{"id":44713,"date":"2024-02-21T23:00:00","date_gmt":"2024-02-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-02-21T23:00:00","modified_gmt":"2024-02-21T23:00:00","slug":"podria-ser-mi-hija-pero-por-suerte-no-lo-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/podria-ser-mi-hija-pero-por-suerte-no-lo-es\/","title":{"rendered":"Podr\u00eda ser mi hija (pero por suerte no lo es)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44713\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A Luc&iacute;a la conoc&iacute; de casualidad. Ella estaba empezando Letras y necesitaba alguien que pudiera orientarla en L&oacute;gica. Un conocido m&iacute;o me pidi&oacute; si pod&iacute;a ayudarla. Me dijo que era una piba que, con gran sacrificio estaba siguiendo la Facultad. Me dio el n&uacute;mero de su celu y la llam&eacute;. Me explic&oacute; sus dudas y quedamos en vernos para una charla. Le hice una cita en un bar cerca de casa y, al d&iacute;a siguiente nos encontramos.<\/p>\n<p>Dos cosas me impactaron inmediatamente, su belleza y su humildad. Una belleza morocha, de finos rasgos, con la impronta de sus a&ntilde;os (despu&eacute;s supe que ten&iacute;a 22) y un cuerpo bien formado, esbelto y delgado. Vestida con botas altas, pollera cortita, camisa y campera. De entrada hubo empat&iacute;a y la charla se prolong&oacute; sin que nos demos cuenta. Seg&uacute;n me dijo, la charla le sirvi&oacute; mucho, pero le mostr&oacute; tambi&eacute;n todo lo que le faltaba saber del tema.<\/p>\n<p>Le ofrec&iacute; ense&ntilde;arle. Le cont&eacute; que era jubilado sin problemas de horarios ni tiempos y, si le serv&iacute;a, ser&iacute;a un placer darle una mano. Mi amigo me hab&iacute;a s&uacute;per recomendado, de modo que acept&oacute; venir a mi casa dos veces por semana. Insisti&oacute; en pagarme y le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, no hace falta. A vos te falta la plata y a mi me sobra el tiempo. Me va a entretener volver a recordar L&oacute;gica&rdquo;<\/p>\n<p>Se desvivi&oacute; en agradecimientos y nos despedimos hasta la pr&oacute;xima. El martes a la tarde, puntualmente, son&oacute; el portero. Baj&eacute; a abrirle y la ayud&eacute; a entrar, sosteni&eacute;ndole el paraguas ya que llov&iacute;a intensamente. Al entrar en mi departamento, vi que estaba totalmente empapada. Le ofrec&iacute; una bata de algod&oacute;n, si quer&iacute;a sacarse las ropas mojadas y secarlas frente a la estufa. Dud&oacute; y empez&oacute; por negarse, pero le insist&iacute;. Le dije que si ten&iacute;a desconfianza, la dejaba sola y yo me iba al caf&eacute; de la esquina y que me avisara cuando pod&iacute;a volver. Se neg&oacute; rotundamente y, con bastante recelo pero sin mucha alternativa si no quer&iacute;a resfriarse, acept&oacute;. Fue al ba&ntilde;o y volvi&oacute; con la bata puesta y sus ropas en la mano, que colgamos en un tender para secarlas con la estufa. Cuando empezamos a charlar de L&oacute;gica, se fue aflojando y termin&oacute; sinti&eacute;ndose c&oacute;moda y segura.<\/p>\n<p>Creo que ese encuentro fue el que abri&oacute; el canal de confianza y simpat&iacute;a mutua que fuimos forjando en pocos encuentros. Al mes ya ven&iacute;a con algunas masitas y compart&iacute;amos la merienda mientras avanz&aacute;bamos en el estudio y a los dos meses le ofrec&iacute; que se quede a cenar y despu&eacute;s la llevaba a su casa. Le hab&iacute;a comentado que me gustaba cocinar y le hab&iacute;a hecho probar varias de mis conservas y preparados caseros (chutneys, pollo a la vinagreta, tia mar&iacute;a casero, etc.) y me hab&iacute;a comentado las ganas de comer goulash. Le dije que hab&iacute;a preparado uno y le dije que se quede a comerlo. Dud&oacute; un poco, pero acept&oacute;. Cuando llegamos a la casa, me abraz&oacute; un rato largo y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute;?, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por todo, por ense&ntilde;arme y encima gratis, por tratarme con cari&ntilde;o. No s&eacute; porque lo hac&eacute;s, pero me hace sentir bien&rdquo;<\/p>\n<p>-&rdquo;Luc&iacute;a, me gusta hacerlo. Tu compa&ntilde;&iacute;a es encantadora, me siento bien ayudando a una piba que se rompe el lomo para salir adelante. No te sientas en deuda. Disfruto los momentos que ven&iacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pese a lo que dec&iacute;s, gracias&rdquo;. Dijo y me volvi&oacute; a abrazar y a quedarse como disfrutando de esa ternura que parec&iacute;a faltarle.<\/p>\n<p>De a poco, la relaci&oacute;n se fue haciendo m&aacute;s s&oacute;lida y m&aacute;s abierta en cuanto a los temas que charl&aacute;bamos, pero nunca me met&iacute; en su vida y su intimidad. Despu&eacute;s de terminar con lo que yo pod&iacute;a ense&ntilde;arle de L&oacute;gica (que le sirvi&oacute; para aprobar la materia), me dijo que le vendr&iacute;a bien que la ayudara en Filosof&iacute;a y Literatura, pero que se negaba a que lo haga gratis. Le insist&iacute; que no necesitaba y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &rdquo;Ya lo s&eacute;. Pero yo me siento mal. Mir&aacute;, te propongo algo para resolverlo, porque me dar&iacute;a pena no poder contar con vos, pero gratis no puedo aceptarlo. Vos viv&iacute;s solo, &iquest;no? Bueno, yo vengo dos veces a la semana y me quedo dos horas despu&eacute;s de tus clases y limpio el departamento, te plancho la ropa y esas cosas. Decime que s&iacute;, porque no voy a seguir viniendo gratis y me doler&iacute;a no hacerlo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno, pero conste que no tenes obligaci&oacute;n alguna, &iquest;est&aacute; bien?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si profe&rdquo;, respondi&oacute; con una sonrisa.<\/p>\n<p>Y sigui&oacute; viniendo para charlar de Literatura, de Filosof&iacute;a y termin&oacute; siendo una compa&ntilde;&iacute;a habitual todas las semanas. Un d&iacute;a vino de muy mal humor porque le hab&iacute;an robado la notebook y no ten&iacute;a plata para comprarla y la necesitaba para su trabajo y para el estudio. Estaba muy angustiada y triste. Le ofrec&iacute; que busque en la web un lugar para comprarla en cuotas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No puedo, trabajo en negro, no tengo cuenta, no tengo tarjeta&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Comprala con mi tarjeta y me pag&aacute;s las cuotas a m&iacute;&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; seria, como no entendiendo lo que le dec&iacute;a. Se qued&oacute; muda un rato y una l&aacute;grima le empez&oacute; a rodar por la mejilla.<\/p>\n<p>-&rdquo;&iquest;Qu&eacute; te pasa?, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Casi no me conoc&eacute;s y me ofrec&eacute;s eso, &iquest;por qu&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porque me ca&iacute;ste bien, sos una buena piba, te rompes el alma para salir adelante. Adem&aacute;s puedo hacerlo y me da gusto poder ayudarte&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te creo, pero &hellip; nadie me trat&oacute; as&iacute;. Gracias&rdquo;, me dijo y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>Ese suceso fue como si se hubiera roto el dique de contenci&oacute;n de sus angustias. Me cont&oacute; la poca atenci&oacute;n de sus padres, totalmente volcados a su hermano mayor, la dificultad que siempre tuvo para establecer relaciones y los fracasos y traiciones que soport&oacute;. Los sacrificios que ten&iacute;a que hacer para vivir por su cuenta, sin tener donde apoyarse, sin encontrar nunca en su vida un respaldo. Fue una larga charla sobre su falta de cari&ntilde;o, su soledad y cuanto significaba para ella mi actitud de ayudarla.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te mereces que te ayuden y lo hago con todo gusto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias. No sab&eacute;s lo bien que se siente saber que tenes alguien en quien confiar y con qui&eacute;n contar. Es much&iacute;simo para m&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca te pregunt&eacute;, pero &iquest;no ten&eacute;s novio?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero &iquest;por qu&eacute;?, sos hermosa y muy buena piba&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No s&eacute;, nunca encontr&eacute; alguien con quien me sintiera bien.&rdquo;<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos sentados en el sof&aacute;, se cobij&oacute; contra m&iacute;, la abrac&eacute; y comenz&oacute; a llorar suavemente y al rato me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con vos me siento bien, me hace bien verte y cuando me abraz&aacute;s me siento segura&rdquo;.-<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me encanta brindarte esas sensaciones y me gusta que eso te sirva para salir adelante. Pero no pod&eacute;s estar tan sola, necesitas conectarte con gente y encontrar una relaci&oacute;n de tu edad&rdquo;<\/p>\n<p>Levant&oacute; la cara. Me mir&oacute; seria y como dolida por lo que le dije y me pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;? Si es con vos que me siento bien. &iquest;No te gusto, acaso?&rdquo;<\/p>\n<p>Me qued&eacute; helado. Jam&aacute;s, hasta ese momento so&ntilde;&eacute; siquiera la posibilidad de que algo pase entre nosotros. Me gustaba, mucho. Pero ni se me ocurr&iacute;a que pudiera querer tener algo conmigo. Nos separaban casi 40 a&ntilde;os. Me qued&eacute; duro, sin hablar. Ella se separ&oacute; apenas de m&iacute;, me mir&oacute; un rato largo, me puso la mano en la nuca y fue acercando su rostro y me bes&oacute; en la boca. Primero suavemente y despu&eacute;s abri&oacute; los labios para dejar entrar mi lengua. La sensaci&oacute;n de ternura y deseo que sent&iacute; fue inmensa, mientras sus labios se derret&iacute;an sobre los m&iacute;os. La levant&eacute; por la cintura y la sent&eacute; sobre mis piernas, la abrac&eacute; y la bes&eacute; un largo rato.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Estoy en shock. Jam&aacute;s pens&eacute; en esto&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;No te atraigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto que s&iacute;. Me gustas much&iacute;simo&rdquo;, le dije. &ldquo;No solo sos muy bonita, sino que me encanta como sos. Me siento muy a gusto con vos&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me alegro. Ten&iacute;a muchas ganas de besarte y me gusta estar con vos. Pero tengo que aclararte algo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es, preciosa?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es algo que me pasa cuando empiezo una relaci&oacute;n, es como que tengo mucho miedo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porque las relaciones que tuve no las disfrut&eacute;. Siempre me sent&iacute; presionada a tener sexo y a mi me cuesta mucho llegar a la cama. Y, o cortaba para evitar problemas, o se enojaban conmigo o lo hac&iacute;a solo para complacer al otro. Y nunca pude disfrutar a mi ritmo&rdquo;, dijo mientras me miraba como asustada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; pena que hayas tenido malas experiencias&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es que tardo mucho en que me surjan las ganas de tener sexo con alguien. &iquest;No te vas a enojar, no? Con vos siento que puedo dec&iacute;rtelo tranquila. Porfi, no te enojes&rdquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No. Jam&aacute;s me enojar&iacute;a por eso. Tenes todo el derecho que te respeten tu manera de ser. El sexo tiene que darse en forma natural de parte de ambos. Tomate todo el tiempo que necesites. Pero no dejes de venir ni de besarme mientras tanto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias, sos muy bueno. No dejar&iacute;a de verte ni loca y espero no cansarte, porque tengo muchas ganas de comerte la boca&rdquo;.<\/p>\n<p>Y de ah&iacute; en m&aacute;s vivimos un amor adolescente y t&iacute;mido (&iexcl;&iexcl;a mi edad!!). Ven&iacute;a dos veces por semana y algunos fines de semana &iacute;bamos a pasear a alg&uacute;n lugar verde. Con mucha reticencia de su parte, la convenc&iacute; de dormir en mi casa cuando se hac&iacute;a muy tarde, asegur&aacute;ndole que eso no implicaba nada ni la obligaba a nada. Yo, como si fuera solo un amigo, dorm&iacute;a en el sof&aacute;. Las caricias fueron subiendo de tono y termin&aacute;bamos los dos muy calientes, pero en el momento c&uacute;lmine ella se retra&iacute;a, se sent&iacute;a el temor que ten&iacute;a y lo que le costaba entregarse. Deb&iacute;a tener muchas heridas que la frenaban. Siempre me ped&iacute;a perd&oacute;n y siempre le dec&iacute;a que no ten&iacute;a que hacerlo. Incluso me ofreci&oacute; que, si ya no aguantaba, me masturbaba o chupaba, lo cual rechac&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No mi amor, no hagas nada forzado. Ya va a llegar el momento en que vos, sola, vas a querer abrirte sexualmente a mi&rdquo;<\/p>\n<p>Cuando llev&aacute;bamos casi un mes as&iacute;, en una noche que se hab&iacute;a desatado una tormenta brutal, se qued&oacute; a dormir. Yo ya me hab&iacute;a acomodado en el sof&aacute; y estaba empezando a conciliar el sue&ntilde;o, cuando sent&iacute; que se acercaba despacito, se arrodill&oacute; a mi lado y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No prendas la luz, acariciame&rdquo;<\/p>\n<p>Empec&eacute; a acariciarle el cuello y la cara, la atraje hacia m&iacute; para besarla y sent&iacute; el contacto de sus pechos contra mi. Estaba desnuda. Suavemente le acarici&eacute; la espalda y la cola mientras segu&iacute;a bes&aacute;ndola. La aparte suavemente y mi boca fue a buscar sus pezones. Los lam&iacute; delicadamente mientras ella suspiraba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Despacito, tratame suavemente&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No lo har&iacute;a de otra forma&rdquo;<\/p>\n<p>Me levant&eacute;, la tom&eacute; con un brazo por debajo de los brazos, con el otro le tom&eacute; las piernas y la alc&eacute;. Fui con ella en mis brazos hasta la cama. La acost&eacute; suavemente, la hice girar para ponerla de espaldas y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dejame acariciarte. Disfruta de mis caricias&rdquo;.<\/p>\n<p>Me puse sobre ella y fui acariciando su espalda, sus nalgas, los muslos y baj&eacute; despacito hasta los pies. Los tom&eacute; en mis manos y los fui masajeando. Despu&eacute;s volv&iacute; a subir hasta sus nalgas y pas&eacute; mi dedo sobre la raya, rozando apenas su ano y su vagina. Tembl&oacute; toda cuando lo hice. Segu&iacute; acariciando su espalda, la bes&eacute; toda y bes&eacute; su cuello. Luego, con delicadeza, la hice girar. La bes&eacute; en la boca y fui bajando y bes&aacute;ndola toda. Me qued&eacute; un rato largo en sus pechos, succionando sus pezones. Ella me dejaba hacer y respond&iacute;a con jadeos y gemidos.<\/p>\n<p>Baj&eacute; hasta su pubis que apenas roc&eacute; y le acarici&eacute; las piernas y los pies. Volv&iacute; a subir y delicadamente le abr&iacute; las piernas para meter mi cabeza y llegar con mi lengua hasta su cl&iacute;toris, el cual lam&iacute; suavemente, mientras mi dedo &iacute;ndice acariciaba la entrada a su vagina. Cuando sent&iacute; que se abr&iacute;a introduje el dedo despacito mientras segu&iacute;a lamiendo y besando toda su conchita. Ella se mov&iacute;a, se contorsionaba y gem&iacute;a mientras sus manos se apoyaban en mi cabeza y me empujaba contra ella. Un momento despu&eacute;s, sent&iacute; una respiraci&oacute;n ronca, despu&eacute;s unos gemidos y un espasmo que contrajo todo su cuerpo, mientras la presi&oacute;n de sus manos se intensific&oacute;, hundi&eacute;ndome contra su sexo. Cuando sent&iacute; que se aflojaba, sub&iacute; a besarla, sintiendo que me respond&iacute;a con pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca me agradezcas el sexo. Lo disfrut&eacute; enormemente. Y tengo una alegr&iacute;a enorme que te abrieras a mi&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aunque te enojes, te voy a decir gracias. Por esperarme, por tenerme paciencia. Por ser tan tierno y por haberme hecho sentir el sexo como nunca. Es la primera vez que llego al sexo con ganas y no por obligaci&oacute;n. Y me hiciste volar de placer. Por todo eso, gracias&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me alegro que te sientas bien, pero no se apure mi bella damita, que esto reci&eacute;n empieza&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Buen&iacute;simo&rdquo;, me dijo con una sonrisa p&iacute;cara. &ldquo;Pero ahora, acostate y dejame a mi&rdquo;, dijo mientras empezaba a besar mi pecho, bajando hasta encontrar mi miembro, el cual bes&oacute; con una ternura enorme, lo lami&oacute; y acarici&oacute;. &ldquo;Es muy grande&rdquo;, me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No s&eacute;, hermosa, lo &uacute;nico que me interesa es que te d&eacute; placer&rdquo;<\/p>\n<p>Me acarici&oacute; y lami&oacute; un rato largo y pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Tenes un forro?, d&aacute;melo&rdquo; Se lo d&iacute; y sin dejar de acariciarme y besarme, me lo coloc&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Veamos&rdquo;, dijo, mientras se sub&iacute;a a caballito m&iacute;o y lo iba introduciendo en su vagina.<\/p>\n<p>Yo la miraba extasiado. Era una hermos&iacute;sima joven la que se entregaba a m&iacute;, con tetas peque&ntilde;as y firmes, un cuerpo bell&iacute;simo y una colita peque&ntilde;a y respingada, tal como me gusta. Pero, por sobre todo, cada movimiento, cada beso, lamida, gesto y sonido me expresaban que me deseaba fervientemente. Y eso es lo que m&aacute;s me calentaba. Sentirla cerca, c&aacute;lida y abierta a m&iacute;. Estuvo un rato largo arriba m&iacute;o, movi&eacute;ndose para que mi miembro entre y salga de su cochita. Hasta que se detuvo y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&rdquo;&iquest;No te gusto?&rdquo;, con una cara de pena y decepci&oacute;n enorme.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; extra&ntilde;a raz&oacute;n crees que no me gustas&rdquo;, le respond&iacute; sorprendido. &ldquo;Me encant&aacute;s, te estoy disfrutando mucho, sos bell&iacute;sima y te lo dije&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si, pero no acab&aacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mi vida, &iquest;cu&aacute;nto crees que dura el sexo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tengo poca experiencia, pero nunca m&aacute;s de diez minutos y ya llevamos mucho m&aacute;s que eso. Te chup&eacute;, me cogiste mucho, pero no acab&aacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero que te guste mucho coger conmigo, porque vamos a estar no menos de media hora y a veces, mucho m&aacute;s que eso. Y pienso disfrutarte todo ese tiempo y quiz&aacute; m&aacute;s. &iquest;Te parece mal?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Para nada&rdquo;, dijo mientras su rostro se iluminaba. &ldquo;Pens&eacute; que estaba haciendo algo mal&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hermosa, esto no es un examen. No hay reglas de lo que est&aacute; bien o est&aacute; mal. Si hay algo que no me gusta, te lo digo y si hay algo que no te guste, me lo dec&iacute;s. No te conozco ni vos a mi. Tengo que aprender las caricias y las cosas que te gustan y vos las m&iacute;as&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me parece bien. Decime si quer&eacute;s algo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que disfrutes. Que disfrutes mucho, y hagas lo que te guste. &iquest;Te gusta tenerme dentro tuyo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;S&iacute;&iacute;&iacute;!!&rdquo;, dijo con entusiasmo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me encantan tus pechos&rdquo;, le dije masaje&aacute;ndolos. &ldquo;Te gusta que te hable sucio&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&oacute;mo qu&eacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que te diga putita por ejemplo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;S&iacute;!!, me gusta, me encantar&iacute;a ser tu putita.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, me encanta que lo seas. Y vos, soltate, hablame como quieras, sin l&iacute;mites, porque me calent&aacute;s cuando te hablo as&iacute; y vos me hablas as&iacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Que te diga &ldquo;cogeme&rdquo; o &ldquo;&iquest;me gusta tu pija&rdquo;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso mismo, y todo lo que te surja. &iquest;Qu&eacute; posici&oacute;n te gusta m&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos arriba m&iacute;o. Y que me beses mientras me penetras y que me hables al o&iacute;do cosas como eso de llamarme putita&rdquo;<\/p>\n<p>La acost&eacute; al lado m&iacute;o, me sub&iacute; sobre ella y la penetr&eacute; despacio, mientras la besaba. Cuando estaba toda adentro le ped&iacute; que levante un poco m&aacute;s las piernas y me sub&iacute; sobre su pubis, con lo cual le penetraci&oacute;n fue mayor. Ella contest&oacute; con un gemido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hiciste?&rdquo;, pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;No te gusta?, &iquest;Te duele?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;Nooo!! Me encanta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces disfrutalo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute; muy adentro&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esa es la idea. &iquest;te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mucho&rdquo;<\/p>\n<p>Empec&eacute; a moverme despacio y a cada rato le daba un profundo beso. Le hablaba en el o&iacute;do suavecito:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me gusta tu conchita, es preciosa, calentita, h&uacute;meda, sensual. Sos una nena hermosa y una putita divina y me encanta cogerte y estar as&iacute;, dentro tuyo. &iquest;Te gusta que te penetre as&iacute;, beb&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, s&iacute;. Segu&iacute; as&iacute;, por favor&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ven&iacute; putita, acabame toda&rdquo;<\/p>\n<p>Hice m&aacute;s fuerte la penetraci&oacute;n y me mov&iacute; apenas m&aacute;s fuerte y acab&oacute; con un largo quejido y un abrazo con todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te quiero, te quiero&rdquo;, dijo mientras se aferraba con brazos y piernas a mi.<\/p>\n<p>La bes&eacute; dulcemente, separ&aacute;ndome apenas para acariciar sus pechos y nos quedamos un largo rato as&iacute;, mir&aacute;ndonos y acarici&aacute;ndonos. De vez en cuando me mov&iacute;a dentro de ella para mantener mi erecci&oacute;n. Sal&iacute; dentro de ella, la hice dar vuelta, poni&eacute;ndole una almohada bajo su cintura para que su cola quedara hacia arriba, le bes&eacute; la espalda y, acost&aacute;ndome sobre ella la penetr&eacute; por atr&aacute;s. Empec&eacute; a cogerla as&iacute;, mirando su espalda, su colita y toda esa hermosura que ten&iacute;a debajo m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mi cielo, te voy a coger fuerte &iquest;quer&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, cogeme toda como quieras, te quiero sentir acabar dentro m&iacute;o.&rdquo;<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a entrar y salir de ella m&aacute;s fuerte y ella me alentaba &ldquo;As&iacute;, as&iacute; papito. Cogela toda a tu nena&rdquo;, me dec&iacute;a, hasta que acab&eacute;, me apoy&eacute; sobre ella y la llen&eacute; de besos. La llev&eacute; conmigo para ponernos de costado y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No quiero irme de adentro tuyo&rdquo;<\/p>\n<p>Se r&iacute;o, se solt&oacute; de mi abrazo y despacito se fue de mi lado. Se sent&oacute; en la cama, me sac&oacute; el preservativo, lo puso sobre la mesita de luz y fue directamente a lamer, besar y chupar mi pija. Y, para mi sorpresa, tuvo respuesta a sus caricias. Sent&iacute; como se volv&iacute;a a parar en medio de una calentura que el orgasmo no me hab&iacute;a sacado del todo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Te puedo masturbar&rdquo;, me pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ese muchacho que tenes entre tus manos es para vos. Hace tranquila, belleza. Pero eso s&iacute;, dejame mirar&rdquo;, dije mientras iba acomodando las almohadas para quedar casi sentado. Cuando estuve acomodado, empez&oacute; a lamerme y chuparme mientras me miraba con deseo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sos una nena preciosa y una hembrita divina&rdquo;, le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Acabame papi, acabame en la boca&rdquo;, me dijo mientras le pasaba la lengua y me masturbaba mir&aacute;ndome sensualmente. Fue demasiado para m&iacute;. En pocos minutos acab&eacute; en su boca. Sigui&oacute; lamiendo y chupando hasta que estuvo fl&aacute;cido. Se sent&oacute; a caballito, me mir&oacute; y con toda seriedad me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero que me cojas mucho. Nadie me trat&oacute; con tanto cari&ntilde;o y ternura y, a la vez, nunca sent&iacute; lo que sent&iacute; con vos. Quiero que me hagas acabar de todas las formas y que me ense&ntilde;es lo que no sepa de sexo. Quiero ser tuya y cogerte de todas las formas que quieras. No me interesa tu edad ni nada que no sea poder gozarte. &iquest;Me entend&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Totalmente. Y lo voy a hacer con todo el placer del mundo. Vas a ser mi nena, mi putita y mi hembra, te voy a gozar, te voy a coger mucho y de todas las maneras. Sos vos la que tenes que decir basta, si alguna vez quer&eacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No por ahora ni por mucho tiempo. No solo me gusta coger con vos. Me gusta estar con vos, pasear con vos, charlar con vos.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si, est&aacute; bien, Pero necesitas buscar a alguien de tu edad. Si lo hac&eacute;s, te entiendo, sin drama&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me gusta ir a recitales o cosas as&iacute; y no te voy a pedir que vengas conmigo. Entiendo que no podemos ser una pareja &ldquo;normal&rdquo;. Pero &iquest;no me vas a dejar ser feliz con vos? Dejame hacer lo que quiero ahora, que es ser tu hembrita, como vos dec&iacute;s&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno, de acuerdo. Me encanta que seas mi hembrita&rdquo;. Le dije con una sonrisa. &ldquo;Si es as&iacute;, primer pedido. Saquemos el forro de nuestro sexo. Yo me hice hace dos meses los an&aacute;lisis y no tengo HIV ni ninguna ETS. Y tengo hecha una vasectom&iacute;a, de modo que ni chance de embarazarte Quiero llenarte de lechita por todos lados&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; Ning&uacute;n problema. De modo que, si no tenes problema, la pr&oacute;xima vez que me penetres, me acabas dentro. Me va a encantar tener tu lechita.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; Perfecto preciosa&rdquo;. Le d&iacute; un beso y le dije &ldquo;&iquest;No quer&eacute;s que ahora te cocine algo rico&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;&iexcl;S&iacute;&iacute;&iacute;!! Me muero de hambre. Eso te pasa por hacerme acabar tanto&rdquo;, dijo ri&eacute;ndose mientras se iba para el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;D&oacute;nde vas?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A ba&ntilde;arme, &iquest;puedo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, solita no, yo te voy a enjabonar&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si pap&aacute;&rdquo;, dijo ri&eacute;ndose. &ldquo;Te molesta que te llame as&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Para nada&rdquo;, le conteste mientras me levantaba y la acompa&ntilde;aba a la ducha. &ldquo;Me encanta verte desnuda y me encanta acariciarte. &iquest;no te cansa&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nada que ver, me encanta. Soy toda tuya papi&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces, a ba&ntilde;arte&rdquo;. Le dije mientras le daba una palmada en las nalgas y ella respondi&oacute; con un moh&iacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si papi, tu nena se porta bien y te obedece&rdquo;, dijo con una sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Te gusta jugar a ser mi nena y que te de chirlos?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Suavecitos, si&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Todo tiene que ser placentero. Nunca te har&iacute;a doler, jam&aacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo s&eacute;&rdquo;, dijo y me dio un beso profundo y largo. &ldquo;Y ahora, vamos a ba&ntilde;arnos que quiero que me cocines alguna de tus exquisiteces&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>19 A Luc&iacute;a la conoc&iacute; de casualidad. 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