{"id":47522,"date":"2024-06-13T22:00:00","date_gmt":"2024-06-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-06-13T22:00:00","modified_gmt":"2024-06-13T22:00:00","slug":"mis-dudas-sobre-adriana-capitulo-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mis-dudas-sobre-adriana-capitulo-3\/","title":{"rendered":"Mis dudas sobre Adriana (cap\u00edtulo 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47522\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A la ma&ntilde;ana siguiente me levant&eacute; con dos problemas muy duros: el primero que, cuando mir&eacute; el reloj, eran casi las once y ya escuchaba a todos los dem&aacute;s jugando en la piscina, lo que quer&iacute;a decir que ten&iacute;a que justificar mi pereza y mi dormida larga; y el segundo, un problema mayor: mi inteligencia citadina no cay&oacute; en cuenta de los mosquitos tropicales y, cuando abr&iacute; los ojos me encontr&eacute; cubierto de puntos rojos, producto de mil picaduras que los desgraciados hab&iacute;an hecho en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; sintiendo ese desespero propio de la rasqui&ntilde;a que provocan esas picaduras y me vi en un espejo que encontr&eacute; al lado de la puerta, parec&iacute;a un mapa; los putos mosquitos me hab&iacute;an vuelto mierda y ya no parec&iacute;a yo sino un insecto transformado en hombre, parec&iacute;a una persona que no solo me hab&iacute;an picado sino tambi&eacute;n me hab&iacute;an violado, se hab&iacute;an casado, me hab&iacute;an embarazado y se hab&iacute;an divorciado dej&aacute;ndome las liendras. Me ve&iacute;a fatal y, lo peor era como se sent&iacute;a. Ni quer&iacute;a imaginarme a la pobre Adriana que hab&iacute;a dormido empelota.<\/p>\n<p>En ese instante, me acord&eacute; de mi problema anterior. Deb&iacute;a saber el porqu&eacute; de su desnudez. Cuando me fui al ba&ntilde;o a ducharme, me di cuenta de mi primer error: el bolso de Adriana y su ropa estaban en el ba&ntilde;o, resulta que el ba&ntilde;o ten&iacute;a una especie de armario peque&ntilde;o y ella hab&iacute;a dejado toda su ropa y todas sus cosas all&iacute;, supongo que porque era m&aacute;s f&aacute;cil a la hora de cambiarse y eso; me lament&eacute; por haber comenzado el viaje de esa forma tan rid&iacute;cula y tan infantil&hellip; yo y mis pensamientos llenos de dudas y temores que yo mismo creaba. Suspir&eacute; aliviado.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ducharme me puse una pantaloneta y una camiseta para disimular mis picaduras y que no se burlaran tanto de m&iacute; y baj&eacute; hacia donde estaban todos. Qued&eacute;, literalmente de piedra cuando tuve la visi&oacute;n completa del grupo.<\/p>\n<p>Mauricio y Sebasti&aacute;n estaban metidos en la piscina y jugando con una pelota, al lado de ellos, nadando en la orilla estaba Gabriela, a la que solo le ve&iacute;a la espalda, pero parec&iacute;a que no ten&iacute;a puesto el brasier de su traje de ba&ntilde;o porque no se ve&iacute;a el cord&oacute;n de amarrar en ninguna parte y al otro lado de la piscina estaba Adriana, tom&aacute;ndose unas fotos con su tel&eacute;fono, ella si ten&iacute;a el bikini completo, pero ese bikini era mucho m&aacute;s peque&ntilde;o de los que le hab&iacute;a visto jam&aacute;s. El bikini era de un color azul celeste, con unos tri&aacute;ngulos peque&ntilde;os que le cubr&iacute;an las tetas y abajo una tanga del mismo color que dejaba a la vista casi todo su jugoso culo. Jam&aacute;s la hab&iacute;a visto as&iacute;, se ve&iacute;a impresionante, como esas actrices porno, adem&aacute;s ten&iacute;a puestas unas gafas de sol que la hac&iacute;an ver m&aacute;s fatal que de costumbre; de inmediato tuve una erecci&oacute;n que se me not&oacute; en la pantaloneta, me tuve que cubrir r&aacute;pido y buscar refugio en la cocina y ver la escena desde la ventana que daba al exterior. Pero lo que m&aacute;s me puso a mil fue que al fondo, acostada en una silla playera y tomando el sol estaba Julieta, pero ella si estaba con las tetas al aire.<\/p>\n<p>Estaba alucinando con la vista que ten&iacute;a de la piscina, sobre todo con las tetas de Julieta, cierto que eran peque&ntilde;as, pero tambi&eacute;n era cierto que jam&aacute;s hab&iacute;a visto a una mujer haciendo topless en vivo. El morbo de verla all&iacute;, casi desnuda, me pareci&oacute; alucinante. Me dieron tremendas ganas de hacerme una paja en ese mismo momento, pero no deb&iacute;a; aparte que todav&iacute;a estaba la inc&oacute;gnita de Gabriela y de saber si ten&iacute;a brasier o no; no la alcanzaba a ver bien, el agua le tapaba media espalda y no me dejaba aclarar mi duda. Lo que si ya no ten&iacute;a dudas era que mi mujer estaba como una diosa y que tanto Sebasti&aacute;n como Mauricio no perd&iacute;an momento para mirarle el culo, aunque, a decir verdad, ella tampoco estaba haciendo mucho esfuerzo por evitar sus miradas.<\/p>\n<p>La verdad era que no sab&iacute;a hac&iacute;a que punto mirar, si hacia mi mujer o hacia Gabriela o hacia las tetas de Julieta. Creo que me concentr&eacute; en la joven modelo y estaba imagin&aacute;ndome la textura de sus pezones, cuando escuch&eacute; el grito de Mauricio dirigido a m&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Miren! Se despert&oacute; el pr&iacute;ncipe azul.<\/p>\n<p>Todos rieron y miraron hacia la ventana en donde aparec&iacute; yo como una rata asustada. De inmediato, vi como Adriana me sonri&oacute; y comenz&oacute; a caminar hacia la casa y, mientras ella llegaba, vi como Gabriela se hundi&oacute; m&aacute;s para que yo no pudiera verla, sin duda tambi&eacute;n ten&iacute;a las tetas al aire, pero no quiso ense&ntilde;&aacute;rmelas, por lo menos, no en ese momento.<\/p>\n<p>&mdash;Hola dormil&oacute;n &mdash;me dijo Adriana acerc&aacute;ndose para darme un beso.<\/p>\n<p>Yo la salud&eacute; tratando de taparme el paquete bien notorio de mi pantaloneta. La verdad era que de cerca se ve&iacute;a m&aacute;s hermosa que de lejos, adem&aacute;s estaba m&aacute;s alegre, como m&aacute;s radiante que estando en la ciudad.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, &iquest;hace mucho se despertaron? &mdash;dije tratando de cambiar el tema, no solo para disimular sino tambi&eacute;n para tratar de calmarme.<\/p>\n<p>&mdash;Pues si &mdash;afirm&oacute; ella mientras caminaba hasta la nevera para sacar un par de cervezas fr&iacute;as&mdash; hace un buen rato que desayunamos. Yo me despert&eacute; como a las seis, no me aguantaba el calor ni esos mosquitos de mierda que me picaron toda.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;D&iacute;melo a m&iacute;! &mdash;le dije levant&aacute;ndome un poco la camiseta y mostr&aacute;ndole el bombardeo que hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>Adriana peg&oacute; un grito desesperado, desde la ventana pude ver como todos volvieron a mirar y yo levant&eacute; el pulgar para que no se angustiaran.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Estas como una mazorca! Te volvieron mierda. Pobrecito &iquest;te duele?<\/p>\n<p>&mdash;No, pero las ganas de rascarme pueden conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;No te vayas a rascar que es peor. Gabriela tiene un ung&uuml;ento super para eso, a m&iacute; tambi&eacute;n me picaron, pero no tanto como a ti. Voy a decirle que me lo prest&eacute; y te ech&oacute;.<\/p>\n<p>Sin decir m&aacute;s sali&oacute; de la cocina y, para mi sorpresa, se llev&oacute; las cervezas con ella. No eran para m&iacute;, ni siquiera me hab&iacute;a preguntado si quer&iacute;a una. La mir&eacute; saliendo y moviendo su culo. Tal vez era impresi&oacute;n m&iacute;a, pero, cada vez que se mov&iacute;a, el bikini se le met&iacute;a m&aacute;s en el culo y ya pr&aacute;cticamente parec&iacute;a una tanga de uso diario y no un vestido de ba&ntilde;o. La verdad, se ve&iacute;a espectacular, daban ganas de agarrarle ese culito y pegarle una buena palmada que moviera las carnes y se sintiera en la palma de la mano. Sab&iacute;a que mis compadres tambi&eacute;n deb&iacute;an pensar lo mismo que yo al ver a mi mujer, ese rabo era demasiada tentaci&oacute;n, eso sin hablar del par de tetas que parec&iacute;an querer salirse en cualquier momento de los pedazos de telas que las cubr&iacute;an. Lo peor, ella lo sab&iacute;a, sab&iacute;a que se ve&iacute;a buena y se mov&iacute;a de aqu&iacute; para all&aacute; como un pavo luciendo plumas.<\/p>\n<p>La vi acerc&aacute;ndose a los hombres y d&aacute;ndoles una cerveza a cada uno mientras inclinaba casi todo su pecho hacia ellos, si yo le ve&iacute;a las tetas colgando no quer&iacute;a saber c&oacute;mo las estaban disfrutando ellos dos, la visita deb&iacute;a ser incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>De inmediato me volvi&oacute; a sacudir la polla, ese par de amigos deb&iacute;a estar pasando saliva vi&eacute;ndole las tetas a Adriana y ella, como si nada se prestaba a sus miradas. Para mi sorpresa, tambi&eacute;n destap&oacute; otra cerveza y comenz&oacute; a tom&aacute;rsela, a las otras mujeres no les dio, de hecho, apenas ten&iacute;a otra que dej&oacute; encima de una silla y sigui&oacute; hablando como si nada. Desde la cocina no alcanzaba a escuchar lo que dec&iacute;a, pero por sus pocas se&ntilde;as, se estaba refiriendo a m&iacute; y a mis picaduras. Gabriela le hizo alg&uacute;n gesto tratando de indicarle en donde estaba su cremita m&aacute;gica y un momento despu&eacute;s, Adriana se devolvi&oacute;; esta vez no la vi caminando hacia m&iacute;, lo que hice fue fijarme en ese par de imb&eacute;ciles mirando con descaro el culo de mi esposa. Me dio cierta rabia que, teniendo a sus mujeres a su lado, se dedicaran a mirar la m&iacute;a, pero en el fondo &mdash;no s&eacute; qu&eacute; tan profundo&mdash; sent&iacute; una especie de orgullo, una especie de excitaci&oacute;n al saber que yo pose&iacute;a algo que ellos codiciaban. Un sentimiento que no hab&iacute;a experimentado o, que por lo menos, no hab&iacute;a terminado de aceptar en los a&ntilde;os que llevaba con ella.<\/p>\n<p>Adriana entr&oacute; a la casa, pero sigui&oacute; derecho a la habitaci&oacute;n de Gabriela, mientras tanto yo volv&iacute; a mirar a la piscina y vi a Sebasti&aacute;n y a Mauricio hablando entre ellos, cuchicheando, seguramente hablando de Adriana, seguramente planeando algo para sacarme de combate. Deb&iacute;a tener cuidado. Esos rumores nunca conduc&iacute;an a nada bueno y solo me llenaban de preguntas sin respuestas claras.<\/p>\n<p>Adriana volvi&oacute; con un tarrito en la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&iacute;tate la camiseta &mdash;me dijo&mdash; esta crema es buen&iacute;sima. Yo me la apliqu&eacute; esta ma&ntilde;ana y mira, ya no se me nota casi nada.<\/p>\n<p>Estir&oacute; sus manos y me mostr&oacute; su cuerpo apenas cubierto por esos trocitos de tela celeste.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y ese bikini? &mdash;me atrev&iacute; a preguntar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta? Era una sorpresa que te pensaba dar, pero como te levantaste tan tarde&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No crees que est&aacute; muy peque&ntilde;o?<\/p>\n<p>&mdash;Peque&ntilde;o lo que est&aacute; usando Julieta &iquest;ya la viste?<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;dije intentando disimular lo obvio&mdash; &iquest;d&oacute;nde est&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me crees imb&eacute;cil, no cierto? Si me di cuenta que la estabas viendo cuando yo estaba parada al frente tuyo.<\/p>\n<p>Yo no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; fue quitarme la camiseta y cubrir mi verg&uuml;enza con las picaduras de otros. Ella se acerc&oacute; y comenz&oacute; a untarme la crema, el solo contacto de sus manos fue suficiente para calmar un poco el ardor y tambi&eacute;n para mantener mi erecci&oacute;n pasajera.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes por eso &mdash;me dijo&mdash; antes de quedarse con las tetas al aire me pregunt&oacute; que si tendr&iacute;amos alg&uacute;n problema con eso y yo le dije que no, que t&uacute; eras un caballero y que aparte de mirar no ibas a intentar hacerle nada &iquest;Ten&iacute;a raz&oacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;Claro, claro &mdash;le dije aceptando su sentencia que, claramente, ten&iacute;a algo de amenaza.<\/p>\n<p>&mdash;Adem&aacute;s, ella siendo modelo est&aacute; acostumbrada a mostrarle las tetas a todos y supongo que t&uacute; ya la habr&aacute;s visto empelota en alguna foto.<\/p>\n<p>&mdash;No &iquest;C&oacute;mo se te ocurre? Yo no he visto ninguna foto con ella.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No has visto ninguna foto de Julieta empelota?<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;le contest&eacute; tratando de disimular que no solo lo hab&iacute;a hecho, sino que tambi&eacute;n ya me hab&iacute;a hecho muchas pajas con esas im&aacute;genes y su protagonista angelical, no pod&iacute;a aceptar eso, y menos en frente de mi esposa; as&iacute; que lo dije mientras me giraba para que me echara crema en el pecho.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Seguro que no la has visto desnuda en ninguna foto? &mdash;me dijo mir&aacute;ndome a los ojos, ya frente a frente.<\/p>\n<p>&mdash;No, te lo juro.<\/p>\n<p>&mdash;Pues que mal porque yo si he visto un par y esta divina, hasta me han dado ganas de hacerme una paja mir&aacute;ndola &mdash;me dijo sonriendo y provocando un sonrojo de tomate en m&iacute;.<\/p>\n<p>Yo trat&eacute; de llevarle la corriente, aunque me fastidiaba que jugara conmigo de esa manera, casi siempre lo hac&iacute;a, le gustaba ponerme contra las cuerdas y despu&eacute;s re&iacute;rse de m&iacute;, era como su fetiche, como si le gustara humillarme hasta sentirse satisfecha.<\/p>\n<p>&mdash;Como eres de mala &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tengo la culpa de que seas tan inocente? &mdash;me dijo sonriendo y d&aacute;ndome un beso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y me pareci&oacute; que Gabriela tambi&eacute;n se hab&iacute;a quitado el bikini? &mdash;le dije un poco despreocupado.<\/p>\n<p>&mdash;Si &iquest;tambi&eacute;n le viste las tetas a ella?<\/p>\n<p>&mdash;No, cuando la mir&eacute; ella estaba de espaldas en la piscina<\/p>\n<p>&mdash;Pues que bien porque ella si me dijo que le daba mucha pena contigo y que no quer&iacute;a que t&uacute; le vieras las tetas &mdash;se qued&oacute; mir&aacute;ndome un momento&mdash; &iquest;Te gusta verles las tetas a mis amigas?<\/p>\n<p>&mdash;No<\/p>\n<p>&mdash;Pues que mal porque no creo que tus amigos piensen lo mismo de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y eso que quiere decir? &mdash;le dije sin entender bien su chiste.<\/p>\n<p>&mdash;Pues que de pronto a m&iacute; tambi&eacute;n me da por hacer lo mismo &mdash;dijo sonriendo picara y dando la vuelta para irse, pero yo la agarr&eacute; de una mano y la detuve.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Serias capaz? &mdash;le pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres probar?<\/p>\n<p>&mdash;No, claro que no. No quiero que ellos te vean las tetas.<\/p>\n<p>Ella me sonri&oacute; y se acerc&oacute; para darme un pico y luego, antes de volver a irse me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Soy tu esposa, no tu esclava.<\/p>\n<p>Y sali&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; significaba eso?<\/p>\n<p>Un instante despu&eacute;s volvi&oacute; a asomar su cabeza por la puerta y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Antes de que se me olvide, no puede darte el sol por una hora, deja que la crema haga su efecto. Puedes desayunar y seguir mirando tetas a lo lejos mientras tanto.<\/p>\n<p>Y se fue y debo decir que sent&iacute; algo de cabreo en su tono, como si le hubiera molestado que yo dijera que no quer&iacute;a que los otros le vieran las tetas. &iquest;Y entonces? &iquest;Deb&iacute;a aceptar? Claro que no. Era mi mujer y no quer&iacute;a compartirla con nadie, aunque &iquest;era lo que ella deseaba? &iquest;Era lo que ella buscaba y lo que le gustaba? Al parecer si &iquest;Y qui&eacute;n era yo para gobernar sobre ella? &iquest;Para decirle lo que deb&iacute;a hacer o como deb&iacute;a vestirse? &iquest;Acaso ya no hab&iacute;amos evolucionado y deb&iacute;a respetar sus espacios y sus gustos? &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a hacer yo? &iquest;Dejar que luciera las tetas y el resto de su cuerpo al que quisiera verla o impedir su empoderamiento? No era mi esclava, como ella misma lo hab&iacute;a dicho. Me qued&eacute; pensando un momento &iexcl;Que le dieran! Si las quer&iacute;a mostrar que las mostrara. Ese ser&iacute;a su problema. Que las mostrara y dejara de joderme.<\/p>\n<p>Me puse a hacer mi desayuno cubierto casi por completo con esa crema que ol&iacute;a a mentol, parec&iacute;a un bebe agripado. Mientras miraba por la ventana de nuevo vi a Sebasti&aacute;n y a Mauricio mirando con deseo a Adriana mientras ella hablaba con Gabriela, seguramente de m&iacute;. Lo curioso era que el espect&aacute;culo principal de la escena, las tetas de Julieta, era lo que menos me llamaba la atenci&oacute;n en ese momento. Yo estaba m&aacute;s pendiente de las miradas de ese par de pillos y del contoneo provocador de mi mujer que ahora con descaro caminaba descalza por en medio de sus cabezas casi hundidas. Me qued&eacute; un momento as&iacute;, con la mirada perdida. Cuando reaccion&eacute; casi me da un infarto, vi a Adriana llev&aacute;ndose la mano a la espalda, justo al punto en donde estaba el nudo del brasier. Y luego, me mir&oacute;. Yo me qued&eacute; aterrado vi&eacute;ndola &iexcl;No cre&iacute;a que fuera capaz de hacerlo! Pero su mirada era tan desafiante que no tuve duda que aflojar&iacute;a ese trapito y se quedar&iacute;a medio desnuda frente a todos.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; un momento as&iacute;, como esperando mi reacci&oacute;n, pero luego vi como separaba su mano de la espalda y lo siguiente que vi fue como estir&oacute; su mano y me hizo pistola con su dedo mientras los dem&aacute;s soltaban la risa a carcajadas y luego ella tambi&eacute;n rio. Yo apenas si tuve fuerzas para sentarme.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; se hab&iacute;a puesto tan brava de repente? &iquest;Acaso por mi negativa a que ense&ntilde;ara las tetas? O &iquest;acaso por los celos que le provocaba la modelo y su descaro?<\/p>\n<p>No la entend&iacute;a, pero la verdad era que nunca la hab&iacute;a entendido por completo, es m&aacute;s, ni siquiera entend&iacute;a por qu&eacute; me hab&iacute;a escogido como su marido si siempre le hab&iacute;an llovido pretendientes mejores que yo. No s&eacute;, tal vez un desliz, una equivocaci&oacute;n o, tal vez, solo hab&iacute;a sido suerte de mi parte.<\/p>\n<p>La ve&iacute;a all&iacute;, feliz, tom&aacute;ndose su cerveza con la postura m&aacute;s fingida que le hab&iacute;a visto en a&ntilde;os, como representando ser la diosa en medio de las nubes y los que estaban abajo en la piscina, fueran los idolatras de ese tesoro. Sin duda, se estaba sintiendo en el cielo y, lo peor &mdash;que yo lo sab&iacute;a muy bien&mdash; era que lo sab&iacute;a y quer&iacute;a aprovecharse de eso. Me pasaron por la mente los mil gestos que hac&iacute;a cuando quer&iacute;a algo: sus caras de consentida, sus mimos, sus miradas furiosas, sus movimientos de pies que me volv&iacute;an loco, sus mamadas fuertes, cuando sacaba la cola para que yo s&eacute; la tocara, cuando se vest&iacute;a para salir y quer&iacute;a que todos la vieran, incluso cuando ten&iacute;a ganas de follar y est&aacute;bamos peleando. Ten&iacute;a todo un cat&aacute;logo de gestos, muecas, movimientos que pon&iacute;a en pr&aacute;ctica cuando quer&iacute;a lograr algo y ahora, para mi tormento, se notaba que quer&iacute;a algo y que no parec&iacute;a ser algo conmigo.<\/p>\n<p>Todo eso me generaban muchas dudas, demasiadas, para el momento lo &uacute;nico claro que sab&iacute;a era que me hab&iacute;a evitado todo ese tiempo. De hecho, en el camino no me hab&iacute;a llamado, apenas un par de mensajes para saber en d&oacute;nde &iacute;bamos y si nos demor&aacute;bamos mucho. Nada m&aacute;s. Luego ni siquiera se hab&iacute;a levantado para saludarme, se hab&iacute;a quedado jugando, descansado y roncando mientras yo llegaba molido por el viaje, ni un vaso de agua, ni un huevito tibio, ni un beso, nada. Y esa ma&ntilde;ana ni siquiera me hab&iacute;a preguntado c&oacute;mo me hab&iacute;a ido o como hab&iacute;a dormido, nada. Era casi obvio que me quer&iacute;a fuera de su ajedrez. Yo no entend&iacute;a por qu&eacute;, pero como dije, as&iacute; era ella, de tanto en tanto parec&iacute;a olvidarse de m&iacute; y abandonarme por completo.<\/p>\n<p>De repente, vi c&oacute;mo se animaba el ambiente de nuevo en la piscina y Adriana solt&oacute; su lata ya vac&iacute;a y se lanz&oacute; sin pensarlo en el centro, levantando una fuerte ola que termin&oacute; por ba&ntilde;ar a todos, pero no solo eso, tambi&eacute;n despert&oacute; a Julieta que parec&iacute;a haber estado medio dormida. Al principio, su reacci&oacute;n fue de incomodidad, pero luego sonri&oacute; y, resignada, se levant&oacute; y nos dej&oacute; a ver a todos &mdash;incluso a m&iacute; que estaba m&aacute;s lejos&mdash; su armonioso cuerpo de modelo apenas cubierto por la braga del bikini. Ten&iacute;a unos pezones rosados, no muy sobresalientes, pero el morbo de ver sus tetas desnudas hizo que me pusiera a mil, sud&eacute; con solo verlas, no quer&iacute;a saber lo que se sentir&iacute;a al tocarlas.<\/p>\n<p>As&iacute;, casi desnuda, fue caminando hacia la piscina con su paso de pasarela que jam&aacute;s perd&iacute;a y, al igual que Adriana, se lanz&oacute; al centro sin pedir permiso. Ahora todos estaban en la piscina menos yo.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; mir&aacute;ndolos un momento, deseando entrar all&iacute;, pero el tema de la crema y el del cabreo de Adriana me hac&iacute;an arrepentirme y dedicarme a ser el violinista del tejado. La verdad era que se ve&iacute;an muy bien todos juntos, no solo parec&iacute;an un grupo de amigos sino una familia con un v&iacute;nculo sagrado. Ellas hermosas jugando a calentar pollas y ellos obedientes a aceptar cualquier propuesta por rid&iacute;cula o estrafalaria que fuera. La verdad era que todos eran lindos, el m&aacute;s feo de ellos era Mauricio y ten&iacute;a un cuerpo bastante cuidado, el ejercicio y las horas de gimnasio le hab&iacute;an dejado bastante decente, adem&aacute;s, ten&iacute;a un aire de gal&aacute;n de comerciales de shampoo que lo hac&iacute;an un poco atractivo, Gabriela no se quedaba atr&aacute;s, de las tres era la menos guapa y pod&iacute;a estar por encima del noventa por ciento de las mujeres que me cruzaba en el camino; hab&iacute;a algo en ella que no terminaba de atraerme, pero sin duda con media cerveza resolver&iacute;a cualquier defecto. En definitiva, se ve&iacute;an perfectos&hellip; perfectos, pero sin m&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 A la ma&ntilde;ana siguiente me levant&eacute; con dos problemas muy duros: el primero que, cuando mir&eacute; el reloj, eran casi las once y ya escuchaba a todos los dem&aacute;s jugando en la piscina, lo que quer&iacute;a decir que ten&iacute;a que justificar mi pereza y mi dormida larga; y el segundo, un problema mayor: mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":29038,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-47522","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29038"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}