{"id":54267,"date":"2024-10-14T01:39:02","date_gmt":"2024-10-13T23:39:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=54267"},"modified":"2024-10-14T18:40:28","modified_gmt":"2024-10-14T16:40:28","slug":"la-influencer-influenciada-cap-3-texturas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-influencer-influenciada-cap-3-texturas\/","title":{"rendered":"La influencer influenciada (cap. 3): Texturas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"54267\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Durante el trayecto, fueron conversando de tonter\u00edas. Del tiempo tan malo que les hab\u00eda tocado, de lo complicado que estaba el centro para aparcar y cosas por el estilo.<\/p>\n<p>Lara le escuchaba hablar; y bien sea por la incapacidad que ten\u00eda Juan Ignacio de mirarla mientras conduc\u00eda o por el devenir tan desinteresado de la conversaci\u00f3n que manten\u00edan, comenz\u00f3 a sentirse mucho m\u00e1s tranquila, incluso relajada.<\/p>\n<p>Notaba c\u00f3mo le palpitaba el co\u00f1o cada vez que regresaba mentalmente a su asiento y volv\u00eda a ser consciente de donde se hallaba. Incluso fue capaz de ignorar cu\u00e1n lejos se encontraban, pues todo el recorrido lo hicieron hablando y distray\u00e9ndose.<\/p>\n<p>\u00c9l viv\u00eda a las afueras, en un barrio de obra nueva que apenas har\u00eda seis o siete a\u00f1os de haberse construido.<\/p>\n<p>Finalmente, tras internarse entre aquella mara\u00f1a de pisos dispersos, localiz\u00f3 su bloque, meti\u00f3 el coche en el garaje y cuando lo hubo aparcado, apag\u00f3 el motor.<\/p>\n<p>En ese momento apoy\u00f3 su mano derecha sobre la pierna de Lara, mientras acompa\u00f1aba tal acto diciendo.<\/p>\n<p>-Ya hemos llegado, peque\u00f1a-.<\/p>\n<p>-\u00a1S\u00ed que vives lejos, eh! Pens\u00e9 que \u00edbamos a pasarnos la ciudad. -Dijo ella visiblemente sorprendida.<\/p>\n<p>-Jejeje. -Rio Juan Ignacio.<\/p>\n<p>-Tienes raz\u00f3n, pero es una zona mucho m\u00e1s tranquila que el centro. Ya lo has visto viniendo. Todo lo que hemos tardado en salir y poder coger la circunvalaci\u00f3n-.<\/p>\n<p>-Ya, eso s\u00ed. -Dijo una Lara que, a ojos de \u00e9l, se apreciaba visiblemente m\u00e1s a gusto.<\/p>\n<p>La guio por el garaje hasta que ambos se toparon con el ascensor. Una vez dentro, puls\u00f3 el n\u00famero dos y subieron.<\/p>\n<p>En el momento en que Juan Ignacio abri\u00f3 la cerradura de su apartamento, se apart\u00f3 con decisi\u00f3n, invit\u00e1ndola con un gesto a entrar en primer lugar.<\/p>\n<p>Ella accedi\u00f3 al interior y, tras de s\u00ed, pudo escuchar el estridente golpe que propin\u00f3 la puerta al cerrarse. Un estruendo que sinti\u00f3 en lo m\u00e1s profundo de su ser.<\/p>\n<p>A penas comenzaba a asimilar ese acontecimiento cuando \u00e9l, que reci\u00e9n acababa de desprenderse de su abrigo, ya la estaba dirigiendo hacia el sal\u00f3n, marc\u00e1ndole el camino con su mano apoyada en la parte baja de su espalda.<\/p>\n<p>Una vez all\u00ed, le acompa\u00f1\u00f3 hasta el fondo, donde le hizo sentarse en un sof\u00e1 de enormes dimensiones con la forma de una &#8221;ele&#8221;.<\/p>\n<p>En su af\u00e1n por aparentar ser un buen anfitri\u00f3n, le ofreci\u00f3 algo de beber.<\/p>\n<p>Ella le pidi\u00f3 agua y, cuando regres\u00f3 con el refrigerio, trajo su vaso en una mano mientras en la otra portaba un vaso solo con hielo.<\/p>\n<p>Una vez los dispuso en la mesa, se acerc\u00f3 a un mueble bar situado a la izquierda de la habitaci\u00f3n, y luego de extraer de la vitrina una botella de bourbon semivac\u00eda, volvi\u00f3 al sof\u00e1 con ella.<\/p>\n<p>-\u00bfNo quieres probar un poco? Tengo tambi\u00e9n Coca-Cola por ah\u00ed. -Le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-No gracias. Es un poco pronto para beber-.<\/p>\n<p>-\u00bfPronto? jejeje. S\u00ed son casi las cuatro de la tarde. Seguro que los s\u00e1bados empez\u00e1is a beber antes t\u00fa y tus amigas-.<\/p>\n<p>-jaja. \u00a1Qu\u00e9 va! Cuando sal\u00edamos lo hac\u00edamos m\u00e1s tarde. Pero a penas salgo ya. -Dijo ella.<\/p>\n<p>-\u00a1Peque\u00f1a! Tienes que disfrutar m\u00e1s de la vida, que est\u00e1s en una edad muy bonita. \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes, que no me acuerdo ahora?<\/p>\n<p>-Veinte. \u00a1Oye, que s\u00ed que salgo! Pero cada d\u00eda bebo menos, eso es verdad-.<\/p>\n<p>-Bueno. Luego si te animas, bebes de mi copa y arreglado. -Indic\u00f3 Juan Ignacio.<\/p>\n<p>Lara observaba a su alrededor. Ya no se encontraba tan alterada, aunque le segu\u00eda costando mucho cruzar la vista con \u00e9l, y sobre todo, poderla mantener el tiempo necesario antes de apartarla y volver a resultar esquiva.<\/p>\n<p>Juan Ignacio se sent\u00f3 junto a ella, a la izquierda, casi rozando su cadera con la suya.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a hablarle en un tono distendido. Repasando un poco la historia que hab\u00edan tenido desde el mismo momento en que se hab\u00edan conocido en un chat, hasta toparse con el d\u00eda que les abarcaba&#8230;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estuvieron reviviendo an\u00e9cdotas, y al final del todo, le confes\u00f3 que siempre hab\u00eda tenido much\u00edsimas ganas de conocerla. Algo que, por otro lado, Lara ya sab\u00eda, pues era un inter\u00e9s com\u00fan que se daba entre todos los maduros con los que se relacionaba.<\/p>\n<p>Para ese entonces, la confianza ya era mutua y atend\u00eda a las miradas con menos evasi\u00f3n. Se cre\u00eda tan a gusto que incluso se atrevi\u00f3 varias veces a soltar alg\u00fan que otro vacile o broma, que enseguida era respondida con otra todav\u00eda m\u00e1s intensa por parte de \u00e9l.<\/p>\n<p>-Eres una preciosidad, cielo. Seguro que te lo dicen mucho. \u00a1Y muchos! jejeje. -Concluy\u00f3, mientras emit\u00eda una breve carcajada.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 bobo. \u00bfQui\u00e9n me lo va a decir?<\/p>\n<p>-\u00a1Hombre que no! \u00bfO es que los chicos de tu entorno se han vuelto bobos? Si no, no lo entiendo-.<\/p>\n<p>Ella rio. Visiblemente risue\u00f1a por el cumplido.<\/p>\n<p>A estas alturas, la mano de Juan Ignacio llevaba ya un rato bailando y dej\u00e1ndose posar a lo largo y ancho de toda la pierna de Lara.<\/p>\n<p>Cuando se manten\u00eda de pie, su vestido no alcanzaba a cubrir sus rodillas, pues su vuelo quedaba algo as\u00ed como a un palmo de las mismas. Pero el estar sentados tanto tiempo hab\u00eda provocado que esa parte de la tela retrocediera lo suficiente para apreciarse con nitidez una gran parte de sus muslos.<\/p>\n<p>En algunas ocasiones, sub\u00eda con sutileza ese trocito de tela, que a su juicio, estorbaba completamente. Hasta llegar a un punto que era evidente si se comparaba lo descubierta que se mostraba esa pierna con la otra.<\/p>\n<p>A Lara no parec\u00eda molestarle, pues no hizo amago alguno que indicase incomodidad.<\/p>\n<p>Y as\u00ed era. Se sent\u00eda sosegada y disfrutaba mucho haci\u00e9ndose la tonta, mientras ese hombre maduro acariciaba su pierna y sub\u00eda su vestido pensando que no se daba cuenta.<\/p>\n<p>Mientras ella estaba hablando, \u00e9l la interrumpi\u00f3 de repente.<\/p>\n<p>-\u00a1Oye! jejeje. Me acabo de acordar de una cosa. \u00a1Casi se me olvida!<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9? Miedo me das, jaja-.<\/p>\n<p>jejeje. Pues de qu\u00e9 te dije que vinieras para darte un masajito en la tripa. Para ayudarte a ir al ba\u00f1o. \u00bfTe acuerdas?<\/p>\n<p>Ella rio nerviosa, pero a esas alturas, ya quedaban bastante lejos aquellas sensaciones paralizantes que tanto temor le hab\u00edan causado.<\/p>\n<p>Reconvertida la inseguridad en una sensaci\u00f3n m\u00e1s reconfortante y con la impresi\u00f3n de poder contar ahora con la fortaleza suficiente, se estim\u00f3 preparada para dejarse llevar y encarar casi cualquier tipo de efem\u00e9ride.<\/p>\n<p>-\u00a1Es verdad! Jaja. Yo tampoco me acordaba para nada, en serio-.<\/p>\n<p>-Ven, ponte aqu\u00ed. -Dijo Juan Ignacio, mientras juntaba las piernas y se\u00f1alaba con la otra mano donde quer\u00eda que se sentase ahora.<\/p>\n<p>-\u00bfSeguro? Igual te peso mucho. -Dijo Lara.<\/p>\n<p>-Jejeje. -El rio amistosamente y corri\u00f3 a corregirla.<\/p>\n<p>-En absoluto, peque\u00f1a. Si eres muy delgadita. \u00a1No pesas nada! No entiendo c\u00f3mo no se te ha llevado el viento antes-.<\/p>\n<p>La mano que hasta ese momento hab\u00eda yacido sobre su pierna, pas\u00f3 a alojarse ahora en su espalda, donde, a base de propinarle diversos golpecitos, logr\u00f3 que terminara de decidirse y se alzara del sof\u00e1.<\/p>\n<p>Una vez que se levant\u00f3, la agarr\u00f3 de la cintura con ambas manos y la situ\u00f3 delante suyo, para a continuaci\u00f3n girarla con ligereza y disponerla levemente sobre sus rodillas.<\/p>\n<p>Era como una mu\u00f1eca para sus ojos.<\/p>\n<p>Debido a su altura, su peso actual y a sus prominentes brazos, pod\u00eda manejarla casi como si fuese un coj\u00edn.<\/p>\n<p>Eso le volv\u00eda loco, pero no val\u00eda propasarse antes de tiempo. Deb\u00eda ser paciente y eso lo sab\u00eda. Iba poco a poco, pero sin detenerse nunca del todo.<\/p>\n<p>En cuanto ella misma termin\u00f3 de acomodarse, not\u00f3 la presi\u00f3n que su culito ejerc\u00eda sobre sus piernas.<\/p>\n<p>Una vez la tuvo montada encima suyo, comenz\u00f3 a separarlas poco a poco, hasta que el trasero de Lara hiciera contacto con el coj\u00edn del sof\u00e1, quedando abrazada entre los cu\u00e1driceps de Juan Ignacio.<\/p>\n<p>-\u00bfEst\u00e1s a gusto? -Le pregunt\u00f3 al o\u00eddo, empleando para ello un tono susurrante.<\/p>\n<p>-S\u00ed, estoy bien. -Fue lo \u00fanico que ella alcanz\u00f3 a articular.<\/p>\n<p>En ese instante la abraz\u00f3, rode\u00e1ndole el vientre con sus brazos. Mientras \u00e9l hac\u00eda eso, ella poco a poco iba relajando el cuerpo, hasta terminar su espalda recostada sobre su barriga, esa que, a la hora de estar sentado, le costaba m\u00e1s trabajo disimular.<\/p>\n<p>Cuando entendi\u00f3 que ya se encontraba preparada, empez\u00f3 lentamente a levantarle el vestido por la parte delantera.<\/p>\n<p>Pero el culo, apoyado sobre el sof\u00e1, imped\u00eda que pudiera seguir subi\u00e9ndolo m\u00e1s arriba, por lo que le pidi\u00f3 que se inclinase un momento, para as\u00ed retirar por completo esa parte de tela trasera que le imped\u00eda avanzar en el descubrimiento de su precioso abdomen.<\/p>\n<p>Ella se escor\u00f3 un poco hacia delante, circunstancia que \u00e9l aprovech\u00f3 para subir el vuelo del vestido hasta la altura de la cintura. Una vez hubo liberado ese trozo de tela, volvi\u00f3 a sentarse corriendo, como queriendo evitar as\u00ed que su culo al desnudo, tan solo interrumpido por un &#8221;culote&#8221;, pudiera ser visto por \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero evidentemente, hab\u00eda sido testigo de su preciosa imagen. Estaba detr\u00e1s, por lo que al inclinarse, durante unos breves instantes, pudo tenerlo justo delante de sus ojos; solo para \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando Lara retorn\u00f3 a su sitio, \u00e9l continu\u00f3 subiendo la tela del vestido. Esta vez logrando superar sin dificultades la zona de la pelvis, que alumbr\u00f3 a aquel &#8221;culote&#8221; por su parte anterior.<\/p>\n<p>Era un conjunto blanco y liso por ambas caras, a excepci\u00f3n de los laterales, que bordados con gran lindeza parec\u00edan describir formas florales.<\/p>\n<p>Al rebasar esa altura, not\u00f3 como Lara emit\u00eda un profundo jadeo, que hubiera sido imperceptible de no ser por el hecho, o m\u00e1s bien por el deleite, de tenerla apoyada sobre su pecho y barriga.<\/p>\n<p>Eso le estimul\u00f3 de una manera casi descontrolada, anim\u00e1ndolo a seguir decididamente con su prop\u00f3sito. Sin distraerse demasiado prosigui\u00f3 levant\u00e1ndoselo, para descubrir por primera vez su peque\u00f1o ombligo&#8230; Un ombligo que se esculp\u00eda sobre un vientre plano y tono de piel claro, carente de cualquier imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ascenso concluy\u00f3 cuando se aproximaba a escasos cent\u00edmetros del sujetador.<\/p>\n<p>Al ir a rebasar esa l\u00ednea, Lara le detuvo.<\/p>\n<p>-\u00a1La tripa! No sigas, que te vas a pasar de ah\u00ed. -Dijo empleando un timbre de voz suave.<\/p>\n<p>-Jejeje. Es verdad, peque\u00f1a. Es que me he despistado un poco-.<\/p>\n<p>-S\u00ed&#8230; claro. Solo un poco. -Sonri\u00f3 finalmente Lara.<\/p>\n<p>-Es que tienes un cuerpazo. Lo hab\u00eda visto en algunas de las fotos que me enviabas, pero siempre te tapabas la cara. No hab\u00eda podido verte en conjunto hasta ahora-.<\/p>\n<p>-Ya&#8230; Lo hago por seguridad. Que luego esas im\u00e1genes terminan donde ya sabes. -Dijo ella.<\/p>\n<p>-Jejeje. Es verdad. En p\u00e1ginas guarras. \u00a1Eh! -Apunt\u00f3 Juan Ignacio de forma burlona.<\/p>\n<p>Aquel comentario, tan espont\u00e1neo como atrevido, la hizo re\u00edr brevemente y asentir con empat\u00eda en se\u00f1al de entendimiento. Risa que se vio alterada hasta su interrupci\u00f3n, al ser consciente de c\u00f3mo, sin previo aviso, se hab\u00eda lanzado ya a acariciar su vientre, empleando para ello sus dos inabarcables manos.<\/p>\n<p>Lo palpaba sin respetar un orden determinado, pero manteniendo cierta armon\u00eda en sus movimientos. De vez en cuando le rozaba la pelvis, dejando que la yema de alguno de sus dedos se deslizase unos mil\u00edmetros por debajo de su &#8221;culote&#8221;, para huir enseguida de all\u00ed como har\u00eda un chaval\u00edn despu\u00e9s de haber cometido una travesura.<\/p>\n<p>-Lara, para ser tan delgada, tienes unas caderas preciosas, muy marcaditas. -Dijo Juan Ignacio mientras aprovechaba para adherirse a ellas con ambas manos.<\/p>\n<p>-Jaja. \u00a1Pues gracias! Es por gen\u00e9tica, sobre todo, mi madre y mi hermana tambi\u00e9n tienen caderas anchas. -Le naci\u00f3 responder.<\/p>\n<p>-Pero t\u00fa las tienes muy bonitas, \u00a1eh! Muy voluminosas. Te aseguro que para lo delgada que eres, sorprenden. -Apunt\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Algunos minutos despu\u00e9s de empezar a ser manoseada por aquel hombre, fuese por eso, por los nervios o por la exposici\u00f3n directa al fr\u00edo del sal\u00f3n al que su tripa estaba siendo sometida, comenz\u00f3 a sentir algunos retortijones. Una especie de calambres que surg\u00edan en su bajo vientre, y que desde luego, no eran desconocidos para ella.<\/p>\n<p>Lara se revolvi\u00f3 un poco, al tiempo que se llevaba las manos a esa zona del abdomen. En cuanto lo hizo, Juan Ignacio le pregunt\u00f3, empleando para ello un tono dulce.<\/p>\n<p>-\u00bfTienes ganas de ir al ba\u00f1o, princesa?<\/p>\n<p>-Creo que s\u00ed&#8230; Un poco. -Respondi\u00f3 ella.<\/p>\n<p>-Ven, lev\u00e1ntate y vamos, te acompa\u00f1o. -Le sugiri\u00f3 Juan Ignacio.<\/p>\n<p>Ella se levant\u00f3, pero esta vez, lo llev\u00f3 a cabo sin correr a ocultarse con urgencia tras su vestido.<\/p>\n<p>Primero se puso en pie, y s\u00f3lo entonces, dej\u00f3 caer la tela con cierta parsimonia. Lo que a \u00e9l le permiti\u00f3 poder presenciar su culo con m\u00e1s calma, y no tan solo durante unos instantes como hac\u00eda un rato.<\/p>\n<p>La tom\u00f3 de la mano y la dirigi\u00f3 hacia el ba\u00f1o, donde esper\u00f3 a que entrase para, de inmediato, hacerlo tambi\u00e9n \u00e9l.<\/p>\n<p>-Si\u00e9ntate en la taza, cari\u00f1o-.<\/p>\n<p>-Pero me da verg\u00fcenza que me veas y que est\u00e9s aqu\u00ed, delante de m\u00ed-.<\/p>\n<p>-\u00a1No digas tonter\u00edas, peque\u00f1a! No te voy a ver nada. Te bajas las bragas y el resto del vestido ya te cubre todo. -Expuso Juan Ignacio con la clara intenci\u00f3n de calmarla.<\/p>\n<p>-Ya&#8230; \u00bfPero si huele o algo? Me da much\u00edsima verg\u00fcenza que me veas haci\u00e9ndolo-.<\/p>\n<p>-Nada de ti me da asco, cari\u00f1o. Eres una preciosidad, una monada. Me gusta todo de ti. \u00bfMe oyes? \u00a1Todo! -Reafirm\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-No s\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>Mientras ella dirim\u00eda con sus dubitaciones, \u00e9l se gir\u00f3 para buscar algo con la mirada&#8230; Cuando lo encontr\u00f3, se aproxim\u00f3 al v\u00e1ter y lo puso al lado. Era un peque\u00f1o taburete.<\/p>\n<p>Se situ\u00f3 enfrente de Lara, cogi\u00e9ndola de las caderas y susurrando directamente en sus o\u00eddos que no estaba ocurriendo nada. Casi al mismo tiempo, se dispon\u00eda a moverla lo suficiente como para conseguir, gracias a un controlado empuj\u00f3n, sentarla sobre la taza del inodoro.<\/p>\n<p>Una vez all\u00ed, hall\u00e1ndose delante, pos\u00f3 sus manos sobre sus rodillas.<\/p>\n<p>-Tranquila, peque\u00f1a. Esto es de lo que hab\u00edamos estado hablando antes. De darte unos masajes y de que pudieras ir al ba\u00f1o-.<\/p>\n<p>-Ya&#8230; Pero no sab\u00eda que ibas a estar conmigo-.<\/p>\n<p>-Claro que s\u00ed, cielo. Yo lo que empiezo lo acabo. -Dijo Juan Ignacio sonri\u00e9ndole, mientras buscaba hacer coincidir su mirada con la suya.<\/p>\n<p>-Si quieres empiezo yo. \u00a1Venga, quita! Que me pongo. -Exclam\u00f3 \u00e9l, mientras una enorme mueca de corte p\u00edcaro deformaba su rostro.<\/p>\n<p>Lara rio. Lo hizo de forma inconsciente y genuina. Le hab\u00eda conseguido extraer una peque\u00f1a carcajada, algo que sin duda contribu\u00eda a que se relajara y se acercase un poco m\u00e1s a \u00e9l.<\/p>\n<p>Juan Ignacio se volvi\u00f3 a sentar, y nada m\u00e1s hacerlo, volvi\u00f3 a insistirle con que se bajara las bragas.<\/p>\n<p>-\u00bfSeguro que quieres que lo haga? \u00daltima oportunidad. -Le avis\u00f3 ella.<\/p>\n<p>-Completamente, peque\u00f1a. Lo que empecemos juntos, juntitos lo terminaremos-.<\/p>\n<p>Ese comentario suscit\u00f3 cierta ternura en ella.<\/p>\n<p>No ve\u00eda otra salida; adem\u00e1s, en el fondo de su ser, tampoco ten\u00eda del todo claro que tuviese la necesidad de encontrarla o de que existiera.<\/p>\n<p>No estaba aterrada ni excesivamente inc\u00f3moda. \u00bfSe estar\u00eda entonces volviendo totalmente loca? \u00bfEstaba a punto de ocurrir aquello?<\/p>\n<p>Termin\u00f3 sus reflexiones sin un punto y seguido.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de devolverle una sonrisa, algo menos r\u00edgida que al principio, simplemente comenz\u00f3 a hacerlo. Se baj\u00f3 las bragas y las solt\u00f3 hasta que estas terminaron encontrando acomodo sobre sus botines.<\/p>\n<p>Juan Ignacio salt\u00f3 de su taburete, abalanz\u00e1ndose sobre ella con sumo cuidado y procediendo a retirarle el vestido por encima de la taza, con intenci\u00f3n de que \u00e9ste quedase arremangado de alguna forma alrededor de su cintura.<\/p>\n<p>Una vez hecho esto, acerc\u00f3 su asiento todav\u00eda m\u00e1s, la cogi\u00f3 de ambas manos y le dijo.<\/p>\n<p>-Vamos cari\u00f1o. Ponle empe\u00f1o. Estoy contigo-.<\/p>\n<p>Alternaba gestos vivarachos con otros cuyo aspecto se tornaba m\u00e1s serio, algo que sol\u00eda coincidir con las veces que la notaba haciendo fuerza. Esto enternec\u00eda a Juan Ignacio hasta unos extremos que no era capaz de omitir.<\/p>\n<p>Acariciaba su cara mientras ella procuraba complacer de alguna manera sus exigencias.<\/p>\n<p>Durante el impasse que exist\u00eda entre aquellos momentos en los que apretaba y se relajaba, acariciaba su vientre con alguna de sus manos, para as\u00ed poder sentir c\u00f3mo este, al comenzar de nuevo el proceso, se endurec\u00eda y distend\u00eda al comp\u00e1s de sus intentos.<\/p>\n<p>Al poco tiempo de comenzar, logr\u00f3 expulsar algunos gases. Pedos cuyo sonido, no solo golpe\u00f3 sus caras, sino tambi\u00e9n todos y cada uno de los baldosines que cubr\u00edan ese ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Algo que ocasion\u00f3 que Lara se ruborizase y se pusiera roja como un tomate.<\/p>\n<p>Juan Ignacio acarici\u00f3 sus mofletes con cari\u00f1o, mientras mir\u00e1ndole a los ojos procuraba tranquilizarla.<\/p>\n<p>-Jejeje. Mi peque\u00f1a. Es algo natural. No te preocupes lo m\u00e1s m\u00ednimo. \u00bfMe oyes?<\/p>\n<p>-S\u00ed&#8230; -Exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Respuesta que, si bien no sonaba esplendorosa, lejos quedaba ya de asimilarse a aquel timbre, discreto y retra\u00eddo, que la hab\u00eda caracterizado desde que se hab\u00edan visto las caras por primera vez.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s tiempo pasaba apretando, m\u00e1s pedos y con mayor frecuencia sol\u00eda expeler. Evento del cual Juan Ignacio se vanagloriaba, trat\u00e1ndolo de demostrar acarici\u00e1ndole la cara o directamente verbalizando.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s le pon\u00eda, aparte de la coyuntura por s\u00ed misma, era poder conectar con alguien de una manera tan \u00edntima como esa.<\/p>\n<p>Poder conocer sus secretos, cada defecto, aprender a apreciar todos los olores, a amar y encari\u00f1arse con cada sabor de aquella persona a la que adorase, implicaba tal \u00e9xtasis para \u00e9l, que desde hac\u00eda mucho tiempo, no pod\u00eda pensar en otra cosa&#8230;<\/p>\n<p>En un momento dado, se escuch\u00f3 un sonido diferente que emergi\u00f3 del interior del v\u00e1ter. Similar al que hubiese hecho una piedra al caer sobre un estanque.<\/p>\n<p>Lara lo hab\u00eda conseguido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Risa que se vio alterada hasta su interrupci\u00f3n, al ser consciente de c\u00f3mo, sin previo aviso, se hab\u00eda lanzado ya a acariciar su vientre, empleando para ello sus dos inabarcables manos. Lo palpaba sin respetar un orden determinado, pero manteniendo cierta armon\u00eda en sus movimientos. 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