{"id":46983,"date":"2024-04-30T22:00:00","date_gmt":"2024-04-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-04-30T22:00:00","modified_gmt":"2024-04-30T22:00:00","slug":"la-peor-o-mejor-decision-de-mi-vida-aun-no-lo-se-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-peor-o-mejor-decision-de-mi-vida-aun-no-lo-se-ii\/","title":{"rendered":"La peor o mejor decisi\u00f3n de mi vida, a\u00fan no lo s\u00e9 (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46983\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lo que les platique en mi primer relato, fue el pre&aacute;mbulo de lo que ahora quiero relatarles.<\/p>\n<p>Seguramente muchos estar&aacute;n de acuerdo conmigo en que la actitud machista predomina a&uacute;n en muchos hombres, sobre todo debido a la crianza y las costumbres del lugar en que nos criamos. Eso es lo que me sucedi&oacute; a mi; me crie en una peque&ntilde;a comunidad donde los hombres son &quot;muy hombres&quot; y las mujeres deben dedicarse a su casa y los hijos.<\/p>\n<p>En mi caso, ese molde se rompi&oacute; al salirme del pueblo, aunque yo no lo sab&iacute;a. En la ciudad hice nuevas amistades y al igual mi esposa. Su amistad con una de las vecinas influy&oacute; en lo que me dijo sobre los derechos de igualdad entre los dos, que tanto derecho ten&iacute;a yo a divertirme, como lo ten&iacute;a ella. Claro, yo no sab&iacute;a de sus pl&aacute;ticas con la vecina, pero el esposo de la vecina si sab&iacute;a de mi, se lo dec&iacute;a a su esposa y ella a Elena mi esposa, por eso platicaban sobre ese tema.<\/p>\n<p>Todo hubiera quedado en paz si mis celos y desconfianza no me hubieran empujando a tomar la decisi&oacute;n de poner a prueba a mi esposa. Para colmo, y quiero ser sincero en esto, aunque mi mujer era atractiva y ten&iacute;a un cuerpo deseable, yo no era un gara&ntilde;&oacute;n ni nada parecido. Es m&aacute;s, ni siquiera era muy cogelon, yo era muy normal y al igual que muchos hombres le prestaba m&aacute;s atenci&oacute;n a mi satisfacci&oacute;n que a la de ella y en los tres a&ntilde;os de casados que llev&aacute;bamos, ya me hab&iacute;a vuelto muy rutinario y a veces ni siquiera estaba seguro de que Elena quedara satisfecha cuando ten&iacute;amos relaciones. Ella no se quejaba porque siempre hab&iacute;a sido sumisa como la mayor&iacute;a de las mujeres de pueblo. Sin embargo, el comentario que hizo Leonardo me hizo desconfiar de ella y no estaba tranquilo aunque no se lo dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi nuevo ayudante era un hombre de 44 a&ntilde;os de nombre Antonio, con buenos modales y facilidad de palabra. Se notaba que era un hombre de experiencia y yo, a mis 23 a&ntilde;os no sab&iacute;a mucho de la vida a&uacute;n.<\/p>\n<p>El asunto es que se me ocurri&oacute; platicar con &eacute;l sobre mis dudas; el me recomienda confiar en m&iacute; esposa, a quien el ya hab&iacute;a conocido pues lo lleve un par de veces a comer a casa. Me dijo que tipos como Leonardo eran simples habladores que por no lograr su objetivo mienten para quedar bien ante los dem&aacute;s. Quise hacerle caso, pero lo que mi esposa me hab&iacute;a dicho sobre &quot;sus derechos de igualdad&quot; me hac&iacute;an dudar. Al insistir sobre ello, me dice Antonio:<\/p>\n<p>&quot;Si tantas son tus dudas, ponla a prueba. Col&oacute;cala en la misma situaci&oacute;n que la otra vez y ve como reacciona&quot; -Le pregunto &iquest;C&oacute;mo puedo hacerlo y me dice &#8211; &quot;Ponte de acuerdo con un amigo de toda tu confianza, ll&eacute;valo a tu casa y con alg&uacute;n pretexto d&eacute;jalos solos. El que haga el esfuerzo de &quot;conquistarla &quot; y luego que te diga cu&aacute;l fue su reacci&oacute;n. Solo que debes estar dispuesto a soportar lo que suceda si las cosas se salen de control. &iquest;C&oacute;mo ves?&quot;<\/p>\n<p>Pens&eacute; en eso varios d&iacute;as y, al cabo de un par de meses le dije a Antonio que si quer&iacute;a llevar a cabo ese plan. El ya no recordaba de que se trataba y se lo tuve que recordar. Me dijo que era una completa tonter&iacute;a pero los celos y la desconfianza lo hacen a uno cometer estupideces. Al no tener a alguien de confianza como c&oacute;mplice, le dije- &quot;&iquest;Te animas a ayudarme t&uacute;?&quot; -&Eacute;l se rio y critic&oacute; mi necedad, pero acept&oacute; con la condici&oacute;n de que si las cosas se daban y Elena acced&iacute;a a sus pretensiones el no se iba a detener. Me dijo- &quot;&iquest;Est&aacute;s de acuerdo?&quot; -Le dije que si, que de esa manera ya no tendr&iacute;a dudas. Todav&iacute;a me dijo- &quot;Conf&iacute;o en que t&uacute; esposa se va a molestar y me va hasta a insultar, a fin de cuentas soy muy viejo para ella. Pero suponiendo que las cosas se dieran y me acepta, que vas a hacer luego &iquest;La vas a dejar?&quot;<\/p>\n<p>-Yo no hab&iacute;a pensado en eso, as&iacute; que le dije- &quot;No lo creo, yo la quiero mucho y solo deseo estar seguro de ella y no tener dudas&quot; &quot;Entonces si te ayudo&quot; -me dice Antonio- &quot;es m&aacute;s, voy a tratar de que me diga si tuvo algo que ver con Leonardo, pero para eso tendremos que darle a beber algunas copas para que baje la guardia. &iquest;C&oacute;mo ves?&quot;<\/p>\n<p>-Estuve de acuerdo, aunque le advert&iacute; que ella casi no beb&iacute;a y dijo que era mejor, pues as&iacute; r&aacute;pido estar&iacute;a en condiciones de hablar. Era mi&eacute;rcoles y acordamos que lo har&iacute;amos el siguiente s&aacute;bado ya que sal&iacute;amos m&aacute;s temprano de trabajar. El encargar&iacute;a a un amigo suyo un mezcal de la sierra muy sabroso. Lo hac&iacute;an de manera clandestina y sin marca, pero estaba muy sabroso aunque muy fuerte.<\/p>\n<p>Ese s&aacute;bado, salimos de trabajar y fuimos a recoger el mezcal con su amigo Javier. La cita era en una cantinita llamada &quot;El Vaquero&quot; que yo no conoc&iacute;a. Mientras llegaba Javier nos tomamos varias copas y me puse un poco alegre y me di valor, porque ya me estaba desanimando.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; Javier, Antonio me lo presenta y nos tomamos otras dos copas m&aacute;s, pero Javier no se desped&iacute;a y se hac&iacute;a tarde, hasta que en un momento en que fue al ba&ntilde;o, me dice Antonio- &quot;Sospecho que Javier cre&eacute; que va a haber parranda por los 4 litros de mezcal que me trajo, por eso no se va y va a querer que lo invite. C&oacute;mo ves, &iquest;Le hablamos del asunto? A fin de cuentas no te conoce ni la conoce a ella. De esa manera es m&aacute;s probable que Elena se niegue pero al menos la haremos hablar y sabremos si tuvo que ver con Leonardo. Yo me encargo de que hable&quot;.<\/p>\n<p>Yo ya estaba algo tomado y me pareci&oacute; bien la idea al estar seguro que ella podr&iacute;a negarse, y es que ya me estaba arrepintiendo y no me atrev&iacute;a a decirle a Antonio. Fue &eacute;l quien le plante&oacute; el asunto a Javier con mucho tacto y Javier estuvo encantado de acompa&ntilde;arnos. Lo que no me gust&oacute; y me irrit&oacute; mucho, aunque no dije nada, fue su expresi&oacute;n. Dijo- &quot;&iexcl;Claro que s&iacute;, un palito no se le niega a nadie!&quot;. Acordamos que yo fingiria haber olvidado el cambio de un billete grande al pagar el hielo y que ir&iacute;a de prisa a reclamarlo antes de que cerrar&aacute;n. Fingiria salir y me ocultaria en la cocina para escuchar lo que Elena dijera, muy seguro de que nada pasar&iacute;a. No obstante, Antonio me dice muy firme- &quot;En el remoto caso de que todo se diera y Elena se preste &iquest;Est&aacute;s dispuesto a soportar lo que ocurra?&quot; -Muy seguro de que nada pasar&iacute;a, pero ya con cierto morbo extra&ntilde;o que nunca hab&iacute;a sentido antes, les dije- &quot;Ustedes sigan hasta donde ella lo permita, lo que me importa es saber que dice y que hace, as&iacute; ya no tendr&eacute; dudas&quot;<\/p>\n<p>Acordamos que alguno de ellos dejar&iacute;a caer unas monedas como por accidente, esa ser&iacute;a la se&ntilde;al para que yo entrar&aacute;, ya sea que hubiera dicho lo que me interesaba o&iacute;r o que terminara lo que ella les permitiera hacer, cosas que yo estaba seguro no ocurrir&iacute;a, aunque insisto, sent&iacute;a yo un morbo tremendo y pensaba: &quot;&iquest;Y si ella permite que se la cojan que voy a hacer? Ya veremos&quot; -me dec&iacute;a yo mismo y es que ya me sent&iacute;a bastante tomado y eso me daba valor.<\/p>\n<p>Nos fuimos y llegamos a casa, le presento a Javier a Elena, a Antonio ya lo conoc&iacute;a. Prend&iacute; el televisor para esperar que inicie el f&uacute;tbol, aunque a&uacute;n faltaba un buen rato. Mientras nos servimos unos tragos y Antonio le ofrece a Elena. Ella no quer&iacute;a aceptar pues pr&aacute;cticamente no tomaba, pero ante la insistencia acept&oacute;. Se tom&oacute; una, luego otra y despu&eacute;s de la tercera ya daba se&ntilde;ales de embriaguez y re&iacute;a de todo. Una faceta que yo no conoc&iacute;a en ella. Le sirvi&oacute; Javier la cuarta copa y al ponerle el hielo me dice lo acordado- &quot;Oye, &iquest;Si recogiste el cambio de tu billete? Yo recuerdo que la cajera lo mando cambiar y en eso lleg&oacute; el taxi y nos vinimos&quot;.<\/p>\n<p>Antonio lo apoyo y me &quot;aconsejaron&quot; fuera de prisa a reclamar antes de que cerrar&aacute;n en virtud de la hora. Yo como que ya no quer&iacute;a, pero ese fue el acuerdo, me d&iacute; valor y sal&iacute;. Ellos estaban en la sala que, como ya les dije, era sala y rec&aacute;mara a la vez, as&iacute; que Elena no pod&iacute;a ver si realmente sal&iacute;a de la casa. Abr&iacute; la puerta y luego la cerr&eacute; fingiendo irme, luego vuelvo de puntitas y me oculto detr&aacute;s del refrigerador por si Elena se asomara a la cocina. Los escucho platicando cosas sin importancia, salgo de mi escondite y con mucho cuidado separ&oacute; un poco la cortina de la ventana corrediza que daba hacia la sala. Previamente la hab&iacute;a dejado un poco abierta para ver y escuchar, listo para ir a esconderme detr&aacute;s del refrigerador si se ofrec&iacute;a.<\/p>\n<p>La pl&aacute;tica de ellos parec&iacute;a no tener importancia, y a pesar de todo yo sent&iacute;a que el coraz&oacute;n me lat&iacute;a con fuerza y sent&iacute;a un vac&iacute;o en el est&oacute;mago, una sensaci&oacute;n como de angustia, pero a la vez como de frustraci&oacute;n porque nada importante hablaban ni ocurr&iacute;a. Se terminan la copa que para Elena era la cuarta. Es entonces que Antonio le dice a Elena &#8211; &quot;Aprovechando la ocasi&oacute;n, &iquest;Puedes buscar de una duda a Javier?&quot; -Elena pregunta de que se trata, ya con un tono de embriaguez en su voz, y Antonio le dice &#8211;<\/p>\n<p>&quot;Es que Javier est&aacute; preocupado porque hace d&iacute;as su mujer le descubri&oacute; fotos de una amiga y lo amenaz&oacute; con cobrarle con la misma moneda si se enteraba que la enga&ntilde;a. &iquest;Tu crees que si se anime? &iquest;Tu que har&iacute;as en su lugar?&quot; -Elena se queda pensando y les dice- &quot;Es que todos los hombres son bien sinverg&uuml;enzas y se merecen eso y m&aacute;s&quot; -Insiste Antonio &#8211; &quot;&iquest;Tu lo har&iacute;as si estuvieras en su lugar?&quot;<\/p>\n<p>&Eacute;sto que sucedi&oacute; enseguida fue crucial, pues aqu&iacute; tom&eacute; una desici&oacute;n de la que me arrepent&iacute; much&iacute;simo, pero que a la ves no, porque mis emociones estaban muy confundidas. No sab&iacute;a si estaba sufriendo o disfrutando con lo que suced&iacute;a. Era un mar de confusiones. Les sigo contando.<\/p>\n<p>Seguramente por efecto de la bebida, Elena se explaya y les platica lo que le dijeron de mi, que me iba con las mujeres de un centro botanero, que ella muchas veces me not&oacute; se&ntilde;ales de que hab&iacute;a tenido sexo y que para ella era muy humillante saber que prefer&iacute;a estar con otras en lugar de venir con ella. Pero dijo- &quot;Yo as&iacute; lo quise y ahora me tengo que aguantar&quot;. -Est me calo mucho y segu&iacute; prestando atenci&oacute;n. Dice Elena dirigi&eacute;ndose a Javier, con evidentes se&ntilde;ales de estar borracha- &quot;Yo no s&eacute; c&oacute;mo sea tu esposa, pero si da coraje y siente una muchas ganas de hacerles lo mismo. Yo tuve oportunidad hace meses y no me atrev&iacute;. No s&eacute; si t&uacute; esposa tenga m&aacute;s valor &quot;.<\/p>\n<p>-Aprovechando la ocasi&oacute;n, Antonio le pregunta sobre esa oportunidad y Elena les habla sobre Leonardo y de como lo tuvo que poner en su lugar. Les dijo que si tal vez hubiera sido una persona de su agrado quiz&aacute;s se hubiera atrevido, pero que &eacute;se le ca&iacute;a muy mal y que ella no era de las que se esconden. Que si un d&iacute;a la ofend&iacute;a al grado de querer cobrar venganza, ella misma me lo dir&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de esto siguen platicando cosas sin importancia y Antonio saca su pa&ntilde;uelo y se le caen unas monedas. &iexcl;Esa era la se&ntilde;al que acordamos para que yo &quot;llegar&aacute;&quot;, pero no supe reaccionar porque me preguntaba: &quot;&iquest;Me dio la se&ntilde;al o se le cayeron por accidente?&quot; El caso es que no me mov&iacute; de mi sitio y quer&iacute;a seguir viendo y escuchando lo que suced&iacute;a, aunque sent&iacute;a un mont&oacute;n de cosas raras! Ansiaba entrar, pero una fuerza mayor me deten&iacute;a y no quer&iacute;a reconocerlo, pero deseaba que le hicieran alguna propuesta o trataran de tocarla para ver su reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ellos, viendo que yo no &quot;llegaba&quot;, le dicen a Elena- &quot;Bueno, como Gilberto ya se tard&oacute;, vamos a brindar por ti, por ser tan fiel y respetuosa con tu marido&quot;. -Ella se resiste diciendo que ya no quiere tomar, pero Javier le sirve otra copa bastante cargada seg&uacute;n alcanc&eacute; a notar. Brinda con Elena pidiendo tom&aacute;rsela de un solo empellon y, al tomarle ella tose por lo cargada de la bebida. Luego Antonio hace lo mismo y brindan nuevamente. Minutos despu&eacute;s era evidente que Elena estaba completamente ebria.<\/p>\n<p>Ya no le insistieron que volviera a tomar viendo su estado. Elena se ve&iacute;a inquieta y re&iacute;a mucho y de todo. Les dice- &quot;&iexcl;Voy al ba&ntilde;o, Me urge orinar!&quot; &quot;&iquest;Por qu&eacute; no dec&iacute;as?&quot; -le preguntan &#8211; &quot;&iexcl;Es que me da pena! -dice ella. Hace por levantarse y casi se cae, pero la alcanzan a detener. Insiste en ir sola, pero no pude, as&iacute; que la toma cada uno de un brazo y la llevan al ba&ntilde;o. Ah&iacute; los perd&iacute; de visita y solo escuchaba lo que dec&iacute;an-<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Yo puedo sola!&quot; -Decia Elena- &quot;&iexcl;No puedes, te vas a caer si te soltamos! Deja que te ayudemos&quot;. &quot;!Hay no! ! que verg&uuml;enza&quot; -les contesta. Un par de minutos y se oye otra ves la risa y la resistencia de mi esposa cuando Antonio le dice- &quot;&iexcl;Si te suelto te caes, perm&iacute;teme secarte&quot;. -Eso ya era mucho para m&iacute;, pero &iquest;por qu&eacute; no reaccionaba y entraba? Estaba como pegado a la ventana muy atento y lleno de morbo. &iquest;D&oacute;nde estaban aquellos celos y el coraje que sent&iacute;a? En ese momento no sab&iacute;a responderme.<\/p>\n<p>Regresan del ba&ntilde;o, pero ahora no se sientan en la sala, sino en el borde de la cama por el lado de los pies. Elena est&aacute; cabizbaja y como adormilada, Javier est&aacute; a un lado de ella y Antonio del otro. Javier comienza a acariciarle su pelo, luego las mejillas y finalmente le da un beso, a lo que Elena no se resiste. Antonio solo la toma de sus manos y se las acaricia. Javier le baja el cierre de su vestido en la espalda y le baja la parte superior del vestido hasta la cintura. Es el momento en que ella parece reaccionar y les pregunta &#8211;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Que est&aacute;n haciendo? &iexcl;No hagan eso yo no les he dado lugar!&quot; -ninguno le hace caso. Ella insiste diciendo &quot;&iexcl;no, no quiero!&quot; , pero la ignoran. La ponen de pie y le sacan el vestido por los pies dejandola solo en ropa interior. Antonio se coloca frente a ella, la abraza acarici&aacute;ndola y le da un beso apasionado a lo que Elena ya no se resiste. Mientras se besan, Javier se desnuda y, yo quer&iacute;a correr y entrar, pero la verdad es que estaba absorto con lo que suced&iacute;a. La sientan nuevamente en el borde de la cama y ahora Elena se deja conducir docilmente, le sacan el brasier acariciando sus pechos por turnos. Antonio la recuesta dej&aacute;ndola con los pies colgando del borde de la cama, se arrodillara los pies de ella y le saca la pantaleta, le acaricia el vientre y el pelo p&uacute;bico, luego separa sus piernas y mete el rostro entre ellas haciendole un oral.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a absorto y como paralizado viendo lo que ocurr&iacute;a y solo reaccion&eacute; cuando escuch&eacute; el gemido de Elena, casi fue un alarido cuando Antonio le comenz&oacute; a dar lengua, gemido que nunca hab&iacute;a lanzado conmigo, cosa que lastim&oacute; mi orgullo. Mientras Antonio estaba d&aacute;ndole atenci&oacute;n a su vagina, Javier se coloca por un costado sobre su cara y le pone su herramienta en la boca de Elena. Al ver eso cre&iacute; que lo rechazar&iacute;a pues no era del agrado de ella hacerme oral, pero ahora parec&iacute;a que le hab&iacute;an dado un caramelo y chupaba con ansiedad.<\/p>\n<p>No pasaron ni tres minutos cuando Elena pareci&oacute; ahogarse, tosi&oacute; como atragantada y tuvo algunas arcadas, escupe hacia un lado un plasta viscosa y blanquecina, pero sigue concentrada en lo que est&aacute; sintiendo, porque Antonio la est&aacute; haciendo retorcer y finalmente estalla en algo que nunca le hab&iacute;a provocado yo de esa manera. Sus orgasmos eran silenciosos y y nada explosivos, pero ahora era incre&iacute;ble para m&iacute; lo que ve&iacute;a en ella.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; un momento como noqueada y Antonio ahora le acariciaba la entrepierna con mucha delicadeza, sube por su vientre acarici&aacute;ndola con su boca hasta llegar a sus senos y Elena comienza a reaccionar nuevamente. Ahora Antonio se acuesta en la misma posici&oacute;n que estaba ella y la invita a que ella le haga oral. Elena de inmediato se pone de pie y como si fuera un caramelo comienza a meterlo en su boca con ansiedad, mientras Javier se coloca a espaldas de Elena, le separa las nalgas y la penetra en esa posici&oacute;n, inclinada sobre Antonio.<\/p>\n<p>En cosas de pocos minutos se vino en ella y se separa con aquello ya fl&aacute;cido. Pude ver su vagina empapada de fluidos y no pude evitar, no celos, sino por incre&iacute;ble que parezca sent&iacute; cierta repulsi&oacute;n al ver su vagina llena de semen.<\/p>\n<p>Apenas se separa Javier, Elena se monta en Antonio que estaba recostado en el borde de la cama, y comienza a cabalgarlo con ansiedad. &iexcl;No pod&iacute;a creer lo que ve&iacute;a! A m&iacute; humilde esposa tan recatada, ahora galopando de esa manera con un hombre que no es su esposo. Se mov&iacute;a con ansiedad y de manera fren&eacute;tica, hasta que nuevamente explota igual o con mayor intensidad que la anterior. Se desploma sobre Antonio quien sigue bombeando hacia arriba, hasta que tambi&eacute;n el se viene en ella.<\/p>\n<p>Se quedan los dos quietos, Antonio acostado y Elena encima de &eacute;l, mientras Javier se sienta junto a ellos, toma la mano de Elena y se la coloca sobre su pene. Ella, me imagino que inconscientemente se lo comienza a frotar y ya se le estaba enderezando nuevamente, pero Antonio aparte suavemente a Elena y la deja recostada. Toma su pantal&oacute;n y al hacerlo deja caer varias monedas al suelo. Ahora s&iacute; entend&iacute; la se&ntilde;al, pero comet&iacute; el error de no fingir que met&iacute;a la llave en la cerradura y abr&iacute;a. Simplemente entre a la habitaci&oacute;n sorprendiendo a mi mujer, qui&eacute;n se puso p&aacute;lida y muy asustada.<\/p>\n<p>Solo les dije- &quot;&iexcl;Vaya! No les preocup&oacute; mi tardanza, se mantuvieron muy ocupados!<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Lo que les platique en mi primer relato, fue el pre&aacute;mbulo de lo que ahora quiero relatarles. Seguramente muchos estar&aacute;n de acuerdo conmigo en que la actitud machista predomina a&uacute;n en muchos hombres, sobre todo debido a la crianza y las costumbres del lugar en que nos criamos. 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