{"id":47383,"date":"2024-05-30T22:00:00","date_gmt":"2024-05-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-05-30T22:00:00","modified_gmt":"2024-05-30T22:00:00","slug":"mi-prima-teresa-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-teresa-parte-2\/","title":{"rendered":"Mi prima Teresa (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47383\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando mis padres ingresaron al cuarto me hallaron c&oacute;modamente echado en la cama, vistiendo mi ropa de verano y fingiendo una siesta. Por suerte no hab&iacute;a olor a sexo en el ambiente, pues el tiempo en que mi prima y yo estuvimos dormidos en las sala disip&oacute; ese aroma.<\/p>\n<p>Pese a mantener una expresi&oacute;n de tranquilidad para darle veracidad a mi actuaci&oacute;n de dormil&oacute;n, mi mente bull&iacute;a de pensamientos de todo tipo pues &iexcl;acababa de follarme a mi prima!, esa monumental mujer hab&iacute;a sido penetrada por m&iacute;, gozando el encuentro &iacute;ntimo, en un desenlace que jam&aacute;s pens&eacute; que vivir&iacute;a durante ese verano, o en mi vida.<\/p>\n<p>Mis padres no permanecieron mucho tiempo en el cuarto, solo dejaron unas cosas de lo que hab&iacute;an llevado a la playa y entre susurros comentaron lo bien que la hab&iacute;an pasado. Mi padre pens&oacute; en despertarme, pero, igualmente con susurros, mi madre sugiri&oacute; que me dejase descansar. Est&aacute;bamos de vacaciones despu&eacute;s de todo. Por lo que permanec&iacute; solo en el ambiente, pensando y pensando; esperando no despertar d&aacute;ndome cuenta de que todo hab&iacute;a sido una fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero era demasiado real, cada detalle del cuerpo de mi prima, cada roce y contacto de piel con piel, luego, la humedad de su bella boca, abriendo los labios mientras introduc&iacute;a mi falo hasta su garganta. &iexcl;Rayos le hab&iacute;a dado de tomar helado con mi leche fresca directo a boca! Era incre&iacute;ble. Pero luego otros pensamientos surgieron: &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si nos hubiesen encontrado? En realidad, hab&iacute;amos sido muy descuidados al quedarnos dormidos desnudos en el sill&oacute;n, pr&aacute;cticamente a pocos pasos del ingreso a la casa. No me pod&iacute;a imaginar el esc&aacute;ndalo que se habr&iacute;a armado si alg&uacute;n familiar hubiese ingresado pill&aacute;ndonos en pleno sexo. Pero por suerte nada de eso hab&iacute;a ocurrido. La cabeza me daba vueltas. As&iacute; pas&eacute; casi una hora, cavilando cada posibilidad, imaginando el futuro. Si era cuidadoso podr&iacute;a repetir el encuentro &iacute;ntimo en varias ocasiones, pues el verano reci&eacute;n comenzaba.<\/p>\n<p>Pronto escuch&eacute; el sonido de loza, proveniente de los platos, y es que ya deb&iacute;an estar sirviendo la cena. &laquo;Debo ir y acompa&ntilde;ar a la familia&raquo; pens&eacute;. Ten&iacute;a que actuar normal, y evitar cualquier sospecha que pudiese malograr mi prometedor futuro veraniego.<\/p>\n<p>Como hab&iacute;a sudado y ten&iacute;a la entrepierna pegajosa por el helado decid&iacute; primero tomar una ducha y luego dirigirme al comedor contiguo a la sala, donde seguramente se encontraba la familia finiquitando los preparativos de la cena. As&iacute; pues, sal&iacute; del dormitorio, vistiendo mis pantalones cortos y una toalla. Si bien es cierto la casa ten&iacute;a varios cuartos, los ba&ntilde;os eran solo cuatro. Uno de uso exclusivo de mi abuelo, otro alrededor de la sala (donde acud&iacute;an visitas ocasionales y donde se hab&iacute;a ocultado mi prima) y otros dos a cada esquina de los dormitorios, de uso com&uacute;n para la familia.<\/p>\n<p>El ba&ntilde;o m&aacute;s cercano al cuarto estaba ocupado, as&iacute; que me dirig&iacute; al otro, que estaba pr&aacute;cticamente al extremo opuesto del dormitorio que ocup&aacute;bamos, pasando cerca de donde se hallaba la familia reunida.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya! Al fin despert&oacute; el bello durmiente &mdash;coment&oacute; mi abuelo, sonriendo&mdash;. No demores, pronto estar&aacute; la cena.<\/p>\n<p>&mdash;Si abue, me duchar&eacute; r&aacute;pido y los acompa&ntilde;o &mdash;dije, acelerando el paso, lanzando r&aacute;pidas miradas a los presentes. La familia charlaba entretenida, no hab&iacute;a rastro de mi prima, pero en medio de todos, mir&aacute;ndome directamente a los ojos, estaba mi t&iacute;a, la madre de Teresa, que sosteniendo en las manos el pote donde antes hab&iacute;a servido helado, y donde hab&iacute;a introducido mi verga, unt&aacute;ndola de ese dulce para que mi prima mamase a gusto. &laquo;&iexcl;Ella lo sabe!&raquo; grit&eacute; en mi interior. Instintivamente gir&eacute; la cabeza y apur&eacute; los pasos, aterrado ante la idea de que me delatase.<\/p>\n<p>Ingres&eacute; al ba&ntilde;o y cerr&eacute; con llave, mir&aacute;ndome al espejo. Estaba asustado, pero &iquest;Hab&iacute;amos hecho algo malo?&#8230; &laquo;&iexcl;Es tu prima!&raquo; &laquo;&iexcl;En qu&eacute; pensabas pendejo!&raquo; imagin&eacute; gritando a mi abuelo. &Eacute;l era un hombre de tradiciones, y la familia se respetaba. Lo hab&iacute;a escuchado muchas veces decir esa frase, y, pese a su edad, podr&iacute;a darme con facilidad una paliza.<\/p>\n<p>Tranquilic&eacute; a mi alocado coraz&oacute;n, quit&aacute;ndome la ropa, sintiendo mi ropa interior pegajosa, con una mezcla de semen y helado, meti&eacute;ndome a la ducha con la esperanza de que el agua helada me calmase los nervios. Puse las manos contra la pared y agradec&iacute; la sensaci&oacute;n del agua desliz&aacute;ndose por mi piel. &laquo;me encantar&iacute;a ducharme con ella&raquo; pens&eacute;. Podr&iacute;amos pasar tantos buenos momentos. Tal vez estaba exagerando las cosas, y mi t&iacute;a no sab&iacute;a en realidad lo que hab&iacute;a ocurrido, puede que solo se alegrase de verme, &iquest;Qui&eacute;n sabe? Al final, lo hecho, hecho estaba. Y bien gozado, por cierto.<\/p>\n<p>Me sequ&eacute; y vest&iacute; con otra muda de ropa, sal&iacute; del ba&ntilde;o y en el gran lavadero de cemento que se ubicaba en el patio puse una batea con la ropa sucia que despu&eacute;s lavar&iacute;a. Dirigi&eacute;ndome al comedor para unirme a la familia.<\/p>\n<p>&mdash;Hijo, por favor trae las jarras con t&eacute; que est&aacute;n en la cocina &mdash;dijo mi madre, que tra&iacute;a consigo un par de platos con pollo en salsa de almendras, cuyo olor me abri&oacute; el apetito de inmediato. &laquo;Follar da hambre&raquo; me dije, divertido, agradeciendo ver que mi t&iacute;a ya no me prestaba atenci&oacute;n. Hice lo que me pidieron r&aacute;pido, viendo de lado a lado durante todo mi trayecto, sin lograr ubicar a mi bella primita. Cuando regres&eacute; al comedor me ubiqu&eacute; en una de las esquinas de la mesa, sent&aacute;ndome, observando como los dem&aacute;s adultos charlaban divertidos, qued&aacute;ndome acompa&ntilde;ado de uno de mis primitos de solo ocho a&ntilde;os que reci&eacute;n hab&iacute;a llegado, quien lejos de mirarme, se entreten&iacute;a con su equipo celular, ignor&aacute;ndome por completo. Vi pasar a mi t&iacute;o, sonriendo mientras llevaba consigo una botella de vino que acababa de sacar de la despensa.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;o, &iquest;mi prima cenar&aacute; con nosotros? &mdash;pregunt&eacute;, moderando mi voz para no llamar demasiado la atenci&oacute;n&mdash;.<\/p>\n<p>&mdash;No creo sobrino, dijo sentirse mal del est&oacute;mago, ya se ha echado a descansar, conoci&eacute;ndola seguramente dormir&aacute; hasta ma&ntilde;ana &mdash;contesto, siguiendo su camino, rest&aacute;ndole importancia al asunto.<\/p>\n<p>Cen&eacute; en silencio, sinti&eacute;ndome angustiado. Por muy extra&ntilde;o que sonase, ansiaba verla lo antes posible. Desde que hab&iacute;a roto mi relaci&oacute;n con mi enamorada no me hab&iacute;a sentido as&iacute; de inquieto. Era espl&eacute;ndido y a la vez doloroso.<\/p>\n<p>La noche fue avanzando y mi prima no apareci&oacute;. Pronto los mayores se embriagaron y empezaron a bailar, yo los miraba desanimado. Justo cuando me par&eacute; para excusarme e irme a la cama, mi t&iacute;a, que acababa de bailar una pieza con otro familiar, se acerc&oacute; sonriente a la mesa y me tom&oacute; de las manos, sac&aacute;ndome a bailar.<\/p>\n<p>No pude negarme, habr&iacute;a sido descort&eacute;s. Pero el hecho de que fuese ella, quien probablemente conoc&iacute;a mi secreto, hizo que mi coraz&oacute;n perdiese el control. Me dej&eacute; llevar, y mi t&iacute;a, dando saltos a cada paso me conduc&iacute;a como un borrego al matadero. Son&oacute; una salsa rom&aacute;ntica, cl&aacute;sica y sensual, de esas que se bailaban pegadito; me limit&eacute; a estirar las manos, balance&aacute;ndolas a los costados, evitando hacer demasiado contacto con mi t&iacute;a, ni f&iacute;sico ni visual, observando a la pared, o a los dem&aacute;s que re&iacute;an a carcajadas de infinidad de an&eacute;cdotas de su ni&ntilde;ez. Mi t&iacute;a tom&oacute; mis manos, apret&aacute;ndolas, exigiendo mi atenci&oacute;n sin necesidad de palabras. Al mirarla me percat&eacute; que mi t&iacute;a me miraba directamente a los ojos, como si pudiese leer mis pensamientos; estando primero seria, luego, al tener mi atenci&oacute;n, esboz&oacute; una sonrisa que hel&oacute; mi sangre. Definitivamente esa mujer algo sab&iacute;a, sino su expresi&oacute;n no me habr&iacute;a intimidado tanto.<\/p>\n<p>Era cierto que nunca le hab&iacute;a prestado demasiada atenci&oacute;n a mi t&iacute;a, todo lo contrario, ella sol&iacute;a pasar desapercibida la mayor parte del tiempo, y rara vez compart&iacute;a momentos con nosotros. Ni siquiera sol&iacute;a verla con Teresa, su hija, que tampoco parec&iacute;a tenerle mucho afecto. En ese momento mi t&iacute;a redujo la distancia, llevando una de mis manos a su cintura, alzando la otra, en una posici&oacute;n de baile con m&aacute;s contacto. Y ca&iacute; en la cuenta de lo mucho que se parec&iacute;an. Mi t&iacute;a no llegaba a tener cuarenta a&ntilde;os, pues hab&iacute;a escuchado que tuvo a Teresa muy joven, y reci&eacute;n, al verla tan de cerca, me percat&eacute; de lo mucho que se parec&iacute;an, hasta hubiesen podido ser confundidas como hermanas.<\/p>\n<p>&mdash;Baila Luisito, mueve tu cuerpo &iquest;o acaso te aburro? &mdash;dijo, sorprendi&eacute;ndome el tono divertido con el que me hablaba.<\/p>\n<p>&mdash;Si t&iacute;a, lo intento &mdash;respond&iacute;, avergonzado pues ella, al hablarme, hab&iacute;a pegado su pecho con el m&iacute;o. Y al vestir una blusa veraniega de tela muy delgada, pude sentir sus prominentes pechos presionarse. Hasta me pareci&oacute; sentir sus pezones.<\/p>\n<p>&laquo;Rayos, piensa en otra cosa&raquo; me dije, pues algo bajo mi cintura empezaba a hincharse.<\/p>\n<p>El baile continu&oacute;, mientras que yo rezaba por controlarme y que la canci&oacute;n termine pronto. Era llevado de lado a lado por mi t&iacute;a, que, sin soltar mis manos, conduc&iacute;a el baile. En cierto punto de la canci&oacute;n ella dio una vuelta, que para todos fue una vuelta normal de salsa, con pausas al ritmo de la canci&oacute;n, pero mi t&iacute;a, al voltear, roz&oacute; mi entrepierna con su gl&uacute;teos, intercambiando miles de sensaciones.<\/p>\n<p>Ella estaba en perfectas condiciones f&iacute;sicas, seguramente ella tambi&eacute;n iba al gimnasio, pues esas nalgas, adem&aacute;s de sentirse redonditas, ten&iacute;an una dureza que amenazaba a exprimirme el miembro si lo introduc&iacute;a en medio. Ella por su parte sinti&oacute; mi verga, definitivamente la sinti&oacute;, pues hizo una liger&iacute;sima y casi imperceptible pausa cuando mi tronco encaj&oacute; entre sus gl&uacute;teos, luego, como si nada hubiese ocurrido, sigui&oacute; girando, volteando sonriente, divertida por tenerme como me ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Veo que bailas bien &mdash;me dijo, haciendo una mueca divertida, acerc&aacute;ndose peligrosamente a mi cara, entreabriendo los labios, sus labios m&aacute;s carnosos que los de su hija, abriendo a&uacute;n m&aacute;s sus ojos de largas pesta&ntilde;as, vaya que era una mujer hermosa. Sin saber por qu&eacute; pas&eacute; saliva de forma ruidosa, prepar&aacute;ndome para el beso. En el &uacute;ltimo momento desvi&oacute; la cara a un costado y acerc&oacute; su boca a mi oreja&mdash;. Pero&hellip; creo que podr&iacute;as bailar mucho mejor, sobrinito &mdash;susurr&oacute;, de forma tan sensual que me sent&iacute; excitado.<\/p>\n<p>&mdash;Hago lo que puedo t&iacute;a &mdash;contest&eacute; intimidado, escuchando que la canci&oacute;n, que se me hizo largu&iacute;sima, llegaba a su fin&mdash;. Bueno, me ir&eacute; a dormir &mdash;le dije titubeando, aflojando mis manos para soltarla, viendo que ella a&uacute;n no liberada mis dedos.<\/p>\n<p>&mdash;Ve, pero&hellip; &mdash;hizo una pausa&mdash; &iquest;por qu&eacute; no pasas primero a ver c&oacute;mo est&aacute; tu prima? Dijo que le dol&iacute;a el est&oacute;mago, tal vez comi&oacute; algo que la indigest&oacute; &mdash;coment&oacute;, con total malicia, haciendo que mi alma huyese de mi cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo har&eacute; t&iacute;a, buenas noches &mdash;respond&iacute;, gir&aacute;ndome y alej&aacute;ndome del lugar. Pod&iacute;a apostar una fortuna a que esa mujer me segu&iacute;a con la mirada. Camin&eacute; con cuidado, rezando porque mi polo suelto tapase la erecci&oacute;n que intentaba acomodar a cada paso.<\/p>\n<p>Pero nadie se interes&oacute; por mi ausencia, en esa casa yo estaba en un limbo entre los maduros y los infantes. La m&uacute;sica se fue atenuando a cada paso que daba. Pronto me par&eacute;, a una distancia prudente, respirando apoyado contra la pared, sintiendo que mi verga volv&iacute;a a la normalidad. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a sido eso? Mi t&iacute;a me hab&iacute;a seducido, o es que solo se burlaba de mi falta de madurez. No lo sab&iacute;a. Camin&eacute; con cuidado al costado de los dormitorios. Eran ambientes muy similares, con espacio para un ropero, un par de camas y una mesita. Todos ten&iacute;an una gran ventana y su puerta de acceso, nada m&aacute;s. Me acerqu&eacute; al dormitorio que compart&iacute;a mi prima con sus padres y dud&eacute;. &iquest;Deber&iacute;a tocar la puerta? &iquest;Estar&iacute;a ella emocionada de verme? &iquest;Y si todo hab&iacute;a sido un error?<\/p>\n<p>Carec&iacute;a de valor para llevar mis nudillos a la madera. Mientras la brisa nocturna hac&iacute;a bailar las cortinas y yo permanec&iacute;a en silencio fuera de su dormitorio. En ese instante la m&uacute;sica, cuyo sonido dominaba la casa, se termin&oacute;, tomando unos segundos para que inicie otra canci&oacute;n. Durante esos escasos segundos, un ligero pero reconocible gemido lleg&oacute; a mis o&iacute;dos.<\/p>\n<p>&laquo;Pero qu&eacute; demonios&raquo; &mdash;pens&eacute;, sin tener la certeza de si el sonido proven&iacute;a de donde cre&iacute;a. Me apoy&eacute; en la pared y esper&eacute;, justo al costado de la ventana. &iquest;No estaba actuando como un acosador? Cualquiera que pasase por el lugar me ver&iacute;a de forma sospechosa. No ten&iacute;a ni idea de qu&eacute; excusa podr&iacute;a inventar para justificar que permaneciese por largo rato apoyado en esa pared.<\/p>\n<p>Pasaron varios minutos. Desde mi ubicaci&oacute;n pod&iacute;a ver que la familia segu&iacute;a entretenida bailando y bebiendo, llegando el momento esperado. La canci&oacute;n termin&oacute;, algunas risas, y el silencio.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ahh! &iexcl;Uff!<\/p>\n<p>Escuch&eacute; claramente el gemido, que sin lugar a dudas proven&iacute;a del interior del dormitorio. &iquest;Acaso mi prima estaba teniendo intimidad con alguien en ese preciso momento? No pod&iacute;a creer que, a escasas horas de haber estado conmigo, se metiese con otra persona. Una desagradable sensaci&oacute;n de celos me invadi&oacute;, haciendo que apartase la cortina y metiese la cabeza por la ventana.<\/p>\n<p>Acababa de empezar una melod&iacute;a tropical, y mi movimiento no fue notado en el interior del cuarto, pero gracias a la luz que se filtraba pude ver claramente lo que all&iacute; ocurr&iacute;a. Mi prima estaba echada boca arriba, con un polo ombliguero que permit&iacute;a distinguir sus redondos senos con pezones endurecidos; m&aacute;s abajo, su entrepierna desnuda era frotada por una de sus manos, mientras que con la otra se alzaba una pierna. Ella se estaba masturbando con notorio frenes&iacute;. Su cara no era visible, pues la ten&iacute;a girada en sentido contrario a la ventana, y parec&iacute;a morder una almohada, intentando ahogar los sonidos del placer que se proporcionaba.<\/p>\n<p>No dije palabra alguna, menos a&uacute;n pens&eacute; en moverme. La escena era exquisita. Ella frotaba e introduc&iacute;a parte de su dedo medio en su sexo, en tanto que ahora su otra mano soltaba su sabrosa pierna y empezaba a pellizcarse un pez&oacute;n. Fue acelerando el ritmo, alzando las caderas en tanto sus manos trabajaban en su cuerpo, frotando, introduciendo, apretando y volviendo a introducirse en sus orificios y zonas sensibles. Hubiese dado cualquier cosa por estar encima de ella, y tomar el lugar de sus manos. Ella tension&oacute; sus piernas en tanto estiraba el cuerpo con fuerza, viendo como temblaba y sonre&iacute;a, girando la cabeza, lanzando al aire una palabra: &ldquo;Esclavo&rdquo;.<\/p>\n<p>Permaneci&oacute; tendida boca arriba, con los brazos a los costados del cuerpo, controlando su respiraci&oacute;n, pues su pecho sub&iacute;a y bajaba con agitaci&oacute;n. La vi abrir los ojos y, sonriendo en la tenue luz, percatarse reci&eacute;n de mi presencia.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; helada, por un instante pareci&oacute; que le costase creer que en verdad me encontraba all&iacute;, y de pronto se llev&oacute; las manos a la entrepierna y tom&oacute; aire. Supe en ese instante lo que vendr&iacute;a: Ella iba a gritar y todo se joder&iacute;a. La hab&iacute;a asustado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; haces all&iacute; sobrino? &mdash;dijo una voz a mis espaldas que me hizo saltar del susto, sacando de inmediato mi cabeza de la ventana, dejando que la cortina tapase el interior &mdash;&iquest;Has visto ya a tu prima? &iquest;C&oacute;mo est&aacute;? &mdash;me dijo mi t&iacute;a, que ya se iba acercando, y cuya intervenci&oacute;n por poco me hab&iacute;a hecho gritar a m&iacute;. Esper&eacute; el grito de Teresa, pero nunca lleg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No hago nada t&iacute;a, ya habl&eacute; con Teresa, sigue con mal de tripa, pero ya se siente mejor &mdash;contest&eacute;, mirando al suelo para evitar ser escrutado en mi mentira.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;As&iacute;? &iquest;Entonces por qu&eacute; no viene a la fiesta? &mdash;dijo mi t&iacute;a, que ya estaba cerca. Pude notar que estaba algo subida de copas&mdash;. &iquest;Teresa, vienes o te quedas?<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute; voy a dormir, dile a ese tarado que ya no me moleste porfa, no me deja descansar &mdash;contest&oacute; Teresa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No le digas tarado a tu primo! &mdash;dijo mi t&iacute;a molesta, acerc&aacute;ndose a m&iacute;&mdash;. No le hagas caso, a veces se comporta como una cavern&iacute;cola. Adem&aacute;s, no eres tarado, solo un poco travieso &mdash;me susurr&oacute;, jalando una de mis mejillas con considerable fuerza.<\/p>\n<p>Pude sentir el tibio aliento con olor a vino dulce, y olvid&eacute; el dolor ante el contacto de la suave mano de mi t&iacute;a, pero estaba consternado. Acababa de ver masturbarse a mi prima, y ella me hab&iacute;a visto espi&aacute;ndola (no es que yo me hubiese ocultado, pero permanec&iacute; en silencio observando sus tocamiento, y eso ya era malo). Me sent&iacute;a excitado y confundido.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, creo que no podr&aacute;s dormir as&iacute; &mdash;coment&oacute; mi t&iacute;a, haciendo que siguiese su mirada hacia abajo, donde mi abultado short parec&iacute;a una carpa de circo por contener mi falo lleno de sangre. Era incontrolable &iexcl;Estaba teniendo muchas sensaciones en muy poco tiempo!<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento t&iacute;a, ya ir&eacute; a dormir, espero que mi prima se mejore &mdash;dije en voz baja, tapando mi bulto con las manos, sinti&eacute;ndome un ni&ntilde;o rega&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;Ya hablaremos luego nene, no andes por ah&iacute; de pillo, que te rega&ntilde;ar&eacute; &mdash;me dijo, siguiendo el juego. &iexcl;Vamos yo era un tipo con m&aacute;s de veinte a&ntilde;os!, pero ella continu&oacute;&mdash; Ve directo a la cama, sino te comer&aacute; el coco.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a me lanz&oacute; una &uacute;ltima mirada picante, me solt&oacute; e ingres&oacute; a su dormitorio. escuch&eacute; que empez&oacute; a hablar con Teresa, pero no quise saber m&aacute;s detalles, hab&iacute;a corrido muchos riesgos ese d&iacute;a y que me vean en ese lugar con tremenda erecci&oacute;n no era para nada justificable. Apur&eacute; el paso y me dirig&iacute; a mi dormitorio, donde fui directo a la cama, como me hab&iacute;an dicho que hiciera.<\/p>\n<p>Pens&eacute; en cada cosa ocurrida, en cada posibilidad. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a ver o hacer en esa casa?, solo esperaba poder gozar sin desencadenar consecuencias desagradables. Entre tanta cavilaci&oacute;n, sin darme cuenta, me qued&eacute; dormido.<\/p>\n<p>Fui el primero en despertar, hab&iacute;a so&ntilde;ado algo que ya no recordaba, pero que me hab&iacute;a mantenido dando vueltas en la cama. Me levant&eacute; y sal&iacute; al patio de la casa. Estaba desierto. Probablemente era el primero en despertar. Me di un duchazo con agua helada, y permanec&iacute; mirando el vac&iacute;o, sentado en la sala, en el mismo sill&oacute;n donde el d&iacute;a anterior hab&iacute;a tenido mi encuentro con Teresa. &iquest;C&oacute;mo estar&iacute;a? &iquest;Ya se habr&iacute;a despertado? Algunos minutos transcurrieron y vi a mi abuelo ingresando a la casa, &eacute;l vest&iacute;a su t&iacute;pica camisas guayabera, y a su costado caminaba Teresa, sonriente mientras charlaba con mi abuelo. Ella vest&iacute;a una blusa sin mangas, blanca, ce&ntilde;ida y una licra de tela el&aacute;stica de color negro. Estaba sensacional. Cargaba en sus manos una gran bolsa de pan.<\/p>\n<p>&mdash;Abuelo buenos d&iacute;as &mdash;dije ni bien atravesaron el umbral de la puerta&mdash;. &iexcl;Buenos d&iacute;as primita! &mdash;la salud&eacute; muy alegre, pero ella, ni bien me vio cambi&oacute; su expresi&oacute;n, irradiando enojo.<\/p>\n<p>&mdash;Hola hijo &mdash;salud&oacute; mi abuelo&mdash;. Trajimos pan, ve con Teresita a la cocina, el agua ya debe estar hervida, hay que revivir a los muertos que festejaron hasta tarde &mdash;coment&oacute; riendo, caminando hacia su cuarto.<\/p>\n<p>Teresa, lejos de saludarme, hizo esa mirada que yo conoc&iacute;a bien de cuando estaba muy molesta. Como si mirase hacia arriba mientras vibraban sus p&aacute;rpados. Eso difer&iacute;a mucho del reencuentro que yo hab&iacute;a imaginado. Ella junt&oacute; los brazos, apret&oacute; la bolsa de pan y me la arroj&oacute; a la cara. Yo, embobado viendo como en ese movimiento sus senos se hinchaban y rebotaban, recib&iacute; el bolsazo con gusto, pero all&iacute; no se detuvo, sino que nuevamente alz&oacute; la bolsa y me la volvi&oacute; a estrellar en la cara.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya! Primita, &iexcl;tranquila! &mdash;le dec&iacute;a, intentando calmarla.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me hables, esclavo tarado! &mdash;rugi&oacute;, bajando los brazos con fuerza, dirigi&eacute;ndose hacia la cocina dando pisotones.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye! &iexcl;espera! No s&eacute; que hizo que te enojaras, pero lo siento.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo que no sabes? &iquest;Acaso crees que est&aacute; bien espiar a las personas?<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento, fue sin querer.<\/p>\n<p>&mdash;Mi madre me coment&oacute; que te vio parado all&iacute; por varios minutos &iquest;A eso llamas sin querer? &iexcl;Esclavo tarado!<\/p>\n<p>&mdash;En verdad lo siento primita, no s&eacute; qu&eacute; pas&oacute;, de pronto no pude moverme, es como si me hubieses hipnotizado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ahora me vas a echar la culpa?<\/p>\n<p>&mdash;No quise decir eso, adem&aacute;s, lo que hac&iacute;as es normal, los hombres tambi&eacute;n se tocan, es normal.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &iexcl;Y ten&iacute;as que decirlo! &iexcl;Enserio que eres bruto!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero ahora qu&eacute; dije?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Solo c&aacute;llate! &mdash;respir&oacute; varias veces hasta que recobr&oacute; la calma&mdash; Escucha, tenemos que hacer el desayuno, es nuestro castigo por no haber estado en la fiesta con los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Intent&eacute; hablar, pero ella alz&oacute; la bolsa de pan de forma amenazante, as&iacute; que comprend&iacute; que lo mejor ser&iacute;a guardar silencio.<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; un buen esclavo y prepara algo de t&eacute;, yo har&eacute; jugo &mdash;orden&oacute;.<\/p>\n<p>Se ve&iacute;a realmente molesta, as&iacute; que no tent&eacute; a la suerte y le hice caso. La tarea era relativamente f&aacute;cil, por lo que saqu&eacute; una gran jarra y a llen&eacute; con agua hirviendo, echando a continuaci&oacute;n las especias, en tanto ella iba de aqu&iacute; para all&aacute;, pues la cocina era bastante amplia. Not&eacute; que Teresa procuraba mantenerse alejada, como si temiese cualquier contacto conmigo. No ten&iacute;a idea de c&oacute;mo romper el hielo, o sacarle una sonrisa.<\/p>\n<p>Cada cierto tiempo volteaba a verla, con miradas disimuladas. Se ve&iacute;a hermosa. La blusa blanca generaba sombras que acentuaban sus atributos, adem&aacute;s, al no tener mangas, si esperabas el momento adecuado, pod&iacute;as apreciar el borde de sus prominentes senos; y esa licra, le quedaba a la perfecci&oacute;n, como si fuese una segunda piel, marcando a detalle sus cinceladas piernas, los muslos gruesos, y ese redondo trasero que rezaba por acariciar. En cierto momento se le cay&oacute; un mango que estaba siendo lavado; ella solt&oacute; una palabrota en voz baja y se agach&oacute; sin doblar las rodillas.<\/p>\n<p>Al inclinar su cuerpo de esa manera qued&oacute; apuntando su cola hacia m&iacute;. Gracias a eso pude disfrutar del coraz&oacute;n que formaba sus carnosas nalgas. La licra era muy fina, y en esa posici&oacute;n se estiraba a tal punto que llegaba a transparentarse su ropa interior&hellip; &iexcl;Estaba vistiendo un hilo rojizo! Una tanga diminuta que se hund&iacute;a entre sus gl&uacute;teos. El mango, como si fuese mi c&oacute;mplice, rodaba de lado a lado sin que Teresa lograse agarrarlo y levantarlo, generando que hiciese un vaiv&eacute;n con su culo, haci&eacute;ndome bizquear los ojos, d&aacute;ndome un espect&aacute;culo que hizo que se me cayese el cuchar&oacute;n que ten&iacute;a en la mano. Ella volte&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>&mdash;Por eso afirmo que t&uacute; te debes haber ca&iacute;do de chiquito, Ni creas que yo lo levantar&eacute; &mdash;coment&oacute;, capturando por fin al escurridizo manguito.<\/p>\n<p>&mdash;Ya termin&eacute; el mango&hellip; que diga el t&eacute; &mdash;dije apur&aacute;ndome a recoger el cuchar&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Esclavo, te orden&eacute; que no me hables &mdash;dijo con sequedad&mdash;. Saca las tazas y ve coloc&aacute;ndolas en la mesa.<\/p>\n<p>Hice caso, viendo que ella continuaba picando la fruta. Camin&eacute; con cuidado, pues el reciente espect&aacute;culo me hab&iacute;a hecho bombear sangre y sent&iacute;a mi bestia interior despertar. Ten&iacute;a que pensar en algo que lograse apaciguar a mi primita. Al regresar a la cocina la observ&eacute; alzando los brazos, intentando alcanzar algo de la parte alta de la alacena. Estaba parada de puntitas, estir&aacute;ndose cuanto pod&iacute;a. Era digna de ser pintada en un cuadro para la eternidad. Sus pantorrillas y muslos sobresal&iacute;an, y sus nalguitas hac&iacute;an fuerza por la posici&oacute;n en la que se encontraba. Al extender hacia arriba los brazos su blusa sin mangas permit&iacute;a que asomasen los bordes de sus pechos por los lados, pudiendo percibir esas redondeces que me hicieron salivar de inmediato. Ella alzaba cuanto pod&iacute;a su delicado cuerpo, pero solo consegu&iacute;a rozar con los dedos el motor de la licuadora que necesitaba para poder preparar el jugo.<\/p>\n<p>No lo pens&eacute; dos veces, me acerqu&eacute; a ella por su espalda, y presion&aacute;ndome contra ella alc&eacute; las manos, peg&aacute;ndome cuanto pude, procurando que mi cuerpo tuviese el mayor contacto posible con mi primita. Ella no dijo nada, ni hizo adem&aacute;n de sentirse inc&oacute;moda. Presion&eacute; mi pecho contra su espalda y, estirando mis piernas frot&eacute; mi ya erecta verga contra la uni&oacute;n de sus nalgas. Ella se qued&oacute; muy quieta. No respir&aacute;bamos. No habl&aacute;bamos, solo est&aacute;bamos all&iacute;. Mi falo presion&oacute; la licra, hundi&eacute;ndose entre sus pompas, que se separaron hasta que sent&iacute; con el tronco que hac&iacute;a contacto con la tela de su tanga tipo hilo. Lentamente alc&eacute; las manos y tom&eacute; la licuadora, baj&aacute;ndola del estante. La sostuve entre mis manos y la baj&eacute; frente a ella, envolvi&eacute;ndola en lo m&aacute;s cercado a un abrazo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; gracias, sigue con tus cosas&mdash; me coment&oacute;, movi&eacute;ndose a un costado, escapando nuevamente de mi presencia.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qu&eacute; hacer, tenerla all&iacute; tan cerca y a solas, sin que ella correspondiese mis est&iacute;mulos. Me sent&iacute;a perdido.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabes hacer huevos revueltos? &mdash;me pregunt&oacute;, mir&aacute;ndome&mdash;. Vamos tienes que saber, es algo b&aacute;sico, demasiado b&aacute;sico &mdash;continu&oacute;, sin recibir respuesta de mi parte&mdash;. &iexcl;Oye bruto no me ignores!<\/p>\n<p>&mdash;Pero tu me ordenaste que me quede callado y que no te hable &mdash;le contest&eacute;, afligido.<\/p>\n<p>&mdash;Ya veo &iquest;Ahora eres un esclavo obediente? &iquest;Ya no ser&aacute;s un esclavo fisg&oacute;n? &mdash;pregunt&oacute; llev&aacute;ndose las manos a la cintura, como rega&ntilde;&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No? &iquest;No qu&eacute;? &mdash;me dijo de forma altiva.<\/p>\n<p>&mdash;No ama Teresita, la m&aacute;s hermosita &mdash;contest&eacute;, sigui&eacute;ndole el juego, pues ya no se ve&iacute;a tan molesta. Lo &uacute;ltimo pareci&oacute; gustarle.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, corta unos cuantos limones &iquest;Supongo que s&iacute; podr&aacute;s hacer eso? y no te vayas a volar un dedo, que no quiero que me rega&ntilde;en &mdash;orden&oacute; Teresita.<\/p>\n<p>La escuche m&aacute;s alegre, la tensi&oacute;n se iba yendo del ambiente, adem&aacute;s, ambos nos hab&iacute;amos acomodado lado a lado en el mueble, as&iacute; que mi primita ya no me evitaba. La vi calentando la sart&eacute;n y revolviendo los huevos en un gran bol, ella trabajaba r&aacute;pido, as&iacute; que pens&eacute; en sorprenderla trabajando a su ritmo. Saqu&eacute; y lav&eacute; los limones con agilidad, cog&iacute; de la despensa un cuchillo bien afilado y me puse a cortar limones en tajadas regulares. Puede que la sart&eacute;n hubiese estado h&uacute;meda, o que el destino estuviese de mi lado, porque segundos despu&eacute;s de que verti&oacute; aceite en la sart&eacute;n, hubo una ligera explosi&oacute;n de vapor, generando que un chorro de aceite caliente saltase hacia ella, cayendo sobre su delgada blusa.<\/p>\n<p>Ella la alz&oacute; con rapidez para evitar quemarse, quit&aacute;ndosela de inmediato, permiti&eacute;ndome ver su brasier y sus prominentes pechos. El brasier era carm&iacute;n, de tela suave con adornos bordados y un peque&ntilde;o mo&ntilde;o en el centro; deb&iacute;a ser algunas tallas m&aacute;s peque&ntilde;o de lo debido pues tan solo le llegaba a cubrir medio seno, sobresaliendo la corona de sus grandes pezones rosados. Ella dio un salto hacia atr&aacute;s y se mir&oacute; girado el torso, para asegurarse de que no quedase aceite en su blanca y tersa piel. Yo, estupidizado por la vista, baj&eacute; el cuchillo, cortando mal un lim&oacute;n que, por la impresi&oacute;n, estaba apretando demasiado, el lim&oacute;n se parti&oacute; y salt&oacute; por los aires, cayendo una pepa en mi ojo, como si de un castigo divino se tratase. Ella logr&oacute; ver mi payasada.<\/p>\n<p>Tuve que parpadear para reducir el terrible ardor en mi ojo afectado, y observ&eacute; que ella me miraba divertida, aguantando la risa.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No puede ser que seas as&iacute; de torpe! &mdash;dijo, empezando a re&iacute;r a carcajadas. Yo tambi&eacute;n la acompa&ntilde;&eacute; en la risa, que era contagiosa, y con ello su enojo se esfum&oacute;. Pero la alegr&iacute;a dur&oacute; pocos segundos, pues ella se puso seria.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye! &mdash;me dijo&mdash;. Te has cortado el dedo &iexcl;Ay! Est&aacute;s con sangre &mdash;exclam&oacute;, se&ntilde;alando la mano de la que se me hab&iacute;a escapado el lim&oacute;n. Reci&eacute;n en ese momento empec&eacute; a sentir el ardor del corte. Mi dedo &iacute;ndice ten&iacute;a la punta sangrando, era en realidad una herida peque&ntilde;a, pero sangraba escandalosamente por lo acelerado que ten&iacute;a el coraz&oacute;n. Ella me tomo la mano y la alz&oacute; para verla bien. Me mir&oacute; y flexion&oacute; el dedo, haciendo que sangrase m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Auch! &iexcl;No lo muevas as&iacute;! &mdash;le dije, adolorido, intercambiando miradas entre mi dedo sangrante, sus pechos casi descubiertos y su carita que ahora transmit&iacute;a preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo, lo limpiar&eacute; &mdash;dijo, tomando un pa&ntilde;ito h&uacute;medo y pas&aacute;ndolo alrededor de la herida, moviendo con cuidado sus manos&mdash;. &iquest;Sabes? Cuando ten&iacute;a una heridita mi madre me hac&iacute;a esto&mdash; dijo, alzando mi mano, acercando la boca, juntando los labios y besando el peque&ntilde;o corte. Lo hizo lentamente, con cuidado, con cari&ntilde;o. Mi mente bull&iacute;a de sensaciones. Sus labios no se separaban, y ella miraba la mano, y segu&iacute;a besando mi dedo. Presion&eacute;, solo un poco y le separ&eacute; los labios. Quer&iacute;a sentirlos, abrirle la boquita y ella, obediente, entendi&oacute;. Introduje el dedo y, recordando, Teresita succion&oacute;, lo introdujo a la mitad, y ahora mir&aacute;ndome, lo fue metiendo y sacando. Le acarici&eacute; la mejilla con la mano libre, ella entrecerr&oacute; los ojos y se dej&oacute; acariciar, mientras succionaba mi dedo. Ambos nos mir&aacute;bamos, sab&iacute;amos el v&iacute;nculo especial que hab&iacute;amos creado. El momento de dudar hab&iacute;a quedado atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi mano libre roz&oacute; su piel, subiendo acariciando su oreja, y coloc&aacute;ndose sobre su cabello. Tire suavemente hacia abajo, ella dud&oacute;, pero, a&uacute;n succionando, se fue agachando, estirando su licra, vestida con su peque&ntilde;o brasier, con la mitad de los pechos a la vista, quedando finalmente de cuclillas. Yo ya no soportaba la espera. Ella succionaba mi dedo, ahora con los ojos cerrados. Su cabeza estaba a la altura de mi entrepierna &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a no hacer lo que hice? Aqu&iacute; les pregunto&hellip; &iquest;Qu&eacute; hubieran hecho ustedes?<\/p>\n<p>La respuesta era obvia. Con mi mano libre tir&eacute; del el&aacute;stico de mi short y saqu&eacute; mi muy hinchada polla. Se la puse contra la mejilla y ante el contacto ella abri&oacute; mucho los ojos, pues la ten&iacute;a contra la cara. Pero el susto dio r&aacute;pido paso a la excitaci&oacute;n. Con cuidado quit&eacute; mi dedo de su boca la tom&eacute; del ment&oacute;n, acerc&aacute;ndole los labios al tronco de mi falo. Sent&iacute; su respiraci&oacute;n contra mi piel, dud&oacute;, pero solo un instante porque sacando la lengua lamio toda la extensi&oacute;n de lo que se le ofrec&iacute;a. Se fue acercando a la cabeza, y sin dejar de mirarme, se la introdujo en la boca, metiendo mil&iacute;metro a mil&iacute;metro cuanto pudo aguantar, luego, con calma, fue sac&aacute;ndola. La tom&oacute; con ambas manos y se la sac&oacute; de la boca, mir&aacute;ndola de cerca, como si de una gran joya se tratase. No le habl&eacute;, no quer&iacute;a sacarla de su trance. Ella sola abri&oacute; grande la boca y se la volvi&oacute; a meter, empezando a mamar mientras la presionaba con ambas manos.<\/p>\n<p>Yo estaba en mi gloria, me limitaba a acariciar su cabello y dejarla ser. Desde mi altura ve&iacute;a una joven lactando, con los senos medio salidos, con su licra transparentando la tanga roja, en tanto ella succionaba con los ojos cerrados, entregada a darse el gusto, envolviendo con sus labios, jugando con su legua. Hab&iacute;a aprendido r&aacute;pido y ahora no parec&iacute;a dispuesta soltar su presa.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que se me electrizaba la columna, un ligero mareo, estaba por venirme. Le jal&eacute; suavemente la cabeza, pero ella me apart&oacute; la mano, lanz&aacute;ndome una mirada de advertencia, empeque&ntilde;eciendo los ojos mientras segu&iacute;a mamando. Era imposible detenerla, estaba decidida a seguir mamando hasta atragantarse.<\/p>\n<p>Ya no le toqu&eacute; la cabeza, sino que apoy&eacute; las manos en el mueble de la cocina, con ella succionando mi polla, mientras que yo, fresco como una lechuga miraba a trav&eacute;s de la ventana hacia el patio de la casa. En cierto momento Teresa hab&iacute;a llevado una de sus manos a su entrepierna y se toqueteaba en tanto chupaba mi verga, habiendo perdido ya todo rastro de cordura. Tens&eacute; los m&uacute;sculos, estaba por ocurrir. A la distancia vi a mi abuelo abriendo su puerta, saliendo con toda la calma del mundo de su ambiente.<\/p>\n<p>Me alarm&eacute;, llev&eacute; de inmediato una mano a la cabeza de mi prima para apartarla, pero ella, apretando fuerte la mand&iacute;bula, me mordi&oacute; la polla en tanto lanzaba un gemido ahogado por mi falo. No pude m&aacute;s.<\/p>\n<p>Borbotones de abundante leche le llenaron la boca, me mordi&oacute; nuevamente en tanto intentaba tragar cuanto pod&iacute;a. Sus piernas se hab&iacute;an juntado presionando la mano que ten&iacute;a entre ellas mientras su garganta pasaba y pasaba y sufr&iacute;a toda clase de calambres. Mi abuelo me vio a trav&eacute;s de la ventana, le sonre&iacute; y levant&eacute; la mano a modo de saludo, sintiendo mis piernas desfallecer por la tremenda corrida que estaba teniendo.<\/p>\n<p>Teresa me ara&ntilde;&oacute; las piernas, en tanto ten&iacute;a un par de arcadas. Hizo adem&aacute;n de querer levantarse, pero presion&eacute; mi cadera hacia adelante, dej&aacute;ndola prisionera con mi cuerpo. Si se hubiese levantado y tosido, mi abuelo lo habr&iacute;a visto todo: Una de sus preciadas nietas con los senos apenas cubiertos, tosiendo semen que acabada de recibir mientras preparaba el desayuno de la familia. Hubiera sido catastr&oacute;fico. Pero ella segu&iacute;a intentando liberarse, sin lograr sacarse mi verga de la boca, poni&eacute;ndome nervioso. Tuve que hablar para que entendiese el riesgo que corr&iacute;amos.<\/p>\n<p>&mdash;Abuelo el desayuno casi est&aacute; listo &mdash;dije en voz alta, para que mi abuelo, que ya se encontraba a mitad del patio, me oyese&mdash;. Mas bien, &iquest;podr&iacute;as ver si la cantidad de tazas es suficiente? No recuerdo cu&aacute;ntas llev&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ya hijo &mdash;me contest&oacute;, pero cuando estaba a punto de dar media vuelta y dirigirse al comedor se detuvo&mdash; &iquest;No quieres que lleve algo, ya estoy cerca?<\/p>\n<p>&mdash;No abuelito, ya no nos falta nada, tal vez habr&iacute;a que despertar a los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y Teresa? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? No me digas que te dej&oacute; a ti solo haciendo los deberes.<\/p>\n<p>&mdash;No, sino que le cay&oacute; aceite a su blusa y tuvo que ir a cambiarse.<\/p>\n<p>&mdash;Ya veo &mdash;dijo mi abuelo, ahora s&iacute; emprendiendo su camino hacia el comedor. Durante toda esa conversaci&oacute;n mi prima hab&iacute;a estado muy quieta y obediente.<\/p>\n<p>Esper&eacute; unos segundos y mir&eacute; alrededor para cerciorarme que no hubiese peligro, entonces retroced&iacute; mi cuerpo y dej&eacute; que mi polla saliese de su boca. Ella estaba como un tomate, con la cara enrojecida y los labios cubiertos de espesa leche. Sus ojos vidriosos me miraban con una mezcla de odio y fascinaci&oacute;n. A&uacute;n segu&iacute;a agachada, as&iacute; que le tom&eacute; la mejilla y se la acarici&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que te haya gustado el desayuno &mdash;le dije, esbozando una sonrisa. Ella mir&oacute; hacia un costado, luego hacia otro, parec&iacute;a dudosa.<\/p>\n<p>&mdash;Casi me asfixias, y me termin&eacute; tomando tu&hellip; ya sabes. &iquest;Qu&eacute; hubiese ocurrido si nos descubr&iacute;an?<\/p>\n<p>&mdash;Pero no ocurri&oacute;, tranquila &mdash;la calm&eacute;, retrocediendo unos pasos y tomando su blusa, que permanec&iacute;a en el piso. Se la acerqu&eacute;&mdash;. Ten, toma, l&iacute;mpiate.<\/p>\n<p>Ella tom&oacute; la prenda y se la pas&oacute; por los labios, como mi esencia hab&iacute;a rebalsado de su boca, Teresa ten&iacute;a cubierto hasta el ment&oacute;n de la sustancia pegajosa, as&iacute; que se tom&oacute; su tiempo, rozando con la tela su carita. Yo pens&eacute; en guardarme el miembro, pero tambi&eacute;n estaba pegajoso en varias partes. Esper&eacute; a que ella terminase de limpiarse y tom&eacute; su blusita, pas&aacute;ndola por los costados de mi verga hasta que qued&oacute; limpia. La examin&eacute; y por fin, satisfecho, la introduje en mi ropa interior, acomod&aacute;ndome el short. Solo en ese momento me percat&eacute; que mi prima me miraba, incr&eacute;dula. Su expresi&oacute;n hab&iacute;a cambiado.<\/p>\n<p>&mdash;Esclavo tarado &iquest;Te acabas de limpiar tu pene con mi blusa? &mdash;vocifer&oacute; enfurecida&mdash;. &iexcl;Ay c&oacute;mo me haces renegar!<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento, es qu&eacute;, como t&uacute; te limpiaste, pens&eacute; que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Nuevamente me echas la culpa!<\/p>\n<p>&mdash;No es eso&hellip; &mdash;comenc&eacute; a decir, pero un desagradable olor nos hizo callar.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;La sart&eacute;n se quema!<\/p>\n<p>Ambos la retiramos de las hornillas de la cocina. La hab&iacute;amos dejado encendida y, al no tener contenido, el pl&aacute;stico de la agarradera hab&iacute;a empezado a derretirse.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Saca eso de aqu&iacute;! &iexcl;Esc&oacute;ndelo y busca otra sart&eacute;n! &mdash;dijo Teresa, a&uacute;n amarga&mdash;. Ir&eacute; a cambiarme r&aacute;pido, cuando vuelva quiero que est&eacute;n listos los huevos revueltos &mdash;orden&oacute;, saliendo de la cocina con la blusa en la mano, mirando a ambos lados antes de irse corriendo hacia la habitaci&oacute;n donde descansaban sus padres. La segu&iacute; con la mirada, cuando estaba por llegar se detuvo en seco, mir&oacute; su blusa y luego volte&oacute;. Cuando me vio observ&aacute;ndola alz&oacute; un pu&ntilde;o amenazante, seguramente tambi&eacute;n susurro una palabrota. Cambi&oacute; de rumbo hacia el tendal donde estaba la ropa que hab&iacute;amos usado el d&iacute;a anterior para ir a la playa, all&iacute; escogi&oacute; uno de sus polos y se cambi&oacute;. Hizo bien, pues hubiese sido muy extra&ntilde;o que entrase a su cuarto con esa facha.<\/p>\n<p>Se perdi&oacute; de mi vista cuando se dirigi&oacute; al lavadero de ropa. Suspir&eacute; y me dispuse a asearme bien las manos. Escond&iacute; la sart&eacute;n estropeada, hall&eacute; una nueva y empec&eacute; a revolver bien los huevos para el desayuno. Mi primita ya hab&iacute;a desayunado, pero faltaba que el resto de la familia lo hiciese. Definitivamente este ser&iacute;a un gran verano.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n<p>Llevaba tiempo sin escribir en la p&aacute;gina, espero que el relato haya sido de su agrado. Si desean leer otra historia similar prueben &quot;El profe&quot;, o los dem&aacute;s relatos que tengo publicados. Saludos y &iexcl;Gracias por su tiempo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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