{"id":47242,"date":"2024-05-19T22:00:00","date_gmt":"2024-05-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-05-19T22:00:00","modified_gmt":"2024-05-19T22:00:00","slug":"complaciendo-a-mi-tio-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/complaciendo-a-mi-tio-parte-i\/","title":{"rendered":"Complaciendo a mi t\u00edo (parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47242\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Las vacaciones hab&iacute;an llegado a su fin y pod&iacute;a afirmar sin equivocarme que hab&iacute;an sido las mejores vacaciones de mi vida, hasta el momento, pero todo lo bueno se acaba, y como os hab&iacute;a adelantado en mis primeros relatos, este curso iniciar&iacute;a mi etapa en la universidad y para ello me ten&iacute;a que mudar a la ciudad de Bogot&aacute;, ya que ese era el lugar m&aacute;s cercano en d&oacute;nde impart&iacute;an mi carrera. All&iacute; pasar&iacute;a el curso alojada en una humilde residencia de estudiantes en donde compartir&iacute;a habitaci&oacute;n con otra chica la cu&aacute;l no hab&iacute;a visto en mi vida.<\/p>\n<p>Hasta aquel a&ntilde;o nunca hab&iacute;a abandonado el hogar en el que viv&iacute;a con mi padre y obviamente estaba preocupada por empezar una nueva etapa de mi vida en la que deber&iacute;a ser m&aacute;s independiente. Sin embargo, y para mi consuelo, en aquella ciudad viv&iacute;an mis t&iacute;os por parte de madre. A ellos los conoc&iacute;a desde que era peque&ntilde;a, de hecho, antes del divorcio de mis padres era costumbre reunirnos en el pueblo de mis abuelos cada fin de semana para hacer una comida familiar todos juntos. A&uacute;n a d&iacute;a de hoy guardo muy buenos recuerdos de aquellas reuniones en las que pasaba el d&iacute;a jugando con mis primas y recibiendo el mimo y los cuidados de mi abuela. Sin embargo, todo cambi&oacute; para m&iacute; tras la separaci&oacute;n de mis padres primero y el fallecimiento de mi abuela despu&eacute;s. Todo eso hizo alejarme de esa parte de mi familia, desde entonces hab&iacute;an pasado ya seis largos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Es por todo eso que vi&eacute;ndome sola en la gran ciudad decid&iacute; reencontrarme con ellos para volver a avivar nuestra relaci&oacute;n. A&uacute;n recordaba con exactitud en donde viv&iacute;an a pesar del paso del tiempo y tras hacer un par de transbordos de metro llegu&eacute; a la puerta de su casa, tras suspirar profundamente para atenuar mi nerviosismo, llam&eacute; al timbre. Pasaron unos largos segundos hasta que por fin la puerta se abri&oacute; y tras ella se asom&oacute; una mujer, las dos nos quedamos mir&aacute;ndonos un momento hasta que las dos ca&iacute;mos en cuenta de quienes &eacute;ramos cada una. Mi t&iacute;a siempre fue una mujer bastante normalita, de baja estatura, con ojos casta&ntilde;os y cabello moreno, sin embargo, el paso de los a&ntilde;os hab&iacute;a hecho mella en ella. En su rostro se comenzaban a apreciar las arrugas, hab&iacute;a ganado bastante peso y se hab&iacute;a cortado su larga melena luciendo ahora un peinado con el cabello m&aacute;s corto.<\/p>\n<p>Yo: T&iacute;aaa soy yo, Laurita. &iquest;No me reconoces? &#8211; dije yo para hacerle caer en cuenta de qui&eacute;n se trataba la joven que se hab&iacute;a presentado en su puerta<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: No me digas que de verdad eres t&uacute;. Hac&iacute;a aaa&ntilde;os que no te ve&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; te trae por aqu&iacute;?<\/p>\n<p>Yo: Si soy yo t&iacute;a, ahora estoy estudiando aqu&iacute; y me pareci&oacute; buena idea pasarme a haceros una visita. Disculpa por no avisar antes de que me iba a presentar aqu&iacute; pero no ten&iacute;a vuestro tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: No importa cari&ntilde;o, pasa pasa. Sabes que siempre ser&aacute;s bienvenida en nuestra casa a pesar de todo lo sucedido entre mi hermana y tu padre.<\/p>\n<p>Yo: Muchas gracias, significa mucho para m&iacute; en este momento.- dije pasando tras ella dentro de la casa.<\/p>\n<p>Al llegar al sal&oacute;n me invit&oacute; a sentarme en el sof&aacute; junto a ella donde comenzamos a hablar para ponernos al d&iacute;a de todo lo sucedido durante todos estos a&ntilde;os. Descubr&iacute; que mis primas, al igual que yo, hab&iacute;an abandonado el nido y ahora una estudiaba en Medell&iacute;n y la otra en Panam&aacute;. Tambi&eacute;n me hizo saber que mi madre ahora viv&iacute;a felizmente casada con el hombre con el que hab&iacute;a enga&ntilde;ado a mi padre y que pronto tendr&iacute;an su primer hijo juntos. La nueva me pill&oacute; por sorpresa pero no le di mayor importancia, aquella mujer ya no significaba nada para m&iacute;, ella nunca se volvi&oacute; a preocupar por m&iacute; despu&eacute;s de que yo decidiese quedarme a vivir con mi padre en vez de irme con ella. Tratando de reanudar la conversaci&oacute;n con Mi t&iacute;a decid&iacute; preguntarle acerca de su marido sobre quien no me hab&iacute;a hablado todav&iacute;a<\/p>\n<p>Yo: &iquest;Y mi t&iacute;o? &iquest;C&oacute;mo est&aacute;?<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Debe de estar al caer hace ya rato que en teor&iacute;a termin&oacute; su jornada, pero ya sabes c&oacute;mo era tu t&iacute;o, est&aacute; tan enamorado de su taller que a saber a qu&eacute; hora hace acto de presencia, aunque de seguro llegar&aacute; para la hora de cenar como muy tarde. Hablando de cenar &iquest;Quieres quedarte a cenar con nosotros?<\/p>\n<p>Yo: Est&aacute; bien, me apunto. Pero solo con la condici&oacute;n de ayudarte en prepararla.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: No seas boba, no hace falta.<\/p>\n<p>Yo: Insisto, es lo m&iacute;nimo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Muy bien, pero tampoco es que haya mucho que hacer. Como mucho pelar unas papas para hacerlas sancochadas.<\/p>\n<p>Yo: En eso soy toda una experta, no te defraudar&eacute; jajaja<\/p>\n<p>Las dos nos fuimos, a la cocina all&iacute; mientras pelaba las papas las dos continuamos charlando distendidamente.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Que clase de anfitriona soy yo, no te he ofrecido si quer&iacute;as algo de beber.<\/p>\n<p>Yo: No importa aunque algo fresco si que te lo aceptaba.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: &iquest;Una Pepsi te sirve?<\/p>\n<p>Yo: Si, obvio.<\/p>\n<p>Sonri&eacute;ndome cort&eacute;smente abri&oacute; el frigor&iacute;fico y agarrando la primera lata que vio me la tendi&oacute; para tomarla con la mala fortuna que se me resbal&oacute; entre las manos cayendo al suelo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Ay disculpa ven que te la cambio por otra para que no se te salga toda.<\/p>\n<p>Yo: No te preocupes, me s&eacute; un truco.<\/p>\n<p>Mi padre siempre me dec&iacute;a que cuando una lata sale rodando por el suelo hab&iacute;a una forma de revertir el golpe, para ello coloqu&eacute; la lata en la mesa y comenc&eacute; a girarla sobre si misma d&aacute;ndole vueltas. Al considerar realizada correctamente la operaci&oacute;n la abr&iacute; con toda la confianza del mundo, fue entonces cuando la endemoniada lata de refresco comenz&oacute; a escupirme todo su contenido encima mia mojando y ensuciando toda mi camisa y parte del pantal&oacute;n blanco que llevaba puesto aquel d&iacute;a. Me qued&eacute; paralizada por lo que acababa de suceder, Mi t&iacute;a en cambio comenz&oacute; a re&iacute;rse y a mofarse de mi desgracia.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Mira que te lo dije boba. Ve al ba&ntilde;o anda, ahora te llevo una muda de una de tus primas.<\/p>\n<p>Avergonzada me fui al ba&ntilde;o en donde esper&eacute; a que me brindase la ropa para poder cambiarme, al poco rato lleg&oacute; con ella en la mano, se trataba de una camisa gris y un pantal&oacute;n negro, ella dej&aacute;ndome intimidad se fue cerrando la puerta tras ella. Fue entonces cuando yo comenc&eacute; a desvestirme de toda mi ropa qued&aacute;ndome solamente en tanga, ya que como ya sab&eacute;is y debido al tama&ntilde;o de mis pechos no acostumbro a utilizar brasier, es as&iacute; pr&aacute;cticamente desnuda como de repente se abri&oacute; la puerta del ba&ntilde;o, asom&aacute;ndose tras ella apareci&oacute; mi t&iacute;o top&aacute;ndose de frente con la visi&oacute;n de su desaparecida sobrina pr&aacute;cticamente desnuda en el ba&ntilde;o de su casa. Como acto reflejo corr&iacute; a cubrirme los pechos con mi brazo al mismo tiempo que me giraba d&aacute;ndole la espalda, sin darme cuenta que haciendo eso le daba la oportunidad no solo de ver mis pechos desnudos si no que mi culo en tanga.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Ay perd&oacute;n, perd&oacute;n, no sab&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Tras decir eso r&aacute;pidamente se fue cerrando la puerta tras de s&iacute;, nuevamente me qued&eacute; paralizada y adem&aacute;s muerta de la verg&uuml;enza. Temblando me vest&iacute; como pude, al terminar observe como, para colmo, la ropa que me hab&iacute;a dado Mi t&iacute;a me quedaba tremendamente ce&ntilde;ida, la camisa no me llegaba a cubrir el ombligo dejando visible mi piercing que all&iacute; llevaba y el pantal&oacute;n se pegaba tanto a mi piel que sin duda resaltar&iacute;a de sobre manera el tama&ntilde;o y la forma de mi trasero. A&uacute;n asi de esa forma decid&iacute; respirar profundamente y salir como si nada de todo eso acabase de suceder.<\/p>\n<p>De camino a la cocina para volver junto a Mi t&iacute;a me top&eacute; con mi t&iacute;o sentado en la sala esperando su turno para ir al ba&ntilde;o. Los dos nos quedamos mir&aacute;ndonos, yo por la verg&uuml;enza no sab&iacute;a qu&eacute; decir, fu&eacute; &eacute;l como si nada hubiera pasado el que tom&oacute; la palabra.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Pero bueno Laura hay que ver lo cambiada que est&aacute;s, me cost&oacute; un mundo reconocerte.<\/p>\n<p>Yo: Ho&hellip; hola t&iacute;o, bueno si la verdad es que s&iacute;<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Bueno y no vas a decir que haces por aqu&iacute; y de donde sales.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o era un hombre alto, de piel morena, con un cuerpo fornido, bien tonificado, la verdad es que estaba de muy buen ver a pesar de su edad que deber&iacute;a andar por los cincuenta y algo. Me sorprend&iacute;a que alguien tan atractivo se conformase con una mujer como mi t&iacute;a, que sin desmerecerla, los a&ntilde;os la hab&iacute;an golpeado de una forma cruel. Su forma de hablar siempre fue tosca con los dem&aacute;s y si no le conocieses pareciera que estaba siendo hasta desagradable contigo. En aquel momento no me sal&iacute;an las palabras, si de por si que me pillase semi desnuda es su propio ba&ntilde;o ya era un obst&aacute;culo para que mis palabras brotasen, la forma en la que me estaba mirando en ese momento hizo que me quedase bloqueada y sin saber que hacer ni decir. Por suerte para mi apareci&oacute; de repente Mi t&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Anda mira quien al fin ha llegado de trabajar, ya eran horas&hellip;<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Me entretuve m&aacute;s de la cuenta con un cliente que me estuvo dando la chapa.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Ya bueno, de esos clientes tienes todos los d&iacute;as por lo que veo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: No empieces t&uacute;, por cierto no sab&iacute;a que nuestra sobrina se hab&iacute;a quedado muda ni que estaba en casa.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Ahora te lo iba a comentar, resulta que nuestra Laurita ahora se vino a estudiar aqu&iacute; a la universidad.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Ah&aacute; pues que bueno, fue una agradable sorpresa volver a verla&hellip;<\/p>\n<p>Al tiempo que &eacute;l termin&oacute; de decir eso se gir&oacute; hac&iacute;a a m&iacute; gui&ntilde;&aacute;ndome un ojo, aquello termin&oacute; por sonrojarme del todo si ya no lo estaba suficientemente.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: &iquest;Y como es eso que se qued&oacute; muda?<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Nada nada, cosas m&iacute;as. &iquest;Verdad Laura?<\/p>\n<p>Yo: S&hellip; Sii si jaja.<\/p>\n<p>Respond&iacute; t&iacute;midamente.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Bueno voy al ba&ntilde;o que me estoy meando. &iquest;Ya est&aacute; la cena servida?<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: Si claro, te est&aacute;bamos esperando las dos.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: pues venga id a sentaros que ahora vengo.<\/p>\n<p>Su forma autoritaria de decir las cosas sumado a su buen aspecto f&iacute;sico a pesar de la edad que ya ten&iacute;a hac&iacute;a que rondasen por mi cabeza pensamientos pecaminosos. &iquest;Pero que demonios me pasa? me pregunt&eacute;, es mi propio t&iacute;o jam&aacute;s pasar&iacute;a algo entre nosotros. No se puede, no se debe&hellip; &iquest;no quiero? la verdad es que hac&iacute;a semanas desde mi &uacute;ltimo encuentro sexual y mi cuerpo empezaba a necesitar algo de acci&oacute;n. Al cabo de varios minutos regres&oacute; y con normalidad nos pusimos a cenar.<\/p>\n<p>Tras todo lo sucedido la cena transcurri&oacute; sin mayor notoriedad, ninguna mirada indiscreta ni palabras con doble sentido hizo mi t&iacute;o. Los tres conversamos de todo un poco hasta que llegado el momento y viendo lo tarde que era me levant&eacute; con la idea de marcharme.<\/p>\n<p>Yo: Os agradezco mucho este rato que pasamos los tres la verdad que lo necesitaba pero ya es muy tarde, me tengo que ir que ya va a cerrar el colectivo y despu&eacute;s no tengo forma de regresar a mi residencia.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a: de eso nada no voy a permitir que te vayas sola a estas horas. Venga Paulo, acerca a la ni&ntilde;a a su residencia hazme el favor.<\/p>\n<p>Yo: No hace falta, de verdad. No quiero molestar, mi t&iacute;o querr&aacute; dormir despu&eacute;s de trabajar durante todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: No es problema un d&iacute;a es un d&iacute;a yo te llevo y no se hable m&aacute;s.<\/p>\n<p>Yo asent&iacute; y baj&eacute; la cabeza asumiendo su orden con obediencia. Los dos salimos por la puerta dejando atr&aacute;s a Mi t&iacute;a sola con la desagradable tarea de recoger y limpiar el estropicio que la deliciosa cena que hab&iacute;a elaborado hab&iacute;a dejado consigo. El trayecto en el ascensor nos llev&oacute; directamente al garaje del edificio en donde vi con asombro como mi tio todav&iacute;a conservaba su viejo aunque bien conservado auto, y es que desde que era peque&ntilde;a le recuerdo con ese mismo veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>Yo: Veo que hay cosas que no cambian.<\/p>\n<p>Dije al mismo tiempo que se&ntilde;alaba su coche.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Porque es que iba a cambiarlo si sigue funcionando como un reloj, los que hacen ahora no sirven para nada.<\/p>\n<p>Yo: Pero son m&aacute;s r&aacute;pidos y modernos.<\/p>\n<p>No hizo falta recibir respuesta por su parte, la mirada de desprecio que me ech&oacute; lo dijo todo. Callada me sub&iacute; por el lado del copiloto al mismo tiempo que &eacute;l hac&iacute;a lo propio por su lado.<\/p>\n<p>Tras un largo silencio fue &eacute;l quien decidi&oacute; romperlo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Volviste a quedar muda o que<\/p>\n<p>Yo: No quer&iacute;a molestar, no deb&iacute; decir eso&hellip;<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: &iquest;Decir que? &iquest;Qu&eacute; prefieres cosas r&aacute;pidas y nuevas?<\/p>\n<p>Yo: Solo es que&hellip;<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: No importa, solo hablaste desde el desconocimiento. Estoy seguro que si pruebas un coche con tanto recorrido como este no pensar&iacute;as lo mismo.<\/p>\n<p>Yo: lo cierto es que me encantar&iacute;a, pero todav&iacute;a no aprend&iacute; a manejar.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Bueno ahora que est&aacute;s por aqu&iacute; yo puedo ense&ntilde;arte si quieres.<\/p>\n<p>Yo: &iquest;De verdad har&iacute;as eso? Que guaaay, gracias t&iacute;o eres el mejor.<\/p>\n<p>De la emoci&oacute;n me abalanc&eacute; hacia &eacute;l d&aacute;ndole un abrazo, &eacute;l permaneci&oacute; impasible ante mi repentina muestra de alegr&iacute;a con una mano en el volante y la otra en la palanca de cambios la cual desplaz&oacute; a mi muslo en donde dando palmadas me indic&oacute; que era suficiente la muestra de cari&ntilde;o por mi parte, as&iacute; lo interpret&eacute; volvi&eacute;ndome a sentar nuevamente en mi asiento con normalidad. Al poco rato llegamos a la residencia universitaria en donde me deb&iacute;a bajar.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Bueno creo que ya llegamos.<\/p>\n<p>Yo: Si aqu&iacute; es, muchas gracias de verdad.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: No hay de que, entonces &iquest;te pasas ma&ntilde;ana por mi taller sobre las ocho y damos una vuelta en el coche?<\/p>\n<p>Yo: Siii que ilusi&oacute;n, all&iacute; estar&eacute;<\/p>\n<p>Mi t&iacute;o: Est&aacute; bien<\/p>\n<p>Llegaba el momento de bajarme y como muestra de agradecimiento me desped&iacute; d&aacute;ndole un cari&ntilde;oso beso en la mejilla, al terminar de d&aacute;rselo no pude evitar fijarme como en su pantal&oacute;n se marcaba una enorme tienda de campa&ntilde;a en la zona de la entrepierna, desviando velozmente mi mirada de all&iacute; me cruc&eacute; con la suya, me hab&iacute;a pillado mirando hacia donde quiz&aacute; no deb&iacute; haber mirado. Nuevamente avergonzada por lo que acababa de ocurrir me escabull&iacute; como pude de all&iacute;.<\/p>\n<p>Yo: Bu&hellip; bueno hasta ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Tras mis palabras de despedida me baj&eacute; del coche r&aacute;pidamente, mientras lo hac&iacute;a, sin embargo, no pude evitar sentir la sensaci&oacute;n de que mi querido t&iacute;o no le quitaba el ojo de encima a mi culo, sin duda el ce&ntilde;ido pantal&oacute;n hac&iacute;a resaltar su forma y tama&ntilde;o, por lo que para &eacute;l debi&oacute; de ser imposible resistirse a admirarlo. Lejos de ofenderme, me fui contone&aacute;ndome y moviendo mis caderas de forma exagerada hasta llegar a la entrada de la residencia, desde donde antes de cruzar la puerta de acceso lanc&eacute; una &uacute;ltima mirada al coche de mi t&iacute;o, el cual permaneci&oacute; all&iacute; estacionado hasta que finalmente atraves&eacute; su umbral.<\/p>\n<p>Mientras sub&iacute;a las escaleras camino de la habitaci&oacute;n una mezcla de sentimientos se pasaban por mi cabeza. Me sent&iacute;a confusa, nerviosa, preocupada, feliz y caliente&hellip; sorprendentemente llevaba semanas sin sexo y con todo el tema de la mudanza y la preocupaci&oacute;n por vivir sola tampoco me hab&iacute;a llegado a tocar por lo que sentir el deseo sexual de un hombre de los pies a la cabeza como lo era mi t&iacute;o hizo que algo se despertase en mi.<\/p>\n<p>Al llegar a mi cuarto comprob&eacute; como mi compa&ntilde;era de habitaci&oacute;n ya estaba profundamente dormida, realmente era bastante tarde ya, el morbo de que ella estuviese ah&iacute; y la excitaci&oacute;n previa hicieron que me liberase apresuradamente de la ce&ntilde;ida ropa que se pegaba a mi cuerpo, entonces completamente desnuda deslic&eacute; las yemas de mis dedos exploradores. Primero por mis pechos comprobando de buena mano como mis pezones estaban completamente erectos y luego siguiendo el camino hacia abajo por mi vagina por donde comenzaban a brotar fluidos.<\/p>\n<p>Era tal la calentura que ignorando la presencia de mi compa&ntilde;era, que descansaba profundamente dormida a escaso metro de m&iacute; en la cama contigua, me tendiese en la m&iacute;a as&iacute; desnuda como estaba para dar rienda suelta a mis instintos m&aacute;s bajos. Por entonces mis dedos ya jugaban con soltura abri&eacute;ndose camino entre mis labios vaginales, tendida boca arriba y con las piernas bien abiertas disfrutaba de mi cuerpo como hacia semanas que no lo hac&iacute;a, recordando encuentros con parejas anteriores intentaba llegar poco a poco a mi cl&iacute;max sin embargo cuando ya casi estaba a punto no pude evitar recordar todo lo sucedido ese mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Como primero fui pillada semidesnuda, las insinuaciones posteriores al respecto, su prominente erecci&oacute;n y finalmente como me miraba al trasero al despedirme&#8230; todo eso hizo que al aumentar ligeramente el ritmo de mis dedos provocase lo inevitable, entre temblores propios del orgasmo llev&eacute; apresuradamente una de mis manos a la boca tratando de acallar los gritos de placer que intentaban escabullirse por entre mis labios y que probablemente hiciesen despertar a mi compa&ntilde;era. Tras conseguirlo y ya m&aacute;s calmada cubr&iacute; mi desnudez con las s&aacute;banas y al poco rato ca&iacute; rendida por el sue&ntilde;o no sin antes pensar en el d&iacute;a que me esperaba ma&ntilde;ana y lo mucho que quer&iacute;a probar ese &ldquo;coche&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>11 Las vacaciones hab&iacute;an llegado a su fin y pod&iacute;a afirmar sin equivocarme que hab&iacute;an sido las mejores vacaciones de mi vida, hasta el momento, pero todo lo bueno se acaba, y como os hab&iacute;a adelantado en mis primeros relatos, este curso iniciar&iacute;a mi etapa en la universidad y para ello me ten&iacute;a que mudar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28051,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-47242","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28051"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}