{"id":47657,"date":"2024-07-12T05:42:00","date_gmt":"2024-07-12T05:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/mis-dudas-sobre-adriana-capitulo-4\/"},"modified":"2024-07-12T05:42:00","modified_gmt":"2024-07-12T05:42:00","slug":"mis-dudas-sobre-adriana-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mis-dudas-sobre-adriana-capitulo-4\/","title":{"rendered":"Mis dudas sobre Adriana (cap\u00edtulo 4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"47657\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo era la mosca en la leche y, aparte ten&iacute;a la suerte del subsidiado, yo era el que recib&iacute;a las vaciadas, los reproches y las picaduras de los mosquitos; los dem&aacute;s se bronceaban mientras a m&iacute; el sol me quemaba y me dejaba manchas rojas en mi piel p&aacute;lida; los dem&aacute;s luc&iacute;an sus vidas como de revista mientras yo lucia mi vida como el barrendero que ten&iacute;a que limpiar el desorden despu&eacute;s. Tal vez por eso Adriana me estaba echando inconscientemente a un lado, porque entend&iacute;a que mi sitio no era con ellos y que ese baile no era el m&iacute;o; para ellos exist&iacute;a la discoteca y para m&iacute; la cantina de borrachos.<\/p>\n<p>Cuando comenzaron a jugar a la pelota, me par&eacute; y me fui a buscar algo de mi altura, alg&uacute;n trapero o algunos calzoncillos para lavar que me distrajeran mientras ellos se divert&iacute;an. Lo peor fue que se volvi&oacute; cierto porque a los pocos minutos vi como Gabriela sal&iacute;a de la piscina y prend&iacute;a la m&uacute;sica mientras el resto aplaud&iacute;an y celebraban &iexcl;Val&iacute;a m&aacute;s un puto parlante que yo!<\/p>\n<p>A eso de las doce decid&iacute; darle una vuelta a la quinta, a familiarizarme con ese lugar tan lujoso para m&iacute; como extra&ntilde;o, quer&iacute;a por lo menos saber c&oacute;mo era antes de que me sintiera menospreciado por todos sus detalles. Me met&iacute; a los cuartos. El cuarto de Sebasti&aacute;n y Julieta estaba completamente desordenado (y eso que apenas hab&iacute;a pasado una noche), las s&aacute;banas revueltas, un par de latas de cerveza por el suelo, la ropa regada por todas partes y la tanga sucia de Julieta en un rinc&oacute;n de la cama. Mir&eacute; atr&aacute;s para saber si alguien estaba cerca, no hab&iacute;a nadie, estaban gozando y riendo afuera. Agarr&eacute; esa min&uacute;scula tanga con los dedos y con mucho cuidado me la llev&eacute; a la nariz. El aroma era de un co&ntilde;o joven, de las vitaminas de un coraz&oacute;n que lat&iacute;a a mil, de ese culito apretado que danzaba por ah&iacute;. Me la imagin&eacute; empelota, sin tanga ni nada, me la imagin&eacute; quitando esa prenda, ofreci&eacute;ndose a su amante para que se la comiera; me la imagin&eacute; en cuatro patas mientras Sebasti&aacute;n le daba duro por detr&aacute;s, me imagin&eacute; ese co&ntilde;o abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose a cada empuj&oacute;n. Volv&iacute; a oler su tanga, si, ol&iacute;a a hembra, ol&iacute;a a sexo, ol&iacute;a a corrida, ol&iacute;a a que hab&iacute;a pasado una noche tirando como perra y ol&iacute;a a que lo hab&iacute;a gozado. Su aroma era dulce, delicado, pero presente, tan presente como ese par de tetas que me estaban volviendo loco.<\/p>\n<p>La dej&eacute; por ah&iacute;, no era suficiente para ameritar una paja y menos para justificar mi ausencia durante tanto tiempo. Sal&iacute; aun impregnado de su fragancia y de su deseo. Con disimulo fui a la cocina y me asom&eacute; por la ventana. Todos me saludaron desde la piscina mientras yo les dibuj&eacute; mi mejor sonrisa, el crimen perfecto. R&aacute;pido ellos volvieron a lo suyo, a sus juegos y yo tambi&eacute;n a lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>Con mucho cuidado, siendo muy sigiloso, entr&eacute; al cuarto de Mauricio y de Gabriela, se notaba su rutina, se notaban sus tiempos y sus edades, la cama estaba tendida, las maletas estaban acomodadas, la ropa estaba en el armario y no hab&iacute;a m&aacute;s cosas que las necesarias por ah&iacute;. Se notaba la experiencia, esa que dice que hay demasiado tiempo como para hacerlo todo en un solo d&iacute;a, hab&iacute;a calma, hab&iacute;a proceso, hab&iacute;a m&eacute;todo. Encontr&eacute; la pijama de Gabriela, mir&eacute; por encima y no encontr&eacute; sus interiores, tampoco se trataba de buscarlos, con la pijama ser&iacute;a suficiente, era ligera, seguramente comprada para la ocasi&oacute;n, se ve&iacute;a nueva, apenas con el uso de la noche anterior, la blusa era una simple camiseta sin mangas y el pantal&oacute;n un short que le cubrir&iacute;a el culo y poco m&aacute;s. Lo alc&eacute; con ambas manos contra la luz y me pareci&oacute; notar algo en su entrepierna, una peque&ntilde;a manchita, diminuta, pero suficiente para mis momentos. De nuevo mir&eacute; a la puerta, nadie estaba detr&aacute;s m&iacute;o, ellos segu&iacute;an afuera gozando y jugando, al igual que yo.<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; el short a mi nariz &iexcl;Si, era lo que esperaba! Una manchita provocada por su sexo lubricado. Seguramente hab&iacute;an follado esa misma ma&ntilde;ana, se notaba la frescura de la evidencia, incluso algo h&uacute;meda todav&iacute;a. Gabriela ol&iacute;a m&aacute;s a mujer, a experiencia, a costumbre, se notaba que &mdash;aunque no parec&iacute;a tan loca como las otras&mdash; si se hab&iacute;a comido a m&aacute;s machos que solo Mauricio, se sent&iacute;a ese olor amargo de sus decepciones y ese deseo expuesto de sus buenos polvos; su aroma se mezclaba con su fragancia frutal, no era una fragancia pura como la de Julieta sino que su aroma estaba mezclado con su perfume, aun as&iacute;, ol&iacute;a a maravillas, ol&iacute;a a que se quedaba satisfecha despu&eacute;s de un polvo pero no extasiada, no saciada, ol&iacute;a a que le faltaba un poquito para ser feliz, para llegar a tocar el cielo; tal vez por eso se quitaba el brasier y luego se lo volv&iacute;a a poner, porque le daba pena consigo misma aceptar su nuevo limite; ol&iacute;a a que se controlaba, a que todo en su vida ten&iacute;a un m&eacute;todo.<\/p>\n<p>Me la imagin&eacute; tirando con Mauricio, primero suave, muchos besos, mucho juego, poco instinto, poca locura, me imagin&eacute; sus tetas un poco morenas y sus pezones m&aacute;s oscuros, duros, tiesos. Me la imagin&eacute; chupando vergas, despacio, acomodando su lengua al grosor de su invitado. Me la imagin&eacute; cabalgando, poniendo en pr&aacute;ctica las horas de gimnasio y la rutina de piernas que hac&iacute;a tan bien, deb&iacute;a ser delicioso tenerla encima, moviendo ese culo como si se tratara de una m&aacute;quina autom&aacute;tica que entraba y sal&iacute;a sin detenerse, con una constancia de profesionales. Me la imagin&eacute; en mil posiciones &iexcl;S&iacute;! Ella era de posiciones, ella era de m&eacute;todos, de manuales, de pasar de chupar vergas a recibirlas con las piernas abiertas, de cabalgar a estar en cuatro patas, de estar de pie a estar sentada, de devorarse ese semen hasta sentirse agotada. Me la imagin&eacute; tragando, saboreando la leche de mi colega. La verga me dio un salto, la verdad, Gabriela ol&iacute;a mejor que Julieta, me gustaba m&aacute;s, me atra&iacute;a m&aacute;s su flujo l&iacute;quido y sus manchas descaradas, me imaginaba todas sus tangas mojadas, sucias, avergonzadas despu&eacute;s de las locuras, pero sin llegar a arrepentirse.<\/p>\n<p>Ahora si me dieron tremendas ganas de pajearme, de sac&aacute;rmela ah&iacute; mismo y acompa&ntilde;ar mi ritmo con su intenso flujo. De nuevo sal&iacute; a la cocina y me asom&eacute; para saludarlos y de nuevo hicieron una peque&ntilde;a algarab&iacute;a al verme.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo sigues? &mdash;me pregunt&oacute; Gabriela desde su sitio en la piscina.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor &mdash;le contest&eacute;&mdash; tu crema es excelente.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, apl&iacute;cate un poco m&aacute;s, en donde lo necesites, no te preocupes.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias &mdash;le contest&eacute; casi delirando&mdash; ya mismo me echo otro poquito.<\/p>\n<p>La verdad ni siquiera par&eacute; a mirar a las otras mujeres, estaba tan embebido por el aroma de Gabriela que no dud&eacute; en hacerle caso y en volver a su cuarto para agarrar su short y hacerme una paja mientras su cremita me curaba.<\/p>\n<p>Iba en camino cuando de reojo vi que Mauricio se acercaba. Me detuve en seco, pero no alcanc&eacute; a evitar mostrar mi decisi&oacute;n de entrar en su cuarto, por fortuna, me acord&eacute; de mi comod&iacute;n:<\/p>\n<p>&mdash;Iba a entrar a tu cuarto a buscar la crema.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, dale, esa crema es maravillosa, esta ma&ntilde;ana tambi&eacute;n amanec&iacute; con picaduras, pero ya se me pasaron, ya no molestan. Voy por unas cervezas porque est&aacute; haciendo un calor tremendo.<\/p>\n<p>&mdash;Claro &mdash;me qued&eacute; mir&aacute;ndolo, estaba todo mojado y estaba volviendo el piso una mierda, sin duda me tocar&iacute;a trapear despu&eacute;s para que nadie se fuera de narices y termin&aacute;ramos en el hospital, aunque eso no me importaba en ese momento, lo que me importaba era que recogiera r&aacute;pido sus latas y se largara para que yo pudiera untarme la cremita de su esposa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te ayudo? &mdash;le dije por cortes&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No, no hace falta, adem&aacute;s no deber&iacute;as salir con este sol, espera a que baje un poco y ah&iacute; si sales.<\/p>\n<p>Estaba saliendo y volviendo a agarrar carrera a su cuarto cuando me llamo y me dijo en silencio:<\/p>\n<p>&mdash;Oye &iquest;Qu&eacute; tal las tetas de Julieta?<\/p>\n<p>&mdash;Divinas &mdash;le dije sonriendo mientras &eacute;l se acercaba.<\/p>\n<p>&mdash;Me tiene como un palo &mdash;me dijo con un tono prudente&mdash; y cuando Gabriela estuvo en tetas, me puse como un burro &iquest;tambi&eacute;n la viste?<\/p>\n<p>&mdash;No, estaba dormido, cuando sal&iacute; ya se hab&iacute;a puesto el bikini.<\/p>\n<p>&mdash;De lo que te perdiste. Ahora solo falta tu mujer &mdash;me dijo sonriendo y volviendo a salir descomplicado, esta vez no se detuvo hasta que lleg&oacute; con los otros.<\/p>\n<p>&iquest;As&iacute; que quer&iacute;a verle las tetas a mi mujer? &iquest;As&iacute; que hab&iacute;a una especie de pacto en donde todos expon&iacute;amos las tetas de ellas y no nos sent&iacute;amos mal por ello? La verdad yo nunca hab&iacute;a jugado con eso en mi vida, pero comenzaba a entender las conversaciones secretas entre ese par. Seguramente quer&iacute;an que Adriana tambi&eacute;n se quitara el brasier y, poco a poco, estaban ejerciendo presi&oacute;n para que ella aceptara. Las palabras de mi mujer coincid&iacute;an con sus intenciones, ya le hab&iacute;an metido el bichito de quitarse el bikini y ese bichito estaba susurrando en su mente. Quise hacer algo, pero me acord&eacute; de la pistola que me hizo frente a todos &iexcl;Que se jodiera! &iexcl;Que las mostrara si as&iacute; quer&iacute;a! &ldquo;No soy tu esclava&rdquo; me hab&iacute;a dicho, entonces que se buscara otro y me dejara tranquilo porque mientras tanto yo estaba decidido a hacerme una paja con los calzones de su amiga.<\/p>\n<p>Entr&eacute; de nuevo al cuarto y agarr&eacute; la crema de los mosquitos y me la met&iacute; al bolsillo por si alguien llegaba y ten&iacute;a que justificarme, luego agarr&eacute; el short de Gabriela y volv&iacute; a llev&aacute;rmelo a la nariz, ahora ol&iacute;a m&aacute;s a fresco que antes, ol&iacute;a a teta en piscina, ol&iacute;a a comida de verga mientras me miraba desde el suelo, ol&iacute;a m&aacute;s a perra que antes. Me comenc&eacute; a bajar la pantaloneta y mi polla sali&oacute; de un salto como un payaso de sorpresas, comenc&eacute; a hal&aacute;rmela despacio, pero de repente apareci&oacute; la imagen de Mauricio con sus cervezas en la mano y su sonrisita est&uacute;pida dici&eacute;ndome que quer&iacute;a verle las tetas a mi mujer, eso me desconcentr&oacute;, me sac&oacute; de onda. Cerr&eacute; los ojos de nuevo y ol&iacute; m&aacute;s profundo la fragancia de su esposa y ese olor volvi&oacute; a trasladarme al para&iacute;so, y volv&iacute; a hal&aacute;rmela con la suavidad de los primeros momentos, pero al fondo escuch&eacute; un grito que ven&iacute;a de la piscina, no era un grito alegre de baile sino de algarab&iacute;a de algo prohibido, y de nuevo abr&iacute; los ojos. Lo primero que se me vino a la mente fue que Adriana se hab&iacute;a quitado el bikini y todos celebraban ver sus pezones oscuros.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; la verga en la pantaloneta y sal&iacute; a mirar por la ventana. Iba con el coraz&oacute;n a mil imagin&aacute;ndome a mi mujer exhibi&eacute;ndose frente a todos &iquest;Y si lo estaba, que har&iacute;a yo? Por fortuna cuando llegu&eacute; me di cuenta que el ruido se deb&iacute;a a que ya todos estaban por fuera del agua, menos Sebasti&aacute;n y que Adriana estaba bailando al lado de Gabriela, pero ambas estaban vestidas. Suspir&eacute; hondo, hab&iacute;a pasado el peor trago.<\/p>\n<p>Sin querer me di cuenta que hab&iacute;a sacado el short de Gabriela y lo ten&iacute;a en la mano. Me devolv&iacute; a dejarlo en su sitio antes de que se dieran cuenta de mi aventura. Me frustr&eacute; al volverlo a dejar sobre la cama, mi paja se hab&iacute;a estropeado, pero eso s&iacute;, pensaba echarle un buen polvo a Adriana apenas la oportunidad se presentar&aacute;.<\/p>\n<p>Sal&iacute; y me di cuenta que ya todos estaban fuera de la piscina y que algunos bostezaban. Para mi poca fortuna el cielo se hab&iacute;a cubierto un poco y pude salir por fin a disfrutar del ambiente, para mi m&aacute;xima desgracia, Julieta ya se hab&iacute;a puesto la parte de arriba y cuando sal&iacute; no pude verle nada de sus delicias descubiertas. Todos me saludaron. Todos muy amables.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;? &mdash;me dijo Mauricio alegre&mdash; &iquest;Hacemos el asado?<\/p>\n<p>Antes de contestar todos aplaudieron y contestaron por m&iacute;. Para eso me hab&iacute;an llevado, para cocinarles mientras ellos se divert&iacute;an. Con una sonrisa complaciente mir&eacute; a las damas, me acord&eacute; que yo tambi&eacute;n era un bastardo que acababa de oler sus bragas sucias y acept&eacute; la propuesta.<\/p>\n<p>Los hombres fuimos al asador, era realmente grande, cab&iacute;a m&aacute;s carne de la que pod&iacute;amos comer, pero eso no significaba que el proceso fuera a ser m&aacute;s r&aacute;pido. De cualquier forma, hab&iacute;a que traer el carb&oacute;n, preparar la hoguera y cocinar todo. A ojo de experto les dije:<\/p>\n<p>&mdash;Dos horas me demoro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;nto? &mdash;pregunto a lo lejos Adriana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dos horas! &mdash;grit&oacute; Mauricio.<\/p>\n<p>&mdash;Alcanzamos a broncearnos un poco &mdash;contest&oacute; ella.<\/p>\n<p>Manos a la obra. Los hombres nos fuimos a traer el carb&oacute;n al pueblo. En el camino aprovechamos tomarnos una cerveza y hablar de la quinta y del pueblo. Yo segu&iacute;a siendo el m&aacute;s intruso del grupo, notaba que ellos se hac&iacute;an comentarios y se lanzaban miradas en clave mientras yo me esforzaba por entenderlos. Cuando terminamos de comprar lo necesario, incluyendo unas empanadas para picar mientras tanto, Sebasti&aacute;n dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Vamos r&aacute;pido, que estas ya deben estar con las tetas al aire y eso no me lo quiero perder.<\/p>\n<p>Mauricio rio d&aacute;ndole la raz&oacute;n y yo tragu&eacute; saliva suplicando que no estuviera pasando eso o, por lo menos, no con Adriana.<\/p>\n<p>El camino de regreso fue m&aacute;s r&aacute;pido que el ida, se notaba que Sebasti&aacute;n &mdash;que era el que manejaba&mdash; ten&iacute;a prisa por descubrir si las tres bellezas ya estaban exhibiendo sus verg&uuml;enzas. La verdad era que todos est&aacute;bamos igual, en el fondo yo tambi&eacute;n sent&iacute;a un tremendo morbo por encontrarme con esa escena, mi paja arruinada comenzaba a tomar vuelo de nuevo.<\/p>\n<p>&mdash;Entremos despacio &mdash;le dijo Sebasti&aacute;n a Mauricio que sali&oacute; del carro para abrir la reja y meter el carro&mdash; no hay que asustarlas. Vamos de cacer&iacute;a.<\/p>\n<p>Mauricio no aguant&oacute; la tentaci&oacute;n y lo vimos corriendo a hurtadillas hasta donde se pod&iacute;a ver la piscina y todo lo que la rodeaba.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, Carlitos &iquest;Qu&eacute; tal que Adriana este ya sin bikini? &mdash;me dijo sonriendo.<\/p>\n<p>Yo no supe que contestarle, pero al parecer &eacute;l not&oacute; mi incomodidad.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, es un chiste. No es nada morboso o algo as&iacute;. &iquest;te molesta? &mdash;me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No, la verdad es que es una decisi&oacute;n de ella. Si quiere hacerlo &mdash;dije yo tratando de disimular mis frustraciones&mdash; pues que lo haga.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes Carlitos, si quieres te prometo que, si la encontramos as&iacute;, yo mir&oacute; para otra parte. Adem&aacute;s, ya vi estas ma&ntilde;anas las de Gabriela y no pas&oacute; nada.<\/p>\n<p>Quise preguntarle por las tetas de Gabriela, pero mejor decid&iacute; actuar como si no me importara.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, son unas tetas nada m&aacute;s &mdash;le dije tranquilo&mdash;. Todas las viejas tienen dos &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;Exacto &mdash;me contest&oacute; &eacute;l sonriendo y sintiendo la satisfacci&oacute;n de haber conseguido mi permiso.<\/p>\n<p>&mdash;Adem&aacute;s, ustedes ya adelantaron tarea anoche &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A qu&eacute; te refieres? &mdash;me pregunt&oacute; extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&mdash;Pues a que anoche ya se ba&ntilde;aron en la piscina y creo que hubo poca ropa &mdash;puse mi trampa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Adriana te cont&oacute; eso? &mdash;dijo riendo animado y yo sorprendido por su aceptaci&oacute;n&mdash; es que Julieta es una loca y t&uacute; sabes, como ella es modelo pues est&aacute; acostumbrada a andar as&iacute; frente a cualquiera y, pues bueno, mientras nada sea obligado pues no le veo el problema.<\/p>\n<p>&iquest;Y eso que significaba? Sin duda hab&iacute;a pasado algo terrible, pero no pod&iacute;a parecer celoso o intenso, ten&iacute;a que salir de esta con mucho tacto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y entonces no se quit&oacute; el bikini?<\/p>\n<p>&mdash;No, claro que para lo que tapaba, era como si no llevara nada.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n, ese bikini celeste es muy peque&ntilde;o &mdash;le dije sonriendo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Celeste? No, yo me refiero al rojo. Tremendo cuerpo tiene tu mujer &mdash;me dijo sonriendo orgulloso.<\/p>\n<p>&iquest;Rojo? &iquest;Cu&aacute;l bikini rojo? Yo no le hab&iacute;a visto ninguno de ese color y menos tan chiquito como el que dec&iacute;a Sebasti&aacute;n; ella tampoco me hab&iacute;a contado nada y ni siquiera lo hab&iacute;a visto colgado en alguna parte. Iba a preguntarle cuando Mauricio asom&oacute; su cabezota y nos hizo unos gestos con las manos que indicaban que estaban en la piscina y estaban en topless. Sebasti&aacute;n casi se enloquece en el asiento, se notaba que le ten&iacute;a muchas ganas a eso de verle las tetas a mi mujer. Yo, nervioso, le hice un gesto a Mauricio para saber si Adriana tambi&eacute;n estaba en topless, pero &eacute;l no me entendi&oacute;. Con el coraz&oacute;n en la mano, nos bajamos del carro y muy cautelosos nos movimos; Sebasti&aacute;n entr&oacute; lo m&aacute;s silencioso que pudo, como reconociendo el terreno mientras yo iba detr&aacute;s suyo. Mauricio apenas abri&oacute; la reja lo suficiente para que pas&aacute;ramos y luego, sigilosos, como ladrones de bancos entramos en la casa a descubrir la gran sorpresa que nos ten&iacute;an esas tres bellezas.<\/p>\n<p>Yo iba detr&aacute;s de ellos, con el pulso acelerado porque no quer&iacute;a que ese par le vieran las tetas a mi mujer, pero, por otro lado, me daba morbo si la encontraba acostada y tomando el sol casi desnuda. Mauricio nos llev&oacute; hasta el punto en donde se hab&iacute;a parado antes. Sebasti&aacute;n hizo un gesto al asomarse, pero para m&iacute; sorpresa, no fue tan emotivo como yo lo esperaba, parec&iacute;a un poco decepcionado. Yo fui el &uacute;ltimo en asomar la cabeza, temiendo lo peor y sintiendo ya mi humillaci&oacute;n y mi derrota. Cuando las vi qued&eacute; de piedra.<\/p>\n<p>Julieta y Gabriela luc&iacute;an sus tetas de frente, pero Adriana estaba acostada de espaldas y no se le ve&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Mi verga dio un salto al ver las tetas de Gabriela, eran como me las hab&iacute;a imaginado, grandes, mucho m&aacute;s que las de Julieta, aunque no tanto como las de Adriana, paradas a pesar de sus a&ntilde;os y con unos pezones cafecitos y bien redondos. Se notaba que estaba algo caliente porque los ten&iacute;a duros y apuntando hacia el infinito. Eran unas tetas hermosas y lo mejor era que &mdash;al bajar la mirada&mdash; se le hab&iacute;a metido la braga en su entrepierna y se le dibujaba toda su rajita hambrienta. Se notaba que no estaba acostumbrada a ese tipo de exposici&oacute;n y la aventura la pon&iacute;a nerviosa y cachonda al mismo tiempo y se notaba que ambas cosas las estaba disfrutando y la hac&iacute;an sentir m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, no fue mucho, cuando Mauricio se incorpor&oacute; y dijo casi resignado:<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, ya no va a pasar nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Camin&oacute; hacia la entrada de la casa y nosotros lo seguimos, al hacerlo hizo algo de ruido y vimos como Gabriela asustada recog&iacute;a su bikini y medio se lo colocaba como pod&iacute;a, al mismo tiempo, Adriana buscaba los lazos de su brasier y se los llevaba a la espalda para amarrarlos. Julieta ni siquiera se movi&oacute;.<\/p>\n<p>Sebasti&aacute;n sali&oacute; ya sin tanto protocolo y volvi&oacute; a subir al carro, Mauricio abri&oacute; la puerta por completo y luego recogimos todo lo que hab&iacute;amos comprado. Cuando terminamos de rodear la casa y llegar a la piscina, Gabriela y Adriana ya estaban vestidas como las hab&iacute;amos dejado. Julieta no se cubri&oacute;, no le importaba eso. Cuando pas&eacute; por su lado repart&iacute; las empanadas que llev&aacute;bamos y ella y yo nos cruzamos las miradas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te molesta que este as&iacute;? &mdash;me pregunt&oacute; con su mirada de inocente.<\/p>\n<p>&mdash;Para nada &mdash;le contest&eacute; sonriendo y mirando a otra parte para no comprometerme.<\/p>\n<p>&mdash;Que le va a molestar &mdash;dijo Adriana un poco seca&mdash; al contrario, est&aacute; feliz vi&eacute;ndote las tetas.<\/p>\n<p>Gabriela solt&oacute; la risa y, por supuesto, yo me sonroj&eacute;, pero mejor segu&iacute; mi camino para no involucrarme m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mientras alistaba la parrilla pensaba que, tal vez, Adriana ya se hab&iacute;a quitado el bikini frente a sus amigas y solo hab&iacute;a sido cuesti&oacute;n de suerte para no haberla encontrado as&iacute;. Adem&aacute;s, segu&iacute;a con su tono fiero conmigo, como si le molestara que yo pudiera mirar a Julieta o, tal vez, como si yo le estorbara para no poder lucirse como quer&iacute;a. De cualquier forma, se notaba que la pareja que estaba menos c&oacute;moda era la nuestra. Apenas si nos hab&iacute;amos dirigido la palabra en todo el paseo, aunque yo ten&iacute;a la esperanza de recuperar la condici&oacute;n despu&eacute;s del asado&hellip; que inocente era.<\/p>\n<p>Me fui al asador y comenc&eacute; a prepararlo todo. Al rato, llegaron a ayudarme Sebasti&aacute;n, Mauricio y Gabriela, al acercase ella pude notar ese olor tan delicioso que ya la caracterizaba en mi cabeza. No tengo que decir que me incomod&oacute; un poco tenerla a ella a un lado y a su marido al otro lado, me daba cierto remordimiento, aunque lo disimul&eacute; como mejor pude. Entre todos los presentes me ayudaron a preparar algunas cosas y a poner algunas ollas en el fuego, pero la verdad era que hab&iacute;a muchas manos para las pocas tareas que se ten&iacute;an que hacer.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno &mdash;dijo Mauricio&mdash; voy a broncearme un rato mientras esto esta &iquest;vienes? &mdash;le dijo para mi pesar a Gabriela.<\/p>\n<p>&mdash;Espera termino &mdash;contest&oacute; ella acabando de alistar algo que no recuerdo.<\/p>\n<p>&mdash;Aprovechemos y te quitas ese bikini para que quedes pareja &mdash;le dijo sonriendo Mauricio.<\/p>\n<p>Ella lo mir&oacute; con un gesto de desaprobaci&oacute;n, como call&aacute;ndolo por ser tan imprudente, pero &eacute;l no se contuvo y le lanz&oacute; el sablazo final.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes que Carlitos ya te vio las tetas cuando entramos.<\/p>\n<p>Ella volteo de inmediato y se qued&oacute; mir&aacute;ndome como si fuera una fiera acabada de salir de su jaula para atacar a su min&uacute;scula presa, y ahora fui yo el que se puso rojo ante la evidencia.<\/p>\n<p>&mdash;Fue sin querer, te lo juro, es que, fui por donde no tocaba y&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me viste las tetas? &mdash;interrumpi&oacute; ella, yo no tuve m&aacute;s que aceptar moviendo mi cabeza y ella cerr&oacute; los ojos de la ira que cargaba&mdash; eso me pasa por ponerte cuidado &mdash;le dijo rega&ntilde;ando a Mauricio.<\/p>\n<p>Y se fue un poco cabreada mientras Mauricio la persegu&iacute;a como un perro rega&ntilde;ado tratando de disculparse con su mujer.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes &mdash;dijo Sebasti&aacute;n&mdash; &iquest;si no quiere que se las veamos para que nos las muestra? As&iacute; son todas las viejas, te dicen que no, pero est&aacute;n que se corren por ense&ntilde;ar lo que tienen.<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute; mientras los ve&iacute;a llegando a la piscina y acomod&aacute;ndose junto a las otras, ella les comentaba algo y las otras contestaban, como calm&aacute;ndola o d&aacute;ndole consuelo.<\/p>\n<p>La cosa pas&oacute; as&iacute; y cre&iacute; que todo iba a terminar en eso, cuando de repente, Sebasti&aacute;n me suelta:<\/p>\n<p>&mdash;Que calor est&aacute; haciendo. Me estoy ahogando. Voy a darme un ba&ntilde;ito y de paso aprovech&oacute; para ver si puedo convencer a tu mujer que tambi&eacute;n nos las ense&ntilde;e.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Yo era la mosca en la leche y, aparte ten&iacute;a la suerte del subsidiado, yo era el que recib&iacute;a las vaciadas, los reproches y las picaduras de los mosquitos; los dem&aacute;s se bronceaban mientras a m&iacute; el sol me quemaba y me dejaba manchas rojas en mi piel p&aacute;lida; los dem&aacute;s luc&iacute;an sus vidas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":29038,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-47657","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29038"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47657"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50034,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47657\/revisions\/50034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}