{"id":46351,"date":"2024-03-15T01:52:27","date_gmt":"2024-03-15T01:52:27","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-03-15T01:52:27","modified_gmt":"2024-03-15T01:52:27","slug":"trans-gorda-madura-me-termina-cogiendo-encuentro-con-gaby","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/trans-gorda-madura-me-termina-cogiendo-encuentro-con-gaby\/","title":{"rendered":"Trans gorda madura me termina cogiendo (encuentro con Gaby)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46351\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Antes de convertirme en Isis Valeria, yo era un hombre hetero &ldquo;normal&rdquo;; pero en el fondo siempre tuve una fascinaci&oacute;n por la ropa femenina y por las chicas trans y tv. A los 19 a&ntilde;os, comenc&eacute; a usar sitios webs (antes de llamarlos &ldquo;apps&rdquo;) buscando mis primeras conversaciones con chicas trans y tv.<\/p>\n<p>As&iacute; conoc&iacute; a Gaby, una mujer trans en proceso hormonal, madura, de cerca de 50 a&ntilde;os, gordita y de rasgos faciales gruesos, no era una belleza estilizada y abusaba del maquillaje, pero todo eso me excitaba.<\/p>\n<p>Comenzamos a intercambiar mensajes amistosos; primero pens&eacute; que no estaba interesada en m&iacute; y por eso, un poco desesperado por no saber c&oacute;mo llevar la situaci&oacute;n al siguiente nivel, le escrib&iacute; directamente que me parec&iacute;a muy atractiva y que me gustar&iacute;a invitarla a tomar algo. Ella no era de mensajes muy largos, pero me dijo que le gustaba el plan y me dijo c&oacute;mo llegar a su casa; yo, sin mucha experiencia sobre el sexo, pens&eacute; que quer&iacute;a que pasara por ella para ahorrarle el traslado a un caf&eacute; o restaurante.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a su casa una noche de viernes y sali&oacute; a recibirme muy arreglada, con una peluca rubia con much&iacute;simo volumen, maquillaje exuberante y una falda negra corta con vuelo. Como viv&iacute;a en un edificio de departamentos, la segu&iacute; con mi mirada clavada en su culo mientras sub&iacute;a frente a m&iacute; las escaleras. Pod&iacute;a ver su calzoncito negro satinado bajo su falda y se me antojaba sentir esa textura en mi cara.<\/p>\n<p>Me pas&oacute; a su sala, me invit&oacute; agua y platicamos un poco antes de besarme; yo me dejaba hacer por esas manos y esa lengua traviesa de mujer mayor mientras ella me dec&iacute;a cosas como &ldquo;est&aacute;s bien chiquito, mi amor&rdquo;, &ldquo;me gusta tu barbita&rdquo; o me preguntaba cosas como &ldquo;&iquest;ya has estado con una chica como yo?&rdquo;<\/p>\n<p>Entre besos apasionados fuimos a su cama, yo la apretaba a mi cuerpo de su cintura y nalgas. Ella, m&aacute;s h&aacute;bil, me hab&iacute;a quitado sin que me diera cuenta el cintur&oacute;n y estaba bajando mi pantal&oacute;n y mi calz&oacute;n para tomar mi pene entre sus manos, masturbarme apenas unos segundos y empezar a darme la mamada de mi vida: se met&iacute;a mi verga completa, la cubr&iacute;a con sus labios gruesos, me miraba de reojo mientras deslizaba su boca hacia atr&aacute;s, s&oacute;lo para detenerse en mi glande, sacar su lengua y pasarla por todo el glande, para luego abrir la boca y volver a introducir toda mi verga en ella.<\/p>\n<p>Estaba tan a su merced que no not&eacute; cuando sigui&oacute; bes&aacute;ndome alrededor del pene, en mis ingles, mis test&iacute;culos, mis caderas&hellip; As&iacute; segu&iacute;a besando hasta que me rode&oacute;&hellip; de pie, a la orilla de su cama, ella estaba en cuclillas de frente a mis nalgas y comenz&oacute; a besarlas, a morderlas, a nalguearlas&hellip;<\/p>\n<p>Me dec&iacute;a &ldquo;Tienes buen trasero&rdquo;, &ldquo;est&aacute;n muy ricas tus nalgas&rdquo;, &ldquo;s&iacute; est&aacute;s nalg&oacute;n, coraz&oacute;n&rdquo; y, mientras hac&iacute;a todo eso, comenc&eacute; a sentir su lengua traviesa abrirse paso en mi ano. Una sensaci&oacute;n de placer y miedo me invadi&oacute;, pues comenc&eacute; a temer que ella quisiera penetrarme y no al rev&eacute;s. Mis temores pronto se confirmaron: me indic&oacute; con un movimiento de sus manos que me recargara en su cama, con el culo al aire&hellip; mientras se liberaba de su calzoncito negro que despert&oacute; en m&iacute; tanto deseo. Vi su verga gorda y vieja pero muy dura acercarse a mi culo mientras ella me dec&iacute;a, sin ning&uacute;n recato y con una voz naca: &ldquo;Para el culitooo&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo no supe c&oacute;mo reaccionar. Le ped&iacute; que no lo hiciera, pero mi curiosidad y lo caliente de la situaci&oacute;n me jugaron en contra: en lugar de decirle un no tajante, le dije que, como no se hab&iacute;a puesto cond&oacute;n, no me sent&iacute;a a gusto dej&aacute;ndola entrar. &ldquo;No te preocupes, coraz&oacute;n, estoy sana&hellip; pero a mi edad ya se me duerme si busco ahorita un cond&oacute;n. &Aacute;ndale, te voy a cuidar y te lo voy a hacer rico&rdquo;. Esto lo dijo mientras se abr&iacute;a paso entre mis nalgas y me sujetaba bien para que no me zafara; yo, entre el miedo de no hacerla enfadar y lo cachondo que estaba por la situaci&oacute;n, finalmente la dej&eacute; entrar: par&eacute; el &ldquo;culitooo&rdquo; como me lo pidi&oacute; y, aunque de momento doli&oacute; un poco, la Gaby ya estaba dentro de m&iacute;, bombeando y gimiendo con su voz cada vez m&aacute;s grave, dici&eacute;ndome &ldquo;puta&rdquo;, &ldquo;perra&rdquo;, &ldquo;puerca&rdquo;&#8230; &ldquo;&iquest;Te gusta que te cojan, putito?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Quieres mecos, putito?&rdquo; mientras me nalgueaba fuerte y me enterraba las u&ntilde;as en la cadera.<\/p>\n<p>La Gaby se vino r&aacute;pido, se quit&oacute; la peluca sudada del esfuerzo y se acost&oacute; a mi lado. Platicamos mucho esa noche; me besaba los pezones, me apretaba las nalgas y me contaba de sus amantes.<\/p>\n<p>Estuvimos vi&eacute;ndonos as&iacute; mucho tiempo m&aacute;s despu&eacute;s de esa primera vez: ella me dio mis primeros tips de maquillaje, me vio convertirme en Isis Val, me present&oacute; con otros hombres y compartimos machos en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Pero eso, como dicen, es otra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>12 Antes de convertirme en Isis Valeria, yo era un hombre hetero &ldquo;normal&rdquo;; pero en el fondo siempre tuve una fascinaci&oacute;n por la ropa femenina y por las chicas trans y tv. 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