{"id":53513,"date":"2024-09-07T03:53:09","date_gmt":"2024-09-07T01:53:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=53513"},"modified":"2024-09-08T04:04:38","modified_gmt":"2024-09-08T02:04:38","slug":"pequenos-placeres-bajitas-y-culonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pequenos-placeres-bajitas-y-culonas\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1os placeres (bajitas y culonas)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"53513\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">34<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde adolescente me llamaban mucho la atenci\u00f3n las bajitas y culonas. Esas mujeres siempre me gustan, as\u00ed con sus nalgas redondas, ya sean paradas o ca\u00eddas, o j\u00f3venes o maduras, pero finalmente con nalgas amplias, llenas de vida, desbordantes de carne y de placer.<\/p>\n<p>He tratado de encontrarle una explicaci\u00f3n a esto. Lo que me ha llevado a hacer memoria de cuando comenz\u00f3 este gusto y amor por estas mujeres.<\/p>\n<p>Una de las primeras mujeres que me gust\u00f3 fue una madura. Su nombre es Patricia. Yo ten\u00eda veinte a\u00f1os y estudiaba la universidad. Ella era secretar\u00eda y me llevaba como quince a\u00f1os. Med\u00eda casi 1.50, muy llenita, con unas piernas gruesas y una cadera muy amplia. No era delgada, pero ten\u00eda una cintura que contrastaba con sus nalgas. Me invitaba a todas partes: un viaje a Teotihuacan, a escuchar trova, a tomar un caf\u00e9.<\/p>\n<p>Fue hasta que le di un beso que en ella se reactivaron todas las ganas, seg\u00fan no quer\u00eda al inicio, pero, poco a poco, las ganas aparecieron en ella. Esa vez coincidimos en el estacionamiento de la escuela, se subi\u00f3 al auto y se estir\u00f3 para ver algo. Pude ver su hermoso trasero que contrastaba con su cintura peque\u00f1a, era de origen maya. Me dieron ganas de penetrarla ah\u00ed mismo, pero en eso vino una tormenta y nos metimos al auto.<\/p>\n<p>Fue delicioso besar su peque\u00f1a boca y sentir su lengua movi\u00e9ndose llena de pasi\u00f3n, aunque lo que yo quer\u00eda era cargarla de esas nalgas. Despu\u00e9s de muchas vueltas no pudimos acostarnos, pero no dejo de pensar en su cuerpo peque\u00f1o, sus caderas redondas y su boca h\u00fameda con esa lengua diminuta.<\/p>\n<p>Otra se llamaba Celeste, hac\u00eda el aseo una vez a la semana en la casa de mis padres, era de origen mazahua y media 1.47. Me gustaba mucho por su cuerpo, pero tambi\u00e9n por su timidez y su cabello largo y negro, cada vez que le hablaba se sonrojaba, se pon\u00eda nerviosa. Me cost\u00f3 mucho ganar su confianza y que hablara conmigo. Le preguntaba por la traducci\u00f3n de palabras en su idioma.<\/p>\n<p>Ella entre risas me traduc\u00eda cosas como: \u201c\u00a1Qu\u00e9 linda eres!, sonrisa, amor, \u00a1hasta ma\u00f1ana!\u201d. Alguna vez coincidi\u00f3 que fue mi cumplea\u00f1os y aprovech\u00e9 que no estaba mi familia para preguntarle por el regalo que me dar\u00eda. Ella respondi\u00f3 que me dar\u00eda lo que yo quisiera: \u201c\u00bfY s\u00ed te pido un beso me lo das?\u201d y ella asinti\u00f3 con la cabeza. Me acerqu\u00e9 y despu\u00e9s de ese beso todo pas\u00f3: nos besamos con dulzura y luego con pasi\u00f3n, toqu\u00e9 su cuerpo, sus pezones obscuros y grandes, terminamos acost\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>Su cadera era suave, sus nalgas eran lindas y grandes por encima de las piernas. Su color de piel me volv\u00eda loco, pero sobre todo me encant\u00f3 cargarla mientras la penetraba. Pod\u00eda ver sus nalgas movi\u00e9ndose de una lado a otro en el espejo. Su vagina era peque\u00f1a, pod\u00eda apret\u00e1rmelo y eso me encantaba.<\/p>\n<p>El d\u00eda de hoy, al observar una mujer peque\u00f1a de nalgas lindas no puedo evitar la inquietud de querer sentirla, el deseo de acariciarles y estimularles, con ternura al inicio y despu\u00e9s con rudeza, sus delicados hoyitos, besarles sus caderas y al final, hacerlas parar sus nalgas para despu\u00e9s jalarles por la cintura para penetrarlas hasta que escuche sus tiernos gemidos y sus ricos orgasmos mientras que con la otro mano les acaricio el cl\u00edtoris.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>34 Desde adolescente me llamaban mucho la atenci\u00f3n las bajitas y culonas. 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