{"id":44770,"date":"2024-03-01T23:00:00","date_gmt":"2024-03-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-03-01T23:00:00","modified_gmt":"2024-03-01T23:00:00","slug":"que-puta-es-la-guerra-kiev","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/que-puta-es-la-guerra-kiev\/","title":{"rendered":"\u00a1Qu\u00e9 puta es la guerra! (Kiev)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44770\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Febrero de 2022. Palacio de Vladimir Putin (cabo Idokop&aacute;s).<\/p>\n<p>-&iexcl;No puede ser! Es absolutamente imposible que mi poderoso ej&eacute;rcito no haya arrasado a esa basura de ucranianos<\/p>\n<p>-No es tan sencillo, se&ntilde;or, contesta Sergu&eacute;i Surovikin, el nuevo jefe militar al mando del ej&eacute;rcito militar ruso. El invierno se acerca y los caminos se han vuelto impracticables para nuestros veh&iacute;culos acorazados. Nuestros soldados est&aacute;n obligados a caminar a pie por terrenos que no conocen, y la resistencia ucraniana est&aacute; luchando con toda su alma por defender su territorio. &iexcl;Incluso han regresado a su tierra los emigrantes bien situados en Occidente para respaldar a sus compatriotas!<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces es un problema de n&uacute;mero de hombres? &iexcl;ordenar&eacute; una movilizaci&oacute;n general! &iexcl;Enviar&eacute; al frente a cualquier ciudadano que sea capaz de portar un arma!<\/p>\n<p>En la humilde vivienda de Sergei no se pod&iacute;an creer que hubieran recibido una orden de alistamiento inmediato.<\/p>\n<p>-&ldquo;En mi vida he manejado un arma. Tendr&iacute;an que instruirme, y eso les har&iacute;a perder un tiempo muy valioso&rdquo;, repet&iacute;a continuamente a su honrada esposa Sonia, y a sus bellas hijas Anastasia e Irina, que acababan de cumplir veinte a&ntilde;os y solo pensaban en divertirse con sus amigas.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a terminado de pronunciar estas palabras cuando se abri&oacute; la puerta con estr&eacute;pito para que entrara un individuo alto, con el rostro p&eacute;treo. Su nombre era Dimitri, y era un curtido oficial ruso que hab&iacute;a combatido en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n de vosotros es Sergei? Recoge los objetos que consideres m&aacute;s imprescindibles, gu&aacute;rdalos en una bolsa y acomp&aacute;&ntilde;ame. Nos vamos a la Akademiya, donde te ense&ntilde;ar&aacute;n a utilizar las armas necesarias para entrar en combate cuanto antes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nooo! Chill&oacute; Sonia. No os pod&eacute;is llevar a mi marido. Sin su trabajo en la granja no podremos sobrevivir al pr&oacute;ximo invierno.<\/p>\n<p>Dimitri sonri&oacute; por primera vez. Sab&iacute;a que ocurrir&iacute;a esto, pero no esperaba que fuera tan sencillo.<\/p>\n<p>-&ldquo;Lo cierto es que podr&iacute;a decir que su marido padece de Endocarditis, por lo que quedar&iacute;a exento de acudir al ej&eacute;rcito. Pero no se me ocurre ning&uacute;n motivo para arriesgar mi carrera salvando a una basura como &eacute;sta&rdquo;. Un brillo ilumin&oacute; los c&aacute;lidos ojos de Anastasia. Se le hab&iacute;a ocurrido una idea, aunque no sab&iacute;a si iba a ser capaz de realizarla. Se acerc&oacute; lentamente hacia su hermana Irina, y abraz&aacute;ndola, ambas mujeres se fundieron en un beso l&eacute;sbico.<\/p>\n<p>-&ldquo;Vaya, resulta que no sois tan idiotas como parec&eacute;is&rdquo;, exclam&oacute; Dimitri guardando su arma reglamentaria.<\/p>\n<p>Anastasia, recuperada del inesperado beso de su hermana, comenz&oacute; a desabrochar su tosca blusa de lana, dejando al descubierto un peque&ntilde;o sujetador que a duras penas pod&iacute;a ocultar su generoso busto.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no entr&aacute;is en mi alcoba? All&iacute; tenemos la cama m&aacute;s grande de la casa y podr&eacute;is hacer lo que est&aacute;is pensando con mayor comodidad.<\/p>\n<p>No hizo falta que le repitieran la sugerencia a Dimitri que con una sonrisa de satisfacci&oacute;n se encamin&oacute; hacia el cuarto que le indic&oacute; Sonia.<\/p>\n<p>Una vez en el interior se sent&oacute; en la cama con la mirada recorriendo las paredes hasta que encontr&oacute; lo que buscaba, una lampara de aceite.<\/p>\n<p>-&ldquo;T&uacute;, la de las tetazas, coge esa lampara, derrama un poco de aceite en tus manos, y fr&oacute;tate los pechos, voy a necesitar que resbalen un poco. Anastasia, como un aut&oacute;mata, obedeci&oacute; las &oacute;rdenes del oficial, dejando sus &lsquo;monta&ntilde;as de carne&rsquo; con un brillo muy tentador. Una vez cumplida la orden, se arrodill&oacute; frente a Dimitri ofreciendo sus pechos con las manos. Dimitri, que ten&iacute;a su miembro duro como una roca, lo coloc&oacute; entre los pechos de Anastasia, y la orden&oacute; que lo frotara con ellos.<\/p>\n<p>El oficial qued&oacute; sorprendido con la suavidad de los pechos de Anastasia, solo hab&iacute;a visto pechos de ese tama&ntilde;o en los prost&iacute;bulos de Donetsk, y ninguno igualaba la suavidad natural de los senos de la joven Anastasia. Naturalmente, no tard&oacute; en eyacular, regando el dulce rostro de la joven. Lo que el cruel oficial nunca so&ntilde;&oacute; es que su hermana limpiara con su lengua su rostro manchado, hasta dejarlo completamente limpio. Ambas j&oacute;venes creyeron que su humillaci&oacute;n hab&iacute;a terminado, pero el miembro de Dimitri al ver como se limpiaban las hermanas volvi&oacute; a endurecerse, y decidi&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de penetrarlas.<\/p>\n<p>-&iquest;Sois v&iacute;rgenes? Pregunt&oacute; rudamente.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;, lo somos, nunca hemos yacido con un hombre!<\/p>\n<p>-Pues si no os puedo penetrar por un agujero, tendr&aacute; que ser por el otro.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; otro agujero? Preguntaron, nosotras solo tenemos uno, nuestro sexo.<\/p>\n<p>La s&aacute;dica sonrisa de Dimitri les hizo entender que ese &lsquo;otro agujero&rsquo; tendr&iacute;a que ser su ano, pero eso era imposible. &iquest;qu&eacute; hombre querr&iacute;a introducir su miembro en un orificio destinado a la expulsi&oacute;n de excrementos?<\/p>\n<p>Dimitri no les dio tiempo a que se siguieran haciendo preguntas, ya que cogiendo las caderas de Anastasia apunt&oacute; con su miembro al peque&ntilde;o agujero, y tras una breve lucha se lo introdujo. El chillido de la joven retumb&oacute; en la habitaci&oacute;n, y lejos de amilanar a Dimitri multiplic&oacute; la fuerza de sus embestidas hasta conseguir que el orificio de la joven se adaptara a la intrusi&oacute;n. Los pechos de la joven ucraniana se balanceaban al ritmo de las embestidas del oficial, que tras un rugido de placer llen&oacute; con su semilla el estrecho conducto de la joven ucraniana.<\/p>\n<p>Dimitri dedic&oacute; unos minutos a recuperar el aliento, despu&eacute;s se ajust&oacute; el uniforme, cogi&oacute; su arma reglamentaria y se dispuso a abandonar la casa. Sin embargo, se detuvo unos instantes para decirle algo al horrorizado Sergio:<\/p>\n<p>&iexcl;Eres un hombre afortunado! Si mi familia hubiera hecho esto por m&iacute; el d&iacute;a que me llamaron a filas no me hubiera convertido en el monstruo que soy ahora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Febrero de 2022. Palacio de Vladimir Putin (cabo Idokop&aacute;s). -&iexcl;No puede ser! 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