{"id":47133,"date":"2024-05-09T22:00:00","date_gmt":"2024-05-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-05-09T22:00:00","modified_gmt":"2024-05-09T22:00:00","slug":"me-cogi-a-mi-hijo-ebrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-cogi-a-mi-hijo-ebrio\/","title":{"rendered":"Me cog\u00ed a mi hijo ebrio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47133\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">62<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando ingres&oacute; a la universidad, a los 18 a&ntilde;os, mi hijo empez&oacute; a beber. Era ya mayor de edad y poco pod&iacute;a hacer para controlarlo. Mi esposo dec&iacute;a que ya era un hombre y como tal ten&iacute;a derecho a divertirse y que, adem&aacute;s, era parte de la edad, que me dejara de tonter&iacute;as y que lo dejara vivir tranquilo.<\/p>\n<p>No estaba muy acuerdo con la permisividad de mi esposo. Pero siendo mi hijo ya mayor de edad, era poco lo que pod&iacute;a hacer y, en el fondo, entend&iacute;a que, siendo joven, querr&iacute;a divertirse.<\/p>\n<p>Termin&oacute; el primer ciclo invicto, en el quinto superior de su promoci&oacute;n. El segundo ciclo igual. Con eso mis preocupaciones se fueron disipando.<\/p>\n<p>Sol&iacute;a llegar ebrio un par de veces al mes. Algunas veces tan ebrio que ten&iacute;a que ayudarlo a subir a su habitaci&oacute;n, ayudarlo a desvestirse y acomodarlo para que se duerma. Una de esas veces le saqu&eacute; el jean y qued&oacute; en b&oacute;xer. Me di cuenta que su pene estaba erecto. Me sorprend&iacute; por lo que ve&iacute;a, era bastante grande, m&aacute;s que el de su padre, a simple vista la diferencia de tama&ntilde;o resultaba evidente, muy evidente. Lo acomod&eacute; sobre la cama, empez&oacute; a roncar. La curiosidad me venci&oacute;. Le levant&eacute; el b&oacute;xer y pude verlo completamente erecto, s&iacute;, y con mucho, era m&aacute;s grande que el de mi esposo. Lo dej&eacute; all&iacute; nomas. Me fui pensando en lo que acaba de ver.<\/p>\n<p>Cuando despert&oacute; al d&iacute;a siguiente, todo normal. De tan borracho que estaba ni cuenta se hab&iacute;a dado que su pene se hab&iacute;a erectado y que yo se la hab&iacute;a visto as&iacute;. Pas&oacute; el d&iacute;a normal y los siguiente tambi&eacute;n. Hasta que volvi&oacute; a llegar ebrio. Su padre, como casi siempre, no estaba en casa. Lleg&oacute; con un amigo que me lo dej&oacute; en la puerta, ni bien abr&iacute; se esfum&oacute;.<\/p>\n<p>Lo ayude a caminar hacia las escaleras, a subir por ellas. Murmuraba incoherencias y estaba absolutamente fuera de sus cabales. A duras penas lo llev&eacute; hasta su cuarto, lo acost&eacute;.<\/p>\n<p>La saqu&eacute; las zapatillas, las medias, le desabroch&eacute; el jean. Se lo saqu&eacute;. Me volv&iacute; a encontrar con esa erecci&oacute;n poderosa que me ten&iacute;a perturbada. Ver ese pene tan grande me sacaba de mis cabales. Me hacia perder la compostura y la conciencia de que era la madre y de que estaba obrando mal con mis pensamientos lascivos.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; a su lado en la cama, le hablaba y &eacute;l no reaccionaba. Al igual que la vez anterior, se qued&oacute; profundamente dormido y empez&oacute; a roncar. Saqu&eacute; su pene del b&oacute;xer y empec&eacute; a acariciarlo. No resist&iacute; m&aacute;s la tentaci&oacute;n y empec&eacute; a besarlo y chuparlo, con ansias, nervios, deseos, temor, todo mezclado en mi cabeza, en un par de minutos sent&iacute; como su semen sal&iacute;a y me llenaba la boca. No supe que hacer. Su padre jam&aacute;s hab&iacute;a hecho algo as&iacute;. Pens&eacute; que si, al despertar, se daba cuenta que ten&iacute;a machas de semen, podr&iacute;a imaginar cosas. Me lo tome todo. Lo limpie bien con mi lengua y labios y sent&iacute; como fue perdiendo vigor hasta quedar dormidito, igual muy muy grande, tanto que odie un poco a mi esposo por tenerlo m&aacute;s peque&ntilde;o que nuestro hijo.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, todo normal. No se hab&iacute;a dado cuenta de nada.<\/p>\n<p>Vinieron sus ex&aacute;menes. Dej&oacute; de tomar. No llegaba mareado. Me masturbaba pensando en su pene y las pocas veces que cog&iacute;a con mi esposo, pensaba en mi hijo. Cuando la calentura me pasaba, me sent&iacute;a muy miserable y sucia, pero cuando volv&iacute;a, la lascivia me llenaba toda.<\/p>\n<p>El d&iacute;a que terminaron sus ex&aacute;menes supe que volver&iacute;a a tomar. Para mi suerte mi esposo se iba a ir al estadio y no volver&iacute;a hasta muy tarde.<\/p>\n<p>Pens&eacute; mucho sobre como podr&iacute;a ser penetrada por mi hijo. Quer&iacute;a aprovechar su borrachera para ser suya sin que &eacute;l se de cuenta. Pens&eacute; que acostarlo como siempre, boca arriba me obligar&iacute;a a subirme encima y eso era mucho riesgo. Me daba temor se despierte en ese momento y me vea cabalgando sobre &eacute;l. Le daba mil vueltas en mi cabeza al problema y no encontraba soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>Finalmente lleg&oacute;, como esperaba, completamente ebrio. Lo tra&iacute;a otro amigo. Ni bien abr&iacute; la puerta se hizo humo. Ven&iacute;a m&aacute;s borracho que de costumbre. A duras penas lo pude llevar hasta el sof&aacute;. Se sent&oacute; y se qued&oacute; dormido, tirado hacia atr&aacute;s. Me di cuenta que su verga no estaba erecta. Me sent&iacute; decepcionada. De pronto empez&oacute; a roncar.<\/p>\n<p>Le habl&eacute; un poco, pero nada. Segu&iacute;a roncando. Desabroch&eacute; su pantal&oacute;n, le saqu&eacute; el pene fl&aacute;ccido y con unas ganas que no hab&iacute;a sentido nunca, se lo empec&eacute; a chupar con todas mis artes y experiencia. En instantes estaba duro como un m&aacute;stil, como lo so&ntilde;aba, como lo imaginaba mientras me masturbaba o mientras cog&iacute;a con su padre.<\/p>\n<p>Le habl&eacute; y segu&iacute;a roncando. Me baj&eacute; mi jean y mi calz&oacute;n. Me acomod&eacute; de espaldas a &eacute;l y con mis manos acomod&eacute; su pene en la entrada de mi vagina. Me dej&eacute; caer y sent&iacute; como su largo y grueso m&aacute;stil me llenaba de placer. En menos de dos minutos tuve el orgasmo m&aacute;s intenso de mi vida, brutal. Las contracciones de mi vagina lo hicieron llegar. Sent&iacute; como me humedec&iacute;a toda, como mi vagina se llenaba con su semen. Me levant&eacute; r&aacute;pido. Con mis labios y mi lengua lo limpi&eacute; lo mejor que pude, le acomod&eacute; el b&oacute;xer, le cerr&eacute; el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Intent&eacute; despertarlo, pero fue imposible. Lo acost&eacute; en el sof&aacute; y all&iacute; durmi&oacute; hasta el d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Dos cosas cambiaron esa noche. Cuando llegaba ebrio, amanec&iacute;a en el sof&aacute;. Y, supongo nunca supo porque su mam&aacute; le daba propinas para que se &ldquo;divirtiera con sus amigos&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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