{"id":44712,"date":"2024-02-21T23:00:00","date_gmt":"2024-02-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-02-21T23:00:00","modified_gmt":"2024-02-21T23:00:00","slug":"olga-el-comienzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/olga-el-comienzo\/","title":{"rendered":"Olga, el comienzo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44712\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Bueno, en agosto de 2002 yo acababa de cumplir treinta a&ntilde;os y hac&iacute;a pocos meses que me hab&iacute;a divorciado despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de matrimonio. Como todos nuestros allegados pensaban estaba cantado y nos divorciamos sin estridencias. Aunque ella no lleg&oacute; a enterarse, los &uacute;ltimos tiempo yo disfrutaba m&aacute;s masturb&aacute;ndome con lencer&iacute;a puesta que teniendo sexo con ella. Lo hab&iacute;a descubierto quince meses antes en Par&iacute;s.<\/p>\n<p>Acompa&ntilde;&eacute; a la entonces mi esposa a un viaje a dicha ciudad en la que ella asist&iacute;a a un congreso, uno de los d&iacute;as discutimos y a mitad de la tarde nos fuimos cada uno por un lado y en mi caso acab&eacute; en una de las calles adyacentes al bulevard Clichy y camin&eacute; hasta llegar cerca de la gare du Nord una zona no especialmente recomendable y fruto de la rabieta llegu&eacute; a un acuerdo con una prostituta. Ten&iacute;a rasgos orientales y dijo llamarse Kioto y como yo la resultaba guapo no habr&iacute;a problema con el tiempo. Ten&iacute;a mis dudas, no ten&iacute;a muy claro si realmente era una mujer pero tambi&eacute;n me resultaba atractiva y sub&iacute; las escaleras hasta un &aacute;tico en un portal cercano a donde la encontr&eacute;.<\/p>\n<p>Efectivamente era una travest&iacute;, bell&iacute;sima y super femenina pero con una polla similar a la m&iacute;a. Fue la primera vez que me com&iacute; una polla y adem&aacute;s disfrut&eacute;; Kioto elogiaba mi cuerpo. Por entonces yo era un hombre muy guapo y sin apenas vello en el cuerpo, insisti&oacute; en vestirme con algo de su lencer&iacute;a. No puedo explicar la excitaci&oacute;n que sent&iacute; al verme en el espejo casi como ella. Volv&iacute; a comerme su polla y esta vez me pregunt&oacute; si pod&iacute;a dejarse ir en mi boca. Estaba tan excitado que no dud&eacute; ni un segundo y siempre recordar&eacute; aquella primera vez. Recuerdo como al sentir los primeros golpes de su esperma golpeando mi paladar no pude evitar correrme con una intensidad que nunca hab&iacute;a tenido.<\/p>\n<p>Cuando iba de regreso al hotel vi al menos media docena de llamadas perdidas de mi esposa, eran m&aacute;s de las diez y media de la noche y hab&iacute;a experimentado dos orgasmos con una intensidad que nunca hab&iacute;a sentido; la primera vez cuando se corri&oacute; en mi boca, despu&eacute;s y en medio de la batalla y el calent&oacute;n no dud&eacute; en decirla que me la metiera, si, utilic&eacute; esa misma expresi&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo hizo con tal delicadeza que no sent&iacute; la m&aacute;s m&iacute;nima molestia, una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n mezcla de querer expulsar aquello que entraba en mi y deseo de que no parase. Muy despacio, sin forzar nada, se fue moviendo acompasadamente hasta que grit&eacute; que no pod&iacute;a contenerme m&aacute;s y Kioto se vaci&oacute; dentro de mi al tiempo que tambi&eacute;n yo lo hacia. Puede llevar a risa pero recuerdo que cuando caminaba de regreso al hotel sent&iacute;a una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o.<\/p>\n<p>Mi mujer estaba muy preocupada, yo me sent&iacute;a culpable de algo y ella deseaba olvidar la discusi&oacute;n. Me abraz&oacute;, no s&eacute; como volv&iacute; a empalmarme como un burro y follamos como animales m&aacute;s de una hora. Eran tan recientes mis dos corridas anteriores que me hab&iacute;a empalmado contra todo pron&oacute;stico y no consegu&iacute;a correrme, mi mujer dec&iacute;a que era el mejor y m&aacute;s intenso polvo que hab&iacute;a echado conmigo.<\/p>\n<p>De regreso a casa no tardaron en volver nuestras diferencias y en apenas un a&ntilde;o nos divorciamos amigablemente.<\/p>\n<p>Regresemos a agosto de 2002, &uacute;ltimos d&iacute;as de agosto concretamente, tom&eacute; un par de semanas de vacaciones y al sentirme libre y sin control de nadie no dud&eacute; en pasar una de esas dos semanas en Par&iacute;s. Alquil&eacute; habitaci&oacute;n en un hotel por la zona donde hab&iacute;a encontrado a Kioto quince meses antes. Hotel du Bravant en el 18 de la Rue des Petit H&ocirc;tels justo al lado del mercado de Saint Quentin. Era un hotel m&aacute;s bien viejo, no acostumbraba a quedarme en ese tipo de hoteles, pero era limpio y si bien es dif&iacute;cil coincidir con alguien conocido en Par&iacute;s era imposible hacerlo en un hotel as&iacute;. Buscaba la libertad que te da el anonimato y pens&eacute; que era el lugar id&oacute;neo.<\/p>\n<p>Mi avi&oacute;n hab&iacute;a llegado a primera hora de la ma&ntilde;ana y tras instalarme sal&iacute; de compras y evidentemente a tratar de reencontrar a la antigua prostituta, labor imposible (aunque pregunt&eacute; por ella a algunas colegas de profesi&oacute;n) de realizar. Hab&iacute;a tra&iacute;do conmigo un par de conjuntos de ropa interior de mi ex-mujer que la rob&eacute; a &uacute;ltima hora en el traslado pero estaba tan decidido a todo que visite algunas tiendas especializadas para comenzar a componer un look para mis fantas&iacute;as. Entraba en las tiendas con toda la timidez del mundo y a los pocos minutos me mov&iacute;a en ellas como si fuera un cliente habitual.<\/p>\n<p>Lo m&aacute;s importante para mi era el calzado y una peluca. Desech&eacute; en principio la idea de comprar zapatos y opt&eacute; por dos pares de botines con un tac&oacute;n de entre 7 y 8 cs y que sujetaban firmemente mi pie al caminar evit&aacute;ndome dar traspi&eacute;s, aunque me sorprend&iacute; a mi mismo por la facilidad con la que caminaba con esos tacones a los dos minutos de calz&aacute;rmelos. En cuanto a la peluca opt&eacute; por una de pelo corto. En principio no estaba dispuesto a gastar excesivo dinero y la de pelo corto parec&iacute;a menos sint&eacute;tica que una con melena o pelo m&aacute;s largo y realmente como pude comprobar despu&eacute;s fue un acierto.<\/p>\n<p>De regreso al hotel con mis compras estaba deseando probarme todas ellas. Mi habitaci&oacute;n era la n&uacute;mero 102 en el primer piso, a la izquierda de la amplia cama una gran ventana que daba a un patio al que se pod&iacute;a acceder por la misma ventana y a cuyo patio daban unas ventanas que estaban en el pasillo del hotel y enfrente una ventana id&eacute;ntica a la m&iacute;a supuse que de otra habitaci&oacute;n similar. Estaba caliente como un horno, utilic&eacute; casi media hora en maquillarme lo mejor que pude y tras colocarme unos ligueros que sujetaban unas medias de red junto con un sujetador y tanga a juego comenc&eacute; a contonearme frente al espejo de la habitaci&oacute;n subido en los tacones de siete cm de mis nuevos botines.<\/p>\n<p>Pasaba mis manos acariciando mi cuerpo desde casi las axilas desliz&aacute;ndose por mi cintura y manoseando mis nalgas evitando tocarme la polla en exceso para no correrme demasiado pronto. Hab&iacute;a colocado mi c&aacute;mara de fotos sobre el cabecero de la cama y con el disparador autom&aacute;tico me hac&iacute;a una foto cada treinta segundos. Volv&iacute; el rostro hacia la ventana, cre&iacute; recordar que cuando entr&eacute; las cortinas de la habitaci&oacute;n de enfrente estaban corridas pero no le di importancia al estar la habitaci&oacute;n a oscuras.<\/p>\n<p>Continu&eacute; con lo que estaba haciendo, ahora ya mi mano se deslizaba de vez en cuando a lo largo de mi polla y de nuevo me pareci&oacute; ver una sombra en la otra habitaci&oacute;n. Supongo que la persona que la ocupaba se desinhibi&oacute; al verme actuar y se decidi&oacute; a dar un paso al frente dejando que la escasa luz que llegaba del patio de luces me hiciera ver el cuerpo desnudo de un hombre maduro acarici&aacute;ndose la polla y mir&aacute;ndome. Durante unos eternos segundos sent&iacute; terror al saberme descubierto en esa situaci&oacute;n pero de inmediato fui consciente de que esa persona a lo mejor buscaba lo mismo que yo.<\/p>\n<p>Ambos dimos un paso hacia la ventana y pudimos vernos perfectamente uno a otro. Desapareci&oacute; un instante y volvi&oacute; a la ventana mostr&aacute;ndome una botella de vino en su mano, sonre&iacute; asintiendo con la cabeza y no pens&oacute; en que pod&iacute;a tropezarse con nadie en el pasillo. O&iacute; abrir y cerrar su puerta y cuando abr&iacute; la de mi habitaci&oacute;n all&iacute; estaba el hombre desnudo, empalmado como un burro y con la botella de vino en la mano.<\/p>\n<p>Siempre hab&iacute;a pensado que me dar&iacute;a asco el que un hombre me besara en la boca, apenas tuve tiempo de pensar en ello y mucho menos de rechazar su beso, meti&oacute; su lengua en mi boca y comenz&oacute; a moverla dentro. Cuando se separ&oacute; baj&oacute; levemente una de las copas de mi sujetador y comenz&oacute; a lamer mi pez&oacute;n. &iexcl;Dios! Lam&iacute;a, succionaba y cambiaba a suaves mordisco en el propio pez&oacute;n y la aureola y me estaba volviendo loco con aquellas nuevas sensaciones.<\/p>\n<p>En cuanto tuve oportunidad fui yo quien meti&oacute; la lengua en su boca para besarle apasionadamente mientras sus manos recorr&iacute;an mi cuerpo y las m&iacute;as sujetaban sus nalgas apret&aacute;ndole contra mi. Me ech&oacute; sobre la cama y rodeando mi polla con sus labios comenz&oacute; una mamada como mi ex mujer jam&aacute;s habr&iacute;a so&ntilde;ado hacer tan bien pero lo que estuvo a punto de hacerme ir fue cuando su lengua comenz&oacute; a recorrer mi falo, mis huevos, la aureola de mi ano hasta que alzando mis piernas y sujet&aacute;ndolas con sus manos logr&oacute; meter en &eacute;l la punta de su lengua movi&eacute;ndola como las alas de una mariposa.<\/p>\n<p>Eran tantas las sensaciones que estaba sintiendo que me hab&iacute;a descontrolado totalmente, entre susurros le ped&iacute; que me la metiera, as&iacute;, con esas palabras. No le dije f&oacute;llame, sodom&iacute;zame o cosas por el estilo; en un susurro y mientras su lengua hab&iacute;a pasado de mi ano a mis huevos le susurr&eacute;. &quot;entre en moi&quot;. Procurando no perder el contacto f&iacute;sico buscamos entre mis cosas algo para lubricar. Sobre la mesilla hab&iacute;a un tubo de nivea body milk y embadurn&oacute; con ella mi vientre, mis nalgas. &iexcl;todo! Y tumb&aacute;ndose sobre mi comenz&oacute; a besarme y lamer mis pezones mientras sujetando su polla con una mano trataba de acertar con el lugar adecuado.<\/p>\n<p>Ambos re&iacute;amos abiertamente porque resultaba imposible, hab&iacute;a tanta leche hidratante que en cuanto su glande se aproximaba a cualquier parte de mi cuerpo resbalaba y&eacute;ndose en cualquier direcci&oacute;n menos en la adecuada. Mis piernas estaba separadas, totalmente abierto y su cuerpo metido entre el m&iacute;o cuando por azar su glande qued&oacute; encajado en el lugar adecuado, permanecimos inm&oacute;viles unos segundos tratando de evitar que volviera a resbalar y perdiera el lugar. Inclin&oacute; su cuerpo sobre el m&iacute;o para besarme en la boca y sin pretenderlo se desliz&oacute; dentro de mi hasta la empu&ntilde;adura.<\/p>\n<p>Sin darme cuenta, sin sentir el m&aacute;s m&iacute;nimo dolor o molestia despu&eacute;s de m&aacute;s de una a&ntilde;o de la primera y &uacute;nica vez que me hab&iacute;an penetrado lo ten&iacute;a totalmente dentro de mi. Estuve a punto de correrme a medida que le sent&iacute; entrar, se mantuvo unos instantes inm&oacute;vil y rode&eacute; su cuello con mis brazos al tiempo que mis piernas tambi&eacute;n rodearon su cintura sujet&aacute;ndole contra mi. Lentamente comenz&oacute; a moverse arriba y abajo y comenc&eacute; a sentir como se deslizaba dentro de mi hacia fuera y hacia dentro. Es imposible de describir, ten&iacute;a unas enormes ganas de correrme pero no pod&iacute;a. Lentamente pero sin parar estuvo foll&aacute;ndome unos diez o doce minutos mientras yo le susurraba que estaba a punto de correrme, que quer&iacute;a hacerlo pero no pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; al vaiv&eacute;n del mete-saca y cuando su polla estaba casi totalmente fuera manteniendo dentro de punta del glande sent&iacute; un calambre a lo largo de mi espina dorsal y con un gemido comenc&eacute; a eyacular. Entonces volvi&oacute; a empujar suavemente volviendo a entrar en mi dej&aacute;ndome sentir como su polla comenzaba a escupir dentro de mi. Todo fue en unos segundos, o quiz&aacute; menos, comenc&eacute; a sentir el orgasmo y al sentirle entrar y correrse dentro aquella sensaci&oacute;n se multiplic&oacute; por mil y sent&iacute; un placer intenso como jam&aacute;s lo hab&iacute;a sentido, jam&aacute;s mi polla hab&iacute;a palpitado tanto y tantas veces escupiendo tanto esperma. Pocas veces he vuelto a sentir algo as&iacute;, es dif&iacute;cil llegar al cl&iacute;max y correrte sin tocarte, sin masturbarte, solamente sintiendo como una polla lima el interior de tu ano. Es indescriptible.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a 59 a&ntilde;os y se llamaba Andr&eacute;, casado de Chartres a poco m&aacute;s de una hora de Par&iacute;s; me invitaba a tomar algo en un club que dos d&iacute;as a la semana los dedicaba a lo que llamaban tercer g&eacute;nero &quot;au Lys en l&#39;&icirc;le&quot; en la isla de San Louis, un local de encuentro entre travest&iacute;s que he frecuentado much&iacute;simo y que desgraciadamente cerr&oacute; definitivamente en noviembre de 2019 si bien las amistades que hicimos all&iacute; todav&iacute;a perduran. No dud&eacute; en aceptar la invitaci&oacute;n, Andr&eacute; me hab&iacute;a dicho que hab&iacute;a un cuarto donde poder cambiarme de ropa pero insisti&oacute; en retarme a ver si era capaz de salir del hotel como una mujer.<\/p>\n<p>Dec&iacute;a que adem&aacute;s &eacute;l me acompa&ntilde;aba y todo el mudo iba a respetarme. Imposible olvidar la fecha, el mi&eacute;rcoles 4 de septiembre de 2002, unas diez estaciones de metro y varios centenares de metros de la mano de Andr&eacute; con un vestido muy ajustado (hab&iacute;a sido de mi ex) de dibujos geom&eacute;tricos en beige y negro con mis botines reci&eacute;n estrenados. Un conjunto de lencer&iacute;a dibujo de leopardo con relleno en el sujetador y medias auto ajustables. Perfectamente maquillada, recuerdo que cuando me ve&iacute;a reflejada en los escaparates de las tiendas me sent&iacute;a orgullosa de mi transformaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Axelle era una travest&iacute; de entre 45\/50 a&ntilde;os y digamos la encargada o relaciones p&uacute;blicas del club y se dirigi&oacute; a nosotros apenas entramos en el local. Al principio fue Andr&eacute; con el que m&aacute;s habl&oacute; pero una vez se dio cuenta de que no &eacute;ramos pareja habitual sus palabras y gestos iban cada vez m&aacute;s dirigidos a mi. Nunca hubiera pensado que yo pudiera ser tan atractivo o sensual para tanta gente diferente en mi faceta de &quot;mujer&quot;. Andr&eacute; estaba claro que hab&iacute;a decido cambiar de montura aquella noche y le vi tontear con diferentes &quot;chicas&quot;.<\/p>\n<p>Axelle era reclamada por uno y otro sitio por motivos de trabajo y hubo un instante que se acerc&oacute; a mi y con una sonrisa p&iacute;cara me susurr&oacute; al o&iacute;do un &quot;no te escapes&quot;; lo bueno de estos lugares es que si bien no todo est&aacute; hablado de antemano todo el mundo sabe a lo que ido el otro y nada sorprende o molesta. Tuve varios acercamientos por parte de algunos hombres y trans pero all&iacute; estaba atenta a todo y todos Axelle y llegaba a mi rescate.<\/p>\n<p>El club cerraba sus puertas a las dos de la madrugada, hab&iacute;a flirteado con varias persona, travest&iacute;s como yo todas y hab&iacute;a mamado un par de pollas en un rinc&oacute;n, quedamos dentro siete personas, a excepci&oacute;n de mi y de otra crosdresser el resto ten&iacute;an que ver con el local. Alguien dio un &quot;mangerazo&quot; con agua a un espacio que antes no hab&iacute;a visto, oscuro con unas colchonetas de skay en el suelo y una pantalla gigante de v&iacute;deo. Es cuando Axelle se acerc&oacute; a mi con intenci&oacute;n de no separarse. Hab&iacute;a encendido algunas de las luces generales del local y aunque era evidente que ten&iacute;a casi veinte a&ntilde;os m&aacute;s que yo me resultaba enormemente atractiva.<\/p>\n<p>Terminamos a eso de las tres de la madrugada en casa de Axelle, ella, yo y tres amigas m&aacute;s. No s&eacute; si era la calentura pero a mi me parec&iacute;a que f&iacute;sicamente estaban todas perfectas, una de ellas era de la edad de Axelle, luego supe que las dos ten&iacute;an 47 a&ntilde;os, y las otras dos eran de mi edad. Al principio era una mel&eacute; de besos y abrazos, me pregunt&oacute; si ten&iacute;a inconveniente en que grabara con el v&iacute;deo. Bueno, en 2002 nadie imaginaba que iba a ser todo tan viral y p&uacute;blico como es ahora y no me preocup&eacute; de las posibles consecuencias futuras aunque tampoco me arrepiento hoy. Que yo sepa, de mi entorno personal o familiar solamente han visto cosas m&iacute;as las personas a las que personalmente se lo he mostrado.<\/p>\n<p>En pocos minutos, apenas dos sorbos de champagne las cinco est&aacute;bamos en ropa interior, todo me resultaba extremadamente morboso y la manera de mirarme de Axelle me promet&iacute;a una noche muy especial; su polla era gruesa y larga, m&aacute;s que la m&iacute;a y me acequ&eacute; a ella acarici&aacute;ndola. Las otras tres estaban en el sof&aacute;, una de ellas sentada y otra en el suelo, de rodillas, mam&aacute;ndosela mientras la tercera, tambi&eacute;n de rodillas sujetaba su polla tratando de llevarla a la cueva de esta &uacute;ltima. Axelle me llev&oacute; al sof&aacute;, de rodillas sobre &eacute;l, con mis brazos apoyados en el respaldo sent&iacute; la punta de su glande revolotear alrededor de la aureola de mi ano, me inclin&eacute; a mi derecha para besar en la boca a aquella a la que la estaban mamando la polla y en ese instante sent&iacute; como Axelle entraba en mi hasta el fondo, &iexcl;joder!<\/p>\n<p>Era maravilloso, quiz&aacute; estuvo dentro doce o quince minutos, me estaba llevando al cielo cuando sali&oacute; de mi pero antes de darme cuenta otra entr&oacute; en mi hasta que su pelvis choc&oacute; contra mis nalgas, dijo algo de que mi culo era perfecto y comenz&oacute; a follarme con intensidad, con movimientos r&aacute;pidos entrando y saliendo de mi con sus manos agarrando mis nalgas; me estaba llevando al l&iacute;mite, repentinamente se qued&oacute; inm&oacute;vil apretando su pelvis contra mis nalgas sent&iacute; n&iacute;tidamente como se estaba vaciando dentro. Yo no me hab&iacute;a corrido todav&iacute;a, sali&oacute; lentamente y tras quitarse el preservativo lo vaci&oacute; sobre mi espalda utilizando sus dedos como unas pinzas para estrujarlo bien.<\/p>\n<p>Alguien lami&oacute; mi espalda limpiando los jugos de esta &uacute;ltima, yo continuaba sin correrme, Axelle se sent&oacute; en el sof&aacute; e hizo que me acercara a ella, su polla estaba dura y apuntando arriba cuando me indic&oacute; que pasara mis piernas alrededor de su cuerpo. Ostensiblemente se quit&oacute; el preservativo que llevaba puesto e hizo que me sentara sobre ella dej&aacute;ndola entrar. Me besaba en la boca, lam&iacute;a mi cuello y mord&iacute;a suavemente mis pezones mientras agarrando mis nalgas y con suaves movimientos de pelvis hac&iacute;a que su polla limara suavemente las paredes internas de mi ano. En apenas siete u ocho minutos sent&iacute; su n&eacute;ctar caliente estrell&aacute;ndose con las paredes de mi ano mientras al tiempo yo me vaciaba con mi polla pegada a su vientre. Cuando nos separamos alguien vino a lamer y limpiar mi vientre con su lengua.<\/p>\n<p>Era casi mediod&iacute;a cuando me despert&eacute;, est&aacute;bamos Axelle y yo solos en la casa y ni me pregunt&oacute; si quer&iacute;a quedarme en su casa; simplemente dijo que nos acerc&aacute;bamos al hotel a traer mis cosas. Antes de ello Axelle me arrincon&oacute; frente al lavabo al salir de la ducha, mientras nos mir&aacute;bamos fijamente a los ojos a trav&eacute;s de espejo sent&iacute; como iba entrando en mi.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a estar m&aacute;s dura que la noche anterior. Mord&iacute;a suavemente mi espalda y mi cuello mientras entraba y sal&iacute;a de m&iacute; lenta pero r&iacute;tmicamente. Mord&iacute;a mis hombros, mi clav&iacute;cula, mi cuello. Sus manos pellizcaban mis pezones y se mov&iacute;a dentro de mi adentro y afuera casi a ritmo de vals. La dije que me estaba volviendo loca. S&iacute;, me refer&iacute;a a mi mismo en femenino, y respondi&oacute; que c&oacute;mo pod&iacute;a convencerme para que me quedara con ella en Par&iacute;s.<\/p>\n<p>Disfrutamos casi media hora de aquel polvo en el que ninguno de los dos llegamos a corrernos pero que fue intenso y durante veinte minutos me tuvo sentado en una silla con los ojos semicerrados mientras ella misma me maquillaba. &iexcl;Dios m&iacute;o! No cre&iacute;a ser yo cuando mi vi reflejada en el espejo y a pesar de estar casi totalmente empalmado me ense&ntilde;&oacute; a disimular lo m&aacute;ximo posible mi &quot;paquete&quot; cuando me ayud&oacute; a vestirme con unos pantalones enormemente estrechos de piel negra que se pegaban a mi como una segunda piel. Tras comer algo y recoger mi equipaje para llevarlo a su casa en un taxi volvimos a salir<\/p>\n<p>Creo que fu&eacute; aquella tarde, vi&eacute;ndome reflejada en los cristales de las vitrinas de las tiendas cuando decid&iacute; que me gustaba salir a la calle como una mujer, Axelle supo engancharme desde el primer instante, supo mezclar el sexo conmigo y con alguna que otra mujer que trajo a su casa y para mi resultaba excitante como nada ver masturbarse a una mujer mientras observaba los juegos entre Axelle y yo. Es lo &uacute;nico que para mi es comparable a tener sexo como mujer: ver con una verdadera mujer se excita y se masturba mir&aacute;ndome tener sexo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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