{"id":46592,"date":"2024-04-03T22:00:00","date_gmt":"2024-04-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-04-03T22:00:00","modified_gmt":"2024-04-03T22:00:00","slug":"cogi-en-la-casa-del-jefe-de-mi-esposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cogi-en-la-casa-del-jefe-de-mi-esposo\/","title":{"rendered":"Cog\u00ed en la casa del jefe de mi esposo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46592\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando mi esposo me dijo, el martes por la noche, que su jefe (Mateo) nos hab&iacute;a invitado a almorzar el s&aacute;bado a su casa, se me escarapelo el cuerpo. Hab&iacute;a cogido varias veces con &eacute;l durante los &uacute;ltimos meses y me hab&iacute;a comentado su fantas&iacute;a de cogerme en su casa. No le hab&iacute;a dado mucha importancia, pero cuando mi esposo me cont&oacute; sobre la invitaci&oacute;n, vinieron a mi mente todos sus comentarios al respecto.<\/p>\n<p>Ni bien pude le escrib&iacute;. Me dijo que era el momento, que est&eacute; lista para todo. Le pregunt&eacute; por su esposa y sus hijos. Me dijo que esa tarde luego del almuerzo, ella ten&iacute;a que llevarlos a una fiesta infantil y que quedar&iacute;amos solos los tres.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que mi esposo se quedar&iacute;a dormido, borracho tras tres copas. Mateo sab&iacute;a de su debilidad con la bebida y quer&iacute;a aprovecharse de ella.<\/p>\n<p>Los siguientes d&iacute;as ten&iacute;a el morbo a mil. Estaba desbordada por el deseo. Sab&iacute;a que era posible que al final, pod&iacute;a ocurrir cualquier cosa no prevista y la tarde quedar&iacute;a en nada. Que la esposa decidiera no ir a la fiesta infantil con sus hijos. Que mi esposo decidiera no tomar. O que quisiera que nos retiremos temprano. Que alguno de los hijos no deseara ir a la fiesta infantil y se quedara en la casa. Bueno todo me daba vueltas, pero prefer&iacute; no pensar en escenarios negativos.<\/p>\n<p>Le dije a mi esposo que siendo su jefe quien nos invitaba, deber&iacute;a ir con algo muy bonito. Estuvo de acuerdo. Me dio dinero, bastante dinero. Me compr&eacute; un vestido coqueto, perfecto para un almuerzo. Un poco por encima de la rodilla, nada escandaloso, pero si sugerente. Me compr&eacute; un conjunto de Leonisa, eso s&iacute;, lo m&aacute;s sexy que encontr&eacute;, una tanga muy coqueta y un brasiere simple y peque&ntilde;o, pero que me pareci&oacute; super sugerente.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el d&iacute;a, me alist&eacute;. Mi esposo me vio en la lencer&iacute;a, antes de ponerme el vestido, y me dijo que estaba hermosa y sensual, que esperaba que r&aacute;pido estuvi&eacute;ramos de vuelta. Sent&iacute; que podr&iacute;a frustrarse todo y me preocup&eacute; un poco, pero dej&eacute; de lado mis temores y mala vibra, desee que esa tarde fuera inolvidable.<\/p>\n<p>Llegamos poco antes de la 1 pm a la casa del jefe de mi esposo. Realmente una residencia preciosa, con un amplio jard&iacute;n al ingreso y una terraza donde estaba todo dispuesto para el almuerzo. Envidi&eacute; a la esposa del jefe de mi esposo. Era un par de a&ntilde;os mayor que yo, pero se ve&iacute;a m&aacute;s joven y con un cuerpo que me hizo empalidecer de envidia. Mateo se dio cuenta. Al rato, en un momento que vi el celular, encontr&eacute; un mensaje suyo dici&eacute;ndome que &ldquo;mi esposa no coge como t&uacute;, as&iacute; que hoy eres t&uacute; la reina&rdquo;. Entre l&iacute;neas me di cuenta que reconoc&iacute;a que su esposa era m&aacute;s guapa, m&aacute;s alta, m&aacute;s estilizada, m&aacute;s atractiva, pero que yo &ldquo;cog&iacute;a mejor&rdquo;. Pens&eacute; por un instante molestarme y pedirle a mi esposo retirarnos r&aacute;pido. Pero al final me venci&oacute; el morbo y, acept&eacute; mi lugar. La esposa del subordinado que el jefe de cog&iacute;a.<\/p>\n<p>Todo transcurri&oacute; como esperaba. El almuerzo estuvo delicioso. Comet&iacute; la imprudencia de preguntar donde lo hab&iacute;an comprado. Mateo y su esposa se sonrieron y ella dijo que ella misma hab&iacute;a cocinado, que hab&iacute;a estudiado para chef, pero que, al casarse, dej&oacute; su trabajo. Me mord&iacute; la lengua, yo con las justas hiervo agua. Volv&iacute; a sentirme perdedora. Pero que coge bien, que carajo, en eso era mejor.<\/p>\n<p>Mateo, sac&oacute; un whisky. Se que mi esposo no est&aacute; acostumbrado. Mateo presumi&oacute; que era un etiqueta azul, que sacaba para una ocasi&oacute;n tan especial, de tenernos en su casa. Nos sirvi&oacute; a todos una ronda con hielo y para ser sincera, no me result&oacute; desagradable a pesar de no estar acostumbrada. Poco antes de las tres la esposa dijo que tendr&iacute;a que irse, pero que nos sintamos en casa.<\/p>\n<p>Se fue al poco rato, con los ni&ntilde;os y la empleada dom&eacute;stica que trabaja con ellos. Nos quedamos solos los tres.<\/p>\n<p>Yo s&oacute;lo tome la primera ronda. Cuando ambos estaban por la cuarta, cerca de las 5pm, mi esposo estaba ya claramente ebrio. Comenz&oacute; a hacer comentarios desatinados sobre lo bella que era la esposa de Mateo y que &ldquo;adem&aacute;s cocina tan rico&rdquo;. Lo odie por un instante. En la quinta ronda se qued&oacute; dormido completamente.<\/p>\n<p>Mateo y yo est&aacute;bamos libres.<\/p>\n<p>Antes que hacer algo, le habl&eacute; a mi esposo. Lo bese. Lo mov&iacute;. Lo abofetee ligeramente y nada. Estaba privado.<\/p>\n<p>Eran ya poco m&aacute;s de las 5.15 ya. La esposa volver&iacute;a hacia las 6pm. Ten&iacute;amos muy poco tiempo.<\/p>\n<p>Dejamos la terraza y fuimos hacia la sala de la casa. Desde ella pod&iacute;amos ver perfectamente la terraza y si mi esposo daba se&ntilde;ales de despertar. Mateo se sent&oacute; en el sof&aacute;. Se desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y puso frente a mi esa verga grande que tanto placer me daba. Me arrodill&eacute; sobre la alfombra y se la chup&eacute; con un deseo brutal de pon&eacute;rsela lo m&aacute;s dura posible y ser penetrada all&iacute; mismo a pocos metros de mi esposo.<\/p>\n<p>Unos minutos bastaron. Su verga estaba plenamente erecta. Enorme, erguida, deliciosa. Me acomod&eacute; de espaldas a &eacute;l y me dej&eacute; caer lentamente. Sent&iacute; como mi vagina se abr&iacute;a cada cent&iacute;metro que su verga me penetraba. Desde donde estaba, pod&iacute;a ver a mi esposo durmiendo, eso me daba un infinito morbo<\/p>\n<p>En pocos minutos tuve un orgasmo intenso. No ahogu&eacute; mis gemidos. En esa casa tan grande nadie m&aacute;s hab&iacute;a. S&oacute;lo mi esposo hubiera podido escucharme, pero &eacute;l dorm&iacute;a ebrio.<\/p>\n<p>Mateo me pidi&oacute; el culo. Le dije que era suyo. Como siempre. Que me cogiera como la perra culera que era. Me levant&eacute; un poco. Me la saqu&eacute; de la vagina. Me adelant&eacute; y puse mi culito dispuesto a la altura de su verga. Me fui dejando caer, a&uacute;n m&aacute;s lentamente.<\/p>\n<p>El morbo me era incre&iacute;ble. Miraba y miraba a mi esposo. Estaba desdoblada, entre el placer de la gran verga de Mateo rompi&eacute;ndome el culo y mirar dormir, y roncar, a mi esposo ebrio.<\/p>\n<p>Tuve otro orgasmo que me hizo gemir como nunca. En esa casa tan grande gem&iacute; todas mis fuerzas, le dije a Mateo que lo amaba. Me dijo no mientas puta, s&oacute;lo me deseas. Me sent&iacute; m&aacute;s puta y casi pegado a mi primer orgasmo anal, me lleg&oacute; un segundo.<\/p>\n<p>Mateo eyacul&oacute; tambi&eacute;n. Dici&eacute;ndome, grit&aacute;ndome lo puta que era, el placer que le daba.<\/p>\n<p>Cuando pas&oacute; el cl&iacute;max me di cuenta que estaba con la ropa completa. Mi vestido algo subido y la tanga de lado. Todo puesto, ni cuenta me hab&iacute;a dado. Me acomod&eacute; la ropa. Fui al ba&ntilde;o, me limpi&eacute; el culo, algunos rastros de semen quedaron en el papel higi&eacute;nico.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; del ba&ntilde;o, junto con Mateo pedimos un taxi. Ante que llegue, su esposa volvi&oacute; de la fiesta infantil. Entre los tres subimos a mi esposo al taxi y partimos a casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Cuando mi esposo me dijo, el martes por la noche, que su jefe (Mateo) nos hab&iacute;a invitado a almorzar el s&aacute;bado a su casa, se me escarapelo el cuerpo. Hab&iacute;a cogido varias veces con &eacute;l durante los &uacute;ltimos meses y me hab&iacute;a comentado su fantas&iacute;a de cogerme en su casa. 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