{"id":44785,"date":"2024-03-03T23:00:00","date_gmt":"2024-03-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-03-03T23:00:00","modified_gmt":"2024-03-03T23:00:00","slug":"de-vacaciones-por-el-sur-me-tire-a-una-del-norte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-vacaciones-por-el-sur-me-tire-a-una-del-norte\/","title":{"rendered":"De vacaciones por el sur me tir\u00e9 a una del norte"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"44785\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">41<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En los a&ntilde;os 90, cuando yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, en plena era grunge, me cog&iacute; prestada la autocaravana de un t&iacute;o por parte de madre y me dirig&iacute; al sur, a una localidad andaluza.<\/p>\n<p>Aunque pod&iacute;a estacionarla en cualquier lugar, prefer&iacute; hacer una reserva en un camping cerca de la playa.<\/p>\n<p>Una vez que entro en el recinto me encuentro con un lugar paradis&iacute;aco. Hab&iacute;a palmeras por todas partes, bancos de piedra, mucho c&eacute;sped y fuentes.<\/p>\n<p>Estacion&eacute; frente a la autocaravana de un matrimonio de franceses de unos cincuenta a&ntilde;os de edad. Ten&iacute;an una hija de 19 a&ntilde;os. Era rubia y con ojos verdes. Muy pecosa.<\/p>\n<p>Se sorprendieron al ver que llegaba solo, sin padres o amigos. Intimaron mucho conmigo, consider&aacute;ndome como a uno m&aacute;s de la familia.<\/p>\n<p>Yo ocupaba el d&iacute;a haciendo algo de footing por el paseo mar&iacute;timo, sobre todo por las ma&ntilde;anas. Por las tardes me pegaba alg&uacute;n chapuz&oacute;n en la playa y me bronceaba algo, aunque no mucho (no me gusta abusar del sol), y le&iacute;a alguna novela de piratas tumbado en la arena, mientras de fondo escuchaba el oleaje del mar.<\/p>\n<p>Por la noche, no pod&iacute;a faltar el frecuentar algunos locales de moda. Techno y ritmos latinos no faltaban en pubs y discotecas por las que me mov&iacute;. Tambi&eacute;n visit&eacute; con asiduidad un local para motoristas donde echaban Rock, aunque en este lugar escaseaban las chicas sin pareja. Por desgracia, en este pub hab&iacute;a buena m&uacute;sica pero pocas oportunidades de mojar el churro.<\/p>\n<p>Camile, que as&iacute; se llamaba la hija del matrimonio franc&eacute;s del camping, se aburr&iacute;a un poco, al no tener amigas con las que salir por la noche. Ella no se atrev&iacute;a a andar sola por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Entonces una tarde le comento, que podr&iacute;a sugerirle a sus padres el que ella me acompa&ntilde;ase de juerga, como amigos, y as&iacute; saldr&iacute;a a divertirse de noche sinti&eacute;ndose segura.<\/p>\n<p>Con la aquiescencia de sus padres, esa misma noche salimos de marcha juntos y nos fuimos a un local de Techno. Camile estaba muy hermosa con su melena rubia suelta, una blusa blanca que trasparentaba y dejaba ver un sujetador negro, unos jeans rotos y zapato plano.<\/p>\n<p>Mientras yo fui a la barra a pedir unas consumiciones, ella se dirigi&oacute; a la pista de baile. Yo observaba en la distancia, c&oacute;mo Camile con sus contoneos sensuales les iba calentando la bragueta a tres o cuatro guiris cazurros. Cuando me acerqu&eacute; a ella con las bebidas, me dice:<\/p>\n<p>&ndash;Ya ves que tengo unos cuantos pretendientes, pero esta noche quiero follar contigo.<\/p>\n<p>&ndash;No debes sentirte obligada a nada. Para m&iacute; es un placer acompa&ntilde;arte e invitarte. Tu presencia me hace la noche m&aacute;s grata &ndash;le suelto yo.<\/p>\n<p>&ndash;Si te echo un polvo esta noche no es por cumplir, por agradecimiento, sino porque me pones mucho. Adem&aacute;s, somos vecinos de camping y eso da mucho morbo.<\/p>\n<p>La verdad es que en aquel camping me sent&iacute;a como Huckleberry Finn en su caba&ntilde;a del &aacute;rbol. De noche parec&iacute;amos una caravana de un western haciendo una parada, direcci&oacute;n a California.<\/p>\n<p>En fin, que Camile y yo recorrimos casi todos los locales de la villa. De madrugada todas las m&uacute;sicas son buenas, sobre todo si vas acompa&ntilde;ado de una hermosa francesa de ojos verdes.<\/p>\n<p>A &uacute;ltima hora decidimos acudir al local de motoristas en donde echan buen Rock Cl&aacute;sico. En aquel momento estaba sonando &ldquo;The boys are back in town&rdquo; de Thin Lizzy, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s se pod&iacute;a pedir?<\/p>\n<p>En un rinc&oacute;n de la barra, mientras esper&aacute;bamos por las consumiciones, se me ocurre preguntarle:<\/p>\n<p>&ndash;Oye, &iquest;es cierto eso de que todas las francesas casadas tienen sus amantes, que all&iacute; se ve como algo normal, o es un clich&eacute;?<\/p>\n<p>&ndash;Es cierto. Por lo menos en un porcentaje alto. Mi madre tambi&eacute;n tiene sus amantes. Y yo tambi&eacute;n los tendr&eacute; cuando me case, por supuesto &ndash;me contest&oacute;.<\/p>\n<p>Sentados en un sof&aacute; del pub, me acerco a su carita de ni&ntilde;a mala y le doy un t&iacute;mido pico en los labios. Camile reacciona cogi&eacute;ndome por la nuca y peg&aacute;ndome un morreo intenso. Estuvimos unas buenas dos horas magre&aacute;ndonos de lo lindo, calent&aacute;ndonos mutuamente las braguetas.<\/p>\n<p>Decidimos ir al camping y meternos en mi autocaravana. Eran sobre las cuatro de la madrugada y todo estaba en silencio. El interior de la autocaravana de los padres de Camile ten&iacute;a las luces apagadas, eso era buena se&ntilde;al.<\/p>\n<p>Le comento a Camile que es mejor no encender las luces de la m&iacute;a, por si est&aacute;n desvelados y se acercan a preguntar por su hija. Era noche de Luna Llena y hab&iacute;a buena visibilidad, no era necesario correr riesgos.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s subir al veh&iacute;culo, Camile se me lanza al paquete, lo desembala y ah&iacute; asoma mi butifarra acompa&ntilde;ada de sus dos huevos. Ella poco a poco se va introduciendo toda mi tranca en la boca. Para mi sorpresa, no solo se meti&oacute; la picha, sino tambi&eacute;n los test&iacute;culos. Por si fuera poco este gesto, ella se sinti&oacute; tan desahogada que a&uacute;n tuvo la ingeniosidad de que al tiempo de tener todo mi paquete en el interior de su boca, iba sacando la lengua, para lamerme el perineo. La estiraba al m&aacute;ximo intentando llegar al ojete.<\/p>\n<p>&iexcl;Menuda garganta profunda que me obsequi&oacute; la muy puta!<\/p>\n<p>Se sac&oacute; y meti&oacute; entero mi paquete en su boca varias veces seguidas. &iexcl;Full Pack!<\/p>\n<p>Cuando mi rabo estuvo erguido a su m&aacute;xima potencia le costaba m&aacute;s el llevar a la pr&aacute;ctica ese peculiar Full Pack. Pero lo consegu&iacute;a, eso s&iacute;, a costa de provocarse algunas arcadas, llen&aacute;ndome la entrepierna de una buena cantidad de l&iacute;quido viscoso.<\/p>\n<p>Camile estaba muy salida y quer&iacute;a zamparse, literalmente, todo mi paquete. Yo la separ&eacute; de mi entrepierna y le coment&eacute; que este menda tambi&eacute;n quer&iacute;a saborear su chocho, que ten&iacute;a hambre de hembra y me lo quer&iacute;a manducar.<\/p>\n<p>Entonces Camile, despu&eacute;s de despelotarse en pocos segundos, se acost&oacute; en mi cama y separando bien las piernas me dijo:<\/p>\n<p>&ndash;Acerca tu rostro a mi cueva. Lame y relame bien las paredes vaginales y el cl&iacute;toris. Estoy a diez leng&uuml;etazos del orgasmo.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hago y efectivamente, a los pocos minutos noto que inunda mi cavidad bucal con sus caldos calentitos y sabrosos.<\/p>\n<p>Luego se pone a cuatro patas y me suelta:<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;J&oacute;deme fuerte! Soy multiorg&aacute;smica y si eres un buen amante y no pierdes el ritmo del folleteo, puedo enlazar varios orgasmos extensos e intensos.<\/p>\n<p>&iexcl;Pues a la faena se ha dicho! Se la enchufo de una sola estocada y me la cabalgo a un ritmo de dos embestidas por segundo.<\/p>\n<p>Por la ventana observo que el padre de Camile est&aacute; fuera de su auto, fumando y observando las estrellas. Seguro que est&aacute; preocupado, pendiente de la hora. Su ni&ntilde;a todav&iacute;a no ha vuelto de la juerga nocturna.<\/p>\n<p>Me dio mucho morbo el estar a unos metros de distancia de sus padres d&aacute;ndole ca&ntilde;a de la buena a la chica. Ten&iacute;a miedo que la autocaravana se moviera demasiado con las arremetidas que le estaba proporcionando (ahora ya de tres a cuatro emboladas por segundo), y que su padre se diera cuenta, pero no pod&iacute;a bajar el ritmo pues Camile no hac&iacute;a m&aacute;s que decirme:<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; rosario de orgasmos me est&aacute;s proporcionando, cabr&oacute;n! Sigue as&iacute;, no pares. Eres un buen puto &iexcl;Joder!<\/p>\n<p>El padre de Camile se volvi&oacute; a meter en su autocaravana y entonces, ya sin importarme si mi veh&iacute;culo se mov&iacute;a mucho o no, cog&iacute; a Camile por la cintura y poni&eacute;ndola de pie, me la fui empotrando contra uno de los laterales del auto.<\/p>\n<p>Ella jadeaba como una aut&eacute;ntica perra sedienta de agua&#8230; o esperma. Apoyaba su cara en el vidrio de una de las ventanas, dej&aacute;ndolo empa&ntilde;ado por el vaho.<\/p>\n<p>Perd&iacute; la cuenta de las veces que se hab&iacute;a corrido aquella zorra, pero yo ya no pude aguantar m&aacute;s y le suger&iacute;:<\/p>\n<p>&ndash;Me corro cari&ntilde;o. Ponte de rodillas para recibir mi lechada en tu carita pecosa de ni&ntilde;a traviesa. &iexcl;Eres muy puta, cari&ntilde;o! Mi polla quiere soltar toda la carga de esperma que llevo en mis huevos sobre tu rostro.<\/p>\n<p>Camile se desacopl&oacute; de mi verga y poni&eacute;ndose en cuclillas esper&oacute; su peculiar ducha.<\/p>\n<p>A los pocos segundos le suelto unos siete u ocho chorros de semen que voy dirigiendo hacia mejillas, nariz y boca. Cuando acabo de correrme, Camile me chupetea la punta del glande un poco, buscando las rezagadas y &uacute;ltimas gotitas.<\/p>\n<p>No se limpi&oacute; la cara. Simplemente se restreg&oacute; la lechada por todo su cutis (imitando a una mascarilla facial), y visti&eacute;ndose, se despidi&oacute; de m&iacute; con un beso.<\/p>\n<p>Quedamos para el d&iacute;a siguiente para seguir con las juergas (la de m&uacute;sica, baile y consumiciones; y la de folleteo).<\/p>\n<p>Aquellas vacaciones fueron inolvidables. Aquel matrimonio me invit&oacute; a ir a visitarlos a Par&iacute;s en alguna ocasi&oacute;n. Por supuesto que fui. Me consideraban como a un hijo. La verdad es que casi me convierto en hijo pol&iacute;tico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>41 En los a&ntilde;os 90, cuando yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, en plena era grunge, me cog&iacute; prestada la autocaravana de un t&iacute;o por parte de madre y me dirig&iacute; al sur, a una localidad andaluza. Aunque pod&iacute;a estacionarla en cualquier lugar, prefer&iacute; hacer una reserva en un camping cerca de la playa. 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