{"id":53933,"date":"2024-09-29T01:24:06","date_gmt":"2024-09-28T23:24:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=53933"},"modified":"2024-10-12T09:31:43","modified_gmt":"2024-10-12T07:31:43","slug":"mis-posturas-favoritas-la-postura-del-pajaro-uyuyuy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mis-posturas-favoritas-la-postura-del-pajaro-uyuyuy\/","title":{"rendered":"Mis posturas favoritas: la postura del p\u00e1jaro Uyuyuy"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"53933\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">62<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Siempre que nos reun\u00edamos las amigas y habl\u00e1bamos de nuestras posturas favoritas, quer\u00eda desvanecerme en el aire y desaparecer. Me avergonzaba reconocer que, viviendo varios a\u00f1os con mi novio, \u00fanicamente hab\u00eda probado el misionero a media luz. Esto cambi\u00f3 el fin de semana pasado, cuando descubr\u00ed la que llamo postura \u201cdel p\u00e1jaro Uyuyuy\u201d la noche de San Juan.<\/p>\n<p>El viernes llegu\u00e9 a casa despu\u00e9s de una tarde agotadora de trabajo, y encontr\u00e9 a Xabi haciendo las maletas en el dormitorio. Me lo qued\u00e9 mirando aterrada, pensando que me abandonaba, sin saber qu\u00e9 hab\u00eda hecho mal o qu\u00e9 hab\u00eda dejado de hacer, pero no hall\u00e9 en la memoria motivo que lo justificara.<\/p>\n<p>Cuando me vio congelada en la puerta y con cara de pepinillo en vinagre, me dijo que preparara las maletas porque el s\u00e1bado nos \u00edbamos a casa de sus padres. Respir\u00e9 aliviada porque la mente me hab\u00eda jugado una mala pasada. No cre\u00ed estar tan agotada, no hasta el punto de desvariar, y escudri\u00f1\u00e9 en mi cerebro buscando una conversaci\u00f3n olvidada. \u00daltimamente no sab\u00eda si iba, si ven\u00eda o d\u00f3nde ten\u00eda la cabeza, tampoco recordaba que habl\u00e1ramos del tema los d\u00edas anteriores.<\/p>\n<p>\u00ab23 de junio, el cumplea\u00f1os de la suegrita -pens\u00e9 cuando vi la fecha en el m\u00f3vil y me ech\u00e9 las manos a la cara-. C\u00f3mo he podido olvidarlo\u00bb.<\/p>\n<p>La madre de Xabi me cae genial y podr\u00eda decirse que nos llevamos bien, pero algunas veces se pone muy espesa con el tema recurrente: \u00bfCu\u00e1ndo pens\u00e1is casaros y darme un nieto? Siempre la respondo que todav\u00eda hay tiempo, que apenas llevamos tres a\u00f1os viviendo juntos y no me veo de blanco en el altar, tampoco cambiando pa\u00f1ales.<\/p>\n<p>Echando mano a mi manual de excusas recurrentes, le dije a mi novio que se fuera solo, que no me encontraba muy cat\u00f3lica. Xabi, recurriendo a su manual de c\u00f3mo ser un capullo integral, insisti\u00f3 en que me pusiera manos a la obra con mis maletas, como si mi palabra no tuviera valor. Discutimos un buen rato sin alcanzar un acuerdo. Entonces me acord\u00e9 de mi buena amiga Laura, ella ser\u00eda la soluci\u00f3n. Al menos esto pensaba yo.<\/p>\n<p>-Ya sabes que Laura se divorci\u00f3 hace unos meses y estos d\u00edas est\u00e1 depre. No puedo dejarla sola, me da miedo que cometa una locura.<\/p>\n<p>Volvimos a discutir porque Xabi es una persona carente de empat\u00eda con todos aquellos que no sean de la familia.<\/p>\n<p>-Una cosa es que seas su amiga, otra muy distinta que pretendas ser su ni\u00f1era -dijo y se qued\u00f3 tan pancho.<\/p>\n<p>Volvimos a discutir otro rato hasta que me sal\u00ed con la m\u00eda, esta vez sin recurrir al llanto que tan buenos resultados suele darme.<\/p>\n<p>Lo que me desmotiva en este tipo de reuniones familiares no son los padres de Xabi, a los que adoro, sino sus hermanos y cu\u00f1adas, especialmente ellas, unas petardas de cuidado.<\/p>\n<p>Se march\u00f3 despotricando el s\u00e1bado temprano. Yo llam\u00e9 a su madre despu\u00e9s de comer. Me excus\u00e9 argumentando que me hab\u00eda bajado la regla y no lo llevaba bien. Pens\u00e9 que siendo mujer me entender\u00eda. Nunca invento el fallecimiento de un familiar, amigo o conocido, no sea que se me muera m\u00e1s de una vez y descubran la mentira.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cenar sola estaba aburrida. Decid\u00ed aprovechar mi repentina libertad y llam\u00e9 a Laura, proponiendo que sali\u00e9ramos de juerga. Laura y yo nos conocemos desde la secundaria, pero apenas tenemos vida social juntas, es lo que tiene atarte a un novio posesivo.<\/p>\n<p>Acudimos a una conocida calle de bares en el centro de Bilbao, ciudad donde residimos. Empezando por el primero, recorrimos varios bares tomando chupitos en cada uno de ellos. Est\u00e1bamos de aquella manera cuando llegamos al \u00faltimo. Mientras tom\u00e1bamos los definitivos en una mesa alta, sentadas en taburetes, dos chavales nos miraban con descaro dos mesas m\u00e1s all\u00e1. Uno era rubio y el otro moreno, ambos de buen ver.<\/p>\n<p>-Para m\u00ed que nos est\u00e1n mirando las tetas -dijo Laura devolvi\u00e9ndoles las miradas.<\/p>\n<p>-No deben tener edad para entrar en los bares -respond\u00ed, restando importancia.<\/p>\n<p>Laura sonri\u00f3 de oreja a oreja. Su mirada no presagiaba nada bueno.<\/p>\n<p>-Pues no me importar\u00eda que me dieran un buen repaso.<\/p>\n<p>Hice caso omiso al comentario de mi amiga. Con tan poco tiempo viviendo sola, no era posible que estuviera tan desesperada, no tanto para plantearse semejante locura, pero ella a lo suyo, insistiendo con el coqueteo, hasta que finalmente consigui\u00f3 su objetivo y los muchachos vinieron a nosotras. El rubito se llama Luis y tiene 19 primaveras, el moreno M\u00edkel con 20.<\/p>\n<p>-Para que luego digas que invento. -Re\u00ed tap\u00e1ndome la boca-. Te advert\u00ed que eran unos mocosos.<\/p>\n<p>-Si lo piensas bien, Est\u00edbaliz, tampoco es para tanto. -Laura no daba su brazo a torcer.<\/p>\n<p>Ahora mis carcajadas resonaron en todo el local. Mi amiga estaba definitivamente desesperada.<\/p>\n<p>-Y lo dices tan fresca, Laura. Echemos cuentas: nosotras tenemos 26, ellos 20, redondeando, nada menos que 6 de diferencia.<\/p>\n<p>Como tampoco hab\u00edan dejado claras sus intenciones, y por no sacar conclusiones precipitadas, decidimos darles un poco de cancha y ver c\u00f3mo respiraban.<\/p>\n<p>El rubito no s\u00e9, pero el moreno respiraba como la chimenea de una refiner\u00eda. Al principio me hablaba a cierta distancia, pero el ruido era infernal en el local, y el tipo se me acercaba cada vez m\u00e1s hasta que tuve su boca pegada a mi oreja. Lleg\u00f3 un momento en que no sab\u00eda si me la calentaba m\u00e1s su respiraci\u00f3n o las cosas que me dec\u00eda, cada vez m\u00e1s picantes, hasta que se coron\u00f3 asegurando que ten\u00eda ganas de follarme hasta el infinito. Me hizo tanta gracia, que re\u00ed con ganas al tiempo que golpeaba la mesa, era imposible que mi o\u00eddo escuchara semejante barbaridad. Le respond\u00ed m\u00e1s calmada.<\/p>\n<p>-Puesto que no es preciso ser matem\u00e1tica para cuantificar ese n\u00famero, deber\u00edas ser m\u00e1s realista y menos exagerado.<\/p>\n<p>Medit\u00f3 mi respuesta un par de segundos. El tipo parec\u00eda inteligente, no result\u00f3 uno de esos obstinados en defender sus machadas a capa y espada, y rebaj\u00f3 las expectativas a lo que quedaba de noche. Mir\u00e9 mi reloj de pulsera y daban las tres. Insist\u00ed en que exageraba y \u00e9l neg\u00f3 con la cabeza, al tiempo que presum\u00eda de estar bien armado.<\/p>\n<p>No es bueno recurrir siempre al alcohol para justificar nuestros actos, pero esta noche yo ten\u00eda motivos fundados para hacerlo. Debi\u00f3 ser la bebida sin duda, porque met\u00ed la mano en su pantal\u00f3n. Fue un inconsciente m\u00e9todo cient\u00edfico para valorar el asunto. Qued\u00e9 asombrada con lo que ten\u00eda y c\u00f3mo lo ten\u00eda el potrillo desbocado. Mientras le hurgaba la entrepierna, me acord\u00e9 de mi novio, de la cara que pondr\u00eda si me viera en esta situaci\u00f3n, y de los polvos fugaces y alternos con que me ten\u00eda insatisfecha. Hice un gran esfuerzo para fechar los \u00faltimos, pero solo recordaba los recientes, el del martes de esa semana y el del viernes anterior, era incapaz de retroceder m\u00e1s en el tiempo.<\/p>\n<p>Convoqu\u00e9 una reuni\u00f3n de emergencia con Laura, apartadas un par de metros de ellos.<\/p>\n<p>-M\u00edkel dice que me follar\u00eda hasta el\u2026 -Contuve la lengua, el asunto de follarme hasta al infinito hab\u00eda quedado descartado-. Quiero decir que M\u00edkel quiere follar conmigo, pero no s\u00e9 qu\u00e9 hacer. Imagina mi situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Laura solt\u00f3 varias carcajadas. Luego un discurso de padre y muy se\u00f1or nuestro.<\/p>\n<p>-Luis no ha sido tan expl\u00edcito, pero tambi\u00e9n quiere darme matarile, estoy segura porque no me ha quitado los ojos del escote. Ahora bien, entiendo tus dudas porque tienes pareja, pero \u00faltimamente te vienes quejando de falta de emociones en la cama, y no dejas de repetir cu\u00e1nto te gustar\u00eda vivir nuevas experiencias. Yo que t\u00fa me lanzaba; es una ocasi\u00f3n de oro; tambi\u00e9n una noche m\u00e1gica, la de San Juan, en la que se queman hogueras; M\u00edkel puede ser la chispa que encienda la tuya.<\/p>\n<p>Debo reconocer que Laura no tiene rival cuando se pone po\u00e9tica, tampoco como alcahueta, tendr\u00e9 que apodarla Trotaconventos, pero el caso es que raz\u00f3n no le faltaba. Cuando empec\u00e9 la relaci\u00f3n con Xabi, soso, soso, no era, pero s\u00ed muy peculiar, ten\u00eda una irracional obsesi\u00f3n con la postura del misionero. Al principio no me import\u00f3 porque me satisfac\u00eda, pero el tema fue decayendo con el paso del tiempo y se abandon\u00f3 a la monoton\u00eda har\u00e1 como un a\u00f1o. Esto y que no recordara m\u00e1s all\u00e1 del \u00faltimo polvo el viernes, ocho d\u00edas atr\u00e1s, me ayud\u00f3 a decidirme.<\/p>\n<p>-Seguir\u00e9 tu consejo y me desmelenar\u00e9; ahora bien, no los conocemos de nada y qui\u00e9n sabe por d\u00f3nde nos salgan.<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n he pensado en esto -admiti\u00f3 Laura- y llevo un rato pensando en ello.<\/p>\n<p>Inesperadamente, un pensamiento audaz acudi\u00f3 a mi mente.<\/p>\n<p>-Podemos ir a mi apartamento aprovechando que estoy sola. Por otro lado, si le pongo los cuernos a Xabi, que sea por todo lo alto y con recochineo en la misma cama donde dormimos. Respecto al tema de la seguridad, por si no son tan inocentes como parecen, podemos decirles que mis padres viven en el piso de encima, y que mi padre mide dos metros, pesa ciento veinte kilos y, a modo de guinda en el pastel, que es comisario de polic\u00eda y tiene mucha mala leche cuando alteran su sue\u00f1o.<\/p>\n<p>-Eres realmente maquiav\u00e9lica, Est\u00edbaliz -dijo Laura-. No te cre\u00eda capaz de tramar una venganza con Xabi y acojonar a los potrillos al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Yo misma estaba sorprendida, pero el tiempo apremiaba y tampoco era cuesti\u00f3n de entrar en debates filos\u00f3fico morales. A los potrillos no les hizo mucha gracia lo de mis nuevos vecinos, y propusieron un parque, un portal oscuro y el paseo del r\u00edo. No propusieron m\u00e1s lugares alejados de comisarios de polic\u00eda gigantes y con mala leche, porque solo ten\u00edan una opci\u00f3n, la nuestra.<\/p>\n<p>Durante el trayecto en taxi fueron formales, algo traviesos en el ascensor, y un par de machos en celo apenas entramos en el apartamento. Especialmente M\u00edkel, que hab\u00eda recobrado su \u00edmpetu inicial, tanto que, procurando no hacer ruido por temor al comisario, me puso cara a la pared en el mismo recibidor, y aferr\u00f3 mis pechos con ambas manos desde atr\u00e1s, primero sobre la tela de la blusa, luego por debajo de esta y del sujetador.<\/p>\n<p>La escena, at\u00edpica en mi triste vida sexual, provoc\u00f3 que se me calentaran hasta las mejillas. El rubor y calor en estas son como un term\u00f3metro que cuantifica mi estado de excitaci\u00f3n, aunque \u00faltimamente parec\u00eda tener las bater\u00edas agotadas.<\/p>\n<p>-Vamos a ver si es cierta la promesa que me hiciste antes -susurr\u00e9 a M\u00edkel-. Empieza por desnudarme. Quiero ver c\u00f3mo lo haces.<\/p>\n<p>En los pocos segundos que M\u00edkel tard\u00f3 en reaccionar, aprovech\u00e9 para colocarme delante del espejo de cuerpo entero que hay en el recibidor. All\u00ed, observ\u00e9 en el reflejo c\u00f3mo me quitaba la blusa, luego el sujetador. Aqu\u00ed se detuvo para abarcar nuevamente mis senos, apretando el paquete contra mi culo. Viendo que me gustaba lo que hac\u00eda y verlo en el espejo, su rudeza inicial decreci\u00f3 varios puntos, y me deleit\u00f3 con leves e indoloros pellizcos en los pezones. Mis pechos no son grandes como los de Laura, son m\u00e1s bien menudos, pero firmes y redondos, coronados por areolas prominentes y ros\u00e1ceas, y pezones puntiagudos cuando entro en ebullici\u00f3n.<\/p>\n<p>-Qu\u00edtame ahora el pantal\u00f3n y las braguitas -le ped\u00ed gimiendo de gusto.<\/p>\n<p>Siempre uso bragas cuando visto vaqueros, como ese d\u00eda, y tanga con pantal\u00f3n m\u00e1s holgado y liviano, tambi\u00e9n con falda o mini.<\/p>\n<p>Desnuda del todo, bajo la atenta mirada de M\u00edkel por encima de mi hombro, me vi en el espejo m\u00e1s hermosa que nunca. Los muslos, el vientre, las caderas, que hasta entonces pensaba que me sobraban tres o cuatro kilos en conjunto, ahora me parec\u00edan perfectos. M\u00edkel opinaba lo mismo y me sent\u00ed especial despu\u00e9s de tanto tiempo, desde el principio de mi relaci\u00f3n con Xabi, cuando me agasajaba con halagos que fueron perdi\u00e9ndose con el paso del tiempo. Este recuerdo amargo fue el impulso definitivo para entregarme con mayor decisi\u00f3n a mi amante inesperado.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 hacia \u00e9l, le bes\u00e9 los labios, luego tom\u00e9 su mano y le invit\u00e9 a seguirme hasta el sal\u00f3n. Finalmente hab\u00eda cambiado de postura respecto a follar con \u00e9l en la cama que compart\u00eda con mi pareja, no por respeto a Xabi, sino porque recapacit\u00e9, no me apetec\u00eda que M\u00edkel entrara y, por cualquier motivo, hurgara en mis cosas, en lo que conforma mi intimidad.<\/p>\n<p>-Ve desnud\u00e1ndote mientras voy a por condones -le dije a M\u00edkel y fui al dormitorio tan aprisa como pude.<\/p>\n<p>Suelo tener preservativos en casa para usarlos esos d\u00edas del mes, por si a Xabi le da por ponerse mimoso en plena marea roja. En estas ocasiones no tiene reparo en hacerlo, pero dice que le da \u201casquito\u201d. Ahora me ven\u00eda bien tenerlos por seguridad, aunque ellos los tuvieran, pero tengo entendido que muchos gallitos los llevan en el bolsillo trasero, en la cartera quienes la usan, durante meses y sepa dios en qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n<p>Cuando regres\u00e9 con una sonrisa de oreja a oreja, le di dos a Laura y volv\u00ed con M\u00edkel. Ya estaba como vino al mundo, de perfil, delgado, casi esquel\u00e9tico, o m\u00e1s bien atl\u00e9tico, con el miembro en la mano dedic\u00e1ndose ligeras caricias, impaciente, optimista, confiado en que triunfar\u00eda aquella noche.<\/p>\n<p>-Deja de pel\u00e1rtela, pajillero -le dije conteniendo la risa-, y si\u00e9ntate en el sof\u00e1. Supongo que antes quieres una mamada.<\/p>\n<p>-Eres una fierecilla -respondi\u00f3 con carita de p\u00edcaro. Luego a\u00f1adi\u00f3 con arrogancia-. Las fierecillas me la chupan de lujo.<\/p>\n<p>Al llamarme de este modo, me hizo gracia porque no ten\u00eda la menor idea de m\u00ed, pero me conven\u00eda que no conociera mi triste vida sexual. Esto me dejar\u00eda en mal lugar, seguramente me ten\u00eda por una mujer experimentada debido a la diferencia de edad.<\/p>\n<p>Me arrodill\u00e9 delante de \u00e9l, le separ\u00e9 las rodillas huesudas y me dispuse a meter la cabeza entre ellas cuando tuve hueco suficiente. Antes de hacerlo pens\u00e9 que ser\u00eda divertido comportarme como una zorra experta.<\/p>\n<p>-He visto muchas pollas en mi vida -le dije abarcando el miembro con ambas manos, procurando no re\u00edr-, y la tuya es del mont\u00f3n. No s\u00e9 yo si\u2026<\/p>\n<p>Antes de que respondiera con alg\u00fan improperio, era l\u00f3gico que lo hiciera porque de tama\u00f1o andaba bien servido, agach\u00e9 la cabeza y la tragu\u00e9 con intenci\u00f3n de no rebasar la mitad. Pero M\u00edkel parec\u00eda ambicioso y empujaba hacia abajo con ambas manos en mi nuca. Mi boca es de tama\u00f1o est\u00e1ndar con labios tirando a delgados, pero la cavidad bucal no admite tanto.<\/p>\n<p>-No seas tan ansioso -le dije alzando la cabeza-, que mi boca no es una cueva donde quepa una tribu de cavern\u00edcolas. No insistas porque tendr\u00e9 arcadas y seguro que te vomito encima.<\/p>\n<p>-Hazlo como m\u00e1s rabia te d\u00e9 -dijo atropelladamente-, que yo me quedo quieto.<\/p>\n<p>Fue muy gracioso: en su mente, arcadas y vomito encima, le acojonaban tanto como comisario, dos metros de altura y ciento veinte kilos.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a lo m\u00edo y le dediqu\u00e9 una felaci\u00f3n digna de mis mejores momentos con Xabi, lamiendo el glande como si fuera un helado de cucurucho, con leng\u00fcetazos largos y decididos. M\u00edkel lo tiene con forma de punta de arp\u00f3n, con el per\u00edmetro muy pronunciado respecto al tronco, un bocadito que bes\u00e9 varias veces antes de succionarlo otras tantas, mi parte preferida cuando se la chupo a mi novio.<\/p>\n<p>-Es suficiente por ahora -dije relami\u00e9ndome, retomando mi papel de put\u00f3n verbenero-. Luego lo hago otra vez, cuando vayas a correrte, si t\u00fa quieres.<\/p>\n<p>No hay que ser una mujer muy c\u00e1ndida para saber que los hombres prefieren la boca antes que descargar en el cond\u00f3n. Incluso por delante de hacerlo en otra parte del cuerpo, como el vientre o los pechos, aunque hay de todo y para todos los gustos. Lo importante es motivarlos para que no se empe\u00f1en en llenarte el co\u00f1o de leche. Con mi novio lo hac\u00eda as\u00ed al principio del noviazgo, cuando no sab\u00eda cuan larga ser\u00eda la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfY te la tragar\u00e1s? -pregunt\u00f3 M\u00edkel.<\/p>\n<p>Solt\u00e9 unas risitas. Me sorprendi\u00f3 que ya pensara en esto.<\/p>\n<p>-No me has invitado a un chupito en el bar y ahora pretendes invitarme a desayunar. -Mi comentario era m\u00e1s pregunta que afirmaci\u00f3n, por esto le puse dos dedos en los labios, para que no respondiera-. Ahora dime c\u00f3mo quieres que lo hagamos, te dejo elegir, a ver si coincides con mi preferencia.<\/p>\n<p>M\u00edkel vacil\u00f3 un instante.<\/p>\n<p>-Decide t\u00fa, tengo curiosidad por saber cu\u00e1l es tu postura favorita.<\/p>\n<p>Su respuesta, sin saberlo, hab\u00eda sido condicionada por mi preferencia con una finalidad determinada. El misionero me recordar\u00eda a mi novio y no quer\u00eda esto. A cuatro tampoco porque me ver\u00eda el ano, y esto es algo que me incomodaba siendo un desconocido. Pero hab\u00eda pensado en una forma diferente.<\/p>\n<p>-Podemos hacerlo en el brazo del sof\u00e1, sentada a horcajadas sobre \u00e9l -propuse.<\/p>\n<p>M\u00edkel se encogi\u00f3 de hombros, como si le hablara en chino mandar\u00edn. Me coloqu\u00e9 en posici\u00f3n y me abr\u00ed de piernas, procurando que el co\u00f1o quedase expuesto, pero no tanto como para que se viera el agujerito. M\u00edkel se enfund\u00f3 el preservativo y se dispuso a penetrarme, pero no encontraba la postura id\u00f3nea sostenido con una rodilla en el asiento y el otro pie en el suelo. De este modo la penetraci\u00f3n era pr\u00e1cticamente horizontal.<\/p>\n<p>-Mira que te gusta ponerlo dif\u00edcil -protest\u00f3 M\u00edkel.<\/p>\n<p>Finalmente hall\u00f3 acomodo y me la fue clavando al tiempo que yo alzaba las piernas y reclinaba el torso hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>-Te recuerdo que has prometido hasta el amanecer -dije y M\u00edkel frunci\u00f3 el entrecejo, confundido-. Ya no te acuerdas, pero en el bar has prometido follarme hasta que salga el sol.<\/p>\n<p>El potrillo rio como si le hubieran contado el mejor chiste del mundo. El caso es que se hab\u00eda motivado m\u00e1s de lo que ya estaba, y comenz\u00f3 a follarme con ganas. En este preciso momento, mientras me echaba un polvo de infarto, me acord\u00e9 de Laura y el otro, hasta entonces hab\u00edan desaparecido de mi mente.<\/p>\n<p>Estaban en el sill\u00f3n, Luis sentado en el asiento y ella sentada a horcajadas sobre \u00e9l. No era una aparici\u00f3n mariana ni nada que se le parezca, se trataba de Laura cabalgando al otro potrillo, del hermoso culo de mi amiga en todo su esplendor, subiendo y bajando como si tuviera vida propia. Los pechos, delante de la cara del otro, se mov\u00edan en todas direcciones. El pobre los miraba fascinado, tratando de atrapar con los dientes cualquiera de los pezones.<\/p>\n<p>Cuando volv\u00ed la vista a M\u00edkel, me faltaba muy poco para el orgasmo, ya empezaba a notar el cosquilleo ah\u00ed abajo. Quise acelerarlo, ansiaba conocer si sentir\u00eda algo diferente a los que Xabi me provocaba cuando me los provocaba. Estir\u00e9 los brazos y aferr\u00e9 las nalgas de M\u00edkel con las manos. Con ellas le empujaba hacia m\u00ed cada vez que entraba sin compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin palabras: este fue el orgasmo m\u00e1s intenso hasta la fecha; tambi\u00e9n el m\u00e1s sufrido, porque me faltaba el aliento, porque la garganta se hab\u00eda resentido tras infinidad de gemidos y peque\u00f1os gritos.<\/p>\n<p>Lo gracioso vino cuando me relaj\u00e9, mientras ve\u00eda c\u00f3mo la verga entraba y sal\u00eda de m\u00ed, especialmente el modo en que M\u00edkel me segu\u00eda follando. Al hacerlo, observ\u00e9 que sus pelotas arrastraban por el tapizado de cuero sint\u00e9tico, adelante y atr\u00e1s, una y otra vez.<\/p>\n<p>Entonces me acord\u00e9 de un chiste que ven\u00eda muy a cuento. Se trata de aquel que habla de un p\u00e1jaro que ten\u00eda los cojones tan grandes que, cuando aterrizaba como si de un avi\u00f3n se tratara, los arrastraba por el suelo y daba saltitos al tiempo que gritaba \u201cUyuyuy, uyuyuy\u201d. Por este motivo lo llamo la postura \u201cdel p\u00e1jaro Uyuyuy\u201d.<\/p>\n<p>Lo mejor, adem\u00e1s de esto, es que me result\u00f3 muy conveniente: por un lado, era sumamente morbosa para m\u00ed; por otro, pude agarrar el culo de M\u00edkel y controlar sus penetraciones en el momento \u00e1lgido; finalmente, porque el escozor que deb\u00eda sufrir en las bolas, sin protestar o quejarse el pobre, me demostraba la entrega con que lo hac\u00eda, sin importarme si era por beneficio propio, por el m\u00edo o el de ambos.<\/p>\n<p>-Me falta poco para correrme -dijo M\u00edkel con el rostro desencajado-, pero quiero que hagas algo mientras tanto.<\/p>\n<p>-Pide por esa boquita lo que quieras, potrillo desbocado -respond\u00ed alegremente, agradecida por el momento \u00e9pico que me hab\u00eda regalado, pero sin pensar en las posibles consecuencias.<\/p>\n<p>-Quiero que Luis te joda mientras me corro en tu boca, has prometido que me dejar\u00edas. Me encanta que una chica me la chupe mientras otro se la folla.<\/p>\n<p>Esto de aceptar sin conocer las condiciones, ven\u00eda siendo una fea costumbre en m\u00ed que deber\u00eda erradicar. Esta vez me pill\u00f3 de lleno el estallido de la bomba.<\/p>\n<p>-He prometido que dejar\u00eda que te corras en la boca, nada de lo otro. -Puse los puntos sobre las \u00edes.<\/p>\n<p>-Deber\u00edas permitirlo, amiga. -La voz de Laura lleg\u00f3 desde la izquierda.<\/p>\n<p>La mir\u00e9 y estaba en el sill\u00f3n, descansando sentada en el regazo de Luis, visiblemente feliz, irremisiblemente satisfecha.<\/p>\n<p>-Si tan bien te parece, te cedo el privilegio -respond\u00ed, incr\u00e9dula porque mi amiga me arengaba conociendo mi situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De ella se vali\u00f3 al replicar, como si de un lenguaje secreto se tratase.<\/p>\n<p>-Yo que t\u00fa lo har\u00eda. Alguien entrar\u00eda como socio de honor en el Sal\u00f3n de las Cornamentas.<\/p>\n<p>Me hizo gracia la comparaci\u00f3n velada con el Sal\u00f3n de la Fama, pero cornamentas, en plural, entend\u00ed que lo dec\u00eda por el n\u00famero de cuernos que le pondr\u00eda a Xabi, no por la cantidad que hubiera en el tal sal\u00f3n. El caso es que me lo pens\u00e9 dos veces: no solo sumar\u00eda el doble de cuernos, y la consecuente satisfacci\u00f3n, tambi\u00e9n ser\u00eda el objeto de deseo de dos hombres, sin importar su edad, y el centro de atenci\u00f3n de todos. Termin\u00e9 aceptando y ellos vitorearon y dieron palmas.<\/p>\n<p>El modo elegido por M\u00edkel fue en el mismo sof\u00e1, ahora arrodillada en el asiento para que eyaculara en la boca al otro lado del respaldo. Esto implicaba darle la espalda a Luis, pero, pasado lo pasado, ya me daba igual que me vieran el agujerito estrecho.<\/p>\n<p>Antes de que Luis me penetrara, la pija de M\u00edkel ya estaba en mi boca. La mamaba con prisa, acompa\u00f1ando con las manos, procurando que se corriera lo antes posible. En esto estaba cuando sent\u00ed la estocada desde atr\u00e1s. Solt\u00e9 la verga de M\u00edkel porque el otro me follaba como si no hubiera ma\u00f1ana, la boca me faltaba para respirar lo mejor posible y permanecer con la lengua fuera fue instintivo.<\/p>\n<p>M\u00edkel se corri\u00f3 poco despu\u00e9s de que yo lograra un segundo orgasmo. El primer chorro se estrell\u00f3 contra el labio superior y parte de mi estimada nariz, el segundo fue m\u00e1s preciso, una parte en la lengua y el resto dentro, el \u00faltimo en la garganta debido a que M\u00edkel introdujo la verga hasta la mitad.<\/p>\n<p>-No dejes ni una gota -dijo M\u00edkel con tono exigente mientras me follaba la boca-. Me gusta que me la dejen limpia y brillante.<\/p>\n<p>Estaba yo como para pelear con Pedro Picapiedra. Apret\u00e9 los labios como soluci\u00f3n inmediata a medida que el glande sal\u00eda. No obstante, a fin de no darle un privilegio m\u00e1s al Picapiedra caprichoso, me deshice de Luis y sal\u00ed corriendo a escupirlo en la taza del v\u00e1ter.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que Laura y yo hab\u00edamos quedado tan dichosas, que hicimos planes para repetir la tarde siguiente, compartiendo a Luis y M\u00edkel como buenas hermanas antes de que Xabi regresara.<\/p>\n<p>Pero esto es otra historia que nada tiene que ver con mis posturas favoritas.<\/p>\n<p>Ahora ya saben cu\u00e1l es la postura del p\u00e1jaro Uyuyuy. La pr\u00f3xima es la que llamo \u201cel Coloso de Rodas\u201d.<\/p>\n<p>Un poco de paciencia. Dos o tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Dejen sus comentarios, a ver si adivinan en qu\u00e9 consiste esta otra postura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me coloqu\u00e9 en posici\u00f3n y me abr\u00ed de piernas, procurando que el co\u00f1o quedase expuesto, pero no tanto como para que se viera el agujerito. M\u00edkel se enfund\u00f3 el preservativo y se dispuso a penetrarme, pero no encontraba la postura id\u00f3nea sostenido con una rodilla en el asiento y el otro pie en el suelo. De este modo la penetraci\u00f3n era pr\u00e1cticamente horizontal.<\/p>\n","protected":false},"author":29908,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-53933","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29908"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53933"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54240,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53933\/revisions\/54240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}