{"id":46589,"date":"2024-04-02T22:00:00","date_gmt":"2024-04-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-04-02T22:00:00","modified_gmt":"2024-04-02T22:00:00","slug":"juan-el-asador-de-carne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/juan-el-asador-de-carne\/","title":{"rendered":"Juan el asador de carne"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46589\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es B&aacute;rbara, vivo en Buenos Aires, tengo 42 a&ntilde;os, soy casada y tengo dos hijos. Mi principal virtud es la constancia y la tenacidad con la que encaro cualquier proyecto en mi vida tanto familiar como laboral.<\/p>\n<p>Mi m&aacute;s gran atributo hablando de lo f&iacute;sico, son mis senos. Salen de la normalidad, son realmente grandes. Talle 105\u202fcm (40 en EE. UU.) para una persona de 1,65 m y 65\u202fkg es demasiado. Desde mi juventud cargu&eacute; con esta situaci&oacute;n y con el mote de ser una petisa tetona. Entendiendo con los a&ntilde;os que como toda cosa en la vida tiene sus ventajas y desventajas.<\/p>\n<p>Una de mis principales debilidades es que suelo ser un poco celosa, digo un poco para ser leve, pero siendo realistas tambi&eacute;n soy controladora.<\/p>\n<p>Controlo casi en su totalidad la vida de mi marido, a tal punto que tengo la clave de acceso a su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Claro est&aacute;, sin que &eacute;l lo sepa. Monitoreo todas sus redes sociales. Me entero con qui&eacute;n habla, qu&eacute; p&aacute;ginas de internet mira y a qu&eacute; publicaciones pone me gusta.<\/p>\n<p>Este poder sobre el tel&eacute;fono de mi esposo hace que me entere de cosas que nunca jam&aacute;s imagin&eacute; de su c&iacute;rculo de amigos.<\/p>\n<p>Desde cumplea&ntilde;os y cargadas a amigos hasta divorcios e infidelidades. M&aacute;s otros chimentos de los m&aacute;s graciosos. S&eacute; cu&aacute;l es el amigo cornudo, s&eacute; cu&aacute;l es el amigo pobre y cu&aacute;l el agrandado.<\/p>\n<p>Pero tambi&eacute;n s&eacute; cu&aacute;l de todos tiene, como ellos le dicen &ldquo;una tercera pierna&rdquo;. Refiri&eacute;ndose al tama&ntilde;o de su pene.<\/p>\n<p>El famoso hombre de la tercera pierna es Juan, tambi&eacute;n conocido como &ldquo;el burrito&rdquo;. Y no por ser terco o ignorante, sino por la descomunal longitud de su miembro.<\/p>\n<p>Desde que supe esta condici&oacute;n, quise conocer a Juan a como de lugar. Debo confesar que muchas noches imagin&eacute; como deb&iacute;a ser su famoso pene. Tambi&eacute;n en esas fantas&iacute;as coqueteaba con la idea de realizarle sexo oral, algo que me volv&iacute;a completamente loca.<\/p>\n<p>Luego de unos meses, mi marido y nuestra familia fuimos invitados a pasar el d&iacute;a con otras familias y amigos para festejar un cumplea&ntilde;os en una casa de campo. Habr&iacute;a parrillada, pileta, sol, juegos inflables para los ni&ntilde;os, m&uacute;sica y todo el resto. Pero, &iquest;Qui&eacute;n ser&iacute;a el anfitri&oacute;n?<\/p>\n<p>S&iacute;, Juan ser&iacute;a el anfitri&oacute;n. Debo reconocer que cuando mi esposo me coment&oacute; de esta invitaci&oacute;n, un calor recorri&oacute; mi cuerpo y humedeci&oacute; levemente mi entrepierna.<\/p>\n<p>Obviamente, asistimos en familia, mi marido y mis 2 hijos. Yo me ocup&eacute; de los ni&ntilde;os con otras madres, mientras nuestros esposos tomaban cerveza y re&iacute;an en una mesa.<\/p>\n<p>Mi outfit para pasar un d&iacute;a de campo en familia era muy simple. Una blusa que marcaba todo el contorno de mis pechos. Una pollera por debajo de la rodilla y sandalias bajas.<\/p>\n<p>Juan era quien estaba en la parrilla, solo. Mientras asaba la carne. Un peque&ntilde;o short marcaba el poderoso calibre que portaba entre sus piernas.<\/p>\n<p>Fue all&iacute; que lentamente me acerqu&eacute; a este, luego de haber observado fijamente su entrepierna en varias ocasiones sin ning&uacute;n tipo de reparo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;c&oacute;mo va la parrillada, se&ntilde;or Juan? Pregunt&eacute; c&oacute;mplice con una sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;va muy bien, b&aacute;rbara! En 10 minutos est&aacute; listo, respondi&oacute; alegremente<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Sabes mi nombre!, espero que te hayan hablado bien de m&iacute;.<\/p>\n<p>Coment&eacute; en forma de chiste.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Hay dos grandes razones por la que la gente suele hablar bien de vos, b&aacute;rbara y las estoy viendo!<\/p>\n<p>Me dijo el muy atrevido, mientras me miraba las tetas como un degenerado.<\/p>\n<p>&mdash; me muero por comerme ese gran pedazo de carne. Coment&eacute; con doble sentido. Se&ntilde;alando la parrilla.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;s&iacute;, es pura carne sin hueso la que tengo! Contraatac&oacute; r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>Mis pezones explotaron saliendo de sus &oacute;rbitas hasta ponerse tiesos como si fueran de m&aacute;rmol. La fina tela de mi blusa me dejaba en evidencia, marcando en gran manera est&aacute;s dos puntas salientes sobre la circunferencia de mis senos.<\/p>\n<p>Sin disimular este espect&aacute;culo, Juan me dijo: que lindo d&iacute;a para entrar a casa y jugar con esos timbres (claramente haciendo alusi&oacute;n a mis erectas ubres).<\/p>\n<p>Hizo que me sonrojara mientras sonre&iacute;a de forma c&oacute;mplice, imaginando todas las cosas que &eacute;l me har&iacute;a con ese sable.<\/p>\n<p>&mdash; esp&eacute;rame en 5 minutos en el cuartito de la jardiner&iacute;a. Dijo mientras me se&ntilde;alaba una peque&ntilde;a edificaci&oacute;n a unos metros. A lo cual asent&iacute; con mi cabeza. Mientras un fuego recorr&iacute;a mi &uacute;tero.<\/p>\n<p>Amparada en las sombras del disimulo, me fui acercando a este cuarto hecho de madera y chapas, al tiempo que ve&iacute;a como mi esposo contaba las mismas historias de siempre a sus amigos.<\/p>\n<p>Una vez dentro del lugar se&ntilde;alado, bastaron unos instantes para que Juan entre en escena. R&aacute;pidamente, se acerc&oacute; a m&iacute; y comenz&oacute; a besarme como un animal. Su lengua entr&oacute; varias veces en mi boca mientras yo permanec&iacute;a inm&oacute;vil.<\/p>\n<p>&mdash; R&aacute;pido que tenemos poco tiempo me dijo.<\/p>\n<p>Tom&aacute;ndome del cuello, guio mi rostro hasta su entre pierna, mostr&aacute;ndome que hab&iacute;a algo enorme, ya erecto, que casi no cab&iacute;a en ese peque&ntilde;o short.<\/p>\n<p>De rodillas frente a &eacute;l baj&eacute; su traje de ba&ntilde;o muy lentamente.<\/p>\n<p>Fue ese el momento que comprend&iacute; que la fama que este ten&iacute;a era completamente real. Su pene descomunalmente largo me dejaba completamente at&oacute;nita. Las magnitudes de esta no cab&iacute;an ni siquiera en mis fantas&iacute;as m&aacute;s sucias. Comenzando a lamer sus test&iacute;culos confirm&eacute; que el largo tronco llegaba pasando mi frente.<\/p>\n<p>Tomando su pene con una mano comenz&oacute; a golpearlo en mi rostro una y otra vez hasta llegar a la dureza correcta.<\/p>\n<p>Mi lengua r&aacute;pidamente saboreo la verga del amigo de mi esposo e identific&oacute; un suave gusto &aacute;cido. Mientras est&eacute; falo emanaba un olor fuerte, t&iacute;pico de un verdadero semental.<\/p>\n<p>Desesperadamente, degust&eacute; unas cuantas gotas de l&iacute;quido pre seminal que brotaron de su glande. Masaje&aacute;ndolo con ambas manos, tiraba su pellejo de atr&aacute;s hacia adelante. Realmente me excitaba de sobre manera chuparle la verga como una puta.<\/p>\n<p>Su pene era incre&iacute;blemente largo, el cuero de su prepucio abundante. Sus test&iacute;culos parec&iacute;an dos bolas de Villar de color rojizo envueltas en un abundante vello p&uacute;bico.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s contemplaciones comenz&oacute; a meterlo dentro de mi boca, ayud&aacute;ndose con sus manos, las cuales hac&iacute;an presi&oacute;n sobre mi nuca. Oblig&aacute;ndome a tragarlo m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de mi garganta. No pod&iacute;a tragar tan largo falo, sent&iacute;a que me ahogaba y todav&iacute;a faltaba la mitad de su longitud. Mis ojos se llenaron de l&aacute;grimas dej&aacute;ndome al borde del colapso. En unos de mis movimientos logr&eacute; liberar mis dos enormes pechos de la c&aacute;rcel de esa peque&ntilde;a blusa que llevaba. R&aacute;pidamente, Juan saco su verga de mi boca y la puso entre mis tetas. Parec&iacute;a estar gozando con la terrible rusa que le estaba realizando. Envolv&iacute; la larga verga de este con mis tetas y las mov&iacute; de arriba a abajo masturb&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Ambos est&aacute;bamos en llamas y casi sin tiempo.<\/p>\n<p>Agarr&aacute;ndome del brazo me puso en pie. De un empuj&oacute;n me ubic&oacute; de espaldas a &eacute;l y de frente a una de las paredes de madera de ese oscuro cuarto lleno de cajas y herramientas de jard&iacute;n.<\/p>\n<p>Sus caricias empezaron a recorrer mi cuerpo sin pudor, sus manos invadieron mi entrepierna y sus dedos de a uno entraron en m&iacute; hasta dejarme mojada por completo. Pude sentir como levant&oacute; mi falda y corri&oacute; mi ropa interior a un costado.<\/p>\n<p>Solo deseaba que me hiciera suya.<\/p>\n<p>Bastaron segundos para que Juan se acomodara por mi retaguardia y mande toda su masculinidad.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a penetrarme, mientras le suplicaba que lo hiciera de forma suave. R&aacute;pidamente, empec&eacute; a quedarme sin aire mientras sent&iacute;a como este avanzaba por dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Su tieso m&aacute;stil se abr&iacute;a paso fuertemente. Sent&iacute;a Como si un martillo taladrara mi cuerpo haci&eacute;ndome sentir que me iba a partir en dos.<\/p>\n<p>Sus movimientos eran rudos y de alta frecuencia, haci&eacute;ndome gritar como hac&iacute;a mucho, no lo hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Mis manos se apoyaban en la pared completamente entregada y mis senos rebotaban sin control mientras est&eacute; se sacud&iacute;a descargando toda su furia.<\/p>\n<p>Juancito me hac&iacute;a gemir de placer, pero mi marido no me pod&iacute;a o&iacute;r, ya que el volumen de la m&uacute;sica que hab&iacute;a en el ambiente era muy alto.<\/p>\n<p>Con una mano me jalaba del cabello, con la otra me tomaba de los senos, mientras todo su pene calzaba por completo ensanchando mi canal vaginal.<\/p>\n<p>Por la ventana pod&iacute;a ver a mi esposo hablar con sus amigos mientras Juan detr&aacute;s de m&iacute; me pegaba una cogida bestial.<\/p>\n<p>Sus manos como dos riendas se encadenaron a mi cintura, monopolizando el poder de mis movimientos. Suave y lentamente cuando me sacud&iacute;a hacia adelante, pero duro y r&aacute;pido cuando retroced&iacute;a. R&aacute;pidamente, llegu&eacute; a tener un profundo orgasmo que me hizo pedirle que no se detenga. Algo que se repiti&oacute; en varias ocasiones. El amigo de mi esposo demol&iacute;a con cada uno de sus movimientos mi estrecha vagina.<\/p>\n<p>Juan coron&oacute; los 12 minutos del acto donde me someti&oacute; como si fuese una callejera, con una terrible corrida que impacto de lleno en mi &uacute;tero, escupiendo varias oleadas de denso esperma que rebalsaron de mi interior.<\/p>\n<p>Nota: A los 38 y luego de haber sido madre por segunda vez, con mi esposo decidimos no tener m&aacute;s hijos. Por tanto, me realic&eacute; un procedimiento quir&uacute;rgico anticonceptivo llamado ataduras de trompas. De no ser por esto, esa tarde habr&iacute;a quedado embarazada sin dudarlo, ya que siempre fui muy f&eacute;rtil. &Eacute;l no us&oacute; cond&oacute;n y acab&oacute; una sola vez, pero una cantidad exorbitante de espermas dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Luego de hacer cornudo a mi marido, Juan sali&oacute; r&aacute;pidamente de ese cuarto y volvi&oacute; a la parrilla. Mientras yo me tom&eacute; unos minutos para limpiarme la crema batida que este me hab&iacute;a dejado y recuperar el aliento. Me ard&iacute;a mucho la vagina de tanto que est&eacute; la hab&iacute;a frotado en seco. Me acomod&eacute; el pelo, la ropa y volv&iacute; a la fiesta donde fui a sentarme con mi esposo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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