{"id":53536,"date":"2024-09-09T02:58:29","date_gmt":"2024-09-09T00:58:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=53536"},"modified":"2024-09-10T00:45:41","modified_gmt":"2024-09-09T22:45:41","slug":"dime-que-me-vas-a-coger-como-a-una-puta-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dime-que-me-vas-a-coger-como-a-una-puta-1\/","title":{"rendered":"Dime que me vas a coger como a una puta (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"53536\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">48<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando Anna (s\u00ed, Anna con &#8220;nn&#8221;. Descendiente de colonos rusos de San Javier) se me apareci\u00f3 por primera vez -fue a principios del verano de 2008- recib\u00ed un gran impacto: ella era tan hermosa y sexy. Estaba orgullosamente colgada del brazo de Carlos, mi hermano mayor. Acababan de llegar de Montevideo, donde acababa de terminar sus estudios de ingenier\u00eda, la hab\u00eda conocido y se hab\u00eda casado con ella.<\/p>\n<p>Inmediatamente me sent\u00ed atra\u00eddo por ella; aunque al instante comprend\u00ed que estaba cruzando una l\u00ednea roja al tener tales pensamientos hacia quien era mi cu\u00f1ada, la esposa de mi hermano. Pero ninguna fuerza en el mundo podr\u00eda haberme impedido admirar esta hermosa mujer que la casualidad hab\u00eda transformado en mi cu\u00f1ada y transportado a Nueva Helvecia, a la casa de mis padres.<\/p>\n<p>Era sumamente hermosa; una aut\u00e9ntica belleza eslava: alta, rubia, rolliza, con unas curvas que har\u00edan agacharse a un ciego y\u2026 esa nariz tan caracter\u00edstica de los eslavos.<\/p>\n<p>Anna ten\u00eda un rostro ovalado, de p\u00f3mulos prominentes, una boca grande y golosa rodeada de labios admirablemente carnosos. Tambi\u00e9n ten\u00eda un ment\u00f3n bien definido, lo que le daba una fuerte impresi\u00f3n de voluntad y vigor. Su cuello era largo y gr\u00e1cil, blanco y suave, colocado armoniosamente entre dos soberbios hombros anchos y redondos. Y su piel era luminosa, casi blanca lechosa y que imagin\u00e9 que ser\u00eda suave como la seda.<\/p>\n<p>Se vinieron a vivir a la gran casa de la familia donde viv\u00edamos mis padres y yo. Mis padres usaban la habitaci\u00f3n de Carlos y la reorganizaron para acomodar a la pareja. All\u00ed se quedaron hasta que mi padre, que acababa de terminar de comprar una hermosa casa en la Colonia Valdense, decidi\u00f3 mudarse con mi madre para pasar all\u00ed el resto de sus vidas. Hab\u00edan dejado la casa en Nueva Helvecia bajo la responsabilidad de Carlos y su esposa. Yo todav\u00eda estaba terminado el bachillerato, no estaba en condiciones de poder asumir tal responsabilidad.<\/p>\n<p>Mientras mis padres a\u00fan estuvieron all\u00ed, todos viv\u00edamos en perfecta armon\u00eda. Bueno, no tan perfecta, ya que en la discreci\u00f3n de mis noches, la belleza seductora de mi cu\u00f1ada me hab\u00eda llevado muy a menudo a tener sue\u00f1os er\u00f3ticos en los que ella era la protagonista. Amanec\u00eda ba\u00f1ado en sudor, con los slips sucios. Al despertar me sent\u00eda avergonzado de ello, teniendo en m\u00ed la extra\u00f1a impresi\u00f3n de haber sido muy feliz en mi sue\u00f1o. Pr\u00e1cticamente todas las noches me dorm\u00eda con la secreta esperanza de seguir so\u00f1ando con Anna.<\/p>\n<p>Las cosas empezaron a ir muy mal cuando mis padres se mudaron y durante gran parte del d\u00eda me encontraba solo con Anna. Todo el a\u00f1o que hab\u00eda pasado con mis padres, Anna hab\u00eda sido muy discreta en su forma de vestir en casa; solo usaba batas de ba\u00f1o o chandales holgados que disimulaban un poco sus seductoras formas. Incluso en su comportamiento con su marido, evitaba toda forma de exhibici\u00f3n. Seguramente hab\u00eda sido informada por Carlos, quien le habr\u00eda explicado sobre el estilo de vida pudoroso de nuestra familia.<\/p>\n<p>Pero al d\u00eda siguiente de que mis padres se fueran, el comportamiento de Anna se volvi\u00f3 deliberadamente \u2014y por razones que m\u00e1s adelante descubr\u00ed\u2014 cada vez m\u00e1s seductor. Llevaba nada m\u00e1s que vestidos muy cortos y ajustados que mostraban pr\u00e1cticamente todos sus atractivos, \u00a1y qu\u00e9 atractivos! Peor a\u00fan, para mis sentidos sensibles, se hab\u00eda vuelto muy ruidosa cuando ten\u00eda sexo con su marido. No me dejaba ignorar absolutamente nada de todo lo que hac\u00edan en la cama su marido y ella.<\/p>\n<p>Ella hablaba y gritaba para que yo pudiera escuchar absolutamente todo. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que lo estaba haciendo a prop\u00f3sito. Y que no ten\u00eda otro fin que excitarme y ponerme los nervios de punta. Escuch\u00e9 a mi hermano -mucho m\u00e1s discreto- pidi\u00e9ndole que bajara la voz para no ser escuchada, pero eso no tuvo ning\u00fan efecto, salvo un resultado perverso que la hac\u00eda gritar a\u00fan m\u00e1s fuerte. No entend\u00eda por qu\u00e9 estaba haciendo esto; por qu\u00e9 le gustaba excitarme as\u00ed. Mi hermano era mucho m\u00e1s guapo y fuerte que yo. Seguro que \u00e9l sab\u00eda hacer el amor mejor que yo, que todav\u00eda era un novato en la materia; con poca experiencia sexual.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 que era un juego pervertido al que estaba jugando para excitarme y hacerme pensar en ella como algo m\u00e1s que un pariente intocable. Quer\u00eda que pensara en ella como una \u00abfemme fatale\u00bb, un s\u00edmbolo sexual, que ya no pod\u00eda pensar sin desearla. Y de hecho, pas\u00e9 casi todas mis noches masturb\u00e1ndome en\u00e9rgicamente, pensando en ella; s\u00f3lo en ella. Hab\u00eda intentado varias veces pensar en otra mujer: una compa\u00f1era de clase, una hermosa prima a la que estaba cortejando o incluso una actriz de cine; nada ayud\u00f3; Anna obstinadamente volv\u00eda a ocupar mis pensamientos. Incluso cuando me dorm\u00eda, segu\u00eda siendo ella quien ven\u00eda a cuclillas a los sue\u00f1os er\u00f3ticos que yo ten\u00eda en profusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las s\u00e1banas invariablemente ten\u00edan las marcas de mis sue\u00f1os er\u00f3ticos y mis masturbaciones fren\u00e9ticas. Todas las ma\u00f1anas, avergonzado, las met\u00eda en la lavadora, con la esperanza de que Anna, antes de encenderla, no las sacara para admirar los rastros de suciedad que le demostrar\u00edan el poder que ten\u00eda sobre m\u00ed. Pero yo estaba convencido de que lo hac\u00eda sistem\u00e1ticamente y que estaba jubilosa de ver el resultado de sus maquinaciones maquiav\u00e9licas.<\/p>\n<p>De hecho, muchas veces hab\u00eda notado que me miraba con una sonrisa ir\u00f3nica y una mirada provocativa de soslayo. No ten\u00eda ni idea de c\u00f3mo comportarme con ella. Cada vez que pensaba en ella, me erizaba. Y me avergonzaba de ello. Y luego, una ma\u00f1ana, una gota de agua que desbord\u00f3 el vaso -al menos en lo que a m\u00ed respecta-, despu\u00e9s de que mi hermano se fuera a trabajar, ella vino a provocarme a mi habitaci\u00f3n, vestida con una prenda muy peque\u00f1a. Aquel babydoll violeta y transparente me sigue llamando la atenci\u00f3n hasta el d\u00eda de hoy, dejando absolutamente todo a la vista de su maravilloso cuerpo.<\/p>\n<p>En voz muy baja, casi ronroneando me hab\u00eda dicho que estaba aburrida sin hacer nada en todo el d\u00eda. No me dijo directamente que estaba buscando una aventura conmigo, pero, a pesar de ser joven e ingenuo, me di cuenta lo que insinuaba. Ten\u00eda un loco deseo de ceder a mis m\u00e1s bajos instintos, quer\u00eda hacer el amor con esa mujer. Quer\u00eda cogerla como a una perra. Sab\u00eda, por escucharla casi todas las noches, gritando su deseo y placer a su esposo, lo caliente que estaba y c\u00f3mo le gustaba que le dispararan. La hab\u00eda escuchado gemir y gritar de placer tantas veces que sab\u00eda absolutamente todo lo que le gustaba hacer y que le hagan cuando estaba teniendo sexo.<\/p>\n<p>Estaba convencido de que pod\u00eda complacerla y hacer que tuviera un orgasmo al menos tan bien como con mi hermano. Pero no pod\u00eda olvidar que ella era la esposa de Carlos, y que estaba moralmente prohibido hacer algo con ella. Ni siquiera con el pensamiento. As\u00ed que salt\u00e9. Siempre dorm\u00eda sin camisa y con mis pantalones de pijama. Sab\u00eda que ella no pod\u00eda no haber notado el indecente abultamiento que mi pene hizo en la parte delantera de los pantalones del pijama, que ten\u00eda una erecci\u00f3n muy fuerte por causa de ella. Corr\u00ed al ba\u00f1o, a darme una ducha muy fr\u00eda para calmarme y me apresur\u00e9 a regresar a mi habitaci\u00f3n a buscar algo que ponerme.<\/p>\n<p>Anna todav\u00eda estaba en mi dormitorio, sentada en el borde de la cama, con las piernas abiertas para mostrarme que ni siquiera se hab\u00eda puesto bragas y que estaba en celo.<\/p>\n<p>Ten\u00eda una sonrisa ir\u00f3nica en los labios. No pude evitar mirar fijamente esa hermosa vagina, ofrecida a mi mirada adolescente todav\u00eda llena de granos, que vi brillar y palpitar bajo mis ojos saltones. Nunca hab\u00eda visto nada m\u00e1s hermoso antes. La \u00fanica vagina que ve\u00eda con bastante regularidad era el de la novia que ten\u00eda en ese momento. Pero no ten\u00eda nada que comparar con la vulva de Anna, larga, morena y completamente rapada. La de mi novia segu\u00eda siendo la concha de una joven, completamente oculta por su grueso vell\u00f3n negro.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfPor qu\u00e9 huyes de m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no quieres hacer el amor conmigo?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Eres la esposa de mi hermano! \u00a1No puedo coger a mi cu\u00f1ada!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Quieres coger! \u00a1T\u00fa te doblas muy r\u00e1pido! \u00a1Quieres mi concha! \u00a1Mira! \u00a1Soy atractiva! \u00a1Estoy muy mojada! \u00a1Ven!&#8221;<\/p>\n<p>Todav\u00eda no s\u00e9 de d\u00f3nde saqu\u00e9 la fuerza para resistir mis impulsos sexuales. Ten\u00eda muchas ganas de hacer el amor con ella; tanto para satisfacerla como para recibir placer de ella. Sent\u00ed ese llamado de venir a tomarla: hab\u00eda sentido en ella una necesidad incontenible de hacer el amor, de apagar un fuego que la consum\u00eda. Comprend\u00ed que realmente ella necesitaba un hombre que la llevara a las alturas m\u00e1s altas del placer sexual.<\/p>\n<p>Interiormente sent\u00ed l\u00e1stima por mi hermano que no pod\u00eda satisfacer completamente a su esposa. Tal vez me dije que Anna era una ninf\u00f3mana y que era imposible que un hombre normal la satisficiera. Hab\u00eda empezado a excitarme muy fuerte de nuevo. Pero mi conciencia se apoder\u00f3 de m\u00ed: r\u00e1pidamente recog\u00ed mi ropa que estaba tirada al lado de mi cama, regres\u00e9 al ba\u00f1o para evitar la mirada de Anna y sal\u00ed de la casa a toda prisa.<\/p>\n<p>Desde entonces, he vivido un verdadero infierno para mis sentidos. No dejaba de pensar en el cuerpo y en la vagina de Anna, cuya imagen se qued\u00f3 profundamente grabada en mi mente. Ten\u00eda una erecci\u00f3n casi constantemente y solo encontraba descanso en la masturbaci\u00f3n fren\u00e9tica, pensando solo en la esposa de mi hermano. Mis s\u00e1banas estaban constantemente sucias y ten\u00eda que cambiarlas a diario. Segu\u00ed tir\u00e1ndolas a la lavadora todas las ma\u00f1anas, sabiendo que era mi cu\u00f1ada quien la har\u00eda funcionar, y que descubrir\u00eda cada d\u00eda cu\u00e1nto, me excitaba.<\/p>\n<p>Evit\u00e9 estar a solas con ella. Sal\u00eda muy temprano por la ma\u00f1ana -a la misma hora que Carlos- y no volv\u00eda hasta bien entrada la noche. As\u00ed viv\u00ed un a\u00f1o entero, el \u00faltimo a\u00f1o de mi bachillerato, hasta que me fui a Montevideo a estudiar ingenier\u00eda. A lo largo de este a\u00f1o estuve a salvo de no encontrarme nunca a solas con Anna. As\u00ed que no tuve que reprimir mi deseo de cogerla. Pero eso no me impidi\u00f3 pensar constantemente en ella y sentir un deseo cada vez m\u00e1s fuerte para coger a mi cu\u00f1ada. A veces se volvi\u00f3 insoportable.<\/p>\n<p>En ese momento ten\u00eda una novia, una chica de la universidad como yo, que me gustaba y con la que coqueteaba mucho. Siempre que pod\u00eda (cuando aceptaba llevarme a su casa, en ausencia de sus padres) intentaba darme un poco de placer acarici\u00e1ndola y eyaculando sobre ella, despu\u00e9s de una sesi\u00f3n de cepillado (una especie de masturbaci\u00f3n de la concha de la chica con mi artilugio) y una mamada del infierno. Pero el verdadero placer que tuve con mi novia no pod\u00eda quitarme de la cabeza la imagen de la soberbia vagina de Anna y solo me satisfac\u00eda muy imperfectamente. Ella estaba siempre presente en mi mente y continuaba prendiendo fuego a mis sentidos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Anna hab\u00eda quedado embarazada y hab\u00eda dado a luz a un var\u00f3n, apenas dos meses antes de que yo me fuera a Montevideo. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, supe que acababa de dar a luz a un segundo beb\u00e9: esta vez era una ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 un total de ocho a\u00f1os en Montevideo, donde realic\u00e9 estudios de ingenier\u00eda qu\u00edmica que me llevaron a obtener un doctorado. Todos estos a\u00f1os, poco a poco me hab\u00eda olvidado de Anna y del loco deseo de hacerla mi amante que ella hab\u00eda puesto en m\u00ed. Los estudios, as\u00ed como las pocas novias que tuve durante todo este per\u00edodo, me hab\u00edan alejado poco a poco de la obsesi\u00f3n por mi cu\u00f1ada. Se hab\u00eda convertido en una especie de imagen borrosa en mi memoria, sin haber desaparecido por completo.<\/p>\n<p>Una vez que termin\u00e9 mis estudios. Me incorpor\u00e9 a la Universidad de Cat\u00f3lica donde me ofrecieron un interesante puesto como profesor investigador. En las vacaciones de julio la Universidad nos concedi\u00f3 cuatro d\u00edas de licencia que comenzaba un mi\u00e9rcoles y terminaba el domingo siguiente. As\u00ed que decid\u00ed pasar estos d\u00edas en mi casa de Nueva Helvecia.<\/p>\n<p>\u00a1No s\u00e9 porqu\u00e9, no hab\u00eda decidido ir a la casa de mis padres en Colonia Valdense! Para ser completamente honesto, durante el tiempo que trabaj\u00e9 como profesor de la Universidad me mantuve encerrado en mi apartamento, sin salir, lo que me hizo volver a pensar en Anna, a quien sent\u00eda cercana geogr\u00e1ficamente.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a so\u00f1ar nuevamente con ella. Sin duda fue el efecto de no tener sexo durante esos d\u00edas de docencia; era mi primer a\u00f1o en esa profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando toqu\u00e9 el timbre de la casa, fue Anna quien abri\u00f3 la puerta. De repente, todo volvi\u00f3 a m\u00ed: su belleza, su cuerpo de Venus y la imagen, todav\u00eda presente en mi memoria, de su soberbia vagina. Y con estos recuerdos, el deseo por ella que se hab\u00eda vuelto opresivo otra vez. Estaba vestida con una fina bata de seda, muy ce\u00f1ida, que le llegaba a la mitad del muslo y dejaba al descubierto sus hermosas piernas. Su cuerpo no hab\u00eda perdido nada de su atractivo de anta\u00f1o.<\/p>\n<p>Es cierto que hab\u00eda engordado un poco en la cintura, debido a sus dos embarazos y a la comida en Nueva Helvecia, alta en calor\u00edas, pero no demasiado (tal vez un poco en las caderas, que se hab\u00edan ensanchado), ni ten\u00eda arrugas. Segu\u00eda siendo exactamente la misma mujer que hab\u00eda llegado una d\u00e9cada antes, colgada con orgullo de los brazos de su marido.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Hola Miguel! \u00a1Est\u00e1s genial! No te he visto en mucho tiempo. La capital te est\u00e1 haciendo muy bien. Entra. Carlos est\u00e1 en el trabajo, no estar\u00e1 en casa hasta alrededor de las 21:00. Te presento a tus sobrinos: Sof\u00eda, tiene seis a\u00f1os. Antonio, ocho a\u00f1os. \u00a1Saluden a su t\u00edo!&#8221;<\/p>\n<p>Me saludaron d\u00e1ndome un beso y luego cada uno se fue a su cuarto a hacer sus tareas, dej\u00e1ndonos solos a su mam\u00e1 y a m\u00ed.<\/p>\n<p>No sab\u00eda exactamente c\u00f3mo me sent\u00eda en ese momento. Todo estaba borroso en m\u00ed. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda muy r\u00e1pido cuando toqu\u00e9 el timbre y a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido cuando me abri\u00f3 la puerta. La mir\u00e9 fijamente, casi descaradamente y con verg\u00fcenza. Ella tambi\u00e9n me miraba con la misma intensidad. Acababa de descubrir que ella todav\u00eda ten\u00eda el poder de conmoverme y hacerme sentir inc\u00f3modo. Y sent\u00ed que ella tambi\u00e9n estaba muy conmovida.<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 de la mano y me condujo al sal\u00f3n que hab\u00eda decorado con mucho gusto. Hab\u00eda reemplazado los muebles viejos por unos nuevos de roble macizo. Contra la pared del fondo hab\u00eda un enorme sof\u00e1 hacia el que Anna me arrastr\u00f3 y me sent\u00f3. Le obedec\u00ed como un aut\u00f3mata, sin decir palabra. Mi mente estaba completamente nublada y mi voluntad a la deriva. Se sent\u00f3 a mi lado, sin soltarme la mano, que ten\u00eda sujeta desde que los ni\u00f1os se fueron a sus habitaciones. Me mir\u00f3 con franqueza con sus enormes ojos azules. Su boca estaba entreabierta, como pidiendo un beso, y pude ver sus fosas nasales palpitando. Estaba tan excitado como un joven colegial que se encuentra por primera vez a solas con su amada. Me mir\u00f3 casi sin verg\u00fcenza y sonri\u00f3 mientras me hablaba.<\/p>\n<p>&#8220;Te has vuelto a\u00fan m\u00e1s lindo. Hab\u00eda guardado una imagen tuya de joven. Ahora te has convertido en un hombre magn\u00edfico, maduro, fuerte y viril. \u00a1Eres adorable! \u00a1Me gustas mucho m\u00e1s que antes! Me tom\u00f3 mucho tiempo superar tu desd\u00e9n de hace ocho o nueve a\u00f1os. Y volv\u00ed a pensar en ti cuando Carlos anunci\u00f3 tu regreso. \u00a1Me volv\u00ed a mojar por ti! \u00bfQuieres ver?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Vamos, no vas a empezar de nuevo! \u00a1No olvides que sigues siendo la esposa de mi hermano! Le debo respeto. \u00a1Y t\u00fa tambi\u00e9n!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Claro que le debemos respeto. Pero eso no impide que me desees. Lo puedo leer en tus ojos. \u00a1Me deseas tanto ahora como cuando viv\u00edas aqu\u00ed! \u00a1S\u00e9 que te gusto! Me encuentras hermosa y sexy. Ahora mismo te has puesto duro como un burro solo de pensar en mi. \u00a1Quieres cogerme aqu\u00ed, ahora mismo! \u00a1Es s\u00f3lo tu conciencia la que te impide hacerlo! Estoy segura de que si toco la parte delantera de tus pantalones, encontrar\u00e9 que tienes una erecci\u00f3n. \u00a1Atr\u00e9vete a decir que no!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Realmente me molestas! \u00a1Creo que me voy a ir! \u00a1Ser\u00eda mucho lo m\u00e1s razonable para los dos! Voy a pasar mi corta licencia en Colonia Valdense con mis padres.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1No! \u00a1De ninguna manera! \u00a1No te dejar\u00e9 ir! \u00a1No har\u00e9 lo mismo que hace a\u00f1os! \u00a1Te abrazo y no te dejar\u00e9 ir! \u00a1Te quedar\u00e1s conmigo y gastar\u00e1s toda tus vacaciones conmigo! \u00a1Y me har\u00e1s el amor! \u00a1Y me dar\u00e1s todo el placer que espero de ti!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1T\u00fa est\u00e1s realmente loca! \u00a1Es imposible que te conviertas en mi amante! Y yo en tu amante. \u00a1Est\u00e1 prohibido por la moral! \u00a1No puedo hacerle esto a mi propio hermano! \u00c9l no se merece esto.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Dime que no te gusto! \u00a1Es lo \u00fanico que me har\u00e1 renunciar a la idea de tener sexo contigo! \u00a1Atr\u00e9vete a decirme, mir\u00e1ndome a los ojos, que no me quieres! \u00a1Que no te pones duro conmigo! En este mismo momento siento que tu pene se mueve con impaciencia.&#8221;<\/p>\n<p>No tuve tiempo de responderle. Adem\u00e1s, no s\u00e9 qu\u00e9 podr\u00eda haber desarrollado como argumentos y como mentiras para aportarle cordura. Carlos acababa de entrar en la casa. Hab\u00edamos escuchado el sonido de la llave en la cerradura, luego el de la puerta abri\u00e9ndose y cerr\u00e1ndose, y en segundos vimos a mi hermano entrar a la sala. Salt\u00e9 y corr\u00ed para saludarlo. Creo que fue la primera vez que bes\u00e9 a mi hermano as\u00ed. Estaba feliz de verlo.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Hola! \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Muy bien, \u00bfy vos?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Montevideo te sienta muy bien! \u00a1Pareces estar en forma ol\u00edmpica!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Tambi\u00e9n vos parec\u00e9s estar en buena forma! \u00a1Feliz de verte! \u00a1Y gracias por los paquetes que me enviaste!&#8221;<\/p>\n<p>Seguimos charlando as\u00ed, mientras Anna \u2013que se hab\u00eda quedado con su tentador atuendo\u2013 se fue a la cocina a encargarse de la cena. Despu\u00e9s de unos minutos, reapareci\u00f3 para decirnos que la mesa estaba pronta y que pod\u00edamos sentarnos a comer. En la cocina ya estaban los ni\u00f1os que hab\u00edan empezado a comer. La cena no pod\u00eda haber sido m\u00e1s extra\u00f1a. Segu\u00ed mirando a Anna de reojo, mientras ella tambi\u00e9n me devoraba con sus enormes ojos azules, con una sonrisa ir\u00f3nica en los labios.<\/p>\n<p>Carlos comi\u00f3 con buen apetito y estaba de buen humor. Se re\u00eda de cualquier cosa y de todo. Habl\u00f3 con los ni\u00f1os sobre sus tareas y les explic\u00f3 lo que no hab\u00edan entendido. De vez en cuando tomaba la mano de su mujer, la acariciaba sin verg\u00fcenza delante de m\u00ed y le dedicaba la luminosa sonrisa de un marido feliz. Ella le dedic\u00f3 la misma sonrisa; la de una esposa complacida.<\/p>\n<p>Yo me hac\u00eda a m\u00ed mismo todo tipo de preguntas sobre esta extra\u00f1a pareja. Sab\u00eda que mi hermano estaba muy feliz con su esposa. Pero me preguntaba si ella tambi\u00e9n era feliz con \u00e9l. Lo dudaba mucho, recordando sus intentos de hacerme su amante. Pero cuando los vi juntos, ella parec\u00eda amar mucho a su esposo y estar realmente satisfecha con su vida en pareja. Fue Carlos quien primero abord\u00f3 el tema de su relaci\u00f3n con su esposa.<\/p>\n<p>&#8220;Sabes, Anna es lo mejor que me ha pasado en la vida. Nunca he sido m\u00e1s feliz que desde que se convirti\u00f3 en mi esposa. \u00a1Y luego mira los hermosos hijos que me dio! Es solo la verdad \u00bfNo es as\u00ed, cari\u00f1o?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;T\u00fa tambi\u00e9n eres un buen marido. \u00a1Un buen padre! Ves Miguel, tu hermano es demasiado modesto. Cuida a los ni\u00f1os mucho mejor que yo. \u00c9l es quien los lleva a la escuela todas las ma\u00f1anas, \u00a1para no tener que despertarme! \u00a1\u00c9l vigila sus ba\u00f1os matutinos, la ropa que se ponen, los asuntos escolares! Y hasta les prepara el desayuno \u00bfNo es maravilloso?&#8221;<\/p>\n<p>La charla continu\u00f3 en el mismo tono durante toda la comida e incluso despu\u00e9s, cuando tomamos el caf\u00e9 en la sala. Se sentaron frente a m\u00ed en la silla grande y se abrazaron el uno al otro todo el tiempo que dur\u00f3 nuestra conversaci\u00f3n. Alrededor de la medianoche, todos nos fuimos a dormir. Con emoci\u00f3n, volv\u00ed a tomar posesi\u00f3n de mi habitaci\u00f3n. All\u00ed no hab\u00eda cambiado nada. Trat\u00e9 de conciliar el sue\u00f1o, pero \u00e9ste me evitaba obstinadamente. Segu\u00ed pensando en Anna.<\/p>\n<p>Estaba realmente perdido. De un lado quer\u00eda a esta mujer y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla. Por otro, estaba pensando en mi hermano que todav\u00eda estaba muy enamorado de su esposa y que no merec\u00eda que le hiciera esta felon\u00eda acost\u00e1ndome con ella. Y luego, de repente, escuch\u00e9 como si hubieran pasado m\u00e1s de ocho a\u00f1os, a Anna gimiendo y gritando mientras su esposo la cog\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a1Aqu\u00ed estaba de nuevo! La perra se divert\u00eda excit\u00e1ndome y poniendo mis nervios hasta el final. Y estaba teniendo \u00e9xito m\u00e1s all\u00e1 de lo que hab\u00eda esperado. Pod\u00eda escuchar a mi hermano tratando de silenciarla para no despertar a los ni\u00f1os y a m\u00ed. Pero nada ayud\u00f3. Ella sigui\u00f3 gritando, para que la siga cogiendo m\u00e1s y m\u00e1s fuerte. \u00a1Y a\u00fan m\u00e1s fuerte! Hasta que solt\u00f3 un grito ahogado, una se\u00f1al -que estaba convencido, estaba dirigida a m\u00ed- de que acababa de alcanzar un muy duro orgasmo.<\/p>\n<p>No hace falta describir en qu\u00e9 estado me hab\u00edan puesto las actividades de Anna y Carlos. Me di cuenta de que me estaba poniendo celoso de mi hermano, porque estaba cogiendo y haciendo que su esposa se corriera. \u00a1Quer\u00eda estar en su lugar! \u00a1Quer\u00eda SU lugar! \u00a1La perra sab\u00eda lo que estaba haciendo! \u00a1Sab\u00eda que estaba ganado! \u00a1Que nunca m\u00e1s me negar\u00eda a hacerle el amor! \u00a1Que me iba a convertir en su esclavo! Y que no iba a poder dormir en toda la noche, porque esperar\u00eda hasta la ma\u00f1ana para que ella viniera a m\u00ed.<\/p>\n<p>Me lo hab\u00eda anunciado indirectamente en la cocina, explic\u00e1ndome que por la ma\u00f1ana dorm\u00eda hasta tarde, mientras su marido se ocupaba de todo y acompa\u00f1aba a los ni\u00f1os a la escuela, antes de ir a su trabajo. \u00a1Que iba a estar sola conmigo en la casa la mayor parte del d\u00eda!<\/p>\n<p>Logr\u00e9 conciliar el sue\u00f1o con las primeras luces del alba. Fue Anna quien me despert\u00f3 alrededor de las ocho, justo despu\u00e9s de que Carlos y los ni\u00f1os se fueran. Fue la sensaci\u00f3n de la s\u00e1bana levant\u00e1ndose y un cuerpo desliz\u00e1ndose debajo para aferrarse a m\u00ed lo que me despert\u00f3. Por un momento pens\u00e9 que estaba so\u00f1ando. So\u00f1ar que Anna, completamente desnuda&#8230;<\/p>\n<p>Peg\u00f3 su maravilloso cuerpo al m\u00edo y desliz\u00f3 su pierna derecha entre mis muslos para rozarla contra mi pubis y mi verga encerrada en el pantal\u00f3n del pijama. Mi pene se meneaba por el efecto del roce de la pierna. Abr\u00ed los ojos y descubr\u00ed la realidad -a\u00fan m\u00e1s hermosa que el sue\u00f1o-. Anna completamente desnuda, recostada a mi lado y acarici\u00e1ndome con todo su cuerpo.<\/p>\n<p>La vi apoyada en su antebrazo izquierdo mir\u00e1ndome con sus hermosos ojos azules y sonri\u00e9ndome, mientras continuaba acariciando mi entrepierna con su muslo derecho. Cuando vio que mis ojos se hab\u00edan abierto, acerc\u00f3 su cabeza a la m\u00eda y me dio un ligero beso en la boca. Ten\u00eda el aliento fresco y agradable de una mujer que acaba de cepillarse los dientes y desprend\u00eda un soberbio olor a limpia, el olor muy caracter\u00edstico de una pastilla de jab\u00f3n de lujo, lo que indica que acababa de tomar una ducha. Sus caricias en mi entrepierna y mi sexo se volvieron m\u00e1s insistentes. Me dio un segundo beso en la boca y empez\u00f3 a hablar.<\/p>\n<p>Continua&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>48 Cuando Anna (s\u00ed, Anna con &#8220;nn&#8221;. Descendiente de colonos rusos de San Javier) se me apareci\u00f3 por primera vez -fue a principios del verano de 2008- recib\u00ed un gran impacto: ella era tan hermosa y sexy. Estaba orgullosamente colgada del brazo de Carlos, mi hermano mayor. 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