{"id":54033,"date":"2024-10-05T01:10:45","date_gmt":"2024-10-04T23:10:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=54033"},"modified":"2024-10-05T23:36:05","modified_gmt":"2024-10-05T21:36:05","slug":"el-seductor-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-seductor-parte-2\/","title":{"rendered":"El seductor (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"54033\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">45<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Carla comenzaba a sentir desesperaci\u00f3n, una que no hab\u00eda experimentado antes. A tan solo d\u00edas de haber probado el dulce placer del sexo, sent\u00eda el ardor en su vientre, el deseo de entregarse a un hombre y hacerle el amor. Ese hombre deber\u00eda ser Andr\u00e9s, su amado esposo, pero&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 ahora Francisco, un completo desconocido, aparec\u00eda en su mente cuando se imaginaba a ella misma gozando? De no ser por el profundo sue\u00f1o de su marido, ella misma habr\u00eda roto &#8220;el castigo&#8221; que le impuso por haberla apostado, y le habr\u00eda dado todo lo mejor de ella hasta terminar exhaustos.<\/p>\n<p>Y por m\u00e1s tentadora que fuese la idea de usar la llave del cuarto de su nuevo &#8220;amigo&#8221;, a\u00fan le quedaba un poco de raz\u00f3n para no animarse, por m\u00e1s que lo deseara.<\/p>\n<p>Fue una noche turbia. Tuvo sue\u00f1os que iban y ven\u00edan, siempre terminando en lo mismo; se imaginaba sintiendo el calor de un pene llen\u00e1ndola, suavemente y sin parar. Sent\u00eda un par de manos masculinas recorriendo su cuerpo, su vientre, sus senos, sus hombros. Casi como si fuese real, sent\u00eda los dulces labios de su amante fusion\u00e1ndose con los de ella. Y en cada uno de esos sue\u00f1os, era Francisco el hombre que la acompa\u00f1aba, que la pose\u00eda, que la hac\u00eda suya. Sea lo que fuera que ese &#8220;desconocido&#8221; hubiera hecho, la comenzaba a volver loca.<\/p>\n<p>Cuarto d\u00eda (el final est\u00e1 cerca)<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente despert\u00f3 m\u00e1s tarde de lo habitual. Andr\u00e9s no pudo esperar m\u00e1s y se adelant\u00f3 a desayunar. Subi\u00f3 a verla y la acompa\u00f1\u00f3 a ella. Como siempre, insisti\u00f3 en conocer los detalles de su noche anterior. Ella no estaba muy contenta; no solo sent\u00eda el rencor de haber sido apostada, sino que sent\u00eda el abandono de su esposo, que no la hab\u00eda esperado aun sabiendo que hab\u00eda pasado toda la tarde en compa\u00f1\u00eda de otro. \u00bfQu\u00e9 acaso no le importaba su esposa? \u00bfNo le preocupaba que saliera con otro? Especialmente cuando ese otro era un hombre de la talla de Francisco&#8230;<\/p>\n<p>Carla present\u00eda que, en realidad, Andr\u00e9s ten\u00eda bastante de que preocuparse, aun cuando ella misma deseaba no aceptarlo.<\/p>\n<p>Volvieron al cuarto. Ella estaba emocionada de encontrarse de nuevo con su compa\u00f1ero. Al volver, encontraron un paquete esper\u00e1ndolos, enviado por un an\u00f3nimo, con la nota: &#8220;usa esto para venir a bailar conmigo&#8221;. En el interior hab\u00eda un vestido negro, atrevido y elegante. Carla se apresur\u00f3 para estar lista, y dej\u00f3 boquiabierto a Andr\u00e9s. Perfectamente entallado a su cuerpo, corto hasta media pierna, con un escote generoso que bajaba cerca de su ombligo. Le hac\u00eda lucir un cuerpo exquisito; sus senos perfectos, blancos, casi queriendo asomarse con cualquier movimiento, sus piernas sexys y voluminosas, su cuello, sus brazos.<\/p>\n<p>-Ni pienses que ir\u00e1s as\u00ed, imposible -le reclam\u00f3 Andr\u00e9s. No soportaba los celos de imaginar a su bella esposa vistiendo as\u00ed, y que no fuese \u00e9l quien la acompa\u00f1ara. Carla sinti\u00f3 cierta iron\u00eda y molestia.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 no? \u00bfNo se me ve bien? -le respondi\u00f3 con sarcasmo y algo de soberbia.<\/p>\n<p>-Te&#8230; ves como una p&#8230; -le quer\u00eda decir Andr\u00e9s, arrepinti\u00e9ndose de sus palabras. Era ya muy tarde cuando vio la cara de Carla, una mirada que nunca hab\u00eda visto en ella, la m\u00e1s pura decepci\u00f3n que una mujer puede sentir hacia un hombre.<\/p>\n<p>-Tu apostaste a tu esposa como si fuera una puta&#8230; -le dijo molesta. Tom\u00f3 su bolso y sali\u00f3 del cuarto, furiosa.<\/p>\n<p>Era a\u00fan muy temprano, faltaban al menos 3 horas para su encuentro con Francisco. Sin tener a donde ir, y sin querer andar por ah\u00ed vestida as\u00ed, no tuvo elecci\u00f3n m\u00e1s que ir al \u00fanico lugar donde podr\u00eda sentirse segura&#8230; la habitaci\u00f3n 567. Al llegar, frente a la puerta, trat\u00f3 de arreglarse el vestido de la forma m\u00e1s &#8220;decente&#8221; posible, que no era mucho. Toc\u00f3 la puerta 2 veces y esper\u00f3 all\u00ed hasta que Francisco abri\u00f3. Llevaba solo una bata de ba\u00f1o blanca puesta; para Carla se ve\u00eda guap\u00edsimo, sent\u00eda un encanto muy especial en aquel momento. Sorprendido, la abraz\u00f3 y la salud\u00f3, d\u00e1ndole un beso nuevamente en la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>-No me imagin\u00e9 verte tan temprano, pasa -la invit\u00f3.- Y veo que te gust\u00f3 el vestido, te ves encantadora -mir\u00e1ndola de arriba abajo, sin poder quitar la vista de sus pechos por unos instantes, haci\u00e9ndola sonrojar.<\/p>\n<p>-Es muy lindo, gracias&#8230; -le dijo sonriendo, acomod\u00e1ndose su cabello- aunque es demasiado, \u00bfno crees?<\/p>\n<p>-No para una mujer como t\u00fa -le respondi\u00f3 con una sonrisa coqueta, haci\u00e9ndola re\u00edr y olvidar su enfado.<\/p>\n<p>-Bueno, la verdad es que me tomas desprevenido, quer\u00eda tomar un rico ba\u00f1o en el jacuzzi, y no quisiera perd\u00e9rmelo&#8230; \u00bfme acompa\u00f1as? -le ofreci\u00f3 acerc\u00e1ndose a ella.<\/p>\n<p>-P&#8230; pero, no tengo que ponerme -le respondi\u00f3 nerviosa.<\/p>\n<p>-No lo necesitar\u00e1s, para eso est\u00e1n las burbujas -le dijo tras un gui\u00f1o. Ella se sonroj\u00f3.<\/p>\n<p>No pod\u00eda negarse. Sent\u00eda una emoci\u00f3n que jam\u00e1s hab\u00eda experimentado, y sab\u00eda que no val\u00eda la pena hacerse la dif\u00edcil cuando&#8230; tarde o temprano iba a acceder.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; pero entro yo primero y luego entras t\u00fa, cuando haya muchas burbujas -le dijo con coqueter\u00eda. Francisco acept\u00f3.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 al gran ba\u00f1o. Se mir\u00f3 en el espejo, no podr\u00eda creer lo hermosa que se ve\u00eda, lo sexy. Sin dejar de mirarse, desliz\u00f3 los tirantes de su vestido, dejando a la vista primero sus hermosos senos, su abdomen, y finalmente la fina ropa interior que cubr\u00eda su feminidad. Una vez desnuda, y con el agua ya caliente y humeante, decidi\u00f3 entrar con cuidado. El delicioso calor cubri\u00e9ndola, la sensaci\u00f3n de las burbujas en su espalda, casi se olvidaba que esperaba a su acompa\u00f1ante. Francisco le pregunt\u00f3 desde fuera si ya estaba lista, a lo que ella afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Vaya gran sorpresa que se llev\u00f3. Francisco entr\u00f3 al ba\u00f1o, ya sin usar su bata, completamente desnudo. La figura fuerte y fornida de su nuevo &#8220;amigo&#8221; era algo que Carla no iba a poder sacarse de la cabeza en mucho tiempo. Se qued\u00f3 pasmada, viendo de arriba a abajo&#8230; y sobre todo dejando su mirada en lo que era \u00e9l lo m\u00e1s incre\u00edble que hubiera visto. El pene, a\u00fan fl\u00e1cido de Francisco, colgaba imponente de un tama\u00f1o que ella nunca habr\u00eda imaginado. Grueso, venoso, varonil&#8230; provocaba en Carla un sentido de lujuria y belleza que no podr\u00eda ni explicar con palabras.<\/p>\n<p>Trat\u00f3 de volver en s\u00ed y hacer el mayor esfuerzo de mirar a Francisco a los ojos, aunque su mirada la traicionaba por momentos. \u00c9l por su parte, sabiendo muy bien lo que ella sent\u00eda, se tom\u00f3 su tiempo antes de entrar a acompa\u00f1arla. Su vista no era para nada mala tampoco; si bien la hermosa chica reci\u00e9n casada estaba envuelta en burbujas que iban y ven\u00edan, alcanzaba a ver su cuerpo hermoso, perfecto, y la belleza de su rostro, como nunca la hab\u00eda visto hasta entonces.<\/p>\n<p>Una vez dentro, se sent\u00f3 a su lado, sintiendo su cuerpo junto al suyo. Carla se estremeci\u00f3. Era una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, estar desnuda al lado de un hombre&#8230; y no poder lanzarse a \u00e9l. \u00c9l conversaba con ella con total normalidad, como si tomara ba\u00f1os con chicas todos los d\u00edas. Ella lo miraba con atenci\u00f3n, no pod\u00eda dejar de mirarlo en realidad. Cualquiera pensar\u00eda de ellos como una pareja de enamorados&#8230; donde ella lo estaba m\u00e1s perdidamente.<\/p>\n<p>No notaba siquiera que Francisco acariciaba sutilmente su pierna, y ella en respuesta giraba su cuerpo hacia \u00e9l. Las burbujas y el jab\u00f3n no pod\u00edan hacer todo el trabajo de ocultar sus senos, que se asomaban poco a poco y le daban a \u00e9l una vista muy privilegiada de sus pezones, rosas. En eso, quedaron en silencio por unos segundos.<\/p>\n<p>-Debes estar cansada de que siempre te diga lo hermosa que te ves, \u00bfno? -le dijo, seductor.<\/p>\n<p>-No no&#8230; es lindo que lo hagas-le dijo sonriendo y bajando su mirada. No pudo evitar ver su miembro bajo el agua. \u00c9l tom\u00f3 su barbilla y levant\u00f3 suavemente su rostro.<\/p>\n<p>-Seguro muchos hombres te dir\u00e1n siempre lo mismo&#8230; nadie te dice algo nuevo&#8230; -le dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfNuevo como qu\u00e9? -le pregunt\u00f3 ella, animada a continuar el coqueteo.<\/p>\n<p>-Como&#8230; por ejemplo&#8230; que tus senos se ven deliciosos -le dijo con total seguridad. La cara de Carla se puso roja al instante, y sinti\u00f3 al mismo tiempo un electrochoque en su espalda. Era como si su cuerpo tomara consciencia de lo que ocurr\u00eda, pero era un placer para ella escuchar eso. Su reacci\u00f3n, sin embargo, fue mirar hacia sus pechos e intentar ocultarlos bajo el agua.<\/p>\n<p>-No tengas pena, son muy hermosos&#8230; \u00bfme dejar\u00edas apreciarlos un poco m\u00e1s? -le pregunt\u00f3 acerc\u00e1ndose a\u00fan m\u00e1s a ella.<\/p>\n<p>Carla estaba m\u00e1s nerviosa que nunca. Quer\u00eda gritar que s\u00ed, darse por completo. Pero no pod\u00eda responder, las palabras no llegaban a su boca. Su cuerpo, sin embargo, hizo todo el trabajo. Le sonri\u00f3 y se levant\u00f3 ligeramente, dejando salir a sus ni\u00f1as, empapadas de agua y espuma, presumi\u00e9ndolas a Francisco. Volvi\u00f3 en s\u00ed y las mir\u00f3, instintivamente cerr\u00f3 un poco sus brazos, apret\u00e1ndolas ligeramente.<\/p>\n<p>-\u00bfT&#8230; te gustan? -le pregunt\u00f3 tiernamente.<\/p>\n<p>-Me fascinas&#8230; -le respondi\u00f3.<\/p>\n<p>La mano de Francisco empezaba a subir lentamente por el abdomen de Carla. Sentir su piel finalmente, lo que hab\u00eda deseado desde que la vio a lo lejos, era incre\u00edble. Poco a poco, su mano se top\u00f3 con el inicio de uno de sus pechos; eran los m\u00e1s perfectos que hab\u00eda tocado, eran tan suaves. Carla miraba con asombro como la mano de \u00e9l comenzaba a recorrer su pecho, acarici\u00e1ndolo suavemente, deteni\u00e9ndose en su suave pezoncito. Jugaba con \u00e9l con dulzura, lo acariciaba con las yemas de los dedos.<\/p>\n<p>Carla comenzaba a derretirse ante \u00e9l. Poco a poco perd\u00eda el control y se dejaba llevar ante el dulce tacto de su no tan desconocido compa\u00f1ero. \u00c9l la abraz\u00f3 para guiarla y sentarla delante de \u00e9l, d\u00e1ndole su espalda. Con sus manos bajo los brazos de ella, se dispuso a acariciar ambos pechos; tomaba espuma y la usaba para masajearlos. Ella se recost\u00f3 en \u00e9l, cerr\u00f3 sus ojos, y se entreg\u00f3 al placer de sus manos.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta que los acaricie? -le pregunt\u00f3 suavemente al o\u00eddo.<\/p>\n<p>-Hmm&#8230; me encanta&#8230; -le dijo Carla en un suspiro.<\/p>\n<p>-En serio son bell\u00edsimos&#8230; si te soy sincero, desde que te vi por primera vez no dej\u00e9 de pensar en ellos -le confes\u00f3.<\/p>\n<p>Carla se sent\u00eda en las nubes. No solo disfrutaba del placer f\u00edsico. Cada palabra de Francisco, cada est\u00edmulo, terminaba directo en su coraz\u00f3n. Le encantaba escuchar que un hombre como \u00e9l la deseara de esa manera. Se sent\u00eda la m\u00e1s feliz. Segu\u00edan su conversaci\u00f3n, caliente, entre risitas coquetas y t\u00edmidas.<\/p>\n<p>-Tienes que saber algo&#8230; -le dijo Francisco, con una mano en uno de sus senos, y mientras lentamente bajaba la otra por su abdomen hasta acariciar muy suavemente el comienzo de su vagina. Carla sinti\u00f3 un temblor, y un placer incre\u00edble la recorri\u00f3 de arriba a abajo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 cosa? -le pregunt\u00f3 suspirando.<\/p>\n<p>-Esta noche te voy a hacer el amor-le dijo Francisco, con un tono coqueto, pero m\u00e1s serio, dominante, casi amenazante. Carla dio un fuerte suspiro, acompa\u00f1ado de un gemido muy suave. Esas palabras la empezaron a poner fren\u00e9tica. Sent\u00eda como todas sus fantas\u00edas podr\u00edan volverse realidad, se pensaba finalmente entregada a aquel hombre que la amenazaba con poseerla.<\/p>\n<p>Francisco dej\u00f3 de tocarla, y le dio un suave beso en la mejilla. Carla despert\u00f3 de su trance, casi sin creer lo que hab\u00eda pasado, o sin saber si hab\u00eda sido real. Francisco se levant\u00f3 y sali\u00f3 de la tina en busca de una toalla. Carla lo miraba con aires de desesperaci\u00f3n, no entendiendo lo que estaba pasando. \u00c9l le acerc\u00f3 una toalla, el dio su mano y la ayud\u00f3 a levantarse. Por primera vez ve\u00eda todo su cuerpo, completamente desnudo; la mujer m\u00e1s hermosa que hubiera visto.<\/p>\n<p>-Se nos hace tarde, muero por llevarte a bailar -le dijo con un encanto que la hac\u00eda derretirse.<\/p>\n<p>Carla se qued\u00f3 en el ba\u00f1o, sec\u00e1ndose y poni\u00e9ndose de nuevo su vestido. Ya no estaba nerviosa, sino emocionada, excitada. Hab\u00eda decidido que ese hombre le encantaba, la volv\u00eda loca. Una vez arreglada de nuevo, sali\u00f3 del ba\u00f1o para encontrarlo vestido m\u00e1s atractivo que nunca; un pantal\u00f3n y camisa negra, abierta, que dejaba lucir su pecho fuerte. Se acercaron, ella puso sus manos sobre su pecho, y \u00e9l la bes\u00f3 en la frente, indic\u00e1ndole que era hora de irse.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Andr\u00e9s estaba en su cuarto, reflexionando las palabras que le hab\u00eda dicho a su esposa. Se sent\u00eda tan arrepentido, de haber siquiera pensado que usarla como premio de apuesta fuera una buena idea. Era ahora que se daba cuenta que no hab\u00eda cantidad de dinero suficiente que valiera la pena. Se sent\u00eda desesperado por no tenerla a su lado. Al mismo tiempo, sent\u00eda alivio, como si hubiera recapacitado y estuviera listo para reconciliarse con ella. Y no solo eso, no iba solo a esperar a su llegada&#8230; estaba decidido a ir a buscarla y ponerle fin a aquel enredo, a\u00fan si le costara su propio dinero para recuperarla.<\/p>\n<p>Era ya bastante tarde, cerca de las 11 de la noche. Sab\u00eda que Carla iba a bailar con Francisco, pero no le dijo en donde. El hotel ten\u00eda tres posibles clubes nocturnos en donde podr\u00edan estar, as\u00ed que tendr\u00eda que visitarlos todos hasta encontrarla.<\/p>\n<p>Carla y Francisco disfrutaban juntos de un trago, fresco para la calurosa noche que hac\u00eda. Era dif\u00edcil creer como las conversaciones que ten\u00eda con \u00e9l eran tan interesantes y divertidas, luego del candente momento que hab\u00edan pasado juntos. Cada cierto tiempo, Carla se desconectaba y volv\u00eda a las palabras que hab\u00eda escuchado algunas horas antes&#8230; &#8220;Esta noche te voy a hacer el amor&#8221;. Se preguntaba si era verdad, y cu\u00e1ndo iba a suceder.<\/p>\n<p>Se sent\u00eda ansiosa, emocionada&#8230; y al mismo tiempo confundida. Aunque estaba molesta con Andr\u00e9s, recordaba que \u00e9l la esperaba, y comenzaba a sentir cierta compasi\u00f3n por \u00e9l, y por lo que estar\u00eda sintiendo, s\u00f3lo y esper\u00e1ndola noche tras noche. De inmediato Francisco lograba captar su atenci\u00f3n y ella volv\u00eda a quedar hipnotizada.<\/p>\n<p>La invit\u00f3 a bailar, algo que ella amaba. En la pista descubri\u00f3 que, por si fuera poco, Francisco era un excelente bailar\u00edn. Sab\u00eda que iba a sudar solo con intentar seguirle el paso. Pero se estaba divirtiendo como nunca, pasando un momento genuinamente maravilloso juntos. Francisco, por supuesto, aprovechaba las oportunidades para acercarse a ella, tomarla de la cintura, dominando sus movimientos, dirigi\u00e9ndola. Le encantaba especialmente el baile de sus senos, que se mov\u00edan r\u00edtmicamente con los movimientos sensuales de su due\u00f1a. Carla notaba su mirada, y se mov\u00eda de cierta manera intentado que \u00e9l tuviera pudiera disfrutarlos a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s llegaba al primer club nocturno, lleno de gente. Sab\u00eda que ser\u00eda una tarea dif\u00edcil encontrarlos, pero estaba dispuesto. Caminaba entre la gente, enfoc\u00e1ndose en las parejas que se encontraban ah\u00ed, intentando enfocarse en un vestido negro que era&#8230; bastante revelador. Se topaba con parejas, muchas de ellas j\u00f3venes, bes\u00e1ndose, bailando, disfrutando juntos. Lo hac\u00edan pensar cu\u00e1nto extra\u00f1aba a su hermosa Carla&#8230; y al mismo tiempo le daba una sensaci\u00f3n de incomodidad, pensando en lo que pasar\u00eda si la llegara a encontrar&#8230; mejor no pensarlo y seguir buscando. Al recorrer todo el lugar sin suerte, sab\u00eda que ten\u00eda que ir a su segunda opci\u00f3n, r\u00e1pido antes de que fuera tarde.<\/p>\n<p>El baile entre Carla y Francisco se tornaba m\u00e1s y m\u00e1s sensual. Estaban m\u00e1s juntos, m\u00e1s cari\u00f1osos uno con \u00e9l otro, y las manos de \u00e9l se volv\u00edan m\u00e1s y m\u00e1s atrevidas con cada canci\u00f3n. Sent\u00eda un gusto especial en acariciar el abdomen de la hermosa chica, aprovechando el largo escote que lo ofrec\u00eda. Ella por su parte no pod\u00eda evitar menear sus caderas al ritmo de la m\u00fasica, cada vez m\u00e1s cerca de \u00e9l, acariciando su pecho, abri\u00e9ndole su camisa un poco sin siquiera darse cuenta.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s llegaba al segundo club. Para su suerte, estaba m\u00e1s vac\u00edo que el primero. Sin embargo, eso le dejaba ver que ellos podr\u00edan no estar ah\u00ed. Qu\u00e9 mala suerte, pensaba, que en dos intentos hubiera fallado. Recorri\u00f3 el lugar, ahora m\u00e1s agitado y m\u00e1s nervioso, sin lograr avistar a su amada. Se preguntaba si se habr\u00edan ido, si quiz\u00e1s ella ya estar\u00eda esper\u00e1ndolo, si se estar\u00eda preguntando donde estaba su esposo. Podr\u00eda volver a su habitaci\u00f3n y averiguarlo, pero era arriesgado. Deb\u00eda al menos intentar en el \u00faltimo lugar.<\/p>\n<p>Carla y Francisco segu\u00edan cortej\u00e1ndose uno al otro. Su baile comenzaba a asemejarse m\u00e1s y m\u00e1s a los suaves movimientos de una pareja encamada. La mirada de Carla mostraba deseo, sus ojitos relajados, sus labios entre abiertos, sus mejillas rojas. Francisco la miraba con seriedad, como un depredador jugando con su presa. Sus miradas se conectaban y no se soltaban, y como si se tratase de dos imanes, sus rostros se acercaban m\u00e1s y m\u00e1s. El inevitable momento estaba comenzando, sus labios se buscaban, se rozaban, a solo mil\u00edmetros.<\/p>\n<p>Carla cerr\u00f3 sus ojos, lista para recibir el que ser\u00eda el m\u00e1s dulce beso que hab\u00eda sentido en su vida. Con los labios de Francisco recorriendo los suyos, era que se daba cuenta de lo enamorada que estaba, de lo mucho que ese hombre la atra\u00eda. Se fundieron en un beso largo y rom\u00e1ntico. Solo hasta parar de besarse, volvieron a la realidad. Ella rio t\u00edmidamente, mientras \u00e9l la miraba, estaba encantado con ella. &#8220;Esta noche te voy a hacer el amor&#8221;, record\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Eran ya las 11:30 pm Andr\u00e9s llegaba al \u00faltimo lugar posible, con la esperanza de encontrar a su bella Carla. Al andar por todo el lugar y darse cuenta que no se encontraba ah\u00ed, un sentido de desesperaci\u00f3n se apoder\u00f3 de \u00e9l. Se qued\u00f3 inm\u00f3vil en la pista de baile, pensando sin lograr llegar a ninguna conclusi\u00f3n \u00fatil. Cuando volvi\u00f3 a la raz\u00f3n, decidi\u00f3 ir a su habitaci\u00f3n, deseando con todo su coraz\u00f3n que su esposa lo esperara ah\u00ed. Exhausto, abri\u00f3 la puerta, nervioso, solo para encontrar la habitaci\u00f3n vac\u00eda, tal y como la hab\u00eda dejado. Ahora comprend\u00eda la situaci\u00f3n tan preocupante en la que se encontraba. Lo \u00fanico que le quedaba, era pedir ayuda.<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, Carla tambi\u00e9n estaba desesperada, pero por razones muy distintas. No pod\u00eda esperar m\u00e1s por qu\u00e9 Francisco cumpliera su promesa&#8230; su amenaza. Lo necesitaba, lo deseaba con locura. Sus ojos se llenaron de un brillo especial cuando \u00e9l se acerc\u00f3 a su o\u00eddo:<\/p>\n<p>-\u00bfNos vamos ya? -le pregunt\u00f3 lentamente.<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3 sin pensarlo siquiera. Ahora tomados de la mano, salieron del lugar. Carla se abrazaba del brazo de \u00e9l, dej\u00e1ndose conducir por los que parec\u00edan eternos minutos, antes de llegar a la habitaci\u00f3n 567. Eran ya las 10:30 pm una vez dentro, Francisco puso c\u00f3moda a Carla en su sof\u00e1, y se sent\u00f3 al lado de ella con dos copas de vino. Ambos dieron un trago y las pusieron sobre la mesa de al lado. Se miraron por unos segundos:<\/p>\n<p>-\u00bfLa pasaste bien? -le pregunt\u00f3 Francisco.<\/p>\n<p>-Much\u00edsimo, \u00bfy t\u00fa? -le respondi\u00f3 sin dejar de sonre\u00edr.<\/p>\n<p>-La pas\u00e9 incre\u00edble, me encant\u00f3 bailar contigo -le dijo, acerc\u00e1ndose a ella. Poco a poco, solo cent\u00edmetros separaban sus labios, que se preparaban para tocarse en un delicioso beso- te quiero hacer m\u00eda- le dijo \u00e9l antes de comenzar a besarla.<\/p>\n<p>Francisco abraz\u00f3 a la hermosa chica, la acercaba hacia ella, la hac\u00eda sentir envuelta, mientras la besaba. Ella disfrutaba como nunca, sinti\u00e9ndose absorbida por sus brazos. Se abraz\u00f3 de \u00e9l por detr\u00e1s de su cuello. Se sent\u00eda lista, lista para entregarse a ese hombre. Sent\u00eda como si estuviera destinada a \u00e9l, desde el primer momento en que lo vio. Sin embargo, al abrir ligeramente sus ojos, not\u00f3 un brillo&#8230; era el anillo de compromiso en su mano, que rodeaba el cuello de Francisco. Solo tras una fracci\u00f3n de segundo, cay\u00f3 en cuenta de lo que pasaba, y sinti\u00f3 un helado golpe de realidad.<\/p>\n<p>Carla dej\u00f3 de besarlo, y se alej\u00f3 de \u00e9l. Pens\u00f3 en Andr\u00e9s, su esposo, al que amaba. No hab\u00eda nada en el mundo que deseara m\u00e1s que acostarse con Francisco&#8230; pero sab\u00eda que no pod\u00eda hacerlo. No importaba cuan culpable fuera Andr\u00e9s de todo lo que ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>-N&#8230; no puedo&#8230; disc\u00falpame -le dijo a Francisco, y se levant\u00f3 del sof\u00e1. \u00c9l se qued\u00f3 ah\u00ed, sin mencionar una sola palabra ni intentando ir tras ella. Una vez ella dejando la habitaci\u00f3n, \u00e9l se acerc\u00f3 a la mesa para dar un trago a su copa de vino.<\/p>\n<p>Carla corr\u00eda de vuelta a su habitaci\u00f3n, con ansias de encontrar a su esposo. Se sent\u00eda culpable, y estaba dispuesta a arreglar las cosas una vez vi\u00e9ndolo. Sab\u00eda que una vez en sus brazos, se olvidar\u00eda de todo esto y podr\u00eda volver a la normalidad. Al llegar, abri\u00f3 la puerta, fren\u00e9tica&#8230; y con gran decepci\u00f3n, encontr\u00f3 la habitaci\u00f3n vac\u00eda. Entr\u00f3, cerrando tras de s\u00ed. Eran ya pasadas las 11 de la noche. \u00bfEn d\u00f3nde podr\u00eda estar su esposo?<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00eda tenido el descaro de irse a otro lugar, sin esperarla siquiera? No pod\u00eda sentirse menos querida en aquel momento. Rindi\u00e9ndose, se propuso a dormir, no sin antes deshacerse de ese vestido que tanto le recordaba todo lo que hab\u00eda estado pasando. Una vez desnuda, se coloc\u00f3 un camis\u00f3n de seda blanca, similar a un babydoll, y bastante er\u00f3tico como para ser una prenda de dormir, y se meti\u00f3 a la cama.<\/p>\n<p>Segu\u00eda sin creerlo. A su esposo no le importaba en absoluto, su luna de miel estaba arruinada y&#8230; lo peor era que hab\u00eda dejado ir la oportunidad de una noche inolvidable. No sab\u00eda si sentirse culpable por haberse ido o por desearlo tanto en primer lugar. Pero&#8230; no si iba a sentir culpa, no tendr\u00eda que ser por ambas cosas y&#8230; aun hab\u00eda tiempo. Se levant\u00f3 de su cama, eran ya cerca de las 11:30. Volte\u00f3 a ver a la mesa del cuarto, y vio su bolso. &#8220;Habitaci\u00f3n 567&#8221; pens\u00f3, y record\u00f3 la llave que a\u00fan estaba en su poder&#8230; &#8220;Esta noche voy a hacerte el amor&#8221;.<\/p>\n<p>Las mismas palabras recorr\u00edan su cabeza, sin parar, una y otra vez. Casi como hipnotizada, se puso de pie, se dirigi\u00f3 a su bolso, y tom\u00f3 la llave. Se mir\u00f3 al espejo, vi\u00e9ndose a los ojos, luego al escote de su &#8220;pijama&#8221;. Su coraz\u00f3n lat\u00eda m\u00e1s fuerte que nunca antes en toda su vida. Se arregl\u00f3 el cabello, y se fue a la puerta para salir.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s corri\u00f3 hacia la recepci\u00f3n del hotel, pensando que la \u00faltima alternativa, por m\u00e1s dolorosa que fuera, era conocer d\u00f3nde se hospedaba ese tal Francisco. Insisti\u00f3 al recepcionista, quien en principio se negaba a dar la informaci\u00f3n por razones de privacidad. Pero la desesperaci\u00f3n del muchacho era tal, que termin\u00f3 cediendo.<\/p>\n<p>-Habitaci\u00f3n 567, se\u00f1or -le dijo en voz baja. Andr\u00e9s agradeci\u00f3, mir\u00f3 el reloj, era ya pasada la medianoche.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s corri\u00f3 por el pasillo hacia los elevadores, no pod\u00eda esperar m\u00e1s a que llegaran, y se le ocurri\u00f3 que tomar las escaleras ser\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido y efectivo. Fue a ellas y comenz\u00f3 lo que parec\u00eda un eterno ascenso hacia Carla. Sab\u00eda que todo esfuerzo valdr\u00eda la pena con tal de estar con su esposa de nuevo, abrazarla, tenerla en sus brazos y no dejarla ir nunca.<\/p>\n<p>Carla se encontraba en frente de la puerta, habitaci\u00f3n 567. Estaba temblorosa, nerviosa, dudosa&#8230; pero no ten\u00eda que decidir r\u00e1pido. Estaba en medio de un pasillo de hotel, casi desnuda, cubierta \u00fanicamente por su blusa blanca, que apenas cubr\u00eda su trasero. Tom\u00f3 finalmente su decisi\u00f3n, y abri\u00f3 la habitaci\u00f3n con la llave. Entr\u00f3 con cuidado, casi como esperando que Francisco estuviera dormido, y cerr\u00f3 la puerta tras de s\u00ed, sin siquiera fijarse si habr\u00eda quedado bien cerrada&#8230;<\/p>\n<p>Una vez dentro, y para su muy agradable sorpresa, encontr\u00f3 a Francisco sentado en su cama, recostado en una monta\u00f1a de almohadas&#8230; completamente desnudo y solo cubierto por la c\u00e1lida luz de la l\u00e1mpara de mesa. Carla sonri\u00f3, y sin decir nada, levant\u00f3 suavemente su &#8220;pijama&#8221;, hasta terminar desnuda frente al que ser\u00eda su amante por aquella noche. Esper\u00f3 unos segundos, y comenz\u00f3 a caminar hacia \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>Continuar\u00e1&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2013Esta noche te voy a hacer el amor. \u2013Le dijo Francisco, con un tono coqueto, pero m\u00e1s serio, dominante, casi amenazante. Carla dio un fuerte suspiro, acompa\u00f1ado de un gemido muy suave. Esas palabras la empezaron a poner fren\u00e9tica. Sent\u00eda como todas sus fantas\u00edas podr\u00edan volverse realidad, se pensaba finalmente entregada a aquel hombre que la amenazaba con poseerla.<\/p>\n","protected":false},"author":29883,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-54033","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29883"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54033"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54034,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54033\/revisions\/54034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}