{"id":46996,"date":"2024-04-30T22:00:00","date_gmt":"2024-04-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-04-30T22:00:00","modified_gmt":"2024-04-30T22:00:00","slug":"infiel-en-una-entrevista-de-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/infiel-en-una-entrevista-de-trabajo\/","title":{"rendered":"Infiel en una entrevista de trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"46996\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuanto ten&iacute;a 6 meses de embarazo, dej&eacute; de trabajar. Mi esposo estuvo de acuerdo. Cuando mi hijo cumpli&oacute; 2 a&ntilde;os y ya pod&iacute;amos dejarlo en la guarder&iacute;a algunas horas y con mi suegra las restantes (felizmente mis suegros viven muy cerca), le dije a mi esposo que deseaba volver a trabajar, estuvo de acuerdo.<\/p>\n<p>Prepar&eacute; mi cv y empec&eacute; a enviarlo. A los dos meses recib&iacute; la primera llamada. No pas&eacute; de la primera etapa del proceso. El tercer mes tuve dos procesos y en ambos avanc&eacute; a la segunda etapa. Desde all&iacute; tuve varios otros procesos, en un par de ellos llegu&eacute; hasta la entrevista final, pero el ser casada y madre de un ni&ntilde;o tan peque&ntilde;o era un h&aacute;ndicap terrible.<\/p>\n<p>Andaba muy desmoralizada. Mi esposo me daba mucho &aacute;nimo. Realmente no necesit&aacute;bamos que trabaje. Con lo que &eacute;l ganaba era m&aacute;s que suficiente para nuestra familia, pero igual ten&iacute;a ganas de trabajar, tener mi propio dinero y, por sobre todo, mis propios espacios. Sin empleo me sent&iacute;a como una &ldquo;sombra&rdquo; de mi esposo y si bien no era algo terrible o que me perturbara, sab&iacute;a que trabajando todo estar&iacute;a mejor.<\/p>\n<p>Como al quinto mes de b&uacute;squeda apareci&oacute; el anuncio del &ldquo;empleo so&ntilde;ado&rdquo;. Se lo coment&eacute; a mi esposo y me dio toda la buena vibra. Redise&ntilde;e mi cv. Me present&eacute;. Me llamaron para la primera prueba, pas&eacute; a la segunda. Fui avanzando. Y finalmente, qued&eacute; elegida para la entrevista final, con quien ser&iacute;a el jefe de la persona contratada.<\/p>\n<p>Todo el proceso le fui comentando a mi esposo los avances y cuando pas&eacute; a la &uacute;ltima etapa estuvo tan contento como yo. El d&iacute;a de la entrevista, que era a medio d&iacute;a, se despidi&oacute; temprano para ir a su trabajo. Mi suegra vino y se llev&oacute; al bebe, para darme tiempo a prepararme. Revis&eacute; algunos manuales que ten&iacute;a, relacionados con el puesto. Me ba&ntilde;&eacute;, me vest&iacute; lo mejor que pude. Con una falda corta que resaltaba mis piernas (que son mi orgullo), la mejor blusa que ten&iacute;a y part&iacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;ramos tres chicas las que hab&iacute;amos llegado a esa instancia. Me tocaba ser la &uacute;ltima en ser entrevistada. Las otras dos chicas eran m&aacute;s j&oacute;venes, m&aacute;s lindas sin dudarlo, pero por lo poco que hablamos, claramente yo ten&iacute;a m&aacute;s experiencia y conocimientos para el puesto.<\/p>\n<p>Pas&oacute; la primera. Estuvo unos 30 minutos dentro. Pas&oacute; la segunda, otros tantos. Me toc&oacute; a m&iacute;. Todo iba bien, hasta que a los 15 minutos el gerente que me entrevistaba me dijo &ldquo;ser&iacute;as la persona indicada, pero eres casada y tienes un hijo peque&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>Le respond&iacute; que eso no era problema. Que mi hijo se quedar&iacute;a en guarder&iacute;a y que tendr&iacute;a el apoyo de mi suegra. Me respondi&oacute; que eso no ser&iacute;a suficiente.<\/p>\n<p>Nos quedamos unos segundos en silencio y me mand&eacute; dici&eacute;ndole que me ponga a prueba, que pod&iacute;a hacer &ldquo;cualquier cosa&rdquo; que sea necesaria.<\/p>\n<p>Me qued&oacute; mirando. Sent&iacute; que me miraba los senos, las piernas. Me pregunt&oacute; &iquest;cualquier cosa? El tono se su voz era ya muy evidente y preciso, resultaba obvio a que se refer&iacute;a. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o recorrer mi espalda. Me qued&eacute; en silencio. Insisti&oacute; &iquest;se&ntilde;ora, estar&iacute;a dispuesta a cualquier cosa?<\/p>\n<p>Fue la primera vez que uso el &ldquo;se&ntilde;ora&rdquo;. Hasta ese momento me hab&iacute;a llamado por mi nombre. Sent&iacute; el morbo en su entonaci&oacute;n. Un nuevo escalofr&iacute;o volvi&oacute; a recorrer mi espalda.<\/p>\n<p>En segundos mi cabeza dio mil vueltas. Ya hab&iacute;a enga&ntilde;ado a mi esposo, m&aacute;s de una vez. Pero con hombres que me resultaban atractivos. Ese se&ntilde;or no me resultaba atractivo, adem&aacute;s estaba subido de peso. Pero era un muy buen empleo, con un sueldo que nunca hab&iacute;a tenido. Pod&iacute;a cambiar mi carrera profesional reengancharme con algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que el gerente era casado. Lo hab&iacute;a investigado un poco. Eso me daba la tranquilidad de que no pod&iacute;a andar presumiendo mucho, tampoco le conven&iacute;a que eso circulara en la empresa. Ahora que lo escribo, me sorprendo de todo lo que pas&oacute; en mi mente en tan pocos segundos.<\/p>\n<p>Le dije que s&iacute;, que estaba dispuesta a cualquier cosa.<\/p>\n<p>El saber que obtendr&iacute;a lo que quer&iacute;a lo volvi&oacute; a poner en el plano profesional. Me dijo, mec&aacute;nicamente &ldquo;se&ntilde;ora somos adultos, usted sabe lo que yo quiero, yo s&eacute; lo que usted est&aacute; dispuesta a dar&rdquo;. Le respond&iacute; que s&iacute;. Que todo estaba claro.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; cort&eacute;smente que me pusiera como perrita en el sof&aacute; que hab&iacute;a en su oficina. Me acomod&eacute; como perrita. Se puso detr&aacute;s de m&iacute;. Me levant&oacute; la falda y qued&eacute; con las nalgas al aire pues s&oacute;lo me hab&iacute;a puesto una tanga. Dijo &ldquo;hummm si que ven&iacute;as dispuesta a todo&rdquo;. No era as&iacute;, no lo hab&iacute;a pensado, pero no quise contradecirlo.<\/p>\n<p>Me baj&oacute; la tanga a la altura de los muslos. Separ&oacute; un poco mis piernas. Sent&iacute; que se desabrochaba y bajaba el pantal&oacute;n. Yo miraba al frente, a la pared. Sent&iacute; como untaba su saliva en mi concha. Si que era necesaria, pues estaba nerviosa y nada excitada.<\/p>\n<p>De pronto separ&oacute; mis piernas un poco m&aacute;s. Me abri&oacute; la concha con sus dedos. Sent&iacute; que puso m&aacute;s saliva y de pronto supe por que lo hac&iacute;a. Un grueso, muy grueso, pene empez&oacute; a abrirse paso. Sent&iacute; como me llenaba toda. As&iacute;, en perrito, me llen&oacute; toda la concha con su grueso pene. Era tan rico sentirlo que me excit&eacute; muy r&aacute;pido y la turbaci&oacute;n y verg&uuml;enza inicial dio paso al placer. Se dio cuenta y comenz&oacute; a disfrutarlo m&aacute;s y m&aacute;s. Y en pocos minutos me vine y se vino dentro de mi. En ese momento me di cuenta que no se hab&iacute;a puesto cond&oacute;n.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si ten&iacute;a ba&ntilde;o. Me dijo que s&iacute;. Fui, orin&eacute;. Me limpi&eacute; lo mejor que pude. Sal&iacute; y desde su escritorio me dijo que el lunes me present&eacute; en RRHH. Ten&iacute;a empleo. Por las dudas, en la primera farmacia compr&eacute; la pastilla del d&iacute;a siguiente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>12 Cuanto ten&iacute;a 6 meses de embarazo, dej&eacute; de trabajar. Mi esposo estuvo de acuerdo. Cuando mi hijo cumpli&oacute; 2 a&ntilde;os y ya pod&iacute;amos dejarlo en la guarder&iacute;a algunas horas y con mi suegra las restantes (felizmente mis suegros viven muy cerca), le dije a mi esposo que deseaba volver a trabajar, estuvo de acuerdo. 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