{"id":54432,"date":"2024-10-16T00:28:16","date_gmt":"2024-10-15T22:28:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=54432"},"modified":"2024-10-16T22:06:34","modified_gmt":"2024-10-16T20:06:34","slug":"la-influencer-influenciada-cap-4-profundidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-influencer-influenciada-cap-4-profundidad\/","title":{"rendered":"La influencer influenciada (cap. 4): Profundidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"54432\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Juan Ignacio coloc\u00f3 una de sus manos sobre su est\u00f3mago, y mientras lo acariciaba, la miraba totalmente obnubilado. Sent\u00eda un enorme orgullo hacia ella por lo que acababa de lograr hacer, y sobre todo, por haberlo compartido con \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfYa has acabado, peque\u00f1a?-.<\/p>\n<p>-S\u00ed, yo creo que s\u00ed. -Respondi\u00f3, mientras se frotaba las rodillas en se\u00f1al de timidez y nerviosismo.<\/p>\n<p>Sin dar lugar a que se lo pidiera o a que pudiera ser ella misma quien lo hiciera, reaccion\u00f3 inmediatamente alargando su brazo y cogiendo un poco de papel del rollo que se localizaba justo al lado.<\/p>\n<p>Aproxim\u00f3 la mano con intenci\u00f3n de d\u00e1rselo, gesto que ella entendi\u00f3 perfectamente y que no dud\u00f3 mucho en aceptar, para de forma seguida, insertarlo a trav\u00e9s del hueco que hab\u00eda entre la taza y su pelvis y comenzar a limpiarse.<\/p>\n<p>Lo llev\u00f3 a cabo con tal delicadeza, de una manera tan significada y cuidadosa, que pod\u00eda llevar a pensar que en lugar de limpiarse el culo, estuviese acariciando a una mascota.<\/p>\n<p>Le sigui\u00f3 ofreciendo papel hasta que entendi\u00f3 que se encontraba a punto de terminar, pero justo antes de que Lara pudiese agarrar el \u00faltimo trozo, ech\u00f3 su mano hacia atr\u00e1s, con la clara intenci\u00f3n de que no fuese capaz de alcanzarlo.<\/p>\n<p>Su ce\u00f1o adquiri\u00f3 un aspecto bastante sibilino para, instantes despu\u00e9s, irrumpir en el ambiente con su tersa voz.<\/p>\n<p>-\u00bfMe dejas hacerlo a m\u00ed? -Pregunt\u00f3 Juan Ignacio, empleando para ello un tono juguet\u00f3n y divertido que procur\u00f3 evidenciar.<\/p>\n<p>-\u00bfLimpiarme? Pues&#8230; No s\u00e9-.<\/p>\n<p>-Me gustar\u00eda mucho, peque\u00f1a. Anda, d\u00e9jame solo esta, la \u00faltima-.<\/p>\n<p>Lara no contest\u00f3. Se limit\u00f3 a bajar su mano, dando a entender as\u00ed su conformidad.<\/p>\n<p>\u00c9l reaccion\u00f3 con la velocidad de un medallista ol\u00edmpico, encamin\u00e1ndose a acceder por el mismo lugar por el que antes lo hab\u00eda estado haciendo ella.<\/p>\n<p>Introdujo sus dedos con sumo cuidado por debajo de su co\u00f1o y continu\u00f3 avanzando, hasta calcular hallarse a la altura de su ano.<\/p>\n<p>Una vez se cercior\u00f3 de haberlo encontrado, lo frot\u00f3 con calma, ayudado por el papel que tra\u00eda entre sus dedos. Procurando disfrutar de aquel momento como si fuese a ser el \u00faltimo que afrontara en su vida.<\/p>\n<p>Era inevitable que la parte posterior de su antebrazo tuviera contacto con la vagina. Algo que, s\u00ed cabe, incrementaba m\u00e1s a\u00fan la intensidad de su excitaci\u00f3n, sumi\u00e9ndose en un mar de erotismo y receptividad.<\/p>\n<p>Cuando determin\u00f3 que ya llevaba el suficiente tiempo frot\u00e1ndolo, solt\u00f3 el papel, pero tras hacerlo no hizo amago alguno por retirar su mano, que ahora, sin un prop\u00f3sito por el que seguir en el interior del v\u00e1ter, se vio envuelta en otra misi\u00f3n un tanto m\u00e1s atrevida.<\/p>\n<p>Escasos segundos despu\u00e9s de haber arrojado la tira de papel, uno de sus dedos comenz\u00f3 poco a poco a palparle el ano con extremo celo. Al tiempo que lo llevaba a cabo, dirig\u00eda sus ojos a los de ella y le preguntaba.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta?<\/p>\n<p>-S\u00ed&#8230; Me da gustito. -Murmur\u00f3.<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 ella sonri\u00e9ndole, lo que le otorg\u00f3 la confianza necesaria para seguir acarici\u00e1ndolo, a la vez que depositaba la otra mano en su cara, agarr\u00e1ndole el moflete.<\/p>\n<p>Se mantuvo concentrado en aquella labor por varios minutos hasta que, en un momento dado, comenz\u00f3 a hurgarle el recto de una forma diferente a como lo hab\u00eda llevado a cabo hasta ese entonces.<\/p>\n<p>Coloc\u00f3 la punta de su falange en la apertura de su ano, y luego de acariciarlo una \u00faltima vez, comenz\u00f3 a empujarlo con la firme intenci\u00f3n de introducir en su interior una parte de su dedo \u00edndice. Pero cuando el primer tramo de u\u00f1a apenas se dispon\u00eda a desaparecer en el interior de su cavidad, Lara le detuvo sosteni\u00e9ndolo del brazo.<\/p>\n<p>Sin decir nada retir\u00f3 lo poco que hab\u00eda introducido de su dedo y, finalmente, apart\u00f3 su mano del retrete, llev\u00e1ndola r\u00e1pidamente hacia a la cara de Lara, donde ya ten\u00eda colocada la otra mano, vi\u00e9ndose de esa manera tomada por completo.<\/p>\n<p>Juan Ignacio se le acerc\u00f3 y deposit\u00f3 un dulce beso sobre su frente.<\/p>\n<p>Ella le observaba con las pupilas temblorosas y antes de que pudiera decir nada o manifestarse de alg\u00fan modo, percibi\u00f3 c\u00f3mo aquella mano, que segundos antes hab\u00eda tenido alojada entre sus nalgas, comenzaba a deslizarse unos cent\u00edmetros hasta cubrir sus labios haciendo uso de ese mismo dedo.<\/p>\n<p>No lo tuvo quieto mucho tiempo. Enseguida se emple\u00f3 a fondo en recorrerlos y acariciarlos como si los estuviese embadurnando de cacao.<\/p>\n<p>Le hac\u00eda cosquillas y \u00e9l lo sab\u00eda. Se le notaba en el rostro lo singulares que tales situaciones le resultaban. Pero no se apreciaba abatida, m\u00e1s bien lo contrario. Parec\u00eda que se integraba y que lo hac\u00eda con m\u00e1s expectaci\u00f3n que rechazo, a pesar de la estramb\u00f3tica experiencia que estaban compartiendo.<\/p>\n<p>Tras restregar su huella dactilar sobre toda la superficie de sus labios, y ante la falta de reacciones opuestas por su parte, Juan Ignacio se atrevi\u00f3 a meterle el dedo dentro de la boca.<\/p>\n<p>Para su sorpresa, la abri\u00f3 sin demorarse lo m\u00e1s m\u00ednimo ni mostrar signo de repugnancia alguna; incluso una vez que lo hubo introducido entero, comenz\u00f3 a lamerlo por s\u00ed misma a la par que lo recorr\u00eda con su lengua y degustaba paulatinamente.<\/p>\n<p>Se conectaban a trav\u00e9s de la mirada. Cuando \u00e9l le sonre\u00eda, ella reaccionaba de alguna forma y viceversa.<\/p>\n<p>Mantuvo el dedo en su interior, jugando con su lengua y su paladar durante un periodo indeterminado, que solo se vio interrumpido por la tos de Lara, cuando al ir a tragar saliva una de las veces se atragant\u00f3.<\/p>\n<p>Aprovechando este lapso, Juan Ignacio extrajo el dedo de su boca, y mientras que continuaba con la tos, \u00e9l se agach\u00f3 con determinaci\u00f3n para enfrentar sus labios con los de su peque\u00f1a, culminando el acto en un beso que result\u00f3 tan inesperado para ella como sugerente para \u00e9l.<\/p>\n<p>Notar esos espasmos en su misma piel le produjo un \u00e9xtasis exorbitante. Necesitaba profundizar todo lo que fuera posible tanto en su mente como en su cuerpo, y hacerlo durante el tiempo que sus fuerzas tuvieran a bien concederle. Lara se estaba portando muy bien, por lo que se sent\u00eda extraordinariamente ilusionado por poder seguir ahondando en sus estratos y deshoj\u00e1ndola como si se tratara de una margarita.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de besarla en cuanto not\u00f3 que su tos hab\u00eda concluido. De inmediato, se puso de pie y apart\u00f3 el taburete a una esquina del cuarto de ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Al verle reaccionar de ese modo, casi por acto reflejo se dispuso a hacerlo mismo, inclin\u00e1ndose para agarrar su &#8221;culote&#8221;, con la voluntad de pon\u00e9rselo y levantarse posteriormente.<\/p>\n<p>Pero Juan Ignacio la detuvo en el acto.<\/p>\n<p>-\u00a1Peque\u00f1a! No te lo pongas, d\u00e9jalo ah\u00ed-.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 quieres decir?<\/p>\n<p>-Pues que lo dejes d\u00f3nde est\u00e1. -Asever\u00f3, empleando para ello un tono de voz robusto.<\/p>\n<p>-&#8230; Pero me da como cosa ir sin llevarlo puesto-.<\/p>\n<p>-No te preocupes, cielo. Si adem\u00e1s, con ese vestido que llevas no se te ve nada, te tapa todo.<\/p>\n<p>Vamos, dame el capricho-. Imper\u00f3 \u00e9l. Esta vez modulando un poco el sonido y mostr\u00e1ndose m\u00e1s emp\u00e1tico.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; Si insistes. -Respondi\u00f3 Lara.<\/p>\n<p>En cuanto termin\u00f3 de soltar esas \u00faltimas palabras, se volvi\u00f3 a agachar; pero esta vez no fue para subirlo si no para, ayud\u00e1ndose de sus manos, sortear esos botines con m\u00e1s facilidad y retirarlo del todo. Una vez que se hubo desprendido del &#8221;culote&#8221;, hizo adem\u00e1n de ir a apoyarlo sobre el borde de la ba\u00f1era que se encontraba al lado.<\/p>\n<p>Pero presto la detuvo, arrebat\u00e1ndoselo en el acto y dej\u00e1ndolo caer al lado del v\u00e1ter.<\/p>\n<p>-D\u00e9jalo ah\u00ed. Que de all\u00ed no se lo va a llevar nadie. -Dijo \u00e9l en un tono atrevido.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, Juan Ignacio ten\u00eda claro que ya hab\u00edan cruzado un umbral dif\u00edcil de desandar.<\/p>\n<p>Hab\u00edan compartido intimidades, se hab\u00edan besado, \u00a1Rayos, si hasta le hab\u00eda tocado el ano!. Se hab\u00edan terminado ya las conversaciones banales, los interludios y todos los preliminares.<\/p>\n<p>Iba a disfrutar de esa chavalita, que Dios o cualquier otra deidad hab\u00edan tenido a bien concederle. Suerte, que ya tendr\u00eda tiempo de agradecerles hasta la descoyuntura si hiciera falta, pero no ahora. Ahora solo importaba una cosa y se acababa de quitar las bragas.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 hacia Lara, que segu\u00eda de pie delante del retrete y, tom\u00e1ndola de la cintura, volvi\u00f3 a besarla. Esta vez, una de sus manos fue directa al culo, qu\u00e9 a pesar del vestido, pod\u00eda notar ahora con mayor transparencia.<\/p>\n<p>Le encantaba pegarse a ella, sentir c\u00f3mo su moderada barriga la presionaba cuando se juntaban de esa forma&#8230; Pod\u00eda notar el latir de su coraz\u00f3n, no solo mediante la boca, si no a trav\u00e9s del propio pecho de Lara, el mismo que ahora descansaba apoyado contra \u00e9l.<\/p>\n<p>De pronto dej\u00f3 de besarla, la tom\u00f3 de la mano y le sugiri\u00f3 que se fuesen de vuelta al sal\u00f3n. Lo dijo sin esperar respuesta, obviamente, pues en ning\u00fan momento tal proposici\u00f3n estuvo sujeta a debate ni a r\u00e9plica que sirviese.<\/p>\n<p>Antes de que ella traspasara la puerta, le record\u00f3 una cosa.<\/p>\n<p>-\u00bfNo te olvidas de algo, coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9? -Exclam\u00f3 algo desconcertada.<\/p>\n<p>-jejeje. De que tienes que tirar de la cisterna. No vas a dejar eso ah\u00ed. -Le espet\u00f3 Juan Ignacio.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3, a la vez que apeaba un poco la mirada mientras, al un\u00edsono, retroced\u00eda unos pasos hacia atr\u00e1s y pulsaba el bot\u00f3n que hab\u00eda sobre el v\u00e1ter.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al sal\u00f3n, Lara se dirigi\u00f3 al sof\u00e1, a sentarse en el mismo lugar donde antes hab\u00eda estado. Pero Juan Ignacio no hizo lo mismo.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 un trago de su copa, y mientras apoyaba un segundo la palma de su mano sobre la parte del muslo desprovista del vestido, le indic\u00f3 que iba a ponerse c\u00f3modo. Luego de esas palabras y de dirigirse hacia el pasillo, desapareci\u00f3 al fondo del mismo.<\/p>\n<p>Durante el tiempo que pas\u00f3 sola, se resisti\u00f3 con todas sus fuerzas a perder ese estado de exaltaci\u00f3n que logr\u00f3 alcanzar en aquel cuarto de ba\u00f1o, y por medio del cual se advert\u00eda desinhibida como nunca antes lo hab\u00eda estado con \u00e9l. Se negaba a sentir desafecci\u00f3n por ella misma y a extraviarse por ello en un oc\u00e9ano donde podr\u00eda ahogarse, cuando precisamente se hallaba tan cerca de tomar la orilla.<\/p>\n<p>Casi sin pensarlo, alarg\u00f3 la mano y le dio un buen trago a la copa de bourbon.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s llevarlo a t\u00e9rmino le entr\u00f3 un tremendo escalofr\u00edo, y no ayudaba en absoluto que los pocos cubitos de hielo que quedaban lucharan a duras penas por poder sobrevivir.<\/p>\n<p>Pero al margen del sabor, le sent\u00f3 bien.<\/p>\n<p>Todav\u00eda se estaba recuperando del sorbo cuando el sonido de una puerta estrell\u00e1ndose contra el marco la sorprendi\u00f3 de repente. Despu\u00e9s de unos segundos de total silencio, Juan Ignacio apareci\u00f3 de nuevo en la estancia.<\/p>\n<p>Ven\u00eda ataviado con un ligero albornoz, de un color gris claro que le alcanzar\u00eda a llegar m\u00e1s o menos por la zona de los gemelos. Adem\u00e1s de calzar unas mullidas zapatillas de casa que tambi\u00e9n le cubr\u00edan los dedos de los pies.<\/p>\n<p>-\u00a1Pues s\u00ed que te has puesto c\u00f3modo! -Dijo ella sonri\u00e9ndole, empleando un timbre coloquial para la ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>-Jejeje. Ya lo ves, princesa. De aqu\u00ed a desfilar por Cibeles directamente-.<\/p>\n<p>-\u00a1Si!. Jaja, pero en la fuente. -Rio Lara.<\/p>\n<p>Jejeje. \u00a1Ui! \u00a1Pero qu\u00e9 mala eres!<\/p>\n<p>-\u00bfYo? Much\u00edsimo. -Respondi\u00f3 ella.<\/p>\n<p>-Ummm. \u00bfCu\u00e1nto de mala eres, peque\u00f1a?<\/p>\n<p>-Mucho-. Respondi\u00f3, esta vez intentando cambiar de tema&#8230; o de aires. Lo que antes funcionara.<\/p>\n<p>Alarg\u00f3 su mano y volvi\u00f3 a coger el vaso, esta vez con Juan Ignacio delante.<\/p>\n<p>Antes de llev\u00e1rselo a la boca le pregunt\u00f3 si pod\u00eda beber un poco, algo a lo que \u00e9l accedi\u00f3 encantado.<\/p>\n<p>-\u00a1Espera! Voy a preparar dos nuevos vasos, que este se ha quedado ya aguachirri-.<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3, pues por muy malo que supiese ese brebaje, siempre ser\u00eda mejor eso que correr el riesgo de perder aquella relajaci\u00f3n de la que ahora disfrutaba, y que tanto le conven\u00eda mantener para no padecer alg\u00fan ataque de ansiedad.<\/p>\n<p>Pocos minutos despu\u00e9s ya hab\u00eda regresado con los vasos preparados. Antes de efectuar el primer trago, brindaron por algunas tonter\u00edas y comenzaron a beber.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de degustar sus copas varias veces, Juan Ignacio le hizo saber que hab\u00eda hecho como ella. Cuando esta reaccion\u00f3 pregunt\u00e1ndole a qu\u00e9 se refer\u00eda, \u00e9l le contest\u00f3 que tambi\u00e9n se hab\u00eda quitado la ropa interior, llev\u00e1ndose la mano al paquete para terminar de indicarlo.<\/p>\n<p>Ella forz\u00f3 una mueca de aprobaci\u00f3n, mientras a\u00f1ad\u00eda que hab\u00eda hecho muy bien. Que seguro que as\u00ed se encontrar\u00eda m\u00e1s a gusto.<\/p>\n<p>\u00c9l re\u00eda mientras se levantaba de nuevo para alcanzar su vaso. Tras hacerlo retorn\u00f3 a su sitio, pero esta vez, apeg\u00e1ndose mucho m\u00e1s a ella.<\/p>\n<p>Volvieron a brindar, esa vez por la paz mundial. Un cl\u00e1sico que les hizo gracia y del que quisieron formar parte.<\/p>\n<p>Poco a poco el alcohol iba ejerciendo su efecto en Lara, debido a las at\u00edpicas horas que eran para ingerirlo, pero sobre todo, porque hac\u00eda un considerable tiempo que no sal\u00eda de fiesta.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que acud\u00eda a eventos con cierta asiduidad, su voluntad nunca era desmadrarse ni perder el juicio. Formaban parte de su trabajo, por lo que una vez all\u00ed procuraba ser sociable y ponerle buena cara a todo el mundo. Si se daba la circunstancia de que hubiera organizada una fiesta privada para otros influencers como ella, decid\u00eda no ir, a menos que fuese importante asistir por alg\u00fan motivo, en cuyo caso lo hac\u00eda durante unas pocas horas, eligiendo siempre Red Bull u otras bebidas del estilo, que garantizaran poder mantenerla activa sin correr el riesgo de comprometerla&#8230;<\/p>\n<p>El mundo del &#8221;famoseo&#8221; de internet es m\u00e1s retorcido y revanchista de lo que pueda parecer desde el exterior, y no pocas individuas estar\u00edan encantadas de hacerle da\u00f1o a Lara, o a quien fuera, con tal de poder ocupar ellas su lugar.<\/p>\n<p>Cuando el contenido de su vaso hab\u00eda bajado hasta la mitad, empezaba a ser evidente el efecto que aquel brebaje infund\u00eda en ella.<\/p>\n<p>Su aspecto, que anteriormente sol\u00eda mostrar ciertos rasgos de suspicacia y recelo, proyectaba ahora una apaciguada semblanza, permiti\u00e9ndole hacer gala de un talante mucho m\u00e1s risue\u00f1o.<\/p>\n<p>Juan Ignacio repar\u00f3 en ello. De hecho, decidi\u00f3 aguardar hasta que Lara hubiese bebido lo conveniente, como para que su desinhibici\u00f3n y la suya se alinearan en el mismo punto. Esper\u00f3 paciente a que se diera la ocasi\u00f3n ideal de precipitarse sobre su &#8221;peque\u00f1a&#8221;, como la llamaba \u00e9l, y en cuanto percibi\u00f3 la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad, la aprovech\u00f3.<\/p>\n<p>Vali\u00e9ndose de la necesidad que ten\u00eda ella, debido a su achicada complexi\u00f3n, de incorporarse un poco cada vez que quer\u00eda tomar el vaso de la mesa, extendi\u00f3 su brazo derecho aprovechando uno de esos momentos en los que volv\u00eda a dejarse caer sobre el respaldo. Una vez hubo rodeado su espalda, se apresur\u00f3 a mirarla y a ofrecerle una sonrisa, interacci\u00f3n a la que ella reaccion\u00f3 obsequi\u00e1ndole tambi\u00e9n con otra amable gesticulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin perder un segundo, Juan Ignacio se pronunci\u00f3,<\/p>\n<p>-\u00bfSabes de qu\u00e9 me est\u00e1n entrando ganas otra vez?<\/p>\n<p>-No. \u00bfDe qu\u00e9 cosa? -Dijo Lara manifestando inter\u00e9s.<\/p>\n<p>-Pues de volver a tocarte la tripita como antes. Me ha encandilado lo hermosa que la tienes, lo lisa que es. Es una preciosidad, cari\u00f1o-. Le contest\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-Jaja. \u00bfEn serio? \u00bfA\u00fan te han quedado ganas?<\/p>\n<p>-\u00a1Muchas! No me cansar\u00eda nunca de toc\u00e1rtela. Es como acariciar un almohad\u00f3n de terciopelo-.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero ahora no llevo bragas!. Si me subes el vestido como antes se me va a ver todo-.<\/p>\n<p>-Jejeje. Mejor. -Acu\u00f1\u00f3 Juan Ignacio, empleando para ello una actitud guasona.<\/p>\n<p>Rio algo agitada, luego de lo cual, ambos permanecieron en silencio durante unos instantes. Durante este periodo, se afan\u00f3 en esquivar aquella penetrante mirada que Juan Ignacio ten\u00eda depositada en ella, alternando sutiles sacudidas de cabeza que inconscientemente le delataban.<\/p>\n<p>En cuanto logr\u00f3 recomponerse un poco, dej\u00f3 de ponerse excusas. Todo a su alrededor le gritaba que se fuese; que ya hab\u00eda descontrolado lo necesario como para lograr saciar su sed de nuevas experiencias por una buena temporada. Su nivel de tolerancia se encontraba realmente cerca de alcanzar la c\u00faspide, un pico que resultaba tan alto que cualquier observador que otease desde su cima se encontrar\u00eda con serias dificultades para poder reconocerla.<\/p>\n<p>Lara interrumpi\u00f3 el silencio, pero no lo hizo contestando de inmediato. Primero, se inclin\u00f3 de nuevo hacia la mesa y acab\u00f3 de un largo sorbo con el contenido que a\u00fan quedaba en su vaso. Lo apoy\u00f3 con bravura sobre el cristal, impacto que reverber\u00f3 con estridencia a lo largo y ancho de toda la estancia.<\/p>\n<p>Se gir\u00f3 de nuevo hacia Juan Ignacio, a la par que empleaba la mu\u00f1eca para secarse los labios con discreci\u00f3n, y mientras elevaba lentamente sus ojos buscando conectar con los de \u00e9l, lo hizo.<\/p>\n<p>-Vale, si quieres-.<\/p>\n<p>-Por supuesto que quiero, peque\u00f1a. \u00a1Ven! Si\u00e9ntate de nuevo aqu\u00ed. -Dijo Juan Ignacio, mientras se daba dos golpecitos en la pierna, indicando donde se deb\u00eda instalar.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido vencida por una mezcla de circunstancias, de las que quiz\u00e1s el alcohol tuvo un papel destacado, pero desde luego, en lo absoluto capital. Aquello que de verdad condicion\u00f3 su decisi\u00f3n de persistir, enfrent\u00e1ndose a una situaci\u00f3n que comprend\u00eda de sobras que escalaba, fueron las inabarcables palpitaciones en su co\u00f1o, que debido a los eventos acaecidos llevaban un tiempo estimul\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Y no tanto en un sentido figurado, pues era el receptor f\u00edsico de todo aquel torrente de oxitocinas, que una vez recorrido cada rinc\u00f3n de su cuerpo, ven\u00edan a estallar en \u00e9l como un volc\u00e1n escondido bajo el oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Estaba profundamente cachonda, pese a que su desempe\u00f1o hasta ese lapso hubiese sido algo retra\u00eddo, vi\u00e9ndose opacado por sus razones. Motivos que, sobre todo, atend\u00edan a una intensa timidez que, gracias al bourbon, poco a poco iba desapareciendo.<\/p>\n<p>Aquel hombre, que a cualquier chica de su edad causar\u00eda un total rechazo, a ella le atra\u00eda. No ten\u00eda muy claro el porqu\u00e9. Tal vez fuese el car\u00e1cter, su f\u00edsico depauperado o el afecto y la fascinaci\u00f3n que provocaba en ella un var\u00f3n provecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hab\u00eda sido vencida por una mezcla de circunstancias, de las que quiz\u00e1s el alcohol tuvo un papel destacado, pero desde luego, en lo absoluto capital. Aquello que de verdad condicion\u00f3 su decisi\u00f3n de persistir, enfrent\u00e1ndose a una situaci\u00f3n que comprend\u00eda de sobras que escalaba, fueron las inabarcables palpitaciones en su co\u00f1o, que debido a los eventos acaecidos llevaban un tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":29926,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-54432","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29926"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54432"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54433,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54432\/revisions\/54433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}