{"id":44764,"date":"2024-03-01T23:00:00","date_gmt":"2024-03-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-03-01T23:00:00","modified_gmt":"2024-03-01T23:00:00","slug":"el-sueno-de-martha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-sueno-de-martha\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o de Martha"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44764\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>1.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te falta mucho? &mdash;pregunt&oacute; Constanza bes&aacute;ndole el cuello.<\/p>\n<p>&mdash;Es que no puedo con cond&oacute;n&#8230; siempre tardo m&aacute;s. &iquest;Me lo quito? &mdash;Benjam&iacute;n detuvo bruscamente las arremetidas y se separ&oacute; un poco de ella. Constanza sopes&oacute; la pregunta de su joven su amante y se quit&oacute; el sudor con la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Ya te dije que no me gusta que lo hagas sin cond&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Si te gusta &mdash;, respondi&oacute; devolvi&eacute;ndole los besos en el cuello &mdash;&aacute;ndale, as&iacute; nos tardamos menos. &mdash;Constanza odiaba que la chantajeara de esa manera, aunque por otro lado, le encantaba sentir su virilidad a pelo.<\/p>\n<p>&mdash;Si no terminas en 10 minutos nos vamos a ir as&iacute;, y qui&eacute;n sabe hasta cu&aacute;ndo volvamos a hacerlo. &mdash;Benjam&iacute;n se incorpor&oacute; r&aacute;pidamente y se quit&oacute; el preservativo, arroj&aacute;ndolo a la papelera que estaba junto a la cama. Le pas&oacute; el pene a lo largo de la raja varias veces, sob&aacute;ndole el cl&iacute;toris con el glande. Constanza cerr&oacute; los ojos y se acarici&oacute; sus enormes pechos, algo molesta por la manera como la pod&iacute;a manipular tan f&aacute;cilmente, pero &iquest;c&oacute;mo decirle que no? Y sobre todo, &iquest;c&oacute;mo resistirse a semejante herramienta? &mdash;M&eacute;temela, Benji, deja de jugar.<\/p>\n<p>Le agarr&oacute; las tetas con firmeza y le clav&oacute; la verga hasta el fondo. Constanza gimi&oacute; fuertemente, arqueando la espalda. Ciertamente, Benjam&iacute;n estaba mejor dotado que su esposo, por lo que cada sensaci&oacute;n era mil veces m&aacute;s placentera. Adem&aacute;s, la manera como la penetraba y la cambiaba de posici&oacute;n s&uacute;bitamente la volv&iacute;an loca, tornando casi cada encuentro en una maravillosa &ldquo;primera vez&rdquo;. Sus movimientos eran firmes y con cada empuj&oacute;n llegaba un poco m&aacute;s adentro de su madura vagina; jam&aacute;s imagin&oacute; que ser&iacute;a el deseo m&aacute;s ardiente alguien tan joven. Sus tetas bailaban al comp&aacute;s de sus empujones y los gemidos se hac&iacute;an m&aacute;s intensos cada vez.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No te corras dentro! &mdash;gimi&oacute; Constanza cuando aument&oacute; el ritmo &mdash;C&oacute;rrete afuera, amor, por favor&hellip; &mdash;&Eacute;l no dijo nada y despu&eacute;s de un par de arremetidas m&aacute;s, sac&oacute; el pene justo a tiempo para eyacular abundantemente en su vientre y parte del ombligo. Constanza levant&oacute; la cabeza para ver como su amante &ldquo;exprim&iacute;a&rdquo; con la mano los &uacute;ltimos chorros de semen que fueron a parar a su monte de venus. &mdash;&iexcl;Pero si no aguantaste nada! &mdash;Exclam&oacute; entre risas, y apenas termin&oacute; la frase cuando Benjam&iacute;n introdujo dos dedos en su vagina y comenz&oacute; a penetrarla. Ella gimi&oacute; con la boca abierta y se detuvo de la cabecera de la cama. Se recost&oacute; junto a ella y la bes&oacute; mientras mov&iacute;a los dedos como gancho, acariciando su cl&iacute;toris con el pulgar. No pasaron ni 2 minutos, cuando le apart&oacute; la mano bruscamente para correrse, arqueando la cintura; fue un orgasmo violento y prolongado. Benjam&iacute;n la bes&oacute; nuevamente y se quedaron un rato as&iacute;, acarici&aacute;ndose, con la ternura de dos amantes que apenas conocen su cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ya te tienes que ir, verdad? &mdash;pregunt&oacute; sob&aacute;ndole los pezones, que no hab&iacute;an perdido su dureza.<\/p>\n<p>&mdash;Desde hace rato, jovencito &mdash;le dio un beso en la mejilla y se levant&oacute; de la cama de un salto. Recogi&oacute; su ropa interior y fue corriendo de puntillas al ba&ntilde;o. Benjam&iacute;n se recost&oacute; en la cama y le sac&oacute; un paquete de cigarrillos de su bolso. &mdash;&iquest;Vas a venir en la noche?<\/p>\n<p>&mdash;No. Tengo pr&aacute;ctica todav&iacute;a. &mdash;Constanza asinti&oacute; arregl&aacute;ndose el cabello y lo mir&oacute; a trav&eacute;s del espejo. Su pene segu&iacute;a erecto, acomodado sobre su muslo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya volv&iacute; a subir de peso otra vez. Esto no me quedaba as&iacute; hace un mes. &mdash;Se quej&oacute; aboton&aacute;ndose la blusa con algo de esfuerzo, sin dejar de mirarlo. Benjam&iacute;n not&oacute; como se ve&iacute;a en el espejo y se levant&oacute; para abrazarla por detr&aacute;s, apoy&aacute;ndole el bulto con fuerza en las nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;Hace un mes no est&aacute;bamos cogiendo&hellip; As&iacute; estas bien. As&iacute; me gustas.<\/p>\n<p>&mdash;Benji&hellip; Ya me tengo que ir. Y t&uacute; tambi&eacute;n &mdash;gimi&oacute; cuando las manos de Benjam&iacute;n acariciaron sus pechos por debajo de la blusa. Le bes&oacute; el cuello despacio, d&aacute;ndole ligeros leng&uuml;etazos. Eso le encantaba a ella y le pon&iacute;a la &ldquo;piel de gallina&rdquo;. Su aroma le parec&iacute;a fant&aacute;stico, y aunque casi se hab&iacute;a ba&ntilde;ado en perfume, quedaban esos restos de sudor que delataban su pecaminosa intimidad. &mdash;&iquest;Nos vemos ma&ntilde;ana para comer?<\/p>\n<p>&mdash; Antes. Solo tengo dos clases por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash;Me avisas, entonces. &mdash;Constanza se gir&oacute; y al abrazarlo le dio un largo beso en los labios. Tom&oacute; su bolso y sali&oacute; de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>2.<\/p>\n<p>Justo cuando Constanza entr&oacute; al estacionamiento, vio a Martha, su hermana, que ya estaba esper&aacute;ndole junto a la entrada del aeropuerto. Apenas detuvo el auto, la mujer arroj&oacute; las maletas al asiento trasero y entr&oacute; a toda prisa. No se ve&iacute;an desde navidad y por la expresi&oacute;n de su rostro hab&iacute;a mucho que contar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo esta &Aacute;lvaro? &iquest;Ya se resign&oacute; a su calvicie? &mdash;pregunt&oacute; Martha en tono burl&oacute;n. A su hermana le hac&iacute;a mucha gracia la manera como su cu&ntilde;ado, el esposo de Constanza, estaba perdiendo el cabello y no hab&iacute;an dejado de hablar de eso en d&iacute;as. Siempre fue un hombre vanidoso cuyo terror era, en efecto, quedarse calvo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo conoces. No tardar&aacute; nada en usar peluqu&iacute;n. Anda de gira en Pachuca, por lo de la nueva constructora. &mdash;contest&oacute; con la mirada fija en el sem&aacute;foro.<\/p>\n<p>&mdash;Gilberto tambi&eacute;n ya empez&oacute; a perder cabello. Apenas y tiene canas, pero no se le nota con el sombrero.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Lo mandaron otra vez de misi&oacute;n? &mdash;Martha guard&oacute; silencio un momento como si no hubiera escuchado la pregunta.<\/p>\n<p>&mdash;Tiene rato queriendo subir de rango. Ya no soporta al general. Ojal&aacute; se lo den&hellip; &iquest;Y tu cr&iacute;o? Pens&eacute; que nos acompa&ntilde;ar&iacute;a ahora. &mdash;Constanza entendi&oacute; la indirecta de su hermana y decidi&oacute; no tocar m&aacute;s el tema. Pero la menci&oacute;n de su hijo le provoc&oacute; una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n en el est&oacute;mago.<\/p>\n<p>&mdash;En la escuela, todav&iacute;a no se desocupa. Habl&eacute; con &eacute;l en la ma&ntilde;ana y te mand&oacute; saludos.<\/p>\n<p>&mdash;Por fin encontr&oacute; algo que le gusta&hellip; Por cierto &iquest;Si termin&oacute; con Leticia? No quiero preguntar una imprudencia cuando lo vea. &mdash;Apenas y escuch&oacute; la pregunta de su hermana pues entre los transe&uacute;ntes le pareci&oacute; ver a Benjam&iacute;n. No pudo evitar sentirse acalorada por la visi&oacute;n ni tampoco humedecer su entrepierna. Estaba segura de que a&uacute;n ten&iacute;a restos de semen en el panty y movi&oacute; las piernas para sentir los fluidos embarrados en la tela. Hab&iacute;a durado m&aacute;s que otras veces y eso le encantaba. Le parec&iacute;a formidable. El tacto de sus manos permanec&iacute;a en todos sus rincones y, sobre todo, la calidez de su lengua explorando cada mil&iacute;metro de su raja.<\/p>\n<p>Las palabras de su hermana se perd&iacute;an en la imagen fresca de su polla entrando y saliendo de ferozmente de ella en cada embestida que le dio en esa habitaci&oacute;n de hotel; dese&oacute; haberla mandado en Uber con cualquier pretexto. &ldquo;Podr&iacute;amos estar cogiendo ahora mismo&rdquo;, pensaba mientras segu&iacute;a en autom&aacute;tico la pl&aacute;tica sosa de su hermana. Llegaron nuevamente a otro sem&aacute;foro y aprovecho para acariciarse disimuladamente los pechos, recre&aacute;ndose a&uacute;n en cada minuto de su encuentro. Not&oacute; que sus pezones estaban duros y, al tocarlos, se humedeci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Se mor&iacute;a por llegar a casa y masturbarse en la ducha.<\/p>\n<p>&mdash; &hellip;Tierra a Constanza, &iquest;hay alguien ah&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Perdona, Martha &mdash;exclam&oacute; espabil&aacute;ndose&mdash;, es que el trabajo me trae loca&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;El trabajo&hellip; &iquest;Y ese &ldquo;trabajo&rdquo; es g&uuml;ero o moreno como &Aacute;lvaro? &mdash;Constanza fingi&oacute; re&iacute;rse y le dio un codazo a su hermana. Estaban a unos minutos de llegar a casa por fin.<\/p>\n<p>Pasaron la tarde poni&eacute;ndose al d&iacute;a y por la noche cenaron en el peque&ntilde;o patio trasero. Nuevamente, se mostraba distra&iacute;a pues no pod&iacute;a esperar a quedarse sola y tocarse recreando cada minuto de su reciente encuentro; despu&eacute;s de correrse un par de veces, se qued&oacute; dormida desnuda con el masajeador aun entre sus piernas.<\/p>\n<p>3.<\/p>\n<p>Eran las 8 de la ma&ntilde;ana cuando son&oacute; el m&oacute;vil de Constanza. &ldquo;Buenos d&iacute;as. &iquest;Nos vemos para comer, entonces? Aunque preferir&iacute;a comerte a ti. &iexcl;Ya te quiero ver!&rdquo;. Dec&iacute;a el mensaje de Benjam&iacute;n. Constanza sonri&oacute; ruborizada y de inmediato contest&oacute; con emoticones de besos. &ldquo;Buenos d&iacute;as, mi vida. Aunque buenos los empujones que me das (jajaja). Me dejaste con las ganas noche, mi amor. Muero por verte&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Interrumpo algo? &mdash;Dijo Martha al entrar a su habitaci&oacute;n intempestivamente. Su hermana arroj&oacute; el m&oacute;vil a las s&aacute;banas y fingi&oacute; desperezarse.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos d&iacute;as, Martha. &iquest;Se te olvido tocar?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vamos al centro a desayunar? Quiero comprar un par de cosas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vale. Me doy una ducha y estoy contigo. &mdash;Una vez que logr&oacute; sacar a su hermana de su habitaci&oacute;n, tom&oacute; el m&oacute;vil y se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o. Ten&iacute;a dos llamadas perdidas de Benjam&iacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Perdona, coraz&oacute;n. Martha entr&oacute; y no pod&iacute;a cortarle el rollo. &iquest;Ya desayunaste?&rdquo; Se sent&oacute; en el sanitario esperando respuesta como lo har&iacute;a una colegiala, a escondidas de sus padres. Solo que en sus tiempos no hab&iacute;a tel&eacute;fonos celulares, sino notitas en hojas de cuaderno. Record&oacute; cuando ella y &Aacute;lvaro ten&iacute;an una relaci&oacute;n mas rom&aacute;ntica y viva, hasta que los asuntos de la iglesia lo fueron consumiendo al grado de convertirlo, como ella dec&iacute;a, en un beato. A su esposo no le ca&iacute;a en gracia que criticara su lado espiritual y al cabo de largas discusiones terminaba todo en gritos y portazos. As&iacute; fue como se alej&oacute; de &eacute;l y termin&oacute; acerc&aacute;ndose a Benjam&iacute;n, o m&aacute;s bien, sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>El celular vibr&oacute; y al abrir el mensaje, apareci&oacute; un video corto de Benjam&iacute;n, masturb&aacute;ndose lentamente con la verga totalmente dura. Constanza se humedeci&oacute; r&aacute;pidamente reproduciendo el video varias veces. Aquel palo de escoba que acariciaba lentamente la ten&iacute;a tan embelesada, que ced&iacute;a f&aacute;cilmente los caprichos de su joven amante. El paulatino abandono de su esposo la hizo fijarse en &eacute;l hasta que, sin darse cuenta, un d&iacute;a se descubri&oacute; verdaderamente enamorada. Su trato cari&ntilde;oso y gentil, aunado a sus constantes atenciones la cautivaron hasta la m&eacute;dula pues hac&iacute;an una diferencia abismal con la sosa convivencia con su esposo. Sab&iacute;a que estaba terriblemente mal, pero no pod&iacute;a evitarlo.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; el panty y abriendo las piernas empez&oacute; a tomar video, acarici&aacute;ndose lentamente toda la extensi&oacute;n de su madura vagina. Estaba depilada pero ya brotaban algunos bellos, formando una peque&ntilde;a sombra en su monte de venus. Se acariciaba el cl&iacute;toris y se introduc&iacute;a la punta del dedo &iacute;ndice en su h&uacute;meda cavidad. Amaba recibir esos mensajes y, sobre todo, contestarle de la misma manera. &ldquo;&iquest;Te espero en la tarde, cari&ntilde;o?&rdquo; Le escribi&oacute; con el video. Pasados unos segundos contest&oacute;. &ldquo;Que ricura. &iexcl;Te quiero comer toda ahora mismo! Si, nos vemos a las 5 donde siempre. Tengo clase ahorita, pero ando cachondo&rdquo;. Constanza sonri&oacute; ruborizada y le mand&oacute; una foto de sus pechos desnudos. Las aureolas se ve&iacute;an particularmente grandes y las venas de sus pechos se notaban m&aacute;s que otros d&iacute;as. Ten&iacute;a los pezones duros como piedra. &ldquo;Te esperan en la noche, cari&ntilde;o. &iexcl;Mucha suerte en tu examen! Prometo recompensarte como te gusta&hellip;&rdquo; Concluy&oacute; con un emoticono de un durazno y gotas de agua. Le puso play al video y se masturb&oacute; hasta correrse, tratando de no hacer ruido.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana se fue entre tiendas y recorridos largos por el centro. Le hac&iacute;a bien la convivencia con su hermana, pero no pod&iacute;a dejar de pensar en Benjam&iacute;n. Por un momento lament&oacute; que el viaje de su esposo coincidiera con la visita de Martha, aunque eso le ayudaba a cubrir sus &ldquo;huellas&rdquo; y evitar sospechas. No estaba orgullosa de lo que hac&iacute;a, pero tampoco se arrepent&iacute;a en absoluto. Cerca de las 3 de la tarde regresaron a casa; casi era la hora de su cita y ten&iacute;a que arreglarse bien para &eacute;l. A escondidas de su hermana hab&iacute;a comprado un par de conjuntos en una tienda de lencer&iacute;a que sab&iacute;a le gustar&iacute;an. Despu&eacute;s de escoger la que mejor le pareci&oacute; para la ocasi&oacute;n, la guard&oacute; cuidadosamente en su bolso junto con un paquete de condones. Ten&iacute;a que cuidarse pues a&uacute;n a sus 46 a&ntilde;os, podr&iacute;a darse una sorpresa. Despu&eacute;s de ducharse nuevamente, se recost&oacute; en su cama e inevitablemente se qued&oacute; dormida.<\/p>\n<p>4.<\/p>\n<p>El sonido del timbre de la entrada la despert&oacute; abruptamente. Se levant&oacute; de un salto y se horroriz&oacute; al ver la hora: 6:45. Busc&oacute; su m&oacute;vil por todas partes en su habitaci&oacute;n y, al no encontrarlo, record&oacute; que lo hab&iacute;a dejado cargando en su auto. Cuando sali&oacute; hacia la cochera, se llev&oacute; el sobresalto de su vida, pues Benjam&iacute;n apareci&oacute; en el pasillo con solo una toalla en la cintura.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Hola, mam&aacute;! Te volviste a quedar dormida&#8230; &mdash;Le dijo Benjam&iacute;n con una amplia sonrisa en los labios.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no me dijiste que Benji ven&iacute;a ahora? &mdash;Pregunt&oacute; Martha, que apareci&oacute; tambi&eacute;n detr&aacute;s de &eacute;l. Constanza se ruboriz&oacute; y abraz&oacute; a su hijo nerviosa, sintiendo la dureza de su paquete por debajo de la toalla.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo te fue mam&aacute;, te cansaste?<\/p>\n<p>&mdash;Mucho. Tu t&iacute;a no hace nada m&aacute;s que dar vueltas y no compra nada. Y a ti &iquest;c&oacute;mo te fue en tu examen? &mdash;Pregunt&oacute; con toda la normalidad posible, pero le costaba trabajo ocultar la excitaci&oacute;n que le provocaba la sorpresiva presencia de su hijo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo pas&eacute; sin trabajos. Alguien me debe algo &mdash;contest&oacute; gui&ntilde;&aacute;ndole un ojo. Constanza le dio un golpecito en el brazo sintiendo como se humedec&iacute;a su panty poco a poco.<\/p>\n<p>&mdash;Ya veremos&hellip; Por ahora ve a secarte y ay&uacute;dame a preparar la cena, que dorm&iacute; mucho y tengo hambre&mdash; Concluy&oacute; d&aacute;ndole un r&aacute;pido beso en la mejilla.<\/p>\n<p>Constanza sali&oacute; a la cochera con las piernas temblorosas. Tem&iacute;a que los descubrieran y ahora no sab&iacute;a que hacer. Revis&oacute; el m&oacute;vil y ten&iacute;a varias llamadas perdidas de su hijo, as&iacute; como infinidad de mensajes. &ldquo;Bueno, por lo menos se carg&oacute; el tel&eacute;fono&rdquo; se dijo a si misma ruborizada.<\/p>\n<p>Por la noche, los tres se sentaron a cenar en la sala. Hab&iacute;an preparado varios platillos, todos favoritos de Benjam&iacute;n. Constanza no dejaba de lanzarle miradas a su hijo que disimulaba perfectamente. De cuando en cuando, le acariciaba la pierna y cuando su t&iacute;a no los ve&iacute;a, sub&iacute;a la mano hasta su entrepierna y luego a sus pechos. Constanza inmediatamente se libraba de &eacute;l pero continuaba con sus caricias, hasta que no tuvo m&aacute;s remedio que ceder pues estaba verdaderamente excitada.<\/p>\n<p>Martha de pronto se qued&oacute; dormida y Benjam&iacute;n aprovech&oacute; para besar a su madre en los labios. Ella respondi&oacute; sus besos sin quitarle la vista a su hermana, y cuando las manos de su hijo subieron nuevamente hasta sus pechos, apag&oacute; la televisi&oacute;n quedando toda la casa a oscuras. Se acariciaron un momento, siempre pendientes de la respiraci&oacute;n de Martha que, al cabo de un rato, se despert&oacute;. Los tres se despidieron y sin m&aacute;s, cada uno fue a su respectiva habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cerca de las 3 de la ma&ntilde;ana, Martha despert&oacute; al escuchar ruido en el pasillo. Trat&oacute; de ignorarlo, pero se volv&iacute;a cada vez m&aacute;s insistente, por lo que se levant&oacute; a ver qu&eacute; ocurr&iacute;a. Al acercarse al pasillo, Martha constat&oacute; que los sonidos proven&iacute;an de la habitaci&oacute;n de su hermana, cuya puerta se hab&iacute;a quedado entreabierta. No tard&oacute; en distinguir gemidos apagados y la voz de otra persona. &ldquo;&iquest;&Aacute;lvaro? &iquest;Qu&eacute; no estaba en Pachuca?&rdquo;, pens&oacute; al escuchar la voz masculina, y presa de la curiosidad, sali&oacute; de puntillas de su habitaci&oacute;n hasta la puerta de su hermana. Estaba follando, no cab&iacute;a duda, pero &iquest;con qui&eacute;n? &mdash;No me entr&oacute; bien, te dije que estoy muy apretada todav&iacute;a. &mdash;Se oy&oacute; la voz de Constanza, que hablaba lo m&aacute;s bajo que pod&iacute;a. &mdash;No&hellip; mejor por el otro, &iexcl;me vas a lastimar! &mdash;Dijo ahora subiendo la voz. Se hizo un silencio y la escuch&oacute; gemir un poco m&aacute;s &mdash;No empujes, deja que yo me siente&hellip; &mdash;Martha sinti&oacute; el calor de la excitaci&oacute;n recorrer su entrepierna y aunque se mor&iacute;a de ganas por asomarse, se qued&oacute; inm&oacute;vil con la oreja casi pegada al borde de la puerta. Su hermana estaba follando y por lo que escuch&oacute;, estaba a punto de darle el culo a su amante. &iquest;Pero qui&eacute;n era? Se le ocurr&iacute;a al menos una decena de amigos mutuos que dar&iacute;an lo que fuera por cog&eacute;rsela y al menos dos de ellos se lo hab&iacute;an propuesto en alguna ocasi&oacute;n. Sab&iacute;a que su matrimonio ten&iacute;a altibajos, pero no para llegar a una infidelidad; lo que sea que la haya motivado para hacerlo, ten&iacute;a que ser algo definitivamente muy bueno.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;La saco?<\/p>\n<p>&mdash;No&#8230; M&eacute;tela toda, pero despacito. &mdash;contest&oacute; su hermana entre suspiros, luego de una breve pausa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;As&iacute;? Estas bien apretada&hellip; &mdash;dijo su amante. La cama comenz&oacute; a rechinar, seguramente por sus movimientos. &ldquo;&iquest;Estar&aacute; sobre ella, o la tendr&aacute; en 4?&rdquo; Pensaba Martha, ansiosa por asomarse, pero como la habitaci&oacute;n estaba completamente a oscuras, era m&aacute;s f&aacute;cil que ellos la vieran a ella, por lo que continu&oacute; inm&oacute;vil junto a la puerta. Era todo un nuevo nivel de excitaci&oacute;n, pues imaginar a su hermana empalada, le recordaba la vez que accidentalmente vio a sus padres follar, cuando apenas entraba al colegio.<\/p>\n<p>&mdash;Ponme m&aacute;s lubricante, ya me doli&oacute; poquito. &mdash;dijo su hermana casi como si le estuviera hablando a un beb&eacute;. Por unos segundos no escuch&oacute; nada, hasta que finalmente su amante buf&oacute; al mismo tiempo que ella dejaba escapar un agudo gemido. &mdash;&iexcl;Me entr&oacute; hasta el fondo!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me muevo?<\/p>\n<p>&mdash;Si, pero despacito. &mdash;Martha no pudo aguantar el morbo y finalmente se asom&oacute; por la abertura de la puerta. Constanza estaba sentada sobre &eacute;l, cubierta completamente con las s&aacute;banas. Ambos cuerpos se mov&iacute;an lentamente, y sus gemidos acompasaban el sutil movimiento de sus caderas. Estaban culeando despacio y de manera tan despreocupada, que daba la impresi&oacute;n de que no era la primera vez que lo hac&iacute;an. &ldquo;Pero &iquest;qui&eacute;n es?&rdquo; Se preguntaba una y otra vez, tratando de identificar la voz, que de hecho, le parec&iacute;a familiar. &mdash;&iquest;Esto quer&iacute;as, cabr&oacute;n? &iquest;Follarte el culo de tu madre? &mdash;Las piernas de Martha temblaron y abri&oacute; los ojos hasta casi sal&iacute;rseles de sus cuencas. Estaba helada, pero la excitaci&oacute;n se hab&iacute;a disparado al punto que sinti&oacute; como su entrepierna empezaba a escurrir.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s bien apretada, mam&aacute;, ya casi me corro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ni se te ocurra venirte todav&iacute;a! Que me cost&oacute; mucho trabajo meterte&hellip; &mdash;Le dijo Constanza entre risas. Poco a poco el movimiento fue desplazando la s&aacute;bana hasta que su cuerpo qued&oacute; totalmente al descubierto. Estaba desnuda, con el cabello amarrado en una cola y casi acostada sobre su hijo, que jugaba con sus tetas con ambas manos. Benjam&iacute;n mov&iacute;a sus caderas despacio, embistiendo delicadamente a su madre, que gem&iacute;a con cada movimiento. El tambi&eacute;n resoplaba y le dec&iacute;a cosas ininteligibles.<\/p>\n<p>De pronto su hermana se ech&oacute; hacia atr&aacute;s, exponiendo sus pesados pechos y parte de la cara de su hijo, que no le quitaba la vista a sus tetas que danzaban con el movimiento de su pelvis. Se hab&iacute;an acoplado perfectamente y hab&iacute;an aumentado el ritmo, acarici&aacute;ndose lentamente en la oscuridad. Martha no pudo evitarlo y baj&oacute; una mano hasta su entrepierna, que palpitaba h&uacute;meda debajo de la prenda. El flujo viscoso se estaba pasando a sus muslos y al sentirlo hundi&oacute; un dedo dentro de su vagina. La sensaci&oacute;n de su interior junto con los gemidos de su hermana y su sobrino hicieron que se corriera apenas lo empez&oacute; a mover. Fue un orgasmo breve pero intenso que para nada saci&oacute; sus ganas, reiniciando el movimiento de su mano casi al mismo tiempo que su sobrino embest&iacute;a a su madre por el culo.<\/p>\n<p>Durante su juventud, Constanza hab&iacute;a tenido una figura envidiable, pero despu&eacute;s del embarazo, no pudo recuperarse y subi&oacute; bastante de peso. No era m&oacute;rbida, ni mucho menos, pero el sobrepeso hab&iacute;a aumentado todas sus tallas considerablemente. Sus pesados pechos se miraban firmes, pero ya con un ligero declive. Sus nalgas, grandes, redondas y con un poco de celulitis, eran masajeadas &aacute;vidamente por su sobrino, que no reparaba en ello en absoluto conforme le propinaba sentones y arremetidas.<\/p>\n<p>Miraba los brazos fibrosos de Benjam&iacute;n sujetar el cuerpo de su hermana con fuerza y eso la excitaba todav&iacute;a m&aacute;s. Meti&oacute; la mano debajo de la camiseta y acarici&oacute; sus peque&ntilde;os pechos, haciendo c&iacute;rculos con los dedos en sus pezones, duros como piedras. Los apretaba y jaloneaba conforme recorr&iacute;a con la mirada el cuerpo grueso y atl&eacute;tico de su sobrino, que le encantaba presumirlo cada vez que pod&iacute;a. Met&iacute;a y sacaba uno y dos dedos en su empapada cavidad sin dejar de ver el acto incestuoso de su hermana y su hijo. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto tiempo tendr&aacute;n as&iacute;? &iquest;&Eacute;l habr&aacute; seducido a su propia madre?&rdquo; Se preguntaba imagin&aacute;ndolos en otras situaciones a escondidas de su cu&ntilde;ado. Entonces, Benjam&iacute;n aceler&oacute; el paso y los gemidos de su madre se hicieron m&aacute;s cortos y agudos.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;, me voy a correr&hellip;&mdash;gimi&oacute; sin soltarle las tetas. Ella se inclin&oacute;, apoy&aacute;ndose en su pecho y empez&oacute; a mover las caderas como desesperada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ll&eacute;name, ll&eacute;name, ll&eacute;name! &mdash;Le respondi&oacute; entre resoplidos y movi&eacute;ndose m&aacute;s r&aacute;pido, hasta que su hijo gru&ntilde;&oacute; y se qued&oacute; quieto. Chorros de semen empezaron a brotar de su culo abierto al tiempo que su madre gem&iacute;a tap&aacute;ndose la boca con ambas manos, pero sin dejar de moverse sobre &eacute;l. Martha tambi&eacute;n se corri&oacute; y por poco deja escapar un gemido, que muy probablemente habr&iacute;a sido opacado por los de su hermana, cuyo orgasmo pareci&oacute; durar una eternidad. &mdash;No la saques todav&iacute;a, Benji. &mdash;Le dijo sob&aacute;ndose los pechos y jalando sus pezones. Su sobrino le acariciaba el vientre y mov&iacute;a ligeramente la pelvis.<\/p>\n<p>&mdash; Que buena estas, mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te corriste otra vez? &mdash;Pregunt&oacute; Constanza divertida, aun con el pene de su hijo en el culo.<\/p>\n<p>&mdash;Me vine mucho, ten&iacute;amos rato ya&hellip; &mdash;Su madre se inclin&oacute; sobre &eacute;l y, por el movimiento de su cabeza, se dio cuenta de que lo bes&oacute;. El sonido de sus labios la delataron. Martha continuaba viendo la escena sin dejar de acariciarse, disfrutando como el siguiente orgasmo iba y ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando Constanza se sent&oacute; a su lado, pudo ver por fin el pene de su sobrino, que palpitaba aun totalmente enhiesto. No era nada fuera de lo normal, pero seguramente m&aacute;s grande que el de su esposo o su cu&ntilde;ado. Su hermana lo sujeto de la base y lo masturbo despacio mientras le dec&iacute;a algo que no alcanz&oacute; a escuchar. As&iacute; estuvo unos minutos hasta que se acomod&oacute; bien junto a &eacute;l y, luego de escupirle, se lo meti&oacute; entero a la boca. Lo mam&oacute; un par de veces antes de dar la primera arcada y luego se entretuvo con su glande.<\/p>\n<p>Aunque la habitaci&oacute;n estaba casi completamente oscura, alcanzaba a distinguir muy bien como la boca de su hermana engull&iacute;a sin reparo la dura herramienta de su hijo. Su boca sub&iacute;a y bajaba al mismo tiempo que lo masturbaba con las dos manos. Benjam&iacute;n le tocaba la cara y le acariciaba el cabello cuando ten&iacute;a la polla totalmente dentro de su boca. El &uacute;ltimo orgasmo hab&iacute;a dejado exhausta a Martha, pero no quer&iacute;a perderse de nada, y aunque estaba ciertamente horrorizada por todo aquello, el morbo la carcom&iacute;a por dentro, esperando poder atestiguar su pr&oacute;ximo encuentro. Se detuvo en su cl&iacute;toris un momento mientras ve&iacute;a a su hermana quitarle hasta el &uacute;ltimo rastro de semen al pene de su hijo, cosa que logro al cabo de unos minutos.<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jame quedarme hoy, mam&aacute;, &aacute;ndale. &mdash;Le dijo Benjam&iacute;n acariciando el brazo de su madre, que se limpiaba la cara y probablemente los restos de semen que ten&iacute;a en la barbilla. Nuevamente le dijo algo ininteligible y se levant&oacute;. Martha se acomod&oacute; r&aacute;pidamente el panty que hab&iacute;a quedado en el suelo sin darse cuenta y se dispuso a regresar a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Ah&iacute; est&aacute; tu t&iacute;a, claro que no&rdquo; fue lo &uacute;ltimo que le escuch&oacute; decir antes de regresar a su habitaci&oacute;n y meterse a la cama. La cabeza le daba vueltas y el &uacute;ltimo orgasmo le hab&iacute;a dejado una punzada en la sien. Ten&iacute;a mucho que no se corr&iacute;a de esa manera, ni siquiera con su esposo, y quer&iacute;a sentirlo nuevamente. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto tiempo tienen haci&eacute;ndolo?&rdquo; Se pregunt&oacute; nuevamente y como acto reflejo, desliz&oacute; su mano dentro de su pantaleta.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; los ojos e imagino los brazos de su sobrino y el culo de su hermana subir y bajar sobre el juvenil m&aacute;stil de Benjam&iacute;n; ten&iacute;a los gemidos y resoplidos de ambos dando vueltas en su cabeza. Acariciaba con fuerza su cl&iacute;toris imaginando a su sobrino sobre ella, taladr&aacute;ndola sin piedad como a su madre, y cuando hundi&oacute; los dedos en su vagina, imagin&oacute; besar a Constanza mientras su sobrino la penetraba por detr&aacute;s. Aquella imagen la hizo despabilarse y detuvo el movimiento de su mano un segundo. Record&oacute; aquella vez, siendo mucho m&aacute;s j&oacute;venes, c&oacute;mo jugaban a &ldquo;practicar&rdquo; el c&oacute;mo besar. Y su mente la llev&oacute; de estar escondidas en un armario, a estar los tres en una habitaci&oacute;n de hotel, ella besando a su hermana mientras su sobrino se turnaba para penetrarlas. Algo se hab&iacute;a despertado en ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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