{"id":47645,"date":"2024-07-12T05:41:00","date_gmt":"2024-07-12T05:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/historias-reales-de-lectoras-teresa-capitulo-dos\/"},"modified":"2024-07-12T05:41:00","modified_gmt":"2024-07-12T05:41:00","slug":"historias-reales-de-lectoras-teresa-capitulo-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/historias-reales-de-lectoras-teresa-capitulo-dos\/","title":{"rendered":"Historias reales de lectoras: Teresa (cap\u00edtulo dos)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47645\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como la vez anterior, sal&iacute; corriendo de la habitaci&oacute;n para ir al ba&ntilde;o. All&iacute; me limpi&eacute; los restos de semen de mi pierna y brazo. Intent&eacute; demorar el momento de salir a enfrentarme a la realidad de ver a mi suegro una vez pasado todo aquello. Al ir a la cocina, al pasar por la puerta del sal&oacute;n lo vi en el sill&oacute;n sentado, leyendo, como si no hubiera pasado nada, cosa que agradec&iacute; dado mi estado de confusi&oacute;n.<\/p>\n<p>Por la noche, durante la pel&iacute;cula, supongo que provocada por lo sucedido a la tarde, deseaba que no estuviera mi marido a mi lado. Deseaba levantarme la camiseta y que volviera a verme los pechos. Pensaba como ser&iacute;a levantarme del sof&aacute; y acercarme a su lado para que me volviera a tocar. Por primera vez era yo la que tambi&eacute;n miraba entre sus piernas y Gregorio disimuladamente me mostraba su erecci&oacute;n bajo el pijama.<\/p>\n<p>Fueron tres tardes en las que hicimos lo mismo. Me iba a mi habitaci&oacute;n, me tumbaba sin la camiseta y despu&eacute;s de dejarle que me mirara desde la puerta era yo quien me levantaba para observarlo a &eacute;l. Mi suegro me miraba y yo me acercaba para que me acariciara el pecho mientras lo ve&iacute;a masturbarse.<\/p>\n<p>No se que me pas&oacute; aquella tarde. Mientras me acariciaba el pecho lo ve&iacute;a mover su mano d&aacute;ndose placer y por primera vez apoy&eacute; la m&iacute;a en su muslo. Le acarici&eacute; la pierna convencida que le gustar&iacute;a sentirme. Miraba su pene, sus dedos cerrados sobre el tronco, mi mano cerca apoyada en su muslo. Sent&iacute; que apretaba ligeramente mi pez&oacute;n con los dedos y me hizo sentir mucho placer y en ese momento sent&iacute; que se merec&iacute;a sentir lo mismo. Nerviosa le apart&eacute; la mano de su sexo y la sustitu&iacute; por la m&iacute;a. Mis dedos rodearon su pene. Estaba h&uacute;medo, caliente y muy duro. Lo comenc&eacute; a masturbar lentamente. Mi suegro gimi&oacute; y en ese momento me comenz&oacute; a acariciar los dos pechos con ambas manos. Mir&eacute; su cara para ver su expresi&oacute;n al ser masturbado por m&iacute;. Sus ojos abiertos como platos mirando mis pechos en sus manos, su boca entreabierta para respirar mejor. Esta vez pese a la verg&uuml;enza me inclin&eacute; un poco. Cerr&eacute; los ojos al sentir que apartaba sus manos. Me inclin&eacute; un poco m&aacute;s y sent&iacute; sus labios rozar mi pez&oacute;n derecho. Lo bes&oacute; y me hizo gemir. Cuando cerr&oacute; los labios con mi pez&oacute;n entre ellos me corr&iacute;. El movimiento de mi mano lo hizo correrse a &eacute;l y me sent&iacute; feliz de ser yo quien lo le hab&iacute;a hecho llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Fueron d&iacute;as extra&ntilde;os en los que por momentos me sent&iacute;a culpable pero a medida que se acercaba la hora de poder estar juntos esa sensaci&oacute;n era superada por el deseo de estar en su habitaci&oacute;n. Cada tarde me besaba los pechos y yo lo masturbaba y confieso que se convirti&oacute; en una especie de obsesi&oacute;n para m&iacute; poder hac&eacute;rselo. Yo le entregaba mis pechos y su manera de besar y mamar mis pezones me hac&iacute;a alcanzar deliciosos orgasmos.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a despu&eacute;s de hacerlo y ya en el sal&oacute;n limpiando, mi suegro estaba leyendo y escuch&eacute; su voz.<\/p>\n<p>&#8211; Siempre te pones bragas debajo del pijama?<\/p>\n<p>&#8211; Para estar por casa si &ndash; me sorprendi&oacute; con su pregunta &ndash; Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Me gustar&iacute;a que no te las pusieras. Lo har&iacute;as?<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;, ya me parece una locura lo de estar sin sujetador y mas si est&aacute; su hijo viendo la tele a mi lado.<\/p>\n<p>&#8211; Mi hijo no se entera de nada. Si lo hicieras creo que ser&iacute;a emocionante para los dos.<\/p>\n<p>Esa noche al irme a cambiar de ropa, no me quitaba de la cabeza esas palabras de mi suegro. Ser&iacute;a tan emocionante ver la pel&iacute;cula sin llevar bragas bajo el pijama? Solo la idea de poder sentir una sensaci&oacute;n parecida a la que hab&iacute;a vivido la primera vez que no me hab&iacute;a puesto sujetador me resultaba muy tentadora. Ve&iacute;a mis bragas sobre la cama y las cog&iacute;a para pon&eacute;rmelas y enseguida las volv&iacute;a a soltar, as&iacute; varias veces. Pensaba en mi suegro que seguro estar&iacute;a tan nervioso como yo pensando en si le har&iacute;a caso. Guard&eacute; las bragas en el caj&oacute;n y me puse el pijama. Era de color rosa y algo flojo en la pierna. Mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir nervioso.<\/p>\n<p>Al empezar la pel&iacute;cula sent&iacute;a la mirada de Gregorio en mis pechos, que como siempre estaban muy duros y se marcaban en la camiseta, altern&aacute;ndola con mis piernas. Sent&iacute;a su curiosidad por saber si debajo del pantal&oacute;n llevaba algo y mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a agitarse cuando separ&eacute; un poco las piernas. El pijama al ser flojito en la pierna dejaba un hueco entre la tela y mi piel. Deseaba que mi suegro supiera que le hab&iacute;a hecho caso y me preguntaba si se hab&iacute;a dado cuenta que debajo del pijama no llevaba nada.<\/p>\n<p>Recuerdo el momento en que me mov&iacute; un poco m&aacute;s y esa distancia entre la tela y mi piel se hizo m&aacute;s evidente y sent&iacute; una punzada de placer en la vagina. Al moverme, la expresi&oacute;n de la cara de mi suegro cambi&oacute; y supe que se hab&iacute;a dado cuenta. La que sent&iacute;a curiosidad era yo en ese instante y me fij&eacute; entre sus piernas. Su erecci&oacute;n era m&aacute;s que evidente y aquella visi&oacute;n me hizo mojarme.<\/p>\n<p>Es incomprensible como en momentos de excitaci&oacute;n la gente puede hacer ciertas cosas incluso por encima de nuestros principio o miedos.<\/p>\n<p>Mi suegro al darse cuenta que debajo del pijama no llevaba bragas y sintiendo mi mirada entre sus piernas, se cercior&oacute; que su hijo estaba distra&iacute;do y ante m&iacute; asombro vi como llevaba una de sus manos a la cintura del pijama y la bajaba un poco. Su pene asom&oacute; bajo ella, erecto, hinchado y me gust&oacute; su atrevimiento pero me sent&iacute; mal por ser imposible calmar su estado como hac&iacute;a todas las tardes.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n yo mir&eacute; de reojo a mi marido y vi&eacute;ndolo tan pendiente de la televisi&oacute;n hice algo que me sorprendi&oacute;. Separ&eacute; con cuidado las piernas y acercando la mano al pijama lo levant&eacute;. No s&oacute;lo le hab&iacute;a hecho caso a mi suegro sino que le estaba facilitando que mirara. No sab&iacute;a si desde donde estaba sentado pod&iacute;a ver mi vagina pero solo pensar que pod&iacute;a estar vi&eacute;ndola me hizo humedecer mucho y un intenso cosquilleo se apoder&oacute; de m&iacute; zona &iacute;ntima. En ese momento cre&iacute; que ten&iacute;a que levantarme para ir al ba&ntilde;o a calmar aquel grado de excitaci&oacute;n pero lo hice despu&eacute;s, en cama, cuando mi marido dorm&iacute;a.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos traspasando l&iacute;mites insospechados. Mi suegro se estaba haciendo due&ntilde;o de mis sentimientos sexuales y supongo que yo de los suyos y sentir esa sensaci&oacute;n me hac&iacute;a estar todo el d&iacute;a excitada.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, cuando entr&eacute; en su habitaci&oacute;n para que me besara los pechos mientras lo masturbaba, al verme entrar me mir&oacute; hacia las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Llevas bragas? &ndash; me pregunt&oacute; mientras me acercaba a su cama.<\/p>\n<p>&#8211; Si, por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Anoche te palpitaba agitada la vagina como tu coraz&oacute;n cuando te veo los pechos?<\/p>\n<p>&#8211; Si &#8211; sus preguntas provocaban en mi un efecto de morbo que nunca hab&iacute;a sentido.<\/p>\n<p>Nota de autor:<\/p>\n<p>Cuando me estaba comentando esto, le pregunt&eacute; si se consideraba una mujer morbosa durante los a&ntilde;os anteriores y ella me contest&oacute; esto :<\/p>\n<p>&ldquo;Yo era una mujer muy normal en el sexo, ni siquiera sab&iacute;a lo que era el morbo. Cuando Gregorio empez&oacute; con aquellas miradas al principio de todo ,yo sent&iacute;a cosas que nunca hab&iacute;a sentido y no entend&iacute;a que era. Era una sensaci&oacute;n tan rara que empec&eacute; a buscar en internet y ah&iacute; pude darme cuenta que lo que estaba sintiendo era morbo.&rdquo;<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si le gustaba lo que sent&iacute;a :<\/p>\n<p>&ldquo;Si que me gustaba pero me daba, como te dije, much&iacute;sima verg&uuml;enza sentir que provocaba en mi cuerpo esas reacciones.&rdquo;<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo le pregunt&eacute; si ahora se sent&iacute;a una mujer morbosa y me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Con mi suegro si. Me provoca morbo y solo con &eacute;l me siento morbosa.&rdquo;<\/p>\n<p>Al decirle que mi vagina palpitaba agitada la noche anterior en el sof&aacute;, me mir&oacute; con intensidad entre mis piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Y ahora la sientes agitada?<\/p>\n<p>&#8211; Me averg&uuml;enzan sus preguntas, Gregorio.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy convencido que si y entiendo tu reparo de contestarme &#8211; se qued&oacute; callado un momento &#8211; Aquel d&iacute;a me dejaste comprobar como tu coraz&oacute;n lat&iacute;a agitado.<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; Puedo?&ndash; estir&oacute; su brazo apoyando la mano en mi est&oacute;mago &#8211; Me gustar&iacute;a sentir si est&aacute; agitada.<\/p>\n<p>&#8211; Gregorio, me va a matar de la verg&uuml;enza. No es que no quiera pero&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Conf&iacute;a en m&iacute;.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; petrificada cuando sent&iacute; que su mano bajaba despacio y se colaba entre el pijama y las bragas. En ese momento hubiera echado a correr pero me qued&eacute; quieta. Pens&eacute; que me ca&iacute;a al suelo de la debilidad de mis piernas que temblaban y me agarr&eacute; a sus hombros con las dos manos. Su mano cubri&oacute; mis bragas por encima de la tela y gem&iacute; al sentir ese contacto. La dej&oacute; quieta. Excitada agarr&eacute; su polla y la ten&iacute;a dura, muy dura. Bes&oacute; mis pechos y comenc&eacute; a masturbarlo.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos cuando, separ&eacute; las piernas. Cuando meti&oacute; los dedos por dentro de mi prenda &iacute;ntima y fui consciente de lo que iba a pasar apret&eacute; mis pechos contra su boca. Placer en mis pezones, placer en mi vagina. Esa tarde, Gregorio y yo nos masturbamos mutuamente y por primera vez me mee al correrme.<\/p>\n<p>Nota de autor:<\/p>\n<p>Al explicarle que algunas mujeres si est&aacute;n muy excitadas pueden eyacular de tal forma que parece que se orinan, al d&iacute;a siguiente me contest&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;He buscado en internet lo que me dijiste ayer y me he quedado muy sorprendida. Yo no sab&iacute;a que hab&iacute;a mujeres que pod&iacute;an eyacular de la manera que me pasa a m&iacute; y pensaba que era pis. Gregorio tampoco lo sab&iacute;a y siempre dec&iacute;a que no me preocupara por orinarme que igual era por los nervios. Ahora me quedo m&aacute;s tranquila pero menuda verg&uuml;enza tengo pasado.&rdquo;<\/p>\n<p>Me dio curiosidad su respuesta y le pregunt&eacute; si era mucho lo que eyaculaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Despu&eacute;s de todo lo que te estoy contando de mi historia ya siento algo de confianza contigo para responderte a esa pregunta. Sino ser&iacute;a incapaz de decirte esto. Pues mira, esa primera vez que me masturb&oacute; mi suegro, al tener la ropa interior y el pijama, moj&eacute; toda la ropa y la mano de mi suegro goteaba al sacarla. Luego otras veces ten&iacute;a que cambiar la cama y al final decid&iacute; poner toallas por encima de la s&aacute;bana bajera. Alguna vez que me masturb&oacute; ten&iacute;a que limpiar el suelo porque quedaba un charquito. No era siempre la misma cantidad, a veces era un chorrito y otras era como si se desbordara de golpe mi vagina. Pero ya te contar&eacute; y as&iacute; lo puedes explicar mejor en la historia cuando la escribas.&rdquo;<\/p>\n<p>Entendiendo su esfuerzo por responderme a esa pregunta, solo pude darle las gracias por superar su timidez y aclarar mis dudas.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a que no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s con mi suegro. Intentaba concentrarme en el trabajo pero me costaba mucho. Solo deseaba llegar a casa y estar en la habitaci&oacute;n de Gregorio para darnos placer uno al otro. Las noches durante las pel&iacute;culas lo pasaba mal. Me gustaba nuestro secreto pero me costaba mucho no poder hacer nada m&aacute;s que mostrarle mi vagina y que &eacute;l me mostrara su pene erecto.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente de masturbarme esa primera vez, me estaba besando los pechos y fui yo quien con mucha verg&uuml;enza le cog&iacute; la mano para meterla dentro de mis bragas. Si me volv&iacute;a loca sentirlo besando mis pezones, sentir sus dedos en mi vagina era incre&iacute;ble y volv&iacute; a orinarme de placer al llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Sabiendo que iba a volver a masturbarme, la tercera tarde me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Seria mejor que te quitaras la ropa, ayer y anteayer dejaste empapado el pijama &#8211; Se dio cuenta que a pesar de lo que est&aacute;bamos haciendo yo no lograba superar la verg&uuml;enza &#8211; Se que te da mucho reparo pero creo que ser&iacute;a lo mejor.<\/p>\n<p>Esa tarde me vio por primera vez totalmente desnuda. Su cara al ver mi vagina fue indescriptible y al masturbarlo sent&iacute; su pene m&aacute;s duro que nunca. Al correrme entend&iacute; que ten&iacute;a raz&oacute;n, me hab&iacute;a meado otra vez y tuve que limpiar aquel charco del suelo pero por lo menos no hab&iacute;a manchado la ropa.<\/p>\n<p>Mientras lo limpiaba agachada, Gregorio se sent&oacute; en la cama y me miraba afligido.<\/p>\n<p>&#8211; No sientas verg&uuml;enza, Teresa. A mi no me molesta que te orines, entiendo que est&eacute;s muy nerviosa.<\/p>\n<p>&#8211; Nunca me hab&iacute;a pasado esto. Ni siquiera las primeras veces que me acarici&oacute; su hijo.<\/p>\n<p>&#8211; De veras, no te preocupes &#8211; sent&iacute; su mano en mi nalga &ndash; tienes un culo precioso.<\/p>\n<p>Era la primera vez que me acariciaba las nalgas y al sentir su mano me hizo excitar de nuevo. Me qued&eacute; quieta y Gregorio se dio cuenta lo que me estaba pasando.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; Si, nunca me hab&iacute;a acariciado el culete.<\/p>\n<p>&#8211; Deja eso, ven &#8211; con sus manos en mi cintura me ayud&oacute; a levantarme &#8211; t&uacute;mbate en la cama.<\/p>\n<p>Cuando estaba cerca de &eacute;l siempre consegu&iacute;a doblegar mi voluntad y a pesar de todos mis miedos y verg&uuml;enzas hice lo que me ped&iacute;a. Era extra&ntilde;o estar en su cama, desnuda y sentir que miraba mis nalgas. Boca abajo y mirando hacia la ventana para evitar encontrarme con su mirada. Gregorio acarici&oacute; mis gl&uacute;teos de una manera que me encantaba. Cuando me di cuenta ten&iacute;a las piernas separadas y me estaba masturbando de nuevo. Mi vagina explot&oacute; de placer y al ver las s&aacute;banas empapadas no sab&iacute;a d&oacute;nde meterme. Solo pude abrazarlo nerviosa, era la primera vez que estaba en sus brazos. Me puse a llorar como una tonta pero me sent&iacute;a superada por todo lo que me estaba pasando. Gregorio me consolaba en silencio acariciando mi cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; que me pasa con usted, Gregorio &ndash; apenas pod&iacute;a hablar por el llanto &ndash; Yo quiero much&iacute;simo a su hijo pero mi cuerpo nunca hab&iacute;a sentido estas cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tampoco me siento orgulloso con lo que le hago a mi hijo pero me pasa lo mismo que a ti. Ni siquiera en mi juventud me sent&iacute; tan vivo sexualmente.<\/p>\n<p>&#8211; Tanto le excita mi cuerpo?<\/p>\n<p>&#8211; Me excita tu cuerpo y tu.<\/p>\n<p>&#8211; Yo? &ndash; no entend&iacute;a lo que quer&iacute;a decir con eso.<\/p>\n<p>&#8211; Si, tu. A ti te excita mi cuerpo o soy yo el que te excita?<\/p>\n<p>En ese momento me hizo pensar. Su hijo hac&iacute;a deporte, ten&iacute;a un cuerpo muy bonito y era guapo. En cambio yo me excitaba mucho m&aacute;s con mi suegro a pesar de su edad y de que su cuerpo no era nada del otro mundo.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que me excita usted, sus miradas, como me toca &ndash; no quer&iacute;a hacerle sentir mal por mis palabras &ndash; Su hijo es mucho m&aacute;s joven y siempre estuve coladita por &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;. Se nota que est&aacute;s enamorada de &eacute;l, Teresa. Me siento muy feliz de que haya encontrado una mujer como t&uacute; que lo quiera y haga feliz.<\/p>\n<p>&#8211; Pero esto que me pasa con usted me hace sentir mal pero no puedo evitarlo.<\/p>\n<p>El contacto de su cuerpo me provocaba acurrucarme contra &eacute;l a&uacute;n estando desnuda. En toda mi vida solo hab&iacute;a estado as&iacute; abrazada a un hombre y era su hijo, pero me sent&iacute;a protegida en sus brazos. Solo &eacute;l sab&iacute;a de mis miedos y s&oacute;lo &eacute;l pod&iacute;a protegerme de ellos. Aquel contacto de mi cuerpo hizo que su pene comenzara a ponerse duro.<\/p>\n<p>&#8211; Disc&uacute;lpame, Teresa &ndash; estaba avergonzado e intent&oacute; tapar su erecci&oacute;n &#8211; Me siento un est&uacute;pido de que pase esto en un momento como este en el que estamos hablando.<\/p>\n<p>&#8211; No tiene que disculparse &#8211; sentir su verg&uuml;enza me hac&iacute;a sentir comprendida. Yo entend&iacute;a que su cuerpo se excitara sin querer porque a m&iacute; me pasaba lo mismo muchas veces. Apart&eacute; su mano para que no ocultara su erecci&oacute;n &#8211; Me gusta cuando se le pone as&iacute; &#8211; acerqu&eacute; mi mano y agarr&eacute; su miembro &ndash; Me gusta mucho hacerle esto &ndash; y comenc&eacute; a masturbarlo sin apartar la vista de su pene hasta que eyacul&oacute;.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a comenzamos a masturbarnos tumbados en la cama. Unas veces me masturbaba &eacute;l a m&iacute; primero y luego yo a &eacute;l. Otras, cambi&aacute;bamos el orden pero lo que m&aacute;s me gustaba era hacerlo a la vez y al estar tumbada boca abajo era dif&iacute;cil por lo que un d&iacute;a, a pesar de mi reparo, me tumb&eacute; boca arriba.<\/p>\n<p>Estar totalmente desnuda, tumbada boca arriba, con Gregorio mir&aacute;ndome, era totalmente diferente a todo lo vivido antes. Pod&iacute;a ver mis pechos, mi cara, mi vagina. Me besaba los pechos con tanto deseo que hasta yo le ped&iacute;a que por favor me masturbara. Me volv&iacute;a loca cuando abr&iacute;a la boca y se met&iacute;a mi pecho por completo en ella. Esas veces me orinaba m&aacute;s que nunca y decidimos poner toallas en la cama.<\/p>\n<p>En ese punto est&aacute;bamos de tal ansiedad del uno por el otro que cuando estaba con &eacute;l me olvidaba de quien era ; me olvidaba que estaba casada, me olvidaba que ese hombre que me estaba volviendo loca de placer era mi suegro, era como si fuera otra mujer y creo que a Gregorio le pasaba lo mismo.<\/p>\n<p>Y tanto se olvidaba que era la mujer de su hijo que un d&iacute;a me pidi&oacute; que le dejara ver mi vagina de cerca y le dej&eacute; hacerlo. Y cuando me empez&oacute; a dar besos en ella, yo, no s&oacute;lo no lo apart&eacute;, sino que le acarici&eacute; la cabeza y lo apret&eacute; contra m&iacute;. Incluso me mov&iacute;a para frotarme contra su cara. Y ese d&iacute;a mi vagina explot&oacute; y al estar tan excitados me orin&eacute; y a Gregorio no le import&oacute; y sigui&oacute; pasando la lengua mientras sal&iacute;a mi pip&iacute;.<\/p>\n<p>Creo que le gustaba el sabor de mi pip&iacute; porque muchas veces me ped&iacute;a que le dejara masturbarme con la lengua y nunca se apartaba cuando me sal&iacute;an los chorros. Y yo no pod&iacute;a negarle nada que me pidiera y mucho menos eso porque los orgasmos que sent&iacute;a me hac&iacute;an retorcer de placer.<\/p>\n<p>Una tarde, Gregorio me pidi&oacute; que viera su pene de cerca. Yo sab&iacute;a lo que eso significaba, estaba segura que deseaba sentir mi boca en su sexo y como no era capaz de negarle nada me puse entre sus piernas. Me gust&oacute; verlo tan cerca, y aunque no me lo pidi&oacute;, en ese momento dese&eacute; darle besos y mis labios se acercaron. Se le puso tan duro que sent&iacute; ganas de saborearlo, abr&iacute; la boca y entr&oacute; en mi. Me gust&oacute; lo que sent&iacute;a, me excitaba tenerlo en mi boca y pasar la lengua por el glande. Si Gregorio no se apartaba cuando me ven&iacute;a el pip&iacute; yo tampoco quer&iacute;a apartarme. Esa tarde eyacul&oacute; en mi boca y lo peor de todo es que me encant&oacute; sentirlo temblar mientras se vaciaba en mi garganta.<\/p>\n<p>Nota de autor:<\/p>\n<p>Cuando me cont&oacute; esa primera vez que su suegro eyacul&oacute; en su boca, le pregunt&eacute; si alguna vez hab&iacute;a pasado eso con su marido y Teresa me contest&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Mi marido cuando &eacute;ramos novios a veces me ped&iacute;a que se la chupara y a veces se lo hac&iacute;a. Yo le hab&iacute;a puesto como condici&oacute;n que ten&iacute;a que avisarme cuando se iba a correr. &Eacute;l me avisaba y yo sacaba de la boca el pene y el se vaciaba en mis pechos o en mi cara pero yo cerraba los labios para que no entrara nada. Cuando nos casamos, en la noche de bodas le dej&eacute; que me eyaculara en la boca un poco y recuerdo que me pareci&oacute; extra&ntilde;o su sabor. Luego, durante los a&ntilde;os, algunas veces le dej&eacute; que hiciera eso de echar un poco en mi boca pero nunca dej&eacute; que se vaciara todo en ella.&rdquo;<\/p>\n<p>Al saber esto le pregunt&eacute; por qu&eacute; a su suegro le hab&iacute;a dejado que echara todo y cu&aacute;l de los dos le gustaba m&aacute;s el sabor.<\/p>\n<p>&ldquo;Todav&iacute;a me pregunto por qu&eacute; aquel d&iacute;a dej&eacute; que mi suegro lo hiciera. Creo que fue porque estaba muy excitada y verlo a &eacute;l tan excitado me empuj&oacute; a dejarle hacerlo. En cuanto a lo del sabor, ya esa primera vez que Gregorio lo hizo, me di cuenta que su sabor era distinto al de mi marido, era como m&aacute;s rico y me gust&oacute;. Cuando lo hizo otras veces, sent&iacute;a que cada vez me gustaba m&aacute;s y creo que me volv&iacute; un poco adicta a ese sabor y a veces le ped&iacute;a que me dejara chup&aacute;rsela para saborear su semen. Si cuentas esto en la historia no s&eacute; si la gente me entender&aacute;, supongo que no, porque ni yo misma lo entend&iacute;a pero te promet&iacute; contarte todo sin dejar nada guardado para m&iacute; y estoy sintiendo que me sirve de ayuda contarte todo. Como te dije, esto nadie lo sabe y me sirve de desahogo.&rdquo;<\/p>\n<p>Mi suegro llevaba tres meses en casa y un d&iacute;a comiendo, su hijo le pregunt&oacute; c&oacute;mo iba de avanzada la reforma. Al escuchar la pregunta me puse nerviosa. Me dio miedo que pudiera estar notando algo de lo que me pasaba con su padre. Tambi&eacute;n fui consciente que tenerlo en casa era algo temporal y me sent&iacute; triste.<\/p>\n<p>Le dijo que iba con bastante retraso y sent&iacute; que se hab&iacute;a molestado con la pregunta de su hijo. Mi marido tambi&eacute;n se dio cuenta y le pidi&oacute; perd&oacute;n. Le recalc&oacute; que no lo hab&iacute;a preguntado porque molestara en casa sino todo lo contrario, que supon&iacute;a que ya estar&iacute;a deseando volver a su casa pero que &eacute;l estaba feliz con tenerlo con nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, hijo. Si te soy sincero me cost&oacute; mucho tener que venir para aqu&iacute; pero cada d&iacute;a me siento m&aacute;s a gusto &ndash; le contest&oacute; algo menos disgustado al saber el motivo del inter&eacute;s.<\/p>\n<p>Escucharlo decir que cada d&iacute;a estaba m&aacute;s a gusto me hizo sonrojar e intent&eacute; disimular levant&aacute;ndome con la excusa de ir a coger un poco m&aacute;s de pan. Sab&iacute;a el motivo de que se sintiera as&iacute; y ese motivo no era otro m&aacute;s que yo y lo que hac&iacute;amos juntos.<\/p>\n<p>&#8211; Teresa ha sido muy comprensiva &ndash; con ternura mi marido me acarici&oacute; el hombro &ndash; Y te agradezco que supieras entender que mi padre haya tenido que venir con nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que lo entend&iacute;, cari&ntilde;o &ndash; me quer&iacute;a morir en esos momentos.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n quer&iacute;a agradec&eacute;rtelo, Teresa &ndash; me miraba y despu&eacute;s mir&oacute; a su hijo &ndash; Hasta que vine para aqu&iacute; apenas la conoc&iacute;a y tienes una mujer que merece la pena.<\/p>\n<p>&#8211; Si, Teresa es lo mejor que me ha pasado en la vida.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a d&oacute;nde meterme. Escuchar a mi marido y a su padre hablando as&iacute; de mi me pon&iacute;a muy nerviosa. En esos momentos, eran literalmente los dos hombre de mi vida.<\/p>\n<p>Padre e hijo.<\/p>\n<p>Mi marido due&ntilde;o de mi coraz&oacute;n y, su padre, due&ntilde;o de mi cuerpo. As&iacute; me sent&iacute; al escuchar sus halagos. En ese momento fui consciente que ese hombre se hab&iacute;a adue&ntilde;ado poco a poco de mi cuerpo, de mi sexualidad. Que era el hombre del que depend&iacute;a mi placer. Me asust&eacute; al pensar que llegar&iacute;a un d&iacute;a que tendr&iacute;a que irse para su casa.<\/p>\n<p>Esa tarde cuando lo vi sentado en el sill&oacute;n leyendo me acerqu&eacute; a &eacute;l. Le quit&eacute; el libro de las manos y lo apoy&eacute; en la mesa mientras me miraba extra&ntilde;ado. Me sent&eacute; en sus piernas y lo mir&eacute; nerviosa.<\/p>\n<p>&#8211; Que te pasa?- esta vez la caricia tierna fue de &eacute;l sobre mi cara.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;, no era consciente que un d&iacute;a se tendr&aacute; que ir para su casa. Que va a pasar despu&eacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos que vivir el presente y no agobiarnos por el qu&eacute; pasar&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, eso es f&aacute;cil decirlo pero al final es inevitable pensar esas cosas &ndash; nunca lo hab&iacute;a hecho pero en ese momento fui yo quien acarici&oacute; su cara y me gust&oacute; la sensaci&oacute;n de su barba de varios d&iacute;as en la mano &ndash; Caray, como rasca.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que afeitarme, llev&oacute; tres d&iacute;as sin hacerlo.<\/p>\n<p>&#8211; No, d&eacute;jesela un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta?<\/p>\n<p>&#8211; Si, creo que si. Me gusta la sensaci&oacute;n de c&oacute;mo rasca.<\/p>\n<p>&#8211; Y ya que lo mencionaste. Que te gustar&iacute;a que pasara despu&eacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; No lo s&eacute;, Gregorio. Creo que no podr&iacute;a pasar sin estar con usted.<\/p>\n<p>&#8211; Vendr&iacute;as a mi casa a visitarme?<\/p>\n<p>&#8211; Usted querr&iacute;a que fuera?<\/p>\n<p>&#8211; No es que querr&iacute;a es que te lo pedir&eacute;. Vendr&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Si, claro que ir&eacute;.<\/p>\n<p>Nos miramos con timidez. Me gustaba sentir que a mi suegro le daba verg&uuml;enza mirarme. Me recorri&oacute; un escalofr&iacute;o al sentir su mano acariciar mi muslo y cuando la comenz&oacute; a meter por debajo del pijama no pude evitar separar un poco las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Durante la comida cuando os escuchaba hablar de mi me sent&iacute;a rara.<\/p>\n<p>&#8211; Te molest&oacute; que habl&aacute;ramos de ti? &#8211; me roz&oacute; la vagina con los dedos.<\/p>\n<p>&#8211; Era extra&ntilde;o &ndash; suspir&eacute; con aquel roce &ndash; Antes el &uacute;nico hombre de mi vida, era su hijo. Ahora siento que ya no es as&iacute;. Siento que tambi&eacute;n soy suya, de otra manera pero as&iacute; me siento.<\/p>\n<p>&#8211; Teresa, yo tambi&eacute;n percibo esa sensaci&oacute;n y te aseguro que nunca hab&iacute;a sentido esto.<\/p>\n<p>&#8211; Me siente suya? &ndash; aquello que habl&aacute;bamos y sus dedos, me estaban haciendo mojar much&iacute;simo.<\/p>\n<p>&#8211; Si. Lo eres?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Y lo m&aacute;s extra&ntilde;o es que me gusta serlo. Ay madre ! Debo de estar loca por decir estas cosas.<\/p>\n<p>Con un movimiento r&aacute;pido me baj&oacute; el pijama y me separ&oacute; a&uacute;n m&aacute;s las piernas. Lo &uacute;nico que deseaba era que me masturbara y calmara la excitaci&oacute;n que sent&iacute;a y Gregorio entendi&oacute; mi necesidad. Me agarr&eacute; a su cuello cuando me hizo llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a que me estaba chupando los pechos de pronto se detuvo y me mir&oacute; a los ojos. Aquella mirada siempre me supon&iacute;a muy dif&iacute;cil mantenerla.<\/p>\n<p>&#8211; Que piensa?<\/p>\n<p>&#8211; Estoy pensando lo que me dijiste el otro d&iacute;a. Eres m&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; Ya le dije que si &#8211; me extra&ntilde;&oacute; su pregunta en ese momento &ndash; Siento que soy suya y de su hijo. Mi coraz&oacute;n es de su hijo pero siento que mi cuerpo es suyo.<\/p>\n<p>&#8211; Tu cuerpo es solo m&iacute;o?<\/p>\n<p>&#8211; A veces su hijo quiere estar conmigo y espero que entienda que aunque no me guste mucho, tengo que atenderlo como su mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Voy a hacer una cosa &ndash; acerc&oacute; su boca a mi pecho &#8211; Espero que me entiendas.<\/p>\n<p>Sorprendida sent&iacute; como abriendo la boca meti&oacute; mi pecho por completo en ella y la fue cerrando. Sent&iacute;a sus dientes en mi sensible piel, me dol&iacute;a un poco. Cuando apart&oacute; la boca ten&iacute;a la piel colorada y se ve&iacute;an con claridad la marca de sus dientes en ella.<\/p>\n<p>&#8211; Pero por qu&eacute; ha hecho eso?<\/p>\n<p>&#8211; No dejes que mi hijo te vea desnuda o se dar&aacute; cuenta de esas marcas.<\/p>\n<p>En ese momento me di cuenta que Gregorio estaba celoso de que pudiera tener sexo con su hijo. Me quer&iacute;a solo para &eacute;l.<\/p>\n<p>Durante cuatro d&iacute;as evit&eacute; que mi marido me pudiera ver desnuda y pudiera ver las marcas que me hab&iacute;a hecho su padre. Cada d&iacute;a, cuando estaba desnuda con Gregorio, me miraba el pecho para comprobar como iba evolucionando la marca en mi piel. El quinto d&iacute;a casi no quedaba rastro de sus dientes y me hizo lo mismo en el otro pecho. Mi marido varios d&iacute;as me pidi&oacute; hacer el amor y tuve que ponerle excusas para no hacerlo.<\/p>\n<p>Llevaba sin hacer el amor con mi esposo quince d&iacute;as y empezaron las discusiones. &Eacute;l no entend&iacute;a que lo rechazara cada vez que intentaba acostarse conmigo porque, aunque no lo disfrutara, yo desde que nos casamos siempre acced&iacute;a a sus pretensiones cada dos o tres d&iacute;as.<\/p>\n<p>Cuando llevaba diecisiete d&iacute;as sin acceder carnalmente con mi esposo, la &uacute;ltima marca que me hab&iacute;a hecho ya hab&iacute;a desaparecido casi por completo. Gregorio iba a volver a marcarme y lo fren&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No, no lo haga, por favor &#8211; era la primera vez que apartaba mi pecho de su boca desde que hab&iacute;amos empezado con aquello juntos.<\/p>\n<p>&#8211; No quiero que tengas sexo con mi hijo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero su hijo est&aacute; muy molesto conmigo. Llevo diecisiete d&iacute;as sin dejarle verme desnuda y cada noche terminamos discutiendo.<\/p>\n<p>&#8211; Tu quieres acostarte con &eacute;l?<\/p>\n<p>&#8211; No, no quiero, pero es mi deber como esposa.<\/p>\n<p>&#8211; Pensaba que tu cuerpo era m&iacute;o &ndash; molesto se levant&oacute; de la cama y me tir&oacute; la camiseta &ndash; P&oacute;ntela &ndash; lo vi desaparecer de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; fatal al verlo as&iacute;. Pero que pod&iacute;a hacer? Yo no quer&iacute;a ver a mi marido mal pero tampoco ver mal a Gregorio.<\/p>\n<p>Me puse el pijama y fui al sal&oacute;n. All&iacute; estaba sentado en su sill&oacute;n leyendo y me acerqu&eacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Gregorio, yo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Ya me has dicho lo que ten&iacute;as que decirme. Esta noche que te haga el amor mi hijo y pasarlo muy bien.<\/p>\n<p>Por la noche ni siquiera vino al sal&oacute;n a ver una pel&iacute;cula. Extra&ntilde;aba su presencia y solo ten&iacute;a ganas de llorar. Cuando nos fuimos para cama, mi marido de nuevo intent&oacute; acostarse conmigo y acept&eacute;. No sent&iacute; nada, solo tristeza y ganas de que acabara pronto. En silencio llor&eacute; cuando mi marido se durmi&oacute; feliz y satisfecho de haber podido satisfacer sus necesidades.<\/p>\n<p>Pero lo peor a&uacute;n estaba por llegar. Al d&iacute;a siguiente, cuando me fui a la habitaci&oacute;n para desnudarme y esperar a Gregorio, no vino. Mi cuerpo ped&iacute;a sus caricias diarias y no las tuvo. Por la noche tampoco acudi&oacute; a nuestra cita en el sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Llevaba tres d&iacute;as sin sus caricias y me sent&iacute;a desesperada. En varias ocasiones lo busqu&eacute; mientras le&iacute;a en el sal&oacute;n y me rechaz&oacute;. En qu&eacute; me hab&iacute;a convertido por culpa de ese hombre? Llegu&eacute; a pedirle por favor que me masturbara aunque fuera solo para calmar mi deseo por sentir su mano en mi cuerpo. Extra&ntilde;aba acariciar su sexo y me ofrec&iacute; a masturbarlo, a darle placer con la boca y solo obten&iacute;a por respuesta su rechazo. Jam&aacute;s pens&eacute; que podr&iacute;a tener esa ansiedad de sexo con una persona.<\/p>\n<p>Eran ya cinco los d&iacute;as en los que me rechazaba y supe en ese momento que si, que era due&ntilde;o de mi cuerpo, de mi placer.<\/p>\n<p>Mi cuerpo comenzaba a rechazar a mi marido, ni siquiera reaccionaba con sus caricias. Si antes no disfrutaba apenas con &eacute;l, ahora me disgustaba m&aacute;s que nunca que me tocara. Sent&iacute;a que mi cuerpo y mi suegro, se hab&iacute;an puesto de acuerdo para que aceptara lo evidente. Me costaba aceptar que o era con mi suegro o no volver&iacute;a a sentirme viva.<\/p>\n<p>Aquella tarde, cuando mi marido se fue, me fui a la habitaci&oacute;n y me desnud&eacute; por completo. Gregorio, en el sal&oacute;n, me vio llegar desnuda y me habl&oacute; volviendo sin dejar de prestar atenci&oacute;n a su libro.<\/p>\n<p>&#8211; Teresa, no insistas.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a &eacute;l nerviosa, con miedo de volver a ser rechazada. Sent&iacute;a que era mi &uacute;ltima oportunidad de enmendar mi error. Si&hellip; me sent&iacute;a culpable de que estuvi&eacute;ramos as&iacute;. Me daba igual pasar la verg&uuml;enza de tener que hacer aquello y sab&iacute;a que esa tarde mi vida iba a cambiar para bien o para mal.<\/p>\n<p>&#8211; Gregorio&#8230; &#8211; levant&oacute; la vista con cara de enfado. Mi mano sujetaba mi pecho delante de su cara &#8211; Mu&eacute;rdalo si quiere &ndash; mis piernas temblaban y me costaba mantenerme en pie.<\/p>\n<p>&#8211; No importa si quiero yo o no, lo que importa es si quieres t&uacute; que lo muerda.<\/p>\n<p>&#8211; Si, quiero que me lo muerda como hace d&iacute;as.<\/p>\n<p>&#8211; Eres consciente de lo que eso significa?<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; Ac&eacute;rcalo! Ponlo en mi boca.<\/p>\n<p>Me lo mordi&oacute; m&aacute;s fuerte que nunca pero ese dolor me daba igual. Me sent&iacute; feliz al sentir sus dientes alrededor de mi pecho. Me moj&eacute; como nunca y mis pezones estaban felices de saber que volver&iacute;an a tener las atenciones de ese hombre. Acarici&eacute; su cabeza y lo apretaba contra m&iacute; como pidi&eacute;ndole que mordiera todo lo fuerte que quisiera. Era suya. Sus dientes se clavaron en mi piel un poco m&aacute;s fuerte y sent&iacute; al mismo tiempo su lengua lamiendo mi pez&oacute;n. Me mee al correrme pero me daba igual, era feliz. Todo volver&iacute;a a ser como antes aunque sab&iacute;a que mi matrimonio iba a cambiar desde ese mismo instante.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &#8211; todav&iacute;a temblando, solo pod&iacute;a agradecerle que me hubiera perdonado.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias a ti, Teresa. Se lo mucho que te habr&aacute; costado dar este paso.<\/p>\n<p>&#8211; Si, no me atrev&iacute;a a aceptar que me est&eacute; pasando esto.<\/p>\n<p>Gregorio estir&oacute; el brazo para alcanzar el libro que hab&iacute;a apoyado sobre la mesa, lo cogi&oacute; y se puso a leer.<\/p>\n<p>&#8211; Esp&eacute;rame en tu habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del sal&oacute;n y me encamin&eacute; a mi dormitorio. Como siempre, me tumb&eacute; en la cama y lo esper&eacute; all&iacute; tumbada. Escuch&eacute; sus pasos y sent&iacute; en mi cuerpo la emoci&oacute;n que siempre se adue&ntilde;aba de mi cuando sab&iacute;a que iba a tener sexo con &eacute;l. El ruido de la cremallera me hizo entender que se estaba desnudando y lo mir&eacute;. Echaba de menos su pene y verlo cuando se quit&oacute; el b&oacute;xer me hizo excitar de nuevo. Lo ten&iacute;a totalmente duro, hinchado y desee sentirlo en mi boca. Creo que en mi cara supo leer lo que deseaba y acerc&aacute;ndose a la cama me acarici&oacute; los labios con &eacute;l. Abr&iacute; la boca y gem&iacute; cuando su glande se introdujo en ella. Se movi&oacute; penetr&aacute;ndola mientras met&iacute;a sus dedos en mi vagina. Nos corrimos juntos entre convulsiones.<\/p>\n<p>Esa noche volvi&oacute; al sal&oacute;n y me sent&iacute; dichosa.<\/p>\n<p>Mi cuerpo estaba cambiando a su estado anterior de deseo continuo. Sent&iacute;a mis pezones duros todo el d&iacute;a, incluso trabajando. De estar las primeras veces una hora juntos, ahora est&aacute;bamos dos y tres horas en su cama. A veces en la m&iacute;a y par&aacute;bamos cuando se acercaba la hora de regreso de mi marido. Perd&iacute;a la cuenta de las veces que me hac&iacute;a correrme y &eacute;l, orgulloso, eyaculaba en mi boca. Estaba descontrolada sexualmente y lo extra&ntilde;o es que siempre le ped&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Una tarde despu&eacute;s de comer me masturb&oacute; en la cocina mientras mi marido se duchaba y yo no pod&iacute;a negarle nada. Si mi marido estaba en su despacho, Gregorio me pon&iacute;a de rodillas para que le diera placer con la boca hasta hacerlo vaciarse en mi. Si yo estaba descontrolada, a mi suegro le pasaba lo mismo. Y verlo as&iacute; me excitaba.<\/p>\n<p>Gregorio dej&oacute; de controlarme las marcas en los pechos porque era yo misma quien le ped&iacute;a que me los volviera a morder cuando ve&iacute;a que la anterior marca estaba desapareciendo. Ya no sent&iacute;a dolor cuando lo hac&iacute;a si no placer. Placer en la entrega, aunque hab&iacute;an vuelto las discusiones con mi esposo por no cumplir en la cama como mujer suya que era.<\/p>\n<p>Como explicarle a un hombre que si, que era su mujer, que lo quer&iacute;a y mi coraz&oacute;n era suyo, pero que mi cuerpo ahora pertenec&iacute;a a otro hombre? Como decirle que ese hombre que se hab&iacute;a adue&ntilde;ado del cuerpo de su mujer era su propio padre?<\/p>\n<p>Una tarde salimos juntos los tres a dar un paseo. Mi marido cog&iacute;a mi mano y yo a la m&iacute;nima oportunidad aprovechaba para soltarme. De quien de verdad deseaba ir de la mano era de su padre. Esa tarde decidimos parar en una cafeter&iacute;a y al sentarme, juro que lo hice inconscientemente, me sent&eacute; al lado de mi suegro ante la sorpresa de mi marido. Ese d&iacute;a por primera vez sent&iacute; que la mirada de mi esposo era de extra&ntilde;eza y varias veces sent&iacute; que nos miraba a su padre y a mi como pregunt&aacute;ndose qu&eacute; estaba pasando. Hubo un par de momentos que Gregorio y yo nos pusimos a hablar y su hijo nos escuchaba sin intervenir. Lo hac&iacute;amos sentir desplazado sin querer. Me gustaba sentirme sentada al lado de su padre y &eacute;l ,enfrente, viviendo un cambio de roles evidente. De vuelta a casa y dej&aacute;ndome llevar por lo que de verdad sent&iacute;a hubo un momento que Gregorio y yo nos dimos la mano y me estremec&iacute; al sentir sus dedos entrelazados con los m&iacute;os. Su hijo tuvo que darse cuenta pero quiz&aacute;s aceptando lo inexplicable no dijo nada y me sent&iacute; feliz de pensar que pod&iacute;a llegar a entenderme. Agradecida con &eacute;l, tambi&eacute;n le di mi otra mano y caminamos as&iacute;. Los dos hombres de mi vida llev&aacute;ndome agarrada a ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, mi amor &ndash; sin soltar la mano de mi suegro me gir&eacute; y bes&eacute; a mi esposo.<\/p>\n<p>&#8211; Por qu&eacute; me das las gracias?<\/p>\n<p>&#8211; Por saber comprenderme &ndash; con mi barbilla se&ntilde;al&eacute; mi mano entrelazada a la de su padre &ndash; te quiero much&iacute;simo, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que mi marido se avergonzaba de ver mi mano con la de su padre y no ser capaz de protestar. Lo entend&iacute; perfectamente porque era algo muy dif&iacute;cil de digerir estar asimilando lo que estaba viendo.<\/p>\n<p>Esa noche antes de acostarnos le ped&iacute; que me dejara hablar con su padre un momento.<\/p>\n<p>&#8211; Cari&ntilde;o, est&aacute; bien. Vete a hablar con &eacute;l. Te espero despierto? &ndash; me sorprend&iacute;a verlo tan d&oacute;cil.<\/p>\n<p>&#8211; Si, mi amor. Esp&eacute;rame despierto. Ser&aacute; solo un momento.<\/p>\n<p>Gregorio estaba en su habitaci&oacute;n y me vio entrar. Me sent&eacute; en sus piernas y acarici&eacute; su cara.<\/p>\n<p>&#8211; Gregorio, lo de hoy ha sido muy fuerte. Estoy impactada.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n, Teresa.<\/p>\n<p>&#8211; Su hijo est&aacute; comprendiendo todo y me gusta pensar que pueda aceptar lo que nos pasa.<\/p>\n<p>&#8211; Crees que lo aceptar&aacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que si, nos vio de la mano y no dijo nada. Se que soy de usted pero esta noche creo que su hijo se merece que haga el amor con &eacute;l. Ser&aacute; lo mejor para los tres.<\/p>\n<p>&#8211; Me doler&aacute; saber que est&aacute;s con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;, pero ser&aacute; la &uacute;nica manera que pueda aceptar la situaci&oacute;n. Me entiende?<\/p>\n<p>&#8211; Si, quiz&aacute;s tengas raz&oacute;n. Si te pregunta se lo dir&aacute;s abiertamente?<\/p>\n<p>&#8211; Si y tendr&aacute; que aceptar esta nueva situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien, hazlo y ma&ntilde;ana me cuentas. Vale?<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, Gregorio &ndash; me levant&eacute; y le bes&eacute; en los labios &ndash; Hasta ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de su habitaci&oacute;n y mi esposo me esperaba despierto. La situaci&oacute;n era inc&oacute;moda dadas las circunstancias. Al verlo le sonre&iacute; con timidez y su cara reflejaba su desconcierto. Sab&iacute;a que mil preguntas se agolpar&iacute;an en su cabeza pero solo me miraba con verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; que decir&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; No digas nada, cari&ntilde;o &ndash; al quitarme la camiseta se fij&oacute; en la marca que su padre me hab&iacute;a hecho hac&iacute;a dos d&iacute;as &ndash; Solo sint&aacute;monos uno al otro.<\/p>\n<p>Esa noche hicimos el amor con m&aacute;s pasi&oacute;n que nunca. Le amaba y le hice todo lo que deseaba pues necesitaba que sintiera que mi amor por &eacute;l no hab&iacute;a cambiado en absoluto. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n por sentirme liberada de la tensi&oacute;n de tener que ocultar las cosas me hizo sentir placer. No era un placer total como con su padre pero me hizo sentir un orgasmo y se me hizo raro no hacerme pip&iacute;.<\/p>\n<p>Dormimos abrazados. Hac&iacute;a mucho tiempo que no dorm&iacute;a abrazada a &eacute;l.<\/p>\n<p>Durante la comida del d&iacute;a siguiente la tensi&oacute;n y verg&uuml;enza eran patentes entre los tres. Casi no hablamos nada y nuestras miradas se cruzaban nerviosas.<\/p>\n<p>Por la tarde cuando mi esposo se fue lo acompa&ntilde;&eacute; hasta la puerta y lo bes&eacute; como cuando est&aacute;bamos reci&eacute;n casados.<\/p>\n<p>Esa tarde fue especialmente excitante con Gregorio y pasamos horas en la cama d&aacute;ndonos placer. Le cont&eacute; que su hijo no me hab&iacute;a dicho nada que quiz&aacute;s todav&iacute;a estaba asimilando todo.<\/p>\n<p>A la hora que sol&iacute;a llegar mi marido a casa me iba a levantar pero Gregorio me pidi&oacute; que no me fuera. Que ser&iacute;a mejor que me quedara con &eacute;l en su habitaci&oacute;n y que si su hijo ten&iacute;a alguna duda sobre lo que pasaba pues le quedar&iacute;a claro.<\/p>\n<p>Cuando lo escuchamos llegar, Gregorio me pidi&oacute; que abriera las piernas y me empez&oacute; a lamer la vagina. Era muy extra&ntilde;o escuchar a mi marido andar por casa y yo abierta de piernas en cama de su padre sintiendo placer. Intentaba no gemir, me daba reparo pero era inevitable. Cuando estaba alcanzando el en&eacute;simo orgasmo de esa tarde, Gregorio me empez&oacute; a masturbar de tal manera que me hizo gemir mucho. Me corr&iacute; como una loca y sab&iacute;a que mi marido escuchar&iacute;a mis gemidos.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; un rato abrazada a mi suegro, los dos en silencio. Ahora ya estaban todas las cartas sobre la mesa y supongo que Gregorio tambi&eacute;n se preguntaba qu&eacute; suceder&iacute;a cuando saliera de la habitaci&oacute;n. Me pasaban mil cosas por la cabeza y ten&iacute;a que estar preparada para cualquiera de ellas pero. Gregorio acariciaba mi pelo intentando tranquilizarme y darme valor. Estaba asustada.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la cama y me cost&oacute; ponerme el pijama debido al temblor de mis manos. Antes de salir le di un beso en los labios, me coloqu&eacute; el pelo alborotado, respire hondo y abr&iacute; la puerta.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; ruidos en la cocina y me acerqu&eacute; all&iacute;. Mi marido estaba preparando algo de cenar. Cuando se dio cuenta de mi presencia en la puerta de la cocina nos miramos. Recuerdo perfectamente la verg&uuml;enza que sent&iacute; en ese momento al saber que mi marido me hab&iacute;a escuchado con su padre. Intentaba descubrir que me dec&iacute;a su mirada pero no era capaz.<\/p>\n<p>&#8211; Hola &#8211; mi voz temblaba.<\/p>\n<p>&#8211; Hola&#8230; &#8211; se qued&oacute; callado unos segundos &ndash; Estaba preparando unos s&aacute;ndwiches, vais a cenar?<\/p>\n<p>En ese momento toda la tensi&oacute;n me derrumb&oacute;. Cuando me hizo esa pregunta solo desee abrazarlo. Lo am&eacute; m&aacute;s que nunca por sentir que de verdad era capaz de asumir lo que me pasaba con su padre y pod&iacute;a llegar a comprenderme o por lo menos intentar ponerse en mi lugar.<\/p>\n<p>Me abalanc&eacute; sobre &eacute;l y lo abrac&eacute;. No me sal&iacute;an las palabras pero quer&iacute;a que supiera que con su actitud me estaba haciendo la mujer m&aacute;s feliz del mundo.<\/p>\n<p>Al salir de la habitaci&oacute;n para encontrarme con &eacute;l, ten&iacute;a asumido que me iba a hacer elegir; o &eacute;l o su padre. Y yo sab&iacute;a que si pasaba eso jam&aacute;s volver&iacute;a a ser feliz. Si me quedaba con mi marido tendr&iacute;a que renunciar al hombre que me hac&iacute;a sentir viva, al hombre que consegu&iacute;a volverme loca con sus caricias, sab&iacute;a que nunca volver&iacute;a a sentir placer. Si eleg&iacute;a quedarme con mi suegro, sab&iacute;a que destrozar&iacute;a mi coraz&oacute;n al estar renunciando al &uacute;nico amor de mi vida, al hombre que me hab&iacute;a hecho mujer y al que amaba con locura pero por m&aacute;s que me pesara, sab&iacute;a que mi cuerpo no aceptar&iacute;a eso y estaba preparada para irme de casa.<\/p>\n<p>Nota de autor:<\/p>\n<p>En este punto de tanta intensidad emocional, Teresa tuvo dudas sobre si sacar a la luz su historia y me escribi&oacute; esto.<\/p>\n<p>&ldquo;Ayer me emocion&eacute; al recordar esos momentos en los que mi esposo descubri&oacute; lo m&iacute;o con su padre. Siento que ser&aacute; imposible que puedas reflejar con palabras lo que de verdad sent&iacute;a y me da mucha verg&uuml;enza desnudar mi alma a la gente que lea mi historia. Siempre he sido demasiado vergonzosa, ya lo sabes por las cosas que te voy contando, y no puedo evitar pensar que nadie podr&aacute; entenderme.&rdquo;<\/p>\n<p>Le dije que lo que de verdad importaba era que quien ten&iacute;a que comprenderla era su esposo y Gregorio. Que ellos eran quienes ten&iacute;an que aceptar lo que le pasaba y que hab&iacute;an entendido la situaci&oacute;n. Le coment&eacute; que ella era la que ten&iacute;a la &uacute;ltima palabra en decidir si seguir adelante con escribir su historia o no pero que lo que pensara la gente le ten&iacute;a que dar igual.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, ellos me comprendieron y cada d&iacute;a les estoy m&aacute;s agradecida. Te agradezco mucho que t&uacute; tambi&eacute;n me hagas sentir comprendida porque si no no podr&iacute;a contarte todo lo que te estoy contando.&rdquo;<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si quer&iacute;a seguir adelante y me dijo<\/p>\n<p>&ldquo;Tienes raz&oacute;n. Si la gente no llegara a comprenderme lo tengo que entender pero deber&iacute;a darme igual. Escribe mi historia. Tienes mi permiso.&rdquo;<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Como la vez anterior, sal&iacute; corriendo de la habitaci&oacute;n para ir al ba&ntilde;o. All&iacute; me limpi&eacute; los restos de semen de mi pierna y brazo. Intent&eacute; demorar el momento de salir a enfrentarme a la realidad de ver a mi suegro una vez pasado todo aquello. 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