{"id":46651,"date":"2024-04-09T22:00:00","date_gmt":"2024-04-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-04-09T22:00:00","modified_gmt":"2024-04-09T22:00:00","slug":"rutina-de-pies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/rutina-de-pies\/","title":{"rendered":"Rutina de pies"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46651\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasadas las 10 de la noche termin&eacute; el entrenamiento en el gimnasio, pude haberme ido nada m&aacute;s acabar, pero la fatiga me detuvo. Me sent&eacute; sobre una banca cerca de la entrada del sal&oacute;n de yoga, sudando y jadeando, ten&iacute;a los b&iacute;ceps y antebrazos duros y bombeados, no ten&iacute;a suficiente aire y casi me derrumbaba.<\/p>\n<p>Un entrenador me pregunt&oacute; s&iacute; estaba bien, supongo que se preocup&oacute; de verme con ese aspecto, tan machacado por la intensidad de la rutina.<\/p>\n<p>Fue un tipo muy amable, me regal&oacute; algo de agua y abri&oacute; el sal&oacute;n de yoga para m&iacute; diciendo que ah&iacute; podr&iacute;a recostarme un rato si me apetec&iacute;a, porque ya no ten&iacute;an clases programadas por esa noche. Yo le tom&eacute; la palabra. &Eacute;l se fue. Me tumb&eacute; sobre el piso de madera y estuve alg&uacute;n tiempo. Pasados tal vez dos minutos la vi llegar.<\/p>\n<p>Una mujer mayor, de unos cuarenta y tantos, bajita y con caderas muy marcadas entr&oacute; extendiendo su mat de pilates y solt&aacute;ndose el pelo rubio. Por su figura y sus expresiones daba la apariencia de estar casada con alg&uacute;n cabr&oacute;n adinerado. Tal vez lo est&aacute;.<\/p>\n<p>Iba con unas mallas el&aacute;sticas que parec&iacute;an expandirse demasiado por su descomunal trasero y muslos, y a esa sexualidad se le sumaba una tela roja de encaje asom&aacute;ndose por sobre los mallones. De arriba usaba un sujetador deportivo que le apretaba las tetas hasta marcar sus pezones finamente, eran unos pechos redondos y brillantes por los cuales bajaban l&iacute;neas de sudor los que los conten&iacute;an.<\/p>\n<p>Sin notar mi presencia suspiro como cansada, estaba roja. Puso su tapete en el suelo y se acomod&oacute; los leggins tapando de nuevo el el&aacute;stico de su tanga, luego se sent&oacute; con las piernas cruzadas en posici&oacute;n de meditaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La madura comenz&oacute; a hacer sus estiramientos. Primero una pose boca abajo, sus tetas tocando el suelo, las manos extendidas y las nalgas elevadas al aire, se le notaban unos labios carnosos entre las piernas debido a su sobresaliente co&ntilde;o. Para ese momento mi verga ya se marcaba sobre el pantal&oacute;n, buscando ser vista.<\/p>\n<p>Su siguiente posici&oacute;n fue una especie de misionero, extendiendo sus piernas a los lados como en &quot;V&quot; y tomando con sus manos los tobillos, como buscando ser penetrada. Al verla tan abierta y transpirada no pude evitar acariciarme por encima de la ropa.<\/p>\n<p>Luego se levant&oacute;, respir&oacute; hondo, cerro los ojos y separando las piernas lo m&aacute;s que pudo bajo el torso, tocando el suelo con las manos dejando ver m&aacute;s la peque&ntilde;ez de su cintura. Pude escuchar un leve gemido cuando logr&oacute; bajar completamente. Yo me manoseaba la polla como si estuviera en un trance.<\/p>\n<p>De pronto abri&oacute; los ojos y me vio. La sorprendi&oacute; verme con la mano por debajo de la ropa. Yo me aterr&eacute; porque pens&eacute; que iba a llamar al de seguridad.<\/p>\n<p>Primero se cubri&oacute; los ojos, y solt&oacute; un grito, como ofendida por mi indecencia, se le notaba asustada. En seguida respir&oacute; hondo, parec&iacute;a estar pensando, fue directo a la puerta.<\/p>\n<p>Yo ya estaba viendo la demanda por acoso y se me iban las tripas al piso. Me incorpor&eacute; para escapar y solo la escuch&eacute; decir &quot;shhh&hellip;&quot; de manera calmada, sonriendo levemente.<\/p>\n<p>Me hizo la se&ntilde;a de silencio y se oy&oacute; el seguro en la puerta. Yo estaba genuinamente confundido. Se me acerc&oacute; lentamente y con una cara de guarra, ven&iacute;a soltando risitas, y en ese peque&ntilde;o trayecto pude apreciar mejor su figura, sus caderas tan anchas, sus piernas tan gruesas, sus tobillos tan finos.<\/p>\n<p>Ella se sac&oacute; las zapatillas de correr junto sus calcetines olorosos y se par&oacute; frente a m&iacute;. Sus deliciosos pies con esmalte rojo y aroma transpirado me hipnotizaron, uno de ellos comenz&oacute; a sobarme t&iacute;midamente la polla por sobre el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Me hizo una se&ntilde;a con el dedo para que me bajara la prenda y la obedec&iacute;, ella se acomod&oacute; en el suelo frente a mi, y con ambos pies empezaba a masajear m&iacute; verga erecta, lubricada ahora m&aacute;s por su sudor descalzo.<\/p>\n<p>Se notaba que aquella madura sab&iacute;a c&oacute;mo hacer gozar a un hombre, pues utilizaba los pies como una diosa, a la cu&aacute;l, de ahora en adelante iba a adorar. Estaba fascinado con ese espect&aacute;culo visual, ese sube y baja aceitoso y con ritmo. Ver esas piernas extenderse hac&iacute;a m&iacute; con naturalidad femenina. Ver su vulva marcarse por sobre sus mallones, transpirada y con aroma. Ver esos deditos redondos y enrojecidos en sus pies retorcerse acariciando las marcadas venas de mi miembro. Presenciar esas nalgas tan inmensas que eran visibles desde frente, y su cintura tan peque&ntilde;a que acrecentaba a&uacute;n m&aacute;s el tama&ntilde;o de esas caderas.<\/p>\n<p>Yo comenc&eacute; a respirar m&aacute;s fuerte, m&aacute;s hondo, porque me costaba m&aacute;s. Ella se dio cuenta de esto y sonriendo me gui&ntilde;o un ojo.<\/p>\n<p>La muy golfa fue experta en calentarme y aumento la velocidad con un movimiento de rebote en sus tobillos, las plantas sus pies ruborizadas se deslizaban en mi polla radiante y lubricada, emitiendo un resbaloso sonido.<\/p>\n<p>Los mov&iacute;a ansiosamente de arriba hacia abajo y luego los curveaba delicadamente. Con el pie izquierdo me masajeaba la cabeza y con el derecho el tronco, atrapando mi glande entre sus dedos pulgar y anular. Sus dedos daban la apariencia de ar&aacute;ndanos colorados y dulces frot&aacute;ndose de arriba hacia abajo, sobando. Arriba, abajo, masaje y repet&iacute;a. Arriba, abajo, masaje y repet&iacute;a, disfrutando de verme aguantar ese tormento tan org&aacute;smico.<\/p>\n<p>Yo estaba a punto de explotar, ella me mir&oacute; a los ojos y se mordi&oacute; los labios con una cara lujuriosa. Esa mirada de puta me hizo estallar. Chorro tras chorro, tras chorro, tras chorro, salieron disparados sobre sus pies brillantes y llenos de color, hilos blancos y viscosos que la impregnaban, mientras mi polla segu&iacute;a palpitando rojiza por el flujo sangu&iacute;neo y la fricci&oacute;n. Ella jade&oacute; sonriendo y le dio una &uacute;ltima caricia a m&iacute; glande con la planta del pie derecho, como despidi&eacute;ndose de mi polla. Yo tambi&eacute;n jadeaba.<\/p>\n<p>Al final tomo sus cosas, abri&oacute; la puerta y se fue descalza cargando su calzado y ri&eacute;ndose de s&iacute; misma la muy cerda, satisfecha de su logro.<\/p>\n<p>Al irse me regal&oacute; un &uacute;ltimo vistazo a ese magn&iacute;fico y descomunal culo. Desde entonces no me pierdo una clase de yoga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Pasadas las 10 de la noche termin&eacute; el entrenamiento en el gimnasio, pude haberme ido nada m&aacute;s acabar, pero la fatiga me detuvo. 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