{"id":47371,"date":"2024-05-29T22:00:00","date_gmt":"2024-05-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-05-29T22:00:00","modified_gmt":"2024-05-29T22:00:00","slug":"anita-descubre-que-su-prima-no-es-casta-como-ella-pensaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/anita-descubre-que-su-prima-no-es-casta-como-ella-pensaba\/","title":{"rendered":"Anita descubre que su prima no es casta como ella pensaba"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47371\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Anita y Mar&iacute;a eran inseparables. No hab&iacute;a nada en la vida de Mar&iacute;a oculto para Ana y viceversa. Se quer&iacute;an profundamente. Mar&iacute;a cumpl&iacute;a a&ntilde;os solo un mes antes que su prima Anita. Ambas compart&iacute;an un gran respeto por el culto cristiano y asist&iacute;an todos los domingos al culto; bailaban con los ojos cerrados, dando vueltas; exaltaban con viva voz las gracias del Se&ntilde;or. Anita admiraba la devoci&oacute;n con la que Mar&iacute;a se entregaba al culto: con los ojos cerrados, inmersa en sus pensamientos, daba gracias mientras manten&iacute;a sus manos en el aire en se&ntilde;al de recibimiento.<\/p>\n<p>Viv&iacute;an en la casa con do&ntilde;a Aleida, la abuela de las dos chicas. Do&ntilde;a Aleida, estaba acerc&aacute;ndose a los setenta a&ntilde;os. Era una viejita bondadosa que manten&iacute;a buenas relaciones con sus dos nietas. Gran parte de su tiempo viv&iacute;a acostada viendo telenovelas en su cuarto; ten&iacute;a un televisor antiguo, cuadrado.<\/p>\n<p>Anita no encontraba nada extra&ntilde;o en la cercan&iacute;a de Mar&iacute;a con Roberto. Roberto era un hombre de cuarenta y dos a&ntilde;os, de mediana estatura, de cejas pobladas, con barba y muy velludo en todo su cuerpo. S&iacute; hab&iacute;a notado que a veces los dos buscaban lugares solitarios de la casa para hablar. Hablaban algo pegaditos; pero, ni as&iacute;, Anita notaba nada extra&ntilde;o. Tres d&iacute;as atr&aacute;s, los encontr&oacute; en la sala del apartamento de Roberto; este le hablaba algo al o&iacute;do y Mar&iacute;a sonre&iacute;a con agrado. Tampoco as&iacute;, encontraba nada extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Desde que llegaron del pueblo, las dos primas junto con su abuela, hab&iacute;an establecido una muy buena relaci&oacute;n con Roberto. El las atendi&oacute; muy amablemente desde que se alojaron en su casa. Fue muy hospitalario, hasta el punto que la primera cuota de arriendo que ellas le pagaron fue de tan solo la mitad. Las dos primas se instalaron en el &uacute;nico cuarto de arriba y su abuela en un peque&ntilde;o cuarto en la planta baja, al final del pasillo. El apartamento donde resid&iacute;a Roberto, hac&iacute;a parte de la misma casa. Tambi&eacute;n estaba ubicado al finalizar el pasillo, en frente de la alcoba de la abuela Aleida.<\/p>\n<p>Eran las diez de la ma&ntilde;ana. Anita no encontraba nada que hacer. Mar&iacute;a hab&iacute;a salido con Roberto; no volver&iacute;an hasta en horas de la tarde. Do&ntilde;a Aleida estaba recostada viendo La Rosa de Guadalupe en su adusto televisor, en su cuarto. Anita entr&oacute; en el apartamento de Roberto y se sent&oacute; en el sof&aacute;. As&iacute; lo hac&iacute;a regularmente; se sent&iacute;a muy c&oacute;moda en &eacute;l. Dej&oacute; caer su cabeza sobre el espaldar y medit&oacute; durante un par de minutos.<\/p>\n<p>Sin nada que hacer, Anita tom&oacute; el control remoto del televisor. Oprimi&oacute; el encendido y lo primero que vio, fue un zapato negro de charol y una media blanca larga que no alcanzaba a cubrir la rodilla; reconoci&oacute; una rodilla y un muslo que se extend&iacute;a hasta la forma redonda de una nalga totalmente descubierta. Era el cuerpo de una mujer de rodillas y mostrada de medio lado. Esta toma se mantuvo as&iacute; por quince segundos. En este tiempo reconoci&oacute; que el zapato y la media eran de Mar&iacute;a; tambi&eacute;n escuchaba durante este tiempo el jadeo sensual de una mujer. Anita segu&iacute;a sin entender qu&eacute; hac&iacute;a su prima all&iacute;, de rodillas, con sus piernas y el trasero desnudos. Lo que empezaba a ver y a sospechar le produc&iacute;a dentro de s&iacute; una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a; como algo que no se debe aprobar.<\/p>\n<p>La c&aacute;mara empez&oacute; a girar en torno de la mujer. Ahora se ve&iacute;an las piernas delgadas, una manos que se posaban sobre los muslos para sostener el cuerpo; luego el abdomen y el ombligo. Todo al descubierto, sin la menor prenda. En fracci&oacute;n de segundos, reconoci&oacute; la cicatriz de Mar&iacute;a, encima de la mu&ntilde;eca del brazo izquierdo.<\/p>\n<p>La c&aacute;mara empez&oacute; a correr hacia arriba descubriendo un torso delgado. Pas&oacute; seguido, empez&oacute; a enfocar un par de senos peque&ntilde;os con unos pezones erguidos. Sigui&oacute; subiendo hasta enfocar el rostro de la mujer: era ella, Mar&iacute;a; con un pene caliente dentro de su boca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Anita y Mar&iacute;a eran inseparables. No hab&iacute;a nada en la vida de Mar&iacute;a oculto para Ana y viceversa. Se quer&iacute;an profundamente. Mar&iacute;a cumpl&iacute;a a&ntilde;os solo un mes antes que su prima Anita. 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