{"id":46430,"date":"2024-03-22T23:00:00","date_gmt":"2024-03-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-03-22T23:00:00","modified_gmt":"2024-03-22T23:00:00","slug":"que-ajustado-le-entra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/que-ajustado-le-entra\/","title":{"rendered":"\u00a1Qu\u00e9 ajustado le entra!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46430\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estoy viviendo en el departamento comprado por nuestros padres despu&eacute;s que mi hermano, diez a&ntilde;os mayor que yo, se casara. De esa manera lo destinado a alquiler pod&iacute;a ahorrarlo para, en el futuro, adquirir algo. Rub&eacute;n de 28 e Irene de 22 contrajeron matrimonio dos a&ntilde;os atr&aacute;s y en ese lapso a ella la vi pocas veces, incluido el noviazgo. En esas escasas oportunidades mi esfuerzo estuvo dedicado a deleitarme con su presencia y tratar de que su esposo no se apercibiera. Desde luego la certera intuici&oacute;n femenina percibi&oacute; en seguida que me ten&iacute;a atado de pies y manos.<\/p>\n<p>Ciertamente estar cerca de ella constitu&iacute;a una deliciosa tortura, pues me encontraba simult&aacute;neamente ante una atracci&oacute;n insalvable junto al sentimiento de deslealtad filial. Su cuerpo pod&iacute;a llevar a las alturas a la imaginaci&oacute;n m&aacute;s rudimentaria. La gestualidad corporal unida a sus facciones y sencillez en el vestir hac&iacute;an pensar en una inocencia no contaminada, aunque su mirada en algunos momentos parec&iacute;a contradecir esa apariencia.<\/p>\n<p>Mi estad&iacute;a transcurr&iacute;a teniendo dos ocupaciones principales, estudiar y ayudar en las tareas hogare&ntilde;as. Era un m&iacute;nimo agradecimiento al matrimonio que cubr&iacute;a con agrado todas mis necesidades. Con el correr del tiempo fuimos logrando la empat&iacute;a que nos hizo m&aacute;s cercanos, en particular con mi cu&ntilde;ada. Y as&iacute;, lentamente, de manera imperceptible, el pudor inicial fue perdiendo fuerza, dando comienzo a mi sufriente placer.<\/p>\n<p>Las vestimentas de a poco cubr&iacute;an menos y los cuidados para tapar se fueron relajando. As&iacute; fue que el salto de cama empez&oacute; abri&eacute;ndose en el escote, luego pas&oacute; a estar desatado y termin&oacute; colgado en la percha. Los pijamas de saco y pantal&oacute;n, derivaron en camis&oacute;n y concluyeron en camisoncito a medio muslo. La progresi&oacute;n fue tan pausada que casi ni me di cuenta de la diferencia entre el comienzo y un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s. Naturalmente las pajas con ella en mi imaginaci&oacute;n fueron incontables, y mis sentimientos eran encontrados, por un lado agradec&iacute;a su exhibicionismo y por otro odiaba su actitud despreocupada, pues era consciente de la tortura a la que me somet&iacute;a.<\/p>\n<p>En ese ambiente viv&iacute;a mediando mi segundo a&ntilde;o de universidad estudiando filosof&iacute;a. En un almuerzo mi cu&ntilde;ada coment&oacute; la preocupaci&oacute;n de sus padres por el estudio de su hermana Alicia. Si bien lo llevaba aceptablemente, una materia del a&ntilde;o anterior la ten&iacute;a a maltraer, le quedaba una oportunidad dentro de quince d&iacute;as y otra a fin de a&ntilde;o. De no aprobar reci&eacute;n podr&iacute;a recibirse al a&ntilde;o siguiente. Cuando pregunt&eacute; cu&aacute;l era dicha materia me contestaron que L&oacute;gica.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pensar que esa herramienta de la filosof&iacute;a me result&oacute; deliciosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Ese comentario m&iacute;o dio pie a Irene para sugerir que quiz&aacute; podr&iacute;a ayudar a la estudiante en esa cuesti&oacute;n que le resultaba tan dificultosa. Habi&eacute;ndole respondido que lo har&iacute;a encantado qued&oacute; en consultar a sus padres.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente me llam&oacute; la suegra de mi hermano pidi&eacute;ndome que fuera a verla pues quer&iacute;a hablar sobre el estudio de su hija menor. Como vivimos en el mismo edificio tuve que subir solo cinco niveles. Despu&eacute;s de charlar sobre los h&aacute;bitos de estudio de la interesada y de un cierto rechazo por la materia, producto de los fracasos anteriores, le di mi parecer. Lo m&aacute;s conveniente era preparar concienzudamente los contenidos y presentarse al examen de fin de a&ntilde;o. Aprobada la propuesta acordamos el m&eacute;todo de trabajo que comenzar&iacute;a en dos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Alicia es una criatura de dieciocho a&ntilde;os que compite en belleza con su hermana mayor a pesar de ser bastante delgada. Quiz&aacute; lo que m&aacute;s resalta es su dulce y femenina manera de conducirse en todo momento. Con ella coordin&eacute; los horarios, la duraci&oacute;n de cada reuni&oacute;n y un tema, para m&iacute;, muy importante.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hay algo que ambos debemos hacer y ayudarnos mutuamente, de lo contrario el fracaso es casi seguro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero poder hacerlo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El asunto es as&iacute;, dos a&ntilde;os de edad nos separan, pero la maduraci&oacute;n es pr&aacute;cticamente la misma. Es decir, yo tengo intereses muy similares a los tuyos, la misma tendencia a la vagancia, iguales ganas de diversi&oacute;n y muchas otras cosas que vos podr&aacute;s imaginar. Todo eso tenemos que vencer en los momentos de estudio. Y eso incluye la vestimenta. Luego por separado podremos darle rienda suelta. Si queremos farra juntos, s&oacute;lo despu&eacute;s del examen. Me vas a ayudar?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te prometo esforzarme&rdquo;.<\/p>\n<p>Tuve la suerte de despertar su entusiasmo y ella puso el empe&ntilde;o de reunir tiempo de estudio y concentraci&oacute;n. Eso permiti&oacute; que lapsos relativamente cortos fueran muy fruct&iacute;feros. Debido a mi pedido de atenci&oacute;n s&oacute;lo al estudio dej&oacute; de llamarme Joaqu&iacute;n reemplaz&aacute;ndolo por &ldquo;El Amargo&rdquo;, a lo que le correspond&iacute; bautiz&aacute;ndola &ldquo;Alm&iacute;bar&rdquo;, apelativos que reemplazaron a nuestros nombres en el trato diario.<\/p>\n<p>La ayuda a Alicia fue mi tercera ocupaci&oacute;n. El d&iacute;a del examen la acompa&ntilde;&eacute; hasta el colegio, qued&aacute;ndome en un bar de las cercan&iacute;as a esperar su salida. Cuando la vi aparecer fui a su encuentro con el coraz&oacute;n oprimido, pues su cara mostraba el ce&ntilde;o fruncido, haciendo pensar un resultado adverso. Al llegar a mi lado salt&oacute;, abraz&aacute;ndome la cintura con las piernas mientras sus brazos ce&ntilde;&iacute;an mi cuello y me cubr&iacute;a la cara de besos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias Amargo, conseguimos un nueve&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mocosa de mierda, casi se me detiene el coraz&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Los gestos de afecto, habitualmente parcos entre los dos quedaron en el pasado, pues ya no hab&iacute;a raz&oacute;n para mantener una cierta distancia. Y as&iacute; el cari&ntilde;o que sent&iacute;a por ella, nacido de una relaci&oacute;n respetuosa, cercana y amable se lo demostr&eacute; con un abrazo prolongado junto a un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>A la alegr&iacute;a de Alicia se agreg&oacute; la felicidad de los padres. Yo mantuve mi inicial negativa a cobrar esa contribuci&oacute;n lo cual redund&oacute; en un beneficio much&iacute;simo mayor. El padre hizo que su yerno le diera los datos para abrir a mi nombre una caja de ahorro bancaria que acreditaba una cantidad similar a mis gastos anuales. Y por otro lado la madre me invit&oacute; a pasar los dos meses de vacaciones en su quinta de verano.<\/p>\n<p>En un abrir y cerrar de ojos llegamos a mitad de diciembre y comienzo de las vacaciones. Mi hermano, que reci&eacute;n estaba libre en la segunda quincena de enero, ir&iacute;a los fines de semana. El viaje lo hicimos las dos hermanas, el matrimonio mayor y yo en el auto de la familia. Era la primera vez que pod&iacute;a observar de cerca de las tres mujeres en ropa liviana acorde a la estaci&oacute;n. Sin duda, en las j&oacute;venes, hab&iacute;an prevalecido los genes de la madre, pues contextura y belleza eran compartidas por las tres.<\/p>\n<p>L&oacute;gicamente nuestra vestimenta m&aacute;s usada fue la ropa de ba&ntilde;o, y la pileta el lugar donde est&aacute;bamos buena parte del d&iacute;a. Los cuerpos de ambas hermanas llamaban la atenci&oacute;n por su belleza y arm&oacute;nicas redondeces. Seg&uacute;n qu&eacute; prenda usara, la delgadez de Alicia hac&iacute;a que la biquini le resultara holgada y, en algunas posiciones, se entrevieran los claros vellos del pubis. Precioso espect&aacute;culo para alegrar la vista.<\/p>\n<p>El segundo d&iacute;a a la tarde, buscando alguna distracci&oacute;n, le propuse jugar al trampol&iacute;n dentro del agua. Consist&iacute;a en que ella se parara sobre mis hombros y yo, tom&aacute;ndola de los tobillos, la ayudara a lanzarse de cabeza lo m&aacute;s lejos posible. La subida implicaba cierta destreza. Si me agachaba un poco, ella poniendo un pie en mi muslo pod&iacute;a llegar con el otro al hombro, luego equilibrarse y por &uacute;ltimo el lanzamiento.<\/p>\n<p>Una de las veces, cuando trat&eacute; de ayudarla en el impulso para subir del muslo al hombro mi mano resbal&oacute;, y la empuj&eacute; con la palma abierta abarcando su entrepierna. Ambos nos sorprendimos del contacto. Mis ojos en los suyos buscando desaprobaci&oacute;n y los de ella en los m&iacute;os para descubrir una previa intencionalidad. Como ninguno vio anormalidad seguimos tranquilamente. Continuamos con lo mismo para adquirir pr&aacute;ctica y alguna vez m&aacute;s sucedi&oacute; el contacto, pero por mayor lapso y ambos disimulando, hasta que se hizo evidente que yo deseaba acariciar y que ella buscaba la caricia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El tiempo de estudio ya pas&oacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad y vos hiciste un buen esfuerzo cuyo premio fue la hermosa nota&rdquo;.<\/p>\n<p>Mis palabras las acompa&ntilde;&eacute; acarici&aacute;ndole la mejilla en una muestra de sincero afecto, pero cuando mi dedo pulgar lleg&oacute; a los labios, ella los abri&oacute; para introducirlo y chuparlo con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>El intento de lograr destreza en la subida a los hombros qued&oacute; en el olvido. Apoy&eacute; mi espalda en la pared, con el agua hasta los hombros, para que ella quedara pegada a mi costado mir&aacute;ndome como si estuvi&eacute;ramos hablando. Mis primeras caricias fueron un simple roce sobre la biquini mientras ella, tomada del borde, simulaba patalear.<\/p>\n<p>Ojos cerrados y boca abierta fueron las se&ntilde;ales de placer que me llevaron a buscar el contacto directo con el vello pubiano y el canal que esos pelitos velaban, pero controlando la calentura, pues no deb&iacute;a precipitarme y ahuyentar esa maravilla de mujercita. Para favorecer la lubricaci&oacute;n interior, con &iacute;ndice y pulgar presionado los labios, inici&eacute; el movimiento de subir y bajar para que la mucosa frotara el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Sus manos apretando fuertemente mi brazo, que hac&iacute;a movimiento de vaiv&eacute;n, junto a un quejido me indicaron que pod&iacute;a ingresar en la grieta sin provocar escozor. Fue la tarea que asumi&oacute; el dedo mayor comenzando con c&iacute;rculos alrededor del botoncito, bajando hasta el ingreso a la vagina, donde repet&iacute;a el recorrido circular sin penetrar, para regresar al inicio.<\/p>\n<p>El paso siguiente fue impensado. En la caricia alrededor del agujerito, un s&uacute;bito movimiento de su pelvis provoc&oacute; el ingreso &iacute;ntegro del dedo, ajustado pero sin obst&aacute;culo. La corrida la sent&iacute; con apretones vaginales, un gemido rugiente, las u&ntilde;as surcando mi antebrazo y sus dientes marc&aacute;ndome el hombro. Ya calmada trat&oacute; de borrar, con besos, las marcas de su placer.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perd&oacute;n, perd&oacute;n, lo hice sin querer&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tu placer vale la pena, pero por favor, no lo hagas muy seguido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos a la otra orilla, que ah&iacute; nos tapa el ligustro. Ahora ni siquiera puedo darte un beso sin ser observados&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras camin&aacute;bamos escuchamos la voz de su padre diciendo que iban hasta el centro a realizar algunas compras. Ya a cubierto, bocas y manos asumieron el protagonismo. Chupar la lengua de esa criatura era una delicia y, a tenor de sus apagados gemidos, para ella resultaba muy placentero. Y ese placer lo evidenciaban su voz y la fuerza y movimiento conque sus manos bat&iacute;an mi pija. Para no correrme la tuve que parar, pues no pensaba desperdiciar semen en el agua. Sent&aacute;ndome en la orilla llev&eacute; suavemente su cabeza hasta tocar sus labios con el glande mientras nos mir&aacute;bamos mutuamente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca lo hice&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si aplic&aacute;s la misma dulzura que al besar seguro te va a salir maravilloso y en menos que canta un gallo vas a tener mi leche en tu boca si no la saco a tiempo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pruebo, si no me gusta lo escupo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; Alm&iacute;bar, que bien combin&aacute;s caricia y succi&oacute;n. S&iacute; chiquita chup&aacute;, chup&aacute; que ah&iacute; va, tragalo preciosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Fueron cuatro disparos que gustosamente hizo pasar por la garganta.<\/p>\n<p>En ese momento levant&eacute; la vista y me encontr&eacute; con Irene que, desde una ventana del primer piso, hab&iacute;a sido espectadora privilegiada de tan maravillosa mamada. Al parecer el espect&aacute;culo no hab&iacute;a sido de su agrado, a juzgar por la seriedad de su cara. De esa distracci&oacute;n me sac&oacute; la voz de Alicia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero que me llen&eacute;s la panza de leche, ven&iacute;, vamos al vestuario&rdquo;.<\/p>\n<p>Caminando juntos los pocos metros que hab&iacute;a hasta la puerta, de reojo, vi que mi cu&ntilde;ada segu&iacute;a inm&oacute;vil en la ventana, presencia no percibida por mi compa&ntilde;era de placer. La dej&eacute; entrar primero y, como quien cerraba la puerta mir&eacute; hacia la observadora que permanec&iacute;a inm&oacute;vil y la salud&eacute; con la mano. No me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Al darme vuelta tuve una visi&oacute;n maravillosa, Alicia estaba totalmente desnuda, acostada de espaldas en el largo banco, con las rodillas en los hombros y sus manos abriendo su preciosa y delicada conchita; esa peque&ntilde;a grieta de placer mostraba, arriba el botoncito fuera del capuch&oacute;n, abajo la abertura que invitaba a entrar y entre ambas partes el canal rosado, brillante de flujo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aqu&iacute; Amargo, aqu&iacute; te quiero&rdquo;.<\/p>\n<p>Como un aut&oacute;mata, obnubilado por la visi&oacute;n, enfrent&eacute; ese tesoro, al que trat&eacute; de cubrir abriendo al m&aacute;ximo la boca aunque no llegu&eacute; a abarcarlo, por lo que me puse a lamer, chupar y tragar flujo, todo ello al son de quejidos gozosos. Al aproximarse al orgasmo, mientras rug&iacute;a apretaba mi cabeza como queri&eacute;ndola introducir, hasta que sobrevino un instante de tensi&oacute;n corporal generalizada junto al grito &ldquo;Ya!!!&rdquo; finalizando en una laxitud que parec&iacute;a desvanecimiento.<\/p>\n<p>Ante eso me incorpor&eacute; quedando sentado a caballo del banco, saboreando el jugo femenino que a&uacute;n ba&ntilde;aba mis labios y contemplando la hermosa figura delgada que, con las piernas separadas mostraba l&iacute;quido manando de la conchita entreabierta, mientras ojos cerrados y facciones distendidas indicaban un estado de sopor profundo despu&eacute;s de la tensi&oacute;n vivida.<\/p>\n<p>Cuando vi que empezaba a salir de ese letargo me arrodill&eacute; en el piso, sent&aacute;ndome sobre los talones a la altura de sus hombros, para que tuviera un despertar afectuoso y as&iacute; recorr&iacute; p&aacute;rpados, mejilla boca, cuello y pechos con manos y labios.<\/p>\n<p>Al parecer mis caricias surtieron efecto pues al abrir los ojos y verme sonri&oacute;, el camino estaba libre, me ergu&iacute; y puse el glande entre sus labios recibiendo un delicado beso.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lubricalo bien mi cielo, as&iacute; te entra hasta la empu&ntilde;adura&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; querido, con gusto lo voy a preparar porque soy estrecha&rdquo;.<\/p>\n<p>Con la pija cubierta de saliva me acost&eacute; de espaldas a lo largo del banco.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ven&iacute; Alm&iacute;bar, sentate a caballo pero de espaldas y te tom&aacute;s de mis tobillos, as&iacute; vos control&aacute;s la entrada y yo podr&eacute; sostenerte de las nalgas&rdquo;.<\/p>\n<p>Nunca imagin&eacute; ser part&iacute;cipe de un espect&aacute;culo tan excitante, mientras una mano sosten&iacute;a vertical mi miembro la otra orientaba la aproximaci&oacute;n de esos dos globos separados por la hendidura que mostraba, arriba el orificio estriado y abajo una conchita con los labios separados y enmarcando la boca que parec&iacute;a llamar al glande que la enfrentaba y se aproximaba lentamente. Estaba terminando de ingresar la cabeza cuando par&eacute; por pedido de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Ah&iacute; nom&aacute;s! Estoy sintiendo c&oacute;mo se me abre, ahora ir&eacute; bajando a medida que vaya dilatando&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cuando est&eacute; por acabar te levanto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;No!, ma&ntilde;ana me viene la regla, ahora que la tengo entera dame fuerte, quiero otra corrida. Qu&eacute; me est&aacute;s haciendo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Acariciando este culito precioso, te resulta inc&oacute;modo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, simplemente es algo nuevo y por eso me result&oacute; extra&ntilde;o, pero me gusta&rdquo;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a que aprovechar esa complacencia que podr&iacute;a aumentar su placer acelerando el orgasmo, cosa que me conven&iacute;a pues me encontraba en desventaja y no quer&iacute;a que ella se quedara con las ganas. Entonces con una palma apoyada en una nalga y el pulgar recorriendo y presionando el anillo, ocup&eacute; la otra adelante, los dedos frente al cl&iacute;toris para que el movimiento de ella para ensartarse tambi&eacute;n causara la frotaci&oacute;n. As&iacute; fue que por primera vez presenci&eacute; extasiado c&oacute;mo mi verga, al salir arrastraba hacia afuera la mucosa vaginal, y al entrar la volv&iacute;a a su lugar, hasta que contracciones musculares de ese estrecho conducto me orde&ntilde;aron de tal manera que unos pocos disparos me dejaron extenuado.<\/p>\n<p>Cuando salimos, agotados despu&eacute;s del encuentro amoroso, mientras &iacute;bamos hacia la pileta vi que mi cu&ntilde;ada se dirig&iacute;a al mismo lugar. En tanto Alicia decidi&oacute; ir a su pieza para lavarse bien, me tir&eacute; sobre la reposera vac&iacute;a a unos metros de Irene y tom&eacute; el libro que ten&iacute;a a medio leer; pasados unos minutos me habl&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te pasa algo conmigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nada en general, pero como hace un rato no me devolviste el saludo y ahora veo cara de pocos amigos, mejor estar callado y lejos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te respond&iacute; porque era como estar de acuerdo con lo que le hac&eacute;s a mi hermana&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y no se te ocurri&oacute; que quiz&aacute; se preste gustosa a hacerlo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No lo creo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; maravilla, me acabo de enterar que tengo poder suficiente para inducir a una persona a obrar en contra de su voluntad. Tendr&iacute;a que probar con vos a ver si da resultado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Si ser&aacute;s degenerado!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Degenerado por desear a una mujer hermosa, que adem&aacute;s me viene calentando desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mentiroso, vos te calent&aacute;s solo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, pero la que muestra a cada rato tetas y entrepierna sos vos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo no muestro nada, ser&aacute; que sin querer se me v&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sobre tus intenciones no puedo hablar, pero nadie te impone andar sin corpi&ntilde;o y menos ponerte en cuclillas separando bien las rodillas cuando us&aacute;s un camis&oacute;n corto. Si ante eso un adolescente no sufre una soberana calentura es que se encuentra al borde de la muerte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mejor terminemos con esto que ah&iacute; viene mi hermana&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Como vos quieras, de paso pod&eacute;s aprovechar y preguntarle si la estoy forzando a algo que no quiere&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s loco si pens&aacute;s que voy a hacer eso&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute; mi lectura mientras ellas hablaban. Esa noche fue marat&oacute;nica. Elegimos mi pieza pues a la de ella sus padres pod&iacute;an irrumpir sin aviso, en cambio a la m&iacute;a no. Est&aacute;bamos descansando del primer orgasmo cuando son&oacute; el tel&eacute;fono mostrando un mensaje entrante de su hermana, lo abri&oacute; y luego de leerlo me lo mostr&oacute; sonriendo &ldquo;Me parece bien que goc&eacute;s como una burra pero no es necesario que se enteren los vecinos&rdquo;<\/p>\n<p>A las tres de la ma&ntilde;ana, con cara de agotada, parti&oacute; para su dormitorio pues en a eso de las nueve la buscaban ya que ten&iacute;a programados siete d&iacute;as en casa de una amiga. Al levantarme y despu&eacute;s de desayunar fui a la pileta, encontr&aacute;ndome con Irene tomando sol.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Alicia ya se fue?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con inmensa suerte, de lo contrario tendr&iacute;a que aguantar las instrucciones, gritos y quejidos cuatro d&iacute;as m&aacute;s hasta que llegue tu hermano para calmar mis ganas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si no sonara como un atrevimiento me ofrecer&iacute;a como un remedio provisorio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Degenerado, ella gritaba como si la estuvieran matando y ahora pretend&eacute;s lo mismo conmigo, qu&eacute; le har&iacute;as a la pobre&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es que tiene una alta sensibilidad, al punto que solt&oacute; un quejido fuerte cuando apenas le mord&iacute; el pez&oacute;n, aunque el primer grito correspondi&oacute; a la acci&oacute;n de mi lengua que, partiendo del culito pas&oacute;, por el perineo, sigui&oacute; por la hendidura de la conchita para terminar prendida al cl&iacute;toris que ella misma hab&iacute;a dejado descubierto corriendo el capuch&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras hablaba pude ver que Irene se remov&iacute;a en el asiento apretando los muslos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No necesit&aacute;s ser tan expl&iacute;cito&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es la manera que se entienda si los sonidos bucales se originaban en una sensaci&oacute;n placentera o dolorosa&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me parece que tu intenci&oacute;n no es otra que aumentar la calentura que traigo de anoche y as&iacute; torturarme&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cosa que me encantar&iacute;a, pero si sucede es al margen de lo que pretendo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y entonces qu&eacute; hace tu mano sobre mi muslo subiendo hacia donde nadie la llam&oacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Fue algo inconsciente pues la piel tersa y suave invita a la caricia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esa excusa ni vos la cre&eacute;s, adem&aacute;s sos un sucio recorriendo con la lengua la entrada posterior de mi hermana&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si mi hermano no te lo hace tendr&eacute; que hablar seriamente con &eacute;l, no sea que otro te haga descubrir ese placer y saque partido de ello&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni se te ocurra, a ver si le da por eso y se olvida que lo principal ahora es pre&ntilde;arme de una vez&rdquo;.<\/p>\n<p>Un nuevo movimiento para acomodarse la hizo separar los muslos permiti&eacute;ndome ver una peque&ntilde;a mancha de humedad en la tela de la entrepierna, que ocult&oacute; poniendo la toalla pero sin sacar mi mano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces se lo dir&eacute; despu&eacute;s de producido el embarazo, aunque esta pr&aacute;ctica favorecer&iacute;a tu pre&ntilde;ez pues lo excitar&iacute;a de tal manera que sus test&iacute;culos producir&iacute;an a destajo espermatozoides m&aacute;s fuertes y veloces&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mentiroso esa fisiolog&iacute;a es digna del suplemento deportivo de un diario de cuarta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos sab&eacute;s que yo no miento, dejame que te acaricie levemente, si te provoca rechazo o simplemente no te gusta, te prometo parar y no molestarte con este tema nunca m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero no arrepentirme de aceptar pero jurame que vas a frenar si te lo pido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te juro que voy a hacer todo lo que me pidas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lubricando mi dedo m&aacute;s largo para acariciarte sin provocar molestias&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No puedo creer que tan mansamente me deje tocar ah&iacute;, sos un asqueroso, no, no empuj&eacute;s, &iexcl;desgraciado!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No estoy empujando, s&oacute;lo hago leves presiones con la yema del dedo, te incomoda la caricia?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sos un perverso superlativo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es posible, pero casi seguro que lo vas a disfrutar&rdquo;.<\/p>\n<p>Y se movi&oacute; como d&aacute;ndome la raz&oacute;n sin decir una palabra, pues un peque&ntilde;o empuje hizo que dos falanges ingresaran aunque ajustadamente. Cuando vi que cerr&oacute; los ojos sin fruncir el ce&ntilde;o, en franca se&ntilde;al de complacencia, me alegr&eacute; pues el camino lo daba por allanado, cuando se produjo un cambio inesperado. Si expresar disgusto, pero con cara seria, me tom&oacute; con ambas manos de las mejillas para mirarme fijamente estando su cara a pocos cent&iacute;metros de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Joaqu&iacute;n te quiero mucho pero lo que estamos haciendo no est&aacute; bien, en este momento me siento una puta que goza haci&eacute;ndose meter mano por su cu&ntilde;ado. Ambos estamos aportando para que esto suceda y yo no tengo fuerzas suficientes para la atracci&oacute;n que vos me provoc&aacute;s, me ayudar&iacute;as a superar ese deseo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy a ayudarte en la medida de mis fuerzas, te mentir&iacute;a si diera por seguro lograrlo&rdquo;.<\/p>\n<p>Con su mano hizo salir el dedo intruso y se levant&oacute; d&aacute;ndome un suave beso en los labios.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias chiquito, te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>Naturalmente el dolor de bolas lo tuve que calmar con un trabajo de artesan&iacute;a manual, y fui fiel a mi palabra haciendo un esfuerzo inmenso en tratar de sepultar esa atracci&oacute;n que me ten&iacute;a a maltraer.<\/p>\n<p>La primera semana en la quinta me permiti&oacute; conocer m&aacute;s de cerca a los suegros de mi hermano. Eugenia y Facundo se me mostraron como dos personas de trato agradable, educados y cultos. &Eacute;l hab&iacute;a superado los sesenta, y ella era veinte a&ntilde;os menor; ambos joviales acordes a la edad.<\/p>\n<p>Lo usual era que amistades, tanto del matrimonio mayor cuanto de las hijas, llegaran de visita sobre todo los fines de semana, siendo buen remedio para evitar la aburrida rutina. El cambio de ritmo se produjo un domingo pues Alicia pasaba unos d&iacute;as en casa de una amiga, mi hermano y su esposa haciendo cuatro d&iacute;as de playa y Facundo viajando a la ciudad despu&eacute;s de almuerzo; al d&iacute;a siguiente, temprano, ten&iacute;a control m&eacute;dico despu&eacute;s de su operaci&oacute;n de pr&oacute;stata.<\/p>\n<p>Luego de una corta siesta baj&eacute; a la pileta donde Eugenia tomaba sol sobre la reposera con el respaldo levemente inclinado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lleg&aacute;s justo, hace tiempo que quiero hacerte una pregunta y no encontraba la oportunidad. Aprovecho ahora que estamos solos y sin posibilidad de interrupci&oacute;n. &iquest;Es verdad que cuando iban a comenzar el estudio con Alicia le pediste que no te tentara?&rdquo;<\/p>\n<p>Para charlar c&oacute;modo me sent&eacute; en el piso con las piernas cruzadas, al lado de ella pero d&aacute;ndole frente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, aunque quiz&aacute; lo hice con otras palabras, ese era el sentido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me pod&eacute;s contar el por qu&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es simple. Ella es una joven muy linda y tremendamente deseable. Por otro lado yo, joven como ella, y con bajas defensas ante una mujer atrayente, si era tentado, no me iba a poder concentrar en el estudio y el fracaso era seguro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y ella lo cumpli&oacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Totalmente, por eso aprendi&oacute; la materia y obtuvo una nota excelente&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es en serio que sos f&aacute;cil de tentar?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Podr&iacute;a ser m&aacute;s expl&iacute;cito pero temo molestarte pareciendo grosero&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Contame, no me vas a molestar&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por ejemplo, si un d&iacute;a hubiera llegado con minifalda, en lugar de explicarle la definici&oacute;n de &ldquo;imposible&rdquo; iba a estar pendiente de verle la bombacha. Logrado el objetivo, en vez de imaginar un &ldquo;silogismo&rdquo; para ejemplificar, mi mente estar&iacute;a divagando sobre lo que la prenda tapaba, si la excitaci&oacute;n har&iacute;a que los labios se separen, si cuan delicioso pueda ser el flujo de su corrida, si su conducto vaginal me oprimir&aacute; como un guante, etc. Y esto es una peque&ntilde;a parte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que si ten&eacute;s a la vista la entrepierna de mi malla te tentar&iacute;as&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras hablaba flexion&oacute; la rodilla y abri&oacute; los muslos. El color amarillo que cubr&iacute;a esa atrayente parte mostraba levemente los labios separados por una suave l&iacute;nea. El efecto fue como un trance hipn&oacute;tico quedando con la vista clavada en la uni&oacute;n de ambas piernas, mientras mi virilidad empezaba a tomar cuerpo. Su voz me saco de la enso&ntilde;aci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No me contestaste, hubo tentaci&oacute;n?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro, pero si ten&eacute;s dudas mir&aacute; la pernera de mi bermuda&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Parece que se me fue la mano&rdquo;.<\/p>\n<p>Y empez&oacute; a deshacer el movimiento. De inmediato puse la palma de mi mano sobre su rodilla ejerciendo una peque&ntilde;a presi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, no me prives de esta deliciosa vista&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Soy casada, Facundo es un muy buen hombre y ambos nos amamos sinceramente&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Estoy convencido que es as&iacute;, pero tengo la sensaci&oacute;n que en el plano estrictamente carnal hay un ligero desencuentro&rdquo;.<\/p>\n<p>El movimiento de estirar y juntar las piernas tuvo una s&uacute;bita aceleraci&oacute;n mientras sus facciones adquir&iacute;an seriedad.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No existe tal desencuentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perd&oacute;n, mi comentario estuvo fuera de lugar. Voy adentro a tomar agua fresca, te traigo algo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, tra&eacute; dos latas de cerveza y tom&aacute; una conmigo&rdquo;.<\/p>\n<p>Su expresi&oacute;n facial se hab&iacute;a suavizado, lo que me dio una cierta tranquilidad. Al regresar con los dos envases vi que se hab&iacute;a movido. Abr&iacute; una lata, se la acerqu&eacute; y cuando me iba a sentar al borde de la pileta me llam&oacute; para que lo hiciera en el espacio libre, al lado y de frente a ella. Mientras hablaba su mirada estaba enfocada en un punto indefinido al frente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te ruego que lo que vas a escuchar no salga de vos. Me da much&iacute;sima verg&uuml;enza reconocer que la ausencia de sexo me tiene mal. Hace ocho meses, desde que a Facundo lo operaron de un c&aacute;ncer de pr&oacute;stata, que no tenemos intimidad, y &eacute;l sufre porque intuye mis necesidades y no las puede cubrir. Por otro lado desde ning&uacute;n punto de vista merece ser enga&ntilde;ado aunque yo me suba por las paredes de ganas. Este es mi drama&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lamento tu encrucijada. Y lo lamento en particular porque existe el peligro de generarse una situaci&oacute;n muy injusta. Lo peor de todo es que a ese estado se llega de manera casi imperceptible y a contrapelo de los sentimientos conscientes. Tratar&eacute; de explicarme. Tu marido, a quien am&aacute;s profundamente, no es culpable de que vos no tengas el placer que merec&eacute;s. A pesar de eso es posible, que con el correr del tiempo y sin darte cuenta, lo asocies a &eacute;l con tu frustraci&oacute;n y, sin pensarlo ni quererlo, tu trato diario se transforme en agresivo y despectivo. De esa manera sufrir&aacute; por la enfermedad y por tu desprecio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No lo hab&iacute;a pensado&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras habl&aacute;bamos ella nuevamente hab&iacute;a vuelto a la posici&oacute;n anterior, pero al estar ambos tan cerca, su rodilla qued&oacute; apoyada en mi muslo. Por supuesto que aprovech&eacute; la oportunidad para recorrer esa piel tersa con la palma de la mano, haciendo aproximaciones sucesivas hacia su sexo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El otro camino es satisfacer tus ganas fuera de la pareja. En este caso no debiera atormentarte tanto la culpabilidad. Vos no pretend&eacute;s enga&ntilde;ar, ser infiel, o traicionar sino calmar un deseo leg&iacute;timo y natural que, por cosas de la vida, no pod&eacute;s darle curso en el &aacute;mbito de tu matrimonio. Como si fuera un efecto secundario no deseado ni buscado. Naturalmente con la m&aacute;xima reserva, pues aunque Facundo lo aceptara igual ser&aacute; doloroso para ambos y, muy probablemente, ese pesar ensombrezca el placer&rdquo;.<\/p>\n<p>Ya mis dedos rozaban la costura de la malla, y al ver que ella cerraba los ojos apoyando la nuca en el respaldo, en actitud de entrega, segu&iacute; mi razonamiento sin detener el avance de la mano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pareciera que est&aacute;s comprimida a elegir analizando cu&aacute;l de las dos opciones es la m&aacute;s soportable, porque ninguna es totalmente buena&rdquo;.<\/p>\n<p>Su respuesta fue un gemido atenuado, evidente efecto de la caricia que mi mano prodigaba a su conchita por encima de la malla. Esa contestaci&oacute;n me llev&oacute; a ingresar por debajo de la tela, d&aacute;ndome con una profusi&oacute;n de flujo mojando el vello p&uacute;bico, por lo que mi dedo mayor se desliz&oacute; &aacute;gilmente entre los labios. Los recorridos por el canal, haciendo c&iacute;rculos en el ingreso a la vagina y alrededor del cl&iacute;toris, fueron acompa&ntilde;ados por un incremento en el volumen de sus ayes placenteros.<\/p>\n<p>Me di cuenta de la inminencia de su corrida cuando con sus manos tom&oacute; mi mu&ntilde;eca y precipit&oacute; el ingreso de dos dedos hasta la profundidad de su cueva, se encorv&oacute; hacia adelante pegando la barbilla al pecho, cerr&oacute; los ojos y, mientras manten&iacute;a inm&oacute;vil mi brazo, con r&aacute;pidos movimientos de cadera produc&iacute;a el movimiento de entrada y salida. El momento del orgasmo fue anunciado con un s&iacute; largu&iacute;simo, la crispaci&oacute;n de sus facciones, y la fuerza ejercida en mi brazo para ahondar al m&aacute;ximo la penetraci&oacute;n digital.<\/p>\n<p>Cuando se repuso de la tensi&oacute;n, en silencio y sin mirarme, se levant&oacute; de la reposera caminando con rapidez hacia la casa. Naturalmente no esperaba esa actitud, lo que me desconcert&oacute; y preocup&oacute;. Algunos minutos pas&eacute; elaborando hip&oacute;tesis explicativas sin encontrar una satisfactoria, por lo que, decidido a salir del brete, fui a buscarla.<\/p>\n<p>Estaba en su dormitorio sobre la cama, de costado dando la espalda a la puerta, y la cara sepultada en la almohada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puedo hablar un minuto con vos?&rdquo;<\/p>\n<p>Su voz fue casi un susurro.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, pas&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; sent&aacute;ndome sobre los talones en el piso a su lado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor perdoname si en algo te ofend&iacute; o molest&eacute;. Quiz&aacute; me equivoqu&eacute;, pero cre&iacute; hacer algo conforme a tu deseo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y ten&eacute;s raz&oacute;n. Escap&eacute; de tu lado por verg&uuml;enza, por haberme exhibido, entregado y gozado como una yegua&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No debieras torturarte con eso. Es perfectamente comprensible que un deseo natural, largo tiempo reprimido haga explosi&oacute;n, anulando raz&oacute;n y voluntad&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y adem&aacute;s fui ego&iacute;sta pues, satisfechas mis ansias, me fui dej&aacute;ndote a medio camino&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me dej&aacute;s arreglar ese peque&ntilde;o desencuentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, por favor, hacelo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esta situaci&oacute;n hay que solucionarla. Date vuelta y m&iacute;rame, quiero que lo hablemos tranquilos, sin vueltas, simplemente tratando de asumir la realidad que nos toca vivir, dejando de lado cualquier tipo de evasi&oacute;n. Es verdad que te deseo y mucho, pero m&aacute;s que calmar mis impulsos prefiero aportar algo que te ayude. Por eso te ruego que ante la m&aacute;s m&iacute;nima incomodidad me lo hagas saber. Pude ser claro?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te entend&iacute; bien, pero igual me da mucha verg&uuml;enza&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiz&aacute; repita algo de lo que te dije en la pileta, pero lo hago para seguir la ilaci&oacute;n. No deb&eacute;s sentirte culpable porque tu organismo responda con normalidad, tampoco sos responsable de la enfermedad de tu marido, y que &eacute;l no pueda satisfacer tus necesidades instintivas es al margen de su voluntad. Las circunstancias actuales son fruto del azar, incluida mi presencia. Entiendo que este no es el remedio m&aacute;s deseable pero es lo que hay, y ser&iacute;a una pena que el sentimiento de culpa transforme esto en una mera descarga fisiol&oacute;gica. Pon&eacute; la mente en blanco y d&eacute;jame darte placer&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es que no puedo creer que el deseo anule totalmente mi voluntad&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos sos una buena mujer, y eso se nota en tus roles de madre y esposa, pero ahora est&aacute;s en el papel de una hembra ardiendo, jug&aacute; este otro papel con la misma pasi&oacute;n. Ahora date vuelta, as&iacute;, sobre las rodillas levantando las nalgas, te voy a correr la malla para que te abras la conchita con las manos y as&iacute; poner la punta de la pija en la entrada, luego solt&aacute; los labios para que abracen la cabecita&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, entr&aacute; despacio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Primero me voy a deleitar con estos cortos empujes, sintiendo la caricia de esa boca que se abre y se cierra. Ay preciosa, voy a parar porque tengo la leche a punto de salir, qu&eacute;date quietita. Ahora s&iacute; hermosura, retroced&eacute; graduando el ingreso, y perdoname si duro poco, pues estoy al borde de la explosi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Luego de unos cuantos movimientos de vaiv&eacute;n, al girar un poco la cabeza me fijo en su pie; la planta encorvada con los dedos estirados como queriendo tocar el empeine tensionados al m&aacute;ximo, era se&ntilde;al inequ&iacute;voca del placer cercano al orgasmo. Era el momento de precipitar mi eyaculaci&oacute;n, engarfi&eacute; mis dedos a los costados de sus nalgas y en tres golpes secos de pelvis empec&eacute; la corrida manteni&eacute;ndola firmemente penetrada hasta el mango.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Santo cielo! Est&aacute;s palpitando dentro m&iacute;o, me est&aacute;s llenado de leche, s&iacute; chiquito, haceme acabar como una burra, &iexcl;ay qu&eacute; gusssto!&rdquo;<\/p>\n<p>Y se dej&oacute; ir hacia adelante, yo cubri&eacute;ndola; cuando me levant&eacute; ella se tap&oacute; con el cubrecama quedando hecha un ovillo, por lo que ante ese mudo pedido de soledad volv&iacute; a la pileta donde nad&eacute; un rato tratando de calmarme y poder asimilar lo sucedido.<\/p>\n<p>En el momento de la cena nos juntamos nuevamente y, al terminar cuando le dije que yo me encargar&iacute;a de la vajilla usada, se despidi&oacute; partiendo rumbo a su dormitorio. Esperando el sue&ntilde;o me qued&eacute; viendo un partido de f&uacute;tbol, y concentrado estaba cuando de reojo la vi acercarse, en camis&oacute;n, con la cabeza baja, seria y en silencio; mi estupor fue may&uacute;sculo cuando se arrodill&oacute; abrazando mis piernas y poniendo su mejilla sobre mis muslos hablaba con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, dej&aacute; que me d&eacute; en el gusto, pero no me mir&eacute;s, me da verg&uuml;enza ser tan puta, no me reconozco pidiendo de esta manera sexo, te ruego no pienses mal pero necesito m&aacute;s de lo que hiciste esta tarde&rdquo;.<\/p>\n<p>Y volcando mi cabeza hacia atr&aacute;s me abandon&eacute; a sus deseos sintiendo que desabrochando el pantal&oacute;n saco fuera mi pija para pasarla por sus mejillas y engullirla ansiosamente, pero en seguida me di cuenta que era la oportunidad de corresponderle de la misma manera as&iacute; que la tend&iacute; en la alfombra para que ambos nos sabore&aacute;ramos. Mi comida de conchita la llev&oacute; al primer orgasmo pero no interrump&iacute; la labor, simplemente disminu&iacute; la intensidad dedic&aacute;ndome a beber sus jugos hasta que la sent&iacute; repuesta, ah&iacute; cerr&eacute; los labios sobre el bot&oacute;n descapuchado como si fuera un pez&oacute;n para aproximarla a la segunda corrida que la tuvo cuando yo sentado y ella, horcajada en mis muslos, ten&iacute;a la vagina totalmente ocupada por el miembro que antes chupaba.<\/p>\n<p>En esta oportunidad mi deleite super&oacute; ampliamente el producido por mi verga dentro de su conducto, pues ella, con la frente apoyada en mi hombro, acompa&ntilde;aba las subidas y bajadas con palabras que expresaban el deseo que sent&iacute;a y lo que quer&iacute;a que yo haga para satisfacerlo. Por supuesto su voz nada ten&iacute;a que ver con su habitual dulzura, ahora hablaba la hembra necesitada que con fiereza se clavaba una y otra vez.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;S&iacute; papito, cogete a esta yegua caliente, taladrala a esta puta si remedio, culeala a esta burra arrecha, m&aacute;s, m&aacute;s, ahora, yaaa!&rdquo;<\/p>\n<p>Presumo que su sue&ntilde;o habr&aacute; sido tan profundo como el m&iacute;o ya que desayunamos despu&eacute;s de la diez de la ma&ntilde;ana mostrando ambos semblantes rejuvenecidos luego de tan satisfactorio esfuerzo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de las trece almorzamos juntos los dos matrimonios y yo; terminada la sobremesa sal&iacute; a fumar y se me acerca Irene.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dado que nos tenemos confianza, acept&aacute;s una pregunta indiscreta?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La acepto, pero no s&eacute; si la contestar&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ten&eacute;s sexo con mi madre?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, y si fuera as&iacute; no te lo dir&iacute;a. Por qu&eacute; la pregunta?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Generalmente para los hombres no es f&aacute;cilmente perceptible, pero para nosotras s&iacute;, y con frecuencia acertamos. El viernes cuando me fui estaba con su habitual cara de necesitada y el lunes al regresar la encontr&eacute; con expresi&oacute;n de muy satisfecha. De ah&iacute; a concluir que vos sos el responsable es m&aacute;s f&aacute;cil que la tabla del uno&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya en tren de preguntas &iacute;ntimas, y vos c&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, y si estuviera necesitada no te lo contar&iacute;a&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; l&aacute;stima no tener la sensibilidad suficiente para percibir tu estado, porque en caso afirmativo aprovechar&iacute;a que estoy con el instinto estimulado y al galope&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hijo de puta, perverso, degenerado, decirle eso a tu cu&ntilde;ada, tiraste a la basura tu promesa de ayudarme&rdquo;.<\/p>\n<p>El regreso de Alicia se produjo una semana despu&eacute;s y naturalmente mi recepci&oacute;n fue con el afecto de siempre sin que nada hiciera presumir una relaci&oacute;n m&aacute;s cercana. Un poco m&aacute;s tarde quedamos los dos solos en la pileta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Amargo, tengo que decirte algo que quiz&aacute; no te guste&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esa posibilidad hay que considerarla muy remota, contame&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me puse de novia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s feliz&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mucho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso es lo &uacute;nico que importa, adem&aacute;s estoy contento de que alguien haya despertado tu amor, yo solo soy un amigo que en ning&uacute;n momento quiere transformarse en obst&aacute;culo para esa felicidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Y ratificando ese sentir le tom&eacute; la cabeza para darle un beso en la frente.<\/p>\n<p>Finalizado el per&iacute;odo de descanso en la quinta mis encuentros con Eugenia fueron espor&aacute;dicos en funci&oacute;n sus necesidades y de tener el departamento libre. La gran novedad se present&oacute; un viernes minutos antes del almuerzo, cuando Irene llam&oacute; por tel&eacute;fono a su madre en mi presencia pregunt&aacute;ndole si yo pod&iacute;a esa noche cenar con ellos, pues ten&iacute;a pensado salir de compras con unas amigas y luego comer por ah&iacute;. Por otro lado mi hermano, al salir del trabajo, se juntaba con sus amigos en la habitual reuni&oacute;n semanal. Todo eso hubiera resultado normal de no haber terminado como lo hizo, y mir&aacute;ndome a los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A las seis de la tarde salgo y no creo volver antes de medianoche&rdquo;.<\/p>\n<p>La manera de decirlo, precisando el tiempo que, fuera de m&iacute;, nadie estar&iacute;a en el departamento, eran detalles muy elocuentes sobre el sentido que quer&iacute;a manifestar. Luego de cortar la llamada se dirigi&oacute; a m&iacute;, con la cara seria y un tono de voz monocorde de simple cordialidad, conmovi&eacute;ndome m&aacute;s que un sismo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero que el men&uacute; de mi madre sea de tu agrado&rdquo;.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de que mi respuesta tuviera el mismo grado de seriedad que su deseo, pues no solo era verdad sino que una sonrisa hubiera degradado su cabal significado. Ella era una respetable mujer, pero mujer al fin, y yo me sent&iacute;a deudor por ser aceptado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro, porque tu mam&aacute; sabe hacer delicias&rdquo;.<\/p>\n<p>El lapso hasta el momento de partida de mi cu&ntilde;ada tuvo visos de eternidad y, si bien no ten&iacute;a certeza sobre la venida de su madre, mi deseo era el culpable de la ansiedad que me dominaba. Decid&iacute; quedarme en el dormitorio, haci&eacute;ndome de estudiar y vistiendo solo remera y b&oacute;xer. Mi coraz&oacute;n tuvo una s&uacute;bita aceleraci&oacute;n cuando escuch&eacute; abrirse la puerta de entrada, significando que hab&iacute;a usado la llave que ellos ten&iacute;an. Cuando escuch&eacute; ruidos en la cocina fui encontr&aacute;ndola arrodillada mirando los estantes bajo la mesada. Al verme por el rabillo del ojo se dio vuelta denotando un cierto nerviosismo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vine a buscar una sart&eacute;n que Irene se olvid&oacute; de devolverme&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo te ayudo&rdquo;.<\/p>\n<p>Y me puse detr&aacute;s, tambi&eacute;n arrodillado tom&aacute;ndola con delicadeza de las caderas; ese contacto hizo que frenara la b&uacute;squeda, se diera vuelta para mirarme, cerrara los ojos y regresara a la posici&oacute;n anterior, pero con los codos apoyados en el piso haciendo que su grupa quedara bien expuesta en mudo ofrecimiento. Tomando la falda se la recog&iacute; sobre la cintura d&aacute;ndome con la maravillosa sorpresa de encontrar su culito desnudo, lo que me llev&oacute; a mirar su espalda para darme que tampoco hab&iacute;a rastro de las tiras del sost&eacute;n.<\/p>\n<p>Esas ausencias hicieron que mis manos entraran en acci&oacute;n y, mientras una recorr&iacute;a el canal de las nalgas en direcci&oacute;n a la hendidura vaginal, la otra entraba por debajo de la remera para aferrar una de las tetas que libremente colgaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Mi cielo, est&aacute;s empapada!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; chiquito, s&iacute;, mientras ven&iacute;a en busca de tu verga el flujo bajaba por mis muslos, por lo que m&aacute;s quieras, entr&aacute; con suavidad porque tu calibre es muy superior al m&iacute;o, pero no me hag&aacute;s esperar&rdquo;.<\/p>\n<p>Apuntar y entrar en esa boca rosada, brillante del l&iacute;quido espeso que la impregnaba, fue delicioso, pues al deslizamiento lo hice muy lento, tir&aacute;ndome un poco hacia atr&aacute;s para ver mejor el espect&aacute;culo y gozar cada segundo; cuando top&eacute; con el fondo me inclin&eacute; hacia adelante para, con ambas manos, agarrar las tetas que libremente colgaban y comenzar el vaiv&eacute;n, salida lenta y entrada de golpe, haciendo sonar las nalgas con mi pelvis.<\/p>\n<p>Evidentemente su deseo se hab&iacute;a acumulado bastante desde la &uacute;ltima vez, tres orgasmos la sacudieron antes de soltar mi corrida en el fondo de la vagina. Despu&eacute;s tuve que disculparme pues, en ese momento de m&aacute;xima tensi&oacute;n, la hab&iacute;a atra&iacute;do brutalmente tirando de sus pechos. El descanso lo hicimos abrazados en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Francamente tengo un conflicto interno que sobrellevo dej&aacute;ndolo de lado, no tengo fuerzas ni argumentos para enfrentarlo. Me desespero por gozar con vos pero termino sinti&eacute;ndome una basura al pensar en Facundo, y ahora se agreg&oacute; otro, tengo miedo de perderte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sobre lo primero ya hablamos y ojal&aacute; pudiera agregar algo que te ayude pero nada tengo; sobre el &uacute;ltimo no s&eacute; si vale la pena preocuparse por algo que no sabemos si va a ocurrir, cu&aacute;ndo ser&aacute; esa ocurrencia y qu&eacute; querr&eacute; yo en el momento que ocurra&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aclar&aacute; un poco m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es posible que yo me enamore cuando vos todav&iacute;a quer&eacute;s tenerme a tu lado, pero tambi&eacute;n puede suceder que tus deseos se aplaquen de tal manera que mi alejamiento sea para vos un alivio. Como nadie sabe el derrotero del destino ven&iacute; tesoro, dame tu boca y enfrentemos el ma&ntilde;ana con el recuerdo de este delicioso sabor&rdquo;.<\/p>\n<p>Aprovechando un fin de semana largo mi hermano sali&oacute; de pesca con sus amigos, cosa que no me atrae, y mi cu&ntilde;ada me avis&oacute; que esa noche ten&iacute;amos una cena en la casa de sus padres; cuando le pregunt&eacute; si era alg&uacute;n festejo me dijo que obedec&iacute;a a un pedido de Alicia que cumpl&iacute;a tres meses de novia. Cualquier motivo es bueno para salir de la rutina, as&iacute; que gustosamente me sum&eacute;.<\/p>\n<p>A la mesa nos sentamos, Eugenia en la cabecera, a su lado los dos varones, Alicia flanqueada por su novio y yo junto a mi cu&ntilde;ada; las tres mujeres estaban preciosas en su vestimenta liviana; ignoro si fue a prop&oacute;sito pero cuando Irene, hablando con su hermana, fue a poner su servilleta sobre la falda, la ten&iacute;a tan recogida hacia la cintura que en la uni&oacute;n de los muslos asomaba el tri&aacute;ngulo de su bombachita amarilla. Al darse cuenta que yo miraba tap&oacute; lentamente el objeto de mi atenci&oacute;n esbozando una sonrisa.<\/p>\n<p>La comida fue agradable por los ricos platos, el blanco torront&eacute;s y la deliciosa compa&ntilde;&iacute;a; la sobremesa no se alarg&oacute; pues los novios sal&iacute;an con amigos y Eugenia quer&iacute;a llevarle los remedios a su esposo, por lo que nos levantamos para regresar al departamento, momento en que Irene declar&oacute; que iba a necesitar ayuda, pues la falta de costumbre y lo sabroso del vino se hab&iacute;an complotado contra su equilibrio.<\/p>\n<p>Ah&iacute; comenz&oacute; una inefable tortura, pues agarrada con ambas manos de mi antebrazo apoy&oacute; su teta encima del codo; ya en el pasillo vi que ese sost&eacute;n no era suficiente por lo que pase su brazo por encima de mis hombros y la tom&eacute; de la cintura; al entrar solt&oacute; un pedido urgente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, llevame al ba&ntilde;o que me orino&rdquo;.<\/p>\n<p>Apuramos un poco el andar, la hice sentar sobre el inodoro y me incorpor&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, no me dej&eacute;s as&iacute;, b&aacute;jame la bombacha que no puedo hacerlo yo&rdquo;.<\/p>\n<p>Dos cosas hice al mismo tiempo, bajar la prenda para directamente sacarla, y tirar a la mierda mis principios, mi moral, mis convicciones y mi parentesco, pues la desnud&eacute; mientras escuchaba el sonido del chorro. Ella sentada con los ojos cerrados pas&oacute; sus brazos alrededor de mi cuello y apoyando la mejilla en el hombro me alent&oacute; a seguir, arrodillado entre sus piernas y con una mano secando su vulva.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; papito, s&iacute;, soy totalmente tuya, ll&eacute;vame a la cumbre del placer, olv&iacute;date de qui&eacute;n soy, tr&aacute;tame como una yegua arrecha&rdquo;.<\/p>\n<p>Las manos, que inicialmente me abrazaban, se transformaron en garras a medida que mi dedo medio hac&iacute;a el recorrido cl&iacute;toris-ano, con una peque&ntilde;a parada en la vagina para tomar lubricaci&oacute;n destinada al anillo estriado, el cual lentamente empez&oacute; relajarse y aceptar si resistencia la presi&oacute;n de la yema que lo visitaba.<\/p>\n<p>Al ver ese progreso ininterrumpido me anim&eacute; a probar una presi&oacute;n simult&aacute;nea, pulgar en vagina y medio en culito; cuando ambos hac&iacute;an el movimiento circular enfrentando los respectivos conductos se produjo lo deseado, el seco golpe hacia abajo anunciado por un &ldquo;Yaaa&rdquo; en forma de grito produjo el s&uacute;bito ingreso de ambos ap&eacute;ndices en toda su longitud.<\/p>\n<p>Esa entrada profunda fue el disparador de un galope desenfrenado hacia la corrida escandalosa que yo, disfrut&eacute; vi&eacute;ndola, y por otro lado sufr&iacute; cuando sus u&ntilde;as marcaron surcos en mi espalda. Despu&eacute;s de un largo beso en la misma posici&oacute;n de su reciente corrida susurr&oacute; el pedido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora a la cama mi cielo, vamos a hacer algo que deseo desde hace tiempo&rdquo;.<\/p>\n<p>La tom&eacute; en brazos para llevarla y ya acostada a trav&eacute;s, sola llev&oacute; sus nalgas al borde del colch&oacute;n, ah&iacute; me pidi&oacute; que le alcanzara el espejo de mano que estaba sobre la mesa de luz y luego puso sus rodillas al lado de los hombros sujet&aacute;ndolas de las corvas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora mi amor pon&eacute; el glande en la entrada y no te muevas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Por favor, d&eacute;jame entrar!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dame un segundo que pongo el espejo para ver esa entrada triunfal, ingres&aacute; despacito, quiero grabar esa imagen en mi cabeza&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te est&aacute;s cuidando o me pongo cond&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hace seis meses que no me cuido, con tu hermano estamos buscando un hijo y ahora tampoco nos vamos a cuidar, quiero sentir tu corrida, todo lo que juntaste y est&aacute; por explotar lo quiero adentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No voy a durar nada&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No importa querido, ya te tengo bien en el fondo, que la descarga sea profunda y fuerte. S&iacute; mi cielo, ya estoy sintiendo tus palpitaciones y cada una es un chorro con la fuerza de una escupida&rdquo;.<\/p>\n<p>En el resto de la noche hicimos dos repeticiones pero no acept&eacute; dormir con ella pues hubiera sido un sue&ntilde;o liviano preocupado por detectar cualquier ruido que significara sorpresa.<\/p>\n<p>Dos o tres semanas despu&eacute;s de aquella cena estaba tirado en el sof&aacute;, frente al televisor practicando mi deporte favorito, es decir la vagancia, cuando escucho un saludo inconfundible.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola Amargo, se te nota agotado por el esfuerzo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola preciosa Alm&iacute;bar, qu&eacute; sorpresa tenerte por aqu&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vengo a ayudarte en el arduo trabajo que ten&eacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Ven&iacute;a con un vestido celeste un poco m&aacute;s arriba de los tobillos y muy liviano; cuando se sent&oacute; bien pegada, tom&aacute;ndose de mi brazo, lo hizo con los muslos separados, la tela ahuecada entre ellos y marcando la suave redondez de la vulva. Para mis adentros pens&eacute; que era el comienzo de un suplicio y me prepar&eacute; para afrontar el desaf&iacute;o; la cosa empeor&oacute; cuando sus manos tomaron la m&iacute;a, cual s&aacute;ndwich, para ponerlas justo arriba de la acolchada entrepierna.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Amargo, sab&eacute;s que te quiero?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo s&eacute; y adem&aacute;s lo siento, por lo que estoy orgulloso de que una mujercita preciosa como vos tenga para conmigo esos sentimientos; adem&aacute;s yo tambi&eacute;n te quiero&rdquo;.<\/p>\n<p>Gir&eacute; mi cabeza para darle un beso en la frente y ella gir&oacute; mi mano dej&aacute;ndola en el mismo lugar pero con la palma abierta apret&aacute;ndola firmemente sobre su conchita.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Necesito tu ayuda&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La que quieras&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy a apagar el televisor para que nada te distraiga; vos record&aacute;s que en las vacaciones me puse novia y hace poco festejamos los tres meses de esa relaci&oacute;n de la que no est&aacute; ausente el sexo; pues bien, mi drama es que solo una vez goc&eacute; y apenas. Lo amo, es bueno, educado y cari&ntilde;oso, me agradece el placer que le doy, pero, por no hacerlo sentir mal, simulo el m&iacute;o; no me prepara bien y adem&aacute;s dura poco; tiempo atr&aacute;s en una charla con amigos opin&oacute; que el sexo oral le parece repugnante; te pod&eacute;s imaginar que esa gran ayuda para llevarme cerca del orgasmo no se la puedo pedir&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Realmente una l&aacute;stima, quiz&aacute; alg&uacute;n amigo pueda hablar con &eacute;l&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con ninguno tengo tanta confianza como para pedirle eso, adem&aacute;s lo amo, no quiero perderlo y quiz&aacute; m&aacute;s adelante podamos hablarlo y encontrar una soluci&oacute;n, pero mientras tanto me subo por las paredes de las ganas que tengo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La verdad es que no s&eacute; c&oacute;mo ayudarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo s&iacute; lo s&eacute;, haceme gozar, despu&eacute;s veremos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ven&iacute; tesoro, sentate a caballo de mis piernas apoyando tu espalda en mi pecho, de esa manera tengo las manos libres, con un simple ladear la cabeza puedo comer tu boca y ahora s&iacute;, a buscar el placer. Me saqu&eacute; la ropa quedando en b&oacute;xer, arroll&eacute; el vestido en la cintura y la ubiqu&eacute; de manera que sus nalgas acunaran mi miembro. Al bajar los breteles del vestido sus delicadas tetitas quedaron al aire y pasaron a ser objeto de mis caricias, algo bien recibido a juzgar por sus gemidos.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, esas se&ntilde;ales de placer me llevaron a sacarle la bombacha y recorrer con los dedos el camino que saliendo del cl&iacute;toris llevaba al ano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te est&aacute;s cuidando?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, pero en el culito no hay peligro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces voy por el lubricante&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hace falta, como esto lo ten&iacute;a pensado, hace un rato largo tom&eacute; vaselina l&iacute;quida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya estoy anticipando en mi cabeza un deslizamiento delicioso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; mi cielo, m&eacute;teme la verga de una vez. Ay Amargo querido, qu&eacute; glot&oacute;n es mi culito, se trag&oacute; toda tu pija&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; es mi deliciosa Alm&iacute;bar, no meto m&aacute;s porque nada me queda por meter&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora me voy a mover en c&iacute;rculos alrededor del eje que me llena, dame tu lengua y apretame las tetas&rdquo;.<\/p>\n<p>Le hice caso pero rog&aacute;ndole que no contrajera el esf&iacute;nter pues ten&iacute;a el semen asom&aacute;ndose por el ojo; as&iacute; estuvo un ratito manteniendo la penetraci&oacute;n hasta el mango mientras rotaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora acariciame el botoncito que empiezo el subibaja&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy a agregar algo, mientras el pulgar frota arriba voy a ocupar tu vagina con los dedos medio y anular, as&iacute; tu movimiento generar&aacute; tres est&iacute;mulos&rdquo;.<\/p>\n<p>Dicho y hecho, el efecto se puso de manifiesto en gritos, rictus facial y movimientos convulsos, hasta culminar en una contracci&oacute;n generalizada mientras sosten&iacute;a fieramente la penetraci&oacute;n; cuando se repuso fue el momento de caricias afectuosas donde ambos, silenciosamente, expres&aacute;bamos la satisfacci&oacute;n del momento vivido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s bien?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, a pesar de cierto escr&uacute;pulo pues en ning&uacute;n momento sent&iacute; arrepentimiento por lo que estaba haciendo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Fue nada m&aacute;s que un escape transitorio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me vas a recibir cuando te necesite?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con el afecto de siempre&rdquo;.<\/p>\n<p>Unos meses despu&eacute;s de las vacaciones la salud de don Facundo empez&oacute; a declinar, a levantarse de la cama cada vez menos y a requerir mayor atenci&oacute;n. El cansancio de su esposa empez&oacute; a hacerse evidente aunque jam&aacute;s manifestara una queja y eso que ten&iacute;an contratadas unas personas para dicha tarea. El tema le generaba una dedicaci&oacute;n casi permanente, pues la idoneidad de los contratados nunca pod&iacute;a suplantar lo que el conocimiento cercano o &iacute;ntimo permite intuir del estado del enfermo.<\/p>\n<p>En esa circunstancia me ofrec&iacute; para ayudar en los momentos que no deb&iacute;a concurrir a la universidad. Naturalmente me negu&eacute; de forma terminante a recibir cualquier retribuci&oacute;n pues lo que recib&iacute;a de todos ellos superaba con creces mis necesidades. Una tarde, en que lo estaba higienizando, me sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te puedo hacer una pregunta algo &iacute;ntima?<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Desde luego don Facundo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y si es una pregunta que te compromete?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No lo creo capaz de hacerla&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, la inc&oacute;gnita es de puro chismoso. C&oacute;mo te llev&aacute;s con las mujeres y el sexo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pienso que bien, peri&oacute;dicamente tengo mis expansiones&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por eso pregunto, pues entre el estudio y mi atenci&oacute;n, no es mucho el tiempo que te queda disponible. Pensar que hace un buen tiempo que no tengo intimidad con mi mujer culpa de esta enfermedad de mierda. Alguna vez la escuchaste decir algo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca, pero si hubiera sucedido no se lo cuento?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pens&eacute; que me ten&iacute;as confianza&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y no est&aacute; equivocado, le tengo mucha confianza, a usted y a su se&ntilde;ora, y a ambos respeto por igual y si por simple proximidad me enterara de alguna intimidad, de inmediato la hubiera olvidado. Los dos son conmigo afectuosos, amables y generosos. Responder de otra manera ser&iacute;a simple maldad&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No esperaba otra cosa de vos, y c&oacute;mo van esas relaciones sentimentales, espero que no est&eacute;s por casarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No se&ntilde;or, son un tanto espor&aacute;dicas, porque ella es casada&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y no ten&eacute;s miedo que el marido los pesque?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El problema no es el miedo sino el sentimiento de culpa conque culmina cada encuentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Explicate un poco&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El esposo, por alguna raz&oacute;n totalmente involuntaria no puede satisfacerla, y entonces ella viene a m&iacute; cuando sus necesidades instintivas est&aacute;n al borde de la explosi&oacute;n; piensa que su debilidad est&aacute; a salvo conmigo pues teme perder el control en un momento y lugar inconvenientes o con una persona inescrupulosa. Pero llenada la necesidad se va con el coraz&oacute;n oprimido, como si hubiera cometido un crimen. A veces pienso que esas reuniones son el momento de activaci&oacute;n de la v&aacute;lvula de escape de una olla a presi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y qu&eacute; opin&aacute;s del marido?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entiendo que es un buen hombre y que intuye lo que pasa. Estimo que se mantiene pasivo por temer un resultado indeseable con su intervenci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese momento dej&oacute; de mirarme para enfocar el techo y cerrar los ojos, mientras una l&aacute;grima se deslizaba hacia la sien.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Convencela que disfrute sin culpa, creo que ambos lo merecen, sean felices&rdquo;.<\/p>\n<p>Estaba en presencia de un hombre &iacute;ntegro y generoso que, aun con dolor, busca la felicidad del ser amado. Poco tiempo m&aacute;s vivi&oacute; este caballero y, cuando se agrav&oacute;, en un acuerdo t&aacute;cito con Eugenia suspendimos toda intimidad pues ambos sab&iacute;amos que, en lugar de disfrutar, nos &iacute;bamos a sentir mal.<\/p>\n<p>Hoy, a dos a&ntilde;os y meses de haber dejado la casa paterna debo ser agradecido con lo que me ten&iacute;a reservado el destino, estoy a d&iacute;a con mis estudios, vivo c&oacute;modamente en la casa de Eugenia por pedido de ella al fallecer su esposo, tengo el afecto sincero de tres mujeres y mi hermano y, con las damas, cada una en su particularidad, vivimos intensos momentos de placer.<\/p>\n<p>Por otro lado Irene anunci&oacute; su reciente embarazo, alegrando as&iacute; a toda la familia y los que m&aacute;s demuestran ese j&uacute;bilo son madre, padre y t&iacute;o. La encinta tiene una leve duda sobre el rol propio de t&iacute;o y padre respecto de la criatura en gestaci&oacute;n, pero nada que sea motivo de preocupaci&oacute;n para los involucrados. Todos siguen felices.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>16 Estoy viviendo en el departamento comprado por nuestros padres despu&eacute;s que mi hermano, diez a&ntilde;os mayor que yo, se casara. De esa manera lo destinado a alquiler pod&iacute;a ahorrarlo para, en el futuro, adquirir algo. Rub&eacute;n de 28 e Irene de 22 contrajeron matrimonio dos a&ntilde;os atr&aacute;s y en ese lapso a ella la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14725,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-46430","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14725"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}