Pensaba en la cara que pondr&iacute;a cuando le contara que estaba casi de novio con Roxana.<\/p>\n<p>Nos encontramos, &eacute;l con sus pintas de siempre, panz&oacute;n, un poco achacado, era m&aacute;s bien bajo, no s&eacute; si llegar&iacute;a al 1,70. Sus escasos pelos engominados al costado del cr&aacute;neo. Ten&iacute;a once a&ntilde;os m&aacute;s que yo, pero a cierta edad si no te cuidas un poco.<\/p>\n<p>Cuando nos sentamos a la mesa, vi que sus ojeras ya eran bolsas bajo sus ojos, un poco inyectados en sangre, las verrugas prominentes de su cuello.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; haces t&uacute; aqu&iacute;, cabr&oacute;n? &ndash;le dije, nos conoc&iacute;amos desde hac&iacute;a mucho tiempo<\/p>\n<p>&ndash;Invent&eacute; una excusa para escaparme, mi mujer no veas como me tiene, mas marcado que a Messi<\/p>\n<p>&ndash;ja,ja,ja!! &iquest;Hoy tienes batallita o qu&eacute;? &ndash;exclam&eacute; jovial<\/p>\n<p>&ndash;Oye &iquest;recuerdas a la cantante argentina esa que estaba tan buena? &iquest;La del bar del hotel?<\/p>\n<p>&ndash;Si&hellip; &iquest;Qu&eacute; hay con ella?<\/p>\n<p>Pens&eacute; que alguien nos hab&iacute;a visto y que Jordi se hab&iacute;a enterado de lo nuestro.<\/p>\n<p>&ndash;Pues el s&aacute;bado ese, a la noche siguiente que estuvimos con los chicos all&iacute;, volv&iacute; a por ella, joder, vas a alucinar en colores cuando escuches esto &ndash;me dijo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Conoc&iacute; a Roxana hace cinco a&ntilde;os atr&aacute;s, la vi, mejor decir porque en ese momento apenas si cambi&eacute; unas palabras con ella. Est&aacute;bamos en un crucero con mi esposa de esa &eacute;poca, mi ex actual. Esas vacaciones in&uacute;tiles que hace una pareja con m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de matrimonio para revivir algo que ya [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19186,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-44691","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19186"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44691\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}